{"id":10064,"date":"2025-05-27T17:59:08","date_gmt":"2025-05-27T17:59:08","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=10064"},"modified":"2025-06-06T11:44:03","modified_gmt":"2025-06-06T11:44:03","slug":"textos-literarios-contemporaneos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=10064","title":{"rendered":"Textos Literarios contempor\u00e1neos"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Literatura de viajes a comienzos del siglo XX: Teodoro M. Kalaw y Paz Mendoza-Guaz\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Filipinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendiendo por contempor\u00e1neo el per\u00edodo de comienzos del siglo XX a la actualidad, en el primer tema se aborda la literatura de viajes en el contexto filipino poscolonial, reivindicando lo literario de este g\u00e9nero, que a menudo se ha estudiado desde el punto de vista de la historia o la antropolog\u00eda. En concreto, se estudiar\u00e1n los recorridos de dos intelectuales filipinos hispanohablantes: Teodoro M. Kalaw (1884-1940) y Paz Mendoza-Guaz\u00f3n (18841967), que transitan diversos pa\u00edses de Asia y de Europa atestiguando los cambios que trae el nuevo siglo, tomando ejemplos de modernidad para el momento en que su propio pa\u00eds sea independiente y reflexionando sobre las opiniones pol\u00edticas de otros intelectuales coet\u00e1neos. Sus textos aportar\u00e1n adem\u00e1s material de reflexi\u00f3n sobre las jerarqu\u00edas coloniales, la autoimagen nacional y la representaci\u00f3n orientalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hacia la Tierra del Zar de Teodoro M.Kalaw.<\/strong><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ensayo y an\u00e1lisis del fragmento sugerido teniendo en cuenta las tres preguntas<br>planteadas:<br>(i) El panorama de la literatura filipina en espa\u00f1ol.<br>El fragmento forma parte de la obra Hacia la Tierra del Zar del escritor y pol\u00edtico filipino Teodoro M.Kalaw (1884-1940). Kalaw realiz\u00f3 junto a Manuel Quez\u00f3n un viaje desde Manila a San Petersburgo. Antes de alcanzar el territorio de Vladivostok, donde tomaron el famoso Transiberiano, Kalaw y Quez\u00f3n visitaron Taiw\u00e1n, China y Jap\u00f3n. Este texto del relato recoge sus impresiones de Hong Kong, Taiw\u00e1n y Shanghai.<br>Para empezar es muy importante evidenciar la riqueza del vocabulario utilizado en el texto por parte del autor para resaltar ese toque de descripci\u00f3n de belleza oriental realizando a su vez una cr\u00edtica mordaz a todo lo anglosaj\u00f3n cuando por ejemplo se<br>refiere a lo anglosaj\u00f3n o extranjero como la potencia invasora del dominador.<br>El texto es un fiel reflejo de la dominaci\u00f3n anglosajona a partir del siglo XIX y lo nefasto en parte que ha sido dicho dominio. \u00bfPero c\u00f3mo se lleg\u00f3 a esa situaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello debemos centrarnos brevemente en el fin de lo que un d\u00eda fue el gran imperio espa\u00f1ol que desgraciadamente represent\u00f3 la guerra hispano-estadounidense como conflicto b\u00e9lico que enfrent\u00f3 a Espa\u00f1a y a los Estados Unidos en 1898, resultado de la<br>intervenci\u00f3n estadounidense en la guerra de Independencia cubana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final del conflicto Espa\u00f1a fue tristemente derrotada y sus principales resultados fueron la p\u00e9rdida por parte de esta de la isla de Cuba, as\u00ed como de Puerto Rico, Filipinas y Guam, que pasaron a ser dependencias coloniales de Estados Unidos.<br>En Filipinas, la ocupaci\u00f3n estadounidense degener\u00f3 en la guerra filipinoestadounidense de 1899-1902. El resto de posesiones espa\u00f1olas del Pac\u00edfico fueron vendidas al Impero alem\u00e1n mediante el tratado hispano-alem\u00e1n del 12 de febrero de 1899, por el cual Espa\u00f1a cedi\u00f3 al Imperio alem\u00e1n sus \u00faltimos archipi\u00e9lagos, las Marianas, las Palaos y las Carolinas, a cambio de 25 millones de pesetas, ya que eran indefendibles por Espa\u00f1a.<br>El siglo XIX represent\u00f3 para el Imperio espa\u00f1ol un declive total, mientras que los EEUU pasaron de convertirse en un pa\u00eds reci\u00e9n fundado a convertirse en una potencia media regional en total auge en todo el mundo.<br>Todo ese declive del Imperio Espa\u00f1ol origin\u00f3 verdaderamente que la literatura filipino-hisp\u00e1nica, haya sido muy marginada en la historia literaria y su ense\u00f1anza muy desconocida en general siendo la literatura iberoamericana mucho m\u00e1s mimada y tenida<br>en cuenta, (entre otras).<br>Todo esto se debe en parte al <strong>car\u00e1cter euroc\u00e9ntrico <\/strong>que los cursos de literatura<br>han tenido hasta hace poco en la mayor\u00eda de las instituciones educativas de Europa,<br>Am\u00e9rica y las propias Filipinas, y en parte a la segmentaci\u00f3n de la historia literaria en<br>diversas categor\u00edas nacionales. Es decir, dicha segmentaci\u00f3n y eurocentrismo se ha<br>producido en todos los \u00e1mbitos, (colegios de primaria, secundaria y universidades).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este enfoque de la historia literaria, la literatura filipina en espa\u00f1ol ha tenido<br>siempre un encaje bastante dif\u00edcil. Tambi\u00e9n se ha visto a\u00fan m\u00e1s marginada por el campo<br>de los estudios hisp\u00e1nicos, que tradicionalmente se ha dividido en literatura peninsular<br>espa\u00f1ola y literatura latinoamericana, dejando de lado las producciones culturales en<br>espa\u00f1ol de \u00c1frica y Asia (una verdadera l\u00e1stima).<br>Esta dificultad para que la literatura filipino-hisp\u00e1nica se integre en una historia<br>literaria nacionalista se debe a dos circunstancias principales.<br>En primer lugar, Filipinas fue un archipi\u00e9lago colonial durante el per\u00edodo de<br>formaci\u00f3n de la identidad nacional en el siglo XIX la \u00e9poca en que se form\u00f3 la idea de<br>naci\u00f3n en Filipinas y el Caribe hispanohablante (m\u00e1s o menos), intelectuales de ambos<br>archipi\u00e9lagos viv\u00edan en Espa\u00f1a, formando una comunidad diasp\u00f3rica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, el desplazamiento y la ambivalencia hacia la metr\u00f3poli y la isla donde nacieron algunos de los escritores coloniales m\u00e1s importantes constituyeron un motivo fundacional en la narrativa de la naci\u00f3n.<br>Por otro lado, la decadencia de Espa\u00f1a como potencia imperial (como se ha indicado anteriormente) y la orientalizaci\u00f3n a la que fue sometida por otros pa\u00edses europeos cambiaron su interacci\u00f3n con los otros pa\u00edses asi\u00e1ticos, dejando de ser una din\u00e1mica de centro-periferia. Esta situaci\u00f3n singulariza y problematiza la relaci\u00f3n de Espa\u00f1a con Filipinas y con la poblaci\u00f3n china en la propia Filipinas, al permitir rupturas en el discurso colonial.<br>En la actualidad los textos filipinos, y otros textos coloniales y poscoloniales (como el que tratamos), se encuadra en la categor\u00eda de literatura, de modo que pueden ser tomados en cuenta en los estudios literarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el caso de este texto y de otros escritos de Teodoro M. K\u00e1law (1884-1940) y de otros autores como Rafael Palma (1874-1939), considerados como dos de las figuras habituales m\u00e1s importantes en las antolog\u00edas escolares del siglo XX de la literatura filipina en espa\u00f1ol. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su momento, ninguno de los libros que escribieron o editaron se considerar\u00eda indiscutiblemente literatura.<br>El amplio repertorio de todos estos importantes autores filipinos comprende sobre todo biograf\u00edas, cartas cr\u00f3nicas, ensayos, columnas de opini\u00f3n, elementos period\u00edsticos, estudios y recopilaciones del folclore filipino, cultura, sociedad filipina, costumbres filipinas y libros de viajes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos g\u00e9neros, en la mayor\u00eda de los casos, solo se han considerado relevantes en los campos del estudio de la historia, la antropolog\u00eda, la sociolog\u00eda o la ciencia pol\u00edtica.<br>Sin embargo, estos textos son fundamentales para reflejar el objetivo pol\u00edtico y<br>social de forjar una identidad nacional bajo la ocupaci\u00f3n colonial, con la verdadera<br>intenci\u00f3n de negociar su posici\u00f3n de cultura y personalidad propia respecto al<br>colonizador y al resto del mundo, y difundir estas visiones entre un p\u00fablico erudito m\u00e1s<br>amplio.<br>En t\u00e9rminos de distinci\u00f3n y sociolog\u00eda de la cultura y literatura filipina en<br>espa\u00f1ol, los textos puramente creativos, descriptivos y literarios suelen ocupar un lugar<br>m\u00e1s destacado en el \u00e1mbito literario de las metr\u00f3polis europeas que aquellos que<br>contienen un mensaje y una intenci\u00f3n que van m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente literario;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">aunque se traten temas sociales, no quiere decir que hagan referencia estrictamente a lo<br>pol\u00edtico, sino m\u00e1s bien al<strong> autotelismo<\/strong> (que es el gusto de realizar algo por el mero<br>disfrute) y tambi\u00e9n por el principio de reflexividad que prevalecen en el \u00e1mbito<br>literario.<br>La literatura filipina en espa\u00f1ol producida durante la ocupaci\u00f3n estadounidense<br>desarroll\u00f3 una gran resistencia contra la americanizaci\u00f3n del pa\u00eds (como no hubiera<br>podido ser de otra manera). Esto implica que los autores de la \u00e9poca y en ese momento<br>concreto, tuvieron que responder a la situaci\u00f3n con g\u00e9neros literarios que fomentaron la<br>resistencia y favorecieron estrategias particulares de narraci\u00f3n y negociaci\u00f3n nacional<br>respecto al posicionamiento del pa\u00eds y sus relaciones con otros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos g\u00e9neros y estrategias fueron, en muchos casos, heredados de la resistencia anticolonial a Espa\u00f1a que hab\u00eda emprendido la generaci\u00f3n anterior. Algunas de estas estrategias narrativas nacionales y anticoloniales implicaron la recuperaci\u00f3n de un corpus textual<br>prehisp\u00e1nico que se utiliz\u00f3 para intentar definir la naci\u00f3n filipina.<br>Particularmente el fragmento se inscribe dentro de la tradici\u00f3n de la literatura<br>filipina en espa\u00f1ol, que tuvo su auge entre finales del siglo XIX y principios del XX.<br>Durante el per\u00edodo colonial espa\u00f1ol, el idioma espa\u00f1ol fue la lengua de la \u00e9lite ilustrada<br>filipina, y escritores como Jos\u00e9 Rizal, Pedro Paterno y Jes\u00fas Balmori usaron este idioma<br>para expresar tanto la identidad nacional como la visi\u00f3n que ten\u00edan del mundo.<br>Desgraciadamente, con la colonizaci\u00f3n estadounidense a partir del a\u00f1o 1898, el<br>idioma espa\u00f1ol comenz\u00f3 a perder relevancia frente al idioma ingl\u00e9s.<br>El fragmento refleja el cosmopolitismo de ciertos escritores filipinos de la \u00e9poca,<br>quienes viajaban por todo el mundo y narraban sus experiencias en lengua espa\u00f1ola.<br>Tambi\u00e9n expone una mirada ambivalente hacia la modernidad occidental, un tema<br>recurrente en la literatura filipina escrita en espa\u00f1ol, en la que la admiraci\u00f3n por los<br>avances tecnol\u00f3gicos y la arquitectura colonial se mezcla con una visi\u00f3n cr\u00edtica del<br>imperialismo.<br>La literatura filipina en espa\u00f1ol surge en el <strong>contexto del legado colonial <\/strong>y se<br>desarrolla durante el periodo de transici\u00f3n hacia el poscolonialismo.<br>Los escritores filipinos que optaron por el espa\u00f1ol heredaron de la tradici\u00f3n<br>literaria europea t\u00e9cnicas narrativas y recursos estil\u00edsticos que, combinados con sus<br>vivencias locales, dieron lugar a textos ricos en im\u00e1genes y matices culturales.<br>En definitiva la literatura filipina en espa\u00f1ol hay que estudiarla desde una<br>perspectiva h\u00edbrida, el autor adopta una visi\u00f3n ambivalente: por un lado, admira la<br>transformaci\u00f3n y el poder creador del ser humano (representado en el \u201cgenio<br>positivista\u201d anglosaj\u00f3n), y por otro, se percibe una cr\u00edtica sutil a la imposici\u00f3n cultural y<br>al desarraigo de la identidad local. Esta dualidad es representativa de una literatura que,<br>a pesar de usar el espa\u00f1ol, se debate entre herencia europea y realidad cultural filipina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(ii) Caracter\u00edsticas del relato de viajes poscolonial<\/strong><br>El texto pertenece al g\u00e9nero del relato de viajes (libro de viaje), se trata de un<br>g\u00e9nero literario que incluye textos que recogen los acontecimientos, sentimientos e<br>impresiones de un viajero, pues todo lo que relata lo ha sentido en sus propias carnes,<br>como por ejemplo cuando describe al \u201cPeak Hotel\u201d (es como si lo estuvieras viendo).<br>Los relatos de viajes suelen ser viajes reales, en el fragmento que nos ocupa nada es<br>imaginario, la idea es que el autor se sienta bien con su obra porque finalmente \u00e9l es<br>quien la escribe y quien relata el viaje y las zonas que visita. El narrador puede o no<br>coincidir con el autor.<br>El relato de viaje es un g\u00e9nero literario en el que el autor escribe acerca de uno<br>de sus viajes en particular, de las personas que en \u00e9l ha encontrado o conocido, las<br>emociones sentidas o aquello que ha visto o aprendido bien estudiando o incluso<br>trabajando dependiendo de la duraci\u00f3n del viaje.<br>El relato de viajes es un tipo de literatura que fue muy popular en los siglos XIX<br>y XX, especialmente entre escritores que narraban sus experiencias en territorios por<br>norma general extranjeros.<br>En el contexto poscolonial, este tipo de relatos sol\u00eda abordar el impacto de la<br>colonizaci\u00f3n, la modernizaci\u00f3n y las relaciones entre los pueblos colonizados y los<br>colonizadores (relaciones profundamente dif\u00edciles debido a las diferencias sociales y<br>pol\u00edticas).<br>El fragmento muestra varias caracter\u00edsticas del relato de viajes poscolonial que a<br>continuaci\u00f3n se enumeran:<br>\uf0b7 Total observaci\u00f3n del paisaje: La descripci\u00f3n detallada de la geograf\u00eda<br>monta\u00f1osa y urbana de Hong Kong sugiere un asombro por la capacidad del<br>hombre de transformar la naturaleza.<br>\uf0b7 Contraste entre lo \u201csalvaje\u201d y la civilizaci\u00f3n: Se presenta a la naturaleza como<br>un ente ca\u00f3tico que ha sido vencido por el positivismo occidental.<br>\uf0b7 Perspectiva euroc\u00e9ntrica: A pesar de que el autor proviene de un contexto<br>colonial, su mirada reproduce las ideas imperialistas de la \u00e9poca, glorificando la<br>influencia anglosajona y menospreciando la cultura china como cuando se<br>refiere a la poblaci\u00f3n china como una raza aletargada.<br>\uf0b7 Reflexi\u00f3n sobre el colonialismo: Aunque el tono es bastante ambiguo, el texto<br>deja entrever la fascinaci\u00f3n por la modernizaci\u00f3n impuesta por los brit\u00e1nicos, lo<br>que refleja la contradicci\u00f3n en la que se encontraban muchos intelectuales<br>filipinos colonizados: por un lado, rechazaban la dominaci\u00f3n extranjera en<br>Filipinas, pero por otro, admiraban el progreso material, su cultura, o el arte que<br>tra\u00eda la colonizaci\u00f3n de otras partes del mundo.<br>\uf0b7 <strong>Aspectos documentales<\/strong>. Geograf\u00eda, historia, cultura general, de car\u00e1cter factual,<br>Por ejemplo realiza una referencia geogr\u00e1fica del \u201cPeak Hotel\u201d.<br>\uf0b7 En este caso todo lo que describe son datos verdaderamente ciertos y<br>registrables.<br>\uf0b7 Utiliza un<strong> lenguaje literario po\u00e9tico,<\/strong> no un lenguaje com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juega constantemente con elementos literarios, no con elementos de ficci\u00f3n<br>aunque juegue con un poco de fantas\u00eda como cuando expresa que la naturaleza<br>salvaje ha sido vencida por el rubio anglosaj\u00f3n despu\u00e9s de haber reinado con sus<br>locuras y sus caprichos.