{"id":5737,"date":"2024-10-24T16:11:21","date_gmt":"2024-10-24T16:11:21","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=5737"},"modified":"2025-02-05T12:28:20","modified_gmt":"2025-02-05T12:28:20","slug":"historia-de-la-filosofia-moderna","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=5737","title":{"rendered":"Historia de la Filosof\u00eda en la Edad Moderna"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*******************************<\/p>\n\n\n\n<p>1. <strong>RACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><small>(del lat\u00edn, <em>ratio<\/em>, raz\u00f3n)<\/small><\/p>\n\n\n\n<p>En general, actitud filos\u00f3fica de confianza en la raz\u00f3n, las ideas o el pensamiento, que exalta su importancia y los independiza de su v\u00ednculo con la experiencia. En este sentido de exaltaci\u00f3n de la autonom\u00eda de la raz\u00f3n, el racionalismo se aplica tanto a fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad griega, como Parm\u00e9nides y Plat\u00f3n, que atribuyen a la raz\u00f3n una autonom\u00eda (problem\u00e1tica) respecto del mundo sensible &#8211; sin olvidar el intelectualismo moral o racionalismo \u00e9tico, en S\u00f3crates y Plat\u00f3n-, como al pensar cr\u00edtico de los fil\u00f3sofos ilustrados contra las ideas socialmente admitidas. <\/p>\n\n\n\n<p>En sentido estricto, es el \u00abracionalismo moderno\u00bb que, como corriente filos\u00f3fica, nace en Francia en el s. XVII y se difunde por Europa, en directa oposici\u00f3n al empirismo, y que sostiene que el punto de partida del conocimiento no son los datos de los sentidos, sino las ideas propias del esp\u00edritu humano. <\/p>\n\n\n\n<p>Surge como reacci\u00f3n a la orientaci\u00f3n filos\u00f3fica medieval puesta en crisis por las nuevas ideas del Renacimiento, que entre otras cosas renueva el <strong>escepticismo<\/strong> de los antiguos, el esp\u00edritu de la Reforma protestante que mina el principio de autoridad doctrinal, y los \u00e9xitos del m\u00e9todo cient\u00edfico impulsado por la revoluci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>El racionalismo moderno, revolucionario para su \u00e9poca, y cuyos principales representantes son Descartes, su iniciador, Spinoza y Leibniz, representa no obstante una visi\u00f3n general del mundo y del conocimiento armoniosa, ordenada, racional, geom\u00e9trica y estable, basada en el <strong>pensamiento met\u00f3dico<\/strong> (de la duda o del m\u00e9todo <em>more geometrico<\/em>), la <strong>claridad de ideas<\/strong> (principio de evidencia) y la creencia en la estabilidad de las ideas (la doctrina sobre la sustancia), y acompa\u00f1ada, en el <strong>terreno de las artes<\/strong>, por el \u00ab<strong>clasicismo<\/strong>\u00bb, mientras que, en el lado opuesto, el<strong> empirismo<\/strong> representa una visi\u00f3n del mundo din\u00e1mica, cambiante, <strong>interesada por la utilidad del saber<\/strong>, innovadora en teor\u00edas del conocimiento y de la sociedad, acompa\u00f1ada a su vez en el mundo del arte por el \u00abbarroco\u00bb, de caracter\u00edsticas opuestas al cl\u00e1sico. <\/p>\n\n\n\n<p>La estabilidad del ser, frente a la confusi\u00f3n din\u00e1mica del devenir.<\/p>\n\n\n\n<p>Las principales doctrinas racionalistas son la afirmaci\u00f3n de:<\/p>\n\n\n\n<p> 1) la existencia de ideas innatas, punto de partida (en el sentido l\u00f3gico) del conocimiento (Leibniz admit\u00eda tambi\u00e9n principios del entendimiento innatos), y <\/p>\n\n\n\n<p>2) la relaci\u00f3n directa -pr\u00e1cticamente coincidencia- entre pensamiento y realidad, que Spinoza expres\u00f3 gr\u00e1ficamente con la frase\u00abEl orden y conexi\u00f3n de las ideas es el mismo que el orden y la conexi\u00f3n de las cosas\u00bb. Junto a esto, se sostiene que <\/p>\n\n\n\n<p>3) el conocimiento es de tipo deductivo, como el que se da en las matem\u00e1ticas, y se atribuye <\/p>\n\n\n\n<p>4) un car\u00e1cter fundamental a la sustancia (las dos sustancias de Descartes, la sustancia \u00fanica de Spinoza, <em>Deus sive natura<\/em>, y las m\u00f3nadas de Leibniz).<\/p>\n\n\n\n<p>La forma caracter\u00edstica de argumentaci\u00f3n racionalista excluye el recurso a la experiencia y al conocimiento que proviene de los sentidos, y se remite exclusivamente a la raz\u00f3n, a la claridad y distinci\u00f3n de ideas y a la suposici\u00f3n de que el buen pensar coincide forzosamente con la realidad: conocer es conocer por la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DESCARTES.<\/strong> <strong>RACIONALISMO.<\/strong> FILOSOF\u00cdA, RELIGI\u00d3N Y POL\u00cdTICA. CARTESIANISMO.<\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo franc\u00e9s, <strong>principal fundador de la filosof\u00eda Moderna.<\/strong> Su obra m\u00e1s conocida, \u201c<strong>El discurso del m\u00e9todo<\/strong>\u201d, inaugura una manera de pensar basada en el sujeto. A partir de la f\u00f3rmula cogito, ergo sum (pienso luego existo), el sistema cartesiano trata de ofrecer una visi\u00f3n de la realidad basado en la raz\u00f3n donde la certeza la ofrece enteramente el raciocinio y su deducci\u00f3n de principios indubitables. <\/p>\n\n\n\n<p>Descartes desarrolla una <strong>filosof\u00eda racionalista<\/strong>, <strong>dualista y recelosa con los sentidos,<\/strong> que encuentra su fundamento metaf\u00edsico en la <strong>necesidad de la existencia de Dios<\/strong>. Profundiz\u00f3 en el argumento ontol\u00f3gico de <strong>Anselmo de Canterbury<\/strong> y desarroll\u00f3 conceptos como el de \u201csustancia\u201d, \u201crea cogitans\u201d o \u201cres extensa\u201d. Su influencia en el desarrollo de la filosof\u00eda Moderna es fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en La Haye, en Turena, en el seno de una familia de la <strong>peque\u00f1a burgues\u00eda.<\/strong> Tercer hijo de Joachim Descartes, consejero en el parlamento de Breta\u00f1a y de Jeanne Brochard, que muri\u00f3 de parto al a\u00f1o siguiente. Tras casarse de nuevo su padre en 1600 con Anne Morin, pas\u00f3 al cuidado de su abuela, quien le educ\u00f3 hasta 1606, fecha en que ingresa en el colegio de los jesuitas de la Fl\u00e8che, fundado dos a\u00f1os antes, y una \u00abde las m\u00e1s celebres escuelas de Europa\u00bb, y cuyas ense\u00f1anzas, en particular la filosof\u00eda escol\u00e1stica aprendida de 1612 a 1614, Descartes enjuicia en su&nbsp;<em>Discurso<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Abandona esta escuela y en el a\u00f1o 1616 se halla en Poitiers cursando estudios de derecho. En 1618, queriendo leer el \u00ablibro del mundo\u00bb, se enrola en el ejercito de<strong> Maurice de Nassau, pr\u00edncipe de Orange<\/strong>, y participa as\u00ed en la <strong>guerra de los Treinta A\u00f1os<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Este mismo a\u00f1o conoce a Isaac Beeckman, un investigador holand\u00e9s, <strong>momento a partir del cual Descartes se interesa por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que une la matem\u00e1tica y la f\u00edsica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rota la amistad con Beeckman, Descartes abandona Holanda y se enrola en el <strong>ej\u00e9rcito cat\u00f3lico de Maximiliano de Baviera<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1619, en Ulm, seg\u00fan su propio relato, descubre \u00ab<strong>los fundamentos de una ciencia maravillosa<\/strong>\u00bb, tras interpretar el <strong>sentido de tres sue\u00f1os<\/strong> habidos la noche del 11 de noviembre, que se considera el punto de arranque de su nuevo m\u00e9todo. <\/p>\n\n\n\n<p>Sigue de 1620 a 1629 un per\u00edodo de 9 a\u00f1os de viajes, de los que hay que destacar que, en 1622, adquiere un patrimonio familiar que le permite autonom\u00eda econ\u00f3mica y que, pese a llevar a cabo un viaje a Italia, no llega a conocer al gran <strong>Galileo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia 1625-1627 se halla en Par\u00eds, donde llega a ser conocido entre los medios literarios, cient\u00edficos y filos\u00f3ficos, como \u00ab<strong>excelente matem\u00e1tico\u00bb y perfecto hombre de mundo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este ambiente participa en la discusi\u00f3n entre el <strong>valor<\/strong> y <strong>sentido de la filosof\u00eda tradicional escol\u00e1stica<\/strong> y los <strong>m\u00e9todos innovadores<\/strong> de la \u00ab<strong>nueva ciencia<\/strong>\u00bb que, por aquel entonces, se hallaba mezclada con las llamadas \u00ab<strong>ciencias curiosas<\/strong>\u00bb (<strong>magia, alquimia, astrolog\u00eda<\/strong>). <\/p>\n\n\n\n<p>Por esta \u00e9poca Descartes comienza a redactar las&nbsp;<strong><em>Reglas para la direcci\u00f3n del esp\u00edritu<\/em>&nbsp;(en 1628)<\/strong> aunque fueron publicadas p\u00f3stumamente. En ellas consta ya la conocida <strong>afirmaci\u00f3n cartesiana<\/strong> de que, al menos <strong>una vez en la vida<\/strong>, <strong>conviene poner todo en discusi\u00f3n<\/strong>, y el <strong>rechazo frontal<\/strong> y total de la filosof\u00eda escol\u00e1stica y, con ella, del <strong>aristotelismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Descartes presenta los puntos esenciales de su <strong>m\u00e9todo deductivo de razonar<\/strong>, <strong>esencialmente matem\u00e1tico<\/strong>, proponiendo como ciencia ideal aquella que primero justifica el <strong>m\u00e9todo en que se fundamenta<\/strong>, cuyos <strong>puntos esenciales son<\/strong>: <\/p>\n\n\n\n<p>la&nbsp;<em>intuici\u00f3n<\/em>, <\/p>\n\n\n\n<p>la&nbsp;<em>deducci\u00f3n<\/em>, <\/p>\n\n\n\n<p>la&nbsp;<em>enumeraci\u00f3n<\/em>&nbsp;o inducci\u00f3n <\/p>\n\n\n\n<p>y la&nbsp;<em>memoria<\/em>&nbsp;o recuento de todos los pasos dados. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras una importante <strong>discusi\u00f3n p\u00fablica<\/strong>, en casa del <strong>nuncio <\/strong>y ante la flor y nata de todo Par\u00eds, en la que expone su m\u00e9todo, que \u00e9l denomina \u00ab<strong>m\u00e9todo natural<\/strong>\u00bb <strong>de razonar<\/strong>, y en la que el <strong>cardenal de B\u00e9rulle<\/strong> le dedica grandes elogios y le anima a desarrollar una filosof\u00eda fundada en dicho m\u00e9todo, Descartes se marcha a la regi\u00f3n de Breta\u00f1a y luego, hacia 1629, se instala definitivamente en Holanda. En este pa\u00eds, extra\u00f1amente aislado, aunque en contacto epistolar con cient\u00edficos y fil\u00f3sofos, con <strong>Mersenne <\/strong>sobre todo, y <strong>cambiando continuamente de lugar de residencia para no ser hallado<\/strong>, encuentra la paz de esp\u00edritu necesaria para desarrollar sus investigaciones, matem\u00e1ticas primero y luego filos\u00f3ficas, con la intenci\u00f3n de hallar razonamientos filos\u00f3ficos m\u00e1s evidentes que los geom\u00e9tricos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1637 aparece&nbsp;<em><strong>Discurso del m\u00e9todo<\/strong><\/em>, que publica en Leiden, en franc\u00e9s, <strong>sin su nombre<\/strong>, junto con tres ensayos cient\u00edficos,&nbsp;<strong><em>Di\u00f3ptrica, Meteoros y Geometr\u00eda<\/em>,<\/strong> que \u00e9l afirma que son ensayos hechos seg\u00fan su nuevo m\u00e9todo. <\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, en 1633, el <strong>Santo Oficio<\/strong> condena las afirmaciones de<strong> Galileo<\/strong> sobre el movimiento de la tierra, por lo que Descartes <strong>interrumpe la redacci\u00f3n de&nbsp;<em>Mundo<\/em>; <\/strong>en 1635, de<strong> Hel\u00e8ne Jans<\/strong>, mujer que le cuidaba, <strong>tiene una hija (Francine)<\/strong> a la que legitima; en 1640, mueren su padre, su hermana y su hija de cinco a\u00f1os (\u00abel dolor m\u00e1s grande de su vida\u00bb). En 1641 publica una redacci\u00f3n en lat\u00edn de<em>&nbsp;<strong>Meditationes de prima philosophia<\/strong><\/em>&nbsp;-iniciadas hacia 1628-, junto con las objeciones que Mersenne hab\u00eda podido recoger previamente, sobre todo de Gassendi y Hobbes, y las respuestas de Descartes.