{"id":10763,"date":"2026-01-10T11:17:46","date_gmt":"2026-01-10T11:17:46","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=10763"},"modified":"2026-07-08T20:13:38","modified_gmt":"2026-07-08T20:13:38","slug":"las-claves-del-mundo-actual","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=10763","title":{"rendered":"Siglo XX y XXI."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siglo XX y XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. El desarrollo econ\u00f3mico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En 1948, la Carta de las Naciones Unidas proclam\u00f3 como objetivo com\u00fan de todas<br>las naciones, por primera vez en la historia, el de promover \u201cniveles de vida m\u00e1s<br>elevados, trabajo permanente para todos, y condiciones de progreso y desarrollo<br>econ\u00f3mico y social\u201d (art. 55).<\/strong> La cuesti\u00f3n que abordaremos en este cap\u00edtulo es en<br>qu\u00e9 medida ha avanzado la humanidad en el logro de esos objetivos, partiendo de la base de las dificultades, tanto estad\u00edsticas como conceptuales, que plantea la medici\u00f3n<br>del desarrollo econ\u00f3mico y humano.<br>El desarrollo econ\u00f3mico en perspectiva hist\u00f3rica<br>El instrumento m\u00e1s usado para expresar en t\u00e9rminos cuantitativos los logros econ\u00f3micos<br>de un pa\u00eds es el Producto Interior Bruto (PIB), que consiste en el valor<br>monetario a precios de mercado de todos los bienes y servicios producidos en un<br>pa\u00eds durante un per\u00edodo determinado, normalmente un a\u00f1o. El PIB se diferencia del<br>Producto Nacional Bruto (PNB), otro instrumento estad\u00edstico de uso com\u00fan, porque<br>el PNB incluye tambi\u00e9n los ingresos obtenidos en otros pa\u00edses por individuos y empresas<br>del pa\u00eds en cuesti\u00f3n, y excluye los ingresos obtenidos en ese pa\u00eds por individuos<br>y empresas extranjeras.<br>Si el PIB se divide por la poblaci\u00f3n se obtiene el PIB por habitante, que representa<br>una aproximaci\u00f3n \u00fatil al nivel de vida medio de un pa\u00eds. Puesto que nuestro<br>objetivo es medir el crecimiento del PIB a lo largo de los a\u00f1os y efectuar comparaciones<br>internacionales, se plantean, sin embargo, dos problemas: los precios se modifican<br>de a\u00f1o en a\u00f1o, normalmente suben, y los niveles de precios var\u00edan de pa\u00eds<br>a pa\u00eds, siendo en general m\u00e1s altos en los pa\u00edses m\u00e1s ricos. As\u00ed es que, para medir<br>y comparar, hace falta recurrir a otros dos instrumentos estad\u00edsticos: el \u00edndice de<br>precios y la paridad de poder adquisitivo.<br>En Espa\u00f1a, el Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE) calcula mensualmente un<br><strong>\u00cdndice de Precios de Consumo (IPC)<\/strong> que mide los precios de un conjunto de bienes<br>y servicios, ponderados seg\u00fan su importancia en el gasto de los hogares que se conoce<br>mediante encuestas, en el caso de Espa\u00f1a la Encuesta Continua de Presupuestos<br>Familiares (ECPF), elaborada trimestralmente por el INE. Se denomina inflaci\u00f3n<br>al crecimiento de los precios que se mide mediante el IPC. Como muchos otros instrumentos<br>estad\u00edsticos, el IPC s\u00f3lo representa una aproximaci\u00f3n a la realidad, pero<br>resulta muy \u00fatil para diversos fines, entre ellos el de calcular el crecimiento real de<br>la econom\u00eda durante un per\u00edodo. Para ello el crecimiento nominal, es decir medido<br>mediante los precios de cada a\u00f1o, debe ser corregido aplic\u00e1ndole un deflactor, es<br>decir, eliminando el efecto de la inflaci\u00f3n (que hace que el crecimiento nominal sea<br>mayor que el real). Ello permite elaborar series hist\u00f3ricas a precios constantes, tomando<br>como base los precios de un a\u00f1o determinado.<br>El segundo problema, el de la<strong> diferencia del nivel de precios entre los diversos<br>pa\u00edses<\/strong>, se resuelve de manera similar mediante otro instrumento estad\u00edstico, <strong>la paridad<br>de poder adquisitivo<\/strong>, que se establece mediante el c\u00e1lculo de cu\u00e1nto cuesta<br>en cada pa\u00eds adquirir el mismo conjunto de bienes y servicios. Es decir que, al calcular<br>el valor del PIB de un pa\u00eds en d\u00f3lares de Estados Unidos seg\u00fan la paridad de<br>poder adquisitivo, no se utiliza el tipo o tasa de cambio entre la moneda de ese pa\u00eds<br>y el d\u00f3lar, sino que se estima lo que cuesta en Estados Unidos adquirir un determiese pa\u00eds. Puesto que en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados los precios son m\u00e1s altos, este<br>m\u00e9todo permite comprobar que la diferencia real entre su PIB y los de los menos<br>desarrollados es muy grande, pero no tanto como la que resulta si el c\u00e1lculo se hace<br>mediante el tipo de cambio de las monedas.<br>A partir de estos conceptos se puede entender la figura 1.1, que representa el<br>crecimiento porcentual medio anual del PIB mundial, medido a precios constantes<br>y de acuerdo con la paridad del poder adquisitivo, en la segunda mitad del siglo XX.<br>La tasa media de crecimiento en ese per\u00edodo fue, seg\u00fan esta estimaci\u00f3n, del 2,1%<br>anual. A primera vista puede parecer que no es mucho, pero significa que cada a\u00f1o<br>el PIB se multiplic\u00f3 por 1,021 y basta un sencillo c\u00e1lculo para comprobar que ello<br>supone que en cincuenta a\u00f1os el PIB se multiplic\u00f3 por 2,8 y que, de mantenerse esa<br>tasa, en cien a\u00f1os se multiplicar\u00eda por 8. Dicho de otra manera: el mundo produc\u00eda<br>en 2001 casi tres veces m\u00e1s bienes y servicios que en 1950. Podemos estar seguros<br>de que se trata de un ritmo de crecimiento sin precedentes hist\u00f3ricos: baste pensar<br>que si esa tasa se hubiera mantenido durante quinientos a\u00f1os, la producci\u00f3n de<br>bienes y servicios en 2001 ser\u00eda \u00a1m\u00e1s de treinta mil veces mayor! que la de 1501.<br>Por otra parte, dado que la poblaci\u00f3n mundial se multiplic\u00f3 en ese mismo per\u00edodo<br>por 2,4, pasando de poco m\u00e1s de 2.500 millones a casi 6.000 millones, resulta que<br>el gran crecimiento del Producto Mundial Bruto ha contribuido sobre todo a mantener<br>esa poblaci\u00f3n incrementada y s\u00f3lo en menor medida se ha traducido en un incremento<br>del nivel de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La humanidad ha sabido siempre cu\u00e1les son los grandes enemigos de su bienestar.<br>Una tradici\u00f3n popular cristiana los ha encarnado en una imagen poderosa, la de los<br>cuatro jinetes del Apocalipsis que asolar\u00edan la tierra en v\u00edsperas del fin de los tiempos:<br>el hambre, la peste, la guerra y la muerte. Nosotros dejaremos el tema de la<br>guerra para un cap\u00edtulo posterior y abordaremos aqu\u00ed los avances que en las \u00faltimas<br>d\u00e9cadas se han producido en la lucha contra el hambre y la pobreza, la enfermedad<br>y la muerte temprana. Cuatro factores, muy interrelacionados entre s\u00ed, han contribuido<br>sobre todo a tales avances: el <strong>desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, el desarrollo<br>econ\u00f3mico, el avance de la sanidad y el de la educaci\u00f3n.<\/strong> De nuevo, dejaremos para<br>un cap\u00edtulo posterior uno de estos elementos, el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico,<br>y nos centraremos en los otros tres. Analizaremos primero el desarrollo econ\u00f3mico,<br>prestando atenci\u00f3n a la desigualdad entre las naciones, y a continuaci\u00f3n examinaremos<br>los otros componentes del desarrollo humano, en especial la salud y la educaci\u00f3n,<br>que el Proyecto de las Naciones Unidas para el Desarrollo engloba junto al<br>nivel de desarrollo econ\u00f3mico en su \u00cdndice de Desarrollo Humano. Quedar\u00e1n para<br>otro cap\u00edtulo los problemas relacionados con los recursos naturales y el impacto<br>del desarrollo en el medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los factores del desarrollo econ\u00f3mico<br>Como ha observado el economista estadounidense Charles Kenny, el hecho de que<br>nueve de los quince pa\u00edses m\u00e1s desarrollados en 1815 sigan encontr\u00e1ndose entre<br>los quince m\u00e1s desarrollados de hoy sugiere que los or\u00edgenes de la desigualdad econ\u00f3mica<br>actual pueden ser bastante remotos. Un estudio reciente sostiene, mediante<br>un an\u00e1lisis matem\u00e1tico, que las <strong>diferencias en el nivel tecnol\u00f3gico<\/strong> entre las regiones<br>del mundo en el a\u00f1o 1500, y en menor medida incluso en el a\u00f1o 1000 a. C., inciden<br>en las diferencias de desarrollo de hoy en d\u00eda, en parte porque la experiencia tecnol\u00f3gica<br>facilita la capacidad de adoptar nuevas tecnolog\u00edas. Seg\u00fan las estimaciones<br>de este estudio, el Pr\u00f3ximo Oriente y China eran las civilizaciones tecnol\u00f3gicamente<br>m\u00e1s avanzadas en 1000 a. C., por delante de la India y Europa, pero en 1500 era ya<br>Europa la m\u00e1s avanzada, seguida a poca distancia por China y a m\u00e1s distancia por<br>India y el Pr\u00f3ximo Oriente (Comin, Easterly y Gong, 2006).<br>Conviene advertir que estas cuatro regiones fundamentales en los or\u00edgenes hist\u00f3ricos<br>del desarrollo tecnol\u00f3gico (Europa, el Pr\u00f3ximo Oriente, India y China) ocupan<br>una extensi\u00f3n contigua en las latitudes medias del hemisferio norte, dentro de<br>un vasto continente, Eurasia, que se prolonga a lo largo de un eje Este-Oeste. Seg\u00fan<br>el bi\u00f3logo Jared Diamond, ello ha representado un factor crucial en su desarrollo<br>hist\u00f3rico, porque la similitud de clima y la relativa facilidad de las comunicaciones<br>han permitido la difusi\u00f3n de las innovaciones agr\u00edcolas y ganaderas desde los tiempos<br>m\u00e1s remotos. En cambio, las masas terrestres de Am\u00e9rica y \u00c1frica se disponen<br>en un eje Norte-Sur, lo que genera una variedad clim\u00e1tica que dificulta la difusi\u00f3n de las plantas y el ganado. Su aislamiento geogr\u00e1fico (debido a los oc\u00e9anos y al<br>desierto del Sahara) respecto a los n\u00facleos de innovaci\u00f3n euroasi\u00e1ticos constituy\u00f3<br>un obst\u00e1culo adicional. Por otra parte, la expansi\u00f3n colonial europea, que se inici\u00f3<br>en el siglo XVI, permiti\u00f3 la ocupaci\u00f3n de las tierras templadas poco pobladas de<br>Am\u00e9rica y Ocean\u00eda, con resultados desastrosos para sus anteriores pobladores, pero<br>excelentes para los colonos: ese es el origen de cuatro de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados<br>del mundo de hoy: Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia y Nueva Zelanda.<br>La geograf\u00eda ha sido tambi\u00e9n un factor importante en el desarrollo econ\u00f3mico<br>por otros motivos. Entre los factores geogr\u00e1ficos cuya influencia m\u00e1s han destacado<br>diversos autores se hallan la distribuci\u00f3n de los climas templados, la de las lluvias<br>y la de ciertas enfermedades infecciosas. El PIB medio de los pa\u00edses con m\u00e1s lluvia<br>casi triplicaba en 1990 el de los pa\u00edses m\u00e1s secos.<br>Ni la historia ni la geograf\u00eda imponen, sin embargo, a las naciones un destino<br>inapelable, as\u00ed es que debemos ahora centrar nuestra atenci\u00f3n en los factores que<br>hoy contribuyen a que unos pa\u00edses se desarrollen m\u00e1s y otros menos. Los economistas<br>llevan d\u00e9cadas perfeccionando teor\u00edas acerca del desarrollo econ\u00f3mico y<br>tratando de comprobarlas mediante an\u00e1lisis emp\u00edricos, pero la variedad de factores<br>implicados ha dificultado el logro de un consenso sobre este tema. No hay duda,<br>sin embargo, de que la inversi\u00f3n, es decir la utilizaci\u00f3n de recursos para incrementar<br>la producci\u00f3n y la adopci\u00f3n de innovaciones tecnol\u00f3gicas son dos variables fundamentales<br>para el desarrollo. El estadounidense Robert Solow, que recibi\u00f3 el Premio<br>Nobel de Econom\u00eda en 1987, sostiene que a largo plazo el factor m\u00e1s importante es<br>el tecnol\u00f3gico y que la difusi\u00f3n de la tecnolog\u00eda de unos pa\u00edses a otros tender\u00e1 a reducir<br>las diferencias entre ellos. Sin embargo, la difusi\u00f3n tecnol\u00f3gica no resulta tan<br>uniforme como predice el modelo de Solow y la reducci\u00f3n de las diferencias entre<br>pa\u00edses no siempre se produce.<br>De hecho es llamativa la gran diferencia en su desarrollo que experimentan pa\u00edses<br>vecinos y de caracter\u00edsticas similares. La Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed, por<br>ejemplo, comparten una misma isla, tienen el mismo acceso al mercado exterior y<br>ten\u00edan en 1950 unos ingresos medios por habitante similares, pero medio siglo despu\u00e9s<br>los de la Rep\u00fablica Dominicana se hab\u00edan triplicado y los de Hait\u00ed hab\u00edan disminuido.<br>Los casos de los pa\u00edses que quedaron partidos en dos al inicio de la guerra<br>fr\u00eda son tambi\u00e9n muy notables, ya que las econom\u00edas de mercado de Alemania occidental<br>y Corea del Sur experimentaron un desarrollo mucho mayor que el alcanzado<br>bajo un r\u00e9gimen comunista por sus pa\u00edses hermanos del Este y el Norte. No<br>hay datos econ\u00f3micos sobre Corea del Norte, pero el dato de la esperanza de vida<br>resulta revelador: es hoy de 69 a\u00f1os frente a 80 en el Sur. La experiencia del \u00faltimo<br>medio siglo apenas deja duda acerca de la mayor capacidad de la econom\u00eda de mercado<br>para generar desarrollo.<br>En los a\u00f1os ochenta, la confianza en la econom\u00eda de mercado se tradujo en el<br>apoyo a un conjunto de medidas que se ha dado en denominar el consenso de Washington,<br>no s\u00f3lo por el origen estadounidense de muchos de sus promotores, sino porque recibieron el apoyo de dos instituciones internacionales con sede en Washington:<br>el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. De acuerdo con<br>esta perspectiva, la pol\u00edtica adecuada para los pa\u00edses en desarrollo deber\u00eda incluir<br>medidas como las siguientes: reducci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico (es decir de la diferencia<br>entre los gastos y los ingresos del Estado, que fuerza al endeudamiento p\u00fablico);<br><strong>concentraci\u00f3n del gasto p\u00fablico en las \u00e1reas esenciales de la construcci\u00f3n de infraestructuras,<br>la sanidad y la educaci\u00f3n; creaci\u00f3n de un sistema s\u00f3lido de impuestos,<br>que genere los ingresos necesarios para sufragar el gasto p\u00fablico,<\/strong> pero sin<br>perjudicar la actividad econ\u00f3mica; fijaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s por el mercado;<br>una tasa de cambio moderada de la moneda nacional, para facilitar las exportaciones;<br>liberalizaci\u00f3n de las importaciones, mediante la reducci\u00f3n de las tarifas aduaneras;<br>liberalizaci\u00f3n de la inversi\u00f3n extranjera directa; privatizaci\u00f3n de las empresas<br>p\u00fablicas; reducci\u00f3n de las disposiciones reguladoras que limiten la libre competencia,<br>excepto las necesarias para la protecci\u00f3n de los consumidores y del medio ambiente<br>y la supervisi\u00f3n del sistema financiero; y, por \u00faltimo, garant\u00eda legal de los<br>derechos de propiedad. Es decir, un conjunto de medidas que impulsen la iniciativa<br>individual y la competencia, y que concentren la acci\u00f3n del Estado en las \u00e1reas que<br>dif\u00edcilmente puede cubrir la iniciativa privada. Algunos autores dan a este tipo de<br>medidas la denominaci\u00f3n de neoliberales, aunque esta es una etiqueta que usan m\u00e1s<br>sus cr\u00edticos que sus defensores.<br>Las medidas liberalizadoras adoptadas por muchos gobiernos, a partir de los<br>a\u00f1os ochenta, han contribuido al avance de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, es decir, la<br>creciente interconexi\u00f3n entre las econom\u00edas nacionales de todo el mundo, a trav\u00e9s<br>del incremento del comercio, la inversi\u00f3n extranjera y las migraciones. Pero el fen\u00f3meno<br>de la globalizaci\u00f3n responde tambi\u00e9n a otros factores, como la innovaci\u00f3n<br>tecnol\u00f3gica, sobre todo en las telecomunicaciones, y la reducci\u00f3n de los costes de<br>transporte.