<br>\uf0b7 La narraci\u00f3n lleva un <strong>orden cronol\u00f3gico<\/strong> en base a la descripci\u00f3n de los<br>lugares que se visitan y sus distintos elementos.<br>\uf0b7 La descripci\u00f3n detallada de los lugares y cosas es sumamente importante, en<br>este caso la descripci\u00f3n est\u00e1 por encima de la narraci\u00f3n. Elementos descriptivos<br>en vez de narrativos.<br>\uf0b7 Los libros de viajes son cl\u00e1sicos paradigm\u00e1ticos, pero tambi\u00e9n encontramos a<br>veces memorias o tambi\u00e9n discursos de bienvenida a emisarios extranjeros que<br>son aut\u00e9nticos ensayos que abordan la conexi\u00f3n narrativa de Filipinas con otras<br>culturas cercanas desde un punto de vista de territorio.<br>\uf0b7 Puede estar escrito en primera persona, pero tambi\u00e9n en tercera persona.<br>\uf0b7 Ambivalencia ante el progreso:<br>El texto exalta la capacidad del hombre para transformar la naturaleza: \u201clevantar<br>sobre \u00e1ridas monta\u00f1as una poblaci\u00f3n que puede competir, por su riqueza, con las<br>mejores del mundo\u201d\u2014pero lo hace al tiempo que evidencia la huella del<br>colonialismo, donde el poder y la modernidad se imponen con un cierto aire de<br>soberbia total.<br>\uf0b7 Hace referencia al <strong>cosmopolitismo<\/strong> y al <strong>cosmopatriotismo<\/strong>. Cuando se refiere a la<strong> comunidad china<\/strong> como una raza, al pertenecer a una sola comunidad basada en una moral compartida.<br>\uf0b7 <strong>Cr\u00edtica y exotizaci\u00f3n<\/strong>: Este fragmento representa el discurso de una \u00e9lite ilustrada filipina bien acomodada que, en su intento de posicionarse dentro del mundo moderno, asimila de alguna manera muchas de las ideas coloniales de sus antiguos y nuevos dominadores. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto es una muestra de c\u00f3mo los relatos de viajes no solo describen lugares, sino que tambi\u00e9n reflejan las ideolog\u00edas y tensiones de su tiempo por temas sociales, pol\u00edticos, etc\u2026<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(iii) Temas, personajes y recursos literarios<\/strong><br>En cuanto a los temas encontramos los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La modernizaci\u00f3n y el progreso tecnol\u00f3gico: Se resalta c\u00f3mo el ser humano<br>ha logrado dominar la geograf\u00eda inh\u00f3spita y transformar Hong Kong en una<br>ciudad rica, pr\u00f3spera y moderna.<\/li>\n\n\n\n<li>El imperialismo y la superioridad occidental: Se glorifica la capacidad de los<br>ingleses de imponer su orden y prosperidad sobre la naturaleza y las poblaciones<br>locales.<\/li>\n\n\n\n<li>La particularidad y la alteridad: Se describe a la poblaci\u00f3n china de manera<br>deshumanizada, sin amor, sin cari\u00f1o, como si fueran parte del paisaje que se<br>visita o una raza decadente que necesita ser \u00abresucitada\u00bb o mejor dicho<br>\u201creeducada\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Los idiomas o lenguajes. El autor se refiere a la necesidad de hablar no solo el<br>ingl\u00e9s sino tambi\u00e9n de saber el idioma chino para poder comunicarse con los<br>pobres chinos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"5\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La decadencia de la cultura china y de su poblaci\u00f3n, cuando menciona que los chinos son due\u00f1os del trabajo manual a que est\u00e1n condenados quiz\u00e1s para siempre.<br>Localizamos tambi\u00e9n diversos personajes como:<br>\uf0b7 Los ingleses positivistas: Representan el progreso, la civilizaci\u00f3n y la capacidad<br>de transformar el mundo con su racionalismo, cultura, arquitectura, etc\u2026<br>\uf0b7 Los criados chinos: Se presentan como figuras subordinadas y sin agencia<br>propia, reforzando estereotipos coloniales de inferioridad racial.<br>\uf0b7 El narrador: Adopta una posici\u00f3n ambigua, entre la admiraci\u00f3n por la<br>modernidad occidental y el desprecio por la poblaci\u00f3n local (en teor\u00eda).<br>\uf0b7 Personajes b\u00edblicos del Antiguo testamento: como Mois\u00e9s que con su vara<br>genera riqueza y prosperidad de una est\u00e9ril roca al compararlo con el genio<br>positivista.<br>Recursos literarios:<br>El texto presenta una gran variedad de recursos literarios que contribuyen a la<br>intensidad del texto a su riqueza expresiva y a la construcci\u00f3n de su tono<br>grandilocuente, descriptivo y muy reflexivo y, en algunos momentos, cr\u00edtico.<br>A continuaci\u00f3n, se detallan los principales recursos utilizados:<\/li>\n\n\n\n<li>Im\u00e1genes sensoriales<br>Se emplean descripciones visuales, t\u00e1ctiles y auditivas que ayudan a crear una<br>imagen v\u00edvida del entorno, pueden ser experiencias temporales del paisaje, el<br>color, la luz y la arquitectura:<br>\uf0b7 \u00abLas infinitas embarcaciones que parecen brochazos grises sobre el fondo<br>verdiobscuro\u00bb (imagen visual).<br>\uf0b7 \u00abDesde all\u00ed, mirando la obra humana, el mar tranquilo, los precipicios y los<br>abismos, las alturas y las vertientes, los pinos rom\u00e1nticos y los edificios<br>orgullosos\u00bb (imagen visual y t\u00e1ctil).<br>\uf0b7 \u201cY no es necesario hablar ingl\u00e9s solamente, sino tambi\u00e9n el chino, s\u00ed, el chino<br>incomprensible para entenderse con estos pobres que os llevan, tirando de sus<br>rickshas, a los m\u00e1s lejanos abismos, o que os conducen a las cimas m\u00e1s altas\u201d.<br>(descripci\u00f3n auditiva).<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Met\u00e1foras y comparaciones.<\/strong><br>\uf0b7 \u00abEl genio positivista del rubio anglosaj\u00f3n, haciendo de la est\u00e9ril roca, como la<br>vara de Mois\u00e9s, un venero inagotable de riqueza y de prosperidad.\u00bb<br>\u2192 Compara la transformaci\u00f3n del paisaje con un milagro b\u00edblico, dotando al<br>progreso brit\u00e1nico de una dimensi\u00f3n casi divina.<br>\uf0b7 \u00abLas embarcaciones parecen brochazos grises sobre el fondo verdiobscuro.\u00bb<br>\u2192 Se usa una imagen pict\u00f3rica para describir la escena mar\u00edtima.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Hip\u00e9rbole (Exageraci\u00f3n).<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\uf0b7 \u00abLa soberbia incalculable del cielo y de la inmensidad.\u00bb<br>\u2192 Enfatiza la grandeza del paisaje con t\u00e9rminos absolutos.<br>\uf0b7 \u00abLa naturaleza salvaje, despu\u00e9s de haber reinado con sus locuras y sus caprichos, ha quedado vencida.\u00bb<br>\u2192 Presenta la naturaleza como una fuerza ca\u00f3tica que ha sido dominada finalmente por el hombre.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Personificaci\u00f3n.<\/strong><br>\uf0b7 \u00abLa naturaleza salvaje, despu\u00e9s de haber reinado con sus locuras y sus caprichos, ha quedado vencida por el genio positivista.\u00bb<br>\u2192 Se atribuyen caracter\u00edsticas humanas a la naturaleza, describi\u00e9ndola como un<br>ente caprichoso que es derrotado.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Enumeraci\u00f3n.<\/strong><br>\uf0b7 \u00abLos precipicios y los abismos, las alturas y las vertientes, los pinos rom\u00e1nticos<br>y los edificios orgullosos.\u00bb<br>\u2192 Acumulaci\u00f3n de elementos que refuerzan la riqueza del paisaje descrito.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Paralelismo.<\/strong><br>\uf0b7 \u00abDesde all\u00ed, mirando la obra humana, el mar tranquilo, las infinitas embarcaciones [\u2026], viendo los precipicios y los abismos, las alturas y las vertientes, los pinos rom\u00e1nticos y los edificios orgullosos, admiro el paisaje inenarrable.\u00bb<br>\u2192 Repetici\u00f3n de estructuras similares que aportan ritmo y musicalidad al texto.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Ep\u00edtetos.<\/strong><br>Uso de adjetivos para resaltar cualidades:<br>\uf0b7 \u00abPinos rom\u00e1nticos\u00bb, \u00abedificios orgullosos\u00bb, \u00absoberbia incalculable\u00bb, \u00abeterno<br>verde de las eternas monta\u00f1as\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Iron\u00eda y tono cr\u00edtico.<\/strong><br>\uf0b7 \u00abEs l\u00e1stima que tantos millones no ocuparan en su propia tierra m\u00e1s que los<br>puestos \u00ednfimos a que les reduce la potencia invasora del dominador!\u00bb<br>\u2192 Aunque el narrador admira la modernidad brit\u00e1nica, tambi\u00e9n se\u00f1ala de<br>manera cr\u00edtica la marginaci\u00f3n de los chinos en su propia tierra.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Interrogaci\u00f3n ret\u00f3rica<\/strong><br>\uf0b7 \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el genio capaz de resucitar esa raza, aletargada por espacio de<br>siglos?\u00bb<br>\u2192 Pregunta sin respuesta directa, utilizada para reflexionar sobre el destino de<br>los chinos a modo de cr\u00edtica.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"10\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Contraste (Ant\u00edtesis)<\/strong><br>\uf0b7 \u00abLa naturaleza salvaje\u00bb versus \u00abel genio positivista\u00bb.<br>\u2192 Oposici\u00f3n entre el caos natural y la organizaci\u00f3n impuesta por el hombre. Se<br>contrapone la naturaleza indomable con la obra humana, y la riqueza con la<br>pobreza.<\/li>\n\n\n\n<li>Abundan las <strong>conjunciones<\/strong> como el uso de la conjunci\u00f3n y: \u201csobre el fondo<br>verdiobscuro, viendo los precipicios y los abismos, las alturas y las vertientes, los pinos<br>rom\u00e1nticos y los edificios orgullosos,..\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Tono grandilocuente y admirativo \u2013 El lenguaje enfatiza la grandeza de las<br>construcciones brit\u00e1nicas y la peque\u00f1ez de los pueblos sometidos. \u201cCoronando una de<br>\u00e9stas est\u00e1 el \u00abPeak Hotel,\u00bb edificio grandioso, que parece desafiar con su soberbia la<br>soberbia incalculable del cielo y de la inmensidad\u201d.<br><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong>.<br>El fragmento es un testimonio de la compleja relaci\u00f3n que los intelectuales<br>filipinos de principios del siglo XX ten\u00edan con el colonialismo. Por un lado vivir y<br>defender su propia cultura, derechos y libertades y por otro lado llevarse bien con la<br>pol\u00edtica extranjera y sus diversas formas de hacer legislaci\u00f3n y su aplicaci\u00f3n a todos los<br>ciudadanos pero al modo occidental, as\u00ed como la adopci\u00f3n de la cultura y tradiciones<br>extranjeras (toda una contradicci\u00f3n dif\u00edcil de llevar). A pesar de pertenecer a un pueblo<br>colonizado, el autor adopta una visi\u00f3n que confirma el dominio brit\u00e1nico y que<br>aparentemente menosprecia a los chinos, reproduciendo discursos de car\u00e1cter<br>imperialistas. Y es lo que refleja el fragmento estudiado y en definitiva toda la obra<br>Hacia la Tierra del Zar pues Teodoro M. Kalaw fue un erudito, legislador e historiador<br>filipino en lengua espa\u00f1ola, recordado como uno de los intelectuales m\u00e1s influyentes de<br>su \u00e9poca.<br>Sus obras siguen siendo recursos valiosos para comprender la historia y la<br>pol\u00edtica filipinas, fue reconocido por su rigor intelectual y su compromiso con la<br>documentaci\u00f3n de la historia filipina, reconocido como un firme defensor de la<br>independencia de Filipinas del dominio colonial estadounidense. Utiliz\u00f3 sus escritos y<br>su influencia pol\u00edtica para promover la autonom\u00eda filipina. Las contribuciones de Kalaw<br>a la historia y la gobernanza de Filipinas contin\u00faan inspirando a las generaciones<br>actuales y futuras. Al mismo tiempo, el texto ofrece una rica descripci\u00f3n de la<br>modernidad en Hong Kong y ejemplifica las tensiones del relato de viajes poscolonial:<br>la fascinaci\u00f3n por el progreso occidental y la dificultad de reconciliarlo con la realidad<br>de los pueblos sometidos bajo el yugo imperialista.<br>El texto refleja una narrativa de viajes t\u00edpica de la literatura filipina en espa\u00f1ol,<br>enmarcada dentro del contexto colonial y poscolonial. Desde la perspectiva poscolonial,<br>describe la relaci\u00f3n entre la naturaleza salvaje y la intervenci\u00f3n humana, representada<br>por el poder ingl\u00e9s. Los temas incluyen el encuentro de culturas, el dominio del espacio<br>y la civilizaci\u00f3n, y la percepci\u00f3n de la pobreza y el retraso. Adem\u00e1s, resalta recursos<\/li>\n\n\n\n<li>literarios como la ant\u00edtesis entre el paisaje natural y la creaci\u00f3n humana, creando una<\/li>\n\n\n\n<li>tensi\u00f3n central en el relato.<\/li>\n\n\n\n<li>Bibliograf\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>M. KALAW, TEODORO. Hacia la Tierra del Zar. Librer\u00eda Manila Filat\u00e9lica. Manila.<\/li>\n\n\n\n<li>1908.<\/li>\n\n\n\n<li>ORTU\u00d1O CASANOVA, R., y GASQUET, A. Filipinas transnacional: Encuentros<\/li>\n\n\n\n<li>culturales en la literatura filipina en espa\u00f1ol. University of Michigan Press. Estados<\/li>\n\n\n\n<li>Unidos de Am\u00e9rica. Primera edici\u00f3n. Febrero 2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Webgraf\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>https:\/\/artsandculture.google.com\/entity\/guerra-hispanoestadounidense\/<\/li>\n\n\n\n<li>m0700q?hl=es<\/li>\n\n\n\n<li>http:\/\/ace.uoc.edu\/items\/show\/747<\/li>\n\n\n\n<li>https:\/\/www.cultura.gob.es\/cultura\/archivos\/difusion\/mcdifusion\/<\/li>\n\n\n\n<li>bicentenarios\/contexto-historico\/las-ultimas-posesiones\/filipinas.html<\/li>\n\n\n\n<li>https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/hacia-la-tierra-del-zar\/<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo describi\u00f3 la narradora de Notas de viaje a Venecia al llegar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como una serie de nav\u00edos pintados de blanco con luces encendidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hizo el gondolero de la proa para evitar choques en los canales de Venecia seg\u00fan el texto de Notas de viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gritaba \u00ab\u00a1Ah!\u00bb en cada esquina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo describe la narradora de Notas de viaje las casas en La Habana?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Techos planos y con azoteas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCual es el idioma principal que se habla en Cuba seg\u00fan la narradora de Notas de Viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 contrasta el autor de Hacia la tierra del Zar al describir su visita a la Sorbona durante el<br>verano?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falta de estudiantes con la vitalidad del a\u00f1o acad\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 vegetaci\u00f3n reconoce la narradora de Notas de viaje en Key West que le resulta familiar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tamarindo, calachuche y manga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCual es la principal dificultad que la autora de Notas de viaje encuentra en Londres?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Retener el plano de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 destaca el autor de Hacia la tierra del zar sobre los vendedores locales en Colombo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son muy insistentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo describe el autor de Hacia la tierra del zar la atm\u00f3sfera en el caf\u00e9 del Barrio Latino?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ca\u00f3tica y ruidosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 le record\u00f3 el movimiento de la g\u00f3ndola a la narradora de Notas de viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los tik\u00edn de los bankeros en su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQue Caracteriza al barco Hongkong Maru  seg\u00fan el autor de Hacia la tierra del Zar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es uno de los mejores en su l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 sentimiento expresa el autor de Hacia la tierra del Zar al partir de Manila?