<\/p>\n\n\n\n<p>Descartes va siendo cada vez m\u00e1s conocido en Holanda, y mayor es el n\u00famero de amigos, cient\u00edficos y fil\u00f3sofos que le visitan, pero arrecian tambi\u00e9n las cr\u00edticas y la oposici\u00f3n a su filosof\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hobbes le visitar\u00e1 pero no lograr\u00e1n ponerse de acuerdo; Hobbes se alinea con la nueva ciencia, mientras que <strong>Descartes, que no acepta ni la filosof\u00eda escol\u00e1stica ni la nueva ciencia<\/strong>, pretende que su filosof\u00eda llegue a substituir a la antigua escol\u00e1stica. <\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, sus&nbsp;<em><strong>Meditaciones<\/strong><\/em>&nbsp;van precedidas de una carta dirigida a los profesores de la Sorbona de Par\u00eds para captarse su benevolencia. En realidad, lo que <strong>obtiene son ataques<\/strong>, principalmente de Pierre Bourdin, jesuita influyente, y de Gilbert Vo\u00ebt, profesor de la universidad de Utrecht. Tuvo que intervenir la autoridad pol\u00edtica para lograr que cesaran los ataques contra Descartes en las universidades holandesas, que <strong>lo acusaban de ateismo y pelagianismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1644 aparecen, tambi\u00e9n en lat\u00edn, los&nbsp;<strong><em>Principia philosophiae<\/em>: <\/strong>con ellos intenta ofrecer un manual de su propia filosof\u00eda, redactado al estilo de los que entonces se utilizaban. Los dedica a la <strong>princesa Isabel, hija de Federico V, rey de Bohemia <\/strong>y elector del Palatinado, r<strong>efugiado entonces en Holanda<\/strong>, tras la batalla de la Montagne Blanche (1620). <\/p>\n\n\n\n<p>La princesa hab\u00eda conocido y tratado a Descartes y <strong>manten\u00eda con \u00e9l correspondencia sobre temas de filosof\u00eda<\/strong>; en sus&nbsp;<em>Cartas a Isabel<\/em>, puede apreciarse la moral definitiva cartesiana. El inter\u00e9s de esta princesa por <strong>cuestiones psicol\u00f3gicas<\/strong> hizo que Descartes compusiera en 1649 un <strong>tratado sobre&nbsp;<em>Las pasiones del alma<\/em><\/strong>, que es interesante para comprender las relaciones entre mente y cuerpo en su sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os 1647-1649, aparecen las traducciones al franc\u00e9s de las&nbsp;<strong><em>Meditaciones<\/em>&nbsp;y los&nbsp;<em>Principios<\/em>&nbsp;<\/strong>y, en 1648, vuelve por \u00faltima vez a Par\u00eds, donde coincidi\u00f3 con los <strong>tumultos de la Fronda<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1649<strong> acept\u00f3<\/strong> no de muy buen grado la <strong>invitaci\u00f3n de la joven reina de Suecia, Cristina<\/strong>, interesada en su filosof\u00eda desde 1646, a trasladarse a su corte.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>clima riguroso de Suecia y el horario intempestivo<\/strong>, las cinco de la ma\u00f1ana, de las lecciones que deb\u00eda dar a la reina acabaron con la vida de Ren\u00e9 Descartes, que muri\u00f3 el 11 de febrero de 1650, a los 53 a\u00f1os de edad. Tras la muerte de Descartes, en las universidades holandesas comenzaba el cartesianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00facleo de la filosof\u00eda cartesiana es el <strong>estudio del fundamento<\/strong> en que se basa <strong>el conocimiento humano<\/strong>, hasta el punto que se puede decir que con \u00e9l aparece la epistemolog\u00eda o teor\u00eda del conocimiento como <strong>tema central de la filosof\u00eda moderna<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las verdades que podemos conocer con certeza? \u00c9sta es la cuesti\u00f3n central del&nbsp;<em>Discurso del m\u00e9todo<\/em>&nbsp;y, sobre todo, de la primera de las<em>&nbsp;Meditaciones<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desechando la filosof\u00eda escol\u00e1stica y aristot\u00e9lica como <strong>incapaz de dar respuesta a las exigencias cient\u00edficas de su \u00e9poca<\/strong>, Descartes <strong>se inspira en las matem\u00e1ticas <\/strong>para desarrollar un <strong>m\u00e9todo que aporte certeza al esp\u00edritu humano<\/strong> en todas las cuestiones. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tendr\u00e1 por ciertas s\u00f3lo aquellas ideas que se ofrezcan&nbsp;<em>claras<\/em><\/strong><em>&nbsp;<\/em>(ciertamente presentes a la conciencia) y&nbsp;<em><strong>distintas<\/strong><\/em>&nbsp;(bien analizadas) a la consideraci\u00f3n de la mente.<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda del fundamento parte de la&nbsp;<em><strong>duda<\/strong><\/em>. <strong>Es posible<\/strong>, dice, <strong>dudar de todas las percepciones de los sentidos<\/strong>, <strong>porque a veces enga\u00f1an<\/strong> y, adem\u00e1s,<strong> a los hombres nos sucede que en ocasiones no sabemos si lo que nos pasa es en sue\u00f1os o estando despiertos,<\/strong> con lo que <strong>la duda abarca no s\u00f3lo una determinada sensaci\u00f3n<\/strong>, <strong>sino la misma vida corporal en conjunto<\/strong>: puede que todo no sea m\u00e1s que un sue\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>De esta enorme duda<\/strong> asoma temporalmente una certeza <strong>ni en sue\u00f1os es posible dudar de las verdades matem\u00e1ticas<\/strong>, seg\u00fan las cuales 2 y 3 hacen 5 -tambi\u00e9n durante el sue\u00f1o- y un cuadrado no puede tener m\u00e1s de cuatro lados. Es decir, <strong>es posible dudar de todo cuanto se conoce&nbsp;<em>a posteriori<\/em>, pero no parece posible dudar de lo que conocemos a priori (en un primer momento).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La duda met\u00f3dica de Descartes<\/strong> busca otra alternativa a esta situaci\u00f3n: <strong>el genio maligno<\/strong>. Nadie nos dice que sea imposible que estemos sometidos al dominio de un <strong>dios maligno<\/strong>, \u00ab<strong>artero<\/strong>, <strong>enga\u00f1ador<\/strong> y <strong>poderoso<\/strong>\u00bb que nos confunda en lo tocante a la certeza de las nociones matem\u00e1ticas. Es decir, <strong>nuestra naturaleza puede ser tal que nos confunda cuando creemos entender que algo es verdadero o falso<\/strong>. Tambi\u00e9n <strong>es posible,<\/strong> pues, <strong>dudar de la certeza de las matem\u00e1ticas<\/strong>. Con todo, hay algo que escapa al poder del genio maligno y a la posibilidad misma de que la naturaleza humana funcione mal: <strong>si el dios maligno me enga\u00f1a, existo<\/strong>; <strong>si me enga\u00f1o a m\u00ed mismo, tambi\u00e9n existo<\/strong>. En resumen, <strong>la duda lleva a la conciencia de pensar<\/strong>, por lo que afirma: \u00abpienso, por tanto existo\u00bb (<em>cogito, ergo sum<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>En el <strong>hecho de pensar<\/strong> se nos muestra,<strong> por intuici\u00f3n o por razonamiento inmediato, que existimos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es la <strong>primera verdad<\/strong> que el <strong>m\u00e9todo de la duda cartesiana<\/strong> permite hallar, y \u00e9ste es el <strong>inicio de la filosof\u00eda de Descartes<\/strong>, as\u00ed como el fundamento de la filosof\u00eda racionalista moderna a inmediatez de la propia conciencia o la subjetividad de las ideas de las cosas se pasa inmediatamente al conocimiento de la existencia de las mismas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conocida<\/strong>, seg\u00fan Descartes, <strong>la propia existencia como verdad primera y fundamental<\/strong>, se somete a an\u00e1lisis primero <strong>la raz\u00f3n por la que se acepta como verdadero que \u00abpienso, por tanto existo\u00bb<\/strong>, y luego la conciencia misma de pensar, con lo que el sujeto se conoce como sustancia pensante del primer an\u00e1lisis <strong>surge el criterio de certeza o de evidencia e aceptar\u00e1 como verdadera toda idea que sea clara y distinta;<\/strong> del segundo, que entre las <strong>ideas del sujeto<\/strong> pensante <strong>destacan<\/strong> las que Descartes denomina<strong> ideas innatas<\/strong> que<strong> no proceden de la experiencia<\/strong> ni son simples imaginaciones mentales, y en realidad son las \u00fanicas claras y distintas. <strong>De ellas destaca la idea de Dios como ser perfecto<\/strong>, de la que <strong>el esp\u00edritu humano parece que no puede prescindir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero no puede, sin m\u00e1s, aceptar cualquier idea que se le presente como evidente: el genio maligno, incapaz de hacerle dudar de la propia existencia, s\u00ed puede confundirle en cualquier otra idea que le parezca evidente. Ha de probar, pues, que&nbsp;<em>no puede existir un<\/em> genio maligno empe\u00f1ado en estas tareas, sino que el hombre, y con \u00e9l <strong>la raz\u00f3n humana, es obra de un Dios omnipotente y bueno<\/strong>. <strong>Descartes ofrece dos pruebas de la existencia Dios<\/strong> en las meditaciones a de la <strong>tercera&nbsp;<em>Meditaci\u00f3n<\/em>&nbsp;<\/strong>es una versi\u00f3n de la llamada <strong>prueba cosmol\u00f3gica<\/strong> la segunda, en la <strong>quinta&nbsp;<em>Meditaci\u00f3n<\/em><\/strong>, es una versi\u00f3n del llamado <strong>Argumento de San Anselmo<\/strong> o prueba ontol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Probada la existencia de Dios<\/strong>, <strong>desaparece la duda<\/strong> que <strong>podr\u00eda originar un posible genio maligno<\/strong> y, con ello, cualquier duda acerca del criterio de evidencia. Adem\u00e1s, la <strong>sustancia infinita de Dios<\/strong> le sirve a Descartes como tel\u00f3n de fondo contra el que cree entender su propia naturaleza: <strong>Dios sustancia pensante infinita<\/strong> y el <strong>hombre sustancia pensante finita<\/strong>, pero como \u00e9l, capaz de abarcar todas las cosas con el pensamiento, esto es, con el conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto tiene tambi\u00e9n una <strong>versi\u00f3n a la inversa<\/strong>: el <strong>verdadero conocimiento<\/strong> es el que se efect\u00faa <strong>mediante el pensamiento<\/strong>. Por ello, Descartes <strong>no admite que sean los sentidos<\/strong> los que nos comunican e<strong>l verdadero conocimiento del mundo<\/strong>, y as\u00ed lo explica con el ejemplo del trozo de cera (segunda&nbsp;<em>Meditaci\u00f3n<\/em>) que podemos ver arder hasta consumirse del todo: s\u00f3lo el entendimiento nos da una idea clara y distinta de lo que sucede.<\/p>\n\n\n\n<p>De igual manera, en general, <strong>s\u00f3lo por el entendimiento podemos tener certeza de que existe un mundo real y cu\u00e1les son sus caracter\u00edsticas esenciales<\/strong>. El <strong>mundo<\/strong> en principio<strong> lo captamos mediante las ideas adventicias aquellas que parece que nos llegan de fuera a modo de representaciones de las cosas<\/strong>. Pero, \u00bfexisten en verdad cosas? \u00bfNo podemos imaginar que todo sea un sue\u00f1o? <strong>Creer en la existencia real de tales objetos ha de poder fundamentarse en alguna idea clara y distinta. <\/strong>Para ello supone Descartes que son <strong>tres las posibilidades<\/strong> de explicar que tengamos ideas adventicias (ideas extra\u00f1as), que imaginamos son representaciones del mundo material. La causa de tales representaciones puede ser:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3)<\/strong>&nbsp;los <strong>objetos materiale<\/strong>s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1)<\/strong>&nbsp;<strong>uno mismo<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2)<\/strong>&nbsp;<strong>Dios<\/strong>, o<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El m\u00e9todo del conocimiento<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>No somos nosotros mismos, porque sentimos que somos pasivos y receptivos al respecto; no es Dios, porque nos enga\u00f1ar\u00edamos, y \u00e9l ser\u00eda responsable de este enga\u00f1o, al creer, llevados por una \u00abfort\u00edsima inclinaci\u00f3n\u00bb, que las ideas proceden de las cosas exteriores. Existen, pues, tales cosas externas y materiales, por lo menos en cuanto las percibimos con claridad y distinci\u00f3n; esto es, como&nbsp;<em><strong>sustancia extensa<\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos ver en el <strong>dualismo de Descartes<\/strong>, solo existe <strong>sustancia pensante<\/strong> y <strong>sustancia extensa<\/strong> pero <strong>el hombre es la vez ambas cosas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Descartes <strong>tuvo dificultades para explicar c\u00f3mo interact\u00faan en el hombre estas dos sustancias distintas<\/strong>, o c\u00f3mo el<strong> hombre<\/strong> es a la vez <strong>mente y cuerpo<\/strong>. Los <strong>animales<\/strong>, <strong>pura sustancia extensa<\/strong>, no son m\u00e1s que <strong>part\u00edculas materiales en movimiento<\/strong>, igual que el cuerpo humano: <strong>pero el hombre es adem\u00e1s esp\u00edritu<\/strong>, <strong>libre e inmortal<\/strong> seg\u00fan la <strong>religi\u00f3n cristiana<\/strong>, que domina sobre un cuerpo. <\/p>\n\n\n\n<p>Ha de haber alg\u00fan <strong>punto de uni\u00f3n<\/strong> que explique la <strong>interacci\u00f3n entre alma<\/strong> y <strong>cuerpo en el hombre<\/strong>, y Descartes crey\u00f3 verlo en el <strong>cerebro humano <\/strong>m\u00e1s concretamente en la <strong>glandula pineal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La<strong> debilidad <\/strong>de esta soluci\u00f3n al problema de la <strong>relaci\u00f3n mente-cuerpo<\/strong> ser\u00e1 el punto de partida de grandes discusiones en el <strong>cartesianismo posterior<\/strong> y en el <strong>racionalismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer autor con el que&nbsp;nos&nbsp;acercamos a la <strong>filosof\u00eda racionalista<\/strong> es Descartes. El&nbsp;<strong><em>Discurso del M\u00e9todo<\/em>&nbsp;<\/strong>es una obra que recoge sus propuestas principales de una forma clara y concisa. Primera figura importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le considera el <strong>padre de la modernidad filos\u00f3fica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Caracter\u00edsticas b\u00e1sicas:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda del conocimiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Preocupaci\u00f3n metodol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; <strong>Duda de los sentidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; El <strong>genio maligno. La raz\u00f3n no puede fallar<\/strong>. Entonces<strong> pasa algo an\u00f3malo que interviene. El demonio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Solipsismo.