Historia Moderna

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ELISABET NATIVIDAD GUTIÉRREZ ALCALÁ.

Abogada. Col.nº 6.346 en el Ilustre Colegio de Abogados de Granada.

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Nuestro despacho jurídico le ofrece un servicio especializado en asesoramiento jurídico sobre Arte, patrimonio artístico, histórico y cultural.

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Un poquito de historia…

Principales apellidos nobiliarios en España.

  • Borbón.
  • Castro.
  • Falcó.
  • Haro.
  • Lara.
  • Aguilar-Priego.
  • Alcalá.
  • Alcalá de la Alameda.
  • Álvarez de Toledo.
  • Andazola.
  • Arteaga.
  • Ariza.
  • Ayamonte.
  • Benavides.
  • Carpio.
  • Cervantes.
  • Contreras.
  • Cruz-Stuart. 
  • Flores.
  • Fernández de Córdoba.
  • Medina.
  • Moguer.
  • Moya.
  • Osorio.
  • Rivera.
  • Valenzuela.
  • Villanueva.

Zwinglio.

El protagonismo de Lutero dejó en la penumbra la labor de Zwinglio, de amplia formación humanista.

En su época se realizaron violentas destrucciones de imágenes y objetos sagrados. Su Reforma tuvo como preocupación hacía los pobres.

El incremento de las manufacturas en el siglo XVI.

Incremento de la demanda de manufacturas. La madera se utilizaba por doquier para muchos usos por tanto la deforestación fue muy importante y también debido a la extensión de los terrenos cultivables.

Comercio y finanzas en el siglo XVI.

La mayor parte de los intercambios se producían a escala local, también mediante el uso del trueque, sin la intermediación de las monedas.

También se daba el comercio interregional.

Las ferias estaban protegidas por exenciones fiscales.

Se negociaba sobre lana, tejidos, vinos, cereales, especias y regularizaban el mercado de las letras de cambio.

En las plazas de negocios surgieron las bolsas, mercados de dinero en los que se negocia durante todo el año sobre mercancías.

Similares a ellas son las lonjas españolas de larga tradición en las capitales de la corona de Aragón.

Gran impulso del comercio atlántico, con establecimiento de los monopolios ibéricos castellano y portugués.

Surgimiento del contrabando y la piratería.

América suministró a Europa de materias primas de enorme valor como cochinilla, índigo o añil, palo de Campeche, plantas medicinales, plata, oro, esmeraldas, maderas, cuero, cacao, tabaco, canela, azúcar.

Y viceversa a América se exportaba trigo, aceite de oliva, vino, conservas, frutas, aceitunas, ganado, herramientas, objetos de culto, obras de arte.

Portugal sobre todo obtenía de África esclavos negros sobre todo de Guinea que cambiaba por productos europeos, sal, jabón, caballos, asnos, metales.

Vinculado estrechamente al comercio estaban las finanzas, nos encontramos con un capitalismo inicial que es esencialmente mercantil.

El servicio y el crédito de las monarquías resultaron decisivos para el avance del capitalismo desarrollando instrumentos como los juros castellanos (títulos de deuda pública a pagar a largo plazo), que permitieron a los monarcas drenar el ahorro de sus reinos con la intervención de los negociantes a su servicio.

Cédulas u obligaciones (reconocimiento de deuda con compromiso de pago), así como las letras de cambio que multiplicaron su presencia.

Unidos al mercado local estaban los bancos, pero evolucionado desde la imagen de un individuo aislado en una mesa, ante la prohibición de la Iglesia se veían forzados a disfrazar el interés del dinero (Medici, Fugger, Welser, Ruiz, Grimaldi, Spinola, Strozzi).

La revolución del los precios en el siglo XVI.

En toda Europa y en especial en España se produjo una fuerte subida de precios, sobre todo en los productos alimentarios de primera necesidad.

La dificultades de fin de siglo XVI.

Se produjo un deterioro de la coyuntura económica.

La población aumentaba mientras la producción disminuía.

La pequeña edad glaciar de 1560 a 1580, caracterizada por un enfriamiento (inviernos más largos y duros con mayor humedad).

Malas cosechas.

Menor aumento de los salarios en relación con los precios.

Muchas guerras.

Presión fiscal.

Reclutamientos.

Destrucciones.

Desorganización de la vida económica.

Un ejemplo claro de lo anterior fue la ciudad de Amberes.

Transformaciones militares del siglo XVII.

Cambios con respecto al siglo anterior: Aumento de la capacidad organizativa.

Nuevos tipos de fortificaciones. Fortaleza estrelladas cada vez más complejas.

Asedios de plazas con grandes guarniciones.

Reducción de las picas en beneficio de las armas. Arcabuceros o mosqueteros. Después los mosqueteros fueron sustituyendo a los arcabuceros.

Avances en la artilleria.

Incremento del número de cañones.

Utilización de la contramarcha.

Técnica de la salva. La primera fila se retiraba hacia atrás para permitir disparar a la segunda. Alta consecución de disparos. Necesitaba mucho entrenamiento.

Técnica de la doble salva.

Lucha cuerpo a cuerpo.

Introducción de la brigada.

Introducción de la pistola de Pedernal y la bayoneta, con tamaño reducido, que en España se transformó en escopeta.

Reclutamiento por parte de empresarios.

El ejército más novedoso fue el de Suecia. (con mercenarios extranjeros), se realizaban listas para el reclutamiento.

Mantenimiento por parte de las granjas de las familias de los soldados, con obligación de la construcción de la vivienda.

New Model of Army.

Declive de los empresarios militares a finales del siglo XVII y XVIII.

Francia de Luis XIV, utilización de extranjeros, más de 100.000 hombres. Nueva organización Militar de San Luís.

Ascenso y nueva jerarquización. Se difundió el uniforme.

Creación de los Cuerpos de inválidos. Profesionalización de la actividad militar con protección social.

Las guarniciones en España se situaban en zonas tranquilas.

Un caso peculiar era el ejército inglés con 14.000 miembros llegando a los 100.000 al final de la centuria.

Gran mortalidad de los militares.

También se daba una gran cantidad de desertores y prisioneros sobre todo en la Guerra de los Treinta Años.

Falta de higiene (también provocaba que muchos desertaran).

Las tropas que huían también eran objeto de grandes matanzas.

LA SOCIEDAD ESTAMENTAL

Características esenciales honor, jerarquía y prestigio.

División horizontal en estamentos o estratos superpuestos que procedía de la vieja división medieval:

Oratores – clero.

Bellatores – nobleza.

Laboratores – (todo el común).

Los dos primeros eran sustentados por el tercero.

No existía la igualdad como en la sociedad contemporánea.

Privata lex de donde procede el concepto privilegio. Eran los verdaderos privilegiados.

En Francia conocidos como el Tercer Estado.

En Castilla como el Estado llano o común.

El tercer Estado estaba sometido a la ley general.

Estas sociedades se estructuraban también mediante grupos o colectivos que les conferían ciertas exenciones por ejemplo fiscales.

El concepto hidalgo o hijodalgo indicaba un reconocimiento individual (debido a un merito específico recibido del rey para distinguirle del común). Lo mismo ocurría con los titulados.

La casa o el linaje tenía suma importancia.

LA NOBLEZA.

El clero era el primero de los estamentos, pero como estamento privilegiado se mimetizaba con la nobleza.

Los privilegios unificaban a todas las noblezas, aunque no la riqueza, ni la capacidad política o el estilo de vida.

Tenían privilegios honoríficos y simbólicos.

Derecho a portar armas.