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCuanto dura el viaje en barco de Key West a La Habana seg\u00fan la narradora de Notas de Viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seis horas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 observa el autor de Hacia la tierra del Zar sobre los chinos que trabajan en el barco<br>Hongkong Maru?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sirven con parsimonia y misterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 era necesario para ver de cerca la \u00abPalo d&#8217;Oro\u00bb en la iglesia de San Marcos de Venecia seg\u00fan el texto de Notas de viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un billete de entrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Notas de viaje \u00bfc\u00f3mo viaja la narradora de Washington a Key West?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tienen los cinco filipinos a bordo del barco Hongkong Maru seg\u00fan el autor de<br>Hacia la tierra del Zar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sientan juntos por un impulso \u00abracial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo compara la narradora de Notas de viaje las calles antiguas de La Habana con otras que<br>ha visto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Similares a las de intramuros en Filipinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 medio de transporte tomaron la narradora de Notas de viaje  y su hermana desde el puente de Westminster?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bote.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tipo de anuncios hab\u00eda en los ascensores de Londres en 1921 seg\u00fan la narradora de Notas<br>de viaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anuncios de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los g\u00e9neros tradicionales que se fijan en la Europa del siglo XVIII como herencia de aquellos grecolatinos hacen que nuevos g\u00e9neros que van surgiendo por la necesidad o las nuevas costumbres queden tradicionalmente fuera del canon tradicional de los estudios literarios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura de viajes ha sido a menudo estudiada desde la antropolog\u00eda, desde la geograf\u00eda y desde la historia, pero es de forma relativamente reciente que ha empezado a estudiarse desde la literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, en este caso nos encontramos frente a textos poscoloniales escritos por viajeros de un pa\u00eds del llamado Sur global, lo que contrasta con las notas de viaje exotizantes de viajeros europeos que viajaban por Europa o a territorios coloniales durante los siglos XIX y XX. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este caso, aunque la perspectiva sigue reproduciendo jerarqu\u00edas y l\u00f3gicas coloniales fruto de lo que se ha llamado la colonialidad del poder, estas cr\u00f3nicas van a tener una carga pol\u00edtica debido a que las personas que las escriben proceden de un pa\u00eds que todav\u00eda est\u00e1 siendo colonizado en el momento de la escritura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Filipinas fue colonia espa\u00f1ola durante 333 a\u00f1os, entre 1561 y 1898. A partir de ese a\u00f1o se libra hasta 1902 una guerra entre Filipinas y Estados Unidos \u2014que hab\u00eda luchado como aliado junto al pueblo filipino para acabar con la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola\u2014 que resulta con la invasi\u00f3n estadounidense del archipi\u00e9lago filipino. Por esta raz\u00f3n, vamos a observar que las cr\u00f3nicas de K\u00e1law y de Mendoza Guaz\u00f3n contienen observaciones comparativas entre las costumbres del territorio visitado y las de Filipinas, con lo que van configurando una identidad filipina y un ideal de lo que quieren que sea su pa\u00eds despu\u00e9s de una futura e hipot\u00e9tica independencia. Para ello, tambi\u00e9n van a utilizar intertextualidad con otros libros de viaje escritos por escritores modernistas latinoamericanos, donde el g\u00e9nero fue muy popular a finales del s.XIX y principios del XX. Estos autores, en consonancia con el g\u00e9nero modernista imperante en la \u00e9poca, admiraban e idealizaban Asia, con lo que escritores como Enrique G\u00f3mez Carrillo (Guatemala) o Jos\u00e9 Juan Tablada (M\u00e9xico), viajar\u00e1n a Jap\u00f3n y otros lugares de Asia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El contraste aqu\u00ed vendr\u00e1 del hecho de que Teodoro M. K\u00e1law y Paz Mendoza Guaz\u00f3n comparten condici\u00f3n poscolonial y sure\u00f1a con los latinoamericanos, pero son asi\u00e1ticos ellos mismos, con lo que el exotismo con el que se representa al constructo llamado Oriente desde el llamado Occidente quedar\u00e1 cuestionado por la cercan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Novela a mediados del siglo XX:&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para avanzar en el siglo XX, este tema recala en Am\u00e9rica Latina y, en particular, Colombia, y se pasa a la prosa de ficci\u00f3n, a trav\u00e9s de uno de los autores y una de las obras con mayor consolidaci\u00f3n en el canon de la literatura en espa\u00f1ol: la novela <em>Cien a\u00f1os de soledad&nbsp;<\/em>(1967), de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (1927-2014). Premio Nobel de Literatura en 1982, en su trayectoria se funden admirablemente la creaci\u00f3n literaria (desde&nbsp;<em>Ojos de perro azul<\/em>, 1947), la labor period\u00edstica (desde 1948-1949 en&nbsp;<em>El Universal&nbsp;<\/em>de Cartagena, primero; y en&nbsp;<em>El Heraldo&nbsp;<\/em>de Barraquilla, despu\u00e9s) y la actividad como guionista de cine (desde 1963). Su obra narrativa fue fundamental para el llamado&nbsp;<em>boom&nbsp;<\/em>de la literatura hispanoamericana. Otro autor clave para este fen\u00f3meno fue Mario Vargas Llosa, cuya&nbsp;<em>Historia de un deicidio<\/em>&nbsp;(1971) se usa en este tema porque sigue siendo uno de los estudios m\u00e1s significativos para entender la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez desde sus or\u00edgenes hasta&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la <strong>fantas\u00eda<\/strong> es \u00abuna facultad que tiene el \u00e1nimo de reproducir por medio de im\u00e1genes\u00bb. Es dif\u00edcil concebir una difinici\u00f3n m\u00e1s pobre y confusa que esa primera acepci\u00f3n. En su segunda acepci\u00f3n dice que es una \u00abficci\u00f3n, cuento o novela, o pensameinto elevado o ingenioso \u00ab, lo cual no hace sino infundir mayor desconcierto en el ya creado por la definici\u00f3n inicial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a experimentos que fragmentan la narraci\u00f3n (<em>Rayuela<\/em>, de Cort\u00e1zar, puede leerse saltando cap\u00edtulos, como en el juego de la rayuela), <em>Cien a\u00f1os de soledad <\/em>cuenta una <strong>saga familiar<\/strong>, a la manera de los relatos decimon\u00f3nicos, y, as\u00ed, se hace accesible a un p\u00fablico amplio. No en balde, Flaubert fue uno de los autores admirados de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Ahora bien, <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, como el resto de las novelas del <em>boom<\/em>, tiene una marcada dimensi\u00f3n renovadora, que Garc\u00eda M\u00e1rquez materializa en lo que se dado en llamar <strong><em>realismo m\u00e1gico<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>De pronto \u2014cuando el duelo llevaba tanto tiempo que ya se hab\u00edan reanudado las sesiones de punto de cruz\u2014 alguien empuj\u00f3 la puerta de la calle a las dos de la tarde, en el silencio mortal del calor, y los horcones se estremecieron con tal fuerza en los cimientos, que Amaranta y sus amigas bordando en el corredor, Rebeca chup\u00e1ndose el dedo en el dormitorio, \u00darsula en la cocina, Aureliano en el taller y hasta Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda bajo el casta\u00f1o solitario, tuvieron la impresi\u00f3n de que un temblor de tierra estaba desquiciando la casa. Llegaba un hombre descomunal. Sus espaldas cuadradas apenas si cab\u00edan por las puertas. Ten\u00eda una medallita de la Virgen de los Remedios colgada en el cuello de bisonte, los brazos y el pecho completamente bordados de tatuajes cr\u00edpticos, y en la mu\u00f1eca derecha la apretada esclava de cobre de los&nbsp;ni\u00f1os-en-cruz. Ten\u00eda el cuero curtido por la sal de la intemperie, el pelo corto y rapado como las crines de un mulo, las mand\u00edbulas f\u00e9rreas y la mirada triste. Ten\u00eda un cintur\u00f3n dos veces m\u00e1s grueso que la cincha de un caballo, botas con polainas y espuelas y con los tacones herrados, y su presencia daba la impresi\u00f3n trepidatoria de un sacudimiento s\u00edsmico. Atraves\u00f3 la sala de visitas y la sala de estar, llevando en la mano unas alforjas medio desbaratadas, y apareci\u00f3 como un trueno en el corredor de las begonias, donde Amaranta y sus amigas estaban paralizadas con las agujas en el aire. \u201cBuenas\u201d, les dijo \u00e9l con la voz cansada, y tir\u00f3 las alforjas en la mesa de labor y pas\u00f3 de largo hacia el fondo de la casa. \u201cBuenas\u201d, le dijo a la asustada Rebeca que lo vio pasar por la puerta de su dormitorio. \u201cBuenas\u201d, le dijo a Aureliano, que estaba con los cinco sentidos alerta en el mes\u00f3n de orfebrer\u00eda. No se entretuvo con nadie. Fue directamente a la cocina, y all\u00ed se par\u00f3 por primera vez en el t\u00e9rmino de un viaje que hab\u00eda empezado al otro lado del mundo. \u201cBuenas\u201d, dijo. \u00darsula se qued\u00f3 una fracci\u00f3n de segundo con la boca abierta, lo mir\u00f3 a los ojos, lanz\u00f3 un grito y salt\u00f3 a su cuello gritando y llorando de alegr\u00eda. Era Jos\u00e9 Arcadio. Regresaba tan pobre como se fue, hasta el extremo de que \u00darsula tuvo que darle dos pesos para pagar el alquiler del caballo. Hablaba el espa\u00f1ol cruzado con jerga de marineros. Le preguntaron d\u00f3nde hab\u00eda estado, y contest\u00f3: \u201cPor ah\u00ed\u201d. Colg\u00f3 la hamaca en el cuarto que le asignaron y durmi\u00f3 tres d\u00edas. Cuando despert\u00f3, y despu\u00e9s de tomarse diecis\u00e9is huevos crudos, sali\u00f3 directamente hacia la tienda de Catarino, donde su corpulencia monumental provoc\u00f3 un p\u00e1nico de curiosidad entre las mujeres. Orden\u00f3 m\u00fasica y aguardiente para todos por su cuenta. Hizo apuestas de pulso con cinco hombres al mismo tiempo. \u201cEs imposible\u201d, dec\u00edan, al convencerse de que no lograban moverle el brazo. \u201cTiene ni\u00f1os-en-cruz\u201d. Catarino, que no cre\u00eda en artificios de fuerza, apost\u00f3 doce pesos a que no mov\u00eda el mostrador. Jos\u00e9 Arcadio lo arranc\u00f3 de su sitio, lo levant\u00f3 en vilo sobre la cabeza y lo puso en la calle. Se necesitaron once hombres para meterlo. En el calor de la fiesta exhibi\u00f3 sobre el mostrador su masculinidad inveros\u00edmil, enteramente tatuada con una mara\u00f1a azul y roja de letreros en varios idiomas. A las mujeres que lo asediaron con su codicia les pregunt\u00f3 qui\u00e9n pagaba m\u00e1s. La que ten\u00eda m\u00e1s ofreci\u00f3 veinte pesos. Entonces \u00e9l propuso rifarse entre todas a diez pesos el n\u00famero. Era un precio desorbitado, porque la mujer m\u00e1s solicitada ganaba ocho pesos en una noche, pero todas aceptaron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fragmento de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> narra el <strong>regreso inesperado y espectacular de Jos\u00e9 Arcadio<\/strong>. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez despliega aqu\u00ed una gran riqueza de <strong>recursos literarios<\/strong> que intensifican el impacto de la escena, tanto en lo narrativo como en lo simb\u00f3lico. A continuaci\u00f3n te detallo los principales recursos utilizados:<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Recursos literarios presentes en el fragmento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. <strong>Realismo m\u00e1gico<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aunque los hechos son en apariencia realistas, est\u00e1n narrados con una exageraci\u00f3n que los convierte en casi m\u00edticos.<\/li>\n\n\n\n<li>El regreso de Jos\u00e9 Arcadio es tan impactante que <strong>la casa entera tiembla como si fuera un terremoto<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li>Su <strong>fuerza sobrehumana<\/strong> y el ambiente festivo que genera parecen propios de un ser legendario.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. <strong>Hip\u00e9rbole (exageraci\u00f3n)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Se exageran deliberadamente sus dimensiones y fuerza:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201c<strong>Un hombre descomunal<\/strong>.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>\u201c<strong>Espaldas cuadradas que apenas cab\u00edan por las puertas<\/strong>.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>\u201c<strong>Levant\u00f3 el mostrador y lo puso en la calle<\/strong>.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Estas hip\u00e9rboles construyen un personaje casi m\u00edtico o heroico.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. <strong>Enumeraci\u00f3n acumulativa<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Se emplean largas enumeraciones para describir su apariencia: \u201cTen\u00eda una medallita de la Virgen&#8230; los brazos y el pecho completamente bordados&#8230; el cuero curtido&#8230; el pelo corto y rapado&#8230; las mand\u00edbulas f\u00e9rreas&#8230;\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Esta t\u00e9cnica <strong>aumenta el ritmo narrativo<\/strong> y <strong>resalta el asombro<\/strong> que genera su figura.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4. <strong>Im\u00e1genes sensoriales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Descripciones v\u00edvidas que apelan a la vista, el o\u00eddo y el tacto:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201c<strong>Silencio mortal del calor<\/strong>.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>\u201c<strong>Impresi\u00f3n trepidatoria de un sacudimiento s\u00edsmico<\/strong>.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>\u201c<strong>La mirada triste<\/strong>, <strong>mand\u00edbulas f\u00e9rreas<\/strong>.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Estas im\u00e1genes hacen que el lector <strong>\u201csienta\u201d el momento f\u00edsico y emocionalmente<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">5. <strong>Prosopopeya (personificaci\u00f3n)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La casa <strong>parece tener vida propia<\/strong>: \u201c<strong>Los horcones se estremecieron con tal fuerza<\/strong> que&#8230; parec\u00eda un temblor de tierra.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Le da al espacio dom\u00e9stico un papel activo en la narrativa.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6. <strong>Analepsis (flashback impl\u00edcito)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Se menciona que el personaje <strong>viene \u201cdel otro lado del mundo\u201d<\/strong>, lo que sugiere una historia previa sin contar expl\u00edcitamente.<\/li>\n\n\n\n<li>Esto genera <strong>misterio<\/strong> y <strong>aura m\u00edtica<\/strong> sobre su experiencia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">7. <strong>Tono \u00e9pico y m\u00edtico<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Jos\u00e9 Arcadio se presenta como un <strong>h\u00e9roe que vuelve de un largo viaje<\/strong> con un aura de fuerza, silencio y poder sexual.<\/li>\n\n\n\n<li>Tiene elementos de personaje <strong>arquet\u00edpico<\/strong> o de leyenda oral.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">8. <strong>Lenguaje coloquial y jerga<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201cHablaba el espa\u00f1ol cruzado con jerga de marineros.\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Esto crea un <strong>contraste entre lo m\u00edtico y lo cotidiano<\/strong>, uno de los sellos del realismo m\u00e1gico.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">9. <strong>Iron\u00eda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>A pesar de su poder f\u00edsico, Jos\u00e9 Arcadio regresa <strong>\u201ctan pobre como se fue\u201d<\/strong>, y \u00darsula debe darle dos pesos.