<\/strong> Doctrina de la filosof\u00eda seg\u00fan la cual no existe para el sujeto pensante m\u00e1s realidad que el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Racionalismo y matem\u00e1ticas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Solo la <strong>matem\u00e1tica<\/strong> pod\u00eda <strong>satisfacer <\/strong>su honda <strong>necesidad de verdad<\/strong>. Se propone como <strong>objetivo<\/strong> <strong>aplicar el modelo matem\u00e1tico <\/strong>para <strong>transformar todas las ciencias<\/strong>, pues <strong>las otras ciencias solo aportan conocimientos probables<\/strong>, <strong>no libres de falsedad o incertidumbre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El racionalismo <strong>se caracteriza por exigir <\/strong>que antes de utilizar el m\u00e9todo matem\u00e1tico para hacer ciencia, <strong>se demuestre su fundamento en la raz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Unidad de la ciencia y unidad del m\u00e9todo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje principal del Discurso del m\u00e9todo es que puesto que todos los hombres por naturaleza, participan en mayor o menor medida del <strong>sentido com\u00fan <\/strong>y de la<strong> raz\u00f3n,<\/strong> <strong>lo principal es aplicar ambas cosas bien<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la <strong>segunda parte del discurso del m\u00e9todo<\/strong> Descartes expone cuatro reglas:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Evidencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Analisis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00edntesis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Enumeraci\u00f3<\/strong>n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso, luego existo. <strong>La necesidad de recurrir a Dios: demostraci\u00f3n de su existencia<\/strong>. No se si el otro piensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Establecido as\u00ed el criterio de la certeza o la evidencia Descartes tiene ya un modo de asegurar que los conocimientos claros y distintos, obtenidos por intuici\u00f3n, son conocimientos firmes y verdaderos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La sede del alma: la gl\u00e1ndula pineal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Situada en el centro del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Argumento ontol\u00f3gico de San Anselmo. <\/strong>Por definici\u00f3n, <strong>Dios es un ser del que nada m\u00e1s grande puede ser imaginado. Argument\u00f3<\/strong>&nbsp;que este ser debe existir en la mente, incluso en la mente de la persona que niega la existencia de Dios. Sugiri\u00f3 que, si el mayor ser posible existe en la mente, tambi\u00e9n debe existir en la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Descartes: Imposibilidad de la historia como ciencia. Comentaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPero cre\u00eda tambi\u00e9n que ya hab\u00eda dedicado bastante tiempo a las lenguas &nbsp;e incluso a la lectura de los libros antiguos y a sus historias y a sus f\u00e1bulas. Pues es casi lo mismo conversar con gentes de otros siglos que viajar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bueno es saber algo de las costumbres de otros puebles para juzgar las del propio con mejor acierto, y no creer que todo lo que sea contrario a nuestras modas es rid\u00edculo y opuesto a la raz\u00f3n, como suelen hacer los que no han visto nada. Pero el que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio pa\u00eds, y al que estudia con demasiada curiosidad lo que se hac\u00eda en siglos pret\u00e9ritos oc\u00farrele de ordinario que permanece ignorante de lo que se practica en el presente\u201d.<\/em> Discurso del m\u00e9todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece curioso que actualmente la historia es considerada &nbsp;como una ciencia&nbsp;social encargada de estudiar los eventos del pasado de la humanidad a trav\u00e9s de distintas metodolog\u00edas que analizan el contexto social, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, geogr\u00e1fico y psicol\u00f3gico del hombre a trav\u00e9s de su entorno; pero Descartes no lo ve\u00eda factible en este apartado al trata a la historia como simples divagaciones que puedes leer en libros y textos antiguos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPuede ser que Descartes estaba generalizando demasiado en cuanto a la historia?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>BARUCH<\/strong> <strong>SPINOZA.<\/strong> <strong>RACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fil\u00f3sofo prohibido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Holand\u00e9s, nacido en el barrio jud\u00edo de Amsterdam, de una <strong>familia hebrea originaria de Espinosa de los Monteros (Burgos<\/strong>) Espa\u00f1a, emigrada primero a <strong>Portugal <\/strong>y luego a <strong>Holanda<\/strong>. Educado en la escuela jud\u00eda, se familiariza con la <strong>Biblia<\/strong> y el <strong>Talmud <\/strong>(la<strong> ley \u00aboral<\/strong>\u00bb jud\u00eda, <strong>en oposici\u00f3n<\/strong> a la escrita o<strong> Tor\u00e1<\/strong>). A los 15 a\u00f1os ayuda en el comercio de su padre, mientras se prepara para ser rabino y prosigue su formaci\u00f3n conociendo la cultura de tradici\u00f3n musulmana y judeo-hispana. En 1654 <strong>muere su padre<\/strong> (su madre hab\u00eda muerto en 1638) y <strong>comienzan las acusaciones de ateismo contra Baruch<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1656 es <strong>expulsado de la Sinagoga<\/strong>, atribuy\u00e9ndole \u00ab<strong>acciones monstruosas<\/strong>\u00bb y \u00ab<strong>herej\u00edas abominables<\/strong>\u00bb. Abandona Amsterdam y frecuenta ambientes de los llamados&nbsp;<em><strong>Collegianten<\/strong><\/em>, <strong>cristianos cartesianos liberales<\/strong>. Se <strong>dedica a pulir lentes<\/strong> y con este oficio, y una <strong>pensi\u00f3n<\/strong> que le conseguir\u00e1 su amigo <strong>Jan de Witt<\/strong>, se gana la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus amigos&nbsp;<em>Collegianten<\/em>, obligados a abandonar Amsterdam, se instalan en<strong> Rijnsburg<\/strong>, el mismo arrabal en que vive Spinoza, y constituyen all\u00ed un <strong>c\u00edrculo espinosista de estudio de sus escritos<\/strong>. Por esta \u00e9poca redacta&nbsp;<em><strong>Breve tratado sobre Dios, el hombre y su felicida<\/strong>d&nbsp;<\/em>(1661) y<strong>&nbsp;<em>Tratado sobre la reforma del entendimiento<\/em><\/strong><em>&nbsp;<\/em>(posiblemente del 1662); comienza tambi\u00e9n la redacci\u00f3n de la&nbsp;<em>\u00c9tica<\/em>. En 1663 abandona Rijnsburg y se instala en Voorburg, en la afueras de La Haya, donde publica&nbsp;<em>Principios de la filosof\u00eda de Descartes<\/em>&nbsp;(1663). <\/p>\n\n\n\n<p>En 1665 se<strong> traslada a La Haya<\/strong> y redacta su&nbsp;<em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>&nbsp;(publicado en Hamburgo en 1670); al poco tiempo, se descubre el nombre de su autor y l<strong>e llegan las m\u00e1s virulentas cr\u00edticas<\/strong>. Por esta \u00e9poca, llegado al poder <strong>Guillermo de Orange,<\/strong> son <strong>asesinados los hermanos de Witt<\/strong> y Spinoza <strong>redacta un manifiesto contra sus asesinos<\/strong> (<em><strong>Ultimi barbarorum<\/strong><\/em>), que pretende fijar sobre los muros de la ciudad, cosa que <strong>le desaconseja Van der Spick,<\/strong> pintor y amigo suyo y en cuya casa se aloja. <\/p>\n\n\n\n<p>Pese a un clima que cada vez siente m\u00e1s hostil, <strong>rechaza la invitaci\u00f3n<\/strong> que en 1674 le hace <strong>L. Fabritius, profesor en Heidelberg<\/strong>, de parte del Elector Palatino, a <strong>ocupar una c\u00e1tedra de filosof\u00eda<\/strong>, dado que el precio <strong>supon\u00eda la renuncia a su libertad de pensar y escribir.<\/strong> Acabada ya la<strong>&nbsp;<em>\u00c9tica<\/em><\/strong>, viaja a <strong>Amsterdam para publicarla<\/strong>, pero <strong>desiste<\/strong> de ello ante los rumores que corren de que se trata de una <strong>obra atea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vuelto a La Haya, recibe en 1676 la <strong>visita de Leibniz <\/strong>q<strong>uien m\u00e1s tarde negar\u00e1<\/strong>, no obstante, haberse encontrado con el \u00abmaldito\u00bb Spinoza).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Enfermo de tisis (tuberculosis que afecta a los pulmones),<\/strong> muere a los<strong> 44 a\u00f1os de edad<\/strong>, el 21 de febrero de 1677, dejando sin terminar un&nbsp;<em>Tratado pol\u00edtico<\/em>, una&nbsp;<em>Gram\u00e1tica hebraica&nbsp;<\/em>y un&nbsp;<em>Tratado sobre el arco iris<\/em>. Fue enterrado el 25 de febrero en la fosa com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra central de Spinoza es&nbsp;<em><strong>\u00c9tica <\/strong>demostrada seg\u00fan el <\/em><strong><em>orden geom\u00e9trico<\/em>,<\/strong> redactada entre 1661 y 1675. Pero son notables, y no de poca importancia filos\u00f3fica y hasta inter\u00e9s para la historia de la ciencia, las numerosas&nbsp;<strong><em>cartas&nbsp;<\/em>que Spinoza escribi\u00f3<\/strong> a y recibi\u00f3 de- amistades y personas conocidas en el \u00e1mbito de la cultura y de la ciencia, de dentro y de fuera de Holanda, como por ejemplo, y sobre todo, <strong>H. Oldenburg<\/strong>, uno de los fundadores de la Royal Society.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todas sus obras<\/strong> (acabadas y no acabadas) <strong>aparecen el mismo a\u00f1o de su muerte<\/strong>, editadas en lat\u00edn y holand\u00e9s por el c\u00edrculo spinosista de amigos, a excepci\u00f3n del&nbsp;<em><strong>Tratado Breve<\/strong><\/em>, que aparece en 1851, editado por <strong>J. von Vloten<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra filos\u00f3fica de Spinoza se enmarca en el espacio geogr\u00e1fico de los <strong>antiguos Pa\u00edses Bajos<\/strong>, reci\u00e9n escindidos, en 1579 -Uni\u00f3n de Utrecht o Rep\u00fablica de las (siete) Provincias Unidas, siete provincias protestantes del norte, y Uni\u00f3n de Arras o Provincias valonas del sur, o resto de provincias cat\u00f3licas-, en lo que ser\u00e1n las actuales <strong>Holanda y B\u00e9lgica<\/strong>. Pol\u00edticamente, el segundo tercio del s. XVII es la \u00e9poca del <strong>declive de la hegemon\u00eda espa\u00f1ola<\/strong>, de la <strong>guerra de los Treinta A\u00f1os<\/strong> y de la <strong>paz de Westfalia<\/strong>, que pone fin a la guerra y concede a la Rep\u00fablica de las Siete Provincias la independencia completa. <strong>Holanda <\/strong>es considerada un<strong> pa\u00eds tolerante<\/strong>, <strong>influido <\/strong>filos\u00f3ficamente por el <strong>racionalismo de Descartes<\/strong> y en el que <strong>arraiga un esp\u00edritu moderno<\/strong> de aprecio y valoraci\u00f3n de la <strong>ciencia moderna de Galileo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La filosof\u00eda de Spinoza no es m\u00e1s que el desarrollo pleno del racionalismo de Descartes y de su m\u00e9todo<\/strong>, que \u00e9l denomina \u00ab<strong>m\u00e9todo geom\u00e9trico<\/strong>\u00bb, aunque <strong>en su sistema no hay lugar para la duda met\u00f3dica<\/strong> que busca un criterio de verdad: \u00ab<strong>La verdad es norma de s\u00ed misma, al modo como la luz se revela a s\u00ed misma y revela las tinieblas<\/strong>\u00bb (<em>\u00c9tica<\/em>, II, XLIII, escol.). En su inicial&nbsp;<em>Tratado sobre la reforma del entendimiento<\/em>, <strong>distingue cuatro maneras de conocer:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>la que obtenemos activamente generalizando a partir de la experiencia,<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>la que nos llega pasivamente por el uso del lenguaje;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>la que obtenemos activamente generalizando a partir de la experiencia, es decir, la inducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>el conocimiento que adquirimos con inferencias del efecto a la causa o del universal al particular <\/strong>(en ambos caso deducci\u00f3n imperfecta el conocimiento que logramos intuyendo la esencia o la causa de una cosa (deducci\u00f3n perfecta). <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste es el <strong>conocimiento adecuado<\/strong>, que parte de <strong>ideas innatas y evidentes<\/strong> y, por lo mismo,<strong> verdaderas;<\/strong> el m\u00e9todo consiste en <strong>seguir el orden y la relaci\u00f3n de las ideas entre s\u00ed, <\/strong>a partir del conocimiento de unas<strong> ideas claras y distintas<\/strong>, y de la \u00ab<strong>fuerza innata<\/strong>\u00bb del entendimiento <strong>hasta desarrollar deductivamente toda la estructura del universo.