Situarse en determinados lugares de las iglesias o edificios de culto.

Recibir tratamiento acorde a su dignidad.

Los que ocupaban un lugar más elevado disfrutaban también de otros, especialmente en la Corte, como el de los grandes de España de permanecer cubiertos en presencia del Rey.

No pagaban impuestos.

Privilegios jurídicos, obligatoriedad de ser juzgados por tribunales específicos.

Privilegios penales, no podían sufrir penas infamantes.

No podían ser azotados.

No podías ser apresados por deudas.

La pena capital que tenían reservada era la decapitación y no la horca.

Había una alta nobleza formada por los que tenían títulos; príncipe, duque, marqués, conde, vizconde, barón; titulares de extensos feudos o señoríos que eran la base de la prosperidad económica y su poder territorial.

Ejercían cargos de gobierno, administración y justicia por los que percebia impuestos. Si eran propietarios de las tierras cobraban las rentas derivadas de dicha propiedad, podía ser en dinero o en especie.

Tenían derechos a cobrar prestaciones por parte de los campesinos que se conocen de forma general por el nombre que recibían en Francia, corveas, que procedían del sistema feudal.

Se convirtieron los nobles en colaboradores de los reyes en la administración territorial.

El incremento del poder de los reyes conllevó una rápida cortesanización, que llevó a la principal nobleza o alta nobleza a residir la mayor parte del año en las cortes reales o principescas.

La sumisión al monarca fue para muchos nobles una fuente importante de cargos, ingresos, rentas, honores y recompensas y esto llevaba a pugnas entre diversos grupos y ramas de la nobleza.

Los cargos públicos que recibían del Rey eran una fuente de enriquecimiento muy importante sobre todo como en casos como el de España, pues los nobles podían recibir el cargo de virreyes de Palermo, Mexico, Perú, Nápoles o de gobernadores a Flandes o Milán.

En ocasiones estos nobles tardaban en ser pagados y tenían que sufragarse con su propio capital, con la obligación de mantener el estilo de vida de lujo y dispendio que merecía su condición.

La base económica esencial de la alta nobleza eran sus tierras, en ocasiones muy abundantes, extensas y repartidas por diversos territorios que garantizaba un alto nivel de vida. La vida noble implicaba además de grandes ingresos, importantes gastos de su servidumbre, de las posesiones y la ostentación exigida por la importancia de su casa o de los numerosos pleitos entre parientes por la disputa de herencias y títulos.

En la Edad Moderna se fueron extendiendo hacia el norte de la peninsula ibérica instituciones parecidas al mayorazgo castellano que procede del derecho romano y en virtud del cual el titulo y patrimonio pasaban directamente al primogénito varón.

Se trataba de buscar una salida a los segundones. Y por las hijas se obligaba a cubrir grandes gastos compensatorios como las dotes.

Paro los hijos menores, las principales salidas fueron el ejército, la iglesia y la Universidad, (que permitía el acceso a la burocracia) y por tanto los principales puestos estaban ya reservados.

El mayorazgo suponía la amortización de las propiedades, pues quedaban vinculadas al patrimonio de la casa nobiliaria, por tanto salían del libro comercio y podían venderse sin permiso del Rey. Se trataba en realidad de otro tipo de privilegio.

En momentos de apuro y las deudas se acumulaban sobre la casa nobiliaria como pasó en el siglo XVII, les garantizaba la intervención real. Entonces se nombraba un administrador para el patrimonio que estaba amenazado con la finalidad de sanearlo.

Por tanto se pagaba a los acreedores y se asignaba al noble una cantidad de dinero suficiente para mantenerse de manera digna, como concepto de alimentos.

Por tanto el mayorazgo o vinculo tenía también como finalidad proteger los patrimonios nobiliarios de diversas ambiciones ajenas así como de la mala gestión de sus titulares.

También es cierto que la endogamia en las grandes familias tuvo en muchos territorios el efecto de concentrar en pocas manos los patrimonios y los títulos nobiliarios.

En lo más alto de la nobleza, se encontraban los Grandes de España, creados por Carlos V, los príncipes de la sangre francesa, miembros de linajes descendientes de San Luís (que eran aptos para heredar el trono).

Por otro lado estaban los pares de Francia o Inglaterra, categorías de las que formaban parte las principales casas nobiliarias emparentadas en algunas ocasiones con el propio Rey.

Muchos de los miembros de la alta nobleza ocupaban las jerarquías superiores de las ordenes militares de origen medieval o también de las diferentes órdenes cortesanas que se crearon en las cortes como el modelo de la Jarretera en Inglaterra, el Toisón de Oro en Borgoña, que pasaría a España con Carlos V, o la de San Miguel o el Espíritu Santo en Francia.

El cargo más alto lo ocupaba siempre el soberano.

Dentro de las grandes familias hay que distinguir entre el linaje, la familia y la casa que iban desde lo más genérico a los más reducido. Como ejemplo, una de las familias más importante como linaje «Los Mendoza», como casa «Los Duques del Infantado» y la familia, la de cada uno de los titulares sucesivos de dicho Ducado.

Generalmente se ha comentado que la nobleza era demasiado ociosa, inculta y que gastaba mucho, pero buena parte se preparaban a conciencia para ejercer su cargo. Su educación iba a cargo de sus preceptores, estudiaban cultura clásica, latín, historia, equitación, espada, caza. Muchos conocían diversos idiomas, poseían grandes bibliotecas, eran mecenas y tenían diversas colecciones de arte.

Para la educación de la nobleza se escribían grandes Tratados. Se escribió «El Cortesano» de Baltasar Castiglione.

El único modelo social existente era la nobleza y esto hacía que muchos quisieran ascender y disfrutar de la riqueza atesorada.

Los nobles que ocupan grandes puestos en el gobierno, también desarrollaron importantes carreras, con un gran experiencia política. Por ejemplo el Consejo de Estado Español en el siglo XVII.

En la Edad Moderna la nobleza se fue desvinculando de la actividad guerrera que pasó a ser solo para los plebeyos; pero los principales mandos fueron siempre para los nobles.

Los tipos de nobles o gradación era muy variada, no solo existía la alta nobleza, existían otros nobles de menor importancia que luchaban por mejorar sus condiciones (nobleza media no cortesana) que vivía en sus tierras y solía tener presencia e influencia.

El nivel de importancia de la nobleza lo marcaba la jerarquía de los títulos, la riqueza y el poder.

En situaciones inferiores se encontraban la pequeña nobleza, como los caballeros o los hidalgos en Castilla, los ritter en Alemania, los hobereaux en Francia o los gentlemen en Inglaterra, aunque en Inglaterra también existía la gentry, que era muy peculiar, pues se trataba de una pequeña nobleza mezclada con una clase media rural y urbana, que se diferenciaba por el reconocimiento social de que era objeto en su comunidad. No tenían títulos, pero si escudos de armas y disponían de señoríos pequeños.

El nivel económico variaba muchísimo, muchos vivían holgadamente y otros vivían en situación de penuria como se refleja por ejemplo en «El Quijote».

Muchos de los nobles menores, así como eclesiásticos y otras personas que no pertenecían a la nobleza integraban la clientela de un alto señor y les unían pactos de protección y auxilio (muy al estilo medieval).

Los estamentos eran de carácter cerrado, propios de un orden social estático pero no al estilo de las castas de la India, pues se podías ascender o descender, pues existía cierta movilidad en todo el territorio Europeo (no más de tres generaciones).

Se solía imitar las formas de vida de la nobleza que podía conllevar el reconocimiento social y esto conlleva el disfrute de privilegios y exenciones.