<\/li>\n\n\n\n<li>La <strong>iron\u00eda<\/strong> subraya la <strong>futilidad de su grandeza aparente<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">10. <strong>S\u00edmbolos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Tatuajes<\/strong>, <strong>ni\u00f1os-en-cruz<\/strong>, <strong>medallita de la Virgen<\/strong>: s\u00edmbolos de experiencia, superstici\u00f3n, poder f\u00edsico y espiritual.<\/li>\n\n\n\n<li>El <strong>cuerpo tatuado<\/strong> se convierte en un <strong>texto viviente<\/strong>, un relato andante de lo vivido.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este fragmento, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez utiliza una poderosa combinaci\u00f3n de <strong>hip\u00e9rboles, im\u00e1genes sensoriales, realismo m\u00e1gico y simbolismo<\/strong> para presentar a Jos\u00e9 Arcadio como un personaje casi mitol\u00f3gico. A trav\u00e9s de estos recursos, la narraci\u00f3n logra una atm\u00f3sfera simult\u00e1neamente <strong>\u00e9pica, po\u00e9tica, y terrenal<\/strong>, muy representativa del estilo de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este estilo, Garc\u00eda M\u00e1rquez quiso dar voz al mundo hispanoamericano, remedando la mirada de los conquistadores que se sorprendieron ante culturas, flora y fauna completamente diferentes de Europa, seg\u00fan dej\u00f3 recogido <strong>Crist\u00f3bal Col\u00f3n<\/strong> en sus diarios, que, por cierto, pueden considerarse que son <strong>fuente de inspiraci\u00f3n <\/strong>del <strong>elemento <em>m\u00e1gico<\/em><\/strong><em> <\/em>de este tipo de (neo)realismo. Reflejando esta Am\u00e9rica <em>ins\u00f3lita<\/em>, Garc\u00eda M\u00e1rquez quiso, adem\u00e1s, hacer en <em>Cien a\u00f1os de soledad <\/em>un compendio total de su historia. As\u00ed, Macondo comienza como un mundo reci\u00e9n creado, hasta el punto de que muchas cosas carec\u00edan de nombre y hab\u00eda que se\u00f1alarlas con el dedo paulatinamente, se llega al presente, dominado por la econom\u00eda norteamericana a trav\u00e9s de la compa\u00f1\u00eda bananera, previo paso por las distintas revoluciones y ba\u00f1os de sangre de los siglos XIX y XX. A la vez, ello va de la mano de una saga familiar de varias generaciones, que se ven marcadas por dos tipos de personalidades: los (Jos\u00e9) Arcadios y los Aurelianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro estilo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. Realismo M\u00e1gico<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el recurso central y m\u00e1s evidente. La llegada de Jos\u00e9 Arcadio se describe con una naturalidad que contrasta con la <strong>hip\u00e9rbole<\/strong> de su fuerza y su impacto. No hay sorpresa en la reacci\u00f3n de los personajes ante su corpulencia o sus haza\u00f1as, sino una simple aceptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplo:<\/strong> \u00ablos horcones se estremecieron con tal fuerza en los cimientos, que Amaranta y sus amigas bordando en el corredor&#8230; tuvieron la impresi\u00f3n de que un temblor de tierra estaba desquiciando la casa. Llegaba un hombre descomunal.\u00bb La llegada de un hombre causa un efecto f\u00edsico desproporcionado, casi s\u00edsmico, pero se presenta como un hecho.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Hip\u00e9rbole (Exageraci\u00f3n)<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garc\u00eda M\u00e1rquez exagera las caracter\u00edsticas y acciones de Jos\u00e9 Arcadio para magnificar su impacto y crear una imagen casi m\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplos:<\/strong>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abSus espaldas cuadradas apenas si cab\u00edan por las puertas.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abLa impresi\u00f3n trepidatoria de un sacudimiento s\u00edsmico.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abDurmi\u00f3 tres d\u00edas.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abDespu\u00e9s de tomarse diecis\u00e9is huevos crudos.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abHizo apuestas de pulso con cinco hombres al mismo tiempo.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abJos\u00e9 Arcadio lo arranc\u00f3 de su sitio, lo levant\u00f3 en vilo sobre la cabeza y lo puso en la calle. Se necesitaron once hombres para meterlo.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abExhibi\u00f3 sobre el mostrador su masculinidad inveros\u00edmil.\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. S\u00edmil (Comparaci\u00f3n Expl\u00edcita)<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se utilizan comparaciones directas, a menudo con \u00abcomo\u00bb, para crear im\u00e1genes v\u00edvidas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplos:<\/strong>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abSus espaldas cuadradas apenas si cab\u00edan por las puertas.\u00bb (Impl\u00edcito un s\u00edmil, sus espaldas son tan anchas como las puertas)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abCuello de <strong>bisonte<\/strong>.\u00bb (Impl\u00edcito)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abEl pelo corto y rapado <strong>como las crines de un mulo<\/strong>.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abUn cintur\u00f3n dos veces m\u00e1s grueso que la <strong>cincha de un caballo<\/strong>.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abApareci\u00f3 <strong>como un trueno<\/strong> en el corredor de las begonias.\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abSe quedaron paralizadas con las agujas <strong>en el aire<\/strong>.\u00bb (S\u00edmil de inmovilidad)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00ab\u00darsula se qued\u00f3 una fracci\u00f3n de segundo con la boca abierta, lo mir\u00f3 a los ojos, lanz\u00f3 un grito y salt\u00f3 a su cuello gritando y llorando de alegr\u00eda.\u00bb (M\u00e1s una reacci\u00f3n visceral que un s\u00edmil, pero la inmediatez de la reacci\u00f3n refuerza la sorpresa y la alegr\u00eda).<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abRegresaba tan pobre <strong>como se fue<\/strong>.\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4. Met\u00e1fora (Comparaci\u00f3n Impl\u00edcita)<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se establece una relaci\u00f3n de identidad entre dos elementos sin usar un nexo comparativo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplos:<\/strong>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abCuello de <strong>bisonte<\/strong>.\u00bb (Implica la fuerza y robustez del animal)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abMand\u00edbulas <strong>f\u00e9rreas<\/strong>.\u00bb (Implica dureza y determinaci\u00f3n, como el hierro)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abLa apretada esclava de cobre de los <strong>ni\u00f1os-en-cruz<\/strong>.\u00bb (Met\u00e1fora de una superstici\u00f3n popular sobre una fuerza sobrenatural)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">5. Sinestesia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no es tan predominante como otros recursos, hay un toque sutil que mezcla sensaciones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplo:<\/strong> \u00abSilencio mortal del calor.\u00bb Aqu\u00ed se asocia una cualidad auditiva (\u00absilencio\u00bb) con una sensaci\u00f3n t\u00e9rmica extrema (\u00abcalor\u00bb), lo que intensifica la atm\u00f3sfera sofocante de la siesta.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6. Iron\u00eda y Contraste<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se juega con las expectativas del lector y las apariencias.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplo:<\/strong> \u00abRegresaba tan pobre como se fue, hasta el extremo de que \u00darsula tuvo que darle dos pesos para pagar el alquiler del caballo.\u00bb A pesar de su apariencia imponente y sus haza\u00f1as de fuerza, Jos\u00e9 Arcadio regresa sin dinero, lo que a\u00f1ade una capa de iron\u00eda a su personaje.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">7. Narrador Omnisciente<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fragmento es un claro ejemplo del <strong>narrador omnisciente<\/strong> que caracteriza la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Este narrador no solo describe lo que sucede, sino que tambi\u00e9n conoce los pensamientos y las impresiones de los personajes (\u00abtuvieron la impresi\u00f3n de que un temblor de tierra&#8230;\u00bb, \u00abla asustada Rebeca\u00bb, \u00abcinco sentidos alerta\u00bb) y el paso del tiempo (\u00abcuando el duelo llevaba tanto tiempo&#8230;\u00bb). Adem\u00e1s, el narrador presenta los hechos extraordinarios con la misma naturalidad que los cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">8. An\u00e1fora (Repetici\u00f3n)<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La repetici\u00f3n de una palabra o frase al principio de oraciones consecutivas enfatiza la persistencia o la intensidad.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ejemplo:<\/strong> La repetici\u00f3n de \u00abTen\u00eda\u00bb al describir a Jos\u00e9 Arcadio (\u00ab<strong>Ten\u00eda<\/strong> una medallita&#8230;\u00bb, \u00ab<strong>Ten\u00eda<\/strong> el cuero curtido&#8230;\u00bb, \u00ab<strong>Ten\u00eda<\/strong> un cintur\u00f3n&#8230;\u00bb) resalta la acumulaci\u00f3n de sus caracter\u00edsticas y la imponencia de su figura. Tambi\u00e9n la repetici\u00f3n de \u00abBuenas\u00bb al saludar a todos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">9. Descripciones Detalladas y Sensoriales<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor utiliza descripciones ricas en detalles visuales y t\u00e1ctiles que sumergen al lector en la escena: \u00abespalda cuadrada\u00bb, \u00abcuello de bisonte\u00bb, \u00abtatuajes cr\u00edpticos\u00bb, \u00abcuero curtido por la sal de la intemperie\u00bb, \u00abmand\u00edbulas f\u00e9rreas\u00bb, \u00abmirada triste\u00bb, \u00abcintur\u00f3n dos veces m\u00e1s grueso\u00bb, \u00abbotas con polainas y espuelas y con los tacones herrados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos recursos trabajan en conjunto para crear la atm\u00f3sfera \u00fanica de Macondo, donde lo extraordinario se integra con la realidad cotidiana, y los personajes se vuelven figuras legendarias a trav\u00e9s de la desmesura y el asombro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. An\u00e1lisis de temas<\/strong><br>En el fragmento, el protagonista es el primog\u00e9nito de los fundadores de Macondo, y se relata el momento de su vuelta, tras mucho tiempo de viaje. Los hijos de Jos\u00e9 Arcadio y \u00darsula, Jos\u00e9 Arcadio y Aureliano, sientan las bases de una genealog\u00eda en que se repiten una serie de <strong>caracter\u00edsticas de personalidad<\/strong> seg\u00fan sus nombres, como manera de enfatizar uno de los temas de la novela: que <strong>el tiempo no progresa<\/strong>, <strong>sino que va dando vueltas<\/strong>, repiti\u00e9ndose los <strong>mismos acontecimientos<\/strong>,<strong> rasgos y errores<\/strong>. Esta circularidad es una de las causas que <strong>condenan a toda la familia a la soledad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>Aurelianos<\/strong> tienen una <strong>predisposici\u00f3n a la reflexi\u00f3n y la ciencia<\/strong>; por eso, el Aureliano que aparece en este pasaje \u201cestaba con los cinco sentidos alerta&nbsp;en el mes\u00f3n de orfebrer\u00eda\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, los <strong>(Jos\u00e9) Arcadio<\/strong> son <strong>impulsivos y tienden a la acci\u00f3n.<\/strong> En este Jos\u00e9 Arcadio, ello se ve en el hecho de irse a recorrer mundo con una gitana de la que se enamora, y en su <strong>regreso imprevisto<\/strong>, o, en palabras del texto, <strong>\u201cDe pronto\u201d<\/strong>. Esa misma manera de ser se expresa <strong>hiperb\u00f3licamente en el pasaje, enfatizando su fuerza y haci\u00e9ndola extensible a su constituci\u00f3n f\u00edsica<\/strong>: \u201chombre descomunal. Sus espaldas cuadradas apenas si cab\u00edan por las puertas\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus <strong>viajes por el mundo <\/strong>han hecho de \u00e9l un personaje ex\u00f3tico a ojos de su familia. A la manera de <strong>Melqu\u00edades<\/strong>, que es visto como un ser ex\u00f3tico por los macondinos a causa de sus inventos, sus viajes y su <strong>vinculaci\u00f3n con los gitanos<\/strong>, con connotaciones que recuerdan al <strong>mito del jud\u00edo errante<\/strong>, Jos\u00e9 Arcadio en este fragmento re\u00fane requisitos similares. Su mencionada aparici\u00f3n \u201cDe pronto\u201d no solo <strong>responde a su personalidad impulsiva<\/strong>, sino tambi\u00e9n al<strong> jud\u00edo errante,<\/strong> que se presenta en un lugar, como <strong>forastero inesperado <\/strong>por la poblaci\u00f3n local. El jud\u00edo errante es, adem\u00e1s, un tipo heterot\u00f3pico (seg\u00fan la terminolog\u00eda de Foucault), al igual que otros personajes al margen de la sociedad, como los <strong>marineros. <\/strong>Precisamente, <strong>Jos\u00e9 Arcadio tiene atributos de este colectivo<\/strong>, como los <strong>tatuajes <\/strong>(que, no por casualidad, son \u201ccr\u00edpticos\u201d), la piel (en el texto, \u201ccuero\u201d) cubierta de sal (del mar) y la jerga, catalogada expl\u00edcitamente de marinera. Por \u00faltimo, es un <strong>personaje empobrecido<\/strong>, <strong>necesitado de la ayuda de quienes se cruzan en su camino<\/strong>: \u201cRegresaba tan pobre como se fue, hasta el extremo de que \u00darsula tuvo que darle dos pesos para pagar el alquiler del caballo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>amor y el sexo <\/strong>son dos temas recurrentes en <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, siendo ilustrativas las escenas en que la <strong>fecundidad<\/strong> del ganado de Aureliano Segundo se hace eco de la activa vida sexual que tiene con Petra Cotes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este pasaje, la <strong>corpulencia<\/strong> de Jos\u00e9 Arcadio \u201cprovoc\u00f3 un p\u00e1nico de curiosidad entre las mujeres\u201d, en clara referencia al deseo sexual. M\u00e1s adelante, las mujeres aceptan pagar para satisfacer ese deseo: \u201cEra un precio desorbitado [\u2026], pero todas aceptaron\u201d, lo que puede tener la intenci\u00f3n l\u00fadica de <strong>alterar el rol de la prostituci\u00f3n<\/strong>, tradicionalmente ligado a la mujer. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En buena medida, la <strong>atracci\u00f3n por Jos\u00e9 Arcadio<\/strong> se basa en un <strong>tipo de masculinidad fuerte,<\/strong> o, en palabras del texto: \u201cinveros\u00edmil\u201d. Por un lado, la masculinidad indica meton\u00edmicamente el falo. Por otro, se asocia con la fortaleza, ya que Jos\u00e9 Arcadio puede arrancar con su fuerza sola la barra entera de un bar. Y ello en relaci\u00f3n con una concepci\u00f3n t\u00f3pica de lo masculino, que conlleva la<strong> rivalidad entre hombres<\/strong>; por eso, Jos\u00e9 Arcadio \u201cHizo apuestas de pulso con cinco hombres al mismo tiempo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como estudi\u00f3 Mario Vargas Llosa en su can\u00f3nico estudio de <em>Garc\u00eda M\u00e1rquez: Historia de un <strong>deicidio<\/strong><\/em> uno de los rasgos que caracteriza el realismo m\u00e1gico de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> es un proceso inverso y a la vez complementario: <strong>hechos <em>realmente <\/em>maravillosos que son asumidos por los personajes con total normalidad <\/strong>(como la existencia de alfombras voladoras) y hechos completamente <em>normales <\/em>que, sin embargo, causan asombro. Para este segundo caso, un <strong>recurso fundamental es la hip\u00e9rbole<\/strong>: al describir un hecho, cualidad, etc. de manera hiperb\u00f3lica, <em>parece <\/em>sobrenatural. Esto es lo que ocurre en este pasaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El personaje de Jos\u00e9 Arcadio es, sin duda, fuerte. Pero su fortaleza es \u201cinveros\u00edmil\u201d. Y lo es por exagerada y con intervenci\u00f3n de distintos tropos. Ya se ha indicado que, por metonimia, la <strong>masculinidad se refiere al falo,<\/strong> y su <strong>relaci\u00f3n con los tatuajes,<\/strong> <strong>arquet\u00edpicamente asociados con los marineros<\/strong>, se exagera diciendo que est\u00e1 \u201centeramente tatuada con una mara\u00f1a azul y roja de letreros en varios idiomas\u201d. Con una <strong>hip\u00e9rbole<\/strong> expl\u00edcita, se dice que: \u201cTen\u00eda un cintur\u00f3n dos veces m\u00e1s grueso que la cincha de un caballo\u201d. M\u00e1s adelante, se combina la hip\u00e9rbole con el s\u00edmil, no mediante el uso de <em>como<\/em>, sino con la estructura de <em>parecer <\/em>o, en este caso, <em>dar la impresi\u00f3n<\/em>: \u201csu presencia daba la impresi\u00f3n trepidatoria de un sacudimiento s\u00edsmico\u201d. M\u00e1s adelante, s\u00ed se usa <em>como<\/em>: ten\u00eda \u201cel pelo corto y rapado como las crines de un mulo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre esto y la anterior menci\u00f3n al caballo, hay una clara <strong>animalizaci\u00f3n del personaje,<\/strong> al asumir caracter\u00edsticas de animales corpulentos, no solo caballo y mulo, sino tambi\u00e9n otras palabras asociadas a la montura de \u00e9quidos (marcadas aqu\u00ed en cursivas \u201cbotas con <em>polainas<\/em> y <em>espuelas<\/em> y con los tacones <em>herrados<\/em>\u201d. Esta animalizaci\u00f3n explica su masculinidad exagerada, con la que es capaz de dar un portazo como un terremoto: \u201ctuvieron la impresi\u00f3n de que un temblor de tierra estaba desquiciando la casa\u201d. N\u00f3tese el, por as\u00ed decir, <em>truc<\/em>o<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">para lograr la sensaci\u00f3n de maravilla: no es solo la <strong>exageraci\u00f3n<\/strong>, sino que esta depende del punto de vista de los personajes que lo contemplan, porque es a ellos a quienes <em>se lo parece<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea o no subjetivo, <strong>los personajes se sienten enormemente impactados<\/strong>. Y ello lo expresa el narrador con un <strong>recurso tambi\u00e9n estudiado por Vargas Llosa<\/strong>: la <strong>enumeraci\u00f3n <em>detallada y extensa<\/em>, que equivale a una suerte de hip\u00e9rbole sint\u00e1ctica<\/strong>. As\u00ed, se enumeran los personajes que lo ven llegar y sus circunstancias en ese momento, manteniendo la misma estructura sint\u00e1ctica (persona + complemento circunstancial): \u201cAmaranta y sus amigas bordando en el corredor, Rebeca chup\u00e1ndose el dedo en el dormitorio, \u00darsula en la cocina, Aureliano en el taller y hasta Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda bajo el casta\u00f1o solitario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma enumeraci\u00f3n detallada refuerza la descripci\u00f3n hiperb\u00f3lica de Jos\u00e9 Arcadio. As\u00ed, se enumera que: \u201cTen\u00eda una medallita (\u2026), los brazos y el pecho completamente bordados de tatuajes cr\u00edpticos, y en la mu\u00f1eca derecha la apretada esclava de cobre (\u2026). Ten\u00eda el cuero curtido (\u2026), el pelo corto y rapado (\u2026), las mand\u00edbulas f\u00e9rreas y la mirada triste. Ten\u00eda un cintur\u00f3n (\u2026), botas con polainas y espuelas y con los tacones herrados\u201d. Tambi\u00e9n es una enumeraci\u00f3n m\u00e1s adelante la sucesi\u00f3n de saludos: \u201c\u2018Buenas\u2019, les dijo \u00e9l (\u2026). \u2018Buenas\u2019, le dijo a la asustada Rebeca (\u2026). \u2018Buenas\u2019, le dijo a Aureliano (\u2026). No se entretuvo con nadie. Fue directamente a la cocina (\u2026). \u2018Buenas\u2019, dijo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En l\u00ednea con lo que se\u00f1alaba Vargas Llosa, es significativa esta sucesi\u00f3n de saludos. A pesar del impacto que genera su exagerada fuerza y a pesar del mucho tiempo transcurrido desde que se fue de viaje (todo lo cual sugiere algo <em>maravilloso<\/em>),<strong> impera una normalidad <\/strong>casi indiferente: un saludo escueto. El propio Jos\u00e9 Arcadio, cuando le preguntan d\u00f3nde ha estado, responde sin m\u00e1s: \u201cPor ah\u00ed\u201d. Justo despu\u00e9s, se retoma la <strong>descripci\u00f3n hiperb\u00f3lica<\/strong>, g<strong>racias a lo cual se presenta como <em>maravilloso <\/em>lo que de otro modo habr\u00eda sido completamente normal <\/strong>(descansar y comer, para reponerse despu\u00e9s de un largo viaje): Jos\u00e9 Arcadio se ech\u00f3 a descansar, pero, en concordancia con lo descomunal de su complexi\u00f3n, \u201cdurmi\u00f3 tres d\u00edas\u201d; al despertar, desayun\u00f3, pero tom\u00e1ndose \u201cdiecis\u00e9is huevos crudos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es una obra coral con muchos personajes, especialmente dentro de la familia Buend\u00eda, cuyo \u00e1rbol geneal\u00f3gico es complejo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Primera Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Fundador de Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li>Hombre visionario, obsesionado con la alquimia y el conocimiento cient\u00edfico.<\/li>\n\n\n\n<li>Su obsesi\u00f3n lo lleva a la locura, terminando atado a un \u00e1rbol en el patio de su casa.<\/li>\n\n\n\n<li>Padre de Jos\u00e9 Arcadio y Aureliano.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00darsula Iguar\u00e1n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Esposa y prima de Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Matriarca de la familia Buend\u00eda, vive m\u00e1s de 100 a\u00f1os.<\/li>\n\n\n\n<li>Representa la raz\u00f3n, la religi\u00f3n y la tradici\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Es la columna moral de la familia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Segunda Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jos\u00e9 Arcadio (hijo)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo mayor de Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda y \u00darsula.<\/li>\n\n\n\n<li>Fuerte, impulsivo, y sexualmente promiscuo.<\/li>\n\n\n\n<li>Se va con los gitanos y regresa m\u00e1s tarde con aspecto brutal.<\/li>\n\n\n\n<li>Se casa con Rebeca. Muere asesinado misteriosamente.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aureliano Buend\u00eda (Coronel Aureliano Buend\u00eda)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Segundo hijo de los fundadores.<\/li>\n\n\n\n<li>L\u00edder revolucionario y figura clave en la guerra civil.<\/li>\n\n\n\n<li>Tiene 17 hijos con distintas mujeres.<\/li>\n\n\n\n<li>Fr\u00edo, solitario y profundamente reflexivo.<\/li>\n\n\n\n<li>Representa el idealismo frustrado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tercera Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Arcadio<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo de Jos\u00e9 Arcadio (hijo) y Pilar Ternera.<\/li>\n\n\n\n<li>Criado por \u00darsula como si fuera su nieto leg\u00edtimo.<\/li>\n\n\n\n<li>Gobernador tir\u00e1nico de Macondo durante una etapa.<\/li>\n\n\n\n<li>Es fusilado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amaranta<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hija biol\u00f3gica de Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda y \u00darsula.<\/li>\n\n\n\n<li>Rechaza a varios pretendientes, vive frustrada y casta.<\/li>\n\n\n\n<li>Cose su propio sudario esperando la muerte.<\/li>\n\n\n\n<li>Simboliza la represi\u00f3n sexual y la negaci\u00f3n del amor.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuarta Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aureliano Jos\u00e9<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo de Arcadio y Santa Sof\u00eda de la Piedad.<\/li>\n\n\n\n<li>Tiene un amor incestuoso hacia su t\u00eda Amaranta.<\/li>\n\n\n\n<li>Muere en una emboscada.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Santa Sof\u00eda de la Piedad<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Esposa de Arcadio.<\/li>\n\n\n\n<li>Madre de Renata Remedios y los gemelos Jos\u00e9 Arcadio Segundo y Aureliano Segundo.<\/li>\n\n\n\n<li>Figura sufrida, silenciosa y trabajadora.<\/li>\n\n\n\n<li>La esposa de Arcadio y madre de Remedios, Aureliano Segundo y Jos\u00e9 Arcadio Segundo. Es una mujer silenciosa y trabajadora, que se encarga de la casa y de los ni\u00f1os, encarnando la figura de la mujer abnegada y pr\u00e1ctica frente al caos de los Buend\u00eda. Eventualmente, se marcha sin hacer ruido, cansada de la decadencia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Quinta Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Renata Remedios (tambi\u00e9n llamada Meme)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hija de Santa Sof\u00eda de la Piedad.<\/li>\n\n\n\n<li>Estudia en un convento, pero se enamora de Mauricio Babilonia.<\/li>\n\n\n\n<li>Es enviada a un convento de por vida tras quedar embarazada.<\/li>\n\n\n\n<li>Madre de Aureliano (Babilonia).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jos\u00e9 Arcadio Segundo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Uno de los gemelos. Testigo de la masacre de los trabajadores bananeros.<\/li>\n\n\n\n<li>Vive recluido en el cuarto de Melqu\u00edades.<\/li>\n\n\n\n<li>Simboliza la memoria hist\u00f3rica.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aureliano Segundo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El otro gemelo. Vive una vida de excesos.<\/li>\n\n\n\n<li>Se casa con Fernanda del Carpio.<\/li>\n\n\n\n<li>Tiene una amante, Petra Cotes, con quien mantiene una relaci\u00f3n intensa.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sexta Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fernanda del Carpio<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Esposa de Aureliano Segundo.<\/li>\n\n\n\n<li>Mujer conservadora y de clase alta.<\/li>\n\n\n\n<li>Vive en conflicto con los valores de los Buend\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Representa la decadencia de la aristocracia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jos\u00e9 Arcadio (nieto)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo de Aureliano Segundo y Fernanda.<\/li>\n\n\n\n<li>Enviado al seminario.<\/li>\n\n\n\n<li>Regresa a Macondo y lleva una vida fr\u00edvola.<\/li>\n\n\n\n<li>Es asesinado por ni\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Remedios la Bella<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hija de Aureliano Segundo y Fernanda.<\/li>\n\n\n\n<li>De una belleza sobrenatural, pero inocente y casi m\u00edstica.<\/li>\n\n\n\n<li>Asciende al cielo en cuerpo y alma.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>S\u00e9ptima Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aureliano (Babilonia)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo de Meme y Mauricio Babilonia.<\/li>\n\n\n\n<li>Criado en secreto por Fernanda.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00daltimo descendiente de los Buend\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Intelectual, estudia los manuscritos de Melqu\u00edades.<\/li>\n\n\n\n<li>Tiene un hijo con su t\u00eda (Amaranta \u00darsula): el \u00faltimo Aureliano.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mauricio Babilonia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Amante de Meme.<\/li>\n\n\n\n<li>Asociado con las mariposas amarillas.<\/li>\n\n\n\n<li>Queda paral\u00edtico tras ser baleado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Octava Generaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amaranta \u00darsula<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hija de Fernanda y Aureliano Segundo.<\/li>\n\n\n\n<li>Educada en Europa, moderna y vital.<\/li>\n\n\n\n<li>Regresa a Macondo y se enamora de su sobrino Aureliano (sin saber el parentesco).<\/li>\n\n\n\n<li>Muere en el parto.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aureliano (el \u00faltimo)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hijo incestuoso de Aureliano (Babilonia) y Amaranta \u00darsula.<\/li>\n\n\n\n<li>Nace con una cola de cerdo.<\/li>\n\n\n\n<li>Representa el cumplimiento de la maldici\u00f3n de la familia.<\/li>\n\n\n\n<li>Muere devorado por las hormigas al final de la novela.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Otros Personajes Clave<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Melqu\u00edades<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Gitano sabio que introduce a Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda en el conocimiento oculto.<\/li>\n\n\n\n<li>Muere y regresa como esp\u00edritu para ayudar a Aureliano Babilonia.<\/li>\n\n\n\n<li>Autor de los manuscritos que profetizan toda la historia de la familia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pilar Ternera<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Amante de Jos\u00e9 Arcadio (hijo) y Aureliano.<\/li>\n\n\n\n<li>Madre de varios hijos Buend\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Vive casi 150 a\u00f1os.<\/li>\n\n\n\n<li>Representa la sensualidad popular y la conexi\u00f3n con lo terrenal.<\/li>\n\n\n\n<li>Una mujer de gran sabidur\u00eda y longevidad, amante de varios hombres de la familia Buend\u00eda y madre de dos de ellos (Arcadio y Aureliano Jos\u00e9). Representa la memoria, la picard\u00eda y la conexi\u00f3n con lo esot\u00e9rico. Su burdel es un punto de encuentro y un observatorio de la vida de Macondo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Petra Cotes<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Amante de Aureliano Segundo.<\/li>\n\n\n\n<li>Asociada con la fertilidad y la abundancia.<\/li>\n\n\n\n<li>La amante de Aureliano Segundo, cuya presencia est\u00e1 ligada a la prosperidad de su ganado. Su relaci\u00f3n con Aureliano Segundo, marcada por la pasi\u00f3n y la complicidad, contrasta con el amor m\u00e1s convencional de Fernanda del Carpio.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mr. Herbert y Charles Fent\u00f3n:<\/strong> Los representantes de la compa\u00f1\u00eda bananera. Simbolizan la llegada del progreso y, a la vez, la explotaci\u00f3n extranjera que termina por destruir la armon\u00eda de Macondo y conduce a la infame <strong>Masacre de las Bananeras<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mauricio Babilonia:<\/strong> El amante de Meme Buend\u00eda, rodeado por mariposas amarillas. Su amor puro y tr\u00e1gico es reprimido por Fernanda del Carpio, resultando en su paraplejia y la reclusi\u00f3n de Meme. Es un s\u00edmbolo de la pasi\u00f3n prohibida y la inocencia perdida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los gitanos (Melqu\u00edades, Prudencio Aguilar resucitado):<\/strong> Aunque Melqu\u00edades es una figura clave al inicio y a lo largo de la novela con sus pergaminos, otros gitanos, como el esp\u00edritu de Prudencio Aguilar (asesinado por Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda), aparecen espor\u00e1dicamente, representando la llegada de lo m\u00e1gico, lo misterioso y la conexi\u00f3n con lo sobrenatural y lo c\u00edclico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pietro Crespi:<\/strong> El delicado m\u00fasico italiano que se enamora de Rebeca y luego de Amaranta. Su historia es un reflejo del amor no correspondido y la fatalidad. Su suicidio marca un punto de inflexi\u00f3n en la vida de Amaranta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gerineldo M\u00e1rquez:<\/strong> Un coronel que lucha junto a Aureliano Buend\u00eda en sus guerras. Es un fiel amigo y compa\u00f1ero, representando la lealtad y el desgaste de la guerra. Su presencia permite ver el lado m\u00e1s humano y solitario del Coronel Aureliano Buend\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Rebeca Buend\u00eda:<\/strong> Aunque pasa de ser una figura central en su juventud, su posterior reclusi\u00f3n la convierte en un personaje secundario que observa la decadencia de la familia desde la distancia. Su historia de amor con Jos\u00e9 Arcadio y su autoexilio en la casa son elementos cruciales en la trama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos personajes, entre muchos otros, tejen un tapiz complejo y vibrante que complementa la saga principal de los Buend\u00eda, contribuyendo a la riqueza narrativa y al realismo m\u00e1gico de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Recursos literarios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Realismo m\u00e1gico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El m\u00e1s caracter\u00edstico de la obra.