<\/strong> Por eso es lo mismo el orden de las ideas -c\u00f3mo se piensa fundadamente- y el orden de las cosas -la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La&nbsp;<em>\u00c9tica<\/em><\/strong><em>&nbsp;<\/em><strong>desarrolla justamente este m\u00e9todo<\/strong>, partiendo de las <strong>ideas fundamentales de Descartes<\/strong>, que desarrolla hasta sus \u00faltimas consecuencias o bien critica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su noci\u00f3n de sustancia <\/strong>es la misma que la de<strong> Descartes aquello que se piensa por s\u00ed mismo<\/strong> y<strong> existe por s\u00ed mismo<\/strong> y que, en consecuencia, <strong>es la raz\u00f3n o la causa de s\u00ed mismo; s\u00f3lo Dios es sustancia y s\u00f3lo existe una \u00fanica sustancia<\/strong>, o \u00ab<strong>ser absolutamente infinito<\/strong>\u00bb, que consta de infinitos existe necesariamente, ya que<strong> su esencia implica su existencia<\/strong>, y es la <strong>causa necesaria de todo cuanto existe<\/strong>; <strong>todo lo que existe es, por tanto, Dios mismo<\/strong>, es decir, <strong>panteismo<\/strong> (sistema filos\u00f3fico de quienes creen que la totalidad del universo es el \u00fanico Dios).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta <strong>sustancia \u00fanica<\/strong> que es \u00ab<strong>Dios o la naturaleza<\/strong> &nbsp;que puede <strong>concebirse en s\u00ed misma<\/strong>, como <strong>Naturaleza naturante<\/strong> o como lo que ella ha producido, o sea, como&nbsp;<strong><em>Naturaleza naturad<\/em>a<\/strong> el <strong>hombre s\u00f3lo conoce dos de sus infinitos<\/strong> atributos: <\/p>\n\n\n\n<p>el pensamiento y la extensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo es <strong>pensamiento<\/strong> y <strong>extensi\u00f3n<\/strong> a un tiempo, aunque nada puede ser pensado como ambas cosas a un mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>sustancia (Dios o la naturaleza<\/strong>) aparece, sin embargo, en infinidad de modos: las <strong>cosas<\/strong>, el <strong>hombre incluido<\/strong>, son infinitos modos de ser la sustancia infinita.<\/p>\n\n\n\n<p>El<strong> hombre<\/strong> es un <strong>modo finito de manifestarse el pensamiento<\/strong> y la extensi\u00f3n de la sustancia. Como parte de la&nbsp;<em><strong>Naturaleza naturada<\/strong><\/em>, donde no hay nada&nbsp;contingente pertenece al mundo de lo necesario; no hay en \u00e9l libertad por lo mismo que no hay finalidad en la naturaleza. <\/p>\n\n\n\n<p>Todas las causas finales son, sencillamente, ficciones humanas\u00bb (<em>\u00c9tica<\/em>, Ap\u00e9ndice). <strong>Su esencia<\/strong> -como igualmente pasa en Dios- se <strong>expresa en el conatus<\/strong> a saber, en la <strong>conservaci\u00f3n del propio ser<\/strong>, en el <strong>obrar<\/strong>, el<strong> vivir<\/strong>, en el \u00ab<strong>deseo<\/strong>\u00bb -que en <strong>Dios es&nbsp;<em>potencia<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>hombre es deseo de vivir felizmente y vivir bien<\/strong>, de <strong>acuerdo con la raz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No hay en el hombre ninguna sustancialidad; es s\u00f3lo una modificaci\u00f3n -un modo- de la sustancia divina <strong>el hombre no es sustancia pensante<\/strong>, <strong>es una manera de manifestarse el pensamiento en la naturaleza<\/strong>, esto es, <strong>es consciencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El resultado de esta conciencia del propio cuerpo<\/strong> y de <strong>sus estados<\/strong> lo llama \u00ab<strong>imaginaci\u00f3n<\/strong>\u00bb, o \u00ab<strong>experiencia vaga<\/strong>\u00bb: <strong>conocimiento derivado de los sentidos. Otro modo de conocer<\/strong>, basado en \u00ab<strong>nociones comunes<\/strong>\u00bb &#8211; percibidas clara y distintamente por todos-, que proporciona ideas adecuadas de las cosas, o conocimiento por <strong>la \u00abraz\u00f3n\u00bb: el razonamiento<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste llega a un conocimiento verdadero de las cosas como son en s\u00ed, \u00abdesde una <strong>cierta perspectiva de la eternidad<\/strong>\u00bb, como necesarias, por tanto. Pero <strong>el modo acabado de conocer <\/strong>es el que denomina \u00ab<strong>ciencia intuitiva<\/strong>\u00bb: <strong>toda alma, porque es parte del pensamiento infinito<\/strong>, puede llegar, <strong>a partir del conocimiento de Dios (o la naturaleza)<\/strong> al conocimiento adecuado de las&nbsp;<strong><em>esencias&nbsp;<\/em>de las cosas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es la<strong> clase de conocimiento al que puede aplicarse rigurosamente el \u00abm\u00e9todo geom\u00e9trico<\/strong>\u00bb de pensar: a partir de definiciones captadas intuitivamente se&nbsp;<em>construye deductivamente<\/em>&nbsp;la idea, o esencia concreta, de una cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abe<strong>s libre quien se gu\u00eda s\u00f3lo por la raz\u00f3n\u00bb; <\/strong>la libertad no es cosa de la voluntad humana, sino del entendimiento. El hombre, parte de la&nbsp;<em>Naturaleza naturada<\/em>,despliegue de la naturaleza divina seg\u00fan razones y causas necesarias, est\u00e1 tambi\u00e9n \u00e9l sujeto a la necesidad; es extensi\u00f3n, tanto como pensamiento y, por consiguiente, sometido a la ley del \u00abreposo y el movimiento\u00bb. Si el hombre se cree libre, es porque ignora las causas que lo determinan.<\/p>\n\n\n\n<p>En ninguna otra cosa distinta que el <strong>logro del mayor conocimiento posible<\/strong> consiste la&nbsp;<strong>libertad del hombre<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La libertad no es sino lucha contra la ignorancia y los prejuicios:&nbsp;<em>libertad de pensamiento.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La<strong>&nbsp;<em>\u00c9tica<\/em><\/strong><em> &#8211;<\/em>la metaf\u00edsica<em>&#8211;&nbsp;<\/em>de Spinoza<strong> tiene que ver con la teor\u00eda pol\u00edtica<\/strong>. El<strong> fin del Estado<\/strong> no es distinto al del individuo: mantener el derecho que todos los hombres tienen a su existencia, a \u00abperseverar en su propio ser\u00bb, a <strong>ser verdaderamente libres.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>libertad que se logra por el conocimient<\/strong>o es tambi\u00e9n libertad de obrar racionalmente, moralmente. Tal libertad y moralidad sin embargo, <strong>no pueden subsistir en un mero estado de naturaleza<\/strong> <strong>son necesarios<\/strong> el <strong>orden social<\/strong>, el <strong>derecho o la autoridad pol\u00edtica<\/strong> como una exigencia misma de la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Las obras de Spinoza son una clara expresi\u00f3n del racionalismo llevado a su <strong>m\u00e1xima expresi\u00f3n<\/strong>. Esto es especialmente visible, como su propio t\u00edtulo indica, en la <em><strong>\u00c9tica demostrada seg\u00fan el orden geom\u00e9trico,<\/strong> <\/em>obra en la que se expone el <strong>sistema completo de la realidad de la filosof\u00eda de Spinoza<\/strong>. Es una tratado&nbsp;de muy compleja lectura y que a la vez est\u00e1 conociendo en la actualidad un resurgir en el inter\u00e9s que despierta.<\/p>\n\n\n\n<p>Supuestos b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter mod\u00e9lico del <strong>conocimiento causal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>fe en la raz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>car\u00e1cter mod\u00e9lico del m\u00e9todo matem\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El valor de la demostraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Absoluta confianza en la raz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>componente judia y neoplat\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Spinoza en: El fil\u00f3sofo y la pol\u00edtica, especifica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLos afectos que agitan&nbsp; a los humanos los consideran los fil\u00f3sofos vicios ante los que sucumben&nbsp; los hombres por su propia culpa. Los fil\u00f3sofos&nbsp; r\u00eden, se quejan, reprochan y los que quieren parecer mejores, hasta maldicen. Se imaginan, sin duda, que cumplen una misi\u00f3n divina y que alcanzan&nbsp; la m\u00e1xima sabidur\u00eda&nbsp; haciendo m\u00faltiples elogios de una naturaleza&nbsp; humana inventada&nbsp; para acusar de este modo m\u00e1s despiadadamente la que existe de hecho. No conciben a los hombres tal cual son, sino como ellos quisieran que fuesen. Con frecuencia , en lugar de una \u00e9tica , escriben una s\u00e1tira\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>*&nbsp;<\/em>En este p\u00e1rrafo Spinoza me ha parecido muy profundo y sincero criticando de una forma mordaz&nbsp; y duramente a los propios fil\u00f3sofos. Parece como si el mismo olvidara que tambi\u00e9n es un fil\u00f3sofo. Quiz\u00e1s&#8230; \u00bfes una cr\u00edtica hac\u00eda alg\u00fan fil\u00f3sofo en particular de su \u00e9poca?.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LEIBNIZ.<\/strong> <strong>RACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en 1646 en Leipzig y muerto en 1716, su <strong>vida <\/strong>es <strong>relativamente diversa a la de los dos autores anteriores<\/strong>, pues mientras que \u00e9stos preferieron contar con una <strong>residencia retirada para dedicarse&nbsp;al estudio<\/strong>, al menos en parte de su vida (aunque tamb\u00eden por miedo),&nbsp;Leibniz ejerci\u00f3 durante su vida adulta labores diplom\u00e1ticas, lo que unido a su labor&nbsp;filos\u00f3fica le lleva a mostrar un gran inter\u00e9s por la <strong>creaci\u00f3n de Academias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo, cient\u00edfico, matem\u00e1tico, jurista, historiador, diplom\u00e1tico y te\u00f3logo alem\u00e1n, nacido en Leipzig, <strong>uno de los m\u00e1s importantes representantes del racionalismo junto con Descartes y Spinoza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dotado de una<strong> inteligencia extraordinaria<\/strong> y precoz, a los ocho a\u00f1os aprende lat\u00edn y poco despu\u00e9s griego. Estudia<strong> filosof\u00eda<\/strong> en Leipzig, <strong>matem\u00e1ticas<\/strong> en Jena y <strong>derecho<\/strong> en Altdorf, donde se <strong>doctora <\/strong>en 1666 con la tesis&nbsp;<em><strong>Sobre casos enigm\u00e1ticos en derecho<\/strong><\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>El mismo a\u00f1o <strong>se afilia a la sociedad de los Rosacruz<\/strong>, publica&nbsp;<strong><em>De arte combinatoria<\/em>,<\/strong> su primer escrito importante, en el que proyecta una caracter\u00edstica universalis verdadero precedente de la <strong>logica matematica<\/strong> moderna y en 1668 se introduce, tras conocer al bar\u00f3n Johann Christian von Boineburg, en la corte del Elector de Maguncia, a quien llega a representar por toda Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>De 1672 a 1676 reside en Par\u00eds, donde desempe\u00f1a una <strong>misi\u00f3n diplom\u00e1tica<\/strong> en la <strong>corte de Luis XIV<\/strong> orientada a <strong>evitar la guerra con Holanda, en la que fracasa<\/strong>. Conoce, no obstante, en esta \u00e9poca a Malabranche y Arnauld fil\u00f3sofos cartesianos, y al cient\u00edfico Christian Huygens. <\/p>\n\n\n\n<p>En Londres, a donde se desplaza en 1673, es nombrado miembro de la Royal Society y trata a cient\u00edficos como Oldenburg y Boyle. En 1676, e<strong>ntra al servicio del duque Juan Federico de Hannover<\/strong>, como consejero \u00e1ulico, histori\u00f3grafo y bibliotecario; regresa de nuevo a Londres, donde traba conocimiento con otros grandes personajes, aunque no con Newton, y viaja despu\u00e9s a La Haya, donde <strong>conoce a Spinoza<\/strong> y tiene ocasi\u00f3n de leer su&nbsp;<em>\u00c9tica<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Se establece definitivamente en<strong> Hannover<\/strong>, aunque sus cargos como historiador de la familia del elector le obligar\u00e1n, de 1687 a 1690, a efectuar viajes por Alemania, Austria e Italia; en uno de estos viajes <strong>rechaza la oferta de ser nombrado director de la Biblioteca Vaticana<\/strong>. En 1682 funda la revista \u00abActa eruditorum\u00bb; <strong>descubre el c\u00e1lculo infinitesimal<\/strong>, <strong>independientemente del m\u00e9todo de