Por ejemplo en Castilla, la resistencia de muchas localidades al aumento de aquellos que no pagaban impuestos condujo a una serie de pleitos para dirimir la condición de nobleza de una determinada persona.

Eran muy importantes las declaraciones de los testigos, cuyas declaraciones previamente se compraban y esto hacía que los que tuvieran dinero y medios accedieran a la nobleza.

El Rey tenía el poder de ennoblecer a quien quisiera, pero con el tiempo en muchos casos se pervertiría con el pago de dinero para llegar a ser noble.

A medida que la estructuras de la administración se hacía más grande aumentaban las profesiones de magistrados, letrados, asentistas (persona encargada de hacer asientos registrales, o administrar las municiones de un ejército), arrendadores de impuestos, etc… Muchos eras burgueses o personas que habían prosperado en los negocios o oficios públicos y que se ennoblecieron.

El caso más característico es el de la nueva nobleza francesa de magistrados en el siglo XVII (la nobleza de toga) por la vestimenta de los magistrados para distinguirla de la nobleza de espada.

En España sería la nobleza de oficio frente a la nobleza de sangre.

En el siglo XVIII surgieron las noblezas de servicio sobre todo en España o Austria; a partir de un concepto de honor basado en los méritos y no en la sangre.

Pero estas nuevas noblezas eran totalmente despreciadas y eran objeto de las grandes sátiras.

EL CLERO.

La mayor diferencia que tenía el clero con otros estamentos era su carácter abierto, bastaba con formar parte en el escalón que fuera.

En los primeros tiempos de la edad moderna había una cantidad de tonsurados (varones marcados por un afeitado circular llamado tonsura en la coronilla que les otorgaba la categoría de eclesiásticos.

Los privilegios del clero eran muy parecidos a los de la nobleza, pero también existían diferencias.

El alto clero estaba formado por cardenales, obispos y abades; en muchos casos eran segundones de familias nobles, que al no poder heredar un título optaban por la vida eclesial, reservados para los puestos más importantes.

El clero masculino se dividía y ahora también en clero secular y regular.

El clero secular incluía al clero diocesano que recibían ordenes menores y mayores por parte del obispo.

Al clero regular pertenecían aquellos que aceptaban vivir bajo una regla específica.

Los primeros eran los monjes, cuyo nombre procede de la obligatoriedad de vivir en un monasterio bajo el mando de un abad, mientras que los segundos eran llamados frailes.

Los monasterios sobre todo se ubicaban en zonas rurales y compaginaban la oración con el trabajo intelectual o el cultivo de la tierra.

Los frailes, frater (hermano) vivían en las ciudades y no estaban sometidos a la clausura, tenían rezos comunitarios en el coro.

Por ejemplo las ordenes mendicantes (franciscanos, dominicos, carmelitas, agustinos) tenían la obligación de procurarse el sustento por medio de la limosna a base de pedir.

En cuanto a las ordenes femeninas parecidas a las de los varones. A partir del Concilio de Trento fueron sometidas a clausura convirtiéndose en monjas o habitantes de un monasterio femenino.

También tenían muchas diferencias debido a sus lugares de origen. Las categorías y puestos más importantes estaban reservados para aquellas mujeres que aportaban las dotes mas sustanciosas.

Las mujeres más pobres eran destinadas para tareas subsidiarias y de servicio.

Muchas fundaciones de conventos se hicieron exclusivamente para mujeres de la familia real o la más alta nobleza, como por ejemplo las Descalzas Reales en Madrid fundada por la infanta Juana de Austria, hermana de Felipe II.

El clero también formaba parte en los protestantes, no había clero regular, no había monjas y una menor riqueza territorial de la iglesia porque la Reforma suprimió los bienes territoriales de monasterios, abadías y conventos.

Los clérigos protestantes podían casarse pero también estaban dotados de privilegios.

LA BURGUESÍA en la edad moderna.

Por debajo de los sectores privilegiados se encontraba el pueblo llano o estamento del común y también tenían muchas diferencias. Tenían muchas posibilidades de convertirse en nobles gracias a su dinero obtenido de sus profesiones vinculado al capitalismo; magistrados, letrados, abogados (burguesía de oficios) para distinguirla de la burguesía de negocios. Se trataba de un grupo totalmente urbano, aunque también existían campesinos ricos.

Muchos de los burgueses participaban en el gobierno de las ciudades, llamados patriciados urbanos y que incluía a la nobleza local. Tenían un alto nivel de vida, comparable a los patricios romanos y así se distinguían de la plebe.

Imitaban el estilo de vida de la nobleza. La figura más característica de la nueva burguesía de los negocios era mercader o comerciante, empresario manufacturero, banquero, cambista o asegurador (trabajaban con telas, especias, cereales, metales…).

Los campesinos en la edad moderna.

El resto del estado llano estaba formado por campesinos y los habitantes de las ciudades. Estaban los campesinos que trabajaban en las tierras feudales o señoriales y los que se encontraban en tierras de realengo.

La mayor parte de los campesinos de ambos grupos era libre, pero en algunas partes de Europa seguía existiendo los campesinos siervos, ligados a la tierra y con su libertad restringida bajos el Señor.

En la Europa occidental la tendencia de los campesinos siervos fue a su desaparición.

La escasez demográfica junto con el incremento de la demanda de cereales por parte de Europa del Oeste, centro y Sur para distinguirla de la servidumbre medieval. El campesino estaba ligado a la tierra que trabajaba, se les exigía fuertes prestaciones, como tributos en dinero o en especie (corveas), prestaciones personales trabajando varios días a la semana; en el siglo XVIII se sostiene que trabajaban 3 días incluso más sobre todo en periodos de recogida de la cosecha.

La distancia a recorrer hasta las tierras del Señor era muy grande lo que suponía más esfuerzo y más tiempo suplementario.

Los derechos del Señor restringían las libertades de los siervos de muchas formas.

Los campesinos no podían casarse fuera de los dominios del Señor.

Los campesinos más afortunados eran los que eran propietarios de las tierras, pero muy pocos eran campesinos ricos.

Eran los llamados labradores acomodados o villanos ricos con propiedades bastante grandes, esto también dependía si las tierras eran de secano o de regadío. Contrataban a otros campesinos para trabajar en sus tierras o también arrendaban sus tierras.

Hay que tener en cuenta que los grandes propietarios de las tierras no eran los campesinos, sino nobles, eclesiásticos, monasterios, campesinos ricos y los grandes arrendatarios. Estos acabarían siendo parte de los nuevos burgueses procedentes del mundo rural.

Pero en realidad la mayoría de los campesinos vivían en condiciones muy malas.

Existían propietarios medios y pequeños propietarios.

El tamaño de la tierra marcaba por tanto su capacidad económica.

En tiempos de crisis sino tenían reservas, tenían que endeudarse pidiendo créditos llamados en Castilla «Censos» (tipo de canon anual).

También podía consistir a un préstamo a interés.

O también anticipos sobre la futura cosecha.

Cuando los campesinos no podían afrontar el endeudamiento, tenían que ceder la propiedad que se convirtió en una forma de apropiación por parte de los burgueses y los ahorradores de las ciudades.

La posesión de grandes tierras y vivir de rentas era una de las características de mayor signo de prestigio.

Las rentas se podían pagar en dinero o en especie.