<\/li>\n\n\n\n<li>Hechos sobrenaturales se narran con naturalidad y sin asombro.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Integraci\u00f3n de lo fant\u00e1stico en lo cotidiano:<\/strong> Los eventos extraordinarios se presentan de manera natural, sin sorpresa ni explicaci\u00f3n por parte de los personajes o del narrador. Por ejemplo, la ascensi\u00f3n de Remedios, la Bella, al cielo con una s\u00e1bana, o las mariposas amarillas que siguen a Mauricio Babilonia, son aceptadas como parte de la realidad de Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Fusi\u00f3n de lo real y lo m\u00edtico:<\/strong> La obra se nutre de tradiciones culturales y mitol\u00f3gicas latinoamericanas, mezclando lo ancestral con lo contempor\u00e1neo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Percepci\u00f3n natural de lo asombroso:<\/strong> Lo m\u00e1gico no se percibe como algo anormal o aterrador, sino como parte de la vida.<\/li>\n\n\n\n<li>Ejemplos:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La ascensi\u00f3n al cielo de <strong>Remedios la Bella<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li>La peste del insomnio que borra la memoria colectiva.<\/li>\n\n\n\n<li>Las mariposas amarillas que siguen a <strong>Mauricio Babilonia<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es, sin duda, el recurso m\u00e1s emblem\u00e1tico de la novela y el que la ha convertido en un referente del g\u00e9nero. El realismo m\u00e1gico se caracteriza por:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Integraci\u00f3n de lo fant\u00e1stico en lo cotidiano:<\/strong> Los eventos extraordinarios se presentan de manera natural, sin sorpresa ni explicaci\u00f3n por parte de los personajes o del narrador. Por ejemplo, la ascensi\u00f3n de Remedios, la Bella, al cielo con una s\u00e1bana, o las mariposas amarillas que siguen a Mauricio Babilonia, son aceptadas como parte de la realidad de Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Fusi\u00f3n de lo real y lo m\u00edtico:<\/strong> La obra se nutre de tradiciones culturales y mitol\u00f3gicas latinoamericanas, mezclando lo ancestral con lo contempor\u00e1neo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Percepci\u00f3n natural de lo asombroso:<\/strong> Lo m\u00e1gico no se percibe como algo anormal o aterrador, sino como parte de la vida.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Refleja la percepci\u00f3n m\u00edtica y m\u00e1gica de la realidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Anacron\u00eda (no linealidad temporal)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La historia no sigue un orden cronol\u00f3gico estricto.<\/li>\n\n\n\n<li>Usa analepsis (flashbacks) y prolepsis (anticipaciones).<\/li>\n\n\n\n<li>Refuerza la idea del tiempo c\u00edclico y repetitivo en la familia Buend\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Circularidad \/ Estructura c\u00edclica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La historia parece repetirse de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Nombres, destinos y errores se reciclan.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Culmina con la revelaci\u00f3n de que todo ya estaba escrito en los manuscritos de Melqu\u00edades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Representa la imposibilidad de escapar del destino familiar.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Ciclicidad y fatalidad<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narrativa se caracteriza por una estructura circular y la repetici\u00f3n de nombres y eventos, lo que enfatiza la idea de un destino ineludible:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Repetici\u00f3n de nombres:<\/strong> Los nombres Aureliano y Jos\u00e9 Arcadio se repiten a lo largo de las generaciones, sugiriendo un destino compartido y la imposibilidad de escapar de ciertos patrones.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Eventos que se repiten:<\/strong> Las guerras, las pasiones amorosas, los errores y las obsesiones se suceden de manera c\u00edclica.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La profec\u00eda de Melqu\u00edades:<\/strong> Los pergaminos de Melqu\u00edades contienen la historia futura de la familia, lo que refuerza la idea de un destino preescrito.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Simbolismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novela est\u00e1 repleta de s\u00edmbolos que enriquecen su significado y le dan m\u00faltiples capas de interpretaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Las mariposas amarillas:<\/strong> Representan el amor puro, la pasi\u00f3n, pero tambi\u00e9n la muerte y la transici\u00f3n, especialmente ligadas a Mauricio Babilonia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El hielo:<\/strong> Introduce el progreso y la maravilla inicial, pero tambi\u00e9n el paso del tiempo y la soledad.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Los peces de oro:<\/strong> Creados por el Coronel Aureliano Buend\u00eda, simbolizan su obsesi\u00f3n, su aislamiento y, al final, su frustraci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La peste del insomnio y la amnesia:<\/strong> Refleja la p\u00e9rdida de la memoria hist\u00f3rica y la fragilidad de la identidad en Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La soledad:<\/strong> Es un tema central y un s\u00edmbolo en s\u00ed mismo, que afecta a todas las generaciones de los Buend\u00eda y a Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El incesto:<\/strong> Simboliza la degeneraci\u00f3n de la estirpe y el ciclo repetitivo de la fatalidad.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Cada elemento tiene un valor simb\u00f3lico.<\/li>\n\n\n\n<li>Ejemplos:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Macondo<\/strong>: s\u00edmbolo de Am\u00e9rica Latina aislada, m\u00edtica y atrapada en su historia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La cola de cerdo<\/strong>: castigo por el incesto y cumplimiento de la maldici\u00f3n familiar.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Hielo<\/strong>: representa el asombro, la ciencia y el paso del tiempo (como al inicio y final de la historia).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Macondo<\/strong>: s\u00edmbolo de Latinoam\u00e9rica aislada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La cola de cerdo<\/strong>: castigo por el incesto, destino inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las mariposas amarillas<\/strong>: amor persistente y premonici\u00f3n de tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Narrador omnisciente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia es contada por un narrador omnisciente que tiene acceso a los pensamientos y sentimientos de todos los personajes, as\u00ed como a eventos pasados y futuros. Este narrador, con un tono objetivo y a veces distante, presenta los hechos extraordinarios con la misma naturalidad que los cotidianos, lo que refuerza el realismo m\u00e1gico.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Conoce pensamientos, emociones, pasados y futuros de todos los personajes.<\/li>\n\n\n\n<li>Aporta una visi\u00f3n totalizante del mundo de Macondo.<\/li>\n\n\n\n<li>Conoce los pensamientos y futuros de todos los personajes.<\/li>\n\n\n\n<li>Refuerza la sensaci\u00f3n de destino ya escrito.<\/li>\n\n\n\n<li>Voz narrativa que lo sabe todo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Intertextualidad y metaficci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La novela hace referencia a s\u00ed misma a trav\u00e9s de los <strong>manuscritos de Melqu\u00edades<\/strong>, que contienen la historia de los Buend\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>El lector descubre, junto a Aureliano (Babilonia), que lo que lee ya estaba escrito.<\/li>\n\n\n\n<li>Los manuscritos de Melqu\u00edades contienen toda la historia de la familia.<\/li>\n\n\n\n<li>Borra las fronteras entre ficci\u00f3n y realidad, anticipa el final.<br><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Repetici\u00f3n de nombres<\/strong> Recursos como la repetici\u00f3n de nombres (Aureliano, Jos\u00e9 Arcadio) <strong>refuerzan la idea de la historia c\u00edclica<\/strong> y el destino inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hip\u00e9rbole<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Exageraci\u00f3n de caracter\u00edsticas o hechos para dar fuerza expresiva.<\/li>\n\n\n\n<li>La exageraci\u00f3n es un recurso constante en la novela, contribuyendo a la atm\u00f3sfera de desmesura y leyenda de Macondo. Garc\u00eda M\u00e1rquez utiliza la hip\u00e9rbole para:<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Crear personajes y situaciones memorables:<\/strong> Las descripciones de la fuerza descomunal de Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda (\u00abdiez hombres para tumbarlo, catorce para amarrarlo, veinte para arrastrarlo\u00bb) o las innumerables guerras perdidas por el Coronel Aureliano Buend\u00eda son ejemplos claros.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Intensificar emociones y eventos:<\/strong> La lluvia que dura \u00abcuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas\u00bb es una hip\u00e9rbole que simboliza la devastaci\u00f3n y el paso implacable del tiempo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Desdibujar la l\u00ednea entre lo real y lo fant\u00e1stico:<\/strong> La exageraci\u00f3n constante hace que el lector acepte con mayor facilidad los elementos m\u00e1gicos.<\/li>\n\n\n\n<li>Ejemplos:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Amaranta que teje su sudario durante a\u00f1os esperando la muerte.<\/li>\n\n\n\n<li>Pilar Ternera que vive m\u00e1s de 140 a\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exageraci\u00f3n es un recurso constante en la novela, contribuyendo a la atm\u00f3sfera de desmesura y leyenda de Macondo. Garc\u00eda M\u00e1rquez utiliza la hip\u00e9rbole para:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Crear personajes y situaciones memorables:<\/strong> Las descripciones de la fuerza descomunal de Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda (\u00abdiez hombres para tumbarlo, catorce para amarrarlo, veinte para arrastrarlo\u00bb) o las innumerables guerras perdidas por el Coronel Aureliano Buend\u00eda son ejemplos claros.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Intensificar emociones y eventos:<\/strong> La lluvia que dura \u00abcuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas\u00bb es una hip\u00e9rbole que simboliza la devastaci\u00f3n y el paso implacable del tiempo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Desdibujar la l\u00ednea entre lo real y lo fant\u00e1stico:<\/strong> La exageraci\u00f3n constante hace que el lector acepte con mayor facilidad los elementos m\u00e1gicos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resalta el car\u00e1cter m\u00edtico y desmesurado del universo narrativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lenguaje po\u00e9tico y barroco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Uso de met\u00e1foras, s\u00edmiles y descripciones detalladas.<\/li>\n\n\n\n<li>Frases largas, encabalgamientos, enumeraciones ca\u00f3ticas.<\/li>\n\n\n\n<li>Estilo heredado del barroco hispanoamericano y modernismo.<\/li>\n\n\n\n<li>Frases extensas, met\u00e1foras, descripciones exuberantes.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Ejemplo<\/strong>: \u201cEl mundo era tan reciente que muchas cosas carec\u00edan de nombre&#8230;\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Crea un estilo \u00fanico, cargado de belleza sensorial.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Iron\u00eda y cr\u00edtica social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Cr\u00edtica sutil (y a veces no tanto) a la pol\u00edtica, la Iglesia, la guerra, el imperialismo y las tradiciones familiares.<\/li>\n\n\n\n<li>Ejemplo: la absurda guerra interminable de Aureliano Buend\u00eda que termina sin sentido.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Met\u00e1foras y S\u00edmiles<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garc\u00eda M\u00e1rquez es un maestro en el uso de figuras ret\u00f3ricas para crear im\u00e1genes v\u00edvidas y transmitir significados profundos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Met\u00e1foras:<\/strong> \u00abEl mundo era tan reciente&#8230;\u00bb o \u00abmanos de gorri\u00f3n\u00bb (para Melqu\u00edades) son ejemplos de c\u00f3mo el autor construye im\u00e1genes a trav\u00e9s de la comparaci\u00f3n impl\u00edcita.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>S\u00edmiles:<\/strong> Comparaciones expl\u00edcitas como \u00abpiedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehist\u00f3ricos\u00bb o \u00abAmaranta \u00darsula fue cerrando los dedos como un molusco\u00bb enriquecen la descripci\u00f3n y la comprensi\u00f3n del lector.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Alusi\u00f3n y Referencias<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garc\u00eda M\u00e1rquez incorpora alusiones a eventos hist\u00f3ricos (como la masacre de las bananeras) y mitol\u00f3gicos, que le dan una capa de realismo y, a la vez, de <strong><em>atemporalidad <\/em><\/strong>a la historia de Macondo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conjunto, estos recursos literarios hacen de \u00abCien A\u00f1os de Soledad\u00bb una novela de una riqueza inmensa, donde lo real y lo fant\u00e1stico se entrelazan para crear un universo narrativo \u00fanico y fascinante que ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Recursos adicionales:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><thead><tr><td><strong>Recurso<\/strong><\/td><td><strong>Ejemplo en la obra<\/strong><\/td><\/tr><\/thead><tbody><tr><td><strong>Alusi\u00f3n mitol\u00f3gica<\/strong><\/td><td>Fundadores como Ad\u00e1n y Eva; referencias b\u00edblicas y cl\u00e1sicas.<\/td><\/tr><tr><td><strong>Paralelismo<\/strong><\/td><td>Conductas repetidas por generaciones (amores incestuosos, soledad).<\/td><\/tr><tr><td><strong>Ox\u00edmoron<\/strong><\/td><td>\u201cSoledad compartida\u201d, \u201cmuerte viva\u201d.<\/td><\/tr><tr><td><strong>Prosopopeya<\/strong><\/td><td>Objetos y elementos que parecen tener vida (los manuscritos, el viento).<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><thead><tr><th>Recurso<\/th><th>Ejemplo<\/th><\/tr><\/thead><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Anacron\u00eda<\/td><td>Saltos temporales en la narraci\u00f3n.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Alusi\u00f3n B\u00edblica<\/td><td>Macondo como nuevo G\u00e9nesis.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Prosopopeya<\/td><td>Manuscritos \u201cvivos\u201d de Melqu\u00edades.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Paralelismo<\/td><td>Comportamientos repetidos en generaciones.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen formal<\/strong> de <em>Historia de un deicidio<\/em> (1971), obra cr\u00edtica de Mario Vargas Llosa sobre la narrativa de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y especialmente la de <strong>Julio Cort\u00e1zar<\/strong> y <strong>Jorge Luis Borges<\/strong>, aunque su foco principal es <strong>la obra de Mario Vargas Llosa sobre Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong> (aclaraci\u00f3n importante: aunque el t\u00edtulo puede llevar a confusi\u00f3n, el libro trata principalmente de <strong>la obra de Vargas Llosa analizando a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong>, antes de su distanciamiento personal).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resumen formal de <em>Historia de un deicidio<\/em> (1971)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Autor<\/strong>: <em>Mario Vargas Llosa<\/em><br><strong>G\u00e9nero<\/strong>: Ensayo literario \/ cr\u00edtica literaria<br>Tema central: Estudio profundo de la evoluci\u00f3n literaria de <strong>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong>, su visi\u00f3n del mundo y su transformaci\u00f3n del lenguaje narrativo tradicional.