<br>Tanto el llamado neoliberalismo como la globalizaci\u00f3n, al menos la globalizaci\u00f3n<br>tal como realmente se ha producido, han sido objeto de fuertes cr\u00edticas, tanto<br>por parte de sectores acad\u00e9micos, en su mayor\u00eda ajenos al \u00e1rea de las ciencias econ\u00f3micas,<br>como de movimientos sociales. Los cr\u00edticos acusan a la globalizaci\u00f3n liberal<br>de haber reforzado el poder de las grandes instituciones internacionales y de<br>las grandes empresas transnacionales, en perjuicio de las democracias nacionales,<br>y de haber perjudicado a los pobres. Respecto a lo primero, es cierto que, a medida<br>que el mundo se globaliza, m\u00e1s decisiones pasan a ser tomadas a nivel supranacional<br>y en ese sentido se debilita la soberan\u00eda de las democracias nacionales, pero conviene<br>recordar que si los electores respaldan a los gobiernos que han impulsado medidas<br>de apertura al exterior es porque suponen que tales medidas les benefician.<br>En cuanto al caso espec\u00edfico de los ciudadanos m\u00e1s pobres, cabe afirmar que la considerable<br>reducci\u00f3n de la tasa de pobreza mundial que se ha producido a partir de<br>los a\u00f1os ochenta desmiente ese supuesto efecto negativo de la globalizaci\u00f3n. Por<br>otra parte, no cabe duda que \u00e9sta tambi\u00e9n ha generado perdedores: los empresarios y trabajadores de aquellos sectores econ\u00f3micos nacionales cuyas perspectivas se<br>han deteriorado por la creciente competencia internacional.<br>En principio cabr\u00eda suponer que la globalizaci\u00f3n, al facilitar la difusi\u00f3n de las<br>innovaciones tecnol\u00f3gicas y de las mejoras en la pol\u00edtica econ\u00f3mica y en la gesti\u00f3n<br>de las empresas, deber\u00eda facilitar el despegue de todos los pa\u00edses en desarrollo, pero<br>el an\u00e1lisis emp\u00edrico no muestra un avance uniforme, sino una gran variedad de situaciones<br>locales. La adopci\u00f3n de las pol\u00edticas recomendadas por el consenso de<br>Washington no siempre da resultado, no al menos a corto plazo, y no hay consenso<br>acerca de en qu\u00e9 medida el \u00e9xito reciente de pa\u00edses como China o Taiw\u00e1n se debe<br>a la liberalizaci\u00f3n, que sin duda han experimentado, o al mantenimiento de cierto<br>grado de control estatal, que tambi\u00e9n se ha dado. De hecho, la enorme investigaci\u00f3n<br>emp\u00edrica acerca de qu\u00e9 factores se correlacionan en mayor medida con el desarrollo<br>econ\u00f3mico no ha conducido a conclusiones claras. Incluso los pa\u00edses comunistas<br>tuvieron d\u00e9cadas de desarrollo econ\u00f3mico importante, como ocurri\u00f3 en la Uni\u00f3n<br>Sovi\u00e9tica en los a\u00f1os cincuenta y sesenta. Algunos estudiosos consideran que ciertas<br>pr\u00e1cticas institucionales muy condicionadas por el entorno social y cultural de cada<br>pa\u00eds, y por tanto dif\u00edcilmente transferibles, pueden resultar cruciales para el desarrollo<br>econ\u00f3mico.<br>El economista brit\u00e1nico Paul Collier, en un influyente estudio sobre la situaci\u00f3n<br>de mil millones de personas que viven en los pa\u00edses menos desarrollados del mundo,<br>en su mayor\u00eda subsaharianos, no se ha centrado en los factores del desarrollo, sino en<br>los obst\u00e1culos que impiden salir del atraso. Collier sostiene que los pa\u00edses m\u00e1s pobres<br>se enfrentan a una o m\u00e1s de las siguientes situaciones que frenan su desarrollo:<br>la frecuencia de los conflictos armados,<br>la excesiva dependencia de recursos naturales f\u00e1cilmente exportables, que a menudo<br>perjudica el desarrollo armonioso de la econom\u00eda; el aislamiento respecto al comercio<br>internacional de aquellos pa\u00edses sin acceso al mar que se encuentran a su<br>vez rodeados de pa\u00edses pobres; y el mal gobierno.<br>Por \u00faltimo, cabe preguntarse si la desigualdad interna de los pa\u00edses tiene un<br>efecto en su desarrollo. Una tesis anta\u00f1o muy difundida sosten\u00eda que dicho efecto<br>era favorable, ya que la desigualdad concentraba un mayor porcentaje de la riqueza<br>en la minor\u00eda rica, que era la que pod\u00eda invertir y contribuir con ello al desarrollo.<br>Pero la investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente tiende a destacar los efectos negativos de la desigualdad,<br>no s\u00f3lo en el plano social, sino tambi\u00e9n en el econ\u00f3mico. Diversos estudios<br>han establecido que la fuerte desigualdad genera una mayor tensi\u00f3n social y<br>por tanto mayor inestabilidad pol\u00edtica; favorece la exigencia popular de una mayor<br>redistribuci\u00f3n de la riqueza mediante impuestos elevados y subvenciones al consumo,<br>que distorsionan la econom\u00eda; e induce a la minor\u00eda rica a recurrir a la sanidad,<br>a la ense\u00f1anza e incluso a la seguridad privadas, y por tanto a no asumir el<br>esfuerzo fiscal necesario para que el Estado desarrolle esas funciones. Adem\u00e1s, una<br>desigualdad acusada tiene efectos perjudiciales para la salud de la poblaci\u00f3n, los<br>logros educativos y la tasa de criminalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. El desarrollo humano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>Producto Interior Bruto por habitante (que se obtiene dividiendo el PIB de un pa\u00eds<br>por la cifra de su poblaci\u00f3n) <\/strong>representa una aproximaci\u00f3n \u00fatil al nivel de bienestar<br>medio de un pa\u00eds, sobre todo si se calcula seg\u00fan la PPA, pero por s\u00ed mismo no es un<br>indicador suficientemente preciso, porque los ingresos monetarios son s\u00f3lo un componente<br>del bienestar humano, ni siquiera del bienestar material. Por ello no podemos<br>decir que crecimiento del PIB y crecimiento del bienestar sean conceptos sin\u00f3nimos.<br>El economista y fil\u00f3sofo indio Amartya Sen, que recibi\u00f3 el Premio Nobel de Econom\u00eda<br>en 1998, realiz\u00f3 estudios relevantes sobre este tema y un economista paquistan\u00ed,<br>Mahbub-ul-Halq, concibi\u00f3 un \u00edndice que, combinando los datos de ingresos, salud y<br>conocimiento, ofreciera una visi\u00f3n m\u00e1s real de los logros alcanzados en proporcionar<br>una vida mejor a las personas. Surgi\u00f3 as\u00ed el<strong> \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), que<br>fue adoptado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).<\/strong> A<br>partir de 1990 el PNUD viene publicando informes anuales que ofrecen los datos del<br>IDH en los diferentes pa\u00edses del mundo, junto con otras estad\u00edsticas relevantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salud, educaci\u00f3n y desarrollo humano en el mundo de hoy<br>La metodolog\u00eda para calcular el IDH ha sido modificada en 2010. A partir de entonces<br>el \u00cdndice de Desarrollo Humano representa la media geom\u00e9trica de otros<br>tres: <strong>el de esperanza de vida, el de educaci\u00f3n y el de ingresos<\/strong>. <strong>El \u00edndice de la esperanza<br>de vida representa los a\u00f1os que vivir\u00e1 un reci\u00e9n nacido si se mantienen las<br>condiciones actuales<\/strong>. El \u00edndice de educaci\u00f3n combina los a\u00f1os promedio de escolarizaci\u00f3n,<br>es decir los que efectivamente han estudiado las personas de veinticinco<br>o m\u00e1s a\u00f1os de edad, con los a\u00f1os esperados de escolarizaci\u00f3n, es decir los que tendr\u00e1<br>un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os si se mantienen las condiciones actuales. En cuanto al \u00edndice<br>de ingresos, ya no se basa como en a\u00f1os anteriores en el PIB, sino en el Ingreso<br>Nacional Bruto (INB), que se calcula como el PNB, pero incluye tambi\u00e9n la ayuda<br>exterior que el pa\u00eds recibe, de manera que incluye todas las rentas monetarias disponibles<br>para ese pa\u00eds; se calcula seg\u00fan la PPA y de acuerdo con una escala logar\u00edtmica,<br>para reflejar el hecho evidente de que la diferencia que supone un aumento<br>determinado de los ingresos es menor cuanto mayor es el nivel de ingresos: la diferencia<br>entre ganar 100 euros al a\u00f1o y ganar 200 es muy grande, la diferencia entre<br>ganar 20.100 y 20.200 es peque\u00f1\u00edsima.<br>De acuerdo con su IDH respectivo, el PNUD divide a los pa\u00edses del mundo en<br>cuatro cuartiles, es decir cuatro grupos con el mismo n\u00famero de pa\u00edses cada uno:<br>los de desarrollo muy alto, alto, medio y bajo. El grupo de desarrollo muy alto incluye<br>a pa\u00edses como Estados Unidos y Canad\u00e1, los de Europa occidental y central,<br>Israel, Jap\u00f3n, Corea del Sur, Chile y Argentina. El de desarrollo alto engloba a<br>Rusia, Europa oriental, Turqu\u00eda y buena parte de Am\u00e9rica Latina. En el de desarrollo medio se encuentran China, India y otros pa\u00edses asi\u00e1ticos, as\u00ed como Sud\u00e1frica. Y<br>finalmente, el de desarrollo bajo est\u00e1 compuesto sobre todo por pa\u00edses del \u00c1frica<br>subsahariana, junto a otros como Pakist\u00e1n, Banglad\u00e9s, Birmania y Hait\u00ed. Los pa\u00edses<br>\u00e1rabes se distribuyen entre los cuatro grupos, pero en su conjunto se sit\u00faan en el de<br>desarrollo medio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se representan los valores del IDH y de sus componentes para<br>el mundo en su conjunto y para los cuatro grupos de pa\u00edses seg\u00fan su desarrollo. Lo<br>primero que destaca en \u00e9l es que existe una <strong>gran desigualdad entre los ingresos<\/strong> y<br>una <strong>desigualdad menor en la esperanza de vida y en los a\u00f1os de escolaridad<\/strong>. Los<br>pa\u00edses del primer grupo tienen unos ingresos por habitante veinte veces mayores<br>que los del cuarto, pero la diferencia de esperanza de vida es s\u00f3lo de veinte a\u00f1os.<br>Es curioso, por otra parte, que el grado de satisfacci\u00f3n general con la vida, tal como<br>lo muestran las encuestas, tampoco var\u00eda mucho: en un \u00edndice de 1 a 10, <strong>la satisfacci\u00f3n<br>media de los ciudadanos del grupo m\u00e1s desarrollado se sit\u00faa en un 6,9 y la<br>del grupo menos desarrollado en 4,2.<\/strong><br>Jap\u00f3n y Hong Kong (un territorio que forma parte de China, pero tiene un sistema<br>econ\u00f3mico propio) son los pa\u00edses de mayor esperanza de vida: 83 a\u00f1os, mientras<br>que la m\u00ednima se da en varios pa\u00edses del \u00c1frica subsahariana, que s\u00f3lo alcanzan<br>los 48. La<strong> brutal diferencia de las condiciones sanitarias<\/strong> de unos y otros pa\u00edses se<br>manifiesta tambi\u00e9n en la mortalidad de los ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os, que es de 6 por<br>cada mil nacidos vivos en el grupo de desarrollo muy alto y de 110 en el de desarrollo<br>bajo. Dicho de otra manera: en los pa\u00edses pobres un ni\u00f1o de cada diez muere antes<br>de cumplir los 5 a\u00f1os.<br>El jinete de la peste sigue adem\u00e1s cabalgando por los pa\u00edses menos desarrollados.<br>En las \u00faltimas d\u00e9cadas las epidemias infecciosas m\u00e1s letales han sido la malaria<br>(tambi\u00e9n denominada paludismo) y el sida. La malaria, anta\u00f1o muy activa en ciertas<br>regiones europeas, ha desaparecido en el mundo desarrollado, pero sigue teniendo<br>una fuerte incidencia en el \u00c1frica subsahariana, donde mata cada a\u00f1o a una persona<br>de cada mil y es especialmente peligrosa para los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al sida, una epidemia que se difundi\u00f3 por el mundo en los a\u00f1os<br>ochenta, su efecto se ha concentrado sobre todo en \u00c1frica, donde en 2009 viv\u00edan<br>22 de los 33 millones de seropositivos del mundo (personas infectadas por el virus<br>que pueden transmitirlo, aunque no hayan desarrollado la enfermedad). En la actualidad,<br>en los pa\u00edses del sur de \u00c1frica, cuya esperanza de vida se redujo a fines<br>del siglo pasado como consecuencia del sida, en torno al 10% de las mujeres j\u00f3venes<br>son seropositivas (la incidencia entre los varones es menor). <strong>En los pa\u00edses<br>desarrollados, en cambio, la epidemia ha sido controlada <\/strong>y la tasa de seropositivos<br>entre la poblaci\u00f3n joven se sit\u00faa en torno al 0,1 o 0,2%, con valores algo m\u00e1s altos<br>en los varones que en las mujeres. La cuesti\u00f3n de qu\u00e9 factores han conducido a la<br>elevada incidencia del sida en los pa\u00edses del Sur de \u00c1frica resulta por otra parte<br>pol\u00e9mica. La reticencia al uso de condones por parte de los varones y su condena<br>por parte de los eclesi\u00e1sticos han contribuido a ello, al igual que el elevado coste<br>de los productos farmac\u00e9uticos necesarios para combatir el sida o la actitud de algunos<br>pol\u00edticos. El presidente de Sud\u00e1frica, Thabo Mbeki, se convenci\u00f3 de que,<br>en contra de la opini\u00f3n un\u00e1nime de la comunidad cient\u00edfica, la causa del sida no<br>estaba en el virus HIV y fren\u00f3 por tanto la difusi\u00f3n de las medidas sanitarias adecuadas<br>en su pa\u00eds. La epidemia del sida ha sido el factor fundamental por el que la<br>esperanza de vida en Sud\u00e1frica, que era de 65 a\u00f1os en 1990, se haya reducido a 53<br>en 2012.<br>El jinete del hambre no es menos activo. Para analizar este problema hay que<br>distinguir entre la <strong>desnutrici\u00f3n<\/strong>, que es la condici\u00f3n cr\u00f3nica de cientos de millones<br>de personas en el mundo, y las <strong>hambrunas<\/strong>, que son situaciones coyunturales de<br>empeo-ramiento de la alimentaci\u00f3n en un \u00e1rea geogr\u00e1fica, que en algunos casos han<br>llegado a causar millones de muertes. La hambruna han sido un fen\u00f3meno frecuente<br>a lo largo de la historia, debido a que bastaba una mala cosecha local para generarla,<br>pero el bajo coste de los transportes de hoy hace que la dependencia de la producci\u00f3n<br>agr\u00edcola local haya desaparecido y facilita la ayuda humanitaria en casos de emergencia.<br>Por ello, los factores puramente naturales, como las <strong>sequ\u00edas, son hoy menos<\/strong><br>importantes que los factores humanos, como los conflictos armados o las decisiones<br>de los gobiernos. A inicios de 2013, los cuatro pa\u00edses m\u00e1s amenazados por el hambre<br>eran, seg\u00fan el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, la Rep\u00fablica<br>Democr\u00e1tica del Congo, Mal\u00ed, Siria y Sud\u00e1n del Sur, todos los cuales han sufrido<br>recientemente o todav\u00eda sufren los efectos de conflictos armados.<br><strong>La sequ\u00eda, la guerra y el mal gobierno contribuyeron a la terrible hambruna de<br>Etiop\u00eda en 1984 y a la de Somalia en 1992.<\/strong> De origen exclusivamente pol\u00edtico fue<br>la hambruna que se produjo en Camboya en 1975, cuando los Jemeres Rojos deportaron<br>a la poblaci\u00f3n de las grandes ciudades, consideradas un foco de corrupci\u00f3n<br>burguesa. En cuanto a la hambruna que sufri\u00f3 Corea del Norte entre 1994 y 1998,<br>fue el resultado de varios factores: un sistema econ\u00f3mico comunista ineficiente que<br>depend\u00eda de una ayuda sovi\u00e9tica que desapareci\u00f3 cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se disolvi\u00f3<br>en 1991, el impacto de grandes inundaciones y la incompetencia del sistema<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">de <strong>socorro a los hambrientos<\/strong>, algo paliada por la ayuda alimenticia internacional,<br>procedente sobre todo de Corea del Sur, China y Estados Unidos.<br>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura,<br>en 2010 hab\u00eda en el mundo casi <strong>900 millones de personas desnutridas<\/strong> (es<br>decir, que presentan en su dieta un d\u00e9ficit de calor\u00edas y prote\u00ednas), frente a los mil<br>millones que hab\u00eda veinte a\u00f1os antes. Como en esos a\u00f1os la poblaci\u00f3n mundial ha<br>aumentado, el porcentaje de personas desnutridas se ha reducido en mayor medida,<br>del 15% al 12%, pero sin duda \u00e9ste sigue siendo uno de los grandes males de la humanidad.<br>Por otra parte, la desnutrici\u00f3n se concentra en los pa\u00edses en desarrollo,<br>donde afecta al 15% de la poblaci\u00f3n, mientras que en los m\u00e1s desarrollados afecta<br>al 1,4%. El <strong>\u00c1frica subsahariana <\/strong>es la regi\u00f3n del mundo con mayor incidencia de la<br>desnutrici\u00f3n, mientras que la mayor incidencia de la obesidad se da en Estados Unidos,<br>M\u00e9xico, Venezuela, Sud\u00e1frica y varios pa\u00edses \u00e1rabes. Algunos pa\u00edses se ven<br>afectados de manera significativa por ambos problemas, la desnutrici\u00f3n de algunos<br>de sus habitantes y la obesidad: es el caso de M\u00e9xico, Sud\u00e1frica, Egipto y varios<br>Estados isle\u00f1os del Pac\u00edfico.