Los que se encontraban con ventaja eran los que disfrutaban de censos enfitéuticos donde el propietario o señor se había reservado el dominio eminente y cedía al campesino por plazos bastante largo incluso indefinido o generaciones, el dominio útil de la tierra, a cambio de un canon (censo, luismo, laudemio), que no era muy gravoso y que permitió a algunos campesinos enfiteutas pertenecer a los campesinos ricos. Esta situación también pasaba en el resto de Europa.

Era un tipo de contrato que se realizaba en épocas de baja presión demográficas sobre la tierra.

Pero en los tiempos de expansión demográfica sobre la tierra como en los siglos XVI y XVIII, los dueños de las tierras intentaban convertir los censos y arrendamientos largos en arrendamientos simples con plazos muy cortos para poder beneficiarse del aumento de los precios.

En tiempos expansivos interesaba al propietario el pago del canon en especie, pues el precio subía con los años, en lugar de percibir una cantidad de dinero fijo cuyo poder adquisitivo iba menguando.

Otro tipo de contrato era el de aparcería o conocido también como reparto de frutos, frecuente en el mediterraneo que posibilitaba diversas formas y proporciones, como por ejemplo la división del terreno en dos mitades.

Ta y como por ejemplo indica mezzadria en Italia, metairie en Francia y halfpacht en Alemania.

También existía el arrendamiento simple con unos plazos más cortos.

Los propietarios o cultivadores además de pagar tributos, también pagar el diezmo para los cultivadores, destinado al sostenimiento de la iglesia local, que gravaba la producción agropecuaria en un 10%, en los países protestantes también se pagaban diezmos.

Los marginados y el pueblo urbano en la edad moderna.

El último sector del pueblo llano eran los habitantes no privilegiados de las ciudades (trabajadores, pobres y mendigos).

Los trabajadores estaban agrupados en gremios y algunas ciudades superaban el centenar. Los gremios también tenían funciones religiosas y de solidaridad con aquellos en precarias situaciones (viudas, huerfanos, ancianos, enfermos e impedidos). En algunas ciudades también se encargaban de la recaudación de impuestos, el reclutamiento y la defensa, pero siempre tenían una posición secundaria respecto del patriciado urbano.

Tenían un gran influencia en los sectores populares de la ciudad e intentaban atraerlos sobre todo para apaciguar problemas.

No admitían a hijos ilegítimos.

Muchos trabajadores de las ciudades no pudieron agruparse en gremios, por ejemplo criados y criadas que formaban parte de las familias en cuya casa trabajaban y vivían pero seguían perteneciendo al Tercer Estado.

Los trabajadores eventuales muchas veces procedían del campo, así como los vagabundos y pobres.

Los pobres tenían más oportunidades en la ciudad, sobrevivían gracias a la caridad privada, las iglesias y organizaciones públicas como asilos, lazaros.

Obras como subventione pauperum del humanista valenciano Luis Vives, publicada en Brujas en 1526 expresaban ese tipo de política social.

En Inglaterra por ejemplo se creó un impuesto que se pagaba en las parroquias para sufragar dicha asistencia social.

El buen pobre tenía un carácter angelical, pero se empezó a considerar al pobre como algo peligroso que se debía recoger y controlar en albergues y otras instituciones.

En el siglo XVIII se consideraba a la persona pobre como un individuo improductivo al que se debe obligar a trabajar.

El gran problema no estaba en los pobres reconocidos o en los pobres de solemnidad, más bien era el que derivaba de los vagabundos y mendigos incontrolados que aumentaban en periodos de escasez y propensos a la delincuencia.

Otros grandes discriminados por motivos religiosos fueron los judíos.

Otro grupo no precisamente marginado eran los esclavos, que trabajaban en el servicio doméstico. En general tendían a desaparecer, excepto en Rusia que eran muy abundantes. En la Europa occidental los esclavos mayoritarios era de raza negra, pero también musulmanes apresados por los cristianos que participaron en el corso mediterrane, luego también existían los esclavos del Rey, como se llamaban en España, que trabajaban en minas y en trabajos duros.

La mujer en la edad moderna.

Las mujeres son personas olvidadas por parte de los historiadores, también se las ha considerado como marginados, pero no es concepto correcto en su totalidad, pues las mujeres procedían de diferentes status social, económico, religioso y político.

Las mujeres estaban siempre en un segundo plano.

En muchas ocasiones, por ejemplo, las mujeres no podían acceder al trono. Cuando podían ser reinas, era frecuente transmitir o comunicar el trono a sus maridos. Muchas reinas lo eran debido a una pronta viudedad o al convertirse en regentes de sus hijos menores de edad. Por ejemplo, Catalina y María de Medici, la española Ana de Austria.

Total sometimiento femenino.

Las hijas de los reyes eran moneda de cambio en el mercado de la política entre las diversas casas reales de Europa.

Se casaban sin tener en cuenta su voluntad o deseos personales, en muchos casos, apenas siendo unas niñas.

Se las enviaba de por vida a un país extranjero, lejos de su familia de origen, que nunca más volverán a ver.

Obligación de proporcionar un heredero al trono.

Muchas de ellas morían antes de cumplir los 30 años, agotadas sus fuerzas y salud por los numerosos embarazos, partos y abortos.

Las mujeres necesitaban de una constante protección de un adulto de sexo masculino.

Cuando una mujer enviudaba, se convertía en una gran oportunidad para su presencia pública y no solo en las casas reales, también en otros sectores sociales. La viuda se convertía en la cabeza de familia y quedaba al cargo de todos los intereses familiares. En ocasiones eran tuteladas al quedar viudas por un pariente próximo.

En falta de varón, la viuda para alimentar a sus hijos tenía que acudir al trabajo manual.

El trabajo de las mujeres en las casas solía ser la producción de pan, pastas, prendas de punto, medias, vestidos. También realizaban trabajos auxiliares en el campo como preparar y llevar el almuerzo a sus familiares, transporte de cargas.

Realizan la maceración del cañamo en estanques en el otoño, metiéndose en el agua hasta la cintura, muchas enfermaban por realizar dichos trabajos.

Reparación de redes y venta de pescado.

Compra de provisiones.

En la ciudad también trabajaban en el servicio doméstico, como nodrizas, amas, criadas, planchadoras, doncellas, lavanderas, cocineras, costureras, tejedoras, etc…

En tiempos de guerra y cuando no habían hombres suficientes realizaban una serie de manufacturas, putting out system, en los inicios de la Revolución Industrial, en trabajos textiles como la hilatura.

A las mujeres y a los niños se les pagaba menos.

La expansión demográfica en el siglo XVI.

Fase de crecimiento después de la peste negra se produce un gran crecimiento de la población. Pero en realidad existen diferencias regionales en cuanto al crecimiento se refiere.

Los conceptos de demografía y estadística no existía como se les conoce en la actualidad. Todo se basa en estimaciones, censos o recuentos generales con intereses militar o fiscal, pero también llenos de errores.

Las fuentes más precisas eran las parroquiales, pero con un ámbito espacial muy reducido.

Existían muchas dificultades para general los datos y por tanto muchos de ellos son aproximados, así que calcular la población de un país era muy complicado.

En la segunda mitad del siglo XVI es cuando se produce un mayor crecimiento poblacional.

El desarrollo en las ciudades se debió a una articulación de la red urbana imprescindible para el desarrollo de la economía capitalista. La zona más urbanizada sería la del Mediterráneo, pero también el caso de Londres fue muy significativo entre otras ciudades. Gracias a convertirse en capitales políticas, auge de nuevas cortes, puertos marítimos, comercio internacional.

Incremento de la esperanza de vida.

El celibato religioso perdió parte del prestigio del que había gozado, siendo objeto de muchos ataques.