Newton<\/strong> y lo publica en 1684; promueve la fundaci\u00f3n de la Academia de Ciencias de Berl\u00edn, de la que en 1700 es nombrado presidente vitalicio; ejerce como consejero privado de Federico I de Prusia y, posteriormente, de Pedro el Grande de Rusia; en 1713 es nombrado consejero \u00e1ulico en Viena. Cuando en 1714, <strong>el duque de Hannover, Jorge Luis, es proclamado rey de Inglaterra, con el nombre de Jorge I, y Leibniz ambiciona ser consejero del rey<\/strong>, <strong>el rechazo real se convierte en un rechazo general por parte de poderosos, electores, acad\u00e9micos y amigos<\/strong>. Este mismo a\u00f1o <strong>muere la princesa Sof\u00eda, su protectora y amiga<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pasa sus \u00faltimos a\u00f1os envuelto en discusiones<\/strong> (iniciadas en 1713) <strong>con la Royal Society<\/strong> sobre la <strong>paternidad <\/strong>y prioridad d<strong>el c\u00e1lculo infinitesimal<\/strong>, en pol\u00e9mica correspondencia epistolar con Clarke &nbsp;y muere, a los 70 a\u00f1os de edad, olvidado de todos. <\/p>\n\n\n\n<p>A su <strong>funeral<\/strong> s\u00f3lo asiste su <strong>secretario Eckhart<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de obras de Leibniz, que publica en revistas de la \u00e9poca, son breves y de tem\u00e1tica ocasional; su elaboraci\u00f3n no exig\u00eda, pues, demasiado tiempo, del que Leibniz no dispuso en medio de tantos viajes y ocupaciones. A\u00f1\u00e1dase la considerable cantidad de cartas cruzadas con los personajes notables de su \u00e9poca: Arnauld, Bernouilli, Bossuet y Clarke, en especial. <\/p>\n\n\n\n<p>Su obra filos\u00f3fica, redactada en lat\u00edn o en franc\u00e9s, consta sobre todo de:&nbsp;<em>Discurso de metaf\u00edsica&nbsp;<\/em>(escrito en 1686, pero publicado en 1846),&nbsp;<em>Nuevo sistema de la naturaleza&nbsp;<\/em>(1695),<em>&nbsp;Ensayos de Teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal&nbsp;<\/em>(1710),&nbsp;<em>Principios de la naturaleza y de la gracia&nbsp;<\/em>(1714) y&nbsp;<em>Monadolog\u00eda&nbsp;<\/em>(1714), resumen de su sistema en 90 proposiciones. La&nbsp;<em>correspondenci<\/em>a Leibniz-Clarke se public\u00f3 al a\u00f1o de su muerte (1717), as\u00ed como los&nbsp;<em>Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano<\/em>&nbsp;(1765),escritos (ya en 1703) y no publicados por pensar que ya no ten\u00edan inter\u00e9s al haber fallecido&nbsp;LOCKE&nbsp;(1704), de cuyo<em>&nbsp;Ensayos sobre el entendimiento humano<\/em>&nbsp;eran una cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. La sustancia<\/strong>.<\/h6>\n\n\n\n<p><strong>La realidad no es ni una cosa ni otra;<\/strong> <strong>todo lo extenso es divisible y la extension&nbsp;no es m\u00e1s que un concepto \u00fatil<\/strong>, pero no \u00faltimo (<em>phaenomenon bene fundatum<\/em>: un fen\u00f3meno bien fundado); la misma noci\u00f3n de \u00e1tomo extenso es contradictoria. Ambas nociones no pueden aplicarse m\u00e1s que a diversos fenomenos.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>realidad<\/strong>, a ello le lleva la importancia cada d\u00eda mayor del concepto de \u00ab<strong>fuerza\u00bb, o energ\u00eda<\/strong>, y hasta el <strong>haber descubierto un \u00aberror\u00bb en las teor\u00edas de Descartes<\/strong>,- es <strong>algo metaf\u00edsico<\/strong>, del que todo lo dem\u00e1s, como por ejemplo, la <strong>extensi\u00f3n<\/strong>, el <strong>movimiento<\/strong>, la <strong>inercia<\/strong>, la <strong>resistencia<\/strong>, la <strong>impenetrabilidad<\/strong>, la <strong>cohesi\u00f3n<\/strong> o <strong>cualquier actividad de los cuerpos es manifestaci\u00f3n fenom\u00e9nica<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta realidad \u00faltima no puede ser sino <strong>inespacial<\/strong>, <strong>simple, indivisible, no material <\/strong>y una, puesto que lo que&nbsp;<em>es&nbsp;<\/em>ha de ser propiamente&nbsp;<em>uno<\/em>; es<strong> \u00abfuerza\u00bb<\/strong>,<strong>&nbsp;es decir energia<\/strong>:<strong> la sustancia es principio de fuerza<\/strong>, y aun f<strong>uerza capaz de desarrollarse <\/strong>seg\u00fan la plenitud de <strong>potencialidad inherente a la propia naturaleza <\/strong>(como la&nbsp;entelequia de Arist\u00f3teles). Una concepci\u00f3n de la sustancia que no est\u00e1 muy lejos de la idea de \u00abforma sustancial\u00bb de, que \u00e9l mismo pretende rehabilitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos <strong>centros de fuerza o energ\u00eda<\/strong>, que llama \u00ab<strong>m\u00f3nadas<\/strong>\u00bb, son <strong>infinitos en n\u00famero<\/strong>, y cada uno de ellos es un&nbsp;<strong>individuo, distinto,<\/strong> <strong>independiente <\/strong>de cualquier otro e indestructible -como el concepto tradicional de \u00abalma\u00bb, cuyo lugar ocupa- y&nbsp;teleol\u00f3gicamente&nbsp;orientado, que tiene la capacidad de reflejar en s\u00ed, como en un espejo, todo el universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este <strong>conjunto de reflejos del universo<\/strong> est\u00e1 constituido por las&nbsp;<strong><em>percepciones<\/em>&nbsp;propias de cada m\u00f3nada<\/strong>, a las que se a\u00f1ade la&nbsp;<strong><em>apercepci\u00f3n<\/em>, o&nbsp;conciencia, de la propia actividad<\/strong> en aquellas m\u00f3nadas que se consideran conscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>actividad<\/strong> que despliegan las m\u00f3nadas <strong>no se explica por el&nbsp;principio de causalidad<\/strong>, <strong>sino por el de&nbsp;finalidad<\/strong>: su <strong>fuerza est\u00e1 en su tendencia a actuar<\/strong>, en su&nbsp;<strong><em>apetito<\/em>, o<em>&nbsp;apetencia<\/em><\/strong>; en su <strong>mundo<\/strong> hay <strong>finalidad<\/strong> y no mecanicismo: es un <strong>mundo<\/strong>, por tanto, <strong>ps\u00edquico <\/strong>(panpsiquismo). <\/p>\n\n\n\n<p>La unidad que les es propia es causa tambi\u00e9n de su independencia: no pueden comunicarse entre s\u00ed, puesto que son sujetos con una actividad s\u00f3lo&nbsp;inmanente; por esto, dice Leibniz metaf\u00f3ricamente, \u00abl<strong>as m\u00f3nadas carecen de ventanas<\/strong>\u00bb, por las que algo pueda entrar o salir. <\/p>\n\n\n\n<p>Las m\u00f3nadas son los <strong>atomos verdaderos<\/strong>, realmente <strong>indivisibles<\/strong>. Reflexiona sobre qu\u00e9 caracter\u00edsticas f\u00edsicas y metaf\u00edsicas  tendr\u00edan estas particulas asumiendo que existen.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pretende solucionar la cuesti\u00f3n pendiente en el&nbsp;racionalismo&nbsp;de la interacci\u00f3n de las sustancias entre s\u00ed. No aceptando el&nbsp;dualismo&nbsp;de Descartes ni el&nbsp;ocasionalismo&nbsp;de&nbsp;Malebranche, se decide por una&nbsp;<strong>armon\u00eda preestablecida&nbsp;por Dios al crear el universo, que pone en marcha todas las sustancias y sus cambios<\/strong> para que armonicen entre s\u00ed percepciones y apercepciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Definida la sustancia como inextensa<\/strong>, los&nbsp;<strong>cuerpos&nbsp;son<\/strong>, sin embargo, <strong>extensos<\/strong> en cuanto <strong>son manifestaciones de las m\u00f3nadas<\/strong>: \u00abfen\u00f3menos bien fundados\u00bb.<strong> Son fen\u00f3menos<\/strong> porque <strong>no son seres verdaderos<\/strong>; no son verdadero ser, porque s\u00f3lo lo es la sustancia, aunque no son meras&nbsp;apariencias, porque a \u00e9stas nada corresponde en la realidad, mientras que a los fen\u00f3menos bien fundados les corresponde ser manifestaci\u00f3n de la sustancia. Es posible coordinarlos entre s\u00ed mediante las leyes generales de los cuerpos, o de la naturaleza.<strong>&nbsp;Espacio<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>tiempo<\/strong>&nbsp;son, en cambio, meras&nbsp;<em>relaciones<\/em>&nbsp;entre fen\u00f3menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que existe es, pues, o sustancia o fen\u00f3meno; m\u00f3nadas, unas e indivisibles, o compuestos y agregados extensos.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. El conocimiento humano<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Aparte del <strong>mecanicismo,<\/strong> Leibniz critica el&nbsp;<strong>empirismo<\/strong>. En&nbsp;<em>Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano<\/em>, expone su teor\u00eda de las<strong>&nbsp;ideas innatas<\/strong>, que resulta una doctrina intermedia entre el empirismo de&nbsp;Locke&nbsp;y el innatismo de&nbsp;Descartes. Contra el empirismo de Locke<strong> sostiene que la mente no es una&nbsp;<em>tabula rasa<\/em><\/strong>, pero contra Descartes sostiene que las ideas s\u00f3lo son virtualmente innatas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No es necesaria la experiencia para la aparici\u00f3n de las ideas en la mente<\/strong>:<strong> el esp\u00edritu humano posee la capacidad de \u00abtomar de s\u00ed mismo las verdades necesarias<\/strong>\u00bb, si bien la&nbsp;experiencia&nbsp;es la ocasi\u00f3n que los suscita. El conocimiento, o las verdades pueden ser necesarias o contingentes:&nbsp;verdades de raz\u00f3n o verdades de hecho. Aqu\u00e9llas son innatas, mientras que \u00e9stas se establecen a partir de la experiencia. Aqu\u00e9llas se fundan en el&nbsp;principio de no contradicci\u00f3n, o de&nbsp;identidad; \u00e9stas en el&nbsp;principio de raz\u00f3n suficiente. Las <strong>primeras se refieren<\/strong> a las&nbsp;<strong>esencias&nbsp;de las cosas<\/strong>, cuyas propiedades establecen entre s\u00ed relaciones necesarias en el mundo de la posibilidad; las <strong>segundas<\/strong> se refieren a los hechos, esto es, a la&nbsp;existencia&nbsp;actual de las cosas en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00ab<strong>innatismo virtual<\/strong>\u00bb <strong>consiste en afirmar que las ideas innatas no se hallan&nbsp;<em>en acto<\/em>, esto es, pensadas y conscientes, en la mente<\/strong>, sino que est\u00e1n presentes en ella s\u00f3lo como est\u00e1 presente un&nbsp;<em>h\u00e1bito<\/em>&nbsp;o una&nbsp;<em>disposici\u00f3n<\/em>: nada hay en el entendimiento que antes no haya estado en los sentidos, a excepci\u00f3n del mismo entendimiento\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo<strong> innato<\/strong>, adem\u00e1s, son las <strong>verdades<\/strong> (conocimiento potencial o virtual), pero no los pensamientos o los conceptos acerca de estas verdades (conocimiento actual).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conocer <\/strong>es, en definitiva, <strong>tener conciencia de verdades de raz\u00f3n<\/strong> acerca de las ideas y de verdades de hecho acerca de las cosas. <\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>conocimiento&nbsp;sensible<\/strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>inteligible<\/strong>, sin embargo, no difieren por su origen, como si \u00e9ste surgiera del alma y aqu\u00e9l de los sentidos: los<strong> sentidos<\/strong> s\u00f3lo son la&nbsp;<em>ocasi\u00f3n&nbsp;<\/em>de que las <strong>ideas (innatas)<\/strong> que se hallan potencialmente en \u00e9l lleguen a ser conocidas de un modo actual. Pero ni siquiera el conocimiento sensible puede propiamente decirse que proviene \u00abdel exterior\u00bb; supuesta la noci\u00f3n que Leibniz tiene de las&nbsp;sustancias&nbsp;-o de las&nbsp;m\u00f3nadas (\u00e1tomos), que no pueden actuar unas sobre otras, y del alma, que expresa todo el universo, ha de afirmar (como hace, por lo dem\u00e1s en&nbsp;<em>Discurso de metaf\u00edsica<\/em>, aunque no en los&nbsp;<em>Nuevos ensayo<\/em>s) que <strong>todas las ideas<\/strong>, incluidas <strong>las que proceden de la&nbsp;sensaci\u00f3n<\/strong>,&nbsp;de alguna manera <strong>est\u00e1n \u00abya en la mente<\/strong>\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>distinci\u00f3n de conocimiento<\/strong> no es, pues, de origen, sino de&nbsp;<em>naturaleza<\/em>: uno es acerca de lo necesario; el otro, acerca de lo contingente.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. El mundo y Dios<\/strong>.<\/h6>\n\n\n\n<p>La manera como concibe Leibniz la<strong> sustancia <\/strong>&#8211;<strong>infinitas m\u00f3nadas individuales<\/strong> que en su percepci\u00f3n y apercepci\u00f3n reflejan el universo, implica que el<strong>&nbsp;mundo&nbsp;<\/strong>es la<strong> manifestaci\u00f3n aparente<\/strong>, o fenom\u00e9nica, de una realidad \u00faltima que son las&nbsp;m\u00f3nadas. <\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>mundo<\/strong> es, a los ojos de la raz\u00f3n y en sentido inverso a lo que parece ser, el <strong>resultado final de los infinitos reflejos de las m\u00f3nada<\/strong>s; su coherencia, conexi\u00f3n y constancia, incluido el&nbsp;determinismo&nbsp;f\u00edsico, objeto de estudio de las&nbsp;ciencias de la naturaleza, no es sino de orden fenom\u00e9nico.