<br>La <strong>desigualdad en el campo educativo es tambi\u00e9n importante<\/strong>. Los a\u00f1os de escolarizaci\u00f3n<br>que en promedio ha tenido la poblaci\u00f3n mayor de 25 a\u00f1os van de cuatro<br>en el grupo de pa\u00edses de desarrollo bajo a casi doce en los de desarrollo muy alto.<br>Afortunadamente, las perspectivas para la nueva generaci\u00f3n son mucho mejores:<br>diecis\u00e9is a\u00f1os esperados de escolarizaci\u00f3n de los pa\u00edses de desarrollo muy alto y<br>ocho en los de desarrollo bajo. Pero el nivel educativo de un pa\u00eds no puede medirse<br>tan s\u00f3lo en t\u00e9rminos de a\u00f1os que se pasan en la escuela, sino que hay que tener tambi\u00e9n<br>en cuenta l<strong>a calidad del aprendizaje.<\/strong> Al respecto la informaci\u00f3n m\u00e1s interesante<br>es la que proporcionan las pruebas estandarizadas de lectura, matem\u00e1tica y ciencia<br>para alumnos de quince a\u00f1os que realiza el Programa Internacional para la Evaluaci\u00f3n<br>de Estudiantes (PISA), que cubren casi exclusivamente a pa\u00edses de desarrollo<br>muy alto y alto. Aun entre estos hay, sin embargo, diferencias importantes. En ciencia<br>la puntuaci\u00f3n m\u00e1s alta la obtuvieron en 2009 los estudiantes de Finlandia (554),<br>Hong Kong (549) y Singapur (542), mientras que los de Estados Unidos alcanzaron<br>502 y los de Espa\u00f1a 488. Los peores resultados, entre los pa\u00edses en que se realizaron<br>las pruebas (ninguno de los cuales es de desarrollo bajo), correspondieron a los estudiante<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desarrollo humano en perspectiva hist\u00f3rica<br>Aunque la desigualdad de desarrollo humano entre los distintos pa\u00edses del mundo<br>sigue siendo muy importante, es necesario destacar lo mucho que se ha avanzado<br>incluso en los pa\u00edses m\u00e1s pobres. La esperanza de vida m\u00e1s baja en 2012 es la de<br>algunos pa\u00edses subsaharianos, que se sit\u00faa en 48 a\u00f1os, pero esa misma era en 1870<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">la de Australia, entonces, como ahora, uno de los pa\u00edses m\u00e1s pr\u00f3speros del mundo,<br>mientras que en Estados Unidos era de 44 y en Gran Breta\u00f1a de 41. Es decir que<br>los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados de hace siglo y medio ten\u00edan una esperanza de vida<br>m\u00e1s baja que la de los pa\u00edses m\u00e1s pobres de hoy y s\u00f3lo algo m\u00e1s alta que la de tiempos<br>medievales, que se estima pudiera ser de unos treinta a\u00f1os. El progreso experimentado<br>a partir de fines del siglo XIX ha representado, pues, un cambio radical<br>en la condici\u00f3n humana. En Espa\u00f1a, por ejemplo, la esperanza de vida ha pasado<br>de 34 a\u00f1os en 1870 a 42 en 1913, 64 en 1950, 73 en 1973 y 81 hoy.<br>Esa espectacular victoria contra la amenaza de una muerte temprana ha sido el<br>resultado de un gran n\u00famero de factores interrelacionados, pero en definitiva vinculados<br>al desarrollo econ\u00f3mico y la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, tales como el<strong> incremento<br>de la productividad agr\u00edcola, el abaratamiento de los transportes, la mejora en el alcantarillado<br>y el suministro de agua, la mayor higiene dom\u00e9stica, el avance de la<br>medicina y la creaci\u00f3n de una red de atenci\u00f3n sanitaria<\/strong>. Se trata de una victoria que<br>a menudo queda olvidada: muy pocos creer\u00edan que Espa\u00f1a avanz\u00f3 mucho entre<br>1913 y 1950 y, sin embargo, un ni\u00f1o que nac\u00eda en 1950 pod\u00eda esperar una vida veintid\u00f3s<br>a\u00f1os m\u00e1s larga que la de uno nacido en 1913. Y eso significa que, a pesar de<br>la Guerra Civil y de las penurias de los a\u00f1os cuarenta, los espa\u00f1oles de 1950 estaban<br>mejor alimentados, viv\u00edan en condiciones m\u00e1s salubres, ten\u00edan mejor atenci\u00f3n sanitaria<br>y se enfrentaban con menos frecuencia al dolor de que uno de sus hijos muriera<br>en la infancia.<br>Respecto a lo ocurrido en la segunda mitad del siglo XX, la figura 1.6, basada<br>en estimaciones realizadas por el economista brit\u00e1nico Nicholas Crafts, muestra el<br>notable crecimiento del IDH en una selecci\u00f3n de pa\u00edses, dispuestos de izquierda a<br>derecha seg\u00fan su IDH en 1950. Puede observarse que el crecimiento ha sido mucho<br>mayor en los pa\u00edses menos desarrollados en aquella fecha, lo que implica una reducci\u00f3n<br>de la desigualdad y una convergencia hacia los \u00edndices m\u00e1s elevados. Esto<br>se debe a que en dicho per\u00edodo las innovaciones se han difundido con relativa facilidad<br>de unos pa\u00edses a otros, de manera que los avances agr\u00edcolas e industriales, las<br>nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, los nuevos medicamentos<br>e incluso pr\u00e1cticas muy sencillas de higiene personal o el convencimiento de la importancia<br>de la escolarizaci\u00f3n han ido extendi\u00e9ndose. Adem\u00e1s, existen motivos por<br>los que los pa\u00edses en desarrollo tienen un mayor potencial de crecimiento del IDH<br>que los muy desarrollados: la prolongaci\u00f3n de la esperanza de vida tiene sus l\u00edmites<br>y el incremento de los ingresos por habitante tiene un rendimiento decreciente<br>en t\u00e9rminos de bienestar, motivo por el cual, como ya hemos visto, el IDH lo mide en<br>una escala logar\u00edtmica.<br>La convergencia ha sido casi completa en el grupo de cabeza, al que se han incorporado<br>Jap\u00f3n y Espa\u00f1a, pero tambi\u00e9n se ha reducido la distancia entre los extremos:<br>Estados Unidos le sacaba a Malawi 64 puntos porcentuales en 1950 y 54<br>en 1999. El crecimiento de Rusia ha sido muy modesto, s\u00f3lo 8 puntos, debido al<br>estancamiento de las \u00faltimas d\u00e9cadas del r\u00e9gimen comunista y a las dificultades<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">iniciales en la transici\u00f3n a la econom\u00eda de mercado. Espa\u00f1a, en cambio, ha aumentado<br>su IDH en 28 puntos, mientras que el aumento m\u00e1s espectacular se ha dado en China,<br>que ha avanzado 49, aunque hay que tener en cuenta que en 1950 no hab\u00eda empezado<br>todav\u00eda a recuperarse de los desastres de la guerra mundial y de la guerra civil, acabada<br>un a\u00f1o antes. Pero lo m\u00e1s significativo es que todos los pa\u00edses del gr\u00e1fico que en<br>1950 no hab\u00edan alcanzado el \u00edndice 0,7, lo han incrementado en m\u00e1s de 20 puntos porcentuales,<br>con las \u00fanicas excepciones de Rusia y Malawi. Estos dos \u00faltimos pa\u00edses son<br>representativos de las dificultades experimentadas respectivamente por los pa\u00edses de<br>Europa central y oriental, que s\u00f3lo a partir de 1990 iniciaron la transici\u00f3n hacia la econom\u00eda<br>de mercado, y por los pa\u00edses del \u00c1frica subsahariana, que a finales del siglo XX<br>no hab\u00edan conseguido iniciar su despegue econ\u00f3mico.<br>Los a\u00f1os iniciales del siglo XXI han sido favorables al crecimiento de los pa\u00edses<br>en v\u00edas de desarrollo, incluidos los subsaharianos. En la figura 1.7 se representa el crecimiento<br>medio anual del IDH de 2000 a 2012, en el cuartil de los pa\u00edses de desarrollo<br>humano muy alto y en las seis \u00e1reas geogr\u00e1ficas en que el PNUD agrupa a los pa\u00edses<br>de los otros tres cuartiles (eso quiere decir que, por ejemplo, la regi\u00f3n llamada \u201cEuropa<br>y Asia central\u201d no incluye a los pa\u00edses europeos de desarrollo muy alto, que<br>son la mayor\u00eda). Como puede verse, el crecimiento m\u00e1s importante se ha dado en<br>el Asia meridional, la regi\u00f3n que incluye a la India, seguida de cerca por el \u00c1frica<br>subsahariana, la regi\u00f3n que part\u00eda de un nivel m\u00e1s bajo, y del Asia oriental, la regi\u00f3n<br>que incluye a China. La tasa de crecimiento m\u00e1s baja se ha dado en cambio en los<br>pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, que, como veremos a continuaci\u00f3n, han sido adem\u00e1s los<br>m\u00e1s afectados por la recesi\u00f3n que se inici\u00f3 en 2008.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Objetivos del Milenio<br>El gran desaf\u00edo que tiene planteado la humanidad en este comienzo del siglo XXI es<br>la universalizaci\u00f3n del desarrollo humano. En la cumbre del Milenio celebrada por<br>Naciones Unidas en el a\u00f1o 2000, 189 naciones aprobaron una declaraci\u00f3n en que<br>se especificaron ocho objetivos para los que se tratar\u00eda de alcanzar avances sustanciales<br>en el a\u00f1o 2015. Estos objetivos se refieren a la <strong>reducci\u00f3n de la pobreza extrema<\/strong><br>y el hambre, la extensi\u00f3n de la educaci\u00f3n primaria, la promoci\u00f3n de la<br>igualdad de los g\u00e9neros y la autonom\u00eda de la mujer, la reducci\u00f3n de la mortalidad<br>infantil, la mejora de la salud materna, la lucha contra enfermedades como el sida y<br>el paludismo, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, y fomentar la cooperaci\u00f3n<br>mundial para el desarrollo. Cada uno de estos objetivos se precis\u00f3 mediante<br>indicadores cuantitativos, por ejemplo reducir a la mitad respecto a 1990 el porcentaje<br>de la poblaci\u00f3n mundial con ingresos inferiores a 1,25 d\u00f3lares diarios, seg\u00fan<br>la paridad del poder adquisitivo. Seg\u00fan Naciones Unidas, este objetivo se ha alcanzado<br>antes de la fecha prevista, en 2010.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. La Gran Recesi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00faltimo siglo y medio, la econom\u00eda mundial ha experimentado un desarrollo<br>sin precedentes hist\u00f3ricos, pero este desarrollo no se ha mantenido a un ritmo constante,<br>sino que se han sucedido per\u00edodos de expansi\u00f3n y de recesi\u00f3n, de forma c\u00edclica.<br><strong>La recesi\u00f3n se suele definir como una reducci\u00f3n significativa de la actividad<br>econ\u00f3mica que se prolonga durante un per\u00edodo de al menos dos trimestres conse-cutivos,<\/strong> <strong>mientras que cuando se prolonga durante al menos tres a\u00f1os consecutivos<br>se denomina depresi\u00f3n<\/strong>. En Estados Unidos se estima que desde 1790 a nuestros<br>d\u00edas ha habido casi medio centenar de recesiones. En el siglo XX la m\u00e1s grave fue<br>la <strong>Gran Depresi\u00f3n<\/strong>, que se prolong\u00f3 durante tres a\u00f1os y medio, de 1<strong>929 a 1933<\/strong>, provoc\u00f3<br>una reducci\u00f3n del PIB del 27% (es decir, que el PIB en el momento de mayor<br>recesi\u00f3n era un 27% m\u00e1s bajo que antes de que se iniciara), y condujo, en su peor<br>momento, a una tasa de desempleo del 25%.<br>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, las recesiones pasaron a ser de mucha<br>menor entidad, tanto en Estados Unidos como en el conjunto del mundo, por lo que<br><strong>la llamada Gran Recesi\u00f3n, iniciada a finales de 2007, ha sido la m\u00e1s grave desde<br>los a\u00f1os treinta. <\/strong>En Estados Unidos se prolong\u00f3 durante a\u00f1o y medio, hasta mediados<br>de 2009, provoc\u00f3 una ca\u00edda del PIB del 5% y elev\u00f3 la tasa de desempleo hasta<br>el 10%. <strong>Fue adem\u00e1s una recesi\u00f3n mundial,<\/strong> que afect\u00f3 a los pa\u00edses desarrollados<br>m\u00e1s que a los pa\u00edses en desarrollo y que condujo a que en 2009 el Producto Mundial<br>Bruto se redujera en un 2,2%. En 2010 el PMB creci\u00f3 un 4,3%, con lo que la recesi\u00f3n<br>a nivel mundial pudo darse por finalizada (v\u00e9ase la figura 1.3), pero l<strong>a zona<br>euro, sin embargo, volvi\u00f3 a entrar en recesi\u00f3n en 2012<\/strong>, como consecuencia de la<br>crisis de la deuda soberana que se inici\u00f3 en 2010, justo cuando la econom\u00eda mundial<br>se estaba ya recuperando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los or\u00edgenes de la Gran Recesi\u00f3n en Estados Unidos<br>Aunque la Gran Recesi\u00f3n ha sido un fen\u00f3meno de alcance global, con ra\u00edces en<br>problemas espec\u00edficos de diversos pa\u00edses, su origen se encuentra sobre todo en la<br><strong>crisis financiera<\/strong> que se produjo en los Estados Unidos en 2008. Una crisis que estall\u00f3<br>como consecuencia de la <strong>depreciaci\u00f3n de ciertos sofisticados productos financieros,<\/strong><br>ligados sobre todo a las <strong>hipotecas que muchos ciudadanos hab\u00edan suscrito<br>en el marco de una prolongada burbuja inmobiliaria que acab\u00f3 cuando en 2007 el<br>precio de las viviendas empez\u00f3 a bajar.<\/strong><br>Los economistas denominan burbuja a un fen\u00f3meno que consiste en la subida<br>del precio de un activo (es decir, un bien econ\u00f3mico, en este caso las viviendas)<br>muy por encima de su valor intr\u00ednseco. Las burbujas se autoalimentan, ya que si el<br><strong>precio de un bien sube continuamente, resulta rentable comprarlo para venderlo<\/strong><br><strong>despu\u00e9s a un precio mayor,<\/strong> o simplemente para disponer de un activo que se revaloriza<br>con el paso del tiempo, con lo que se da la paradoja de que, cuanto m\u00e1s se<br>encarece un bien, mejor se vende. Llega, sin embargo, un momento en que la burbuja<br>estalla, <strong>cuando empiezan a escasear los compradores dispuestos a pagar los<br>elevados precios alcanzados<\/strong>, con lo que el mecanismo pasa a funcionar al rev\u00e9s: la<br>gente se apresura a vender, ante el temor de que los precios bajen a\u00fan m\u00e1s. El ejemplo<br>hist\u00f3rico m\u00e1s famoso se produjo en Holanda en 1637, cuando el precio de los<br><strong>bulbos de tulip\u00e1n,<\/strong> que hab\u00eda alcanzado un nivel inconcebiblemente alto (un bulbo lleg\u00f3 a costar lo mismo que 24 toneladas de trigo), se hundi\u00f3 en pocas semanas,<br>arruinando a muchos ciudadanos que hab\u00edan invertido en ello.<br>Sin llegar a ese extremo, las burbujas econ\u00f3micas, tambi\u00e9n llamadas especulativas,<br>son un fen\u00f3meno bastante frecuente, basado en el deseo de adquirir bienes<br>que se revalorizan y desprenderse de los que se desvalorizan, lo que exagera primero<br>la subida de los precios y luego su ca\u00edda. <strong>En Estados Unidos los precios de las viviendas<br>casi se duplicaron <\/strong>entre 2000 y 2006, y <strong>burbujas inmobiliarias similares se<br>produjeron en pa\u00edses europeos como Espa\u00f1a e Irlanda.<\/strong> <strong>Las viviendas se pagaban<br>en su mayor\u00eda mediante cr\u00e9ditos hipotecarios y fue en el mercado hipotecario de<br>los Estados Unidos donde se gener\u00f3 en gran parte la crisis financiera<\/strong>, debido a la<br>falta de rigor con la que se concedieron las hipotecas, incluso en casos en que exist\u00eda<br><strong>un alto riesgo de que el cliente no llegara a devolver el cr\u00e9dito (hipotecas subprime)<\/strong><br><strong>y debido a que quienes las conced\u00edan traspasaban el riesgo a terceros mediante sofisticados<br>productos financieros.<\/strong><br>La burbuja inmobiliaria se financi\u00f3 con facilidad, debido, en primer lugar, a<br>que las tasas de inter\u00e9s eran bajas (es decir, que el cr\u00e9dito resultaba barato), algo<br>que m\u00e1s tarde <strong>se reproch\u00f3 a la Reserva Federal, es decir el banco central de los Estados<br>Unidos, responsable de regular la oferta monetaria<\/strong>. L<strong>a Reserva Federal podr\u00eda<br>haber frenado la burbuja mediante una pol\u00edtica monetaria m\u00e1s restrictiva, pero en<br>ese momento se deseaba estimular la reactivaci\u00f3n de la econom\u00eda,<\/strong> tras las dificultades<br>de los a\u00f1os 2000 y 2001, generadas por el <strong>colapso de la llamada burbuja<br>punto-com, es decir vinculada a empresas de Internet.<\/strong><br>En segundo lugar, l<strong>a oferta de cr\u00e9dito se vio facilitada por la gran abundancia de<br>capitales procedentes de econom\u00edas emergentes, en especial de China, que acud\u00edan a<br>invertir en Estados Unidos.