El celibato desapareció en los países protestantes.

Se redujo la mortalidad, tanto la ordinaria como la extraordinaria.

En toda Europa se extendieron las roturaciones, que incorporaban al cultivo tierras anteriormente incultas, muchas de ellas abandonadas en el siglo XIV.

Se produjo una mejora en la alimentación, gracias a la mejora de los transportes marítimos, pues los cereales llegaban com mayor facilidad a territorios con dificultades.

En cuanto a las mortalidades extraordinarias se redujeron, tuvieron una duración más corta y fueron menos desastrosas.

Hubo una disminución de las carestías provocadas por las malas cosechas y el consiguiente desabastecimiento; además las epidemias de peste se redujeron pero no desaparecieron. La mayor parte fueron de peste bubónica.

Las enfermedades contagiosas siguieron causando elevadas mortandades, sobre todo en las grandes ciudades donde se contraban muchas personas.

También fue mortal el tifus, la malaria, que se daba sobre todo en zonas humedas y se convertió en endémica (es aquella que está presente de forma constante en una población dentro de un área geográfica determinada, normalmente durante todo el año).

La viruela afectaba sobre todo a los niños, el sarampión infantil o la tosferina (la tosferina es una enfermedad respiratoria muy contagiosa causada por una bacteria llamada Bordetella pertussis, la enfermedad solo se encuentra en seres humanos) que atacó sobre todo a Roma y París en el año 1580.

Una enfermedad nueva que se propagó por Europa a partir del siglo XV. Su primera aparición fue entre los soldados del Rey de Francia, Carlos VIII, durante las campañas de Nápoles. Debido a la transmisión sexual, tuvo unos tintes xenófobos (rechazo o odio hacia los extranjeros o inmigrantes), llamando así al «mal francés», «mal español» culpando del contagio al país vecino.

También fue muy extraño el llamado «sudor inglés», sweating sickness, especie de virus que provocaba la muerte en cuestión de horas, se traslado a parte de Europa y Rusia. Tal y como llegó desaparació.

Las migraciones de los microbios seguían la ruta Oriente hacia Occidente y luego pasaban al Nuevo Mundo.

Los agentes patógenos que llevaban los Europeos al nuevo continente provocaron en los indígenas una gran mortandad catastrófica.

Las guerras siguieron siendo constantes y generaron muchas muertes. Además, las condiciones higiénicas no eran muy buenas en los ejércitos lo que provocaba más muertes no directamente por haber luchado en combate.

Las migraciones también fueron causante de la transmisión de las enfermedades, sobre todo al acumularse mucha gente, cuando los campesinos acudían a la ciudad en busca de una mejora de sus condiciones de vida.

Otro tipo de migración fue la provocada por causas religiosas o raciales, como los judíos expulsados de España en 1492 al no aceptar convertirse al cristianismo, entre 80.000 y 100.000 personas viajaron a otras zonas del Mediterráneo tan lejanas como Estambul o Salónica.

También las migraciones provocadas por las reformas protestantes desde Alemania, otros como Francia, Países Bajos, Suiza, Inglaterra, Escocia, Dinamarca.

Otras migraciones fueron las dirigidas a América o al nuevo Imperio colonialista portugués. Muchos eran varones jóvenes y solteros.

Otra migración fue la provocada por el tráfico de esclavos negros organizado por los europeos desde el golfo de Guinea hacia América.

Por tanto, todas estas migraciones fueron catastróficas para Europa y sobre todo para España y Portugal.

La expansión demográfica en el siglo XVII.

Ya no existe una crisis general, pero se produjo una desaceleración del crecimiento, debido a unas malas cosechas y epidemias como la peste atlántica (afectó principalmente al territorio de la corona de Castilla a finales del Siglo XVI, entre 1596 y 1602, alcanzando su punto máximo en 1599).

Para Alemania y la Europa central, la fase más catastrófica estuvo relacionada con la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), con todos los males asociados a los cuatro jinetes del apocalipsis (hambre, peste, guerra y muerte).

También influyó la Guerra del Norte (1654-1660) y la Guerra de Sucesión de España.

Y en Francia coincidió con las dos terribles crisis de subsistencia.

Particular incidencia en la crisis demográfica tuvo la mortalidad catastrófica producida por diversas epidemias (peste, tifus, viruela, gripe, tercianas – son una forma de malaria que se caracteriza por una fiebre que se repite cada tres días, a enfermedad era endémica en la Península Ibérica durante el siglo XVII, y era una de las principales causas de muerte, transmisión con la picadura de un mosquito, sarampión) que se agravaba cuando se daban malas cosechas.

Pero la más perjudicial de todas fue la peste atlántica, después de la peste negra, y se produjo por oleadas siendo Francia, Italia, luego Andalucía, reino de Valencia, Cataluña, Aragón, Mallorca y Murcia, Inglaterra, Amsterdam, Nápoles.

A finales del siglo XVII la peste atlántica empezó a ceder.

Por tanto, el retroceso demográfico, influyó más en las zonas con más crisis. Cambiaron los comportamientos, incremento del celibato voluntario, retraso en la edad del matrimonio hasta los 30 años, retroceso de la natalidad, pudiere ser prácticas contraceptivas.

En lugares de expansión industrial rural, el matrimonio fue más temprano y la población creció un poco más.

La mortalidad incidió sobre todo en las ciudades pues se incrementaba por la gran concentración de población.

Se produjo una ruralización de Italia y España. Con excepciones como Madrid debido a las cortes barrocas, en detrimento de ciudades como Burgos, Toledo, Sevilla, Valencia.

Algunos puertos beneficiados fueron Málaga y Cádiz debido al desplazamiento del comercio con América.

Allá donde se producían movimiento de población, se incrementaba la población, debido a las migraciones, en búsqueda de trabajo o a otros continentes.

Búsqueda de una vida mejor.

Consecuencia: superpoblación.

Muchas de las migraciones estuvieron determinadas por las colonizaciones que provocaron transferencias de personas en la Europa Oriental.

En Sicilia se produjo una colonización interior dirigido por los nobles propietarios de los feudos que fundaron 130 localidades.

También influyó en las mejoras para las tierras cultivables, como en las Provincias Unidas, con la desecación de nuevos polders (son extensiones de tierra que han sido ganadas al mar o a otras masas de agua a través de un complejo sistema de diques, canales y bombas).

Otro atractivo eran aquellas zonas despobladas debido a las guerras, como el caso de Alsacia, que atrajo una gran movimiento migratorio, sobre todo de suizos.

Otro movimiento de 14.000 escoceses que colonizan el Ulster en el Norte de Irlanda.

Otras migraciones de Inglaterra a Gales.

El cumplimento del servicio militar también fue causa de migraciones. Muchos no regresaban a sus países de origen tras luchar en las guerras. Como por ejemplo los territorios pobres de Suiza o Escocia que suministraban muchos mercenarios a los ejércitos europeos.

O como el efecto que tuvo en los ejércitos como el de la Monarquía Española, por la permanencia de los soldados en territorios de vida agradable.

Las migraciones más sensibles fueron por causas religiosas, como la colonización inglesa de América del Norte.

Expulsión de los moriscos de España de 1609 a 1614 (sobre todo de Valencia y Aragón, campesinos y personas sin importancia social).

Expulsión de los Hugonotes de Francia tras la revocación del Edicto de Nantes en 1685 (hacía Alemania, Inglaterra, Suiza, Provincias Unidas).

Migraciones de protestantes y católicos, por ejemplo protestantes de Bohemia a Brandeburgo, Pomerania, Prusia Ducal y países escandinavos.

