{"id":1258,"date":"2023-07-21T09:48:27","date_gmt":"2023-07-21T09:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=1258"},"modified":"2025-11-16T20:02:07","modified_gmt":"2025-11-16T20:02:07","slug":"historia-social-de-la-edad-moderna","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=1258","title":{"rendered":"Historia Social de la Edad Moderna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a1Nuevo m\u00f3vil de contacto 690 303 447, siempre a su disposici\u00f3n!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tambi\u00e9n puede concertar cita en el<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>656 256 803.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tel\u00e9fono fijo Despacho 1: 958 68 80 03.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tel\u00e9fono fijo Despacho 2: 958 68 09 00.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>E-mail:&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"mailto:elisabeth.gutierrez.alcala@gmail.com\">elisabeth.gutierrez.alcala@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>E-mail despacho:\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"mailto:despacho@todo-derecho.com\"><strong>despacho@todo-derecho.com<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ELISABET NATIVIDAD GUTI\u00c9RREZ ALCAL\u00c1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Abogada. Col.n\u00ba 6.346 en el Ilustre Colegio de Abogados de Granada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Direcci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\/Juan Pedernal, n\u00ba 4, BAJOS. C.P. 18.500 Guadix (Granada).<br>Residencial Paraiso de Macael.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro despacho jur\u00eddico le ofrece un servicio especializado en asesoramiento jur\u00eddico sobre Arte y patrimonio art\u00edstico, hist\u00f3rico y cultural y como influy\u00f3 la historia social en el arte de la Edad Moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poquito de historia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los principales rasgos de la sociabilidad de las \u00e9lites nobiliarias durante el Antiguo R\u00e9gimen cambiaban a lo largo del siglo XVI, XVII y XVIII, cuya sociabilidad estaba \u00edntimamente relacionada con el \u00abRenacimiento\u00bb, \u00abBarroco\u00bb e \u00abIlustraci\u00f3n\u00bb respectivamente y su forma del disfrute relacionado con el arte en mayor o menor medida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XVI partimos de la base de la salida de la \u00e9poca feudal donde el divertimento de la clase nobiliaria se reduc\u00eda a los castillos altamente fortificados contra los enemigos. Se celebraban festejos, bailes, grandes banquetes en honor de la celebraci\u00f3n de uniones matrimoniales, nacimiento de pr\u00edncipes, infantes, segundones; tambi\u00e9n se celebraban las victorias de las batallas, los acuerdos de Tratados de Paz, visitas de los reyes de otras cortes, emperadores, etc&#8230; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el exterior pr\u00f3ximo a los castillos se celebraban los juegos de justas que eran realmente peligrosos, entre otros juegos de car\u00e1cter masculino y las damas se divert\u00edan con otros juegos en los patios y salones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si lo comparamos con el siglo XVII la cosa cambia, ya que la sensaci\u00f3n de peligro y ataque del enemigo es (casi nula); ya la nobleza no reside estrictamente en los castillos antiguos por razones de seguridad, para el disfrute de la nobleza se han construido grandes palacios en los que prima ense\u00f1ar a los otros nobles todo su poder, lujo y riquezas, por ejemplo, los palacios de los Medici, Rucellai, Ricci en la zona de Italia, Louvre, Versalles con Luis XIV en Francia (absolutismo) y por ejemplo el Retiro en Espa\u00f1a y as\u00ed paso sucesivamente con otras monarqu\u00edas. Los festejos del siglo XVII coinciden con los festejos que se celebraban en el siglo XVI a\u00f1adiendo celebraci\u00f3n de cumplea\u00f1os del momento y otras novedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sol\u00eda ser muy usual acudir a los pabellones de caza y palacetes para los festejos y as\u00ed sal\u00edan de los grandes palacios comunes de la Corte y tambi\u00e9n era frecuente celebrar acontecimientos relacionados con el Rey en casas se\u00f1oriales de otros nobles, como marqueses, duquesses, etc&#8230;; (en estas ocasiones tiraban la casa por la ventana), los dispendios corr\u00edan a cargo del noble, entre otros, manjares ex\u00f3ticos, juegos en los jardines con artificios, vest\u00edan los mejores ropajes, la poblaci\u00f3n o ciudad donde se celebraba el festejo se transformaba radicalmente, se engalanaban las calles con una gran teatralidad, la casa del se\u00f1or se divid\u00eda en varias estancias para celebrar cada tipo de acto, dividiendo a veces entre hombres o mujeres o el tipo de fest\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de sociabilidad en ocasiones llevaba a la ruina a algunas familias nobles, ya que a veces los ingresos eran menores que los gastos acumulados en un a\u00f1o. Este tipo de sociabilidad de las \u00e9lites nobiliarias era impensable para los pobres, marginados, campesinos, comerciantes o peque\u00f1os burgueses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en el siglo XVIII nos encontramos con otro tipo de divertimento o sociabilidad de la \u00e9lite, de nuevo se disfruta en los grandes palacios aunque no se prescinde de los pabellones de caza u otros palacios de veraneo, estamos en la Ilustraci\u00f3n  y se disfruta de las conversaciones en los grandes salones de multitud de tem\u00e1tica, pintura, escultura, arquitectura, medicina, ciencias naturales, pol\u00edtica, moda, sociedad, conversaciones inteligentes de personajes y sus teor\u00edas como Diderot, Rousseau, Kant, Richelieu, Montesquieu; prima poner en alza el saber y la raz\u00f3n que derivan del Humanismo, todo este nuevo divertimento deriva en la plasmaci\u00f3n de la famosa enciclopedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo esto tambi\u00e9n influye el Despotismo Ilustrado, sobre todo en la primera mitad del siglo XVIII, ejemplo Carlos III en Espa\u00f1a. Esto se traslad\u00f3 a todas las cortes como Inglaterra, Francia, Inglaterra, etc&#8230; Evidentemente no faltan los festines, el lujo, la riqueza, etc&#8230; pero no todo era de color de rosa, los pobres y marginados no ten\u00edan acceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a las bases econ\u00f3micas de su poder y el modo de vida a partir de las propiedades de la tierra de la nobleza, es decir, los ingresos derivan y es com\u00fan en las tres centurias que la nobleza se enriquezca de todo lo obtenido de las tierras en propiedad, bien derivado del dinero que obtienen de los arrendamientos de las tierras a los campesinos, por la venta de lo cultivado en las propias tierras por mecanismos de servidumbre o semi esclavitud, segunda servidumbre en Europa Central del Este o tambi\u00e9n directamente de lo producido por la explotaci\u00f3n de esclavos de \u00c1frica que eran trasladados a Norteam\u00e9rica, islas caribe\u00f1as por Inglaterra, neerlandeses, Francia, Espa\u00f1a, etc&#8230;, esto a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII para el cultivo del algod\u00f3n y otros .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros ingresos los obten\u00eda la nobleza y tambi\u00e9n el clero por el pago de impuestos de lo que deriva de la tierra (para la iglesia el diezmo) o utilizando el sistema de corveas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Don Diego de Torres Villarroel.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PALABRAS CLAVE.<br>ORATORES \u2010 BELLATORES \u2013 LABORATORES \u2010 SOCIEDAD ESTAMENTAL \u2013 ANTIGUO R\u00c9GIMEN \u2013DESIGUALDAD \u2013 CRITICA SOCIAL \u2013 POBREZA \u2013 RIQUEZA \u2010 INQUISICI\u00d3N<br>Para comprender la obra que debemos comentar y relacionarlo con la Historia Social de la Edad Moderna, primero es imprescindible repasar su vida y comprobar c\u00f3mo influye su experiencia personal en su forma de escribir y transmitir sus vivencias.<br>Don Diego de Torres Villarroel naci\u00f3 en Salamanca y tuvo una vida extremadamente<br>azarosa. Hijo del librero don Pedro de Torres arruinado por la Guerra de Sucesi\u00f3n y de do\u00f1a Manuela de Villarroel. Se ha documentado la fecha de su bautismo el 18 de junio de 1694. Diego de Torres ten\u00eda un esp\u00edritu muy rebelde y por tanto no aceptaba su destino de pobreza y sumisi\u00f3n de la \u00e9poca y encontr\u00f3 en la escritura su instrumento de rebeld\u00eda y de cr\u00edtica constante a la sociedad que le toc\u00f3 vivir. Evidentemente ese esp\u00edritu cr\u00edtico le reportar\u00eda numerosos problemas con la justicia, con compa\u00f1eros y terceras personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Don Diego de Torres Villarroel, gran erudito y de gran sapienza, muy a su pesar debido a la pobreza familiar acepta ordenarse como subdi\u00e1cono, accede a la universidad pero en breve abandona, realiza un viaje a Portugal y posteriormente reingresa en la Universidad y retoma sus estudios.<br>Sufri\u00f3 una breve e injusta prisi\u00f3n pues fue acusado de satirizar a los jesuitas en el conflicto de la alternancia de c\u00e1tedras. Posteriormente se gradu\u00f3 de Bachiller en Artes. Fue nombrado profesor sustituto de Matem\u00e1ticas y Astrolog\u00eda en 1718. Despu\u00e9s marcha a Madrid en 1720, donde pronto encontrar\u00e1 la protecci\u00f3n de la condesa de los Arcos y otros nobles, tambi\u00e9n realiz\u00f3 estudios de Medicina, luch\u00f3 para evitar la prohibici\u00f3n de imprimir sus famosos almanaques. Recibi\u00f3 muchos ataques y s\u00e1tiras a prop\u00f3sito de sus obras, imparti\u00f3 clases de matem\u00e1ticas en la Universidad de Salamanca. Incluso La Santa Inquisici\u00f3n conden\u00f3 su \u201cVida natural y cat\u00f3lica\u201d, autorizada y publicada trece a\u00f1os antes, adem\u00e1s fue ordenado sacerdote y<br>finalmente muere el 19 de junio de 1770 en el Palacio de Monterrey, donde resid\u00eda como<br>administrador de los bienes salmantinos del duque de Alba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor realiza una cr\u00edtica social de la caracter\u00edstica esencial de la sociedad del<br>Antiguo R\u00e9gimen en estamentos o estratos superpuestos que proced\u00edan de la vieja divisi\u00f3n medieval, regida por el principio de desigualdad de todos los grupos e individuos.<br>Dependiendo de quien fuera el padre o madre de una persona o simplemente el lugar<br>de nacimiento de un individuo de aquella sociedad, delimitaba el hecho de poder acceder o no a la riqueza, bienestar, estudios, propiedades, herencias, etc\u2026 y esta afirmaci\u00f3n queda clara cuando el propio Diego de Torres Villarroel expresa: \u201cEs por esto y \u00e0 vosotros infelizes, os condena la suerte \u00e0 perpetua fatiga\u201d.<br>El factor suerte pod\u00eda jugar a favor o en contra de una vida c\u00f3moda o de una vida<br>infeliz y aunque resulte m\u00e1s exagerado que lo explicado por Diego de Torres Villarroel de una forma menos agresiva, como ejemplo visual y gr\u00e1fico, la pel\u00edcula \u201cEl Perfume\u201d de 2006, representa a la perfecci\u00f3n lo que pudiera sentir Diego de Torres en aquella sociedad estamental tan injusta.<br>Es muy recomendable el visionado de toda la pel\u00edcula, como ejemplo de la sociedad<br>del siglo XVIII (la cruda realidad), aunque est\u00e1 ambientada en la Francia de aquella \u00e9poca, el modus vivendi bien pod\u00eda ser parecido en las ciudades espa\u00f1olas como Madrid, Sevilla, Barcelona, etc\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pinchar en el enlace para comprobar el factor suerte. Visualizar a partir del minuto 4:58.<br>https:\/\/youtu.be\/G5ZK5SZqb_0<br>Evidentemente todos aquellos que pertenec\u00edan al campesinado, al pueblo urbano o<br>marginados nunca en la vida pod\u00edan acceder ni so\u00f1ar con tener entre sus manos un \u201cLarraga\u201d (manual de confesores), a pesar de que el Clero se consideraba con un car\u00e1cter abierto, al que en teor\u00eda todo el mundo pod\u00eda acceder y mucho menos disponer de un \u201cInstituta\u201d (que son un conjunto de libros o manuales destinado a la ense\u00f1anza introductoria de lo que se conoce como el Derecho Romano que se explicaba en aquella \u00e9poca).<br>Aunque no se trate exactamente de la misma tem\u00e1tica \u201cCartilla rustica, phisica visible, y astrolog\u00eda innegable: lecciones de agricultura, y juizios pastoriles, para hacer docto al rustico\u201d podr\u00eda compararse o equiparar con obras tan relevantes como el Lazarillo de Tormes, el Quijote, Guzm\u00e1n de Alfarache, etc.,\u2026 por la cr\u00edtica en toda regla a la sociedad y escenificaci\u00f3n del momento que realiza el autor (mezcla de picaresca, drama, dificultades de la vida, etc\u2026).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\">Mundo colonial, alteridad y subalternidad.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las caracter\u00edsticas de Europa y de las colonias durante la Modernidad es la <strong>desigualdad social <\/strong>consentida y otras potenciada por el conformismo de una <strong>mentalidad cristiana<\/strong> y en exceso <strong>jerarquizante<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista jurisdiccional, la idea de una <strong>sociedad corporativa <\/strong>como fue la del periodo moderno se explica con la <strong>met\u00e1fora<\/strong> que la compara con el <strong>cuerpo humano.<\/strong> El rey ser\u00eda la cabeza ejerciendo funciones dominantes y por tanto en ese cuerpo todos los \u00f3rganos resultan indispensables, pues entonces, la cabeza no subsistir\u00eda que ser\u00eda el propio rey.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este caso el <strong>pobre<\/strong> <strong>es un ser necesario<\/strong> para la <strong>salvaci\u00f3n eterna del rico<\/strong> que le concede <strong>limosna<\/strong> y para mantener un <strong>r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n<\/strong> en el que el acceso a<br>los recursos m\u00e1s b\u00e1sicos es un elemento vetado a los grupos m\u00e1s desfavorecidos de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Influ\u00eda mucho los bajos salarios como el alza de precios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edward Said (cr\u00edtico y te\u00f3rico literario y musical, y activista palestino-estadounidense. Fue autor y analista de fama mundial, y miembro del Consejo Nacional Palestino).&nbsp; Habla del termino b\u00e1rbaro. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un espacio familiar que es \u201cnuestro\u201d y un espacio no familiar que es el \u201csuyo\u201d es una manera de hacer distinciones geogr\u00e1ficas que pueden ser totalmente arbitrarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">POBREZA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se acced\u00eda generalmente de id\u00e9ntica manera de como se llegaba a la riqueza de forma m\u00e1s directa: casi siempre por medio de la herencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desamparo institucionalizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pobre  dependi\u00f3 de traspasos de rentas y bienes voluntarios de los otros miembros de la sociedad de que formaba parte.  Las autoridades del momento distingu\u00edan entre diferentes tipolog\u00edas de pobres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pobres verdaderos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caracterizados por una dignidad y una verg\u00fcenza evang\u00e9licas, y fueron los mendigos en los que recayeron los esfuerzos p\u00fablicos y privados basados en la caridad.  Este tipo de pobre era visto como \u201cbueno\u201d y un buen preceptor de la limosna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pobres falsos.  Sobre todo en el siglo XVI y XVII, la picaresca espa\u00f1ola m\u00e1s cotidiana muy representada en la literatura espa\u00f1ola del Siglo de Oro. Ejemplo: Lazarillo de Tormes o en El Busc\u00f3n de Francisco de Quevedo. Sistem\u00e1ticamente perseguidos y reprendidos. Eran vistos como ladrones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Europa Moderna resultaba dif\u00edcil diferenciar a los \u201cmiserables\u201d de los \u201ctruhanes\u201d, es decir, los simples<br>delincuentes. Exist\u00edan muchas advertencias sobre estos falsos pobres en obras como: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Liber vagatorum<\/strong>.  Arquetipo del pauperismo que conoci\u00f3 numerosas ediciones despu\u00e9s de que viese por vez primera la luz hacia el a\u00f1o 1509\/1510.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Il Vagabondo<\/strong>, una reelaboraci\u00f3n del <strong>Speculum cerretanorum<\/strong>, dio buena cuenta de las hermandades de estafadores y vagabundos (conocidos como cerretani) que, especialmente en <strong>Umbria<\/strong>, la regi\u00f3n del centro de Italia, recorr\u00edan campos<br>y ciudades ense\u00f1ando falsas im\u00e1genes milagreras o haci\u00e9ndose pasar por enfermos para vivir a costa de los piadosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vendedores ambulantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gitanos<\/strong>,  car\u00e1cter n\u00f3mada e itinerante. Padec\u00edan un castigo selectivo, con tristes hitos como la <strong>Gran Redada <\/strong>orquestada en Espa\u00f1a por el <strong>marqu\u00e9s de la Ensenada en 1749<\/strong>, que ten\u00eda que ver en \u00faltima instancia con su no integraci\u00f3n en la comunidad espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo parecido tambi\u00e9n ocurri\u00f3  en las zonas del Levante espa\u00f1ol con los <strong>moriscos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como castigo sol\u00edan enviarlos a  <strong>galeras<\/strong>, cuando no se produc\u00edan mutilaciones o el castigo mediante la obligaci\u00f3n de participar en otros <strong>trabajos forzados<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los <strong>peregrinos <\/strong>del Camino de Santiago (Galicia- Espa\u00f1a) se les limitaba su deambular a una franja de terreno que se extend\u00eda pocos quil\u00f3metros al norte y al sur del eje jacobeo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan <strong>Jos\u00e9 Antonio Maravall<\/strong>:  \u00abEl Estado Moderno no eludi\u00f3 jam\u00e1s el trato desigual entre personas: busc\u00f3 siempre proteger al pobre justificado y, al mismo tiempo que pretendi\u00f3 frenar el crecimiento del n\u00famero de marginados, perpetu\u00f3 la desigualdad sentando las bases de una \u201cmarginaci\u00f3n permanente y consentida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan <strong> Frantisek Graus<\/strong>, los pobres fueron individuos \u201cfelices\u201d, construidos y exaltados por la necesidad y por una literatura eclesi\u00e1stica que los identificaba como prototipos de vida evang\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan<strong> Julio Valde\u00f3n<\/strong>, los pobres tambi\u00e9n fueron, ante todo, aquellos individuos que carecieron de los elementos<br>m\u00e1s indispensables para subsistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Manuel Fern\u00e1ndez \u00c1lvarez  ser pobre fuese entonces, quiz\u00e1s pensando en el p\u00edcaro, una verdadera profesi\u00f3n. Hacer especial hincapi\u00e9 al <strong>bandolerismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>bandoleros<\/strong> responder\u00edan con sus pr\u00e1cticas a una necesidad procedente de la <strong>miseria<\/strong> m\u00e1s elemental, tambi\u00e9n beber\u00edan de los h\u00e1bitos y la tradici\u00f3n de violencia que eran consustanciales a toda la sociedad moderna. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bandido, en cualquier caso, era aquel que se hallaba <strong>proscrito<\/strong> y que, en consecuencia, se ubicaba voluntaria o involuntariamente en los m\u00e1rgenes de una sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la etimolog\u00eda italiana, el bandito era aquel individuo que hab\u00eda sido expulsado mediante un bando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bandolerismo, ha llegado a decir Fernand Braudel, fue una forma menor o latente de los grandes alzamientos campesinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bartolom\u00e9 Benassar estim\u00f3 aproximadamente para el Valladolid del siglo XVI que un 10% de su poblaci\u00f3n estaba compuesta por pobres. Pero el pobre es con frecuencia un individuo itinerante que escapa de esas cuentas por m\u00e1s que el aparato represor y regenerativo de las instituciones del Antiguo R\u00e9gimen pretenda contabilizarlo y limitar su movilidad geogr\u00e1fica incluso mediante el establecimiento de hospicios y otras instituciones asistenciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA ALTERIDAD COMO PRINCIPIO DE MARGINACI\u00d3N<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pobres, adem\u00e1s de representar un caso t\u00edpico de subalternidad, daban pie igualmente a una construcci\u00f3n de la <strong>otredad<\/strong> que era operada por los miembros de la comunidad pol\u00edtica en la que parec\u00edan no encajar si es que no eran \u201c<strong>buenos pobres<\/strong>\u201d. As\u00ed, frente al vecino que te\u00f3ricamente llevaba una vida ordenada y sencilla, conforme a la costumbre y la religi\u00f3n, y frente a las unidades familiares que ese encabezaba, la alteridad constru\u00eda la imagen de unos sujetos<br>desarraigados que ya fuera por unas condiciones econ\u00f3micas precarias o por otros factores se situaban en los m\u00e1rgenes de ese cuerpo pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablamos de criterios \u00e9tnicos y culturales.  En cuanto al termino otredad tambi\u00e9n nos referimos a los gitanos, comunidad morisca y a los nuevos cristianos en lo que al territorio espa\u00f1ol se refiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo,  el mero hecho de que una determinada poblaci\u00f3n se ubicase en una zona pr\u00f3xima a una frontera pol\u00edtica pod\u00eda, por ejemplo, ser un elemento determinante para desconfiar de ella debido a sus contactos cotidianos con extranjeros. El caso de los rayanos, esto es, los habitantes de la Raya -la frontera hispano-portuguesa-, constituye en<br>este sentido un claro ejemplo de construcci\u00f3n de alteridad, asociada adem\u00e1s a la imagen del r\u00fastico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diferencias ling\u00fc\u00edsticas tambi\u00e9n jugaron  un papel preponderante en esta diferenciaci\u00f3n. Los habitantes de <strong>Barrancos<\/strong>, una poblaci\u00f3n portuguesa asentada junto a la frontera y en la que a\u00fan hoy se habla un dialecto altamente influenciado por el espa\u00f1ol de Andaluc\u00eda, \u201cni eran portugueses ni dejaban de serlo\u201d, se dec\u00eda en una cr\u00f3nica del siglo<br>XVII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si nos fijamos en el mundo del teatro: la commedia dell\u2019arte italiana, el teatro cl\u00e1sico ingl\u00e9s o las comedias castellanas son todo un compendio de clich\u00e9s y estereotipos que ofrecen claves para entender qu\u00e9 acentos eran entendidos como rid\u00edculos, pueblerinos o despreciables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo del castellano hablado por la nobleza gallega de la segunda mitad del siglo XVII mezclando vocablos castellanos y gallegos: de sus miembros se dec\u00eda frecuentemente que ten\u00edan \u201cpronunciaci\u00f3n gallega\u201d. Pero lejos de ser bien recibido, ese acento provocaba la risa de personas como el notario apost\u00f3lico Joseph de Casanova cuando en 1650 afirmaba que \u201clos de Castilla la Vieja, Monta\u00f1eses y Gallegos usan infinidad de vocablos con tan mal sonido que nos mueve la risa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre Mart\u00edn Sarmiento se\u00f1ala pistas cuando dice que en la ciudad de Madrid los hablantes se delataban en el siglo XVIII \u201cpor el acento, frase, pronunciaci\u00f3n o voces\u201d, si bien denunciaba despu\u00e9s que solamente se re\u00edan del deje gallego, ha recordado el socioling\u00fcista Henrique Monteagudo. Pero si la historia del acento nos habla de estereotipos, la historia del no-acento, es decir, la tendencia a ocultar el acento -han apuntado Peter Burke y otros autores-, puede servir para percibir cambios en las pr\u00e1cticas y mentalidades pol\u00edticas de la \u00e9poca: las formas est\u00e1ndar de las lenguas vern\u00e1culas expresar\u00edan, frente a la diversidad, la posici\u00f3n de preeminencia de unas \u00e9lites que no solamente se distanciaban de las tradiciones cl\u00e1sicas, sino tambi\u00e9n de la cultura popular con sus idiomas regionales o sus dialectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00c1S ALL\u00c1 DE EUROPA.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos referimos a la diferenciaci\u00f3n cultural: la del salvaje o el b\u00e1rbaro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Roger Bartra, \u201cel salvaje es un hombre europeo, y la noci\u00f3n de salvajismo fue aplicada a pueblos no europeos como una transposici\u00f3n de un mito perfectamente estructurado cuya naturaleza solo se puede entender como parte de la evoluci\u00f3n de la cultura occidental\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Anthony Padgen,  se deb\u00eda distinguir a los miembros de la sociedad a la que pertenec\u00eda el observador de los que no lo eran.  Desde la \u00e9poca cl\u00e1sica, el concepto de b\u00e1rbaro era un t\u00e9rmino que calificaba a los no griegos o, por extensi\u00f3n, a los no europeos.  Por ejemplo turcos, escitas, et\u00edopes, irlandeses y normandos, etc&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los griegos hab\u00edan acu\u00f1ado el t\u00e9rmino b\u00e1rbaro con el significado de \u201cextranjero\u201d, pero hacia el siglo IV de nuestra era \u201cb\u00e1rbaro\u201d ya se hab\u00eda convertido en una palabra que solamente se usaba para referirse a los inferiores <strong>(inferioridad)<\/strong>. Entend\u00edan que no  ten\u00edan capacidad para formar <strong>sociedades civiles<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los europeos, entrada ya la Edad Moderna, los indios americanos y los africanos vistos como nuevos viejos<br>b\u00e1rbaros- eran, en el peor de los casos, \u201cmiembros defectivos de su propia especie\u201d. Incapacitados totalmente para la <strong>doctrina cristiana<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Col\u00f3n comparaba a los indios con los <strong>africanos<\/strong> y los <strong>canarios<\/strong>; pero tambi\u00e9n se refer\u00eda a las amazonas y a los antrop\u00f3fagos caribe\u00f1os que las atend\u00edan. Am\u00e9rica, como aparece en los escritos de Col\u00f3n, pero tambi\u00e9n en los de Vespucci y Pigafetta, a prop\u00f3sito de la circunnavegaci\u00f3n magall\u00e1nica, rara vez se ve\u00eda como algo nuevo: resultaba una<br>extensi\u00f3n de realidades conocidas ya fueran estas tangibles o imaginarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los b\u00e1rbaros, se dijo, eran hombres que no hab\u00edan logrado progresar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Controversia de Valladolid<\/strong>.  El reconocimiento de una \u201cdiferencia cultural\u201d no fue sino una forma de encubrir una \u201cdiferencia colonial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un indio, dir\u00e1n tanto Francisco de Vitoria como Montaigne, no se diferencia tanto de un r\u00fastico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los argumentos de Vitoria, se ha dicho, resuena la concepci\u00f3n aristot\u00e9lica respecto a la posici\u00f3n dominante del libre<br>sobre el siervo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Las Casas,  los espa\u00f1oles hab\u00edan sido \u201cb\u00e1rbaros\u201d en su trato con los indios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>LA CONFLICTIVIDAD SOCIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados del siglo XVI el embajador veneciano en Espa\u00f1a, Antonio Tiepolo, afirm\u00f3 en una de sus relaciones que en Castilla la justicia se ejercitaba \u201ccon igual rigor con los Grandes que con cualquier otro individuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La apreciaci\u00f3n del diplom\u00e1tico era compartida por otros autores, como el viajero franc\u00e9s Bartolom\u00e9 Joly.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Castilla de Felipe II las alteraciones de 1591 tras la aprobaci\u00f3n del Servicio de los Millones son una prueba de ello, as\u00ed como los motines de naturaleza anti-fiscal que tuvieron lugar durante el reinado de Felipe IV (por ejemplo, el mot\u00edn de la sal de 1632).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan E. P. Thompson (escuela marxista brit\u00e1nica) se refer\u00eda a la \u201ceconom\u00eda moral de la multitud\u201d, concepto que invent\u00f3 el mismo.  Este concepto surge como clave explicativa para comprender las reivindicaciones de los grupos populares durante el Antiguo R\u00e9gimen.  \u00abLa gente protesta cuando tiene hambre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA ECOMON\u00cdA MORAL DE LA MULTITUD.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las descripciones de los motines populares en las que estos surgen como <strong>movimientos ocasionales<\/strong> y espasm\u00f3dicos en la trama hist\u00f3rica constituyen un lugar com\u00fan en los estudios sobre las <strong>revueltas populares<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha hablado de las masas como de marionetas, carentes de motivaciones y sin ninguna capacidad organizativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bastaba una <strong>mala cosecha<\/strong> o una <strong>disminuci\u00f3n en el comercio<\/strong> para encontrar una explicaci\u00f3n a esos fen\u00f3menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A comienzos del <strong>siglo XVIII<\/strong> los motines estaban guiados por el resentimiento y que surg\u00edan siempre en momentos en los que el <strong>desempleo<\/strong> y los <strong>altos precios<\/strong> se combinaban creando condiciones insoportables. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se produc\u00edan<strong> ataques<\/strong> contra <strong>tratantes<\/strong> de cereales y molineros, siendo adem\u00e1s estos ataques simples excusas para el <strong>crimen<\/strong> y para la aparici\u00f3n de toda clase de <strong>malhechores<\/strong> o \u201c<strong>rebeliones del est\u00f3mago\u201d<\/strong> enfatizando una apuesta explicativa en la que la <strong>violencia<\/strong> surg\u00eda \u00fanicamente como un burdo recurso instintivo frente al hambre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mot\u00edn de subsistencia en la Inglaterra del siglo XVIII fue una forma muy compleja de acci\u00f3n popular indirecta, disciplinada y con claros objetivos, siendo esta definici\u00f3n trasladable a otros \u00e1mbitos durante la modernidad europea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los motines de subsistencia encontraban su origen en un <strong>alza vertiginosa<\/strong> de los <strong>precios<\/strong>, motivada por pr\u00e1cticas de los<br>comerciantes tales como la <strong>especulaci\u00f3n<\/strong>, o en el <strong>hambre<\/strong>. Pero estos agravios operaban dentro de un consenso popular que establec\u00eda, dentro de una noci\u00f3n consensuada de aquello que era el bien com\u00fan, qu\u00e9 pr\u00e1cticas eran leg\u00edtimas y cu\u00e1les ileg\u00edtimas en la comercializaci\u00f3n, en la elaboraci\u00f3n del pan y en otras actividades relacionadas con el<br>mantenimiento y la subsistencia de la comunidad local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>EL PRECIO DEL PAN Y LOS MOTINES POPULARES<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escasez o la subida de los precios era generalmente una condici\u00f3n previa a todas esas propuestas populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os de <strong>malas cosechas<\/strong> los grupos populares urbanos estaban a merced de las decisiones sobre la venta y el precio de los alimentos, y as\u00ed se entienden sus exigencias para que, por ejemplo, demandasen a las <strong>magistraturas <\/strong>ciudadanas que obligasen a los <strong>panaderos <\/strong>y a los <strong>intermediarios<\/strong> a vender por ejemplo el pan a un precio que las personas se pudiesen costear. Se produc\u00edan concentraciones ante las casas consistoriales, los <strong>revuelos<\/strong> en las <strong>plazas<\/strong> de <strong>abastos <\/strong>e incluso el <strong>pillaje<\/strong> hasta que las autoridades se ve\u00edan forzadas a suspender los env\u00edos de grano al exterior o a regular el precio son manifestaciones de un entendimiento consensuado del bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El historiador franc\u00e9s Yves-Marie Berc\u00e9 dec\u00eda  \u00ablos m\u00e1s necesitados se hab\u00edan visto empujados a alimentarse a base de hierbas o a \u201cdevorar a sus propios v\u00e1stagos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las subidas puntuales de los <strong>derechos aduaneros<\/strong> o la <strong>elevada tasaci\u00f3n<\/strong> sobre elementos esenciales para la<br>conservaci\u00f3n, tales como la sal, hac\u00edan que la <strong>conflictividad<\/strong> creciese.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>revueltas<\/strong> pod\u00edan ser tambi\u00e9n consecuencia de una <strong>presi\u00f3n militar<\/strong> que, en coyunturas de <strong>guerra<\/strong>, ahogaba la cotidianeidad de esas sociedades. En el caso de las <strong>machinadas (o matxinadas)<\/strong>, las revueltas sucedidas a lo largo del siglo XVIII en las <strong>provincias vascas<\/strong>, se ha se\u00f1alado que los elementos que confluyeron para hacer posible su aparici\u00f3n estuvieron relacionados con una <strong>coyuntura agraria ca\u00f3tica<\/strong>, una <strong>tributaci\u00f3n extraordinaria<\/strong> y una <strong>situaci\u00f3n b\u00e9lica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>aumento del precio del pan<\/strong> es tambi\u00e9n el detonante de los sucesos acaecidos en<strong> Madrid <\/strong>en torno al <strong>mot\u00edn de Esquilache<\/strong>, acompa\u00f1ado adem\u00e1s de un <strong>descenso en los salarios<\/strong> a mediados del siglo XVIII. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las llamadas \u201c<strong>insurrecciones<\/strong>\u201d o \u201c<strong>levantamientos de los pobres<\/strong>\u201d que desde 1709 y hasta 1800- 1801 se producen en <strong>Inglaterra<\/strong> tambi\u00e9n apuntan hacia esa direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todo esto debemos sumar  las <strong>pol\u00edticas de liberalizaci\u00f3n<\/strong> del <strong>mercado de granos<\/strong> que atentaban contra el ordenamiento planteado por las <strong>comunidades locales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Modelo de corte paternalista<\/strong> consist\u00eda en que  la <strong>comercializaci\u00f3n<\/strong> de los productos deb\u00eda ser, en lo posible, <strong>directa<\/strong>, del <strong>agricultor al consumidor<\/strong>, de suerte que los productores deb\u00edan conducir sus bienes al mercado local no vendi\u00e9ndolo mientras estuviese en las mieses y tampoco retenerlo con la esperanza de subir los precios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cre\u00eda que los mercados deb\u00edan estar controlados: no se pod\u00edan hacer ventas antes de determinadas horas que eran<br>anunciadas al toque de las campanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>pobres<\/strong> deb\u00edan tener la oportunidad de comprar primero el grano y s\u00f3lo cuando sus necesidades estuviesen cubiertas una segunda campana permitir\u00eda que los <strong>comerciantes al por mayor<\/strong> pudiesen adquirir sus productos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Sevilla, por ejemplo, estaba establecido que esos <strong>comerciantes<\/strong> \u00fanicamente pudiesen participar en el comercio <strong>despu\u00e9s del mediod\u00eda <\/strong>y que las <strong>reventas<\/strong> s\u00f3lo pudiesen ser practicadas <strong>extramuros<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>molineros <\/strong>y los <strong>panaderos<\/strong> eran considerados <strong>servidores de la comunidad<\/strong> en la que trabajaban no para lucrarse sino para lograr una <strong>ganancia razonable<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero resultaba del todo imposible limitar los precios de forma constante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo \u201cpaternalista\u201d iba perdiendo terreno hasta que una nueva insurrecci\u00f3n lo situaba de nuevo como soluci\u00f3n exigida por los populares frente a la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era frecuente que la<strong> multitud<\/strong> exigiese a las <strong>autoridades locales<\/strong> que tomasen partido en el <strong>mot\u00edn<\/strong> y que, en cierto modo, lo aprobasen o <strong>sancionasen<\/strong> poni\u00e9ndose del lado del pueblo al reconocer los <strong>derechos<\/strong> demandados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dichos derechos sol\u00edan consistir en un <strong>justiprecio<\/strong> o en el <strong>acceso<\/strong>, <strong>sin trabas ni dificultades<\/strong>, a un abastecimiento que resultaba b\u00e1sico para el sustento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que en las zonas productoras los movimientos y las protestas iban encaminados a evitar la extracci\u00f3n de granos; en los n\u00facleos urbanos se tem\u00eda el desabastecimiento exigiendo a aquellos que tuviesen bienes almacenados a ponerlos de inmediato a disposici\u00f3n de la colectividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jer\u00f3nimo Castillo de Bobadilla,<\/strong> el autor de Pol\u00edtica para corregidores (1597) escribi\u00f3 a ese respecto: \u201cMuchas vezes hize sacar el trigo sobreado no s\u00f3lo de casas de seglares, pero de can\u00f3nigos y cl\u00e9rigos ricos, y aun de las iglesias y de los obispos, y de sus mayordomos, que lo grangean y venden a precios y por modos injustos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Jer\u00f3nimo Castillo de Bobadilla, La Monarqu\u00eda deb\u00eda apoyar a los corregidores en esta tarea con mayor<br>efectividad pues \u00e9l mismo se hab\u00eda visto <strong>excomulgado<\/strong> (&nbsp;<strong>apartar a alguien de la comuni\u00f3n de los fieles y del uso de los sacramentos<\/strong>) durante m\u00e1s de dos meses por tales acciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el problema, seg\u00fan otros autores, era que si la Iglesia vend\u00eda los diezmos de su di\u00f3cesis al precio oficial los propios pobres perder\u00edan toda vez que ello disminuir\u00eda la renta de los obispados, que no tendr\u00edan recursos para ejercitar la caridad. Lo anterior era la opini\u00f3n del obispo de C\u00f3rdoba, <strong>Antonio de Tapia<\/strong>, en 1652.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo,  la tranquilidad de la poblaci\u00f3n de la \u00e9poca (siglo XVII depend\u00eda de mantener la pieza de pan de kilo y medio considerada necesaria para mantener un  hogar medio durante un d\u00eda- a dos reales, siendo esta cuant\u00eda la mitad del ingreso de un trabajador medio en aquel tiempo). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, cuando, por ejemplo, en la primavera de 1652 alcanz\u00f3 los seis reales en Sevilla los alborotos no tardar\u00edan en llegar. Hubo motines en los barrios de <strong>Omnium Sanctorum<\/strong> y <strong>Feria<\/strong>, al tiempo que grupos aislados atacaron las casas de algunos comerciantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como medida de tranquilizar la situaci\u00f3n, un <strong>decreto<\/strong> redujo el valor de la pieza de pan a un real y medio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los amotinados, en cualquier caso, a\u00fan tuvieron tiempo de invadir la Audiencia y de amenazar al regente y al arzobispo para que tambi\u00e9n la moneda devaluada recuperase su antiguo valor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos disturbios andaluces, extensibles en todo caso a otras zonas geogr\u00e1ficas, arrojan luz sobre el fr\u00e1gil compromiso en que en \u00faltima instancia descansaba el orden p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Inglaterra E. P. Thompson ha se\u00f1alado que el mot\u00edn es ciertamente un modelo de protesta social derivado de un consenso respecto a la econom\u00eda moral del bienestar p\u00fablico en tiempos de escasez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abAntiguos<\/strong> <strong>principios niveladores<\/strong>\u201d, es decir, determinadas actitudes contra los ricos y una recurrente demanda de \u201cnivelaci\u00f3n\u201d econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto provocaba<strong> impacto ps\u00edquico<\/strong> e <strong>injusticias<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>ESPACIOS Y ELEMENTOS DE SOCIABILIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estudio de las formas de sociabilidad, seg\u00fan <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Maurice Agulhon<\/strong>, considerado su principal precursor, acudi\u00f3 a esta categor\u00eda para definir cualquier relaci\u00f3n humana al entender que la noci\u00f3n de sociabilidad ser\u00eda definida como principio de esas mismas relaciones humanas y como la visible aptitud de cualquier individuo para vivir en sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan <strong>Agulhon<\/strong>, todo grupo humano posee su sociabilidad no siendo unos individuos m\u00e1s \u201csociables\u201d que otros; cada cu\u00e1l, enti\u00e9ndase, ser\u00eda sociable a su manera y es esta circunstancia la que desplaza el componente ideol\u00f3gico de la sociabilidad para convertirla en un sujeto hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las <strong>zonas rurales<\/strong>, la <strong>comunidad local<\/strong>, formada por la <strong>parroquia<\/strong> y el <strong>concejo<\/strong>, constituy\u00f3, junto con la <strong>casa<\/strong>, uno de los<br>grandes escenarios en los que se desarroll\u00f3 la vida de los hombres y las mujeres durante la Modernidad. No obstante, el progresivo (aunque lento) desarrollo del urbanismo en Europa gener\u00f3 o bien afianz\u00f3 nuevos espacios para la sociabilidad m\u00e1s all\u00e1 de esos dos ejes directores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto el <strong>mundo se\u00f1oria<\/strong>l como el <strong>entorno cortesano<\/strong> dieron pie a nuevas formas relacionales (circunscritas a una minor\u00eda) que convivieron con las tradicionales y en las que el <strong>simbolismo<\/strong> y el <strong>estatuto<\/strong> jugar\u00edan un papel fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exist\u00edan tambi\u00e9n  <strong>modelos de sociabilidad formales<\/strong>, regidos en parte por las <strong>instituciones<\/strong>, y de otros de <strong>naturaleza informal<\/strong> en los que la <strong>esfera privada<\/strong> y el <strong>ocio<\/strong> (en contraposici\u00f3n al negocio y la ocupaci\u00f3n) son determinantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ENTORNOS CORTESANOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>sociedad cortesana<\/strong> es el t\u00edtulo de un libro escrito por <strong>Norbert Elias<\/strong> en 1969.  Confirma la preeminencia de la corte como modelo relacional sobre todo a finales del siglo XVII y present\u00f3 una sociedad cortesana que actuaba como un poderoso agente en el proceso civilizador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ejemplo: La corte de Luis XIV, present\u00f3 la corte mon\u00e1rquica como un instrumento que habr\u00eda contribuido a una domesticaci\u00f3n de la nobleza, supeditada ahora a un intenso culto al rey. Puede decirse que la corte serv\u00eda para atraer al entorno inmediato del rey a toda la nobleza y que su funcionamiento se reg\u00eda por una compleja concesi\u00f3n de d\u00e1divas, honores y prestigio. Luis XIV, en cualquier caso, no fue el inventor de la corte pero su modelo, como defini\u00f3 Elias, fue quiz\u00e1s el m\u00e1s exacto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>concentraci\u00f3n de individuos<\/strong> en torno a la persona del rey, <strong>nobles<\/strong>, <strong>oficiales<\/strong>, <strong>pretendientes<\/strong> o <strong>sirvientes<\/strong>, fue constante en la Europa del Antiguo R\u00e9gimen, la corte, durante el periodo moderno con la sociabilidad pas\u00f3 a tener una funci\u00f3n pol\u00edtica que estaba destinada a reforzar la autoridad regia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entorno cortesano, deb\u00eda proporcionar un <strong>escenario de brillantez<\/strong> y <strong>esplendor <\/strong>para el rey y su familia y hacer de \u00e9l el <strong>ecosistema<\/strong> en el que las expectativas de todos aquellos que le rodeaban podr\u00edan verse colmadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La rutina diaria del rey, desde que se despertaba  hasta que, ca\u00edda la noche, regresaba a sus aposentos, pod\u00eda servir para visibilizar jerarqu\u00edas entre sus s\u00fabditos, favores del rey o ca\u00eddas en desgracia: estar pr\u00f3ximo a la alcoba del rey, acompa\u00f1arle mientras almorzaba, asistirle o servirle en su cotidianeidad eran acciones destinadas a dar visibilidad a esas relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trataba  del <strong>servicio dom\u00e9stico de la casa rea<\/strong>l muchas veces indistinguible de la corte, ciertamente, el comportamiento que se tuviera en ella pod\u00eda ser determinante en la consecuci\u00f3n de objetivos por parte de un determinado individuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los bailes, las <strong>fiestas<\/strong> o las <strong>representaciones de teatro<\/strong> a las que el rey asist\u00eda no ten\u00edan s\u00f3lo como objeto primordial el entretenimiento del entorno cortesano sino que, con s\u00edmbolos e im\u00e1genes de poder, se trataba con ellos de publicitar la <strong>grandeza del monarca<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del mismo modo tambi\u00e9n deben ser consideradas la restauraci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de palacios reales o el traslado de la corte francesa a Versalles en 1682.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodas son cortas las cosas en las Cortes, sino es la maldad, y la bellaquer\u00eda que es perpetua y nunca se acaba\u201d, escribi\u00f3 a comienzos del siglo XVII <strong>Julio Antonio Brancalasso<\/strong> en N\u00e1poles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pedro Fern\u00e1ndez de Navarrete<\/strong> dijo de la corte espa\u00f1ola que la poblaci\u00f3n que hab\u00eda en ella era demasiado numerosa: \u201cLa que ay en esta Corte, es excessiua en numero, y assi es bien descargarla de mucha parte de ella, y mandar \u00e0 los que huuieren de salir, que se vayan a sus tierras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en otras ocasiones, el que una ciudad hubiese perdido su corte, como le sucedi\u00f3 a <strong>Valladolid<\/strong> a comienzos del<br>siglo XVII o a <strong>Lisboa<\/strong>, entre 1581 y 1640, era motivo de preocupaci\u00f3n: Lisboa se hallaba entonces \u201csola y casi viuda\u201d se dijo entonces, y algo as\u00ed pod\u00eda repercutir en el entorno urbano y en su vida diaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ESCENARIO URBANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciudad moderna tuvo varios procesos: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fase que ha sido denominada como la de la ruina de la ciudad de la Antig\u00fcedad y que abarcar\u00eda el periodo comprendido entre el Bajo Imperio Romano y las llamadas invasiones b\u00e1rbaras configurando un mundo urbano en decadencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fase de expansi\u00f3n que se inicia e el siglo XI y que, muy lentamente, conecta con los ciclos de los siglos XVI al XVIII, asentando un modelo de ciudad en el que tanto la <strong>civitas latina <\/strong>como el burgo medieval dan cuerpo tanto a su fisonom\u00eda como a su naturaleza pol\u00edtica independiente frente a otros poderes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan <strong>James Casey<\/strong>,  la <strong>ciudad moderna<\/strong>, distinguida tanto por sus <strong>murallas<\/strong> como sus <strong>privilegios<\/strong>, se erigir\u00eda como<br>una suerte de basti\u00f3n de la libertad en no pocos espacios de Europa. La ciudad era, adem\u00e1s, cabeza de un sistema regional de tipo aut\u00e1rquico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las relaciones entre los individuos urbanos gozaron de ciertos rasgos espec\u00edficos, en comparaci\u00f3n con lo que suced\u00eda en el  campo y  la sociabilidad estuvo condicionada por ellos. La ciudad moderna s\u00f3lo pod\u00eda mantener su tama\u00f1o gracias a la afluencia constante de<strong> inmigrantes<\/strong>,  as\u00ed que el n\u00famero de <strong>marginados<\/strong> y <strong>desarraigados <\/strong>era alto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>lazos <\/strong>entre la<strong> ciudad<\/strong> y el <strong>campo<\/strong> facilitaron la integraci\u00f3n de los <strong>migrantes<\/strong> en estructuras de <strong>solidaridad <\/strong>formadas por <strong>parientes <\/strong>o por<strong> vecinos<\/strong> afincados con anterioridad en ella y que hicieron que el reci\u00e9n llegado no necesariamente se sintiese solo en las calles de la ciudad  (la llamada \u201c<strong>patria chica<\/strong>\u00ab).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <strong>Roma<\/strong>, por ejemplo, hab\u00eda <strong>iglesias <\/strong>nacionales de<strong> florentinos<\/strong>, <strong>milaneses<\/strong>, <strong>aragoneses<\/strong>, <strong>franceses<\/strong>, <strong>castellanos<\/strong>\u2026 mientras que, en el <strong>Madrid<\/strong> barroco, las <strong>iglesias de San Antonio<\/strong> de los portugueses (m\u00e1s tarde de los alemanes) o de <strong>San Ferm\u00edn<\/strong> de los <strong>navarros<\/strong> congregaban a los individuos provenientes de esos territorios ya fuera porque se encontrasen en la ciudad de forma permanente o estuviesen en ella de forma puntual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la ciudad, las <strong>solidaridades verticales<\/strong>, por las que el <strong>d\u00e9bil<\/strong> se pod\u00eda sentir la <strong>protecci\u00f3n<\/strong> de un <strong>superior<\/strong>, fueron un medio habitual de integraci\u00f3n. Los <strong>bandos<\/strong>, grupos faccionarios que pod\u00edan disputarse los oficios de una poblaci\u00f3n y a cuyos l\u00edderes les asist\u00eda una amplia variedad de oficiales y lacayos, constitu\u00edan una buena muestra del clientelismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se produc\u00edan innumerables <strong>disputas<\/strong>.  Las <strong>ciudades<\/strong> se divid\u00edan en <strong>parroquias<\/strong> y <strong>barrios<\/strong> en los que se divid\u00edan las<br>ciudades, as\u00ed como las <strong>cofrad\u00edas<\/strong>. En este caso no s\u00f3lo se trata de <strong>agrupaciones<\/strong> que acogen a los vecinos bajo una advocaci\u00f3n de un<strong> patr\u00f3n<\/strong>, un <strong>santo<\/strong> o la <strong>virgen<\/strong>. Hab\u00eda tambi\u00e9n <strong>grupos<\/strong> estructurados seg\u00fan <strong>oficios o profesiones<\/strong>, que daban pie a <strong>hermandades<\/strong> o que eran capaces de dotarse de hospitales asistenciales, y es ah\u00ed donde pueden confundirse con los <strong>gremios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>estructuras gremiales<\/strong> no eran <strong>igualitarias<\/strong>.  Los gremios estaban controlados por los<strong> grandes maestros<\/strong>, a los que segu\u00edan <strong>oficiales<\/strong> y los <strong>aprendices<\/strong>. Para poder llegar a lo alto del escalaf\u00f3n era necesaria casi toda una vida y eran<br>s\u00f3lo unos pocos los que lo lograban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los gremios se distribu\u00edan generalmente por <strong>calles<\/strong> concretas de las ciudades, condicionando su disposici\u00f3n y su<br>entramado, si bien fueron otros elementos urban\u00edsticos surgidos durante la Modernidad los que tuvieron una mayor influencia en la nueva sociabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las<strong> plazas mayores<\/strong> que empezaron a caracterizar a las ciudades espa\u00f1olas a partir del <strong>siglo XVI<\/strong>, amplias y de l\u00edneas rectas, eran espacios para el <strong>comercio<\/strong>, para el <strong>di\u00e1logo<\/strong>, para las <strong>procesiones<\/strong>, los <strong>autos de fe<\/strong>, los <strong>espect\u00e1culos taurinos<\/strong>\u2026 Sol\u00edan ser <strong>porticadas<\/strong> y ello facilitaba el tr\u00e1nsito tanto en los d\u00edas fr\u00edos y lluviosos del invierno como en las t\u00f3rridas jornadas veraniegas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo en la <strong>ciudad universitaria<\/strong> como <strong>Salamanca<\/strong>, la plaza ser\u00eda incluso el escenario para actos relacionados con el <strong>doctoramiento<\/strong> de los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>plaza mayor <\/strong>era un <strong>s\u00edmbolo del poder<\/strong> de la <strong>ciudad<\/strong> y en ella sol\u00edan encontrarse los <strong>edificios p\u00fablicos municipales<\/strong>, siendo expresi\u00f3n de una <strong>sociedad civil<\/strong> que ostentaba sus <strong>derechos<\/strong> ante el visitante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las<strong> alamedas<\/strong> y los <strong>paseos<\/strong>, flanqueados con \u00e1lamos u otros \u00e1rboles, tambi\u00e9n participaron de esos esquemas, siendo adem\u00e1s <strong>lugares de recreo <\/strong>y <strong>esparcimiento<\/strong> vinculados al <strong>ocio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, El <strong>Prado<\/strong> en<strong> Madrid<\/strong> fue dise\u00f1ado en la \u00e9poca de<strong> Carlos III<\/strong>, ajardinando una avenida que ya hab\u00edan disfrutado los madrile\u00f1os durante siglos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue tambi\u00e9n en el siglo<strong> XVIII <\/strong>cuando <strong>Granada<\/strong> estableci\u00f3 su <strong>paseo<\/strong> junto al <strong>Genil<\/strong>. En el siglo <strong>XVII <\/strong>era m\u00e1s frecuente que los<strong> potentados<\/strong> de la ciudad paseasen a orillas del otro r\u00edo, el <strong>Darro<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que en<strong> Valladolid <\/strong>las primeras delimitaciones del actual<strong> Campo Grande <\/strong>datan de mediados del setecientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CAF\u00c9S, TERTULIAS, SALONES: EN TORNO A LA CONVERSACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el el <strong>siglo XVIII <\/strong>es importante el <strong>paseo <\/strong>como punto de encuentro y de conversaci\u00f3n, pero ser\u00e1n otros espacios como los <strong>caf\u00e9s<\/strong>, los <strong>salones<\/strong> o las <strong>sociedades<\/strong>, con sus<strong> tertulias<\/strong>, los lugares en los que la conversaci\u00f3n se hallar\u00e1 siempre presente como un<strong> rasgo distintivo de sociabilidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La nueva forma de comunicaci\u00f3n, \u00abla <strong>conversaci\u00f3n<\/strong>\u00bb  representa uno de los <strong>rasgos distintivos<\/strong> de la nueva sociabilidad como es el <strong>trato igualitario<\/strong> entre los <strong>interlocutores<\/strong>. Deb\u00edan <strong>respetar<\/strong> unos <strong>modales<\/strong>: el <strong>arte <\/strong>de la <strong>transici\u00f3n en los temas<\/strong>, la <strong>fluidez<\/strong>, la <strong>continuidad<\/strong>, <strong>naturalidad<\/strong> y <strong>progresi\u00f3n argumental<\/strong>,  exist\u00eda una <strong>etiqueta conversacional<\/strong> que impide<br><strong>gritar<\/strong> o <strong>interrumpir<\/strong> y exige <strong>atender<\/strong>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evidentemente el <strong>arte de la conversaci\u00f3n<\/strong> ya estaba estado regulado desde los tiempos del <strong>Renacimiento<\/strong>; en los tratados sobre la materia se describ\u00edan actitudes, la conveniencia de temas y materias, los modos de abordarlos y las maneras de comportarse e intervenir en la conversaci\u00f3n, seg\u00fan qui\u00e9n fuera el hablante y cu\u00e1l su condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <strong>siglo XVIII<\/strong>  muchas de esas reglas desaparecen o son sustituidas por otras en especial cuando la conversaci\u00f3n<br>se desarrolla en lugares ajenos a las convenciones de los espacios cortesanos y eclesi\u00e1sticos, en su lugar, se privilegia la<strong> amistad<\/strong>, tanto si la reuni\u00f3n es en la propia<strong> casa<\/strong> o en el espacio p\u00fablico de <strong>tabernas<\/strong>, <strong>caf\u00e9s<\/strong>, <strong>librer\u00eda<\/strong>s o <strong>mentideros<\/strong>. Por ejemplo, pagar la consumici\u00f3n igualaba y daba derechos, que se completaban cuando de por medio estaba la amistad entre los hablantes, como se indica en \u00abEl caf\u00e9\u00bb de Alejandro Moya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se promocionaba la <strong>relaci\u00f3n sincera<\/strong> y <strong>educada<\/strong> entre todos los individuos (basada en la utilidad civil, el <strong>buen gusto<\/strong> y el <strong>buen trato<\/strong>), era un valor en alza en la \u00e9poca, y se instal\u00f3 como uno de los pilares sobre los que levantar la nueva sociedad; hay que a\u00f1adir los de la<strong> sociabilidad<\/strong>, la <strong>urbanidad<\/strong> y la <strong>civilizaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Feijoo era el <strong> \u201cceremonial de la buena educaci\u00f3n\u201d<\/strong>, cuya pr\u00e1ctica hac\u00eda grato el trato humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Europa del <strong>siglo XVIII <\/strong>surgen nuevas pr\u00e1cticas en las que esos nuevos registros de buena educaci\u00f3n son vitales. En <strong>Francia<\/strong> los <strong>salones<\/strong> desempe\u00f1an un destacado papel intelectual y pol\u00edtico en el que las <strong>mujeres<\/strong> llegan a ocupar un <strong>papel privilegiado<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho fen\u00f3meno tiene una gran difusi\u00f3n y tambi\u00e9n tiene gran \u00e9xito en la <strong>pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/strong>. En Espa\u00f1a las relaciones sociales experimentan en el <strong>siglo<\/strong> <strong>XVIII<\/strong> cambios notables, de acuerdo con las transformaciones derivadas del <strong>reformismo ilustrado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de un <strong>proceso de privatizaci\u00f3n<\/strong> y de separaci\u00f3n entre <strong>clases altas<\/strong> (a menudo <strong>burguesas<\/strong>) y los <strong>grupos populares<\/strong>, situ\u00e1ndose a medio camino entre la m\u00e1s elevada sociabilidad de corte y las tradicionales sociabilidades b\u00e1sicas de <strong>parentesco<\/strong>, <strong>vecindad<\/strong>, <strong>trabajo<\/strong> o <strong>religiosidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>\u00e1mbito dom\u00e9stico-privado<\/strong> se combina con los <strong>establecimientos p\u00fablicos<\/strong> y cada vez se da una <strong>mayor integraci\u00f3n <\/strong>entre <strong>hombres y mujeres <\/strong>llegando estas \u00faltimas a ocupar un destacado lugar en esas pr\u00e1cticas: sobre todo en los <strong>salones<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha demostrado que el papel y el protagonismo pol\u00edtico no fue el mismo antes y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Francesa, es decir, total exclusi\u00f3n de la ciudadan\u00eda, como devaluaci\u00f3n de la contribuci\u00f3n de la mujer a la vida p\u00fablica, durante el ciclo revolucionario contrasta con el papel que las mujeres tuvieron en los salones del Antiguo R\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tertulias<\/strong>,<strong> academias<\/strong>, <strong>salones<\/strong>, <strong>caf\u00e9s<\/strong> fueron en el siglo XVIII escenarios y tiempos esenciales en la vida de relaci\u00f3n social y en muchos casos <strong>bebidas<\/strong> y <strong>alimentos<\/strong> de reciente introducci\u00f3n y origen ex\u00f3tico son muy importantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bebidas como el <strong>chocolate<\/strong>, el <strong>caf\u00e9<\/strong> o el<strong> t\u00e9 <\/strong>se constituyen como elementos imprescindibles de esta nueva sociabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tradicional <strong>chocolate<\/strong> se juntar\u00e1 el <strong>caf\u00e9<\/strong>, producto que dar\u00e1 nombre a establecimientos que, adem\u00e1s de espacios de consumo, se convertir\u00e1n en centros de conversaci\u00f3n y sociabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abLa bottega del caff\u00e8<\/strong>\u00ab,  es una obra teatral de <strong>Carlo Goldoni<\/strong> escrita en <strong>1750<\/strong>, es un buen ejemplo de esta nueva realidad. La  comedia se desarrolla entorno a uno de estos establecimientos en la ciudad de <strong>Venecia<\/strong>: es un lugar de encuentro, de paso, que sirve para reflexionar sobre la nueva burgues\u00eda, sus din\u00e1micas y sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros autores tambi\u00e9n dedicaron obras a esos espacios de conversaci\u00f3n. En Espa\u00f1a, de <strong>Leandro Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn <\/strong>o de <strong>Ignacio Gonz\u00e1lez del Castillo<\/strong>, cuyas tramas transcurren en los caf\u00e9s y en las tabernas. <br>Por ejemplo, <strong>Jovellanos<\/strong> habl\u00f3 en su <strong>Memoria<\/strong> sobre <strong>espect\u00e1culos<\/strong> y <strong>diversiones p\u00fablicas (1792)<\/strong> de la necesidad de crear <strong>\u201ccasas de conversaci\u00f3n\u201d<\/strong>; muy similares a los<strong> clubes ingleses<\/strong> de corte masculino, a diferencia de los exitosos <strong>caf\u00e9s<\/strong>, no tendr\u00edan demasiado desarrollo. Esos nuevos lugares que representaban los caf\u00e9s fueron vistos como <strong>perturbadores<\/strong> del orden anterior establecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los <strong>peri\u00f3dicos<\/strong>; con los nuevos modelos de conducta basados en el buen gusto, en el hombre de bien; con<br>el nuevo modo de tratar las materias que se debat\u00edan, alejadas del asedio serio de los <strong>sabios<\/strong> y los <strong>eruditos<\/strong>, muchos de los cuales eran <strong>contrarios<\/strong> a las <strong>tertulias<\/strong> y a la conversaci\u00f3n porque las materias, el conocimiento, se escapaban de su control y pasaban a ser del dominio p\u00fablico, si bien no se estudiaban con la precisi\u00f3n que ellos consideraban necesaria, y muchas veces se hac\u00eda de forma aproximativa, divulgativa y como <strong>forma de opini\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>caf\u00e9s<\/strong> y las <strong>tertulias<\/strong>, la <strong>conversaci\u00f3n<\/strong>, provoc\u00f3 que el saber abandonara los entornos conocidos que hasta entonces le eran propios, dominados por el mundo de la erudici\u00f3n, y pasara a difundirse en otros \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<strong>Los Vicios de las tertulias y concurrencias del tiempo\u00bb<\/strong>, de <strong>Gabriel Quijano<\/strong> de <strong>1785<\/strong>, y el<strong> \u00abTratado sobre las tertulias\u00bb<\/strong>, de <strong>1804<\/strong>, escrito por un <strong>sacerdote<\/strong> que oculta su nombre, son otros dos escritos emblem\u00e1ticos de la <strong>resistencia<\/strong> a las nuevas formas de sociabilidad que representa la conversaci\u00f3n. En estos libros se exponen los <strong>efectos<\/strong> y <strong>defectos <\/strong>de las conversaciones, sus excesos y perjuicios.  