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad <strong>el orden del mundo se debe a la&nbsp;armon\u00eda preestablecida&nbsp;por&nbsp;Dios&nbsp;entre todas las m\u00f3nadas en el momento de su creaci\u00f3n<\/strong>. De entre todas las posibilidades de que es capaz la actividad de una sustancia, <strong>Dios ha escogido y predeterminado aquellas que mejor reflejan su idea de&nbsp;mundo posible<\/strong>, concebido seg\u00fan exige el&nbsp;principio de raz\u00f3n suficiente, esto es, de lo mejor. Las<strong> sustancias desarrollan<\/strong>, en una total <strong>espontaneidad<\/strong>, su <strong>propia actividad dentro de una armon\u00eda total con todas las dem\u00e1s<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El mundo fenom\u00e9nico, como&nbsp;contingente&nbsp;que es, podr\u00eda haber sido distinto; por qu\u00e9 existe \u00e9ste y no otro es cuesti\u00f3n que s\u00f3lo puede responderse diciendo que, si <strong>tuvo que haberlo elegido el ser supremo<\/strong>, <strong>debi\u00f3 elegirlo como el mejor de entre los muchos posibles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este&nbsp;<strong>optimismo&nbsp;leibniciano<\/strong> &#8211;<strong>el mundo mejor de entre todos los posibles<\/strong>-, objeto de cr\u00edtica en&nbsp;<em>C\u00e1ndido<\/em>, de&nbsp;Voltaire, supone un <strong>mundo no perfecto <\/strong>en todas sus partes, pero s\u00ed<strong> armonioso como conjunto que mejor realiza el m\u00e1ximo de sus posibilidades<\/strong>. Como finito que es (mal metaf\u00edsico), incluye la presencia del <strong>mal f\u00edsico y del mal moral<\/strong>; l<strong>o finito, aun siendo lo mejor, incluye el mal<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>De estos supuestos nace la&nbsp;<em><strong>Teodicea<\/strong><\/em>, que consiste, precisamente, en una <strong>justificaci\u00f3n de Dios pese a la existencia del mal en el mundo.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Leibniz.<\/strong> Una de las obras que m\u00e1s representa al racionalismo de Leibniz es su \u201c<strong><em>Monadolog\u00eda<\/em><\/strong>\u201d que mejor resume su filosof\u00eda e intenta explicar la metaf\u00edsica de las sustancias simples, es decir, que son como los \u00e1tomos que verdaderamente existen. Reflexiona sobre las caracter\u00edsticas f\u00edsicas y metaf\u00edsicas que tendr\u00edas dichas part\u00edculas entendiendo que realmente existen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las m\u00f3nadas son las sustancias simples, sin partes, no tienen extensi\u00f3n, ni figura, son indivisibles, aut\u00e1rquicas, \u00fanicas cualitativamente, cambiantes, poseen multitud interna en su unidad e imperfectas; poseen acciones y pasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodr\u00eda estar Leibniz hablando del esp\u00edritu al decir que las m\u00f3nadas poseen acciones y pasiones??<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cosa curiosa que explica es que las m\u00f3nadas carecen de figura (aunque posean un lugar).<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo esto le lleva a una serie de conclusiones filos\u00f3ficas muy racionales (parecidas a una especie de paradoja, como las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>Todo es por una raz\u00f3n (seg\u00fan el axioma: de la nada, nada sale).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que es tiene m\u00e1s razones para ser que para no ser (que sea es la mejor raz\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que es tambi\u00e9n es mejor que lo que no es.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>EMPIRISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><small>(del griego \u1f10\u03bc\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03af\u03b1,&nbsp;<em>empeir\u00eda<\/em>, <strong>experiencia<\/strong>, de \u03ad\u03bc\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03bf\u03c2,&nbsp;<em>empeiros<\/em>, <strong>experimentado<\/strong>; referido especialmente a las pr\u00e1cticas m\u00e9dicas que no se apoyaban en teor\u00edas, sentido en que todav\u00eda se usa en la&nbsp;<em>Enciclopedia&nbsp;<\/em>francesa)<\/small>.<\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina filos\u00f3fica que sostiene que las<strong>\u00a0ideas\u00a0<\/strong>y el\u00a0<strong>conocimiento\u00a0en general<\/strong> provienen de la\u00a0experiencia, tanto en sentido psicol\u00f3gico (o temporal: el <strong>conocimiento nace con la experiencia<\/strong>) como en sentido epistemol\u00f3gico (o l\u00f3gico: el conocimiento se justifica por la experiencia).<\/p>\n\n\n\n<p>A&nbsp;Kant&nbsp;se debe su uso en filosof\u00eda en el sentido actual: llama a&nbsp;<strong>Arist\u00f3teles&nbsp;\u00abprincipal representante de los&nbsp;<em>empiristas<\/em><\/strong>\u00bb y, a&nbsp;Locke, uno de sus seguidores actuales al referirse a la teor\u00eda que deriva de la experiencia los conocimientos que posee la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00a0Arist\u00f3teles\u00a0se debe la primera l\u00ednea de pensamiento que vincula de manera sistem\u00e1tica el conocer a la experiencia sensible, pero el empirismo, como doctrina filos\u00f3fica sistem\u00e1tica,<strong> se supone caracter\u00edstica de la filosof\u00eda inglesa<\/strong>; indicios de este tipo de pensamiento se ven incluso en la actitud te\u00f3rica de algunos\u00a0escol\u00e1sticos, como\u00a0Roger Bacon\u00a0y\u00a0Guillermo de Occam,\u00a0si bien los verdaderos precursores del empirismo te\u00f3rico son, en realidad, Francis Bacon (1561-1626) y\u00a0Hobbes\u00a0(1588-1679); el primero destaca la necesidad de recurrir a la<strong>\u00a0inducci\u00f3n<\/strong> (<strong>estimulo, persuasi\u00f3n)\u00a0<\/strong>y a la\u00a0<strong>observaci\u00f3n<\/strong>\u00a0para hacer ciencia y el supuesto del segundo -racionalista en algunos de sus planteamientos- de que \u00abtodo es cuerpo\u00bb no permite comenzar y justificar el <strong>conocimiento<\/strong> si no es a partir de la\u00a0<strong>sensaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Locke5.gif\"><\/a>Locke<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Berkel2.gif\"><\/a>G. Berkeley<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hume7.gif\"><\/a>David Hume<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes dan <strong>forma sistem\u00e1tica al empirismo<\/strong> son, sin embargo,&nbsp;Locke&nbsp;(1632-1704),&nbsp;Berkeley&nbsp;(1685-1753) y&nbsp;Hume&nbsp;(1711-1776). <\/p>\n\n\n\n<p>A ellos se debe la versi\u00f3n cl\u00e1sica del empirismo, cuyos puntos fundamentales son: <\/p>\n\n\n\n<p>1) la afirmaci\u00f3n de que <strong>no existen\u00a0ideas innatas\u00a0y<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>2) que <strong>el conocimiento procede de la sensaci\u00f3n, o&nbsp;experiencia&nbsp;interna o externa<\/strong>; de este modo afirma tanto la prioridad temporal del conocimiento sensible (el conocimiento empieza con la experiencia) como su prioridad epistemol\u00f3gica o l\u00f3gica (el conocimiento requiere de la experiencia como justificaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Los textos m\u00e1s fundamentales del empirismo cl\u00e1sico pertenecen a J. Locke, en especial a su obra&nbsp;<em>Ensayo del entendimiento humano&nbsp;<\/em>(1690).<\/p>\n\n\n\n<p>El libro I de esta obra es una cr\u00edtica cerrada a la doctrina de las ideas innatas, tal como las entend\u00edan los&nbsp;cartesianos; no hay ideas innatas ni principios te\u00f3ricos o morales. El entendimiento, antes de toda experiencia, no es m\u00e1s que una&nbsp;<em>tabula rasa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro II trata del origen de las&nbsp;ideas&nbsp;a partir de la experiencia sensible, interna o externa; nacidas las ideas simples de la sensaci\u00f3n o de la reflexi\u00f3n, el entendimiento puede a partir de ellas componer ideas complejas. En una de estas ideas complejas, la&nbsp;sustancia, pueden distinguirse&nbsp;cualidades primarias (objetivas) y cualidades secundarias&nbsp;(subjetivas).<\/p>\n\n\n\n<p>El libro III estudia el&nbsp;lenguaje&nbsp;y el IV el&nbsp;conocimiento&nbsp;(si bien de un modo que no est\u00e1 en plena consonancia con el libro I).<\/p>\n\n\n\n<p>La influencia de esta obra en los&nbsp;ilustrados&nbsp;franceses fue enorme; <strong>\u00e9stos vieron en Locke la superaci\u00f3n del&nbsp;racionalismo<\/strong>&nbsp;que <strong>dominaba en el continente europeo desde&nbsp;Descartes&nbsp;a Leibniz,<\/strong> y fundaron en ella su modelo de raz\u00f3n emp\u00edrica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Leibniz&nbsp;critic\u00f3 el empirismo de Locke<\/strong> en su obra&nbsp;<em><strong>Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano<\/strong>&nbsp;<\/em>(1703-1704).<\/p>\n\n\n\n<p>Las&nbsp;ideas&nbsp;<em>simples&nbsp;<\/em>de Locke se agrupan en cuatro clases:<\/p>\n\n\n\n<p>1) las que<strong> provienen de un solo sentido<\/strong>; \u00abamarillo\u00bb, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>2) las que <strong>provienen de varios sentidos<\/strong>; la \u00abforma\u00bb, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>3) las que <strong>provienen de la reflexi\u00f3n interna<\/strong>, por pensar sobre ideas simples de los sentidos; el \u00ab<strong>pensamiento\u00bb y la \u00abvoluntad<\/strong>\u00bb, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>4) <strong>las que proceden, de forma combinada<\/strong>, d<strong>e la sensaci\u00f3n y la reflexi\u00f3n a un mismo tiempo<\/strong> a manera de s\u00edntesis; la percepci\u00f3n de la \u00abexistencia\u00bb de un objeto externo,<strong> por ejemplo, o el \u00abdolor<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La&nbsp;mente<\/strong>, combinando, relacionando y abstrayendo, <strong>puede formar&nbsp;<em>ideas complejas<\/em><\/strong>&nbsp;-\u00abla belleza, la gratitud, un hombre, un ej\u00e9rcito, el universo\u00bb-,&nbsp;<strong><em>relaciones&nbsp;<\/em>y<em>&nbsp;abstraccio<\/em><\/strong><em>nes<\/em>.<strong> Las ideas complejas se dividen en<em>&nbsp;modos, sustancias&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>relaciones<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una sustancia es una<strong> idea compleja<\/strong> con la que concebimos un ser particular; <strong>la idea de \u00abhombre\u00bb<\/strong>, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un modo es la idea compleja con la que pensamos, por abstracci\u00f3n<\/strong>, conjuntos de ideas simples -referibles a diversas sustancias- <strong>que no subsisten como un ser particular; la \u00abdanza\u00bb,<\/strong> por ejemplo, o la \u00abbelleza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una relaci\u00f3n es una idea compleja que surge de la comparaci\u00f3n de ideas;<\/strong> Caio, por ejemplo, pensado como hombre no dice m\u00e1s relaci\u00f3n que a s\u00ed mismo, pero pensado como \u00abmarido\u00bb, o como \u00abpadre\u00bb entra en relaci\u00f3n con otra idea.<\/p>\n\n\n\n<p>La distinci\u00f3n entre\u00a0cualidades primarias y secundarias, divulgada por Locke, pero utilizada ya por Descartes, divide las cualidades de las cosas\u00a0sensibles\u00a0entre las que son\u00a0<em><strong>objetivas<\/strong><\/em>\u00a0y, por tanto, cualidades sustanciales de los cuerpos <strong>(extensi\u00f3n, figura,\u00a0n\u00famero, movimiento y solidez)<\/strong>, y las que son\u00a0<em><strong>subjetivas<\/strong><\/em>, que s\u00f3lo indirectamente podemos atribuir a la sustancia porque las producen en nosotros las cualidades primarias <strong>(color, sabor, sonido, temperatura, <\/strong>etc.). Cualidades primarias y secundarias son ideas con las que pensamos los\u00a0cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de partida de&nbsp;Berkeley&nbsp;es la <strong>cr\u00edtica a la distinci\u00f3n<\/strong>, hecha por Locke, entre cualidades primarias y secundarias; la&nbsp;conciencia&nbsp;no hace distinci\u00f3n entre primarias y secundarias: toda idea es un&nbsp;fen\u00f3meno&nbsp;(subjetivo) de la conciencia y <strong>todo cuanto sabemos de las cosas es s\u00f3lo lo que percibimos (subjetivamente<\/strong>). Por ello \u00abser es ser percibido\u00bb o \u00abpercibir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hume, <\/strong>a su vez, <strong>admite la cr\u00edtica de Berkeley <\/strong>y asume como punto de partida que <strong>las ideas son fen\u00f3menos de la conciencia<\/strong>, pero <strong>critica no s\u00f3lo la idea de sustancia externa<\/strong>, sino tambi\u00e9n la de <strong>sustancia interna<\/strong>, o&nbsp;yo. De ah\u00ed procede su&nbsp;escepticismo, por cuanto <strong>lo que pensamos supera con creces lo percibido<\/strong>, pero <strong>s\u00f3lo hay certeza de lo percibido<\/strong>, y su fenomenismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de\u00a0Hume, el<strong> modelo cient\u00edfico newtoniano es una\u00a0ciencia emp\u00edrica<\/strong>\u00a0con pleno derecho; <strong>el empirismo de Hume dirige su atenci\u00f3n<\/strong>, no s\u00f3lo hacia la manera y el