<\/strong> Esto, a su vez, es el resultado de que la balanza comercial<br>china es muy favorable, es decir que <strong>China exporta a Estados Unidos mucho m\u00e1s<br>de lo que importa,<\/strong> generando un super\u00e1vit que, dada la elevada tasa de ahorro de la<br>sociedad china (que contrasta con la baj\u00edsima tasa de ahorro de la sociedad americana),<br>se traduce en la exportaci\u00f3n de capitales en busca de oportunidades de inversi\u00f3n<br>en el mercado estadounidense. <strong>Se ha reprochado tambi\u00e9n al gobierno chino<br>el haber propiciado ese super\u00e1vit de su balanza comercial mediante el procedimiento<br>de mantener artificialmente baja su moneda, para hacer que sus productos resulten<br>m\u00e1s baratos en el mercado internacional, favoreciendo as\u00ed sus exportaciones.<\/strong> Por<br>otra parte, las burbujas inmobiliarias de Espa\u00f1a e Irlanda se vieron estimuladas por<br>la entrada de capitales extranjeros y la consiguiente bajada de los tipos de inter\u00e9s,<br>una vez que su entrada en la zona euro dio una mayor confianza a los inversores.<br><strong>La baratura del cr\u00e9dito facilit\u00f3, pues, que en los primeros a\u00f1os del siglo XXI se<br>produjera en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados un considerable aumento del endeudamiento<br>de los hogares.<\/strong> Pero a partir del 2007 el aumento de la morosidad en los<br>cr\u00e9ditos hipotecarios (es decir, el porcentaje de clientes que dejaron de pagar las<br>letras mensuales de su hipoteca), seguido del consiguiente aumento de los desahucios,<br>fue en Estados Unidos el primer s\u00edntoma de la crisis que se avecinaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las enormes p\u00e9rdidas causadas por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, es<br>decir, por el<strong> hundimiento de los precios de la vivienda,<\/strong> las sufrieron sobre todo los<br>propietarios que hab\u00edan adquirido esas viviendas, incluidos los que se vieron desahuciados,<br>pero en menor medida sufrieron tambi\u00e9n grandes p\u00e9rdidas quienes hab\u00edan<br>suministrado los cr\u00e9ditos hipotecarios, que se encontraron ante un impago creciente.<br>Ahora bien, lo m\u00e1s grave para la econom\u00eda en su conjunto fueron <strong>las p\u00e9rdidas sufridas<br>por los acreedores, porque fueron \u00e9stas las que generaron la crisis del sistema<br>financiero, que es el que proporciona el cr\u00e9dito sin el que la econom\u00eda no funciona<\/strong><br>(se ha dicho que el cr\u00e9dito representa para la econom\u00eda lo que el aceite para los motores).<br>Por otra parte, el da\u00f1o causado, no s\u00f3lo a la econom\u00eda estadounidense, sino<br>a la mundial, por el hundimiento del mercado hipotecario, s\u00f3lo se explica por las<br>peculiares caracter\u00edsticas que hab\u00eda asumido el sistema financiero.<br><strong>La caracter\u00edstica esencial de un banco es que asegura a los clientes que le conf\u00edan<br>su dinero que podr\u00e1n retirarlo en cualquier momento, a pesar de que buena<br>parte de sus dep\u00f3sitos est\u00e9n invertidos en activos que no se pueden convertir en dinero<br>efectivo de un d\u00eda para otro. <\/strong>El negocio bancario consiste en captar fondos por<br>los que paga un inter\u00e9s muy bajo pero que tienen una gran liquidez (es decir, que<br>se pueden convertir en dinero efectivo de manera inmediata y sin p\u00e9rdida de su<br>valor), para invertirlos en activos m\u00e1s rentables pero menos l\u00edquidos. De ah\u00ed el peligro<br>de los p\u00e1nicos bancarios:<strong> si todos los clientes pretenden retirar el dinero al<br>mismo tiempo, los bancos no pueden hacer frente a sus compromisos y quiebran,<br>como ocurri\u00f3 en la Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os treinta. <\/strong>Por ello, a partir de entonces,<br>los bancos de Estados Unidos, como los de otros pa\u00edses, e<strong>st\u00e1n sometidos a una regulaci\u00f3n,<br>que les impone un determinado porcentaje de reservas en efectivo<\/strong> y la<br>participaci\u00f3n en un sistema de aseguramiento de sus dep\u00f3sitos, l<strong>a Federal Deposit<br>Insurance Company, equivalente al Fondo de Garant\u00eda de Dep\u00f3sitos espa\u00f1ol<\/strong>. Pero<br>a finales del siglo XX empezaron a surgir unas i<strong>nstituciones financieras que no eran<br>estrictamente bancos y no estaban por tanto reguladas como tales, pero que actuaban<br>como bancos y, al no incurrir en los gastos impuestos por la regulaci\u00f3n bancaria,<br>pod\u00edan ofrecer intereses m\u00e1s altos.<\/strong> En Estados Unidos se les llam\u00f3 por ello \u201c<strong>banca<br>en la sombra\u201d<\/strong>, pero algunos economistas espa\u00f1oles han propuesto darles una denominaci\u00f3n<br>m\u00e1s expresiva: \u201c<strong>chiringuitos financieros\u201d.<\/strong><br>Un ejemplo caracter\u00edstico de esta banca en la sombra son los <strong>hedge fund<\/strong>s, una<br>expresi\u00f3n de dif\u00edcil traducci\u00f3n que literalmente significa <strong>fondos de inversi\u00f3n protegidos<br>frente al riesgo, pero que en la pr\u00e1ctica resultaron ser fondos que ofrec\u00edan una<br>rentabilidad alta porque efectuaban inversiones de alto riesgo<\/strong>. Los hedge funds contribuyeron<br>mucho a difundir un nuevo tipo de productos financieros: l<strong>os activos derivados,<br>cuya singularidad estriba en que su valor futuro depende del valor de un<br>conjunto de activos subyacentes<\/strong>. La idea es que as\u00ed se reduce el riesgo, porque dif\u00edcilmente<br>se hundir\u00eda la cotizaci\u00f3n de todos los activos que subyacen al activo derivado.<br>El problema es que con ese sistema <strong>el comprador puede no darse cuenta de en qu\u00e9 se<br>funda el valor del activo derivado que compra.<\/strong> Y result\u00f3 que las hipotecas estadouniderivados que, debido a su alta rentabilidad, fueron adquiridos por respetables bancos<br>y fondos de inversi\u00f3n de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n. <strong>Con ello estos activos<br>depreciados se convirtieron en \u201cactivos t\u00f3xicos\u201d que envenenaron el sistema financiero<br>mundial.<\/strong><br><strong>La tendencia del gobierno de Bush y del Partido Republicano a creer que la<br>econom\u00eda funciona mejor cuando la regulaci\u00f3n estatal es m\u00ednima, favoreci\u00f3 el desarrollo<br>de esta \u201cbanca en la sombra\u201d.<\/strong> Y cuando la cotizaci\u00f3n de las hipotecas se<br>hundi\u00f3, debido a los impagos, lo mismo ocurri\u00f3 con los activos derivados, de manera<br>que la burbuja inmobiliaria de los Estados Unidos se convirti\u00f3 en la causa principal,<br>aunque no la \u00fanica, de una crisis financiera mundial. A su vez las dificultades<br>del sector financiero p<strong>rovocaron una restricci\u00f3n del cr\u00e9dito que afect\u00f3 negativamente<br>a los dem\u00e1s sectores.<\/strong><br>Dada la proliferaci\u00f3n de productos financieros en el mercado global, desde los<br>bonos de deuda soberana, es decir emitida por los Estados, hasta los activos derivados<br>de los hedge funds, <strong>resulta crucial la valoraci\u00f3n de los riesgos que cada tipo<br>de inversi\u00f3n tiene<\/strong>. Esta tarea la realizan unas entidades privadas, denominadas<strong> agencias<br>de calificaci\u00f3n o de rating, tres de las cuales, todas ellas estadounidenses, acaparan<br>el 95% del mercado: Standard and Poor\u2019s, Moody\u2019s y Fitch<\/strong>. Su actuaci\u00f3n en<br>estos \u00faltimos a\u00f1os ha sido objeto de muchas cr\u00edticas, porque antes de 2008 <strong>concedieron<br>altas calificaciones a activos que luego se revelaron t\u00f3xicos, y m\u00e1s tarde<br>contribuyeron a agravar la crisis europea de la deuda soberana mediante la bajada<br>de las calificaciones.<\/strong><br>A las agencias de calificaci\u00f3n se las ha criticado tambi\u00e9n como ejemplo de un<br>problema m\u00e1s general: <strong>el conflicto de intereses<\/strong>, que se da cuando un individuo u<br>organizaci\u00f3n tienen intereses contradictorios y un inter\u00e9s secundario, t\u00edpicamente<br>de car\u00e1cter privado, influye negativamente en el inter\u00e9s primario al que supuestamente<br>sirven. En el caso de las agencias de calificaci\u00f3n, el inter\u00e9s primario de efectuar<br>valoraciones objetivas de los riesgos de los activos financieros (el peligro, por<br>ejemplo, de que un Estado efect\u00fae una quita, es decir, que deje de pagar una parte<br>de su deuda) se puede ver afectado porque son las propias entidades que emiten activos<br>las que pagan a las agencias por calificarlos. Y en la g\u00e9nesis de la Gran Recesi\u00f3n<br>han jugado un papel importante otros conflictos de intereses, como el de los<br>e<strong>jecutivos cuya remuneraci\u00f3n depend\u00eda de los beneficios a corto plazo de las empresas<\/strong><br>que dirig\u00edan, <strong>lo que les llevaba a optar por inversiones excesivamente arriesgadas.<\/strong><br>Y tambi\u00e9n <strong>puede surgir un conflicto de intereses cuando las mismas personas<br>cambian con facilidad de un puesto en una empresa privada a un cargo p\u00fablico en<br>la instituci\u00f3n estatal que ha de regular la actuaci\u00f3n de esas empresas.<\/strong><br>Otro concepto importante relacionado con el conflicto de intereses es el llamado<br>riesgo moral (en ingl\u00e9s moral hazard), que se produce cuando un individuo u organizaci\u00f3n<br>tiende a asumir riesgos en la convicci\u00f3n de que, si su c\u00e1lculo es err\u00f3neo,<br>ser\u00e1n otros quienes paguen las consecuencias. Para explicarlo en t\u00e9rminos colo-quiales, hay riesgo moral cuando deja de aplicarse la m\u00e1xima de \u201cquien la hace la<br>paga\u201d. Un caso importante es el de la quiebra de las empresas financieras. \u00bfDebe<br>el Estado acudir en su ayuda con dinero de los contribuyentes? En aplicaci\u00f3n del<br>principio del riesgo moral, no deber\u00eda hacerlo, porque supone fomentar una tendencia<br>hacia la irresponsabilidad; pero el peligro de que se produzca un p\u00e1nico financiero,<br>que privar\u00eda a la econom\u00eda del indispensable cr\u00e9dito, empuja en sentido<br>contrario, sobre todo cuando se trata de una empresa demasiado grande para que<br>su ca\u00edda no cause un perjuicio general (en ingl\u00e9s: too big to fail).<br>Muy grande era y, sin embargo, quebr\u00f3, en septiembre de 2008, <strong>Lehman Brothers,<\/strong><br>el cuarto mayor banco de inversi\u00f3n de los Estados Unidos, lo que represent\u00f3<br>un factor fundamental para el agravamiento de la crisis financiera mundial. Sin embargo,<br>las se\u00f1ales de alarma hab\u00edan sonado ya un a\u00f1o antes, cuando el banco franc\u00e9s<br><strong>BNP Paribas<\/strong> <strong>anunci\u00f3 el cierre de tres de sus fondos de inversi\u00f3n por total falta de<br>liquidez y el gobierno brit\u00e1nico opt\u00f3 por nacionalizar<\/strong>, es decir comprar y gestionar<br>como empresa p\u00fablica, un banco que se hab\u00eda especializado en cr\u00e9ditos hipotecarios<br>y tuvo que suspender pagos, e<strong>l Northern Rock.<\/strong> L<strong>a decisi\u00f3n de las autoridades estadounidenses<br>de no acudir en ayuda de Lehman Brothers recibi\u00f3 muchas cr\u00edticas <\/strong>y<br>muy poco despu\u00e9s la Reserva Federal efectu\u00f3 un masivo rescate del <strong>American International<br>Group (AIG), una aseguradora que se hab\u00eda cargado de activos t\u00f3xicos<\/strong><br>y que fue considerada demasiado grande para quebrar. Para entonces, la crisis financiera<br>hab\u00eda alcanzado una dimensi\u00f3n global y en 2009 el mundo entr\u00f3 en recesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis de la deuda soberana en la zona euro<br>La econom\u00eda mundial se recuper\u00f3 en 2010 y el crecimiento se ha mantenido desde<br>entonces en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, incluido Estados Unidos, pero como puede<br>verse en la figura 1.8, el PIB descendi\u00f3 de nuevo en la zona euro en 2012, aunque<br>en menor medida que cuatro a\u00f1os antes. <strong>La recesi\u00f3n se ha agudizado sobre todo en<br>algunos pa\u00edses de la zona, como Espa\u00f1a.<\/strong><br><strong>En los pa\u00edses europeos m\u00e1s afectados por la recesi\u00f3n, como Grecia, Irlanda,<br>Portugal y Espa\u00f1a, se ha producido un gran incremento del d\u00e9ficit p\u00fablico<\/strong> <strong>(es decir<br>la diferencia entre los ingresos y los gastos de la administraci\u00f3n p\u00fablica)<\/strong>, lo que<br>les ha obligado a un creciente endeudamiento, al tiempo que la <strong>creciente desconfianza<br>de los inversores extranjeros ha llevado a que los intereses que es necesario<br>pagar por la nueva deuda se hayan encarecido hasta niveles muy dif\u00edciles de sostener.<\/strong><br>Por ello se habla de una crisis de la deuda soberana (es decir de la deuda p\u00fablica<br>que emite el Estado). El mejor indicador del encarecimiento de la deuda es la <strong>prima<br>de riesgo,<\/strong> <strong>que indica la diferencia entre la tasa de inter\u00e9s que ha de pagar un Estado<br>que ofrece menos garant\u00eda a los inversores y la que debe pagar el Estado que inspira<br>m\u00e1s confianza.<\/strong> En este caso consiste en la diferencia entre lo que ha de pagar por<br>un bono de deuda a diez a\u00f1os un Estado como Espa\u00f1a frente a lo que ha de pagar Alemania, que s\u00ed goza de la confianza de los inversores. <strong>La prima de riesgo espa\u00f1ola,<br>que era muy peque\u00f1a antes de la recesi\u00f3n, lleg\u00f3 a superar los 600 puntos b\u00e1sicos,<br>es decir seis puntos porcentuales,<\/strong> en julio de 2012, aunque un a\u00f1o despu\u00e9s<br>estaba ya por debajo de los 300 puntos. En Grecia, Irlanda y Portugal, la prima<br>subi\u00f3 mucho m\u00e1s que en Espa\u00f1a.<br><strong>Cuanto m\u00e1s aumenta el d\u00e9ficit p\u00fablico, m\u00e1s aumenta la desconfianza y m\u00e1s<br>se encarece la emisi\u00f3n de deuda, <\/strong>con lo que se entra en un c\u00edrculo vicioso, como<br>ocurri\u00f3 en Grecia. La <strong>crisis griega<\/strong> se inici\u00f3 en la primavera de 2010, como consecuencia<br>de dos factores: <strong>un d\u00e9ficit p\u00fablico<\/strong> que ven\u00eda de lejos, pero q<strong>ue se hab\u00eda enmascarado<br>mediante artificios estad\u00edsticos, <\/strong>y el impacto de la recesi\u00f3n mundial, que<br>tuvo un grave impacto en dos sectores claves de la econom\u00eda griega: l<strong>as navieras y<br>el turismo<\/strong>. Ello hundi\u00f3 a la econom\u00eda hasta el punto de que la posibilidad de que el<br>Estado griego lograra colocar su deuda en el mercado desapareci\u00f3, lo que le ha forzado<br>a<strong> recurrir a sucesivos rescates<\/strong>, <strong>es decir pr\u00e9stamos masivos a bajo inter\u00e9s<\/strong>, por<br><strong>parte de la Uni\u00f3n Europea.<\/strong> La condici\u00f3n para recibir tales rescates ha sido que el<br>Estado griego <strong>reduzca su d\u00e9ficit, lo que le ha obligado a duros recortes del gasto<\/strong><br>p\u00fablico, que han generado grandes protestas e inestabilidad pol\u00edtica. Finalmente,<br>se ha llegado a un <strong>acuerdo de quita<\/strong>, por el que el Estado griego dejar\u00e1 de pagar algo<br>m\u00e1s de la mitad de su deuda. En 2013, Grecia segu\u00eda en recesi\u00f3n.<br>El camino de los rescates y la austeridad ha sido emprendido a continuaci\u00f3n<br>por otros Estados de la zona euro: Irlanda, Portugal y Chipre. En el caso de<strong> Espa\u00f1a,<\/strong><br>no se ha llegado a la petici\u00f3n del rescate, pero s\u00ed a f<strong>uertes recortes para reducir el<br>d\u00e9ficit. <\/strong>Al igual que en Estados Unidos y en Irlanda, los problemas de Espa\u00f1a se<br>produjeron a partir del estallido de una <strong>burbuja inmobiliaria que ven\u00eda infl\u00e1ndose Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar y Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero, los precios reales de la vivienda<\/strong><br>(es decir descontando la inflaci\u00f3n) se duplicaron, al tiempo que aumentaba de manera<br>extraordinaria la cifra de nuevas viviendas que se constru\u00edan. Ello fue resultado,<br>por una parte, de una <strong>fuerte demanda de las familias espa\u00f1olas y de los inmigrantes<\/strong><br>que llegaban en gran n\u00famero, en parte atra\u00eddos por el empleo en la construcci\u00f3n, y<br>por otra, de la disponibilidad de cr\u00e9ditos baratos: entre 2002 y 2006 <strong>los tipos de inter\u00e9s<br>reales fueron incluso negativos, es decir que el tipo de inter\u00e9s que se pagaba<br>era menor que la tasa de inflaci\u00f3n<\/strong>. En esas condiciones y dada la tradicional preferencia<br>de l<strong>os espa\u00f1oles por la vivienda en propiedad, las familias se endeudaron<br>mucho a trav\u00e9s de cr\u00e9ditos hipotecarios.