Gabriel Quijano sabe que no se habla en realidad de religi\u00f3n, sino de <strong>pol\u00edtica<\/strong>, de escabrosidades, de <strong>Voltaire<\/strong> y de <strong>Rousseau<\/strong>, de <strong>vanidades<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>FAMILIA, G\u00c9NERO Y COMUNIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida social durante el Antiguo R\u00e9gimen estuvo formada por una serie de <strong>instituciones<\/strong> englobadas dentro de los poderes inmediatos-que tuvieron a menudo un mayor predicamento que los \u00f3rganos m\u00e1s visibles del llamado \u201cEstado<br>Moderno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas instituciones encuadraban y<strong> controlaban<\/strong> a los <strong>hombres<\/strong> y a las <strong>mujeres<\/strong> al tiempo que tend\u00edan a otorgarles una cierta <strong>protecci\u00f3n<\/strong> y <strong>seguridad<\/strong>. La <strong>familia<\/strong> y la <strong>comunidad<\/strong> son dos de esos poderes inmediatos que enmarcan los procesos vitales en la \u00c9poca Moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA FAMILIA.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n la<strong> vida <\/strong>transcurr\u00eda en el <strong>marco de la familia<\/strong>; en consecuencia, s\u00f3lo los <strong>cabezas de familia<\/strong> podr\u00edan aspirar a tener cierta <strong>visibilidad<\/strong> en el \u00e1mbito p\u00fablico. A ese <strong>status<\/strong>, se acced\u00eda cuando un <strong>individuo<\/strong> se convert\u00eda en<strong> vecino<\/strong>; esto es, el individuo se establec\u00eda de <strong>forma independiente<\/strong> al frente de una<br><strong>unidad familiar<\/strong> en una determinada<strong> comunidad<\/strong>. La familia era una <strong>unidad de reproducci\u00f3n biol\u00f3gica<\/strong>, una pieza clave en la reproducci\u00f3n social a trav\u00e9s de la descendencia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los diferentes modelos de familia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <strong>siglo XIX<\/strong> estaba asentada la idea de que en la <strong>\u00e9poca preindustrial <\/strong>las caracter\u00edsticas principales de las familias hab\u00edan sido su gran extensi\u00f3n y su estructura compleja: m\u00faltiples parejas y varias generaciones conviviendo bajo un<br>mismo techo y bajo la autoridad de un \u00fanico cabeza de familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La industrializaci\u00f3n habr\u00eda provocado una ruptura de ese modelo, sustituido por uno m\u00e1s simple: el conformado por la <strong>familia nuclear (pareja e hijos<\/strong>). Otros consideraron que esta evoluci\u00f3n redund\u00f3 en una liberaci\u00f3n del individuo de las  trabas familiares. Pero hubo tambi\u00e9n quien defendi\u00f3 lo contrario: el cambio habr\u00eda provocado inestabilidad en la c\u00e9lula social b\u00e1sica. <strong>F. Le Play<\/strong>, el m\u00e1s c\u00e9lebre defensor de la familia troncal frente a una legislaci\u00f3n liberal de car\u00e1cter individualista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El llamado <strong>Grupo de Cambridge<\/strong>, liderado por <strong>Peter Laslett<\/strong>, difundi\u00f3 en cambio una visi\u00f3n contraria, mostrando que el modelo familiar predominante en Inglaterra y otras regiones de la Europa occidental habr\u00eda sido el de la <strong>familia sencilla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan an\u00e1lisis de registros parroquiales, han puesto de manifiesto que la pluralidad habr\u00eda sido la norma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es fundamental establecer si se producen o no fen\u00f3menos de \u201c<strong>neolocalismo<\/strong>\u201d por el cual la nueva pareja establece una residencia separada o sigue conviviendo en el n\u00facleo familiar; considerar los <strong>criterios familiares<\/strong> que afectan a la <strong>fecundidad<\/strong>, como es la <strong>edad de acceso al matrimonio<\/strong>, el <strong>celibato definitivo<\/strong> o las <strong>segundas nupcias<\/strong> de las viudas; los <strong>lazos de parentesco<\/strong> existentes en el grupo; o, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la <strong>organizaci\u00f3n del trabajo<\/strong> en esas unidades familiares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres grandes modelos familiares en la Europa moderna:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La <strong>familia nuclear o sencilla<\/strong>. Formada por pareja e hijos pero que, atraviesa diferentes fases a lo largo de su existencia. As\u00ed inicialmente es s\u00f3lo el n\u00facleo conyugal, mientras que en una llamada etapa de plenitud se a\u00f1aden los hijos del matrimonio. El ciclo se concluir\u00eda con la madre viuda y algunos de los hijos solteros que habr\u00edan permanecido en la casa o simplemente con la vida en solitario del padre o de la madre cuando los hijos<br>han abandonado el hogar.<\/li>\n\n\n\n<li>La <strong>familia troncal. <\/strong>Se caracteriza porque la pareja formada por uno de los hijos y la nuera (o yerno e hija) y su descendencia, convive con la pareja de progenitores y tambi\u00e9n, temporal o definitivamente con alg\u00fan hermano o<br>hermana solteros. En la fase te\u00f3rica de plenitud estar\u00eda constituida por tres generaciones.<\/li>\n\n\n\n<li>La <strong>familia comunitaria o compleja<\/strong>. Se trata de una familia con varios n\u00facleos conyugales y su descendencia. La diferencia principal con la troncal es, por tanto, que no se limita a una \u00fanica pareja.  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia compleja<\/strong> dispone de una gran fuerza de trabajo familiar, sin necesidad de asalariados puede ocuparse de grandes explotaciones. Predomina en zonas donde el poder del se\u00f1or o del propietario de la tierra es elevado y obliga a mantener ese elevado nivel de fuerza de trabajo para evitar que se pierda la parcela de tierra que le ha sido asignada a la familia. Es habitual del este de Europa, coincide con el \u00e1rea geogr\u00e1fica de la <strong>Segunda Servidumbre.<\/strong> Tambi\u00e9n es visible en zonas de <strong>aparcer\u00eda<\/strong> del centro de <strong>Italia<\/strong>, de <strong>Francia<\/strong> y los <strong>Balcanes<\/strong>. El <strong>inter\u00e9s del se\u00f1o<\/strong>r y el de los miembros del grupo es <strong>impedir que los hijos la abandonen<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia troncal<\/strong> predomina en \u00e1reas de <strong>econom\u00eda pastoril <\/strong>y se adapta al objetivo de la perduraci\u00f3n de una casa. Este concepto de casa engloba no s\u00f3lo un n\u00facleo habitado sino una unidad de explotaci\u00f3n tierras, prados, y una serie de derechos comunitarios sobre esos pastos, la explotaci\u00f3n del bosque, etc\u00e9tera. Incluye, adem\u00e1s, aspectos inmateriales como el <strong>nombre de la familia<\/strong> o la tradici\u00f3n del <strong>linaje<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 relacionada,  con el <strong>Oikos<\/strong> de la<strong> tradici\u00f3n griega<\/strong> y los modos de proceder centrados en la<strong> salvaguardia<\/strong>  de la familia y de la \u201ccasa grande\u201d en la que caben todas sus actividades- son de naturaleza econ\u00f3mica, si se acude a la definici\u00f3n que hizo <strong>Otto Br\u00fcnner<\/strong> de este concepto.<br>Una consecuencia de lo anterior es un <strong>sistema de herencia<\/strong> <strong>no igualitario<\/strong>: se impone el <strong>heredero \u00fanico<\/strong> que a la muerte del padre adquirir\u00e1 el rango de cabeza de familia. El resto de hermanos abandonan el n\u00facleo, o bien integr\u00e1ndose en otra como esposa o nuera, o busc\u00e1ndose la vida en la emigraci\u00f3n, recibiendo una dote a menudo.<br>Los <strong>solteros<\/strong> pueden permanecer en el n\u00facleo, pero sometidos al cabeza de familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia nuclear<\/strong> predomina en la <strong>Europa noroccidental <\/strong>y en amplias zonas del Mediterr\u00e1neo. No responde a objetivos tan espec\u00edficos como los descritos para los otros dos modelos. Est\u00e1 definida por su adaptaci\u00f3n a un sistema desigualitario o a formas de reparto m\u00e1s igualitarias. La formaci\u00f3n de nuevas unidades dom\u00e9sticas s\u00f3lo es posible a<br>la <strong>muerte del padre<\/strong>, o bien buscando acomodo en otras tierras o actividades. <strong>Abandonar el hogar<\/strong>, salvo en el caso del heredero, es lo m\u00e1s habitual en Inglaterra a cambio de una dote o ayuda y ello motiva que la edad de acceso al matrimonio sea baja siempre y cuando los salarios sean altos; en caso contrario, asciende esa edad por lo que la din\u00e1mica familiar se ve influenciada por el mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <strong>Francia<\/strong>, las costumbres hereditarias en el norte y oeste, zonas de <strong>predominio nuclear<\/strong>, son de tipo igualitario frente a las desigualdades del sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es curioso el caso de <strong>Normand\u00eda<\/strong>, donde los<strong> hijos<\/strong> deben aportar al <strong>conjunto de la herencia<\/strong> los bienes que han recibido en vida de sus padres, normalmente la <strong>dote nupcial<\/strong>, produci\u00e9ndose una restauraci\u00f3n obligatoria de los bienes que han de ser repartidos, materialmente o mediante equivalente, entre todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las tensiones familiares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia comunitaria <\/strong>es quiz\u00e1s la m\u00e1s estable de los tres modelos explicados; es la que experimenta una evoluci\u00f3n m\u00e1s lenta y la que exige de mayor cohesi\u00f3n, contribuyendo a ello el poder del cabeza de familia. Esta situaci\u00f3n, no excluye el <strong>surgimiento<\/strong> de<strong> tensiones<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>relevo del patriarca<\/strong> es motivo habitual del conflicto al verse relegados algunos de los aspirantes tal vez ante un miembro de una generaci\u00f3n posterior. Tambi\u00e9n la convivencia entre las parejas puede ser motivo de disputa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si estos problemas llegan al extremo se podr\u00eda producir una escisi\u00f3n incluso de naturaleza traum\u00e1tica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo habitual es que la vida en el seno de la familia comunitaria se desarrolle en un <strong>universo cerrado<\/strong> en el que la voluntad individual se ve supeditada a las necesidades grupales. Los lazos de parentesco y las solidaridades suelen hacer que las tensiones sean controladas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia troncal<\/strong> se presenta, por su parte, como <strong>foco de grandes tensiones<\/strong> que a menudo desembocan en la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen dos coyunturas de gran competencia: la <strong>designaci\u00f3n del heredero<\/strong>, no siempre dependiente de la <strong>primogenitura<\/strong>, que <strong>enfrenta a los hermanos<\/strong> entre s\u00ed, y la <strong>cohabitaci\u00f3n de la pareja joven<\/strong> con la de los <strong>padres <\/strong>a la espera de un relevo al frente de la jefatura familiar que puede tardar a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dos problemas eran tambi\u00e9n visibles en las familias comunitarias, pero aqu\u00ed son m\u00e1s fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>familia troncal<\/strong> proyect\u00f3 esas tensiones en el establecimiento de<strong> alianzas matrimoniales<\/strong> con otros grupos dom\u00e9sticos. Guiadas por el deseo de mantener o engrandecer su casa, las familias desarrollaron estrategias que pueden ser calificadas de <strong>\u201cconquista\u201d<\/strong> buscando alianzas ventajosas con los vecinos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es a trav\u00e9s de las <strong>dotes<\/strong> como se desarrolla esa estrategia tratando que lo ingresado por la cesi\u00f3n de una nuera sea<br>superior al desembolso de las dotes otorgadas a las hijas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra f\u00f3rmula para el engrandecimiento de la casa es una estrategia que implica a varias generaciones y que  aspira a reintegrar en la casa aquello que sali\u00f3 de ella en un momento concreto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablamos pues de<strong> alianzas matrimoniales<\/strong> a menudo <strong>consangu\u00edneas<\/strong> y que pueden suponer que la <strong>voluntad de los interesados<\/strong> apenas cuente frente a las necesidades de la casa.<br>La familia nuclear encuentra sus mayores tensiones en el momento en el que los <strong>ni\u00f1os pasan a la adolescencia<\/strong> (e incluso antes) y comienzan un ciclo en el que act\u00faan como trabajadores, sirvientes o ayudantes dentro de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La aportaci\u00f3n a la<strong> fuerza laboral <\/strong>de la casa es quebrada radicalmente cuando la abandonan debido a la <strong>emigraci\u00f3n<\/strong> o el<br>matrimonio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era habitual en muchas sociedades el intercambio de hijos sirvientes. La socializaci\u00f3n de los j\u00f3venes se produce, as\u00ed, estando separados de la familia propia, bajo la autoridad de otro jefe de familia con menores v\u00ednculos afectivos,<br>favoreciendo la preparaci\u00f3n para una vida independiente y un cierto individualismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La b\u00fasqueda de la alianza matrimonial se produc\u00eda generalmente en un \u00e1rea bastante circunscrita, <strong>endog\u00e1mica<\/strong>  (apareamiento entre individuos emparentados) y <strong>consangu\u00ednea<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay <strong>cuestiones econ\u00f3micas<\/strong>, pero tambi\u00e9n elementos vinculados a los <strong>elementos simb\u00f3licos<\/strong>: mediante las <strong>alianzas<\/strong> y los v\u00ednculos sociales se refuerza siempre la cohesi\u00f3n de la comunidad, por eso la elecci\u00f3n del <strong>matrimonio<\/strong> es un proceso que interesa al <strong>n\u00facleo familiar<\/strong> y a la <strong>colectividad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El papel de la mujer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exist\u00eda la <strong>preponderancia<\/strong> del <strong>hombre<\/strong> en el <strong>\u00e1mbito dom\u00e9stico<\/strong> a partir de su <strong>rol<\/strong> de <strong>pater familias<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese papel se encontraba sustentado en el mundo cristiano por la imagen de la <strong>Sagrada Familia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los <strong>moralistas<\/strong> la figura femenina de <strong>Mar\u00eda<\/strong> ejemplificaba la <strong>bondad <\/strong>que se le supon\u00eda posible a las mujeres a la imitaci\u00f3n de la<strong> Virgen<\/strong>, sin mancha de pecado original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero era tambi\u00e9n en la <strong>Biblia <\/strong>donde se encontraba a la <strong>Eva pecadora<\/strong> y la inclinaci\u00f3n al mal de la estirpe femenina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, ambas im\u00e1genes pod\u00edan convivir en discurso moral con im\u00e1genes contrapuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto los <strong>humanistas <\/strong>como los <strong>representantes de la neo-escol\u00e1stica<\/strong> elaboraron discursos sobre la formaci\u00f3n de las mujeres. Por ejemplo, <strong>Juan Justiniano<\/strong>, en el <strong>pr\u00f3logo a la Formaci\u00f3n de la mujer cristiana<\/strong> de <strong>Luis Vives<\/strong>, no dudaba en la <strong>superioridad del hombre<\/strong> a la hora de <strong>educar<\/strong> a la<strong> mujer<\/strong>: al hombre cab\u00eda formar y educar a las mujeres, as\u00ed como <strong>gobernar la casa<\/strong> y la <strong>rep\u00fablica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Virtudes de la <strong>mujer cristiana<\/strong> eran por ejemplo el <strong>encierro<\/strong> y la <strong>domesticidad<\/strong>, la <strong>fidelidad<\/strong>, la <strong>entrega<\/strong> y la <strong>abnegaci\u00f3n<\/strong>. <strong>Vives<\/strong> consideraba que la <strong>castidad<\/strong>, la <strong>obediencia<\/strong> y la <strong>sumisi\u00f3n<\/strong>, eran valores que deb\u00edan aprenderse en la m\u00e1s temprana juventud, desde ni\u00f1as. Es el <strong>acatamiento<\/strong> al <strong>marido <\/strong>aquello que produce la <strong>paz<\/strong> y la <strong>concordia familiar<\/strong>, sentenciar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fray Luis de Le\u00f3n<\/strong>, explicar\u00e1 en <strong>\u00abLa perfecta casada\u00bb<\/strong> que las mujeres que pretend\u00edan realzar su <strong>belleza<\/strong> eran <strong>sospechosas <\/strong>de <strong>enga\u00f1o<\/strong> hacia los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Testimonios como los del <strong>padre Mex\u00eda<\/strong> que hablan de que fue Dios quien \u201ccri\u00f3 a la mujer tan hermosa: para que,<br>mirando, hablando, riendo y llorando, le trayga a s\u00ed como piedra yman\u201d. <strong>Imagen negativa<\/strong> de la <strong>mujer <\/strong>que se observa en este tipo de opiniones, seg\u00fan la historiadora <strong>Isabel Morant<\/strong>, se vislumbra una cierta capacidad de actuaci\u00f3n de las mujeres, concedi\u00e9ndoles un reconocimiento como actoras importantes en la vida conyugal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este papel de mayor ascendencia en el matrimonio es visible en los <strong>grupos privilegiados de la sociedad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llamada <strong>diplomacia en femenino,<\/strong> en la que las <strong>mujeres<\/strong> participaron no s\u00f3lo a trav\u00e9s de las <strong>estrat\u00e9gicas alianzas<\/strong> <strong>matrimoniales<\/strong> de las <strong>monarqu\u00edas<\/strong>, sino dando pie a canales de<strong> transmisi\u00f3n de ideas<\/strong>, <strong>acuerdos<\/strong>, <strong>valores<\/strong> y<br><strong>negocios<\/strong> pensados, gestionados y sellados por estas mujeres, pone en cuesti\u00f3n la idea de <strong>sometimiento absoluto<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>viudedad<\/strong> daba paso a una participaci\u00f3n notable de la mujer en la vida p\u00fablica.