<br><strong>Tesis principal<\/strong>: El acto creativo del escritor es un \u00abdeicidio\u00bb simb\u00f3lico: al inventar un universo narrativo aut\u00f3nomo, el novelista suprime el orden divino preexistente y se convierte en \u00abdios\u00bb de su propia realidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Acci\u00f3n de dar muerte a Dios, referido especialmente a la de Jesucristo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Contenido general<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro est\u00e1 dividido en varias secciones que exploran:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. <strong>Biograf\u00eda intelectual de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Reconstrucci\u00f3n del entorno cultural, pol\u00edtico y familiar del autor colombiano.<\/li>\n\n\n\n<li>Estudio de su formaci\u00f3n literaria y de las influencias clave: Faulkner, Kafka, la tradici\u00f3n oral caribe\u00f1a.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. <strong>Evoluci\u00f3n de su obra narrativa<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>An\u00e1lisis de obras menores y cuentos tempranos.<\/li>\n\n\n\n<li>Lectura cr\u00edtica de novelas como <em>La hojarasca<\/em>, <em>El coronel no tiene quien le escriba<\/em>, <em>La mala hora<\/em>, y culmina en <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> (1967).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. <strong>An\u00e1lisis de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Se la presenta como la culminaci\u00f3n de un proyecto literario totalizador.<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda M\u00e1rquez, al crear Macondo, <strong>funda un universo narrativo cerrado, autosuficiente<\/strong>, que emula al mundo real pero con sus propias leyes internas.<\/li>\n\n\n\n<li>La novela es vista como el acto supremo del \u00abdeicidio\u00bb literario: la sustituci\u00f3n de Dios por el creador humano (el novelista).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ideas clave<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El escritor como demiurgo<\/strong>: Vargas Llosa presenta al <strong><em>novelista moderno<\/em><\/strong> como alguien que, al crear una realidad aut\u00f3noma, \u201cmata\u201d simb\u00f3licamente al Dios del orden real.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El poder de la ficci\u00f3n<\/strong>: La literatura no reproduce la realidad, sino que la reinventa desde una perspectiva personal.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Garc\u00eda M\u00e1rquez como deicida<\/strong>: Por la ambici\u00f3n totalizadora y la construcci\u00f3n de Macondo, Garc\u00eda M\u00e1rquez realiza un <strong>acto narrativo radical<\/strong> que rompe con la representaci\u00f3n realista tradicional.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Valor cr\u00edtico de la obra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Es <strong>uno de los estudios m\u00e1s ambiciosos y completos<\/strong> jam\u00e1s escritos sobre la obra de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez hasta ese momento.<\/li>\n\n\n\n<li>El an\u00e1lisis es denso, riguroso y con alto contenido <strong>filos\u00f3fico, sociol\u00f3gico y literario.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li>Tambi\u00e9n refleja la fascinaci\u00f3n de Vargas Llosa por el papel del escritor como figura de poder simb\u00f3lico.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Historia de un deicidio<\/em> es un ensayo fundamental para comprender la<strong><em> literatura de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/em><\/strong> y la <strong><em>narrativa latinoamericana del siglo XX<\/em><\/strong>. Mario Vargas Llosa interpreta la creaci\u00f3n literaria como un<strong><em> acto de rebeli\u00f3n<\/em><\/strong> metaf\u00edsica: <strong>el escritor desaf\u00eda a Dios al crear un universo propio<\/strong>, y Garc\u00eda M\u00e1rquez, con <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, es presentado como uno de los mejores ejemplos de esta empresa narrativa totalizante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La Historia de un Deicidio<\/em> es un ensayo\/cr\u00f3nica publicado en 1971 por Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, que aborda la <strong>historia del golpe de estado en Chile el 11 de septiembre de 1973 y el subsiguiente asesinato del presidente Salvador Allende<\/strong>. Aunque el t\u00edtulo sugiere una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica o teol\u00f3gica, el \u00abdeicidio\u00bb al que se refiere Garc\u00eda M\u00e1rquez es la <strong>destrucci\u00f3n del proyecto socialista y democr\u00e1tico encarnado por Allende y la Unidad Popular en Chile<\/strong>, y la <strong><em>brutal represi\u00f3n<\/em><\/strong> que le sigui\u00f3, <strong><em>equiparando este acto pol\u00edtico<\/em><\/strong> <strong><em>con el asesinato de una divinidad<\/em><\/strong>, dada la magnitud de lo que representaba para la izquierda latinoamericana y mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto de Garc\u00eda M\u00e1rquez no es una simple narraci\u00f3n de los hechos, sino una <strong>profunda cr\u00f3nica period\u00edstica y una reflexi\u00f3n personal<\/strong>. El autor, cercano a la realidad pol\u00edtica chilena y al propio Salvador Allende, construye un relato que entrelaza la <strong>informaci\u00f3n de primera mano, el an\u00e1lisis pol\u00edtico y una prosa cargada de la sensibilidad y el estilo inconfundible del Nobel colombiano<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este ensayo, Garc\u00eda M\u00e1rquez:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Detalla los antecedentes del golpe<\/strong>: Desde la <strong>victoria electoral<\/strong> de la Unidad Popular en 1970 y el ascenso de Allende, hasta la creciente <strong>polarizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong>, la <strong>injerencia extranjera (especialmente de Estados Unidos)<\/strong> y las <strong>presiones econ\u00f3micas<\/strong> que socavaron el gobierno socialista.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Reconstruye las horas previas y el d\u00eda del golpe<\/strong>: A trav\u00e9s de testimonios y su propia interpretaci\u00f3n de los acontecimientos, Garc\u00eda M\u00e1rquez describe la resistencia de Allende en el Palacio de La Moneda, su \u00faltima alocuci\u00f3n y el asalto final por parte de las fuerzas militares lideradas por Augusto Pinochet.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Analiza las consecuencias inmediatas<\/strong>: La <strong><em>instauraci\u00f3n de la dictadura militar<\/em><\/strong>, la <strong><em>represi\u00f3n brutal<\/em><\/strong> contra la disidencia, las <em><strong>violaciones a los derechos humanos<\/strong><\/em> y la desarticulaci\u00f3n del proyecto democr\u00e1tico chileno.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Reflexiona sobre el significado hist\u00f3rico<\/strong>: El \u00abdeicidio\u00bb <strong>no es solo la muerte de Allende,<\/strong> sino la<strong><em> aniquilaci\u00f3n de una esperanza <\/em><\/strong>y un<strong> modelo para el socialismo democr\u00e1tico<\/strong> en Am\u00e9rica Latina. Garc\u00eda M\u00e1rquez subraya la traici\u00f3n y la ferocidad del golpe como un acto de barbarie contra un proceso leg\u00edtimo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Emplea un lenguaje que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera cr\u00f3nica<\/strong>: A pesar de ser un texto period\u00edstico, est\u00e1 imbuido de la intensidad literaria caracter\u00edstica de Garc\u00eda M\u00e1rquez, <strong>utilizando met\u00e1foras<\/strong>, descripciones v\u00edvidas y una carga emocional que busca transmitir la tragedia y la trascendencia de los eventos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, <em>La Historia de un Deicidio<\/em> es un <strong>documento fundamental para comprender la visi\u00f3n de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez sobre uno de los episodios m\u00e1s traum\u00e1ticos de la historia latinoamericana reciente<\/strong>. Es una obra que <strong>fusiona <\/strong>el <strong>periodismo de investigaci\u00f3n<\/strong> con la <strong>reflexi\u00f3n pol\u00edtica<\/strong> y la <strong>profundidad literaria<\/strong>, presentando el golpe de estado en Chile no solo como un suceso pol\u00edtico, sino como un acto de profundo significado hist\u00f3rico y moral que marc\u00f3 a toda una generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Poes\u00eda a mediados del siglo XX:&nbsp; de Gloria Fuertes a la canci\u00f3n protesta y la televisi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por las mismas fechas del <em>boom<\/em>, en Espa\u00f1a hubo una intensa producci\u00f3n literaria, en la que la mujer tuvo un papel importante, como la narrativa de <strong>Ana Mar\u00eda Matute<\/strong> o <strong>Carmen Mart\u00edn Gaite<\/strong>. Sin embargo, a menudo la literatura escrita por mujeres fue <strong>minusvalorada<\/strong> en su \u00e9poca o ha sido <strong>apartada posteriormente<\/strong> de la historia. Gloria Fuertes (1917-1998) es un claro ejemplo de ello, ya que, a pesar de su enorme popularidad en medios de comunicaci\u00f3n (prensa, radio y televisi\u00f3n), fue <strong>injustamente encasillada <\/strong>c<strong>omo poeta menor para ni\u00f1os<\/strong>, y esta valoraci\u00f3n, a su vez, contiene una <strong>injusta apreciaci\u00f3n de la literatura infantil como g\u00e9nero<\/strong>. Aprovechando el resurgir de su obra con motivo del centenario de su nacimiento en 2017, en este tema se aborda su trayectoria vital y profesional de manera integral:<strong> poes\u00eda para ni\u00f1os y adultos<\/strong>, <strong>compromiso social<\/strong>, <strong>experimentaci\u00f3n neovanguardista<\/strong> (de la mano del<strong> postismo<\/strong>) y su relaci\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n y con la m\u00fasica (con especial atenci\u00f3n a la alianza entre poes\u00eda social y canci\u00f3n protesta).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Postismo. &nbsp;<em>Movimiento art\u00edstico y literario surgido en Espa\u00f1a a mediados del siglo XX<\/em>&nbsp;que prolonga algunos aspectos de las vanguardias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha forjado la idea generalizada de que el postismo \u2014supuestamente, el \u00faltimo&nbsp;<em>ismo<\/em>&nbsp;(<em>post-ismo<\/em>) oriundo de Espa\u00f1a, ya algo <strong>trasnochado<\/strong> desde el momento de su creaci\u00f3n (pues otras corrientes de vanguardia, m\u00e1s potentes y extendidas, como el surrealismo, parec\u00edan haber sucumbido hac\u00eda tiempo al poderoso empuje e imparable <strong>avance de otras est\u00e9ticas<\/strong>: <strong>poes\u00eda social, poes\u00eda existencial<\/strong>, <strong>poes\u00eda humana<\/strong>, etc.)\u2014 empez\u00f3 a gestarse en 1944, en unas reuniones, casi clandestinas, mantenidas en \u00c1vila entre sus fundadores \u2014Eduardo Chicharro, el ide\u00f3logo, y Carlos Edmundo de Ory, el artista y creador\u2014, se fragu\u00f3 en enero de 1945 en Madrid con la adhesi\u00f3n del pintor italiano Silvano Sernesi, y \u2014con solo dos n\u00fameros en la calle de la revista&nbsp;<em>Postismo<\/em>&nbsp;(el segundo, enmascarado con el t\u00edtulo&nbsp;<em>La Cerbatana<\/em>, para esquivar la censura)\u2014, muri\u00f3 pr\u00e1cticamente en 1947, tras recabar, en esos a\u00f1os de ef\u00edmera existencia, el respaldo o la admiraci\u00f3n de otros escritores y artistas, como los hermanos Nieva (Francisco e Ignacio), Fernando Arrabal, Ignacio Aldecoa, L\u00f3pez Motos, Juan Alcaide o Gregorio Prieto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>proyecto postista <\/strong>surge \u2014no sin dificultades, <strong>con detractores desde el primer instante<\/strong>, y bajo la estrecha vigilancia de la <strong>censura<\/strong>, por un lado, y la <strong>atenta mirada de los poetas conservadores de la vieja escuela<\/strong>, por otro\u2014 como un programa de <strong>renovaci\u00f3n est\u00e9tica, como rebeli\u00f3n,<\/strong> por tanto, <strong>contra la literatura clasicista reinante, m\u00e1s conocida como garcilasista (Garcilaso de la Vega es el poeta de referencia por excelencia)<\/strong>, sujeta a estrictos cors\u00e9s, y obediente a los modelos y c\u00e1nones tradicionales, m\u00e1s<strong> purista <\/strong>y, en algunas ocasiones, anclada en el discurso triunfalista, que practicaban los escritores m\u00e1s comprometidos con el R\u00e9gimen: Garc\u00eda Nieto, Rosales, Ridruejo, Carnero, Bleiberg, Vicanco, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es tal vez menos generalizada la opini\u00f3n de que <strong>no hubo un \u00fanico&nbsp;<em>postismo<\/em>,<\/strong> o que hubo, al menos, otra segunda etapa, casi simult\u00e1nea a la primera, encarnada b\u00e1sicamente por \u00c1ngel Crespo, Gabino Alejandro Carriedo y F\u00e9lix Casanova de Ayala, a veces receloso con el otro, e incluso enfrentado a \u00e9l y a sus representantes (en especial, a Ory), que <strong>reivindicaba otros valores para la poes\u00eda y el arte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los componentes de esta segunda etapa denunciaban los excesos operados en los aspectos ling\u00fc\u00edstico y m\u00e9trico de los primeros, la concepci\u00f3n l\u00fadica de la poes\u00eda y el automatismo del pensamiento, que hab\u00edan desencadenado textos repletos de alardes de virtuosismo y<strong> acrobacias de pirotecnia ac\u00fastica<\/strong> (<strong>aliteraciones, paronomasias, homofon\u00edas, similicadencias, rimas internas, esdr\u00fajulos, jitanj\u00e1foras, etc.)<\/strong>; imaginer\u00eda on\u00edrica de tinte surrealista; atrevidas acu\u00f1aciones l\u00e9xicas y vocabulario heterodoxo; asociaciones de ideas disparatadas e inconexas rayanas en el absurdo; sartas fabricadas con una sintaxis irregular, distorsionada, cuando no abiertamente an\u00f3mala; <strong>violentos hip\u00e9rbatos<\/strong>, etc.; si bien, contradictoriamente, no pocos poemas compuestos por ellos mismos contienen suficientes muestras de las <strong>excentricidades o extravagancias<\/strong> que denostaban, prueba de su incapacidad de sustraerse a las atractivas tentaciones del nuevo estilo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun desaparecido el postismo y desintegrado el primer grupo, las pautas constructivas seguir\u00e1n vigentes a\u00f1os m\u00e1s tarde en gran parte de la producci\u00f3n literaria de Ory, m\u00e1ximo exponente (Chicharro y Sernesi pr\u00e1cticamente han abandonado la actividad literaria), y de la de<strong> algunos poetas advenedizos<\/strong> como Juan Eduardo Cirlot, Miguel Labordeta, Manuel del Cabral y <strong>Gloria Fuertes, <\/strong>acaso supuestos ep\u00edgonos de esta corriente de vanguardia, que acogieron con cierta fruici\u00f3n los principios art\u00edsticos del postismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los artificios que sustentan esa concepci\u00f3n de la poes\u00eda como juego (juego con el material ling\u00fc\u00edstico, <strong>continuos experimentos con la palabra)<\/strong> son los que, a nuestro juicio, permiten identificar el singular \u00abestilo\u00bb del postismo. Estas p\u00e1ginas, por limitaciones de espacio, ser\u00e1n dedicadas al estudio de la sintaxis, centr\u00e1ndonos esencialmente en los fen\u00f3menos m\u00e1s representativos y recurrentes, como son todos aquellos mecanismos conducentes a la generaci\u00f3n de secuencias gramaticalmente an\u00f3malas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda Esteban Becedas, \u201cMetacomentario interpretativo. Poes\u00eda: Gloria Fuertes (\u2018Yo, en un monte de olivos\u2019, 1969)\u201d. <br>Texto<br>Como un volc\u00e1n dormido de mentira<br>\u2014parezco al parecer tan descansada\u2014.<br>Un ocio agotador que as\u00ed me enciende,<br>brotan de mi costado las palabras.<br>Sudo tinta y tengo sed, sed tengo, 5<br>mucha sed de manos enlazadas.<br>Por la punta del monte de mis senos,<br>por la punta del l\u00e1piz va la lava.