<\/strong> La <strong>financiaci\u00f3n vino sobre todo de las<br>cajas de ahorro, unas instituciones que en su origen ten\u00edan fines sociales y pod\u00edan<br>operar s\u00f3lo en una provincia, pero que a partir de los a\u00f1os noventa pudieron expandirse<br>por todo el territorio nacional y entraron en competencia entre ellas y con los<br>bancos, hasta tener el descomunal n\u00famero de 22.000 sucursales.<\/strong> A su vez, <strong>bancos<br>y cajas espa\u00f1oles se financiaban gracias a la masiva entrada de capital extranjero,<br>sobre todo europeo, ya que a partir de la adopci\u00f3n del euro en 1999, Espa\u00f1a inspir\u00f3<br>mucha m\u00e1s confianza a los inversores.<\/strong><br>A partir de 2008 todo se vino abajo: la burbuja inmobiliaria explot\u00f3, la construcci\u00f3n<br>se paraliz\u00f3, el desempleo subi\u00f3 (con la particularidad espa\u00f1ola de que el<br>aumento del desempleo causado por el descenso de la actividad econ\u00f3mica es<br>mucho mayor que en otros pa\u00edses), <strong>las cajas de ahorro se encontraron con una gran<br>cantidad de activos t\u00f3xicos, en forma de hipotecas y cr\u00e9ditos a las constructoras,<\/strong><br><strong>los inversores extranjeros comenzaron a retirar sus fondos del sistema financiero<br>espa\u00f1ol y la econom\u00eda entr\u00f3 en recesi\u00f3n. <\/strong>Como consecuencia de todo ello se produjo<br>un profundo desequilibrio en las cuentas del Estado, pues de un super\u00e1vit equivalente<br>al 1,9% del PIB en 2007 se pas\u00f3 a un d\u00e9ficit del 11,1% en 2009, una ca\u00edda<br>que se debi\u00f3 casi en la misma proporci\u00f3n a la disminuci\u00f3n de los ingresos (cuando<br>la actividad econ\u00f3mica disminuye se pagan menos impuestos) y en parte al aumento<br>de los gastos (debido al incremento de los pagos por el seguro de desempleo y por<br>el coste de las medidas de est\u00edmulo encaminadas a frenar la ca\u00edda de la actividad).<br>A partir de entonces, <strong>el Estado espa\u00f1ol se encontr\u00f3 con el doble desaf\u00edo de sanear<br>el sector financiero, en concreto las cajas de ahorro, sin lo cual no pod\u00eda recuperarse<br>el cr\u00e9dito, y de reducir el d\u00e9ficit p\u00fablico, sin lo cual el endeudamiento<br>creciente pondr\u00eda en peligro el futuro.<\/strong> La popularidad del gobernante Partido Socialista<br>se hundi\u00f3 como consecuencia de la recesi\u00f3n y tras las elecciones de 2011<br>le correspondi\u00f3 al gobierno de Mariano Rajoy hacer frente a ese doble reto. E<strong>spa\u00f1a<br>se hab\u00eda convertido en uno de los pa\u00edses m\u00e1s amenazados de la zona euro, y por la<br>magnitud de su econom\u00eda representaba para Europa un problema bastante m\u00e1s grave<br>que los de Grecia, Irlanda o Portugal.<\/strong> En 2012 no hubo rescate, pero s\u00ed un <strong>masivo<br>cr\u00e9dito europeo, garantizado por el gobierno espa\u00f1ol, para la reestructuraci\u00f3n de la<br>banca espa\u00f1ola<\/strong>. Por otra parte, <strong>la Uni\u00f3n Europea exige a Espa\u00f1a una r\u00e1pida reduc-ci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico, encaminada a situarlo por debajo del 3% del PIB<\/strong>, tal como<br>es obligatorio para todos los pa\u00edses miembros, seg\u00fan se estableci\u00f3 en el tratado de<br>Maastricht. Ello ha llevado a severos recortes en el gasto, que han sido muy impopulares.<br>Por otra parte, la reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico tiene consecuencias negativas<br>para la actividad econ\u00f3mica y s\u00f3lo a finales de 2013 comienza Espa\u00f1a a salir de la<br>recesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la divergencia a la convergencia<br>Se ha dicho que en el siglo XVI comenz\u00f3 una gran divergencia que se prolong\u00f3 hasta<br>fines del siglo XX, es decir un desfase entre el nivel econ\u00f3mico, tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico<br>de Occidente y el de grandes civilizaciones como las de China, India y el Islam,<br>que entraron en una fase de estancamiento en contraste con el dinamismo de Europa<br>y de las nuevas naciones creadas por los europeos en ultramar. Ello condujo a que<br>surgiera una enorme diferencia entre el bienestar humano de Occidente y el del resto<br>del mundo. Hemos visto, sin embargo, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas el desarrollo econ\u00f3mico<br>de la humanidad en su conjunto ha ido acompa\u00f1ado de una notable reducci\u00f3n<br>en las diferencias en el \u00edndice de desarrollo humano, aunque siguen siendo muy importantes,<br>y por la emergencia de nuevas potencias econ\u00f3micas, como China, India<br>y Brasil. La Gran Recesi\u00f3n iniciada en 2008, al haber afectado sobre todo a los pa\u00edses<br>m\u00e1s desarrollados, en especial a Europa, ha contribuido tambi\u00e9n a esta nueva convergencia<br>que est\u00e1 cerrando la brecha abierta hace quinientos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. Transici\u00f3n demogr\u00e1fica y declive de la natalidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cifra de poblaci\u00f3n de un pa\u00eds resulta de tres procesos: nacimientos, muertes y<br>migraciones. Suman los nacimientos y los inmigrantes; restan las muertes y los<br>emigrantes. A pesar de la dificultad de medir la poblaci\u00f3n mundial, porque los censos<br>que llevan a cabo los distintos Estados no siempre son exhaustivos debido a razones<br>pol\u00edticas (oposici\u00f3n al censo), culturales (analfabetismo) o coyunturales<br>(guerras, situaci\u00f3n ilegal), seg\u00fan Naciones Unidas, en 2012 los habitantes de la<br>Tierra pod\u00edan cifrarse en 7.052 millones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poco de historia demogr\u00e1fica<br>La humanidad tard\u00f3 mucho tiempo en alcanzar los 1.000 millones de habitantes:<br>en torno al a\u00f1o 1800. A los 2.000 se lleg\u00f3 en 1927, pero para rebasar los 3.000 millones<br>ya s\u00f3lo tuvieron que pasar 32 a\u00f1os. Desde 1960 hasta la actualidad, la poblaci\u00f3n<br>mundial ha ido ganando 1.000 millones m\u00e1s cada 13 o 14 a\u00f1os. La previsi\u00f3n,<br>sin embargo, es que el ritmo <strong>se ralentice<\/strong>, de manera que a final de siglo habr\u00e1 en<br>torno a 10.000 millones. La raz\u00f3n es que la tasa mundial de crecimiento demogr\u00e1fico<br>va disminuyendo desde su m\u00e1ximo del 2% anual en el lapso 1965-1970 hasta<br>el 1,2 % de 2012. Este proceso se ha visto acompa\u00f1ado de un <strong>incremento de la esperanza<br>de vida<\/strong>: menos de 30 a\u00f1os a finales del XVIII, 70,1 a\u00f1os en 2013. Desde<br>1950 se han ganado diez a\u00f1os, y en pa\u00edses menos desarrollados, hasta 26. La mortalidad<br>infantil cay\u00f3 en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas de 133 defunciones por cada 1.000<br>nacimientos a s\u00f3lo 46 y la tasa de fecundidad (n\u00famero de hijos que se prev\u00e9 ha de<br>tener una mujer en su etapa f\u00e9rtil, calculada entre 15 y 49 a\u00f1os) disminuy\u00f3 de 6 a<br>2,5. Un fen\u00f3meno simult\u00e1neo ha sido el espectacular crecimiento de la poblaci\u00f3n<br>urbana, que en el siglo XX pas\u00f3 de 220 a 3.680 millones, m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n<br>total en la actualidad.<br>El modelo que mejor explica esta evoluci\u00f3n es el de la transici\u00f3n demogr\u00e1fica.<br>Fue propuesto en 1929 por el dem\u00f3grafo americano<strong> Warren Thompson<\/strong> tras estudiar<br>lo sucedido en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados a partir del siglo XVIII relacionando<br>cambios demogr\u00e1ficos y socio-econ\u00f3micos. Esta teor\u00eda enuncia el paso, en cuatro<br>fases, de un r\u00e9gimen demogr\u00e1fico con equilibrio entre natalidad y mortalidad elevadas<br>a otro basado en una natalidad y mortalidad bajas. La <strong>primera fase<\/strong> remite a<br>las <strong>sociedades tradicionales o preindustriales<\/strong> y se caracteriza por recurrentes crisis<br>de subsistencias, epidemias, guerras y precarias condiciones de vida, que se traducen<br>en una elevada mortalidad. Es necesario tener muchos hijos para que sobreviva la<br>mitad hasta la edad adulta, y del equilibrio entre las tasas de mortalidad y natalidad<br>elevadas resulta un crecimiento demogr\u00e1fico lento.<br>La<strong> segunda fase se caracteriza por un marcado retroceso de la tasa de mortalidad<br>debido al desarrollo tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico (sociedades industriales), mejoras e<\/strong>n<br>la agricultura y la alimentaci\u00f3n, medicina, higiene y educaci\u00f3n. Al no darse un descenso<br>equivalente de la tasa de natalidad, el resultado es un r\u00e1pido incremento de<br>la poblaci\u00f3n, tal como ocurri\u00f3 en Europa Occidental y EE. UU. gradualmente en el<br>siglo XIX. Los pa\u00edses en desarrollo han alcanzado esta fase en apenas una o dos d\u00e9cadas<br>durante la segunda mitad del siglo XX, ayudados por los adelantos cient\u00edficosanitarios,<br>a un ritmo de urbanizaci\u00f3n brutal y sin las facilidades para emigrar al<br>extranjero con las que contaron muchas d\u00e9cadas antes los pa\u00edses europeos. Su formidable<br>crecimiento demogr\u00e1fico podr\u00eda haber generado una grave crisis de subsistencias<br>(de hecho algunos Estados pusieron en marcha campa\u00f1as para el control<br>de la natalidad), pero el riesgo se contuvo porque la transici\u00f3n a la siguiente etapa<br>fue m\u00e1s r\u00e1pida de lo previsto, sobre todo en los pa\u00edses de desarrollo medio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la tercera fase se mantiene la ca\u00edda de la mortalidad, pero disminuye m\u00e1s<br>r\u00e1pidamente la tasa de natalidad <\/strong>como consecuencia del cambio socio-econ\u00f3mico<br>y de mentalidad: acceso a programas de planificaci\u00f3n familiar eficaces, mayor educaci\u00f3n,<br>autonom\u00eda e incorporaci\u00f3n de la mujer al trabajo, masiva emigraci\u00f3n a ciudades,<br>agricultura de mercado, etc. Las parejas optan por criar un menor n\u00famero<br>de hijos (que sobreviven gracias a la dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la mortalidad infantil),<br>lo que ayuda a reducir la pobreza de la unidad familiar. En consecuencia, el ritmo<br>de crecimiento demogr\u00e1fico se frena. Esta ca\u00edda de la fecundidad, que se dio primero<br>s\u00f3lo en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, se extendi\u00f3 en muy poco tiempo a Asia<br>Oriental y Sudoriental y a Am\u00e9rica Latina, pero mucho m\u00e1s lentamente a \u00c1frica.<br><strong>La cuarta fase, t\u00edpica de sociedades postindustriales, se caracteriza por tasas<br>muy bajas tanto de natalidad como de mortalidad.<\/strong> El crecimiento es m\u00ednimo o casi<br>nulo, de forma que las cifras de poblaci\u00f3n se estabilizan. En algunos pa\u00edses se empieza<br>a producir un crecimiento negativo porque la tasa de fertilidad se sit\u00faa por<br>debajo de la tasa de reemplazo (2,1 hijos por mujer, uno de ellos una ni\u00f1a) lo que<br>conduce adem\u00e1s a un aumento de la edad media de la poblaci\u00f3n, con serias consecuencias<br>econ\u00f3micas s\u00f3lo temporalmente compensadas por la inmigraci\u00f3n. Dado<br>que el descenso de la natalidad ha dejado de ser un fen\u00f3meno espec\u00edfico de los pa\u00edses<br>desarrollados y se est\u00e1 produciendo ya en la mayor parte del mundo, se perfila un futuro<br>demogr\u00e1fico marcado por el envejecimiento, que ya se constata en algunos pa\u00edses,<br>y una disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n a partir de finales del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tendencias demogr\u00e1ficas en cifras<br>Existen dos gigantes demogr\u00e1ficos, <strong>China<\/strong> (1.353 mill.) e <strong>India<\/strong> (1.258 mill.), pa\u00eds<br>que pasar\u00e1 al primer lugar en torno a 2060. Les siguen <strong>EE. UU<\/strong>. (315), Indonesia<br>(244) y <strong>Brasil<\/strong> (198) y el grupo que pasa de cien millones: Pakist\u00e1n, Banglad\u00e9s,<br>Rusia, Nigeria, Jap\u00f3n y M\u00e9xico. Estos once pa\u00edses, la mayor\u00eda asi\u00e1ticos, suman casi<br>el 57% de los habitantes del planeta. Por nivel de desarrollo, seg\u00fan el IDH (2013),<br>un 32% de la poblaci\u00f3n mundial vive en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, un 50% en<br>pa\u00edses de desarrollo medio o medio-bajo y el 18% en los menos desarrollados.<br>La tasa de fecundidad media mundial en 2013 es del 2,5%, si bien en los pa\u00edses<br>m\u00e1s desarrollados oscila entre 1,6% (Europa) y 2,1% (EE. UU.), mientras que llega<br>al 5,1% en los de bajo desarrollo. Los factores que frenan la ca\u00edda de la fertilidad<br>son la desigualdad entre g\u00e9neros, determinadas tradiciones y creencias de que las<br>familias numerosas son un signo de riqueza y la limitada difusi\u00f3n de los anticonceptivos<br>modernos. <strong>Para controlar la natalidad resultan m\u00e1s eficaces las pol\u00edticas<br>que respetan la libertad de opci\u00f3n y fomentan la educaci\u00f3n y los servicios de salud,<\/strong><br>que aquellas que limitan por ley la cantidad de hijos. El ritmo de descenso se ha ralentizado<br>un poco, pero, si se mantiene el declive previsto,<strong> \u00c1frica ser\u00e1 la \u00fanica regi\u00f3n<br>del mundo donde la poblaci\u00f3n se duplicar\u00e1 o triplicar\u00e1 en los pr\u00f3ximos<\/strong> cuarenta a\u00f1os; Asia seguir\u00e1 siendo la regi\u00f3n m\u00e1s populosa, pero parar\u00e1 su crecimiento<br>en torno al 2050.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La esperanza de vida en el mundo sigue aumentando<\/strong>: ha pasado de 67 a 70,1<br>a\u00f1os de media entre 2005 y 2012. La llamada transici\u00f3n sanitaria se est\u00e1 consumando:<br>supone una<strong> ca\u00edda radical de la mortalidad <\/strong>directamente relacionada con un<br>cambio en las causas de muerte m\u00e1s comunes. Primero disminuyeron las enfermedades<br>infecciosas y parasitarias (c\u00f3lera, malaria, etc.) y del aparato respiratorio y<br>digestivo, que afectan sobre todo a los m\u00e1s j\u00f3venes; despu\u00e9s, sobre todo a partir de<br>1945, la ca\u00edda incidi\u00f3 en los adultos (con mortalidad ligada a enfermedades cr\u00f3nicas<br>y accidentes) y finalmente en las edades m\u00e1s avanzadas. En la actualidad las disparidades,<br>que siguen siendo muy profundas, dependen de la situaci\u00f3n sanitaria y de<br>las condiciones de vida de los distintos pa\u00edses. Si en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados<br>supera los 80 (Jap\u00f3n, 83,6), en el otro extremo de la tabla (pa\u00edses del \u00c1frica Subsahariana)<br>no llegan a los 50 a\u00f1os por la elevada mortalidad infantil, falta de vacunaci\u00f3n<br>y acceso a agua potable y saneamiento, incidencia del sida, etc. Tambi\u00e9n es<br>baja la cifra de Asia Meridional. <strong>Por el contrario, las patolog\u00edas en los pa\u00edses desarrollados<br>son degenerativas (cardio-vasculares, c\u00e1ncer), ligadas al envejecimiento.<\/strong><br><strong>Otra caracter\u00edstica es la desigualdad biol\u00f3gica entre hombres y mujeres: la esperanza<br>de vida es casi 5 a\u00f1os mayor para las mujeres,<\/strong> cifra que puede llegar a 10 a\u00f1os en<br>pa\u00edses de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por los h\u00e1bitos de vida y conductas de riesgo.<br>S\u00f3lo se mantiene sobremortalidad femenina en algunos pa\u00edses en las primeras fases<br>de transici\u00f3n sanitaria o con pautas acusadas de discriminaci\u00f3n por sexo (Afganist\u00e1n,<br>Nepal y \u00c1frica Subsahariana).