Migraciones al nuevo mundo a la América española o portuguesa.

La emigración de Inglaterra de 1630 a 1700.

La emigración neerlandesa (Países Bajos) hacía Asia de un cuarto de millón.

La emigración de Francia hacía Canadá o las Antillas.

EL AUGE DEMOGRÁFICO DEL SIGLO XVIII.

Se produce un descenso significativo de la mortalidad infantil.

Mejora sustancial de la alimentación.

Grandes avances médicos.

Considerable aumento de la esperanza de vida por primera vez en la Historia.

Crecimiento sostenido de la población.

Siglo caracterizado por la expansión económica.

Pero el siglo XVIII, también se ve lastrado por las mismas causas del siglo XVII, pero en menor medida como:

Elevada mortalidad ordinaria.

Fuerte dependencia de los ciclos naturales de las cosechas.

Escasa capacidad defensiva frente a las enfermedades.

Por primera vez se superaron ciertos topes en la población europea. Muchos políticos y tratadistas empezaron a considerar que el número de hombres era la piedra angular de la prosperidad de un país.

Se iniciaron los grandes censos o recuentos de la población por parte de los gobiernos.

Los viejos conceptos de vecino o fuego (término utilizado en la Corona de Aragón para referirse a los habitantes de un mismo pueblo o barrio, se aplica a las personas cuyas casas están contiguas), con finalidad militar o fiscal, será sustituido por el concepto de habitante y así se demostraba el interés que se tenía por la demografía realizando un estudio detalloso del sexo de cada uno, edad, estado civil, datos de carácter económico, se produjo sobre todo a partir de la Ilustración en la segunda mitad del siglo XVIII.

En la Corona de Castilla se realizó el famoso catastro del Marqués de la Ensenada (1750-1754).

El Censo de María de Austria en Habsburgo en el año 1764 y en Lombardía en 1766.

El Censo de Fernando IV de Nápoles en 1764 (hijo de Carlos III de España y María Amalia de Sajonia).

En España en tiempos de Carlos III se realizaron los censos promovidos por el conde de Aranda, presidente del Consejo de Castilla en 1767-1768.

El censo de Floridablanca, uno de los más completos, de 1786-1787, recopilaba datos de sexo, edades, estado civil, número de eclesiásticos, hospitales, hospicios o población activa.

Durante el reinado de Carlos IV (hijo de Carlos III de España y María Amalia de Sajonia) se realizó el censo de Godoy o de Larruga entre 1796-1797, como último recuento.

Por aquellas fechas en Francia y en Inglaterra no se produjo ningún tipo de censo a pesar de ser países muy avanzados.

Durante el reinado de Luis XVI (fue rey de Francia y Navarra desde 1774 hasta 1792, último rey de Francia antes de la Revolución Francesa, y el único que fue ejecutado), realizaron numerosos cuestionarios, con los resultados publicaron en varios tomos «El Diccionario geográfico, histórico y político de las Galias y de Francia» del año de 1762 a 1770.

Pero la fuente primaria de datos seguían siendo los registros parroquiales, en los cuales se registraban muchos factores como nacimientos, matrimonios, fallecimientos, migraciones, etc…

Ya Monstesquieu afirmaba que la población de la Tierra no llegaba a la décima parte de la del mundo antiguo, así que se pensaba que se podía despoblar.

Los principales incrementos demográficos se dieron en aquellos países con una fuerte expansión económica como por ejemplo en el Nuevo Mundo.

Un buen ejemplo de crecimiento demográfico fue Inglaterra y Gales.

En España, Francia e Italia el crecimiento demográfico fue más moderado debido a varios factores:

Estructura económica desproporcionada entre población y trabajo.

Un bajo nivel de salarios reales.

La incidencia de las crisis cerealistas.

Mantenimiento de una edad relativamente alta de acceso al matrimonio (27 años para los hombres y 25 años para las mujeres).

Importante proporción del celibato.

Estos factores conllevaron a la compleja crisis que abocaría en la Revolución.

Por supuesto el crecimiento demográfico beneficio mayoritariamente a las ciudades.

La proporción de habitantes de las ciudades aumentó en general a lo largo del siglo, a causa sobre todo de la inmigración que corregía la tendencia urbana al predominio de la mortalidad sobre la natalidad.

Poca higiene.

Excrementos.

Malos olores.

Escasa pavimentación. En Londres el primer «Paviment Act» es de 1792.

Falta de agua.

Mala iluminación nocturna.

Inseguridad.

Enterramientos dentro de las ciudades. Ya la política Ilustrada de finales de siglo XVIII insistió en abrir cementerios en el exterior.

Otro de los grandes peligros fue el fuego. Por ejemplo, el bombardeo de 1695 en Bruselas destruyó cerca de 4000 casas y en Moscú el incendio del verano de 1773 acabó con la décima parte de los edificios.

Las ciudades europeas con más población seguían siendo París, Londres y Nápoles.

Otro tipo de ciudad que experimentaron grandes crecimientos demográficos fueron los puertos de Mar como Nantes, cuya fortuna se debió al comercio de esclavos, otros como Marsella, Burdeos, Bristol, Liverpool.

Otro tipo de ciudades que crecen serían las industriales sobre todo en Inglaterra como Birmingham, Leeds o Manchester.

Causas del crecimiento de la población.

La producción seguía dependiendo estrechamente de la naturaleza, con las malas cosechas y carestías.

Se produjo una mejora del clima que hizo disminuir las crisis de subsistencia.

En plena Guerra de Sucesión de España fue especialmente duro el invierno de 1709 en Francia, mucha gente moría de frío y de hambre en las calles de París y otras ciudades, entre ellas, las españolas, pero a partir de este momento las cosas empezaron a mejorar.

La expansión de los intercambios y la integración progresiva de los mercados ayudaron a paliar las crisis de subsistencia, facilitando el abastecimiento desde zonas lejanas.

Mejora de la alimentación con nuevos cultivos de mayor rendimientos, el maíz, la patata, trigo y otros cereales secundarios.

Hubo una tendencia a la reducción de la natalidad a causa del descenso de la nupcialidad, aumento del celibato, retraso de la edad del matrimonio.

Practicas contraceptivas sobre todo en Francia, frecuente entre pares y duques, nobles y ricos burgueses llegando después a las clases populares.

El coitus interruptus y los preservativos se consideraron síntomas de la descristianización.

Uso de la quinina contra las fiebres.

El uso de mercurio contra las enfermedades venéreas.

La toma de limón contra el escorbuto.

La práctica de la inoculación contra la viruela.

Apertura de cementerios fuera del centro urbano.

Prohibición de enterrar dentro de las ciudades.

Medidas para propiciar la limpieza de las calles.

Retirar las basuras.

Pavimentación.

Canalización del agua potable y alcantarillado.

Saneamiento de las tierras pantanosas.

Mejoras en la alimentación.

Mayor disponibilidad de los alimentos.

La mortalidad extraordinaria atacó a los europeo con menos virulencia.

La peste en la Europa Occidental empezó a retirarse, se convirtió en endémica en la zona de los Balcanes, destrozó zonas como Alemania, Italia, Austria, Bohemia, Danzing, Copenhague, Rusia.

Los últimos brotes de la peste en las zonas mediterráneas fueron transmitidos vía marítima, Malta, Mallorca, Portugal y Norte de África.

Como causa de la desaparición de la peste se encuentra la sustitución de la rata negra (portadora de la pulga que la transmitía) por la rata gris que no vive en contacto con el hombre.

Lucha secular contra la enfermedad.