fundamento de nuestro conocer, sino tambi\u00e9n hacia una<strong> ciencia emp\u00edrica del hombre<\/strong>: el\u00a0<em>Tratado de la naturaleza humana\u00a0<\/em>(1739) no confiesa otro objetivo que el de lograr en el mundo de la moral lo que\u00a0Newton\u00a0ha logrado en el mundo de la f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las <strong>investigaciones de Hume<\/strong> se centran, no s\u00f3lo en el <strong>estudio del entendimiento<\/strong> (Libro I del<em>\u00a0Tratado de la naturaleza humana<\/em>, e\u00a0<em>Investigaci\u00f3n sobre el entendimiento humano<\/em>), sino tambi\u00e9n en el de las\u00a0<strong>pasiones<\/strong>\u00a0(Libro II del\u00a0<em>Tratado<\/em>) y la\u00a0<strong>moral<\/strong>\u00a0(Libro III del\u00a0<em>Tratado\u00a0<\/em>e\u00a0<em>Investigaci\u00f3n sobre los principios de la moral<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>innovaci\u00f3n fundamental de Hume en la teor\u00eda del conocimiento <\/strong>es su <strong>distinci\u00f3n<\/strong> entre\u00a0<strong><em>impresiones\u00a0<\/em>e\u00a0<em>ideas<\/em><\/strong>, la\u00a0<strong><em>relaci\u00f3n<\/em>\u00a0que existe entre unas y otras<\/strong> y la posibilidad de que las<strong> ideas\u00a0<em>se asocien<\/em><\/strong>\u00a0entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Una<em> <strong>impresi\u00f3n es una percepci\u00f3n<\/strong><\/em> que, por ser<strong> inmediata y actual<\/strong>, es<strong> viva e intensa<\/strong>, mientras que una\u00a0<em><strong>idea\u00a0es una copia de una impresi\u00f3n<\/strong>, <\/em>y por lo mismo no es m\u00e1s que una percepci\u00f3n menos viva e intensa, que consiste en la\u00a0<strong><em>reflexi\u00f3n<\/em>\u00a0de la mente<\/strong> sobre una impresi\u00f3n; tal reflexi\u00f3n se hace por la\u00a0<strong>memoria\u00a0o la\u00a0imaginaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, adem\u00e1s, <strong>las ideas se relacionan entre s\u00ed por una especie de atracci\u00f3n mutua<\/strong> necesaria entre ellas: Una cosa as\u00ed como los polos opuestos se atraen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>por&nbsp;<em>semejanza<\/em>, <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>por\u00a0<strong><em>contig\u00fcidad<\/em>\u00a0y<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>por<strong>\u00a0<em>causalidad<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Igual como en el universo de Newton <strong>la atracci\u00f3n explica el movimiento de las part\u00edculas,<\/strong> en <strong>el sistema filos\u00f3fico de Hume las ideas simples se relacionan<\/strong> &#8211;<strong>se asocian- entre s\u00ed por una triple ley que las une<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En el conocimiento de lo que \u00e9l denomina&nbsp;<strong><em>cuestiones de hecho<\/em>, <\/strong>la relaci\u00f3n de causalidad ejerce una funci\u00f3n fundamental: s\u00edntesis de las dos leyes anteriores, <strong>semejanza y contigu\u00efdad<\/strong>, es ambas cosas a la vez (ha de haber semejanza entre causa y efecto, y es necesaria una contig\u00fcidad en el espacio y el tiempo entre causa y efecto) m\u00e1s la&nbsp;<strong><em>costumbre<\/em>, o<em>&nbsp;h\u00e1bi<\/em><\/strong><em>to<\/em>, de generalizar en forma de ley, o&nbsp;<strong>enunciado&nbsp;universal<\/strong>, las sucesiones de fen\u00f3menos que suceden regularmente en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>exigencia b\u00e1sica<\/strong> de que <strong>a toda idea ha de corresponderle una impresi\u00f3n <\/strong>para que tenga sentido, o para que a la palabra le corresponda una idea con un contenido verdadero, se constituye en el instrumento ineludible de la cr\u00edtica que instituye a todos los conceptos fundamentales de la filosof\u00eda tradicional:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>causalidad,&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>sustancia,<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>alma,&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0y\u00a0<strong>libertad.<\/strong> \u00bfA qu\u00e9 <strong>impresi\u00f3n<\/strong> -se pregunta- corresponde cada una de estas ideas?<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica que instaura el empirismo cl\u00e1sico acaba en el fenomenismo y el\u00a0escepticismo. Frente a la <strong>dogm\u00e1tica seguridad<\/strong> que exige y pretende haber hallado el\u00a0racionalismo, <strong>el empirismo oferta la razonabilidad del conocimiento\u00a0probable<\/strong>\u00a0y de <strong>los l\u00edmites del conocimiento<\/strong>. El <strong>valor hist\u00f3rico del empirismo est\u00e1 en su\u00a0cr\u00edtica<\/strong>; pero no en la empresa<strong> no lograda de fundar suficientemente el conocimiento cient\u00edfico<\/strong>. Ofrece una alternativa, pero no una s\u00edntesis y, por lo mismo, <strong>no una superaci\u00f3n del racionalismo<\/strong> y el dogmatismo.<\/p>\n\n\n\n<p>A<strong>sociacionismo de ideas&nbsp;y perspectiva fenomenista<\/strong> son los dos ejes sobre los que han girado los sucesivos sistemas empiristas posteriores, en&nbsp;J.S. Mill,&nbsp;H. Spencer,&nbsp;F. Brentano,&nbsp;E. Mach&nbsp;y otros, pero tambi\u00e9n son empiristas otros sistemas filos\u00f3ficos que deben sus presupuestos m\u00e1s bien al&nbsp;positivismo&nbsp;del s. XIX, como son los de&nbsp;Duhem,&nbsp;James,&nbsp;Peirce,&nbsp;Dewey&nbsp;o&nbsp;Russell.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>empirismo por excelencia de la edad contempor\u00e1nea<\/strong> recibe el nombre de&nbsp;<strong>empirismo l\u00f3gico<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>neopositivismo<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Sus <strong>dos principios empiristas<\/strong> fundamentales son: el <strong>problema de la\u00a0verificabilidad<\/strong>, con sus diversas <strong>soluciones<\/strong> m\u00e1s o menos <strong>radicales, <\/strong>y el reduccionismo de los conceptos no l\u00f3gicos o no matem\u00e1ticos de las teor\u00edas a\u00a0enunciados observacionales\u00a0o a conceptos, en \u00faltima instancia, reducibles a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los escritos de&nbsp;Karl R. Popper&nbsp;representan una cr\u00edtica dirigida al neopositivismo en general desde un punto de vista empirista cr\u00edtico, que su autor llam\u00f3&nbsp;racionalismo cr\u00edtico. Su principio de falsabilidad se opone diametralmente al inductivismo que supone el&nbsp;principio de verificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva\u00a0filosof\u00eda de la ciencia, esto es, aquella que se opone a la\u00a0<strong>concepci\u00f3n est\u00e1ndar\u00a0de la ciencia<\/strong>, insiste sobre cuestiones que parecen minar los puntos fundamentales en que se sostiene el empirismo: <strong><em>la importancia de la teor\u00eda en la misma\u00a0observaci\u00f3n<\/em><\/strong>\u00a0(observaciones \u00abcargadas de teor\u00eda\u00bb) y la cr\u00edtica dirigida hacia la excesiva distinci\u00f3n ente lo\u00a0te\u00f3rico y lo observacional.\u00a0W.V.O. Quine, que ha puesto en evidencia los dos denominados \u00abdogmas del empirismo\u00bb, a saber, el\u00a0<strong>reduccionismo<\/strong>,\u00a0(conjunto de fen\u00f3menos o noci\u00f3n m\u00e1s simple o b\u00e1sica, respectivamente, que, al ser o m\u00e1s conocidos y menos problem\u00e1ticos, no s\u00f3lo sustituyen con ventaja a los primeros, sino que hasta suponen su eliminaci\u00f3n):<\/p>\n\n\n\n<p>y la distinci\u00f3n entre&nbsp;anal\u00edtico y sint\u00e9tico, (Distinci\u00f3n formulada por&nbsp;Kant&nbsp;en la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>, donde llama enunciado o \u00abjuicio anal\u00edtico\u00bb a aquel cuyo&nbsp;predicado&nbsp;est\u00e1 contenido en el sujeto, pertenece al sujeto, y se enlaza con \u00e9l en una relaci\u00f3n de identidad, y \u00abjuicio sint\u00e9tico\u00bb a aquel cuyo predicado no est\u00e1 contenido en el sujeto y no se enlaza con \u00e9l en una relaci\u00f3n de identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad de los<strong>&nbsp;juicios&nbsp;anal\u00edticos<\/strong> (La espera del retorno de Cristo como juez de vivos y muertos forma parte del credo cristiano. Todo hombre comparecer\u00e1 ante \u00e9l para dar cuenta de sus actos). El tema no es excepcional en la historia de las religiones: se reconoce&nbsp;a priori, sin recurrir a la experiencia, y la de los sint\u00e9ticosa posteriori,recurriendoa ella) tambi\u00e9n ha destacado que s\u00f3lo \u00ablo sensorial\u00bb es suficiente fundamento para la ciencia o para el&nbsp;significado&nbsp;de las palabras (Dos principios cardinales del empirismo permanec\u00edan siendo, empero, irrebatibles, y as\u00ed permanecen hoy en d\u00eda. Uno es que la evidencia, cualquiera que \u00e9sta sea, que&nbsp;<em>hay&nbsp;<\/em>para la ciencia,&nbsp;<em>es&nbsp;<\/em>evidencia sensorial. El otro, [&#8230;] es que toda inculcaci\u00f3n de significado de palabras ha de descansar, en \u00faltima instancia, en la evidencia sensible.).<\/p>\n\n\n\n<p>Estudio del <strong>Empirismo <\/strong>en las Islas Brit\u00e1nicas. Nos vamos a detener en la figura de David Hume. <strong>Este movimiento se considera opuesto al racionalismo<\/strong>, pues e<strong>n vez de tomar la raz\u00f3n como piedra de toque del conocimiento,<\/strong> <strong>el empirismo apuesta por la experiencia<\/strong> como <strong>pilar fundamental de nuestra relaci\u00f3n con la realidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>DAVID HUME. EMPIRISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Principal representante del empirismo ingl\u00e9s del s. XVIII. Su filosof\u00eda es fundamentalmente esc\u00e9ptica y concluye el <strong>fenomenismo (las personas solo podemos conocer los fen\u00f3menos tal y como se nos\u00a0<em>aparecen<\/em>; no como son realmente. Esta postura, sin embargo, s\u00ed mantiene que existan las cosas reales<\/strong>)<strong> <\/strong>de todo conocimiento, <strong>hasta el punto de negar el valor absoluto del principio de causalidad,<\/strong> una de sus tesis m\u00e1s conocidas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo de la psicolog\u00eda <strong>niega el yo substancial cartesiano<\/strong>, que queda sustitu\u00eddo por un yo auto-comprendido como una colecci\u00f3n de impresiones y percepciones. Este mismo escepticismo epistemol\u00f3gico lo lleva al campo de la \u00e9tica y la religi\u00f3n, donde<strong> niega la posibilidad de todo conocimiento positivo respecto a los principios de la moral y a la realidad de la idea de Dios<\/strong>. Influy\u00f3 poderosamente en Kant y en autores utilitaristas del s. XIX como Bentham o Stuart Mill.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fil\u00f3sofo\u00a0empirista\u00a0escoc\u00e9s<\/strong>, figura m\u00e1xima de la<strong>\u00a0Ilustraci\u00f3n\u00a0inglesa<\/strong> y del empirismo brit\u00e1nico, y uno de los pensadores de mayor influencia en la filosof\u00eda posterior. Naci\u00f3 en Edimburgo (Escocia), y estudi\u00f3 en la universidad de esta misma ciudad, m\u00e1s interesado por la literatura y la historia que por la abogac\u00eda, profesi\u00f3n a la que quiso dedicarle su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras un intento frustrado de emplearse en un comercio en Bristol, a los 18 a\u00f1os <strong>decide marchar a Francia<\/strong> para dedicarse a los estudios literarios y filos\u00f3ficos, creyendo que deb\u00eda dar un cambio radical a su vida. Durante los a\u00f1os que pas\u00f3 en Francia, primero en Reims y luego en La Fl\u00e8che (1734-1737), escribi\u00f3 el&nbsp;<strong><em>Tratado sobre la naturaleza humana<\/em>,<\/strong> publicado en dos vol\u00famenes (1739), que <strong>pas\u00f3 totalmente inadvertido<\/strong>, y que, seg\u00fan su misma opini\u00f3n, fue una obra prematura que \u00absali\u00f3 muerta de las prensas\u00bb. En 1740 intent\u00f3 publicar una recensi\u00f3n de este libro que acab\u00f3 siendo un&nbsp;<em>Compendio<\/em>&nbsp;del mismo, publicado con el t\u00edtulo de&nbsp;<em>Abstract<\/em>. Refundi\u00f3 luego la primera parte del&nbsp;<em>Tratado<\/em>, public\u00e1ndola con el t\u00edtulo de&nbsp;<em>Investigaci\u00f3n sobre el entendimiento humano<\/em>&nbsp;(1751), as\u00ed como la tercera con el t\u00edtulo de&nbsp;<strong><em>Investigaci\u00f3n sobre los principios de la moral<\/em>&nbsp;<\/strong>(1752). Ninguna de estas obras le dio la<strong> fama literaria que ansiaba<\/strong>, que s\u00f3lo comenz\u00f3 a llegar con la publicaci\u00f3n de sus&nbsp;<strong><em>Discursos pol\u00edticos<\/em>&nbsp;(1752)<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Nombrado bibliotecario de la facultad de derecho de Edimburgo, comenz\u00f3 a publicar una&nbsp;<strong><em>Historia de Inglaterra<\/em>&nbsp;(1754)<\/strong> que suscit\u00f3 pol\u00e9mica y que, seg\u00fan su propio autor, result\u00f3 un \u00e9xito rentable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:HUME4.