<br>De forma natural nacen alrededor de 105-106 ni\u00f1os por cada 100 ni\u00f1as, pero<br>por razones culturales y econ\u00f3micas (transmisi\u00f3n de patrimonio, menor ayuda como fuerza de trabajo, carga financiera por la dote, etc.), algunas sociedades buscan modificar<br>esa ratio recurriendo al aborto selectivo, de ah\u00ed las cifras altas de algunos<br>pa\u00edses, sobre todo asi\u00e1ticos: 118 ni\u00f1os en China, 115 en Azerbay\u00e1n y 114 en Armenia<br>y Georgia. En la franja de adultos s\u00f3lo se observa una mayor\u00eda de hombres en<br>pa\u00edses como los petrol\u00edferos, con una inmigraci\u00f3n masculina intensa. Conforme la<br>edad aumenta, como la mortalidad masculina es superior a la femenina en todas las<br>generaciones, la proporci\u00f3n se reequilibra. En la actualidad, sin embargo, hay unos<br>100 millones menos de mujeres que de hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ciudades del futuro<br><strong>El crecimiento de las ciudades ha sido vertiginoso<\/strong> en las \u00faltimas d\u00e9cadas como consecuencia<br>de la globalizaci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico. La poblaci\u00f3n urbana representa<br>el 52,6% mundial y llega al 75% en las regiones m\u00e1s desarrolladas. Estas<br>cifras se incrementar\u00e1n si se mantiene el actual ritmo de crecimiento urbano del 2%<br>anual. El proceso afectar\u00e1 sobre todo a los pa\u00edses de desarrollo medio y bajo, en<br>Asia y \u00c1frica. Hacia 2030 vivir\u00e1n en sus ciudades 5.000 millones de personas (el<br>80% de la poblaci\u00f3n mundial), m\u00e1s del 60% menores y una buena parte de ellas<br>pobres.<br>La expansi\u00f3n de las megaciudades (de m\u00e1s de 10 millones), cuyas \u00e1reas metropolitanas<br>se desbordan sobre amplios territorios de dif\u00edcil delimitaci\u00f3n (aglomeraciones<br>urbanas), ya no es motivo de tanta preocupaci\u00f3n como lo fue a\u00f1os atr\u00e1s. No<br>han crecido en la progresi\u00f3n prevista; algunas incluso est\u00e1n perdiendo poblaci\u00f3n.<br>La mayor es Tokio, con 36,7 millones, seguida de Delhi (22), S\u00e3o Paulo, Bombay,<br>M\u00e9xico y Nueva York-Newark (en torno a 20) y entre 17 y 13 tienen Shangh\u00e1i, Calcuta,<br>Daca y Karachi. En la actualidad, la mitad de la poblaci\u00f3n urbana vive en ciudades<br>peque\u00f1as, de menos de 500.000 (m\u00e1s f\u00e1ciles de planificar, aunque cuenten<br>con menos recursos) y este porcentaje aumentar\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<br>Los beneficios de la urbanizaci\u00f3n compensan en gran medida sus desventajas:<br>concentran pobreza, pero tambi\u00e9n oportunidades para escapar de ella, porque est\u00e1n<br>en mejores condiciones para generar empleos e ingresos para m\u00e1s personas, ofrecer<br>educaci\u00f3n y servicios de salud por econom\u00edas de escala y proximidad. Adem\u00e1s, las<br>ciudades s\u00f3lo cubren el 2,8% superficie del planeta y, siempre que se reduzca su<br>huella ecol\u00f3gica (poluci\u00f3n, etc.), esta concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica da lugar a mayor<br>sostenibilidad porque ofrece una v\u00eda de salida al crecimiento de la poblaci\u00f3n rural,<br>que de otro modo invadir\u00eda el h\u00e1bitat natural y zonas de alto valor biol\u00f3gico en los<br>ecosistemas rurales. Es preferible, adem\u00e1s, una mayor densidad urbana, porque la<br>dispersi\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n del espacio urbano, con la suburbanizaci\u00f3n residencial<br>y la periurbanizaci\u00f3n (construcci\u00f3n en zonas de transici\u00f3n no contiguas entre campo<br>y ciudad), dificultan la sostenibilidad: los desplazamientos cotidianos son mayores,<br>con contaminaci\u00f3n y consumo de energ\u00eda y agua, invasi\u00f3n de espacios verdes e inLas ciudades del futuro<br>El crecimiento de las ciudades ha sido vertiginoso en las \u00faltimas d\u00e9cadas como consecuencia<br>de la globalizaci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico. La poblaci\u00f3n urbana representa<br>el 52,6% mundial y llega al 75% en las regiones m\u00e1s desarrolladas. Estas<br>cifras se incrementar\u00e1n si se mantiene el actual ritmo de crecimiento urbano del 2%<br>anual. El proceso afectar\u00e1 sobre todo a los pa\u00edses de desarrollo medio y bajo, en<br>Asia y \u00c1frica. Hacia 2030 vivir\u00e1n en sus ciudades 5.000 millones de personas (el<br>80% de la poblaci\u00f3n mundial), m\u00e1s del 60% menores y una buena parte de ellas<br>pobres.<br>La expansi\u00f3n de las megaciudades (de m\u00e1s de 10 millones), cuyas \u00e1reas metropolitanas<br>se desbordan sobre amplios territorios de dif\u00edcil delimitaci\u00f3n (aglomeraciones<br>urbanas), ya no es motivo de tanta preocupaci\u00f3n como lo fue a\u00f1os atr\u00e1s. No<br>han crecido en la progresi\u00f3n prevista; algunas incluso est\u00e1n perdiendo poblaci\u00f3n.<br>La mayor es Tokio, con 36,7 millones, seguida de Delhi (22), S\u00e3o Paulo, Bombay,<br>M\u00e9xico y Nueva York-Newark (en torno a 20) y entre 17 y 13 tienen Shangh\u00e1i, Calcuta,<br>Daca y Karachi. En la actualidad, la mitad de la poblaci\u00f3n urbana vive en ciudades<br>peque\u00f1as, de menos de 500.000 (m\u00e1s f\u00e1ciles de planificar, aunque cuenten<br>con menos recursos) y este porcentaje aumentar\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<br>Los beneficios de la urbanizaci\u00f3n compensan en gran medida sus desventajas:<br>concentran pobreza, pero tambi\u00e9n oportunidades para escapar de ella, porque est\u00e1n<br>en mejores condiciones para generar empleos e ingresos para m\u00e1s personas, ofrecer<br>educaci\u00f3n y servicios de salud por econom\u00edas de escala y proximidad. Adem\u00e1s, las<br>ciudades s\u00f3lo cubren el 2,8% superficie del planeta y, siempre que se reduzca su<br>huella ecol\u00f3gica (poluci\u00f3n, etc.), esta concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica da lugar a mayor<br>sostenibilidad porque ofrece una v\u00eda de salida al crecimiento de la poblaci\u00f3n rural,<br>que de otro modo invadir\u00eda el h\u00e1bitat natural y zonas de alto valor biol\u00f3gico en los<br>ecosistemas rurales. Es preferible, adem\u00e1s, una mayor densidad urbana, porque la<br>dispersi\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n del espacio urbano, con la suburbanizaci\u00f3n residencial<br>y la periurbanizaci\u00f3n (construcci\u00f3n en zonas de transici\u00f3n no contiguas entre campo<br>y ciudad), dificultan la sostenibilidad: los desplazamientos cotidianos son mayores,<br>con contaminaci\u00f3n y consumo de energ\u00eda y agua, invasi\u00f3n de espacios verdes e in-Las ciudades del futuro<br>El crecimiento de las ciudades ha sido vertiginoso en las \u00faltimas d\u00e9cadas como consecuencia<br>de la globalizaci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico. La poblaci\u00f3n urbana representa<br>el 52,6% mundial y llega al 75% en las regiones m\u00e1s desarrolladas. Estas<br>cifras se incrementar\u00e1n si se mantiene el actual ritmo de crecimiento urbano del 2%<br>anual. El proceso afectar\u00e1 sobre todo a los pa\u00edses de desarrollo medio y bajo, en<br>Asia y \u00c1frica. Hacia 2030 vivir\u00e1n en sus ciudades 5.000 millones de personas (el<br>80% de la poblaci\u00f3n mundial), m\u00e1s del 60% menores y una buena parte de ellas<br>pobres.<br>La expansi\u00f3n de las megaciudades (de m\u00e1s de 10 millones), cuyas \u00e1reas metropolitanas<br>se desbordan sobre amplios territorios de dif\u00edcil delimitaci\u00f3n (aglomeraciones<br>urbanas), ya no es motivo de tanta preocupaci\u00f3n como lo fue a\u00f1os atr\u00e1s. No<br>han crecido en la progresi\u00f3n prevista; algunas incluso est\u00e1n perdiendo poblaci\u00f3n.<br>La mayor es Tokio, con 36,7 millones, seguida de Delhi (22), S\u00e3o Paulo, Bombay,<br>M\u00e9xico y Nueva York-Newark (en torno a 20) y entre 17 y 13 tienen Shangh\u00e1i, Calcuta,<br>Daca y Karachi. En la actualidad, la mitad de la poblaci\u00f3n urbana vive en ciudades<br>peque\u00f1as, de menos de 500.000 (m\u00e1s f\u00e1ciles de planificar, aunque cuenten<br>con menos recursos) y este porcentaje aumentar\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<br>Los beneficios de la urbanizaci\u00f3n compensan en gran medida sus desventajas:<br>concentran pobreza, pero tambi\u00e9n oportunidades para escapar de ella, porque est\u00e1n<br>en mejores condiciones para generar empleos e ingresos para m\u00e1s personas, ofrecer<br>educaci\u00f3n y servicios de salud por econom\u00edas de escala y proximidad. Adem\u00e1s, las<br>ciudades s\u00f3lo cubren el 2,8% superficie del planeta y, siempre que se reduzca su<br>huella ecol\u00f3gica (poluci\u00f3n, etc.), esta concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica da lugar a mayor<br>sostenibilidad porque ofrece una v\u00eda de salida al crecimiento de la poblaci\u00f3n rural,<br>que de otro modo invadir\u00eda el h\u00e1bitat natural y zonas de alto valor biol\u00f3gico en los<br>ecosistemas rurales. Es preferible, adem\u00e1s, una mayor densidad urbana, porque la<br>dispersi\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n del espacio urbano, con la suburbanizaci\u00f3n residencial<br>y la periurbanizaci\u00f3n (construcci\u00f3n en zonas de transici\u00f3n no contiguas entre campo<br>y ciudad), dificultan la sostenibilidad: los desplazamientos cotidianos son mayores,<br>con contaminaci\u00f3n y consumo de energ\u00eda y agua, invasi\u00f3n de espacios verdes e in-eficiencia administrativa. Adem\u00e1s, la urbanizaci\u00f3n apresura la ca\u00edda de las tasas de<br>fecundidad al facilitar servicios de salud reproductiva, mejorar las condiciones de<br>vida, contribuir a una mayor autonom\u00eda de la mujer y acelerar el cambio cultural.<br>La preponderancia de las ciudades ser\u00e1 un signo del siglo XXI, pero de cara al<br>futuro ser\u00e1 preciso mejorar la gobernabilidad de unas ciudades cada vez m\u00e1s complejas<br>y m\u00e1s vulnerables al impacto del cambio clim\u00e1tico (sobre todo si se eleva el<br>nivel del mar sobre zonas urbanas costeras) y orientar su expansi\u00f3n antes de que<br>\u00e9sta ocurra, es decir, planificar mejor para evitar la proliferaci\u00f3n perif\u00e9rica degenerativa<br><strong>(barrios de chabolas)<\/strong>. La preferencia de los pol\u00edticos en algunos pa\u00edses es tratar<br>de frenar la migraci\u00f3n hacia la ciudad con planes para retener poblaci\u00f3n en las<br>zonas rurales y con desalojos y denegaci\u00f3n de servicios en suelo urbano. El caso<br>m\u00e1s conocido es el de China, con 250 millones de \u201cpoblaci\u00f3n flotante\u201d rural desplazada<br>a las ciudades. Pero esta pol\u00edtica no suele dar resultado, m\u00e1s bien dificulta<br>la salida de los urbanitas m\u00e1s pobres de su precaria situaci\u00f3n. Los dem\u00f3grafos consideran<br>que la expansi\u00f3n de las ciudades depende sobre todo del crecimiento vegetativo,<br>por lo tanto en los pa\u00edses en desarrollo con este tipo de problemas habr\u00eda<br>que trabajar m\u00e1s en rebajar las tasas de fecundidad urbana que en controlar la emigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las edades de la poblaci\u00f3n y sus consecuencias<br>Detr\u00e1s de la cifra de 7.052 millones se esconde una multiplicidad de situaciones y<br>problemas: una poblaci\u00f3n m\u00e1s joven que nunca en los pa\u00edses de desarrollo-medio<br>y bajo, frente a un profundo envejecimiento de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, donde<br>los mayores de 65 llegan al 17% en Europa Occidental, 14% en Europa Oriental y<br>12% en Am\u00e9rica del Norte.<br>En las regiones que a\u00fan est\u00e1n en las primeras fases de la transici\u00f3n demogr\u00e1fica,<br>las altas tasas de fecundidad (7 hijos por mujer en N\u00edger o 6 en pa\u00edses como Mal\u00ed,<br>Uganda o Afganist\u00e1n) perpet\u00faan la pobreza. Mortalidad y natalidad elevadas, inseguridad<br>alimentaria, desigualdad y pobreza extrema forman un c\u00edrculo vicioso. Un<br>porcentaje enorme de menores de 15 a\u00f1os (hasta un 44% en algunos pa\u00edses africanos,<br>frente al 15% de Espa\u00f1a) genera graves problemas cuando los Estados no pueden<br>incrementar sostenidamente las inversiones en salud y educaci\u00f3n. Hay poca<br>poblaci\u00f3n adulta para asegurar tareas de producci\u00f3n y para cuidar a los menores.<br>Resulta una carga pesada sobre todo para las mujeres, que tampoco pueden incorporarse<br>al mercado laboral y cuya salud se resiente. En algunos pa\u00edses la incidencia<br>del sida, que afecta a adultos j\u00f3venes, ha agravado el cuadro en los \u00faltimos a\u00f1os.<br>La situaci\u00f3n s\u00f3lo mejorar\u00e1 cuando caigan las tasas de fecundidad a lo largo de 20<br>o 30 a\u00f1os mediante inversiones en salud y educaci\u00f3n (sobre todo en mujeres y ni\u00f1as)<br>y se creen condiciones m\u00e1s favorables para el crecimiento econ\u00f3mico y el desarrollo<br>sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poblaci\u00f3n joven (menores de 25 a\u00f1os de edad), que constituye un 43% de la<br>poblaci\u00f3n mundial, tiene, sin embargo, un inmenso potencial para impulsar el desarrollo<br>de sus pa\u00edses si se dan las circunstancias adecuadas. En los pa\u00edses de nivel<br>medio y bajo, la coyuntura id\u00f3nea se produce cuando la ca\u00edda de la fecundidad ha<br>comenzado y hay un alto porcentaje de poblaci\u00f3n en edad de trabajar al llegar las<br>nuevas generaciones a la edad adulta. Se le llama dividendo demogr\u00e1fico o ventana<br>de oportunidad demogr\u00e1fica. En ese momento, la relaci\u00f3n entre personas dependientes<br>(ni\u00f1os de 0 a 15 m\u00e1s ancianos de m\u00e1s de 65) y las personas activas, es decir,<br><strong>la tasa de dependencia<\/strong> (personas entre 15-64 por cada 100 dependientes) es favorable,<br>con casi dos tercios de adultos que pueden dedicarse a tareas productivas. Se<br>han dado dividendos demogr\u00e1ficos en Asia oriental en la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta<br>(hasta una tercera parte de los adelantos de los \u201ctigres\u201d econ\u00f3micos asi\u00e1ticos \u2013Corea<br>del Sur, Taiw\u00e1n, Singapur\u2013 se explican por los cambios demogr\u00e1ficos), en Asia<br>sudoriental en los ochenta y posteriormente en Am\u00e9rica Latina, Oriente Medio y<br>\u00c1frica septentrional; en el \u00c1frica Subsahariana se producir\u00e1n en el presente milenio.<br>No obstante, encontrar el equilibrio es dif\u00edcil. Hace falta un esfuerzo en educaci\u00f3n<br>y formaci\u00f3n para la incorporaci\u00f3n de los j\u00f3venes a la vida productiva y hacer coincidir<br>esta fuerza demogr\u00e1fica con una r\u00e1pida creaci\u00f3n de puestos de trabajo. Ser\u00e1<br>complicado en pa\u00edses como India, donde sigue habiendo un 48% de ni\u00f1os desnutridos<br>y s\u00f3lo el 66% concluye sus estudios primarios, o en Estados \u00e1rabes con un<br>elevado porcentaje de desempleo juvenil.<br>La proporci\u00f3n de j\u00f3venes respecto al total de la poblaci\u00f3n ya est\u00e1 empezando<br>a disminuir. Adem\u00e1s, en casi todo el mundo los j\u00f3venes est\u00e1n retrasando su edad<br>de matrimonio: en unos seis a\u00f1os desde 1970. <strong>Seg\u00fan datos de Naciones Unidas,<br>en 2013 la edad media de casamiento en Asia, \u00c1frica Subsahariana y Am\u00e9rica<br>Latina est\u00e1 en algo m\u00e1s de 23 a\u00f1os, <\/strong>en cambio en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados,<br>sobre todo en los n\u00f3rdicos y Europa Occidental, la mayor\u00eda contrae matrimonio<br>con m\u00e1s de treinta. <strong>En EE. UU. el promedio es de 28, en cambio en Espa\u00f1a sobrepasa<br>los 34.<\/strong><br>Entre el 2000 y el 2050 las cifras de personas con m\u00e1s de 60 a\u00f1os pasar\u00e1n de<br>900 a 2.400 millones, del 10 al 21%. Esta situaci\u00f3n afectar\u00e1 primero a los pa\u00edses<br>m\u00e1s desarrollados, amenazando con asfixiar sus econom\u00edas, recortar sus perspectivas<br>de crecimiento y hacer inviables sus sistemas de seguridad social. Faltar\u00e1n adultos<br>para sostener el mercado laboral y pagar impuestos (tasa de dependencia<br>desfavorable) y aumentar\u00e1 el gasto para el cuidado de los mayores enfermos y dependientes,<br>m\u00e1xime con la profesionalizaci\u00f3n de servicios que antes se prestaban<br>en el \u00e1mbito familiar y a trav\u00e9s de relaciones informales gracias al trabajo dom\u00e9stico<br>femenino y a la familia extensa.<strong> Las pol\u00edticas m\u00e1s efectivas para incentivar la natalidad<br>parecen las escandinavas, con prestaciones y subsidios, permisos para madres<br>y padres por natalidad y servicios de guarder\u00eda diurna que facilitan crianza,<br>pero son muy caras.<\/strong> El problema afecta ya a Europa Occidental y es algo menor en<br>Norteam\u00e9rica (gracias a la inmigraci\u00f3n) y en Europa Oriental (por la menor longe-<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5.  Migraciones y multiculturalismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de <strong>muertes y nacimientos<\/strong>, el <strong>tercer factor demogr\u00e1fico son las migraciones.