Las severas cuarentenas.

Los cordones sanitarios.

Las drásticas medidas para cortar el contagio.

Pero siguieron apareciendo enfermedades devastadoras como la viruela, tifus, debido a la falta de higiene, el sarampión, las tosferina, la gripe, la difteria, la disentería, la fiebre amarilla, la sífilis, la tuberculosis.

El propio crecimiento de la población mejoró la expansión agraria y la mejora de la agricultura, también:

Incrementó la producción manufacturera e industrial.

El auge del comercio y las comunicaciones.

La consolidación de la burguesía en el siglo XVIII.

La peculiaridad en este siglo será la consolidación de la burguesía como un sector específico.

Los principales burgueses eran comerciantes internacionales o de cierto nivel de negocio, armadores, propietarios de manufacturas, empresarios mineros, asentistas, inversores en acciones, banqueros, arrendatarios de impuestos. Muchos desarrollaban varias actividades. Tenían un nivel aceptable de riqueza, era la llamada burguesía de los negocios. Muchos acabaron integrándose en la nobleza.

Otros serían las profesiones liberales, abogados, médicos, impresores, libreros.

Otra sería la de carácter militar.

Fue con la Revolución francesa cuando la burguesía empezó su propia ética y se hicieron a si mismos.

Muchos tuvieron un reconocimiento social gracias a la Orden de Carlos III que premiaba los méritos individuales según el campo de su actividad.

Muchos burgueses eran disidentes religiosos.

En España la burguesía apareció tímidamente en Cataluña en el sector textil.

Campesinos y trabajadores en las ciudades en el siglo XVIII.

La gran mayoría de Europa seguía siendo campesina. Seguían existiendo algunas servidumbres en Francia o Alemania.

Donde existía más campesinado era en Francia e Inglaterra. En Inglaterra debido a las enclosures, muchos campesinos emigraron a la ciudad y empezó un proceso de proletarización.

Los que se encontraban peor eran los jornaleros que solo disponían de su trabajo para subsistir.

Muchos campesinos compaginaban su actividad con otras como la actividad del textil, lana o lino y otras agrarias para autoconsumo.

Luego en la ciudad coexistían artesanos agremiados y trabajadores asalariados

El control de los trabajadores no se limitaba, sino que se intensificó con los sistemas de trabajo vinculados a la naciente industria. Se vigilaba su vida privada, las tabernas que frecuentaban, sus casas, hasta se les prohibía circular a partir de unas determinadas horas.

Los trabajadores trataron de defenderse constituyendo asociaciones que les permitieran obtener mejores condiciones y después fueron prohibidas en Inglaterra y Francia. Muchas de las asociaciones se convirtieron en secretas para sobrevivir. 1799.

Compagnons.

En cuanto a los salarios quedaron por detrás de los precios.

Las leyes de mercado desprotegían totalmente a los trabajadores.

Los ambientes eran poco higiénicos en las empresas y esto provocaba un aumento de las enfermedades laborales.

Desgraciadamente proliferó el trabajo infantil.

Pobreza y marginación- Conflictividad social en el siglo XVIII.

La mayor concentración de pobres se daba siempre en las ciudades, ya que eran atraídos por las instituciones de caridad y asistencia, pero muchos eran expulsados.

En Alemania cuando aumentó el pauperismo, muchas ciudades cerraban las puertas para evitar la entrada de los pobres.

Los tratadistas de la época trataban de diferenciar a vago normal y coyuntural del pobre vago y ocioso que se vinculaba con la delincuencia.

Desde antiguo ya venían creándose instituciones que mezclaban la reclusión con el trabajo obligatorio.

En el mundo rural los desordenes siempre eran provocados por el precio excesivo de la harina o por la mala calidad de la misma.

La culpa de desabastecimiento siempre recaía en las autoridades municipales y los vecinos se oponían a la salida de los cereales hacia otras localidades por miedo a desabastecimiento de la propia localidad.

En cuanto a la liberalización del comercio de granos tuvo en España muchas rebeliones como el Motín de Esquilache, pero también tenía motivaciones políticas o por ejemplo en Francia «La guerra de la harina» en 1775.

Las rebeliones se dieron en casi toda Europa.

En Inglaterra reinaba la violencia nocturna hacía propietarios de tierras, destruyendo vayas o mutilando ganado.

También se atacaba al empresario industrial para obtener mejoras salariales, destruyendo materias primas o quemando la casa del empresario.

Ludd rompió dos telares en 1779 como protesta, así se origina el movimiento luddismo.

Muchos campesinos se revelaron contra el sistema de las corveas sobre todo en Rusia.

EXPANSIÓN Y TRANSFORMACIONES EN LA ECONOMÍA DEL SIGLO XVIII.

Se inició un comienzo de la Revolución Industrial. Los distintos tipos de mercantilismo continuaron durante el siglo XVIII.

Aparecieron la fisiocracia y el liberalismo. Se valoraba a la agricultura como una única fuente de riqueza.

El comercio debía ser libre incluido el mercado fundamental de los cereales con el principio general de laissez-faire, laissez-passer.

Se requiere el incremento de la producción.

Se defiende la propiedad libre de la tierra.

Supresión de las manos muertas.

Supresión de las viejas estructuras de origen feudal.

Se requería una economía basada en grandes propiedades o explotaciones agrarias, con una gran aportación de capital. Se requiere la ley de la oferta y la demanda según Adam Smith.

La coyuntura, moneda y precios en el siglo XVIII.

El crecimiento de los precios se debe al incremento de los metales preciosos disponibles en Europa, por ejemplo, el oro que procedía de Minas Gerais de Brasil y la producción de plata en la América Española.

En cuanto a la moneda, la abundancia de metales preciosos favoreció una alta estabilidad hasta los años 80 que pusieron fin a las manipulaciones anteriores, también en Francia hasta que llegó la Revolución.

Ambos países sufrieron sendas inflaciones monetarias agravadas por la introducción del papel moneda.

En 1774, Inglaterra adopta el patrón oro debido a su dominio del brasileño.

Agricultura y ganadería en el siglo XVIII.

Se produjo un clima más benigno que en el siglo XVII e influyó en la mejora de las cosechas.

Aunque también se produjeron años malos y crisis de abastecimientos.

Seguían predominando en Europa los openfields a pesar de que se daba una tendencia hacia las enclosures.

Se intenta hacer más rentable la explotación agraria y separar la agricultura de la ganadería.

El resultado será el incremento de la propiedad privada y el tamaño de las fincas, con restricción de usos y aprovechamientos comunales.

Lo más importante era producir más para un población creciente.

Las innovaciones técnicas en la agricultura permitieron el aumento de la productividad, eliminando el barbecho.

Se desarrolla un gran interés por la agronomía, se desarrolló maquinaria para trillar, aventar y otras labores.

Gracias al ganadero Robert Bakewell y sus estudios de los cruces de ganado ovino y bovino se mejoró la ganadería.

Los gobiernos influidos por el absolutismo ilustrado impulsaron reformas agrarias orientadas para mejorar la distribución de la propiedad, limitar los privilegios señoriales o aumentar la productividad de la tierra.

Gran endeudamiento de los campesinos.

Desecación de las zonas pantanosas sobre todo en la costa italiana.

Gran construcción de polders (terreno pantanoso ganado al mar y que una vez desecado se dedica al cultivo).

Aprovechamiento de la tierra a distintos niveles.

Abono procedente del ganado.

Norfolk system, permitía el cultivo en cuatro hojas, nabos, trigo, cebada o avena, trevol u otras plantas forrajeras.