<br>Cuando la familia <strong>perd\u00eda<\/strong> al padre y los <strong>hijos <\/strong>no hab\u00edan alcanzado la<strong> mayor\u00eda de edad<\/strong>, lo cual deb\u00eda de ser bastante frecuente, la<strong> viuda<\/strong> pasaba a ser el <strong>cabeza de familia<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces, volv\u00edan a contraer nuevas nupcias, pero hasta que lo hac\u00edan, gozaban de un <strong>estatuto<\/strong> de <strong>notable autonom\u00eda<\/strong> por m\u00e1s que alg\u00fan familiar cercano pudiese ejercer sobre ellas cierta influencia. Eran esas mujeres quienes gestionaban los patrimonios, quienes dotaban a sus hijas y quienes pod\u00edan <strong>negociar<\/strong> sus<strong> casamientos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ocasiones, la viudedad pod\u00eda precipitar a la miseria a toda una unidad familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>mujer<\/strong> era una <strong>fuerza de trabajo<\/strong> en el <strong>\u00e1mbito dom\u00e9stico<\/strong>, pero tambi\u00e9n, hab\u00eda casos que hablan de actividades<br>productivas fuera de ese contexto o al menos en lugares donde el <strong>taller<\/strong> y la <strong>vivienda<\/strong> se confunden, sin contar con la producci\u00f3n del m\u00e9todo <strong>verlagsystem<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres  con la excepci\u00f3n de aquellas que se desempe\u00f1aban como <strong>nodrizas<\/strong>, <strong>amas<\/strong> o <strong>criadas<\/strong> en las <strong>grandes casas<\/strong> pasaron a ocupar preferencialmente <strong>empleos <\/strong>en lo que se ha venido en llamar \u00ab<strong>el sector perif\u00e9rico<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia de la mujer en el <strong>sector textil<\/strong>: por ejemplo, en la <strong>C\u00f3rdoba<\/strong> de finales del <strong>siglo XVI<\/strong>, o en la <strong>Florencia<\/strong> de comienzos del <strong>siglo XVII<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Madrid en 1625, sabemos que hab\u00eda mujeres que trabajaban como <strong>posaderas<\/strong>, <strong>gallineras<\/strong>,<strong> mesoneras<\/strong> o incluso como<strong> tratantes<\/strong> en el <strong>Rastro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n fueron muchas las mujeres que en el Antiguo R\u00e9gimen pasaron sus d\u00edas en <strong>clausura<\/strong>. <strong>No<\/strong> <strong>perd\u00edan<\/strong> el <strong>contacto <\/strong>con el <strong>exterior<\/strong> por competo: <strong>manten\u00edan v\u00ednculos familiares<\/strong>, <strong>recib\u00edan visitas<\/strong> en algunos casos y <strong>estaban al corriente<\/strong> de lo que suced\u00eda <strong>extramuros<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teresa de Jes\u00fas o <strong>Mar\u00eda de Jes\u00fas de \u00c1greda<\/strong> son ejemplos importantes de esta situaci\u00f3n y representativos de esas capacidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA COMUNIDAD.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <strong>mundo rural<\/strong>, se desarroll\u00f3 el ciclo vital de la mayor parte de la poblaci\u00f3n durante la Edad Moderna, la comunidad local (generalmente, la <strong>aldea<\/strong>) jug\u00f3 tambi\u00e9n un papel importante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>solidaridad<\/strong> entre las <strong>distintas familias<\/strong> de un lugar era as\u00ed visible en el <strong>aprovechamiento<\/strong> compartido, del <strong>medio natural <\/strong>o de los <strong>ciclos de trabajo<\/strong>. Respond\u00eda a un <strong>deseo com\u00fan<\/strong> de lograr una <strong>paz p\u00fablica interna<\/strong> o una<strong> defensa <\/strong>frente a las<strong> agresiones<\/strong> del <strong>exterior<\/strong>, desde las <strong>comunidades vecinas<\/strong> o desde \u00e1mbitos de <strong>poder superior<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>participaci\u00f3n<\/strong> en <strong>festividades<\/strong> o en <strong>actividades religiosas<\/strong> fomentaba esa i<strong>dea de comunidad <\/strong>y garantizaba un refuerzo de la <strong>identidad local<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La parroquia y la cofrad\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>parroquia<\/strong> fue una de las <strong>instituciones<\/strong> que mayor importancia tuvo en la <strong>comunidad local<\/strong>. Su <strong>\u00e1rea de acci\u00f3n<\/strong> sol\u00eda coincidir con el de la <strong>aldea<\/strong> si bien en zonas de h\u00e1bitats dispersos pod\u00eda cubrir varios lugares de dimensiones a\u00fan m\u00e1s reducidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>parroquia<\/strong> encuadraba a los<strong> individuos<\/strong> desde su nacimiento hasta su muerte, siendo el escenario ritual de cada uno de los pasos fundamentales en el ciclo de vida: el <strong>nacimiento<\/strong>, el <strong>matrimonio<\/strong>, la <strong>paternidad<\/strong> y  la <strong>muerte<\/strong>. Pero influ\u00eda adem\u00e1s en lo <strong>cotidiano<\/strong> marcando adem\u00e1s los <strong>ritmos semanales<\/strong> y <strong>estacionales<\/strong> vinculados al <strong>trabajo<\/strong>, llegando a definir periodos de <strong>abstinencia sexual<\/strong> a lo largo del a\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S\u00edmbolo <\/strong>de la constante presencia de la parroquia en las vidas de los miembros de una comunidad ser\u00edan las <strong>campanas<\/strong> que regular\u00edan <strong>ritmos<\/strong>, servir\u00edan de <strong>avisos<\/strong> <strong>frente a peligros<\/strong> o de<strong> convocatoria<\/strong> para muchas de las actividades comunitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>parroquia<\/strong> es un <strong>lugar<\/strong> de <strong>reuni\u00f3n<\/strong> y de <strong>refugio<\/strong>, estimulaba la <strong>organizaci\u00f3n comunitaria<\/strong> mediante la exigencia de respuesta colectiva de <strong>culto<\/strong>. La <strong>construcci\u00f3n <\/strong>y el <strong>mantenimiento<\/strong> de las estructuras de las iglesias, su <strong>ornamentaci\u00f3n<\/strong> y <strong>limpieza<\/strong>, depend\u00eda de grupos de individuos organizados en las llamadas <strong>f\u00e1bricas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>ayudas mutuas<\/strong>, la<strong> beneficencia<\/strong> o la <strong>ense\u00f1anza<\/strong> eran actividades que pod\u00edan repercutir sobre la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fueron las <strong>cofrad\u00edas<\/strong> como <strong>sociedades<\/strong> de <strong>mutua ayuda<\/strong> bajo una <strong>funci\u00f3n religiosa<\/strong>, aquellas que tuvieron una mayor importancia para <strong>estrechar lazos<\/strong> y <strong>velar<\/strong> por una <strong>vida ordenada<\/strong> acorde al <strong>respeto <\/strong>de <strong>normas de convivencia <\/strong>establecidos por la Iglesia de todos y cada uno de sus miembros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El municipio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>car\u00e1cter civil <\/strong>de la acci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la actividad comunitaria fue visible a trav\u00e9s del papel de los municipios donde los <strong>n\u00facleos de poblaci\u00f3n<\/strong> alcanzaban <strong>mayores dimensiones<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>municipios<\/strong> constitu\u00edan <strong>instituciones<\/strong> de <strong>car\u00e1cter permanente<\/strong> que actuaban en nombre de todos los vecinos de un lugar. Sus funciones eran <strong>ampl\u00edsimas<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, su papel en la <strong>regulaci\u00f3n<\/strong> de la <strong>vida agraria<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las zonas de campos abiertos de la Europa nororiental (predominaba la rotaci\u00f3n trienal), los municipios fueron responsables de la fijaci\u00f3n del cultivo que se deb\u00eda llevar en cada una de las grandes hojas en que se dividen los campos, as\u00ed como de las fechas de la realizaci\u00f3n de las principales tareas agr\u00edcolas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>propiedad privada<\/strong> y la <strong>explotaci\u00f3n<\/strong> de cada <strong>familia<\/strong> pod\u00edan verse sometidas a una serie de <strong>servidumbres comunitarias<\/strong> cuya regulaci\u00f3n depend\u00eda del <strong>com\u00fan<\/strong>. El <strong>aprovechamiento<\/strong> de las <strong>tierras comunales<\/strong>, ya fuera para <strong>pastos<\/strong> o para la <strong>extracci\u00f3n de le\u00f1a<\/strong> u otros <strong>productos forestales<\/strong>, era regulada dentro de su marco competencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deb\u00edan garantizar el <strong>abastecimiento<\/strong> de la poblaci\u00f3n, el municipio deb\u00eda <strong>vigilar<\/strong> que en <strong>\u00e9pocas de escasez<\/strong> <strong>no<\/strong> se pudiesen <strong>extraer productos de primera necesidad<\/strong>; pod\u00edan <strong>solicitar<\/strong> a poderes <strong>superiores<\/strong> <strong>permisos<\/strong> para la <strong>organizaci\u00f3n<\/strong> de <strong>ferias<\/strong> o<strong> mercados<\/strong>, determinadas <strong>obras p\u00fablicas<\/strong>, como la <strong>reparaci\u00f3n<\/strong> de los<strong> caminos<\/strong> y de los <strong>canales<\/strong>. Sus <strong>ordenanzas<\/strong> se ocupaban de asuntos como la <strong>ense\u00f1anza<\/strong> y la <strong>sanidad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos de <strong>epidemias<\/strong>, los <strong>cercos sanitarios<\/strong> o el <strong>control<\/strong> de los <strong>enfermos<\/strong> y posibles<strong> infectados <\/strong>dependi\u00f3 de los municipios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exist\u00eda en el <strong>municipio<\/strong> y en la <strong>comunidad<\/strong> una <strong>vocaci\u00f3n aut\u00f3noma<\/strong> que choca con la idea de<strong> sumisi\u00f3n<\/strong> al <strong>poder pol\u00edtico<\/strong> central y es en sus<strong> relaciones <\/strong>con el <strong>mundo exterior<\/strong> donde m\u00e1s se har\u00eda notar la actuaci\u00f3n pol\u00edtica del com\u00fan. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa acci\u00f3n se vio amenazada por la <strong>Iglesia<\/strong>, los <strong>se\u00f1or\u00edos<\/strong> y el <strong>pr\u00edncipe<\/strong>, pero el <strong>car\u00e1cter resistente <\/strong>de las comunidades no debe ser obviado pese a los retrocesos que en muchas ocasiones padecer\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los <strong>entornos rurales<\/strong>, se dan tres causas principales: el<strong> empobrecimiento<\/strong>, las <strong>divisiones en su interior<\/strong> y la <strong>p\u00e9rdida<\/strong> de la <strong>autonom\u00eda<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>empobrecimiento<\/strong> se convierte en <strong>endeudamiento<\/strong> y en una <strong>perdida de bienes<\/strong> y <strong>derechos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ocasi\u00f3n de <strong>coyunturas<\/strong> <strong>extraordinarias<\/strong>, pero de <strong>relativa frecuencia<\/strong>, como las <strong>malas cosechas<\/strong>, las <strong>epidemias<\/strong> o las <strong>devastaciones<\/strong> causadas por las <strong>guerras<\/strong>, no ser\u00edan pocas las veces en las que fue necesario recurrir al <strong>cr\u00e9dito<\/strong> cargando las rentas municipales e hipotecando actuaciones futuras. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las <strong>cargas<\/strong> son <strong>demasiado grandes<\/strong> tienen que <strong>vender<\/strong> <strong>parte<\/strong> de los <strong>comunales<\/strong>, y es cuando el <strong>se\u00f1or<\/strong> o el <strong>pr\u00edncipe<\/strong> tratan de apropiarse de las <strong>tierras comunales<\/strong>. Un ejemplo es el proceso de <strong>cercamientos (enclosures)<\/strong> que se produce en <strong>Inglaterra<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>divisi\u00f3n interna <\/strong>de la<strong> comunidad<\/strong> es el resultado de los <strong>intereses<\/strong> <strong>divergentes<\/strong> de sus miembros y puede provocar una <strong>crisis<\/strong> en la <strong>solidaridad<\/strong>. Donde la<strong> propiedad<\/strong> y la<strong> explotaci\u00f3n<\/strong> es<strong> m\u00e1s desigual<\/strong>, <strong>mayor<\/strong> es la <strong>represi\u00f3n comunitaria<\/strong> y tambi\u00e9n la reacci\u00f3n del com\u00fan. Los <strong>cargos pol\u00edticos<\/strong> suelen estar en manos de las <strong>oligarqu\u00edas locales<\/strong>, pudiendo imponer sus decisiones a la mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>p\u00e9rdida<\/strong> de la<strong> autonom\u00eda<\/strong> es el <strong>\u00faltimo eslab\u00f3n<\/strong> de la <strong>decadencia municipal<\/strong> ante la <strong>presi\u00f3n externa<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>corregidores<\/strong>, los<strong> intendentes<\/strong> u otros <strong>funcionarios<\/strong> hablaban de la <strong>intromisi\u00f3n<\/strong> externa y de las <strong>visitas<\/strong> <strong>parroquiales<\/strong> que se organizaban desde el<strong> obispado<\/strong> y que <strong>condicionaban<\/strong> a la <strong>comunidad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>se\u00f1ores <\/strong>pueden designar qui\u00e9nes ser\u00e1n los <strong>l\u00edderes<\/strong> de una determinada <strong>poblaci\u00f3n<\/strong>, de forma <strong>directa<\/strong> o <strong>indirecta<\/strong>, haciendo de sus <strong>redes clientelares<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El r\u00e9gimen se\u00f1orial y las comunidades<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>poder<\/strong> de los <strong>se\u00f1ores<\/strong> proced\u00eda de dos fuentes principales: la <strong>propiedad efectiva de la tierra<\/strong> y su <strong>capacidad<\/strong> de <strong>mando<\/strong> <strong>militar <\/strong>y <strong>judicial<\/strong> en un determinado territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la <strong>propiedad efectiva de la tierra<\/strong>, su <strong>capacidad<\/strong> de <strong>disposici\u00f3n<\/strong> de la tierra les otorgaba un enorme poder de presi\u00f3n sobre una comunidad que precisaba de ella para su <strong>trabajo<\/strong> y su<strong> sustento<\/strong>. Los <strong>grados<\/strong> de <strong>dominio<\/strong> que el <strong>se\u00f1or <\/strong>ten\u00eda sobre las <strong>tierras <\/strong>de su se\u00f1or\u00edo y la <strong>forma de cesi\u00f3n <\/strong>de estas a los <strong>campesinos <\/strong>son muy variados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La c<strong>apacidad de mando<\/strong> proven\u00eda de su <strong>papel de defensor<\/strong> del <strong>territorio<\/strong> y de su <strong>funci\u00f3n militar<\/strong>. En el <strong>Medievo<\/strong>, la importancia militar de los se\u00f1ores hab\u00eda ido <strong>disminuyendo<\/strong> frente al <strong>ascenso<\/strong> de las <strong>monarqu\u00edas<\/strong>, quedando poco a poco el <strong>ejercicio<\/strong> de la<strong> fuerza<\/strong> sobre los <strong>vasallos<\/strong> en manos del aparato de estas.<br>Los <strong>se\u00f1ores<\/strong>, por su parte, mantuvieron un importante <strong>poder jurisdiccional<\/strong>, siendo esa una de sus principales fortalezas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se pueden distinguir <strong>tres tipos<\/strong> de tipificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00edo en la Edad Moderna:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La <strong>Europa al este del r\u00edo Elba<\/strong>. Fue el escenario de la llamada <strong>Segunda Servidumbre<\/strong>. Sus tres caracter\u00edsticas b\u00e1sicas fueron las siguientes: \n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Una <strong>enorme extensi\u00f3n<\/strong> de las <strong>reservas se\u00f1oriales<\/strong>, es decir, de la tierra que el se\u00f1or contrapartida de las parcelas familiares que el se\u00f1or otorgaba se reservaba para explotarla directamente, los campesinos se ve\u00edan obligados a trabajar, normalmente a cambio de nada y en ocasiones a precios tasados por el se\u00f1or, las tierras de este en una serie de d\u00edas a la semana, cuyo n\u00famero fue aumentando paulatinamente; <\/li>\n\n\n\n<li>sujeci\u00f3n del campesino a la tierra, impidiendo su posibilidad de emigraci\u00f3n, controlando que los matrimonios se realizasen dentro del se\u00f1or\u00edo y a temprana edad, al tiempo que se limitaban los aprendizajes de oficios.            El sistema, pues, se basaba en un enorme <strong>poder\u00edo nobiliario<\/strong> ante <strong>monarqu\u00edas d\u00e9biles<\/strong>, como la polaca, u otras que, aunque se reforzaron, durante la Edad Moderna pi\u00e9nsese en la <strong>Rusia de los Romanov<\/strong> hubieron de conceder a la nobleza el control de sus siervos a cambio de su apoyo.<\/li>\n\n\n\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Europa occidental.<\/strong> La <strong>servidumbre<\/strong> hab\u00eda <strong>desaparecido <\/strong>pr\u00e1cticamente por completo durante la Edad Moderna. No obstante, hay <strong>diferentes<\/strong> modelos dependiendo del <strong>grado<\/strong> de control del se\u00f1or sobre la tierra o la forma de cesi\u00f3n. Se pueden observar caracter\u00edsticas comunes en buena parte de <strong>Francia<\/strong>, en los territorios de la <strong>corona <\/strong>de <strong>Arag\u00f3n<\/strong> y en el <strong>norte de Italia<\/strong>. En esas regiones los se\u00f1ores hab\u00edan <strong>repartido<\/strong> la tierra en <strong>enfiteusis<\/strong> entre los campesinos.    Esta forma de cesi\u00f3n <strong>supon\u00eda una divisi\u00f3n del dominio sobre la tierra<\/strong>: el <strong>dominio directo <\/strong>quedaba en<strong> manos del se\u00f1or<\/strong>, mientras que el <strong>\u00fatil<\/strong> correspond\u00eda al <strong>campesinado<\/strong>. De este modo los miembros de este \u00faltimo grupo ten\u00edan una <strong>gran autonom\u00eda<\/strong> dentro del <strong>derecho \u00fatil:<\/strong> pod\u00edan <strong>transmitir<\/strong> el <strong>usufructo<\/strong> por <strong>herencia<\/strong> o <strong>dote<\/strong>, <strong>venderlo<\/strong> o <strong>hipotecarlo<\/strong>; a cambio, deb\u00edan pagar <strong>censos anuales<\/strong> al <strong>se\u00f1or<\/strong> en <strong>dinero<\/strong> o <strong>especias<\/strong>. As\u00ed las cosas, el <strong>se\u00f1or<\/strong> ejerce fundamentalmente un <strong>poder jurisdiccional<\/strong>, si bien no faltar\u00e1n los intentos de recuperar las tierras cedidas en arrendamiento a <strong>corto plazo<\/strong>.  Esto tambi\u00e9n pasaba con los <strong>se\u00f1ores <\/strong>en el <strong>norte<\/strong> de<strong> Francia<\/strong> o el <strong>sur<\/strong> de <strong>Italia<\/strong> y <strong>Espa\u00f1a<\/strong>, territorios que se encuadran en una modalidad de <strong>cesi\u00f3n<\/strong> <strong>diferente<\/strong>. Se mantuvieron <strong>grandes<\/strong> <strong>extensiones<\/strong> de <strong>tierra<\/strong>, que <strong>arrendaban a corto plazo<\/strong> o en<strong> aparcer\u00eda<\/strong>. Era m\u00e1s frecuente entre los <strong>grandes propietario<\/strong>s, siendo, en cambio, la <strong>\u00e9lite local arrendataria<\/strong>, la que suele actuar como <strong>administradores<\/strong> y <strong>delegados<\/strong> del <strong>se\u00f1or<\/strong>, quien tiene una presencia m\u00e1s visible en el territorio.