<\/strong><br>Las <strong>mejoras y el abaratamiento de los transportes y las comunicaciones <\/strong>han facilitado<br>los movimientos migratorios, que se han convertido en un componente m\u00e1s de la globalizaci\u00f3n<br>y pueden tener un papel importante en la reducci\u00f3n de la pobreza, como<br>se\u00f1ala la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM). <strong>Naciones Unidas<br>define al migrante como alguien que ha residido en un pa\u00eds extranjero durante m\u00e1s<br>de un a\u00f1o<\/strong>, independientemente de las causas de su traslado o de los medios utilizados<br>(legales o ilegales). La<strong> migraci\u00f3n puede ser voluntaria o forzada<\/strong>; en el primer caso<br>tiene que ver con<strong> razones de trabajo, reunificaci\u00f3n familiar o matrimonio. <\/strong>Quienes<br>emigran suelen estar mejor educados que quienes se quedan, pues los migrantes necesitan<br>acceso a informaci\u00f3n y alg\u00fan tipo de apoyo financiero para cruzar fronteras.<br>La decisi\u00f3n, que suele tomarse entre los 15 y los 30 a\u00f1os, depende de si hay compatriotas<br>conocidos en el lugar de destino <strong>(efecto llamada<\/strong>) y de las oportunidades de<br>empleo, vivienda o educaci\u00f3n superior. <strong>Las personas que viven en otro pa\u00eds sin autorizaci\u00f3n<br>o sin documentaci\u00f3n (visado) son considerados \u201cmigrantes irregulares\u201d,<\/strong><br><strong>mientras que los que han sido introducidos mediante contrabando o han sido objeto<br>de trata de un pa\u00eds a otro son denominados \u201cmigrantes ilegales<\/strong>\u201d. Los <strong>migrantes forzados<br>son los refugiados, personas que huyen de pa\u00edses asolados por la guerra o la<br>violencia y no pueden o no quieren regresar porque carecer\u00edan de protecci\u00f3n efectiva.<\/strong><br>El fen\u00f3meno ha crecido sostenidamente desde 1960: entonces afectaba al 2,5%<br>de la poblaci\u00f3n mundial y en 2010 lleg\u00f3 al 3,1%, unos 214 millones de personas<br>(casi la mitad mujeres), una cifra que no ha variado mucho en la \u00faltima d\u00e9cada. En<br>2010 el mayor grupo viv\u00eda en Europa (70 millones, casi uno de cada tres) seguida de Asia (60) y Am\u00e9rica del Norte (50, uno de cada cuatro). Entre diez pa\u00edses alojaban<br>a la mitad de los migrantes: EE. UU. (42 millones), Rusia (12,2), Alemania<br>(10,7), Arabia Saud\u00ed y Canad\u00e1 (m\u00e1s de 7), Francia, Reino Unido y Espa\u00f1a (m\u00e1s de 6)<br>y Ucrania e India (m\u00e1s de 5). Entre 2000 y 2010, M\u00e9xico, China y Pakist\u00e1n fueron<br>los que enviaron mayor cantidad de migrantes. Asia occidental y meridional albergan<br>las corrientes bilaterales m\u00e1s numerosas: India-Banglad\u00e9s, afganos a Pakist\u00e1n<br>e Ir\u00e1n, m\u00e1s el corredor desde Asia Occidental hacia los pa\u00edses productores de petr\u00f3leo.<br>En el norte el mayor flujo es el que llega a EE. UU. desde M\u00e9xico y desde<br>Turqu\u00eda a Alemania. D\u00e9cadas atr\u00e1s el grueso de la emigraci\u00f3n se dirig\u00eda hacia pa\u00edses<br>desarrollados, pero esta corriente constituye ahora s\u00f3lo un tercio del total, al aumentar<br>la emigraci\u00f3n sur-sur hasta un porcentaje similar.<br>En Australia y Nueva Zelanda los inmigrantes representan m\u00e1s de un 20% de<br>su poblaci\u00f3n, en EE. UU. un 16%, en Europa el 8,5% y menos del 2% en el resto<br>de continentes. En Europa la inmigraci\u00f3n desde pa\u00edses menos desarrollados se ha<br>estabilizado o descendido desde 2005, en cambio ha sido relevante la emigraci\u00f3n<br>desde Europa Oriental tras la ca\u00edda del comunismo y la guerra de Yugoslavia, siendo<br>los pa\u00edses escandinavos los m\u00e1s generosos en acogida a refugiados. En 2010<br>ACNUR (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados)<br>estimaba \u00e9stos en unos 16,3 millones, de los cuales el 80% es acogido en pa\u00edses<br>asi\u00e1ticos (10,7 millones) y africanos (2,4 millones).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luces y sombras de los movimientos migratorios<br>La interrelaci\u00f3n entre migraci\u00f3n internacional y desarrollo es compleja por los<br>problemas y oportunidades que representa para los pa\u00edses de origen y destino.<br>Para los m\u00e1s desarrollados es b\u00e1sica a la hora de compensar los efectos de la ca\u00edda<br>de la natalidad, antes descritos. En un escenario sin migraciones, su poblaci\u00f3n<br>caer\u00eda en un 10% para 2050; de hecho, los inmigrantes son ya art\u00edfices del 75%<br>de su crecimiento demogr\u00e1fico. Con respecto a la ratio de dependencia, si en 2010<br>por cada 10 adultos activos hay 4,8 dependientes, sin inmigrantes esa tasa subir\u00eda<br>a 7,1 dependientes por cada 10 adultos trabajadores en 2050. En consecuencia, el<br>t\u00f3pico de que los inmigrantes constituyen una pesada carga sobre el sistema de<br>bienestar social del pa\u00eds es falso. Tampoco influyen mucho sobre la situaci\u00f3n del<br>empleo y los salarios de la comunidad receptora, pues <strong>tienden a ocupar empleos<br>en los que no tienen inter\u00e9s los nacionales del pa\u00eds receptor<\/strong>. Es cierto que compiten<br>directamente con el grupo de m\u00e1s baja cualificaci\u00f3n, que pueden mantener<br>bajos los salarios m\u00ednimos y retrasar inversiones en tecnolog\u00eda m\u00e1s productiva,<br>pero no parece que esta amenaza sea mayor que la que supone la importaci\u00f3n masiva<br>de art\u00edculos de bajo coste.<br>En los pa\u00edses de origen en desarrollo, sus emigrantes pueden representar una<br>p\u00e9rdida considerable cuando los que se marchan son profesionales capacitados, dados los recursos invertidos en su formaci\u00f3n. Casi un tercio del personal especializado<br>en ciencia y tecnolog\u00eda de estos pa\u00edses vive en el mundo desarrollado, un<br>\u00e9xodo que resulta especialmente da\u00f1ino para el sistema sanitario (m\u00e9dicos y sobre<br>todo enfermeros) de los pa\u00edses menos adelantados. Sin embargo, generalmente, los<br><strong>efectos econ\u00f3micos negativos de p\u00e9rdida de capital humano quedan ampliamente<br>compensados por las remesas enviadas por los emigrantes y el incremento del intercambio<br>comercial y las inversiones<\/strong> que aqu\u00e9llas generan. Las remesas registradas<br>oficialmente ascendieron en 2010 a 325.000 millones de d\u00f3lares, la mayor parte para<br>pa\u00edses en desarrollo, con un valor superior al de la ayuda oficial al desarrollo que<br>reciben, aunque menos que el de las inversiones extranjeras directas. A veces representan<br>una gran proporci\u00f3n del PIB: Tonga 31%, Moldova 27%, Hait\u00ed 25%. En estos<br>pa\u00edses, muchas de las familias que escapan de la pobreza tienen alg\u00fan miembro en<br>el extranjero, sobre todo si las emigrantes son mujeres, que invierten m\u00e1s en sus<br>hijos que los hombres. Es cierto que quienes menos se benefician son las personas<br>m\u00e1s pobres de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, con m\u00e1s dificultades para emigrar, pero al crear<br>demanda de bienes y servicios las remesas contribuyen de forma global a incrementar<br>el PIB de los pa\u00edses de origen.<strong> La emigraci\u00f3n tambi\u00e9n aporta otro tipo de remesas<br>en forma de transferencia de ideas, cultura y capital social. <\/strong>Los migrantes pueden<br>actuar como agentes de transformaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural, en particular en el fomento<br>de la igualdad de g\u00e9nero, y sus conocimientos suelen redundar en mejoras en la salud<br>y la educaci\u00f3n. Tambi\u00e9n forjan familias transnacionales, cuyos miembros pertenecen<br>a dos hogares, dos culturas y dos econom\u00edas simult\u00e1neamente.<br>El mayor problema son, sin duda, <strong>los migrantes irregulares e ilegales, obligados<br>a aceptar empleos en la econom\u00eda sumergida, con m\u00e1s posibilidades de ser explotados,<\/strong><br>desprotegidos al ser privados en muchos pa\u00edses de derechos (sindicales, por ejemplo),<br>de servicios de salud (salvo en caso de emergencia) o educaci\u00f3n y en algunos casos<br>v\u00edctimas de xenofobia o discriminaci\u00f3n en los pa\u00edses de acogida. El n\u00famero de migrantes<br>indocumentados estar\u00eda entre los 30 y 40 millones. Seg\u00fan la OIT (2006), al<br>menos 2,5 millones ellos son v\u00edctimas de la trata de seres humanos: la mitad de ellos<br>menores de ambos sexos y un 80% mujeres y ni\u00f1as. Esta industria constituye una de<br>las actividades comerciales il\u00edcitas m\u00e1s lucrativas junto a la venta de armas y droga.<br>La venta inicial de estas personas en sus pa\u00edses de origen genera entre 7.000 y 12.000<br>millones de d\u00f3lares y, al llegar a destino, los traficantes obtienen 32.000 millones adicionales.<br>Es una de las caras m\u00e1s oscuras de la globalizaci\u00f3n, pues las v\u00edctimas terminan<br>trabajando en condiciones de servidumbre en diversos sectores (dom\u00e9stico,<br>agr\u00edcola, talleres), cuando no en la prostituci\u00f3n o en matrimonios forzados.<br>El problema de los derechos humanos de los migrantes internacionales y de<br>c\u00f3mo asegurar una migraci\u00f3n ordenada, regular y segura, integrada en las pol\u00edticas<br>de desarrollo, sigue abierto. No resulta f\u00e1cil consensuar internacionalmente pol\u00edticas<br>racionales que encaucen la migraci\u00f3n en lugar de restringirla, respetando el derecho<br>de los Estados a controlarla y a impedir el ingreso de ilegales. Un buen ejemplo<br>son las controversias en torno a la pol\u00edtica de inmigraci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Multiculturalismo<br>En los pa\u00edses de destino, gobiernos y sociedades van reconociendo los beneficios<br>de la migraci\u00f3n internacional desde el punto de vista econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico.<br>Sin embargo, es dif\u00edcil que desaparezcan los prejuicios sociales y \u00e9tnicos, as\u00ed como<br>los choques culturales. Son frecuentes las<strong> tensiones y roces con motivo de pr\u00e1cticas<\/strong><br><strong>o costumbres tradicionales<\/strong> que conculcan derechos humanos, sobre todo relativas<br>a la mujer, y que son ilegales en el pa\u00eds receptor:<strong> poligamia, ablaci\u00f3n genital, matrimonios<br>forzados o de menores, uso de determinados velos isl\u00e1micos<\/strong>, etc. La inmigraci\u00f3n<br>en masa se llega a percibir como una amenaza para el Estado-naci\u00f3n<br>cuando \u00e9ste se concibe como integrado por una comunidad nacional basada en un<br>linaje, lengua y cultura milenarios o cuando se considera en riesgo alguna parte del<br>consenso social sobre el que se sustenta. Adem\u00e1s, en los \u00faltimos a\u00f1os los problemas<br>internacionales han influido negativamente en la imagen de los inmigrantes (terrorismo<br>yihadista, motines en los suburbios de Par\u00eds en 2005, etc.). A ello se a\u00f1ade la<br>manipulaci\u00f3n pol\u00edtica de este tipo de incidentes por parte de sectores de la clase<br>pol\u00edtica o medios de comunicaci\u00f3n, que alimenta la xenofobia (islamofobia, sobre<br>todo) y la discriminaci\u00f3n contra los inmigrantes, a quienes adem\u00e1s se culpa del estancamiento<br>econ\u00f3mico y el desempleo en \u00e9pocas de crisis.<br>Para abordar esta problem\u00e1tica se han aplicado b\u00e1sicamente dos modelos, la asimilaci\u00f3n<br>y la integraci\u00f3n, con variantes y resultados desiguales, seg\u00fan los pa\u00edses.<br>La asimilaci\u00f3n o aculturaci\u00f3n, utilizada en EE. UU., pero tambi\u00e9n en Francia o Gran<br>Breta\u00f1a, consiste en presionar sobre los inmigrantes para que adopten la lengua y<br>los valores c\u00edvicos del pa\u00eds de acogida (patrones culturales, sociales y religiosos)<br>hasta lograr la plena ciudadan\u00eda. El modelo de americanizaci\u00f3n norteamericano es<br>el ejemplo por excelencia, aunque el resultado final, reflejado en la famosa met\u00e1fora<br>de Milton Gordon (1964) de Am\u00e9rica como un <strong>melting pot o crisol de culturas<\/strong>, es<br>m\u00e1s bien la formaci\u00f3n de una nueva identidad nacional, amalgama en la que tradiciones<br>for\u00e1neas se funden con los valores tradicionales del pa\u00eds.<br>El segundo modelo surgi\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, cuando los programas<br>de asimilaci\u00f3n empezaron a resultar m\u00e1s dif\u00edciles de imponer, sobre todo<br>al multiplicarse los procesos de reunificaci\u00f3n familiar, y cuando se generaliz\u00f3 una<br>mayor aceptaci\u00f3n de la diversidad cultural. Desde Gran Breta\u00f1a se difundi\u00f3 a Canad\u00e1,<br>Australia y Europa Occidental: fueron las pol\u00edticas llamadas de integraci\u00f3n<br>en Europa y de pluralismo cultural en EE. UU., aunque terminaron siendo conocidas<br>como \u201cmulticulturalismo\u201d. Todos los ciudadanos deben adoptar un conjunto com\u00fan<br>de valores e ideales sobre la esfera p\u00fablica, acompa\u00f1ado de igualdad de oportunidades<br>en empleo, vivienda, educaci\u00f3n y sistema de bienestar, igualdad ante la ley,<br>etc.; pero los inmigrantes y los grupos de minor\u00edas \u00e9tnicas pueden mantener sus caracter\u00edsticas<br>\u00e9tnicas y sus creencias culturales distintivas en el \u00e1mbito de su vida<br>privada. El discurso subraya las nociones de tolerancia, representaci\u00f3n, participaci\u00f3n<br>y derechos culturales de los distintos grupos, incluidos el derecho a hablar su lengua, a mantener instituciones y pr\u00e1cticas culturales, lugares de culto propio, etc.<br>Este modelo no es homog\u00e9neo. En su versi\u00f3n m\u00e1s suave, se acepta la diversidad<br>cultural en el \u00e1mbito privado, pero el Estado mantiene una actitud neutral hacia la<br>diversidad cultural y no hay distingos en temas como educaci\u00f3n, vivienda, servicios<br>sociales, etc. En su versi\u00f3n m\u00e1s radical, se procede al reconocimiento de las diferencias<br>culturales en la esfera p\u00fablica: permiso para mataderos especiales musulmanes<br>y jud\u00edos, adecuaci\u00f3n de horarios laborales para pr\u00e1cticas religiosas, <strong>aceptaci\u00f3n<br>de vestimentas tradicionales \u2013turbantes\u2013 o c\u00f3digos de modestia femenina, costumbres<br>sobre enterramientos, juramentos sobre sagradas escrituras, <\/strong>etc. Adem\u00e1s se<br><strong>proveen dotaciones y servicios en lengua, educaci\u00f3n, sanidad, justicia, etc. (int\u00e9rpretes,<br>men\u00fas adaptados, cuerpos de funcionarios y trabajadores sociales comunitarios,<br>apoyo en escuelas\u2026<\/strong>), se permite la organizaci\u00f3n de representaci\u00f3n \u00e9tnica o<br>cultural para consulta e intermediaci\u00f3n con gobiernos locales o nacionales y se facilitan<br>recursos para actividades culturales a las distintas comunidades.<br>Este segundo tipo de multiculturalismo ha provocado las controversias m\u00e1s sonadas,<br>sobre todo en torno a educaci\u00f3n y religi\u00f3n. Han coincidido con las demandas<br>de \u201ceducaci\u00f3n separada\u201d por parte de comunidades como la musulmana y otras minor\u00edas<br>de inmigrantes no occidentales, que buscan enclaves \u00e9tnico-religiosos para<br>practicar su fe. En particular el apoyo financiero de Arabia Saud\u00ed y otros pa\u00edses ha<br>servido para <strong>instalar mezquitas y crear organizaciones musulmanas<\/strong>, en muchos casos<br>de<strong> orientaci\u00f3n rigorista<\/strong>. Todo ello en un clima de creciente visibilidad de la inmigraci\u00f3n<br>musulmana en Europa, enrarecido por la marea del islamismo yihad\u00ed desde el<br>11-S (a veces respaldado por imanes fundamentalistas), y de cierta sensaci\u00f3n de fracaso<br>del modelo integrador por los bajos indicadores socio-econ\u00f3micos alcanzados<br>por los inmigrantes en educaci\u00f3n, vivienda o empleo, am\u00e9n del temor a la segunda<br>generaci\u00f3n, que ha causado tensiones inter-\u00e9tnicas y violencia en varios pa\u00edses. A un<br>tiempo, el <strong>fen\u00f3meno urbano de la segregaci\u00f3n residencial<\/strong> ha terminado separando a<br>unos grupos \u00e9tnico-religiosos de otros en barrios. El resultado ha sido un cierto temor<br>a la <strong>creaci\u00f3n de guetos, de comunidades culturales homog\u00e9neas cerradas y separadas,<\/strong><br>con peligro de crear una sociedad de enclaves, con acuerdos educativos, organizaciones<br>comunales, lugares de culto e idioma propios, que puedan llegar a debilitar la<br>identidad nacional y a da\u00f1ar la cohesi\u00f3n social al ahondar los malentendidos culturales.