Se incrementó el cultivo de la vid (Champagne, Jerez, Oporto).

El cultivo más novedoso fue la patata.

El auge del comercio en el siglo XVIII.

Aumento de la demanda y crecimiento económico.

Favorecido por la construcción de caminos, puentes, comunicaciones y canales.

Eliminación de prohibiciones, peajes y aduanas por parte del poder legislativo.

En el comercio interior, la tienda permanente sustituyó poco a poco a los mercados y ferias cada vez más reducidos a zonas rurales.

Grandes monocultivos de azúcar, ron, café, tabaco, cacao, algodón, las colonias a cambio de tales materias primas, compraban a la metrópoli sus manufacturas y sobre todo esclavos negros para mantener la economía de plantación, saldando con plata u oro, el mayor valor de los productos aportados por los británicos.

El gran comercio intercontinental el realizado en Extremo Oriente con la East India Company (perlas, especias.. cuyos precios no podían compensarse con productos europeos y había de saldarse con armas o dinero).

La gran protagonista del comercio internacional era Gran Bretaña.

Las finanzas en el siglo XVIII.

El auge del comercio propició el desarrollo de las finanzas. La banca surge del mundo de los comerciantes debido a la necesidad de instrumentos de pago y de crédito.

La principal plaza era Ámsterdam (gran manejo de letras de cambio) a causa de las crisis se pasaron al negocio de los préstamos a gobiernos.

La mitad de los neerlandeses tenían sus capitales en el Banco de Inglaterra.

Los primeros billetes fueron impresos por orfebres de Inglaterra.

Muchos de los bancos privados emitían también bonos y billetes.

El Banco de Inglaterra creado en 1694 vinculado a las necesidades de la corona Británica, convirtiéndose en regulador de las finanzas británicas y como modelo a seguir.

En Francia se creó la Caja de Descuento que descontaba letras, emitía billetes y prestaba dinero a la Hacienda Real que la puso al borde de la quiebra en 1787, debido al impago de los créditos y por su voracidad.

En España, los Cinco Gremios Mayores de Madrid desempeñaron funciones de banco público y con el apoyo de la Corona, hasta que el 1782 y con Carlos III se creó el «Banco de San Carlos» que sería el origen del Banco de España, constituido al estilo inglés por un consorcio de financieros y así se sucedió con otros países como Austria, Rusia, Escocia, Prusia, etc…

En cuanto a la Bolsa, hubo un aumento de las compañías por acciones que hizo extender la compra-venta de sus títulos. Una de las más importantes fue la de Ámsterdam que comerciaba con diversas empresas de otros países.

Manufacturas e industria. Los comienzos de la Revolución industrial en el siglo XVIII.

En realidad continuaron con las manufacturas tradicionales, hasta que la Revolución Industrial se inició finalmente en el siglo XIX.

Constituye la etapa final de los gremios. El primero es suprimirlos fue el Duque de Toscana Pedro Leopoldo a partir de 1770. En España, aunque la mayoría subsistieron a partir de 1770 perdieron buena parte de sus privilegios y monopolios, abriéndose al trabajo libre la mayor parte de la actividades que realizaban.

Se extienden tres formas de organización más novedosas que los gremios:

Empresas protocapitalistas.

Manufacturas reales.

Sistema doméstico.

Donde de forma concentrada realizaban todas las fases de producción.

Anticipo de la factory system.

Otro tipo la verlagsystem, que consistía en tener utillaje y materia prima distribuida entre diferentes hogares-taller.

Fue muy importante la industria lanera en Inglaterra, Francia y España.

Sector textil.

Pequeña industria metalúrgica, cuchillería, industria relojera, manufactura pañera.

El sector textil del algodón tuvo gran empuje en la Revolución Industrial debido a que era más fácil de laborar que la lana en la nueva maquinaria.

También aumentó la manufactura de la seda o el lino.

El comercio exterior fue muy importante pues con las ganancias obtenidas proporcionaron capital que se reinvertiría en la industria.

Se realizaron muchos inventos, sobre todo en el sector textil:

Máquina de vapor de Watt.

La lanzadera volante de John Kay en 1731 con un mecanismo sencillo que aumentaba la rapidez en el tejido.

La spinnig Jenny de James Hargreaves en 1765, un utensilio portátil que aceleraba el hilado, bajo un solo trabajador.

La waterframe de Richard Arkwright que funcionaba con la fuerza del agua.

La mule jenny de Samuel Crampton que perfeccionaria las anteriores.

La otra gran industria que inició Revolución Industrial fue la metalurgia. Rusia era una de los grandes productores de hierro en bruto.

Un avance fundamental que se produjo en las técnicas de fundición fue la sustitución del carbon vegetal por el carbón mineral ya que inventó una mezcla de hulla calcinada (coque), turba y polvo de carbón; esto mejoró la producción de hierro.

Se inventó el procedimiento de pudelaje por Henry Cort en 1784 que permitía obtener acero y hierro de más calidad.

Surgieron los primeros cárteles, agrupaciones industriales de empresas que realizaban una misma actividad, para controlar el mercado, los precios y la producción.

Fue el inicio de la era de la mecanización.

LA ILUSTRACIÓN. EL SIGLO DE LAS LUCES. SIGLO XVIII.

Es el elemento cultural más característico, es un sistema de valores e ideas, un movimiento ideológico cultural. Finales del siglo XVII principios del siglo XVIII.

Según Kant, constituyó la salida de la minoría de edad, emancipación de la tradición, de la teología.

Se pasa al pensamiento de la razón.

Según Horacio (atrévete a saber). Es la luz que ilumina en las tinieblas.

El rechazo al principio de autoridad, con antecedentes en el Renacimiento. Los pioneros de la Ilustración son Inglaterra y las Provincias Unidas, después arraigaría en Francia que adquiere características peculiares.

Muchos de los ilustrados pertenecían a la burguesía (letrados, juristas, médicos, universitarios, escritores, periodistas), también nobles, eclesiásticos y mujeres pertenecientes a la nobleza o la burguesía.

Proliferó sobre todo en las grandes ciudades.

Interés por el hombre y la naturaleza, son los dos elementos esenciales, el cosmopolitismo, la búsqueda de lo práctico, la idea de progreso, la búsqueda de la felicidad, la lucha contra la ignorancia, la divulgación de los conocimientos, educación y pedagogia.

Se abandona el latín y se aborda las lenguas nacionales.

Uso de la crítica mediante la ironía, casi sarcasmo, con maestros como Voltaire.

Desgraciadamente las universidades quedaron al margen de las ideas ilustradas.

Las Academias científicas proliferaron en distintos países, las tertulias, salones, los clubes en Inglaterra, logias masónicas, cafés, teatros, «Las sociedades económicas de amigos del país» eran unas asociaciones surgidas en la segunda mitad del siglo XVIII en España.

Las anfitrionas de los salones fueron principalmente mujeres de la nobleza o la alta burguesía.

El principal personaje de la Ilustración fue la philosophe.

Se produjeron muchas críticas a la Ilustración, con el término cacouat, atacando las ideas de los filósofos; sobre todo los apolegetas cristianos, en contra del pensamiento de Hobbes.

Se comienza a considerar a la mujer.

Filósofos como Diderot, Voltaire o Montesquieu apoyaban el divorcio que se aprobó en Francia en 1792, pero no una condición social igualitaria para las mujeres.

Transformaciones militares del siglo XVIII.

Aparición de los granaderos, que llevaban en una bolsa granadas.

Caballería ligera con armamento. Destacó sobre todo la española.

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