<br>Va balada a tus pies o bien protesta,<br>en una piedra al sol, arrodillada 10<br>y la pasi\u00f3n del hombre se me representa:<br>veo celdas con rejas, hospitales sin camas,<br>sabios con at\u00f3micas, analfabetos con ayuda de c\u00e1mara,<br>viudas con marido, casos sin casas,<br>ni\u00f1os crueles, perras apedreadas, 15<br>la traici\u00f3n de un amigo, la destrucci\u00f3n de un alma.<br>\u00a1No puedo m\u00e1s!\u2026 Me levanto y dicen:<br>\u2014Ah\u00ed va Gloria la vaga.<br>\u2014Ah\u00ed va la loca de los versos, dicen,<br>la que nunca hace nada. 20<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gloria Fuertes, \u201cYo, en un monte de olivos\u201d (C\u00f3mo atar los bigotes del tigre, 1969).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gloria Fuertes (1917-1998), aunque recordada injustamente como autora de poes\u00eda para ni\u00f1os, fue una de las principales poetas espa\u00f1olas de posguerra y<strong> cultiv\u00f3 tambi\u00e9n la narrativa y el teatro. <\/strong>Si bien siempre se declar\u00f3 <strong>autodidacta<\/strong> y ajena a corrientes literarias preestablecidas, por su fecha de nacimiento cabe encuadrarla en la<strong> Generaci\u00f3n del 50. <\/strong>Su carism\u00e1tica personalidad facilit\u00f3 que mantuviera presencia recurrente en los medios de comunicaci\u00f3n de la \u00e9poca (prensa, radio y televisi\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto, junto con su labor de literatura infantil, explica, en parte, que en su \u00e9poca fuera <strong>menospreciada<\/strong> por ciertos sectores<br>intelectuales y, a la vez, que en la actualidad se est\u00e9 revindicando, no solo por lo que su obra tiene de valor literario, sino por la efervescencia de nuevos medios de comunicaci\u00f3n, como las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su <strong>trayectoria vital y profesional se desarrolla entre Madrid<\/strong> y diferentes lugares de Estados Unidos, donde imparti\u00f3 clases de literatura espa\u00f1ola durante tres a\u00f1os con una <strong>beca Fullbright<\/strong>. Como se podr\u00e1 apreciar en el an\u00e1lisis del poema objeto de comentario su obra se caracteriza por la <strong>fuerte carga autobiogr\u00e1fica<\/strong>, el <strong>compromiso social,<\/strong> siempre ligado al <strong>sentido del humor aparente<\/strong> <strong>sencillez formal <\/strong>y la experimentaci\u00f3n neovanguardista, en la l\u00ednea del postismo oryano.<br>Cofundadora del grupo po\u00e9tico femenino \u201cVersos con faldas\u201d en 1951, que convive con tantas otras tertulias masculinas de<br>la \u00e9poca, y <strong>abiertamente bisexual,<\/strong> la <strong>reivindicaci\u00f3n feminista<\/strong> como forma de <strong>resistencia al franquismo <\/strong>es un rasgo<br>insoslayable en su literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su popularidad creci\u00f3 enormemente por la participaci\u00f3n en programas infantiles en TVE desde mediados de los a\u00f1os 70, convirti\u00e9ndose en un<strong> personaje de la cultura popular de masas<\/strong>, hasta ser objeto de una recordada <strong>parodia<\/strong> del <strong>d\u00fao c\u00f3mico Martes y Trece.<\/strong><br>Asimismo, acorde con el momento hist\u00f3rico, la deriva de compromiso social de su poes\u00eda encontr\u00f3 en la <strong>canci\u00f3n protesta<\/strong> un g\u00e9nero hermano, llegando a ser telonera en un recital de Joan Baez durante su etapa en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto seleccionado pertenece al poemario C\u00f3mo atar los bigotes del tigre, publicado en 1969 en la colecci\u00f3n de poes\u00eda \u201cEl Bardo\u201d, y se halla incluido en varias antolog\u00edas posteriores, como sucede en El libro de Gloria Fuertes, editado en 2017 con motivo del centenario de su nacimiento y sobre el cual trabajamos. El t\u00edtulo del poemario, que sugiere un <strong>contenido humor\u00edstico y did\u00e1ctico<\/strong>, remite a los inicios de su etapa televisiva, en la cual <strong>los animales salpicaban sus poemas infantiles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una primera lectura del poema encontramos algunos de los rasgos m\u00e1s caracter\u00edsticos de la po\u00e9tica de la autora: <strong>juegos de palabras y reiteraciones,<\/strong> <strong>alusi\u00f3n al cuerpo femenino<\/strong>, fragmentos dialogados o la <strong>presencia de su propio nombre, Gloria;<\/strong> de manera que constituye un documento muy \u00fatil para abordar su obra desde el pr\u00e1ctico desconocimiento de esta, o desde las ideas<br>preconcebidas que vienen a menudo asociadas a su figura, como la <strong>noci\u00f3n de poes\u00eda simple e infantiloide,<\/strong> cuando no<br>expresamente encasillada como autora de literatura infantil.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trat\u00e1ndose de un poema breve, podemos comenzar por numerar sus versos. Encontramos un total de veinte. Los ocho<br>primeros podr\u00edan considerarse en periodos de dos versos, esto es, cuatro oraciones de dos versos (vv. 1-2, 3-4, 5-6 y 7-<br>8) que se cierran en cada caso por un punto final. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para facilitar el an\u00e1lisis, y dado que en la edici\u00f3n que trabajamos no existe una divisi\u00f3n en estrofas, sino que todos los versos aparecen consecutivamente, nos referiremos a este grupo de versos como la Parte I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el verso 8, la aliteraci\u00f3n de \/l\/ y \/b\/ en \u201cva la lava\u201d se reformula l\u00fadicamente en el siguiente verso como calambur: \u201cva balada\u201d, que a la vez funciona como peculiar <strong>anadiplosis<\/strong>,<strong> porque repite a principio de este verso los mismos fonemas del final del anterior. <\/strong>Es el tipo de <strong>recursos de origen postista<\/strong> que Gloria Fuertes tambi\u00e9n aplica en su poes\u00eda infantil. Este verso inaugura lo que<br>consideraremos un Puente (vv. 9-11), y tras este comienza una enumeraci\u00f3n de diez elementos, dos por cada verso, que<br>se prolonga hasta el verso 16.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Denominaremos Parte II, por tanto, a la enumeraci\u00f3n de los versos 12-16. Los \u00faltimos versos del poema (17-20) son los m\u00e1s <strong>enf\u00e1ticos,<\/strong> por la introducci\u00f3n de la proclama \u201c\u00a1<strong>No puedo m\u00e1s!<\/strong>\u201d (v. 17), a la que siguen puntos suspensivos, y las dos partes dialogadas: la primera en el verso 18, y la segunda en los versos 19-20. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello ser\u00e1 la Parte III.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, nos detendremos en cada verso para identificar las figuras ret\u00f3ricas empleadas, atendiendo a su sentido concreto dentro del poema y de lapo\u00e9tica de Gloria Fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer periodo de la Parte I es enormemente <strong>reiterativo<\/strong>: \u201cComo un volc\u00e1n dormido de mentira \/ \u2014parezco al parecer tan descansada\u2014\u201d (vv. 1-2), pues viene introducido por el adverbio comparativo \u201ccomo\u201d, que anuncia la presencia de un s\u00edmil, para m\u00e1s adelante, en el inciso, incluir en dos formas distintas el verbo copulativo \u201cparecer\u201d (primero en primera persona del singular y despu\u00e9s en infinitivo). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esto el s\u00edmil se multiplica por tres, permitiendo adem\u00e1s explicar su raz\u00f3n de ser: Gloria (podemos referirnos al yo po\u00e9tico con el nombre de la autora, dada su presencia expl\u00edcita en los versos finales) parece o es como un volc\u00e1n \u201cdormido de mentira\u201d, solo aparentemente inactivo. Y esto se debe a que parece descansada, es decir, aparenta haber dormido (o ha \u201cdormido de mentira\u201d). Existe, por tanto, en estos versos, un uso metaling\u00fc\u00edstico oculto a simple vista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el segundo periodo de la Parte I, a diferencia del primero, los dos versos que la componen no est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligados. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verso 3 contiene una <strong>paradoja<\/strong> que contin\u00faa la <strong>met\u00e1fora<\/strong> iniciada en los primeros versos: \u201cUn ocio agotador que as\u00ed me enciende\u201d. La actividad ociosa (habremos de buscar m\u00e1s adelante la clave para entender a qu\u00e9 se refiere la autora con \u201cel ocio\u201d) la deja sin energ\u00eda y, sin embargo, la impulsa, como al volc\u00e1n aparentemente inactivo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verso 4 da a entender que en el verso anterior alud\u00eda a la actividad literaria: \u201cbrotan de mi costado las palabras\u201d. Cabe remarcar la elecci\u00f3n de la parte del cuerpo de la que <strong>metaf\u00f3ricamente <\/strong>emana la literatura, el costado, no el cerebro ni el coraz\u00f3n. En la misma l\u00ednea, \u201cSudo tinta\u201d, comienza el verso 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed se incide nuevamente en la <strong>reiteraci\u00f3n<\/strong>, esta vez del monos\u00edlabo \u201csed\u201d, que llega a aparecer en tres ocasiones repartidas en los dos versos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda de ellas es un <strong>hip\u00e9rbaton<\/strong> de la primera: \u201ctengo sed, sed tengo\u201d, conformando un quiasmo elemental, y la tercera<br>contiene un adverbio intensificador: \u201cmucha sed de manos enlazadas\u201d (v. 6). Con este verso, la autora parece introducir un nuevo tema, el de la a\u00f1oranza de la persona amada.<br>Veremos con la lectura si este presenta continuidad en el poema o su presencia es anecd\u00f3tica<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los versos 7-8 sintetizan, entrelazados, el conjunto de im\u00e1genes presentes en los anteriores: en primer lugar, el pez\u00f3n como<br>metonimia del cuerpo femenino, antes representado en el costado (v.4) y el sudor (v. 5); en segundo lugar, <strong>la met\u00e1fora del monte remite al volc\u00e1n<\/strong> (v. 1), imagen que se har\u00e1 expl\u00edcita en la lava, en este mismo verso; en tercer lugar, el l\u00e1piz (cuya punta coincide con la del monte que es a su vez un seno) alude nuevamente a la escritura, a la actividad literaria de la autora, a la que en primer t\u00e9rmino se refer\u00eda como ocio (v. 3).<br>Encontramos que <strong>la lava se identifica con la escritura<\/strong> y, con ello, la interpretaci\u00f3n de los primeros versos se esclarece:<br>mientras la autora parece inactiva a ojos del mundo, no lo est\u00e1realmente, sucede que est\u00e1 creando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta idea se desarrolla en el Puente: el sujeto po\u00e9tico contin\u00faa siendo \u201cla lava\u201d, y contiene, distribuidas en los versos 9-10, dos oraciones coordinadas alternativas, unidas por el conector disyuntivo \u201co bien\u201d, que en este caso tiene un peso sem\u00e1ntico muy leve: \u201c[la lava] va balada a tus pies\u201d; \u201c[la lava] protesta, en una piedra al sol, arrodillada\u201d. Vamos con la primera de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asumiendo que toda alusi\u00f3n a la <strong>lava <\/strong>en este poema es una <strong>met\u00e1fora de la escritura<\/strong>, vemos que esta discurre hacia los<br>pies de una segunda persona. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en el verso 6 se mencionaban las manos, ahora se alude a las <strong>extremidades inferiores<\/strong>, pero no en un sentido literal, sino en el de <strong>entrega o rendici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia de la palabra \u201cbalada\u201d, funcionando como un complemento predicativo, puede resultar desconcertante; no<br>obstante, hay que entenderla en relaci\u00f3n con el verso anterior y con el verso siguiente: adem\u00e1s de constituir una deformaci\u00f3n fon\u00e9tica del sintagma \u201cla lava\u201d, como se\u00f1alamos al principio del comentario, la balada es un g\u00e9nero cancion\u00edstico; y en la segunda oraci\u00f3n aparece otro: \u201cprotesta\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, la palabra \u201cprotesta\u201d no es \u00fanicamente el verbo principal de la segunda proposici\u00f3n disyuntiva, sino tambi\u00e9n una referencia a determinado tipo de canci\u00f3n reivindicativa, asociada a la figura del cantautor (especialmente de la est\u00e9tica de quienes fueron sus propulsores en Estados Unidos, Bob Dylan y Joan Baez) y que, en Espa\u00f1a, alcanz\u00f3 su m\u00e1ximo exponente en los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo y los primeros de la Transici\u00f3n, lo que coincide con el momento de escritura del poema (1969). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en el Puente se establece una dualidad entre las posibilidades de esa lava-escritura, una vez liberada: desarrollarse como<br>balada amorosa para la persona amada (el t\u00fa po\u00e9tico que aparece solo en el verso 9) o como canci\u00f3n protesta contra las<br>injusticias sociales. Y esta segunda posibilidad se produce \u201cen una piedra al sol, arrodillada\u201d, imagen apacible y de<br>reminiscencias casi religiosas que representa una cierta contraposici\u00f3n de t\u00e9rminos.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no nos detendremos en el an\u00e1lisis m\u00e9trico del texto, alguien puede haber percibido que los dos primeros periodos de la Parte I (vv. 1-4) eran endecasil\u00e1bicos, mientras que el tercero (vv. 5-6) se compone de dos decas\u00edlabos, y el cuarto (vv. 7-8) es<br>nuevamente endecasil\u00e1bico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La<strong> libertad formal <\/strong>que caracteriza a los autores del 50 no implica necesariamente un <strong>rechazo a la m\u00e9trica cl\u00e1sica<\/strong>, y este poema es un claro testimonio de ello. No obstante, podemos prescindir de se\u00f1alar esto en el an\u00e1lisis, pues <strong>la m\u00e9trica no aporta<br>necesariamente informaci\u00f3n valiosa <\/strong>para interpretar un texto, como es el caso de este.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obras incompletas. Gloria Fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHay quien dice que estoy como una cabra\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aborda el tema de la <strong>individualidad<\/strong> y la <strong>autoaceptaci\u00f3n<\/strong> a trav\u00e9s de la met\u00e1fora central de la \u00abcabra\u00bb. El yo po\u00e9tico asume y resignifica el<strong> juicio externo de \u00abestar como una cabra<\/strong>\u00bb para transformarlo en una<strong> declaraci\u00f3n de su singularidad y libertad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema se estructura en<strong> cuatro estrofas de rima libre,<\/strong> con una clara evoluci\u00f3n del argumento. La primera estrofa introduce la percepci\u00f3n social y la aceptaci\u00f3n inicial de esa etiqueta. Las dos estrofas siguientes se centran en la <strong>redefinici\u00f3n<\/strong> de esa identidad de \u00abcabra\u00bb, destacando sus caracter\u00edsticas at\u00edpicas y su<strong> modo de vida solitario e independiente<\/strong>. Finalmente, la \u00faltima estrofa cierra el poema con una afirmaci\u00f3n contundente de su identidad, aceptando el sufrimiento como parte de su ser.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Recursos literarios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema emplea diversos recursos literarios que contribuyen a su significado y expresividad:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Met\u00e1fora:<\/strong> La m\u00e1s evidente y central es la de la <strong>\u00abcabra\u00bb<\/strong> como s\u00edmbolo de la persona exc\u00e9ntrica, fuera de lo com\u00fan. El poeta juega con las connotaciones negativas de la expresi\u00f3n popular \u00abestar como una cabra\u00bb y las subvierte, dot\u00e1ndolas de un nuevo sentido positivo de libertad e independencia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>An\u00e1fora:<\/strong> La<strong> repetici\u00f3n <\/strong>de <strong>\u00ab\u00a1Cabra!\u00bb<\/strong> al inicio de varios versos en la segun