<br>De ah\u00ed las voces contra el riesgo de etnizaci\u00f3n del Estado, de divisi\u00f3n en sociedades<br>paralelas y contra el relativismo cultural que prima los derechos colectivos<br>sobre los individuales. Otros han denunciado el multiculturalismo por permitir estructuras<br>no democr\u00e1ticas de liderazgo en las comunidades reconocidas oficialmente;<br>han advertido que puede crear desventajas entre minor\u00edas, dependencia y rivalidad<br>por fondos estatales, y que enfatiza la protecci\u00f3n a la diversidad cultural relegando<br>temas como el racismo, el sexismo o el fracaso escolar, entre otros.<br>Ciertamente la asimilaci\u00f3n, que supone imponer una identidad y cultura, parece<br>dif\u00edcil de sostener en una era de flujos y pr\u00e1cticas transnacionales (el migrante reformula<br>su cultura de origen con la del pa\u00eds de acogida pero no pierde el compromiso con su comunidad de origen), sin embargo, con el modelo multicultural se<br>corre el riesgo de exigir demasiado poco a los nuevos ciudadanos. De hecho, desde<br>mediados de los a\u00f1os noventa y sobre todo en la primera d\u00e9cada del 2000 ha crecido<br>la <strong>desconfianza hacia la diversidad<\/strong> y se ha defendido la necesidad de volver a una<br><strong>visi\u00f3n m\u00e1s tradicional de la relaci\u00f3n entre naci\u00f3n, cultura e identidad,<\/strong> como muestran<br>las obras de Samuel Huntington, Giovanni Sartori, Bob Rowthorne o David<br>Goodhart. En distintos pa\u00edses se han reforzado los contenidos de idioma y cultura<br>com\u00fan en educaci\u00f3n, as\u00ed como las ceremonias de ciudadan\u00eda, e impuesto cursos<br>obligatorios para adultos inmigrantes, en la l\u00ednea de cohesionar la comunidad nacional.<br><strong>En EE. UU. surgi\u00f3 un movimiento para reafirmar la primac\u00eda del ingl\u00e9s<br>frente a la educaci\u00f3n biling\u00fce con espa\u00f1ol y en Francia se ha blindado la laicidad<br>en las escuelas.<\/strong> Sin embargo, se trata de una problem\u00e1tica dif\u00edcil de abordar porque<br>sistemas que dan resultado en pa\u00edses fundados y alimentados por inmigraci\u00f3n (Canad\u00e1,<br>EE. UU., Australia), pueden resultar m\u00e1s problem\u00e1ticos en los viejos Estados<br>europeos. Tambi\u00e9n es cierto que hay comunidades de inmigrantes m\u00e1s dispuestas<br>a la integraci\u00f3n que otras, dependiendo de su religi\u00f3n, cultura o nivel de educaci\u00f3n.<br>Tampoco se puede seguir entendiendo \u201ccultura\u201d en t\u00e9rminos est\u00e1ticos y esencialistas,<br>sin tener en cuenta el proceso de cambio cultural generado por la globalizaci\u00f3n,<br>que promueve identidades sincr\u00e9ticas e interraciales: matrimonios mixtos, incorporaciones<br>ling\u00fc\u00edsticas, mestizaje musical, etc. En consecuencia, resulta complejo<br>encontrar un equilibrio: respetar la diversidad sin caer en un multiculturalismo que<br>produzca segregaci\u00f3n y, al tiempo, defender un conjunto de valores, derechos y responsabilidades<br>que deben ser reconocidas y respetadas por todos, sin dejar de fomentar<br>la igualdad de oportunidades para reducir desigualdad.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>6. Las mujeres en el siglo XXI.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas se han producido avances espectaculares en la situaci\u00f3n de<br>las mujeres en el \u00e1mbito de los derechos, la educaci\u00f3n, la salud y el trabajo. Su<br>papel en la familia y la sociedad ha experimentado un gran cambio con su incorporaci\u00f3n<br>al <strong>mercado laboral <\/strong>y a responsabilidades sociales y pol\u00edticas de todo tipo.<br>Los gobiernos han aprobado <strong>medidas en favor de la igualdad de g\u00e9nero<\/strong> como respuesta<br>a las demandas de las organizaciones de mujeres y al consenso internacional<br>favorable a una acci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s decidida. Pero a\u00fan queda mucho camino por<br>recorrer, como muestran los \u00edndices de desigualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desequilibrio en educaci\u00f3n primaria entre ni\u00f1os y ni\u00f1as<br>se ha cerrado en la mayor\u00eda de los pa\u00edses en poco m\u00e1s de dos d\u00e9cadas: en dos tercios<br>de ellos se ha conseguido <strong>paridad en la escolarizaci\u00f3n<\/strong>. En educaci\u00f3n secundaria se<br>ha recortado mucho, sobre todo en Am\u00e9rica Latina y Asia Oriental. Hoy las mujeres<br>constituyen <strong>m\u00e1s de la mitad de todos los estudiantes universitarios.<\/strong> Desde 1980 su<br><strong>esperanza de vida es mayor que la de los hombres<\/strong> en todas las regiones del mundo<br>y la <strong>mortalidad ligada al parto ha ca\u00eddo un 34<\/strong>% desde 1990. De nuevo, logros que<br>en los pa\u00edses ricos tardaron en materializarse 100 a\u00f1os, se han conquistado en cuatro<br>d\u00e9cadas o mucho menos en pa\u00edses de desarrollo medio y bajo. La rapidez de estos<br>avances ha tenido que ver con el crecimiento econ\u00f3mico sostenido de muchos de<br>estos pa\u00edses y con la paralela y veloz ca\u00edda de la fecundidad. Se ha pasado de una<br>media de 5 a 2,5 hijos por mujer en apenas tres d\u00e9cadas y en algunos pa\u00edses s\u00f3lo en<br>dos, como en Ir\u00e1n. <strong>Tener menos hijos permite a la mujer m\u00e1s tiempo para invertir<br>en formaci\u00f3n o participar en la econom\u00eda, lo que redunda en m\u00e1s posibilidades de<br>educar mejor a sus hijas, <\/strong>que a su vez estar\u00e1n m\u00e1s preparadas para vivir m\u00e1s, tener<br>menos hijos y hacerse o\u00edr en el hogar y fuera de \u00e9l alimentando as\u00ed el ciclo del cambio.<br>Estos avances en transici\u00f3n demogr\u00e1fica y econom\u00eda han coincidido con el impulso<br>de pol\u00edticas gubernamentales concretas en distintos \u00e1mbitos: inversiones en<br>salud reproductiva y educaci\u00f3n femenina, leyes que garantizan igualdad de derechos,<br>cuotas de representaci\u00f3n pol\u00edtica, etc.<br>Esa apuesta gubernamental hubiera sido menos decidida sin el reconocimiento<br>global de los derechos de la mujeres. En 1975 se celebr\u00f3 la I Conferencia Mundial<br>convocada por Naciones Unidas sobre la mujer, en la que se aprob\u00f3 el primer plan<br>de acci\u00f3n mundial a cinco a\u00f1os. En 1979 se firm\u00f3 la <strong>Convenci\u00f3n para la Eliminaci\u00f3n<br>de toda forma de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer<\/strong> que, a pesar de su vaguedad<br>y su limitada efectividad, influy\u00f3 en la legislaci\u00f3n de muchos pa\u00edses. En la <strong>IV Cumbre<br>de Naciones Unidas sobre la Mujer celebrada en Pek\u00edn (1995) los derechos de<br>las mujeres fueron elevados a la categor\u00eda de derechos humanos<\/strong> y la declaraci\u00f3n<br>aprobada, con importantes avances respecto a la de 1979 y nuevas estrategias de<br>actuaci\u00f3n, ha sido ratificada por 189 gobiernos y ha colocado definitivamente la<br>igualdad de g\u00e9nero en la agenda internacional. Finalmente, los Objetivos del Milenio<br>(2010) la han recogido como un vector fundamental para erradicar la pobreza.<br>En ese proceso, el activismo de las organizaciones de mujeres ha sido decisivo.<br>Durante d\u00e9cadas los movimientos feministas han cuestionado \u201clas relaciones de<br>poder de g\u00e9nero en escenarios p\u00fablicos y privados, en los \u00e1mbitos pol\u00edticos, sexuales,<br>familiares, civiles, laborales, educativos, religiosos, sociales, econ\u00f3micos, comunitarios\u201d<br>(Mary Nash, 2012) entre otros. Han creado estrategias de resistencia,<br>redes de solidaridad, y trabajado para dar visibilidad a la mujer llevando al debate<br>y a la agenda p\u00fablica los temas relativos a su discriminaci\u00f3n. En sus comienzos<br>como movimiento social, en el siglo XIX y primeras d\u00e9cadas del XX, se centraron<br>en reformar las leyes para conseguir el reconocimiento legal y pol\u00edtico de las mujeres:<br>sufragio, el derecho de propiedad, el acceso a la justicia, igualdad dentro del matrimonio, etc. Desde los a\u00f1os sesenta, una segunda ola de feminismo consider\u00f3<br>que no s\u00f3lo era necesario eliminar obst\u00e1culos legales, sino tambi\u00e9n la posici\u00f3n de<br>subordinaci\u00f3n de la mujer en la sociedad, as\u00ed que se concentr\u00f3 en el \u00e1mbito social<br>y econ\u00f3mico. En Estados Unidos y la Europa democr\u00e1tica <strong>sus debates y actos de<br>desobediencia civil reclamaron el control de la mujer sobre su cuerpo<\/strong> (anticoncepci\u00f3n<br>y aborto) y el fin de la discriminaci\u00f3n salarial y racial y de la violencia dom\u00e9stica.<br>En los pa\u00edses inmersos en la problem\u00e1tica de la descolonizaci\u00f3n o con<br>reg\u00edmenes dictatoriales, adoptaron una orientaci\u00f3n m\u00e1s pol\u00edtica, comprometida con<br>las luchas por la liberaci\u00f3n nacional, el racismo colonial, la injusticia social y la<br>falta de libertades. Desde los a\u00f1os noventa, la tercera ola ha asumido un nuevo concepto<br>de igualdad que no hace hincapi\u00e9 en las diferencias entre hombres y mujeres,<br>sino que enfatiza derechos culturales e individuales y plantea la existencia de m\u00faltiples<br>modelos de mujer, desde el reconocimiento de que las diferencias de raza,<br>religi\u00f3n, etnia y clase coexisten con el g\u00e9nero y determinan distintas necesidades,<br>experiencias y percepci\u00f3n de la realidad. El feminismo actual es mucho m\u00e1s heterog\u00e9neo<br>y desborda el \u00e1mbito de las organizaciones que se reconocen como feministas,<br>para trabajar en distintas causas (antirracismo, ecofeminismo, defensa de<br>homosexuales y transexuales, etc.) seg\u00fan la problem\u00e1tica nacional, desde todo tipo<br>de asociaciones de mujeres, ONG, partidos pol\u00edticos, sindicatos y organizaciones<br>campesinas, vecinales y otros movimientos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00cdndice de Desigualdad de G\u00e9nero<br>A pesar de los avances, queda mucho por hacer. El<strong>\u00cdndice de Desigualdad de G\u00e9nero,<br>elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, permite<br>medir por pa\u00eds la p\u00e9rdida de logros de sus mujeres en diversas dimensiones del desarrollo<br>humano (salud, educaci\u00f3n, trabajo, poder) a consecuencia de su desigual situaci\u00f3n<br>respecto de los hombres<\/strong>. Para ello se tienen en cuenta datos de mortalidad<br>maternal, fecundidad adolescente, esca\u00f1os en el parlamento, educaci\u00f3n secundaria<br>y participaci\u00f3n en el mercado de trabajo. La palabra g\u00e9nero remite a los atributos<br>culturales, sociales y de comportamiento, expectativas y normas asociadas a ser<br>hombre o mujer; unos tienen que ver con factores biol\u00f3gicos y otros con comportamientos<br>sociales aprendidos. No hay acuerdo entre los autores en este asunto, ni<br>tampoco en el concepto de equidad: para los m\u00e1s pr\u00f3ximos a la noci\u00f3n liberal cl\u00e1sica,<br>habr\u00eda que trabajar la igualdad de oportunidades eliminando barreras y educando,<br>porque el resto debe elegirlo la propia mujer seg\u00fan sus preferencias, que<br>pueden no ser iguales a las de los hombres (distintas prioridades vitales, menor esp\u00edritu<br>competitivo, prevenci\u00f3n hacia el riesgo). En cambio, buena parte de los sectores<br>feministas identifican equidad con igualdad de resultados: no basta con<br>eliminar obst\u00e1culos formales, porque las preferencias y actitudes son aprendidas,<br>por tanto, es necesario romper el c\u00edrculo vicioso de aspiraciones femeninas menos ambiciosas y pocas oportunidades con sistemas de cuotas y otro tipo de medidas<br>positivas.<br>Todos coinciden, sin embargo, en la necesidad de eliminar las grandes manifestaciones<br>de la desigualdad de g\u00e9nero.<strong>Las mayores perjudicadas son las mujeres de<br>menores ingresos, que viven en regiones pobres<\/strong> (\u00c1frica Subsahariana y Sur de Asia)<br>y mal comunicadas, con cifras de escolarizaci\u00f3n y atenci\u00f3n sanitaria baj\u00edsimas, sobre<br>todo si pertenecen a castas inferiores y minor\u00edas \u00e9tnicas, <strong>tienen discapacidades<\/strong> o habitan<br>en zonas rurales. Un ejemplo: el 60% de las ind\u00edgenas guatemaltecas son analfabetas,<br>20 puntos m\u00e1s que la media nacional.<br>Persiste un exceso de mortalidad femenina en pa\u00edses de bajo o medio desarrollo<br>que desapareci\u00f3 en Europa en 1950. Seg\u00fan Naciones Unidas, esa sobremortalidad<br>se cifra en unos cuatro millones de mujeres y ni\u00f1as al a\u00f1o (dos menos que en 1990):<br>casi el 40% eliminadas mediante el aborto por la selecci\u00f3n prenatal en funci\u00f3n de<br>sexo y el infanticidio (sobre todo en India, Asia Oriental, C\u00e1ucaso y Balcanes); otro<br>20% muertas en sus primeros a\u00f1os (Sur de Asia) y el 40% restante por complicaciones<br>del parto o embarazo y sida (\u00c1frica Subsahariana y Asia Meridional). Una<br>de cada catorce somal\u00edes muere de parto, frente a una de cada 11.400 suecas.<br>Persiste tambi\u00e9n el problema de las ni\u00f1as casadas antes de cumplir 18 a\u00f1os, en<br>muchos casos incluso antes de los 15. Los porcentajes son muy elevados en pa\u00edses<br>como N\u00edger (75%), Chad (72%), Banglad\u00e9s (66%) y rondan el 50% en buena parte<br>del \u00c1frica Subsahariana, India, Nicaragua y Nepal. <strong>El matrimonio en la infancia<\/strong><br>impide que la ni\u00f1a reciba educaci\u00f3n, puede destruir su salud y es un obst\u00e1culo para<br>la eliminaci\u00f3n de la pobreza y la promoci\u00f3n de la igualdad, porque desequilibra<br>a\u00fan m\u00e1s la relaci\u00f3n de poder a favor del marido y erosiona su derecho a decidir en<br>temas reproductivos. En muchos de estos pa\u00edses se practica, adem\u00e1s, la <strong>mutilaci\u00f3n<\/strong><br><strong>genital femenina<\/strong> (ablaci\u00f3n total o parcial de los genitales externos), con m\u00e1xima<br>prevalencia en \u00c1frica, sobre todo en la zona oriental del continente, que provoca<br>trastornos f\u00edsicos y mentales a corto y largo plazo, adem\u00e1s de mayor riesgo de complicaci\u00f3n<br>en el parto y<strong>mortalidad infantil <\/strong>por<strong>infecciones. <\/strong>Seg\u00fan Unicef, en pa\u00edses<br>como Somalia, Guinea y Yibuti, la prevalencia est\u00e1 por encima del 90% (esa es la<br>cifra en Egipto) de manera que hay 130 millones de mujeres y ni\u00f1as que sufren las<br>consecuencias de esta mutilaci\u00f3n.<br>Las mujeres son las v\u00edctimas de algunos tipos espec\u00edficos de agresi\u00f3n. En los<br>conflictos armados persiste el uso de la violencia sexual contra la mujer (violaci\u00f3n o<br>esclavitud sexual) a pesar de que desde las guerras de Bosnia y Ruanda se reconoci\u00f3<br>como crimen de lesa humanidad. Otra forma de violencia son los delitos<br>cometidos contra mujeres para preservar la honra de la familia o la autoridad masculina,<br>si se sospechan comportamientos inmorales. En pa\u00edses como Afganist\u00e1n,<br>pese a que la Constituci\u00f3n de 2004 recoge la igualdad del hombre y la mujer ante<br>la ley, se sigue obligando a la mujer violada a casarse con el violador, se permite<br>la entrega o intercambio de ni\u00f1as para arreglar disputas y \u00e9stas pueden ser asesinadas<br>o mutiladas para salvaguardar el honor si han sido violadas o tratan de es-capar de un matrimonio violento. En el caso de la violencia dom\u00e9stica o de g\u00e9nero,<br>se trata de una manifestaci\u00f3n de la falta de igualdad en el hogar. Los n\u00fameros son<br>escandalosos: entre un 6 y un 68% de mujeres, seg\u00fan el pa\u00eds, habr\u00edan sufrido agresiones<br>f\u00edsicas o sexuales de su pareja o de alg\u00fan conocido en alg\u00fan momento de<br>su vida. Las cifras de la OMS (2002) hablan de entre el 6 al 10% en la UE, 25%<br>en Brasil y Serbia, 50% en Per\u00fa, 54% en Etiop\u00eda y 68% en Uganda. A veces este<br>tipo de violencia es aceptado o disculpado en porcentajes muy elevados: el 81%<br>de las et\u00edopes lo justifican si queman la comida, discrepan de su marido o le niegan<br>sexo.<br>Un tercer cap\u00edtulo es el d<strong>esigual acceso a oportunidades econ\u00f3micas<\/strong>. El 45% de<br>la fuerza de <strong>trabajo agr\u00edcola lo realizan mujeres,<\/strong> pero s\u00f3lo entre un 10 y un 20% son<br>pr