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El caso ingl\u00e9s<\/strong>. En <strong>Inglaterra<\/strong> exist\u00eda un <strong>proceso<\/strong> de <strong>concentraci\u00f3n de tierras<\/strong> en manos de los<strong> se\u00f1ores<\/strong> a costa de los campesinos. El fen\u00f3meno fue el resultado de <strong>tres f\u00f3rmulas de actuaci\u00f3n<\/strong>: la <strong>compra<\/strong> de esas <strong>tierras<\/strong>; la paulatina <strong>expulsi\u00f3n de los campesinos del dominio \u00fatil <\/strong>aumentando los derechos de transmisi\u00f3n entre generaciones y la <strong>simple usurpaci\u00f3n de los terrenos comunales<\/strong>, que eran <strong>considerados <\/strong>por las <strong>\u00e9lites<\/strong> poco improductivos. As\u00ed, las <strong>fincas<\/strong> fueron <strong>arrendadas<\/strong> a <strong>empresarios capitalistas<\/strong> que emplearon generalmente a <strong>personas asalariadas<\/strong> y ello condujo a una <strong>p\u00e9rdida<\/strong><em> <\/em>del i<strong>nflujo social<\/strong> del se\u00f1or. Estos empresarios capitalistas resid\u00edan en <strong>Londres<\/strong> y mantuvieron sus<strong> mansiones<\/strong> y se encargaron de<strong> gestionar<\/strong> las <strong>propiedades<\/strong> a trav\u00e9s de<strong> intermediarios<\/strong>.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>LA RAZA COMO CATEGOR\u00cdA PARA LA HISTORIA SOCIAL DE LA EXCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia gen\u00e9tica ha demostrado la falta de argumentos biomoleculares para establecer la categor\u00eda de \u201craza\u201d como un criterio v\u00e1lido para ordenar la diversidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan <strong>Luigi Luca Cavalli-Sforza<\/strong>,  en cualquier sistema gen\u00e9tico siempre se encuentra un gran elevado grado de <strong>polimorfismo<\/strong>, por eso puede se\u00f1alarse que el mito de la <strong>pureza gen\u00e9tica<\/strong> es simplemente un <strong>mito<\/strong>, una falacia sin base<br>alguna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede afirmarse que <strong>cualquier<\/strong> <strong>clasificaci\u00f3n racial <\/strong>simplifica la <strong>diversidad humana<\/strong> de tal manera que se vuelve una finalidad <strong>omitiendo <\/strong>la <strong>gran variedad gen\u00e9tica<\/strong> y todas las posibles zonas de transici\u00f3n que son negadas al establecer compartimentos estancos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso  las \u201crazas\u201d se basan en <strong>objetivos<\/strong> de <strong>marginaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>relaciones interhumanas<\/strong> se han estructurado por medio de la significaci\u00f3n de <strong>caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas<\/strong> o <strong>seudobiol\u00f3gicas<\/strong> con el fin de construir <strong>colectividades diferenciadas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto<strong> raza<\/strong> es una <strong>construcci\u00f3n social<\/strong>, una categor\u00eda a menudo destinada a la <strong>exclusi\u00f3n <\/strong>a la que los modernistas han dedicado cada vez mayor atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA LIMPIEZA DE SANGRE.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la <strong>persecuci\u00f3n<\/strong> y los <strong>motines<\/strong> en contra de los<strong> jud\u00edos<\/strong> en la <strong>pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/strong> en el a\u00f1o <strong>1391<\/strong>, gran parte de la <strong>comunidad sefard\u00ed<\/strong> consider\u00f3 como \u00fanica <strong>posibilidad<\/strong> de <strong>supervivencia<\/strong> su <strong>conversi\u00f3n<\/strong> al <strong>cristianismo<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un siglo m\u00e1s tarde se calcula que unos <strong>200.000 jud\u00edos<\/strong> pudieron abandonar los reinos de la Monarqu\u00eda y se repitieron las conversiones en masa como consecuencia del <strong>edicto de expulsi\u00f3n de los jud\u00edos<\/strong> promulgado por los <strong>Reyes Cat\u00f3licos <\/strong>en <strong>1492<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos jud\u00edos se refugiaron en <strong>Portugal<\/strong>, aunque tambi\u00e9n fueron <strong>expulsados<\/strong> de ese reino en <strong>1497<\/strong>, encontrando despu\u00e9s refugio en el <strong>Magreb<\/strong>, en los <strong>Pa\u00edses Bajos<\/strong> o en la ciudad de <strong>Hamburgo<\/strong>, donde la comunidad sefardita creci\u00f3 y floreci\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Pen\u00ednsula ib\u00e9rica, la nueva posici\u00f3n socioecon\u00f3mica de los <strong>ne\u00f3fitos<\/strong> (persona que se ha convertido recientemente a una religi\u00f3n, especialmente la que acaba de ser bautizada, derivada de las conversiones), estimul\u00f3 reacciones que probablemente fueron de<strong> envidia <\/strong>y <strong>angustia<\/strong> por la <strong>competencia<\/strong> generada en numerosos <strong>oficios<\/strong> y<strong> beneficios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos conversos de la primera generaci\u00f3n continuaron practicando su cultura y su religi\u00f3n jud\u00eda bajo el manto del cristianismo.<br>Incurrieron as\u00ed en <strong>delito <\/strong>de <strong>herej\u00eda<\/strong>:<strong> criptojuda\u00edsmo <\/strong>(adhesi\u00f3n confidencial al juda\u00edsmo mientras se declara p\u00fablicamente ser de otra fe). Como consecuencia, en las <strong>instituciones espa\u00f1olas<\/strong> se difunde r\u00e1pidamente una <strong>tendencia<\/strong> <strong>excluyente<\/strong>. Con el fin de impedir a los <strong>judeoconversos<\/strong> su acceso a cargos y diversas instituciones, se decretan los \u00ab<strong>Estatutos<\/strong> de <strong>Limpieza de Sangre\u00bb.<\/strong> Se trata de un <strong>mecanismo<\/strong> de <strong>discriminaci\u00f3n legal<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>Pureza<\/strong> <strong>de<\/strong> <strong>Sangre<\/strong>, fue <strong>instaurada<\/strong> por vez primera en la <strong>Sentencia-Estatuto de 1449<\/strong> en <strong>Toledo<\/strong> y se extendi\u00f3 a diversas <strong>instituciones<\/strong> a lo largo de los siglos <strong>XV, XVI y XVII<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las aportaciones de <strong>Juan Mart\u00ednez Sil\u00edceo<\/strong> en <strong>1547<\/strong> terminar\u00edan por asentar ese modelo. Era <strong>arzobispo<\/strong> de <strong>Toledo<\/strong> y declarado <strong>antijud\u00edo<\/strong> y acus\u00f3 a los conversos de estar confabulando con los jud\u00edos de <strong>Constantinopla<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estatutos o Sentencia, con las investigaciones geneal\u00f3gicas que conllevaban, <strong>vetaban<\/strong> el <strong>acceso<\/strong> a <strong>colegios mayores<\/strong>, <strong>\u00f3rdenes militares<\/strong>, <strong>monasterios<\/strong>, <strong>cabildos catedralicios<\/strong> o a la propia <strong>Inquisici\u00f3n<\/strong>  a aquellos <strong>cristianos<\/strong> a los que se les pudiese comprobar<strong> sangre<\/strong> <strong>jud\u00eda<\/strong>, <strong>mora<\/strong> o <strong>hereje<\/strong> en sus antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para<strong> acceder<\/strong> a las <strong>instituciones <\/strong>se hizo necesario<strong> certificar la pureza de sangre<\/strong> presentando un <strong>\u00e1rbol geneal\u00f3gico<\/strong> mediante un procedimiento llamado <strong>prueba de sangre<\/strong> que trataba de <strong>demostrar<\/strong> el <strong>car\u00e1cter inmaculado<\/strong> de los <strong>aspirantes<\/strong> y consist\u00eda en un <strong>riguroso an\u00e1lisis de su linaje<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>cl\u00e1usulas<\/strong> de la limpieza de sangre que se exig\u00edan reflejan el <strong>miedo<\/strong> de la <strong>sociedad cristiana vieja<\/strong> ante una asimilaci\u00f3n judeoconversa. Por eso la limpieza de sangre ten\u00eda la <strong>funci\u00f3n de bloqueo<\/strong> y <strong>obstaculizaci\u00f3n<\/strong> de la <strong>movilidad <\/strong>vertical de los <strong>cristianos nuevos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>sistema de la limpieza de sangre<\/strong> represent\u00f3 pues el comienzo de un nuevo <strong>sistema de segregaci\u00f3n<\/strong>, puesto que despu\u00e9s de las <strong>conversiones<\/strong> los <strong>judeoconversos <\/strong>segu\u00edan siendo <strong>discriminados<\/strong> por su <strong>ascendencia<\/strong>, aunque los <strong>bautizos<\/strong> se hubiesen efectuado varias <strong>generaciones antes<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que se dio una gran <strong>contrariedad<\/strong>  y fue entonces cundo se comenz\u00f3 a decir que la \u201c<strong>sangre jud\u00eda<\/strong>\u201d de los \u201c<strong>cristianos<\/strong> <strong>nuevos<\/strong>\u201d <strong>conservaba<\/strong> su <strong>car\u00e1cter<\/strong> <strong>deshonesto<\/strong> y <strong>degenerado<\/strong> pues las <strong>inclinaciones<\/strong> <strong>malignas <\/strong>y la <strong>falta de moral<\/strong> de los<strong> jud\u00edos<\/strong> se <strong>heredaban<\/strong> de <strong>generaci\u00f3n<\/strong> en generaci\u00f3n y <strong>no importaba<\/strong> siquiera que hubiesen sido <strong>bautizados<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo dicha contrariedad se puede comprobar en la obra <strong>\u00abCentinela contra los jud\u00edos\u00bb<\/strong> de <strong>1674<\/strong> recog\u00eda todos los estereotipos y alegaciones contra los jud\u00edos pues entend\u00edan que eran <strong>falsos cristianos<\/strong>; autor <strong>Francisco de Torrejoncillo<\/strong> fraile extreme\u00f1o que plasm\u00f3 la idea de que el<strong> ser jud\u00edo<\/strong> se defin\u00eda por la <strong>sangre<\/strong>, sin importar si la persona estaba o no bautizada. \u201cPara ser enemigos de Christianos&#8230;.no es necesario ser padre, basta la madre, y esta aun no entera, basta la mitad, y ni aun tanto, basta un quarto, y aun octavo, y la Inquisici\u00f3n Santa ha descubierto en nuestros tiempos que hasta distantes veinte un grados se han conocido judai\u00e7ar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Un <\/span><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">discurso<\/span> teol\u00f3gico<\/strong> pudo fabricar un <strong>determinismo biol\u00f3gico<\/strong> en <strong>detrimento<\/strong> de personas que eran calificadas como <strong>impuras<\/strong>   y por tanto <strong>inferiores<\/strong> por tener <strong>antepasados jud\u00edos<\/strong> o <strong>musulmanes<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>RAZA Y LIMPIEZA.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede ser que la <strong>primera vez<\/strong> que se utiliz\u00f3 el <strong>concepto raza <\/strong>en la <strong>literatura hispana <\/strong>fuese en la obra\u00bb <strong>Corvacho, o reprobaci\u00f3n del amor mundando<\/strong>\u00bb escrita por <strong>Alfonso Mart\u00ednez de Toledo<\/strong> en el a\u00f1o <strong>1438<\/strong> (Arcipreste de Talavera, fue un escritor espa\u00f1ol del prerrenacimiento que vivi\u00f3 en Arag\u00f3n y fue racionero de la catedral de Toledo, ciudad donde naci\u00f3). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta obra la raza era entendida simplemente como una <strong>manifestaci\u00f3n de procedencia<\/strong>, como <strong>linaje<\/strong>: el <strong>bueno<\/strong><br>y de <strong>buena raza<\/strong> todav\u00eda retrae de donde viene, y el <strong>desaventurado<\/strong>, de <strong>vil raza<\/strong> y <strong>linaje<\/strong>, por grande que sea y mucho que tenga, nuca retraer\u00e1 sino la <strong>vileza<\/strong> de donde desciende\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor utiliza en sus p\u00e1ginas la expresi\u00f3n raza de forma neutral y s\u00f3lo la inclusi\u00f3n de un adjetivo positivo buena raza o peyorativo vil raza hace que el t\u00e9rmino obtenga un <strong>componente ideol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, el humanista <strong>Antonio de Nebrija<\/strong> (fue&nbsp;el primer humanista hisp\u00e1nico, c\u00e9lebre por su Gram\u00e1tica castellana en 1492, primera gram\u00e1tica en una lengua europea moderna,&nbsp;fue&nbsp;el principal introductor del Renacimiento italiano en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, a partir de 1470) que incluy\u00f3 en su <strong>Diccionario<\/strong> de 1493 dos acepciones del t\u00e9rmino raza: ra\u00e7a como <strong>rayo de sol<\/strong> o, <strong>ra\u00e7a del pa\u00f1o<\/strong>, es decir, un <strong>defecto<\/strong> de la tele, donde la irregularidad del tejido permite que pasen los rayos del sol. Si se entiende, que estas formas ser\u00edan las habituales para utilizar el t\u00e9rmino en el siglo XV pese a los avances de Mart\u00ednez de Toledo, se puede inferir que no exist\u00eda todav\u00eda un enlace sem\u00e1ntico con la \u201climpieza de sangre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arzobispo Sil\u00edceo, a prop\u00f3sito de la instauraci\u00f3n de los estatutos de limpieza de sangre en el arzobispado de Toledo en 1547 fue el <strong>primero<\/strong> en <strong>utilizar<\/strong> el concepto de \u201craza\u201d en ese contexto. Los que fuesen beneficiarios o can\u00f3nigos de esa iglesia deb\u00edan ser <strong>cristianos viejos<\/strong> \u201csin raza de jud\u00edo ni moro ni herejes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros autores como<strong> August\u00edn Salucio<\/strong>, <strong>Vicente da Costa Matos<\/strong> o <strong>Diego Gauillan Vela<\/strong> recurrieron a ese t\u00e9rmino a la manera de Sil\u00edceo.<br>Raza era <strong>sin\u00f3nimo<\/strong> de \u201c<strong>m\u00e1cula<\/strong>\u201d de \u201c<strong>sangre impura<\/strong>\u201d. Por tanto, si tambi\u00e9n la raza era un <strong>defecto de los tejidos<\/strong>, lo era tambi\u00e9n de las <strong>personas<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>August\u00edn Salucio<\/strong> (predicador de Felipe II, escritor) escribi\u00f3 por ejemplo \u201cpara tener raza basta un <strong>rebisabuelo jud\u00edo<\/strong>, aunque los <strong>otros 15<\/strong> sean <strong>Cristianisimos<\/strong> y <strong>nobilissimos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lexic\u00f3grafo toledano <strong>Sebassti\u00e1n de Covarrubias<\/strong>, quien en su <strong>\u00abTesoro de la lengua castellana\u00bb<\/strong> de <strong>1611<\/strong> afirm\u00f3: Raza en los linages se toman en mala parte, como tener alguna raza de Moro, o Judio.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, el fil\u00f3logo <strong>Lorenzo Franciosini<\/strong> explicaba en su <strong>\u00abVocabolario italiano e spagnolo\u00bb<\/strong> de<strong> 1620 <\/strong>una definici\u00f3n que pone de manifiesto la cercan\u00eda entre limpieza y raza.  Dec\u00eda: \u00abTodo el que es <strong>cristiano viejo<\/strong>, es porque <strong>no tiene raza<\/strong>, ni procedencia <strong>mora<\/strong> ni<strong> jud\u00eda<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el antijuda\u00edsmo de la Edad Moderna fue complementado por la <strong>ciencia aristot\u00e9lica <\/strong>ello no permite hablar de un racismo cient\u00edfico. Por ejemplo, en <strong>1645<\/strong>, el te\u00f3logo <strong>Castej\u00f3n y Fonseca<\/strong>, bas\u00e1ndose en<strong> Galeno<\/strong>, trat\u00f3 de integrar teor\u00edas m\u00e9dicas cl\u00e1sicas con la perspectiva teol\u00f3gica cuando afirm\u00f3 que \u201clas <strong>inclinaciones<\/strong> proceden de los <strong>humores<\/strong>: estos recivimos de nuestros <strong>ascendientes<\/strong>, de qualquiera podemos recibir veneno\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tratados sobre la limpieza de sangre se articulan mediante la <strong>racionalizaci\u00f3n <\/strong>y apropiaci\u00f3n de formas de argumentaci\u00f3n <strong>no teol\u00f3gicas<\/strong>, sin necesidad de alcanzar un <strong>cientifismo<\/strong>, inaceptable por parte de la <strong>Inquisici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <strong>1638<\/strong> <strong>Jim\u00e9nez Pat\u00f3n<\/strong> aborda igualmente la pregunta sobre el <strong>significado<\/strong> del \u201c<strong>ser limpio<\/strong>\u201d y afirma: \u201c&#8230; que son los<br>limpios Christianos viejos, sin raza, macula, ni descendencia, ni fama, ni rumor dello\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La l\u00f3gica de la  limpieza  se constituye como una <strong>construcci\u00f3n ideol\u00f3gica<\/strong>, con un discurso desarrollado a posteriori que intentaba <strong>legitimar<\/strong> los \u201c<strong>estatutos de limpieza de sangre<\/strong>\u201d. Se form\u00f3 mediante la <strong>fusi\u00f3n<\/strong> de <strong>elementos<\/strong> provenientes del <strong>fanatismo religioso<\/strong> y de la <strong>instrumentalizaci\u00f3n<\/strong> de las <strong>ciencias naturales griegas<\/strong>, para finalmente <strong>canalizar<\/strong> los <strong>resentimientos sociales<\/strong> y las <strong>ambiciones <\/strong>de <strong>honor<\/strong> y de <strong>poder<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto,  la idea de la \u201climpieza de sangre\u201d pone en evidencia el <strong>miedo<\/strong> y la <strong>envidia social<\/strong> propia de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LOS MORISCOS.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los moriscos tambi\u00e9n sufrieron la <strong>exclusi\u00f3n<\/strong>. Aunque en las<strong> capitulaciones<\/strong> de la <strong>conquista de Granada <\/strong>se hab\u00eda <strong>garantizado<\/strong> a la <strong>poblaci\u00f3n local<\/strong> el <strong>mantenimiento<\/strong> de su <strong>lengua<\/strong>, <strong>cultura<\/strong> y <strong>religi\u00f3n<\/strong>, una d\u00e9cada despu\u00e9s, tras tensiones derivadas de los <strong>abusos<\/strong> de los <strong>nuevos se\u00f1ores<\/strong> establecidos en la regi\u00f3n, los <strong>levantamientos <\/strong>de los <strong>musulmanes <\/strong>fueron la <strong>excusa<\/strong> perfecta para que se rompiese lo acordado: todos los moriscos que viv\u00edan en la corona de Castilla habr\u00edan de elegir entre el<strong> bautismo<\/strong> o el <strong>exilio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <strong>Valencia<\/strong>, la Corona prometi\u00f3 en las <strong>Cortes<\/strong> que los musulmanes <strong>no ser\u00edan convertidos a la fuerza<\/strong>, si bien todo<br>ello se vino abajo en la <strong>revuelta de las German\u00edas<\/strong>. El problema era el de la <strong>asimilaci\u00f3n<\/strong> de los moriscos a pesar de ser <strong>nuevos convertidos<\/strong>. Exist\u00eda la <strong>confianza<\/strong> de que se pod\u00eda conseguir mucho mediante la <strong>predicaci\u00f3n <\/strong>y la <strong>ense\u00f1anza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>concordias<\/strong> suscritas en<strong> 1526<\/strong> y <strong>1528<\/strong> hac\u00edan ver a los moriscos que la <strong>Inquisici\u00f3n no<\/strong> ser\u00eda demasiado<strong> rigurosa <\/strong>en sus pesquisas al menos durante el t\u00e9rmino de cuarenta a\u00f1os, durante los cuales ser\u00edan instruidos en el cristianismo. Hac\u00eda <strong>1570 <\/strong>un <strong>observador<\/strong> comentaba: \u201cNo s\u00e9 que es la causa que estamos tan ciegos que \u2026 andamos a convertir los infieles del Jap\u00f3n, de la China y de otras partes y provincias remot\u00edsimas, que aunque es obra muy buena y muy santa parece que es como si uno que tiene la casa llena de v\u00edboras y escorpiones no pusiera cuidado en limpiarla de ellos, y dejando en evidente peligro a su mujer e hijos, se fuese a cazar leones o avestruces a \u00c1frica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda <strong>quejas<\/strong> constantes de que las <strong>misiones peninsulares<\/strong> no hab\u00edan atra\u00eddo el entusiasmo de ultramar y todav\u00eda en una fecha tan tard\u00eda como <strong>1604<\/strong> hab\u00eda propuestas para <strong>instruir <\/strong>a los <strong>predicadores<\/strong> en la <strong>lengua \u00e1rabe<\/strong>, para actuar con mayor efectividad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fray Jaime Bleda<\/strong>, dominico valenciano y principal <strong>defensor<\/strong> de la <strong>expulsi\u00f3n<\/strong> de todos los <strong>moriscos<\/strong>, cre\u00eda que la predicaci\u00f3n no era el \u00fanico problema. Bas\u00e1ndose en su experiencia como rector parroquial a finales del <strong>siglo XVI <\/strong>consideraba que los moriscos<strong> rechazaban<\/strong> el cristianismo no por <strong>ignorancia<\/strong> sino por <strong>malicia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la d\u00e9cada de los sesenta del <strong>siglo XVI<\/strong> los cuarenta a\u00f1os de gracia concedidos por las <strong>concordias <\/strong>ya se hab\u00edan cumplido. En <strong>1566<\/strong> fueron resucitadas viejas medidas <strong>prohibiendo la lengua<\/strong> y las <strong>costumbres \u00e1rabes<\/strong>, a pesar de que <strong>Francisco N\u00fa\u00f1ez Muley<\/strong>, recordase que los <strong>cristianos egipcios<\/strong> hablaban <strong>\u00e1rabe<\/strong> y que los <strong>trajes<\/strong> y los elementos musicales de Granada eran <strong>regionales<\/strong> y <strong>no religiosos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tensiones derivadas por esas prohibiciones fueron el caldo de cultivo en el que se produjo la <strong>segunda revuelta<\/strong> de las <strong>Alpujarras<\/strong> <strong>(1568-1570<\/strong>), cuya liquidaci\u00f3n motiv\u00f3 la dispersi\u00f3n de los granadinos por toda Castilla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema morisco fue sobre todo <strong>valenciano<\/strong> y, en menor medida, aragon\u00e9s. En esta \u00faltima fase de unas Espa\u00f1as musulmanas la Inquisici\u00f3n adquiri\u00f3 una notable importancia, pero tambi\u00e9n lo hizo la parroquia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>estructura parroquial<\/strong> muy imperfecta  gener\u00f3 una nueva rutina de <strong>observancia religiosa<\/strong>, reflejada en los <strong>registros<\/strong> de <strong>bautismos, matrimonios y defunciones<\/strong>. Los intentos de establecer<strong> parroquias en territorios musulmanes<\/strong> hab\u00edan empezado ya en <strong>1535<\/strong> en <strong>Valencia <\/strong>pero era algo que avanzaba lentamente por los costes implicados: la destrucci\u00f3n o<br>reedificaci\u00f3n de la mezquita, la <strong>dotaci\u00f3n<\/strong> de un <strong>cl\u00e9rigo<\/strong> <strong>residente<\/strong> constitu\u00edan<strong> gastos<\/strong> dif\u00edciles de cubrir. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> El <strong>diezmo<\/strong> iba tradicionalmente a parar a <strong>obispos<\/strong> o <strong>cap\u00edtulos catedralicios<\/strong> (designa ciertos cuerpos eclesi\u00e1sticos corporativos, se deriva del cap\u00edtulo del libro de reglas que se sol\u00eda leer en las asambleas de monjes) y s\u00f3lo una peque\u00f1a proporci\u00f3n era destinada a las<strong> parroquias<\/strong>. A comienzos del siglo <strong>XVII <\/strong>s\u00f3lo <strong>74 de 129 parroquias<\/strong> <strong>moriscas<\/strong> en Valencia pod\u00edan garantizar el <strong>pago<\/strong> de un <strong>cl\u00e9rigo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>parroquias<\/strong> aunque sin recursos llegaron a convertirse en los <strong>espacios<\/strong> de la <strong>vida cotidiana<\/strong> tambi\u00e9n para los <strong>moriscos<\/strong>. Tambi\u00e9n se estableci\u00f3 un <strong>control<\/strong> m\u00e1s <strong>estricto<\/strong> sobre los diferentes estadios del ciclo vital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segu\u00edan existiendo dudas sobre posibles <strong>ritos paralelos<\/strong> y <strong>Bleda<\/strong> cre\u00eda que <strong>normas can\u00f3nicas<\/strong> relacionadas con la dispensa de <strong>consanguineidad<\/strong>, la <strong>bigamia<\/strong> o la <strong>anulaci\u00f3n del matrimonio<\/strong> no siempre se pod\u00edan hacer cumplir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el <strong>obispo de Orihuela<\/strong> en <strong>1595<\/strong> el <strong>verdadero matrimonio<\/strong> era el redactado por el <strong>alfaqu\u00ed<\/strong>, es decir, el <strong>maestro <\/strong>o <strong>sabio<\/strong> de la <strong>ley musulmana<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ejemplos que atestiguan la supervivencia de la<strong> dote isl\u00e1mica<\/strong> (la <strong>dotaci\u00f3n<\/strong> de la <strong>novia<\/strong> por el <strong>novio<\/strong>), <strong>m\u00e1s que la dote<\/strong> <strong>europea<\/strong>, sugerir\u00edan como m\u00ednimo que una cultura distinta segu\u00eda viva en el seno de la familia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>rituales<\/strong> musulmanes de la <strong>muerte<\/strong>, <strong>colocaci\u00f3n de la persona fallecida<\/strong> de modo que mirase al <strong>este<\/strong>, <strong>entierro en tierra<\/strong> <strong>virgen<\/strong>, se combat\u00edan todav\u00eda en <strong>1570<\/strong> mediante<strong> \u00f3rdenes<\/strong> para que los <strong>sacerdotes<\/strong> fuesen llamados al <strong>lecho de muerte<\/strong> de los <strong>moriscos<\/strong> y testificasen la colocaci\u00f3n del cad\u00e1ver en la tumba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>alguaciles<\/strong> responsables de hacer cumplir los edictos contra las pr\u00e1cticas musulmanas estaban sujetos a gran <strong>presi\u00f3n<\/strong> en las peque\u00f1as comunidades y los <strong>carniceros<\/strong> <strong>cortaban la carne a la manera musulmana<\/strong> con tal de no perder clientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los<strong> moriscos<\/strong> en teor\u00eda segu\u00edan gozando de una <strong>protecci\u00f3n informal<\/strong>. El <strong>arzobispo Ribera de Valencia<\/strong>, dudaba de que los moriscos llegasen a convertirse en verdaderos cristianos pero le <strong>repugnaba<\/strong> la idea que se procediese contra ellos con <strong>excesivo rigor<\/strong>, por las implicaciones sociales que algo as\u00ed podr\u00eda suponer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda en la <strong>corte<\/strong> donde se dirimiese el <strong>destino<\/strong> de los moriscos a partir del <strong>\u00faltimo tercio del siglo XVI,<\/strong> un momento en el que empez\u00f3 a detectarse una creciente <strong>conflictividad<\/strong> entre <strong>se\u00f1ores<\/strong> y <strong>aljamas <\/strong>(Mezquita principal de una poblaci\u00f3n, donde cada viernes a mediod\u00eda los fieles se re\u00fanen obligatoriamente a orar).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la <strong>poblaci\u00f3n morisca<\/strong> en la primera mitad de ese siglo hab\u00eda retrocedido, entre <strong>1565 y 1609<\/strong> experimentar\u00eda un<br><strong>crecimiento<\/strong> de un <strong>70%<\/strong>. Esto gener\u00f3 <strong>miedo<\/strong> y <strong>sospechas<\/strong>. El viejo argumento de que los moriscos eran una <strong>\u201cquinta columna<\/strong>\u201d, un <strong>aliado potencial del Turco<\/strong>, el <strong>enemigo de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica<\/strong>, ya no era tan relevante como lo hab\u00eda sido hasta la <strong>batalla de Lepanto (1571)<\/strong> pero la situaci\u00f3n de los principados berberiscos y las incursiones de sus<br><strong>piratas<\/strong> era preocupante, pues  corrieron <strong>bulos<\/strong> de <strong>alianzas<\/strong> con los <strong>ingleses<\/strong> y los <strong>franceses <\/strong>en torno al a\u00f1o <strong>1600<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>intranquilidad<\/strong> alimentar\u00eda la decisi\u00f3n del desenlace de la<strong> expulsi\u00f3n<\/strong> entre <strong>1609 y 1614<\/strong>. En esos a\u00f1os <strong>275.000<\/strong><br><strong>personas<\/strong> fueron conducidas desde los puertos espa\u00f1oles al <strong>norte de \u00c1frica.<\/strong> A nivel de toda la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica puede que el trastorno no fuese muy grande, pero en el caso de Arag\u00f3n y, sobre todo, en Valencia, la medida fue muy <strong>traum\u00e1tica<\/strong>, afectando a una de cada tres personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>HISTORIOGRAF\u00cdA E HISTORIA SOCIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No siempre los<strong> historiadores<\/strong> y los <strong>soci\u00f3logos<\/strong> fueron buenos <strong>amigos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos definir la<strong> sociolog\u00eda <\/strong>como un <strong>estudio de la sociedad<\/strong> <strong>humana<\/strong> con \u00e9nfasis en las generalizaciones sobre su <strong>estructura<\/strong> y <strong>desarrollo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La<strong> historia<\/strong> se define como el estudio de las sociedades humanas  destacando las diferencias entre ellas y los cambios que han experimentado a lo largo del tiempo. Los dos enfoques han sido en ocasiones vistos como <strong>contradictorios<\/strong>, si bien parece m\u00e1s pertinente tratarlos como <strong>complementarios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los historiadores se especializan en una regi\u00f3n particular y su \u201cparroquia\u201d puede llegar a parecerles absolutamente \u00fanica, en lugar de una combinaci\u00f3n \u00fanica de elementos que, cada uno en singular, tiene paralelos en otras partes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>te\u00f3ricos sociales<\/strong> muestran seg\u00fan  <strong>Burke<\/strong>, un <strong>esp\u00edritu parroquial<\/strong> en sentido metaf\u00f3rico, lo hacen siempre que<br>generalizan acerca de la sociedad con base s\u00f3lo a la experiencia contempor\u00e1nea o cuando hablan del cambio social sin tener en cuenta procesos de largo alcance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Braudel <\/strong>dijo al respecto que el suyo era \u201cun di\u00e1logo de sordos\u201d. Puede que todo parta de los procesos de preparaci\u00f3n de sus trabajos, de sus valores o de sus estilos de pensamiento. Los <strong>soci\u00f3logos<\/strong>, por ejemplo, se preparan para anotar o<br>formular reglas generales, dejando a un lado a menudo las <strong>excepciones<\/strong>. Mientras que los historiadores prestan atenci\u00f3n a lo <strong>concreto<\/strong> a expensas de lo general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se puede considerar que en el<strong> siglo XVIII<\/strong> hubiese disputas entre soci\u00f3logos e historiadores dado que la <strong>sociolog\u00eda no exist\u00eda<\/strong> todav\u00eda como disciplina independiente.<br>Pese a que <strong>Charles de Montesquieu, Adam Ferguson y John Millar<\/strong> han sido proclamados por soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos como sus precursores y alguna vez han sido definidos como los \u201c<strong>padres fundadores<\/strong>\u201d de la <strong>sociolog\u00eda<\/strong>, jam\u00e1s se propusieron fundar una nueva disciplina. Lo mismo puede decirse de <strong>Adam Smith<\/strong>, visto por algunos como el fundador<br>de la <strong>econom\u00eda<\/strong>.<br>Es mejor definir a estos cuatro autores como <strong>te\u00f3ricos sociales<\/strong>, que examinaban la \u201csociedad civil\u201d de la misma forma que pensadores anteriores, de <strong>Plat\u00f3n a Locke<\/strong>, hab\u00edan examinado el \u201cEstado\u201d. El <strong>esp\u00edritu de las leyes<\/strong> (<strong>1748)<\/strong> de <strong>Montesquieu<\/strong>, el <strong>Ensayo sobre  la historia de la sociedad civil<\/strong> (<strong>1767<\/strong>) de <strong>Ferguson<\/strong>, las <strong>Observaciones sobre las<br>distinciones de rango (1771) de Millar<\/strong> y <strong>La riqueza de las naciones (1776) de Smith<\/strong> eran obras de teor\u00eda general, interesadas en la <strong>teor\u00eda de la sociedad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores estudiaban sistemas sociales y econ\u00f3micos (el sistema feudal, el sistema mercantil). Ten\u00edan en com\u00fan la <strong>distinci\u00f3n de cuatro tipos de sociedades<\/strong> seg\u00fan sus <strong>modos de subsistencia<\/strong> ya fueran estos la <strong>caza<\/strong>, la <strong>cr\u00eda de animales<\/strong>, la <strong>agricultura<\/strong> o el <strong>comercio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos <strong>te\u00f3ricos sociales<\/strong> eran <strong>historiadores anal\u00edticos<\/strong> o <strong>filos\u00f3ficos<\/strong> y prueba de ello es que la <strong>obra de Smith<\/strong> era una breve <strong>historia econ\u00f3mica<\/strong> de <strong>Europa<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n <strong>Montesquieu<\/strong> escribi\u00f3 sobre la <strong>grandeza<\/strong> y la <strong>decadencia <\/strong>de <strong>Roma<\/strong>; <strong>Ferguson<\/strong> sobre el <strong>progreso <\/strong>y el <strong>fin <\/strong>de la <strong>rep\u00fablica romana,<\/strong> mientras que <strong>Millar<\/strong> se ocup\u00f3 de la <strong>relaci\u00f3n<\/strong> entre el <strong>gobierno<\/strong> y la <strong>sociedad<\/strong> desde la \u00e9poca anglosajona hasta el reinado de <strong>Isabel I<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros autores estaban dejando a un lado los <strong>temas tradicionales<\/strong> de la historia (la <strong>pol\u00edtica<\/strong> y la <strong>guerra<\/strong>, fundamentalmente) para ocuparse de la <strong>historia social<\/strong> entendida como el <strong>an\u00e1lisis de los procesos del comercio<\/strong>, las <strong>artes<\/strong>, el <strong>derecho<\/strong> y los <strong>usos<\/strong> y <strong>costumbres<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Voltaire<\/strong> escribi\u00f3 en <strong>1756<\/strong> su <strong>Ensayo sobre los usos<\/strong>, <strong>historia social de Europa <\/strong>desde la \u00e9poca de <strong>Carlomagno<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>History of Osnabr\u00fcck<\/strong>  de <strong>1768<\/strong> de <strong>Justus M\u00f6ser<\/strong>, influido por <strong>Montesquieu<\/strong>, fue una demostraci\u00f3n del examen combinado de <strong>instituciones<\/strong> y <strong>ambiente<\/strong> en <strong>Westfalia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>Decadencia y ca\u00edda del Imperio Romano<\/strong> <strong>(1776-1788) <\/strong>de <strong>Edward Gibbon<\/strong> fue una <strong>historia<\/strong> tanto <strong>social<\/strong> como <strong>pol\u00edtica<\/strong>. Los cap\u00edtulos sobre las <strong>invasiones b\u00e1rbaras<\/strong>, destacando las caracter\u00edsticas de las <strong>naciones pastoriles<\/strong> muestran deudas para con <strong>Ferguson <\/strong>y <strong>Smith<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para <strong>Gibbon<\/strong>, la capacidad de <strong>ver<\/strong> lo <strong>general<\/strong> en lo <strong>particular<\/strong> era una <strong>caracter\u00edstica<\/strong> del <strong>historiador filos\u00f3fico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente la <strong>relaci\u00f3n<\/strong> entre <strong>historia<\/strong> y <strong>teor\u00eda social<\/strong> era <strong>menos<\/strong> <strong>sim\u00e9trica<\/strong> de lo que lo hab\u00eda sido durante la <strong>Ilustraci\u00f3n<\/strong>. <strong>Leopold von Ranke<\/strong>, el m\u00e1s destacado historiador de finales del <strong>siglo XIX<\/strong>, no rechazaba de plano la historia social pero se concentraban por lo general en el <strong>Estado<\/strong>. Es en su \u00e9poca cuando la historia pol\u00edtica recupera su posici\u00f3n de predomino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue un periodo en el que los <strong>gobiernos europeos<\/strong> <strong>vieron<\/strong> en la <strong>historia<\/strong> un<strong> instrumento<\/strong> para impulsar la <strong>unidad nacional<\/strong>, como <strong>medio de educaci\u00f3n<\/strong> de la <strong>ciudadan\u00eda<\/strong> o como medio de <strong>propaganda pol\u00edtica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>revoluci\u00f3n historiogr\u00e1fica<\/strong> asociada a <strong>Ranke<\/strong> tuvo mucho que ver con las <strong>fuentes<\/strong> y los <strong>m\u00e9todos<\/strong>. Se asisti\u00f3 a un cambio del <strong>uso<\/strong> de las<strong> historias<\/strong> o <strong>cr\u00f3nicas<\/strong> anteriores hacia el uso de los <strong>registros oficiales<\/strong> de los gobiernos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>historiadores<\/strong> empezaron a <strong>trabajar<\/strong> regularmente en los <strong>archivo<\/strong>s y <strong>emplearon<\/strong> <strong>t\u00e9cnicas<\/strong> que reputaban m\u00e1s cient\u00edficas para el an\u00e1lisis de la documentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>historiadores sociales<\/strong> parec\u00edan poco <strong>profesionales<\/strong> comparando su obra con la de los <strong>historiadores del Estado<\/strong>; se hablaba de que se ocupaban de <strong>curiosidades<\/strong> sobre la <strong>vida cotidiana<\/strong> que no ten\u00edan cabida en la verdadera historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como el nuevo <strong>enfoque  documental <\/strong>funcionaba mejor para la historia pol\u00edtica tradicional, su adopci\u00f3n hizo que muchos <strong>historiadores<\/strong> del <strong>siglo XIX<\/strong> pareciesen m\u00e1s <strong>anticuados<\/strong> en la elecci\u00f3n de sus temas que sus predecesores del <strong>siglo XVIII<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Rechazaban<\/strong> la historia social porque no se pod\u00eda estudiar <strong>cient\u00edficamente<\/strong>. Otros historiadores rechazaron directamente la <strong>sociolog\u00eda<\/strong> porque era <strong>demasiado<\/strong> <strong>abstracta<\/strong> y <strong>general<\/strong> y no dejaba <strong>margen<\/strong> para los <strong>aspectos singulares<\/strong> de los <strong>individuos<\/strong> y los <strong>acontecimientos<\/strong>.<br><strong>Benedetto Croce<\/strong> o <strong>Herman Ebbinghaus<\/strong> hablaban directamente de <strong>pseudociencia<\/strong> para referirse a la sociolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>te\u00f3ricos sociales<\/strong> fueron adoptando una <strong>posici\u00f3n<\/strong> cada vez m\u00e1s<strong> cr\u00edtica<\/strong> hacia los historiadores, aunque continuaban estudiando la historia. El <strong>antiguo r\u00e9gimen<\/strong> y la <strong>revoluci\u00f3n francesa<\/strong> de <strong>1856<\/strong>, de <strong>Alexis de Tocqueville<\/strong>, era una obra hist\u00f3rica basada en <strong>documentos originales<\/strong> y a la vez un hito en la teor\u00eda social y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El capital <\/strong>de <strong>1867<\/strong> de <strong>Karl Marx<\/strong>, era una contribuci\u00f3n <strong>innovadora<\/strong> tanto en la historia econ\u00f3mica como en la teor\u00eda econ\u00f3mica que estudiaba la <strong>legislaci\u00f3n laboral<\/strong>, el paso de las <strong>artesan\u00edas<\/strong> a las <strong>manufacturas,<\/strong> las <strong>expropiaciones<\/strong> al campesinado&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gustav Schmoller<\/strong>, figura de la<strong> escuela hist\u00f3rica<\/strong> de la <strong>econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, es m\u00e1s conocido como <strong>historiador<\/strong> que como <strong>economista<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del <strong>siglo XIX <\/strong>era mucho m\u00e1s com\u00fan la tendencia al largo plazo y al inter\u00e9s por la evoluci\u00f3n. <strong>Comte<\/strong> hablaba de una historia social indispensable para el trabajo te\u00f3rico de la sociolog\u00eda, pero era una historia sin nombres de individuos e incluso sin nombres de pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres edades: la <strong>edad de la religi\u00f3n<\/strong>, la <strong>edad de la meta-f\u00edsica<\/strong> y la <strong>edad de las ciencias<\/strong>, mediante un m\u00e9todo comparativo se pod\u00eda ubicar a cada sociedad en un <strong>escal\u00f3n evolutivo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Etn\u00f3logos<\/strong> como <strong>Edward Tylor<\/strong> en <strong>La cultura primitiva<\/strong> de <strong>1871<\/strong> o <strong>Lewis Henry Morgan<\/strong> en <strong>\u00abLa sociedad antigua\u00bb<\/strong> de <strong>1872 <\/strong>presentaban el <strong>cambio social<\/strong> como una evoluci\u00f3n desde el <strong>salvajismo<\/strong> o el <strong>estado natural<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> El soci\u00f3logo <strong>Herbert Spencer<\/strong> emple\u00f3 <strong>ejemplos hist\u00f3ricos<\/strong>, desde el <strong>Antiguo Egipto <\/strong>a la <strong>Rusia de Pedro el Grande<\/strong>, para ilustrar el paso de sociedades \u201c<strong>militares<\/strong>\u201d a \u201c<strong>industriales<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>evoluci\u00f3n<\/strong> era vista como un<strong> cambio a mejor<\/strong>, pero <strong>no siempre<\/strong>. En la obra <strong>Comunidad y sociedad<\/strong> de 1887 de <strong>Ferdinand T\u00f6nnies<\/strong>, la <strong>evoluci\u00f3n<\/strong> de la <strong>comunidad tradicional<\/strong> a la <strong>comunidad moderna<\/strong>, caracterizada por el <strong>anonimato<\/strong>, era trazada con una notable nostalgia del orden antiguo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>historiadores<\/strong> pod\u00edan aspirar a<strong> recolectar material<\/strong> para los soci\u00f3logos; eran totalmente irrelevantes porque no suministraban materiales adecuados para los constructores de las teor\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Spencer<\/strong>, dec\u00eda que \u201clas biograf\u00edas de los monarcas (y poco m\u00e1s aprenden nuestros hijos) arrojan muy poca luz sobre la ciencia de la sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Soci\u00f3logos<\/strong> de comienzos del <strong>siglo XX<\/strong> hab\u00edan demostrado esa tendencia. En \u00abEl tratado de sociolog\u00eda general\u00bb de <strong>Vilfredo Pareto<\/strong> dedicaba en <strong>1916<\/strong> muchas p\u00e1ginas al examen de la <strong>\u00e9poca cl\u00e1sic<\/strong>a y tomaba ejemplos del <strong>Medievo italiano. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Emile<\/strong> <strong>Durkheim<\/strong> hab\u00eda estudiado historia con <strong>Fustel de Coulanges<\/strong> y sol\u00eda rese\u00f1ar rese\u00f1as de libros de historia en <strong>L\u2019ann\u00e9e sociologique<\/strong> siempre y cuando fuesen m\u00e1s all\u00e1 de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Max Weber<\/strong> atesoraba un profundo conocimiento hist\u00f3rico. Antes de <strong>La \u00e9tica protestante y el esp\u00edritu del capitalismo (1904-1905)<\/strong>, hab\u00eda escrito sobre las <strong>compa\u00f1\u00edas comerciales medievales<\/strong> y se hab\u00eda preocupado por la <strong>historia agraria<br>de la Roma antigua<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ABANDONAR EL PASADO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la muerte de <strong>Durkheim<\/strong>  en <strong>1917<\/strong> y <strong>Weber<\/strong> en <strong>1920<\/strong>, la siguiente generaci\u00f3n de te\u00f3ricos sociales se apart\u00f3 del pasado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de los economistas puede decirse que eran arrastrados en dos direcciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fran\u00e7ois Simiand<\/strong> en <strong>Francia<\/strong>, reun\u00edan datos estad\u00edsticos sobre el pasado para definir ciclos comerciales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero combinaban su inter\u00e9s con un desprecio absoluto por la historia centrada en los acontecimientos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros, en cambio, tend\u00edan a distanciarse del pasado y apostaban por una teor\u00eda econ\u00f3mica \u201cpura\u201d, siguiendo el modelo de la matem\u00e1tica pura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Psic\u00f3logos tan distintos como <strong>Jean Piaget<\/strong>, autor de El lenguaje y el pensamiento en el ni\u00f1o (1923) y <strong>Wolfgang Kohler<\/strong>, autor de <strong>La psicolog\u00eda Gestalt <\/strong>de <strong>1929<\/strong>, estaban adoptando <strong>m\u00e9todos experimentales<\/strong> que no se pod\u00edan aplicar al pasado. Abandonaron la <strong>biblioteca<\/strong> por el <strong>laboratorio<\/strong>, en opini\u00f3n de <strong>Peter Burke<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los antrop\u00f3logos sociales descubrieron el valor del trabajo de campo en otras culturas, en contraste con la lectura de las descripciones hechas por viajeros, misioneros e historiadores. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bronislaw Malinowski<\/strong>, en sus estudios sobre el anillo <strong>Kula<\/strong> en las <strong>islas Trobriand<\/strong>, insisti\u00f3 en que el <strong>trabajo de campo <\/strong>era el <strong>m\u00e9todo antropol\u00f3gico<\/strong> por excelencia; solamente saliendo a las aldeas, al campo, se pod\u00eda captar \u201c<strong>el punto de vista del nativo<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los soci\u00f3logos cambiaron su rumbo y se centraron en el presente. El primer <strong>departamento de sociolog\u00eda<\/strong> de los<strong> Estados Unidos<\/strong>, el de la <strong>Universidad de Chicago<\/strong>, hab\u00eda tenido a un <strong>ex historiador <\/strong>como primer <strong>director<\/strong>, si bien en la d\u00e9cada de<br><strong>1920<\/strong> sus soci\u00f3logos se dedicaban exclusivamente a la <strong>sociedad contempor\u00e1nea<\/strong>: estudiaban  su propia ciudad, los barrios pobres, los guetos, los inmigrantes&#8230;.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra <strong>estrategia<\/strong> que se alejaba del pasado la elaboraci\u00f3n de <strong>cuestionarios<\/strong> y las <strong>entrevistas sobre grupos seleccionados<\/strong>. Los <strong>soci\u00f3logos<\/strong> consegu\u00edan generar sus <strong>propios datos<\/strong> mediante <strong>encuestas<\/strong> y no necesitaban, dec\u00edan, del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los motivos de los cambios en primer lugar se debe a que el <strong>propio centro <\/strong>de gravedad de la <strong>sociolog\u00eda<\/strong> estaba desplaz\u00e1ndose de<strong> Europa<\/strong> a <strong>Estados Unidos<\/strong>, donde el pasado no era tan importante ni tan visible en la vida cotidiana como en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista profesional, con la <strong>creaci\u00f3n de asociaciones de soci\u00f3logos<\/strong>, <strong>departamentos<\/strong> y nuevas <strong>publicaciones<\/strong>, existir\u00eda un af\u00e1n de <strong>diferenciaci\u00f3n<\/strong>.<br>Por otro lado, el ascenso del \u201c<strong>funcionalismo<\/strong>\u201d tambi\u00e9n habr\u00eda jugado un papel preponderante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las <strong>costumbres<\/strong> y las <strong>instituciones<\/strong> pod\u00edan ser explicadas seg\u00fan sus funciones sociales presentes, por la contribuci\u00f3n de cada elemento al mantenimiento de la estructura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>EL ASCENSO DE LA HISTORIA SOCIAL.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los historiadores, justo cuando los <strong>antrop\u00f3logos<\/strong> y los <strong>soci\u00f3logos<\/strong> estaban perdiendo el inter\u00e9s por el pasado, comenzaron a reivindicar una \u201chistoria natural de la sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A <strong>finales del XIX,<\/strong> algunos <strong>historiadores profesionales<\/strong> estaban cada vez m\u00e1s descontentos con la <strong>historia neorankeana<\/strong>. <strong>Karl Lamprecht<\/strong> denunci\u00f3 al <strong>establishment hist\u00f3rico alem\u00e1n<\/strong> por su <strong>\u00e9nfasis<\/strong> en la<strong> historia pol\u00edtica<\/strong> y de los grandes <strong>hombres<\/strong> y solicit\u00f3 una <strong>\u201chistoria colectiva\u201d<\/strong> que tomase sus conceptos de <strong>otras disciplinas<\/strong>. Por ejemplo, de la <strong>psicolog\u00eda social<\/strong> y de la <strong>geograf\u00eda humana<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Otto Hinze<\/strong>, seguidor de <strong>Weber<\/strong>, pronto comprendi\u00f3 que la historia que propon\u00eda <strong>Lamprecht<\/strong> era un \u201cprogreso m\u00e1s all\u00e1 de <strong>Ranke<\/strong>\u201d. Dec\u00eda \u201cQueremos conocer no s\u00f3lo los picos y las cumbres sino tambi\u00e9n la base de las monta\u00f1as, no s\u00f3lo las alturas y las profundidades de la superficie, sino toda la masa continental\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia <strong>1900<\/strong> la mayor\u00eda de los historiadores alemanes no pensaba ir m\u00e1s all\u00e1 de <strong>Ranke<\/strong>. Cuando <strong>Max Weber <\/strong>escribi\u00f3 sus <strong>estudios<\/strong> sobre la relaci\u00f3n entre <strong>protestantismo<\/strong> y <strong>capitalismo<\/strong>, s\u00f3lo pudo apoyarse en la obra de unos pocos colegas<br>interesados en problem\u00e1ticas similares. Por tanto, los intentos de <strong>Lamprecht <\/strong>por romper el monopolio de la historia pol\u00edtica en el \u00e1mbito alem\u00e1n fracasaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <strong>Estados Unidos<\/strong> y en <strong>Francia<\/strong> la campa\u00f1a por la historia social encontr\u00f3 muchos apoyos. En <strong>1890<\/strong>, <strong>Frederick Jackson<\/strong> <strong>Turner<\/strong>, el gran historiador de la frontera norteamericana, lanz\u00f3 un alegato similar al de <strong>Lamprecht<\/strong>: era necesario<br><strong>considerar<\/strong> todas las <strong>esferas de la actividad del hombre <\/strong>para hacer historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marc Bloch<\/strong> y <strong>Lucien Febvre<\/strong> abogaron por lo que llamaron \u201cun <strong>nuevo tipo de historia<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los \u00ab<strong>Annales d\u2019histoire \u00e9conomique et sociale<\/strong>\u00bb criticaban de forma contundente a los historiadores tradicionales. Ambos <strong>se<\/strong> <strong>opon\u00edan<\/strong> al predominio de la <strong>historia pol\u00edtica<\/strong> y aspiraban a sustituirla por una historia m\u00e1s amplia y <strong>humana<\/strong>; hab\u00eda que procurar una historia m\u00e1s atenta a las estructuras y no tanto a la narraci\u00f3n de los acontecimientos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos representantes de la <strong>Escuela de Annales<\/strong> apostaban adem\u00e1s por un aprendizaje por parte de los historiadores de disciplinas pr\u00f3ximas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Febvre<\/strong> se interesaba m\u00e1s por la <strong>geograf\u00eda<\/strong> y la <strong>psicolog\u00eda<\/strong>, mientras que <strong>Bloch<\/strong> se hallaba m\u00e1s cercano a la <strong>sociolog\u00eda<\/strong> de<br><strong>Durkheim<\/strong>, mostr\u00e1ndose interesado en la <strong>idea de cohesi\u00f3n social<\/strong> y las <strong>representaciones colectivas<\/strong>.<br><strong>Bloch <\/strong>fue <strong>asesinado<\/strong> por los <strong>alemanes<\/strong> en <strong>1944,<\/strong> pero<strong> Febvre<\/strong> sobrevivi\u00f3 a la <strong>Segunda Guerra Mundial<\/strong> y se convirti\u00f3 el gran dominador de la historiograf\u00eda francesa en la posguerra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le suceder\u00eda <strong>Fernand Braudel<\/strong>, autor de <strong>El Mediterr\u00e1neo y el mundo mediterr\u00e1neo en la \u00e9poca de Felipe II<\/strong> de 1949. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda estudiado econom\u00eda y geograf\u00eda y cre\u00eda firmemente en una comuni\u00f3n de las ciencias sociales. Tanto la historia<br>como la sociolog\u00eda deb\u00edan ser cercanas toda vez que ambas deber\u00edan tratar de la <strong>experiencia humana<\/strong> en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros <strong>\u00e1mbitos geogr\u00e1ficos<\/strong>, cabe destacar una estrecha comuni\u00f3n entre <strong>historia<\/strong> y <strong>teor\u00eda social<\/strong> en la figura del brasile\u00f1o <strong>Gilberto Freyre<\/strong>, autor de <strong>Casa-grande e senzala<\/strong> de 1993, ha sido descrito tanto como un soci\u00f3logo como un historiador social. <br>Es un <strong>autor controvertido<\/strong> al que se le acusa de negar o diluir el conflicto existente en las <strong>relaciones raciales<\/strong> en el <strong>Brasil colonial<\/strong> al hacer un an\u00e1lisis del territorio a partir del punto de vista de las <strong>\u00e9lites dominantes<\/strong> de las <strong>\u201ccasas-grandes\u201d<\/strong>, de los individuos que dominar\u00edan las <strong>grandes haciendas<\/strong> y emplear\u00edan en ellas a los <strong>esclavos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Freyre<\/strong> fue uno de los primeros en estudiar temas como la <strong>historia del lenguaje<\/strong>, de la <strong>comida<\/strong>, del <strong>cuerpo<\/strong>, la <strong>ni\u00f1ez<\/strong>, la historia de la <strong>vivienda<\/strong>, como una descripci\u00f3n integral de las sociedades del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CONVERGENCIA ENTRE  HISTORIA Y TEOR\u00cdA.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo entre historiadores y te\u00f3ricos sociales nunca se perdi\u00f3 por completo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de <strong><em>1960<\/em> <\/strong> es cuando la comuni\u00f3n entre las dos disciplinas historia y teor\u00eda social, comenz\u00f3 a hacerse m\u00e1s fuerte. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Social origins of dictatorship and democracy<\/strong> de <strong>1966<\/strong>, de <strong>Barrington Moore<\/strong>, o <strong>Peasant wars<\/strong> de <strong>1969<\/strong>, de <strong>Eric Wolf<\/strong>, por citar algunos de la \u00e9poca, expresaban y estimulaban un sentimiento de prop\u00f3sito com\u00fan entre estas dos materias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos antrop\u00f3logos sociales (con <strong>Clifford Geertz<\/strong> y <strong>Marshall Sahlins<\/strong>, a la cabeza) fraguaron una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica a sus estudios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros soci\u00f3logos brit\u00e1nicos como <strong>Ernest Gellner<\/strong>, <strong>John Hall <\/strong>o <strong>Michael Mann<\/strong>, resucitaron el proyecto dieciochesco de la \u201c<strong>historia filos\u00f3fica<\/strong>\u201d, apuntando a  \u201cdiscernir diferentes tipos de sociedad y a explicar las transiciones de un tipo a otro. En esa misma escala est\u00e1 la obra de <strong>Eric Wolf Europa<\/strong> y los pueblos sin historia, estudio en el aborda la relaci\u00f3n entre Europa y el resto del mundo a partir del a\u00f1o 1500.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de este tiempo, conceptos como <strong>sociolog\u00eda hist\u00f3rica<\/strong>, <strong>geograf\u00eda es hist\u00f3rica<\/strong>, <strong>econom\u00eda hist\u00f3rica<\/strong> e incluso <strong>antropolog\u00eda hist\u00f3rica<\/strong> comenzaron a ser cada vez m\u00e1s frecuentes. Hay que preguntarse d\u00f3nde empieza la <strong>historia social<\/strong> y d\u00f3nde acaba la <strong>geograf\u00eda hist\u00f3rica<\/strong>, esto permite aprovechar habilidades y puntos de vista distintos para una empresa com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n entre la <strong>historia<\/strong> y la<strong> teor\u00eda social<\/strong> es cada vez m\u00e1s estrecha. La aceleraci\u00f3n del cambio social impuso \u00e9ste a la atenci\u00f3n de <strong>soci\u00f3logos<\/strong> y <strong>antrop\u00f3logos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <strong>dem\u00f3grafos<\/strong> que estudiaban la explosi\u00f3n de la <strong>poblaci\u00f3n mundial<\/strong> y los <strong>economistas<\/strong> que estudiaban las <strong>condiciones<\/strong> para el desarrollo de la <strong>agricultura <\/strong>y la <strong>industria<\/strong> en los llamados <strong>pa\u00edses subdesarrollados<\/strong>, observaron que estaban estudiando el cambio en el tiempo, es decir, historia. Algunos de ellos se vieron obligados a extender<br>sus investigaciones a un pasado m\u00e1s remoto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se asisti\u00f3 a un desplazamiento masivo del inter\u00e9s de historiadores de todo el mundo de la <strong>historia pol\u00edtica tradicional <\/strong>a la <strong>historia social<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto el <strong>giro te\u00f3rico<\/strong> de los <strong>historiadores<\/strong> sociales como el<strong> giro hist\u00f3rico<\/strong> de los<strong> te\u00f3ricos<\/strong> resultar\u00edan sumamente beneficiosos siendo m\u00faltiples las formas de <strong>combinar<\/strong> <strong>historia<\/strong> y <strong>teor\u00eda<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">E. P. Thompson, abogando por el <strong>materialismo hist\u00f3rico<\/strong>, se ha definido en este sentido como a s\u00ed mismo como un empirista marxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que <strong>otros historiadores<\/strong> estar\u00edan <strong>interesados<\/strong> en teor\u00edas sin estar comprometidos con ellas: las emplean para tomar conciencia de problemas o para hallar preguntas antes que respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LOS ITINERARIOS DE LA HISTORIA SOCIAL.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta la d\u00e9cada de <strong>1980<\/strong> la historia social fue una historia de lo <strong>colectivo<\/strong> y lo <strong>numeroso<\/strong>. Se trataba de una disciplina que pretend\u00eda medir fen\u00f3menos sociales a partir de indicadores sencillos y cuantificables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era  una <strong>disciplina<\/strong> que pretend\u00eda medir <strong>fen\u00f3menos sociales<\/strong> a partir de <strong>indicadores<\/strong> <strong>sencillos<\/strong> y <strong>cuantificables<\/strong>, con capacidad para <strong>recopilar<\/strong> y <strong>analizar<\/strong> un <strong>ingente material<\/strong>, pero al precio de haber concedido prioridad a las estructuras dejando a un lado a los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Historia dominada por el <strong>funcionalismo<\/strong>, el <strong>estructuralismo<\/strong> y el <strong>marxismo <\/strong>pero fue abandonada por un creciente n\u00famero de investigadores que hab\u00edan comenzado a preocuparse por la <strong>memoria<\/strong>, el <strong>aprendizaje<\/strong>, la <strong>incertidumbre<\/strong> o<br>la negociaci\u00f3n en el seno de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos historiadores comenzaban a <strong>apostar<\/strong> m\u00e1s por el <strong>sujeto<\/strong> que por los grandes modelos condicionados por el determinismo material.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apostaron por un tipo de historia que no fuese concebida como una ciencia exacta, empe\u00f1ada en encontrar leyes objetivas que explicasen los hechos sociales, sino como una ciencia de lo <strong>singular<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si unos autores hab\u00edan identificado como su objeto de estudio los grandes grupos sociales como las clases, esta<br>incipiente historia social apostaba por la diversidad en las formas. Se interesaba por el <strong>g\u00e9nero<\/strong>, la <strong>edad<\/strong>, el <strong>patronazgo<\/strong>, la <strong>etnicidad<\/strong> y m\u00e1s recientemente, la <strong>indigeneidad<\/strong> y la <strong>subalternidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apostaban por <strong>variables cuantificables<\/strong> como la <strong>tecnolog\u00eda<\/strong>, la <strong>demograf\u00eda<\/strong> o la <strong>econom\u00eda<\/strong>, tambi\u00e9n prefer\u00edan otras<br><strong>variables culturales<\/strong> como por ejemplo la de los <strong>rituales<\/strong> o las <strong>actividades simb\u00f3licas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a las <strong>monarqu\u00edas<\/strong> o los <strong>imperios<\/strong>, se priorizaba lo local incluyendo en el an\u00e1lisis espacios tan reducidos como el de la <strong>aldea<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">***************<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-incrustado wp-block-embed-incrustado\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"h5CCCzYBFD\"><a href=\"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=61\">ACCESO Y CONSULTA ONLINE<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abACCESO Y CONSULTA ONLINE\u00bb \u2014 \" src=\"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=61&#038;embed=true#?secret=3Utfs1lOhu#?secret=h5CCCzYBFD\" data-secret=\"h5CCCzYBFD\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">***************<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas gracias por toda su atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1001\" height=\"736\" src=\"https:\/\/todo-derecho.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/image-4-57.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9486 size-full\"\/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Usted es la parte m\u00e1s importante de DESPACHO JUR\u00cdDICO TODO DERECHO.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias por confiar en nosotros.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">***************<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Web desarrollada por Informatic@ Mipc:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/informaticamipc.com\/es\"><strong>https:\/\/informaticamipc.com\/es<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Nuevo m\u00f3vil de contacto 690 303 447, siempre a su disposici\u00f3n! 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