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/7\/7e\/HUME4.gif\/180px-HUME4.gif\" alt=\"HUME4.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Viaj\u00f3 a Par\u00eds (1763-1766) como secretario privado de Lord Hertford, embajador en Francia. <strong>Regres\u00f3 de Francia<\/strong> con su amigo&nbsp;Jean-Jacques <strong>Rousseau<\/strong>, c<strong>uya obra&nbsp;<em>Emilio<\/em>&nbsp;le causaba problemas<\/strong>. Ocup\u00f3 el cargo de subsecretario de Estado (1767-1768) y se retir\u00f3 finalmente a <strong>Edimburgo<\/strong>, donde <strong>muri\u00f3 de c\u00e1ncer<\/strong>, <strong>aceptando su enfermedad con un sentido totalmente epic\u00fareo de la vida.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>En su autobiograf\u00eda, editada por su amigo\u00a0Adam Smith, se defini\u00f3 como <strong>hombre de disposici\u00f3n cordial, con sentido del humor<\/strong>, jovial y social, cuyo car\u00e1cter no lograron agriar los reveses de fortuna contra su deseo de fama literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus&nbsp;<strong><em>Di\u00e1logos sobre religi\u00f3n natural<\/em>,<\/strong> obra considerada cl\u00e1sica en&nbsp;filosof\u00eda de la religi\u00f3n, escritos hacia 1752, se publicaron p\u00f3stumamente en 1779.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan dice en su\u00a0<em>Tratado sobre la naturaleza humana<\/em>, que lleva el subt\u00edtulo de\u00a0<em>Intento de introducir el m\u00e9todo experimental de razonamiento en los asuntos morales<\/em>, <strong>Hume quiso llevar a cabo, en el mundo moral humano<\/strong>, lo que\u00a0<strong>Newton\u00a0hab\u00eda hecho con el mundo f\u00edsico<\/strong> (<strong>investigaci\u00f3n basada en la observaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n<\/strong>). <\/p>\n\n\n\n<p>Pretendi\u00f3, por tanto, <strong>investigar la capacidad del entendimiento humano con m\u00e9todos diametralmente opuestos a los del\u00a0racionalismo,<\/strong> y partiendo de la base de que el <strong>conocimiento humano no se basa en verdades innatas y\u00a0<em>a priori<\/em><\/strong>, sino en un <strong>conjunto de\u00a0<em>creencias<\/em>\u00a0b\u00e1sicas<\/strong>, o suposiciones sobre el mundo exterior, -las relaciones entre los hechos-, que son a modo de \u00abun instinto natural, que ning\u00fan razonamiento o proceso de pensamiento puede producir o impedir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De modo que \u00ab<strong>no es, por lo tanto, la raz\u00f3n la que es la gu\u00eda de la vida, sino la costumbre<\/strong>\u00bb, en el bien entendido de que las creencias surgen de la costumbre. Los<strong> materiales b\u00e1sicos (los \u00ab\u00e1tomos\u00bb de la mente<\/strong>) de que se nutre el conocimiento son\u00a0<strong><em>percepciones<\/em>\u00a0de la mente<\/strong>. <strong>Estas percepciones son\u00a0<em>impresiones<\/em><\/strong>, si son <strong>sensaciones o sentimientos<\/strong> (por ejemplo, <strong>o\u00edr, ver, sentir, amar, odiar, desear, querer)<\/strong>, y son percepciones vivaces e intensas; o son\u00a0<em>ideas<\/em>, si son recuerdos o imaginaciones de sensaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las ideas son siempre d\u00e9biles y oscuras<\/strong>, y <strong>son\u00a0<em>copias<\/em>\u00a0de las impresiones<\/strong>, mientras que \u00e9stas, afirma Hume, <strong>provienen de causas desconocidas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las <strong>palabras, <\/strong>a su vez, <strong>representan a las ideas<\/strong>, por lo que,<strong> para saber si una palabra tiene significado<\/strong>, <strong>hay que averiguar cu\u00e1l es la idea que representa<\/strong>, y <strong>se conoce la idea averiguando la impresi\u00f3n de donde procede<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:HUME2.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/3\/3d\/HUME2.gif\/180px-HUME2.gif\" alt=\"HUME2.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Este principio,<\/strong> que suele llamarse el&nbsp;<strong><em>microscopio<\/em>&nbsp;de Hume<\/strong>, lo <strong>aplicar\u00e1<\/strong> Hume cuidadosamente a<strong>l an\u00e1lisis de palabras tales<\/strong> como:<\/p>\n\n\n\n<p><em>sustancia<\/em>,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>causa<\/em>,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>libertad<\/em>, y otras, que suelen considerarse palabras clave de la filosof\u00eda tradicional. <\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, <strong>el origen de las ideas es la<em> sensaci\u00f3n, interna o externa.<\/em><\/strong> Ahora bien, <strong>las ideas se entrelazan<\/strong> espont\u00e1neamente entre s\u00ed, constituyendo <strong>un mundo ordenado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde&nbsp;Plat\u00f3n&nbsp;insisten los fil\u00f3sofos en que <strong>pensar es ordenar ideas<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Las <strong>leyes por las que se<em>&nbsp;asocian<\/em>&nbsp;las ideas<\/strong> en la mente son: <\/p>\n\n\n\n<p>la&nbsp;<em><strong>semejanza<\/strong><\/em>, <\/p>\n\n\n\n<p>la&nbsp;<em><strong>contig\u00fcidad<\/strong><\/em>&nbsp;en el <strong>espacio o en el tiempo<\/strong>, <\/p>\n\n\n\n<p>y la relaci\u00f3n de&nbsp;<em>causa y efecto<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>A esta asociaci\u00f3n o relaci\u00f3n, por su importancia en la ciencia de la naturaleza, dedicar\u00e1 Hume un an\u00e1lisis especial. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Toda idea deriva,<\/strong> por tanto, de <strong>una impresi\u00f3n <\/strong>y, por lo mismo, <strong>no hay&nbsp;ideas innatas<\/strong>. Pero s\u00ed que<strong> la mente posee<\/strong> cierta tendencia <strong>natural a la&nbsp;asociaci\u00f3n de ideas, <\/strong>cuyo resultado principal es la constituci\u00f3n de<strong> ideas&nbsp;<em>complejas<\/em>.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La idea de sustancia<\/strong> es, por ejemplo, <strong>una idea compuesta por asociaci\u00f3n:<\/strong> <strong>no se deriva de ninguna impresi\u00f3n, interna o externa<\/strong>; no es m\u00e1s que \u00ab<strong>la colecci\u00f3n de ideas simples unidas por la imaginaci\u00f3n<\/strong>\u00bb, que atribuye el conjunto de caracter\u00edsticas a algo desconocido, como si fuera su soporte permanente. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfMediante qu\u00e9 sentido se capta la sustancia de una manzana? \u00bfCon los ojos, con los o\u00eddos, con el paladar? <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Toda idea abstracta no es m\u00e1s que una idea particular<\/strong>, <strong>a la que corresponde, por tanto, una impresi\u00f3n<\/strong>; <strong>asignando un nombre distinto a esta impresi\u00f3n, la hacemos capaz de representar a todas las ideas que mantienen cierta semejanza entre s\u00ed.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>La idea general de \u00abhombre\u00bb es la idea particular de \u00abPablo\u00bb, por ejemplo, a la que, cambi\u00e1ndole el nombre, le damos el significado de representar a \u00abJuli\u00e1n\u00bb, \u00abMar\u00eda\u00bb, \u00abAna\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El hombre, adem\u00e1s de percibir,&nbsp;<em>razona<\/em>, o construye frases<\/strong>. As\u00ed, si se considera las diversas proposiciones con las que la mente expresa la verdad, vemos que hay dos clases: aquellas cuya verdad consiste en&nbsp;<em><strong>relaciones de ideas<\/strong><\/em>&nbsp;y aquellas cuya verdad es una&nbsp;<strong><em>cuesti\u00f3n de hecho<\/em>.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas dos clases de verdades<\/strong> constituyen la denominada \u00ab<strong>horquilla\u00bb de Hume<\/strong>; toda proposici\u00f3n o es necesaria o contingente (anal\u00edtica o sint\u00e9tica, en la expresi\u00f3n de&nbsp;Kant). <\/p>\n\n\n\n<p>Hay cosas que <strong>son verdad<\/strong> en virtud de las mismas ideas que pensamos y de \u00e9stas <strong>hay verdadero conocimiento o ciencia<\/strong>, que se <strong>obtiene por intuici\u00f3n o&nbsp;demostraci\u00f3n<\/strong>. Es el mundo de la&nbsp;verdad matem\u00e1tica&nbsp;o l\u00f3gica. <\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, en todo cuanto se refiere a la<strong> existencia de objetos, a las&nbsp;<em>cuestiones de hecho<\/em>,<\/strong> <strong>no hay posibilidad de ning\u00fan conocimiento demostrativo<\/strong>: todo cuanto sabemos, lo sabemos por observaci\u00f3n directa, cuando nos atenemos a los hechos, o por&nbsp;inferencia inductiva, cuando vamos m\u00e1s all\u00e1 de los hechos. <\/p>\n\n\n\n<p>La<strong>&nbsp;inferencia<\/strong>&nbsp;que nos lleva m\u00e1s all\u00e1 de lo directamente observado se basa en el&nbsp;<strong>principio de causalidad<\/strong>, y \u00e9l mismo es una cuesti\u00f3n de hecho que s\u00f3lo llegamos a conocer por&nbsp;experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo lo que se afirma por el principio de causalidad, o por una relaci\u00f3n entre causa y efecto, puede no sucede<\/strong>r, por lo tanto no es <strong>un saber demostrativo<\/strong>, sino inductivo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo razonamiento sobre la experiencia<\/strong>, dice Hume, <strong>se basa en la suposici\u00f3<\/strong>n de que la naturaleza transcurre de un modo uniforme. Pero este supuesto no tiene ninguna base racional (no se funda en una demostraci\u00f3n); se funda en una mera&nbsp;creencia, que se debe a la observaci\u00f3n de una conjunci\u00f3n constante de los hechos en la experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A la idea de \u00abcausa\u00bb<\/strong>, que aplicamos a hechos de los que decimos \u00abA es causa de B\u00bb no corresponde ninguna otra impresi\u00f3n sensible que la presencia&nbsp;<em>contigua<\/em>&nbsp;en el espacio y&nbsp;<em>sucesiva<\/em>&nbsp;en el tiempo de A (causa) y B (efecto). Pero, en realidad, a la idea de causa atribuimos otra caracter\u00edstica que es la de&nbsp;<strong><em>conexi\u00f3n constante<\/em>&nbsp;entre A y B<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea no corresponde a ninguna impresi\u00f3n sensible, es s\u00f3lo fruto de la asociaci\u00f3n de ideas debida a la costumbre o h\u00e1bito de observar que \u00absiempre que A, entonces B\u00bb, o bien de que \u00abno se produce B, si no existe previamente A\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tenemos por costumbre asociar lo que hemos observado que se produce repetidamente, <\/strong>y <strong>traducimos la asociaci\u00f3n como una conexi\u00f3n necesaria<\/strong>. A esta conexi\u00f3n necesaria deber\u00eda corresponder alguna impresi\u00f3n externa o interna: externamente, no hay nada m\u00e1s que la conjunci\u00f3n de A y B; internamente, no hay nada m\u00e1s que la inclinaci\u00f3n, que produce la costumbre, de pasar de un hecho a otro que normalmente le acompa\u00f1a. <\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abnecesidad\u00bb es meramente mental, no est\u00e1 en las cosas, ni en la naturaleza, \u00abpertenece por entero al alma\u00bb. Si se a\u00f1ade que, poniendo la confianza en el principio de causalidad, <strong>creemos que lo que ha sucedido en el pasado suceder\u00e1 igualmente en el futuro, <\/strong>entonces es preciso que nos demos cuenta de haber argumentado dentro de un&nbsp;c\u00edrculo vicioso, o con un argumento circular: s\u00f3lo podemos&nbsp;<em>suponer<\/em>, esto es, dar por supuesto, y no probar, que el futuro ser\u00e1 semejante al pasado; o bien, todo lo que sabemos del futuro lo sabemos por experiencia, por argumentos que son s\u00f3lo probables y, por tanto, no demostrativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta<strong> cr\u00edtica de Hume al&nbsp;principio de causalidad<\/strong>&nbsp;opone directamente Hume no s\u00f3lo a&nbsp;Descartes&nbsp;y a los&nbsp;racionalistas&nbsp;en general, sino al mismo&nbsp;Locke&nbsp;y a los supuestos de la f\u00edsica de&nbsp;Newton. Por un lado, seg\u00fan el empirismo de Hume, <strong>el conocimiento de la naturaleza no es demostrativamente cierto<\/strong>, c<strong>omo lo es en el racionalismo<\/strong>, pero, por el otro, sabemos que<strong> la ciencia de la naturaleza se basa en la observaci\u00f3n<\/strong> y la <strong>inferencia inductiva<\/strong>, la cual, por definici\u00f3n, s\u00f3lo ofrece un conocimiento probable. <\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed nace, hist\u00f3ricamente, el llamado&nbsp;<strong>problema de la inducci\u00f3n<\/strong>, que ha de tener repercusiones directas en la&nbsp;teor\u00eda de la ciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se dice, por ejemplo, que \u00ablos metales funden a temperaturas determinadas\u00bb, ley de la naturaleza que se expresa mediante una&nbsp;generalizaci\u00f3n, no se quiere indicar que exista una relaci\u00f3n necesaria o causal entre determinadas temperaturas y los puntos de fusi\u00f3n de los diversos metales, debidas a cosas no observables, sino que <strong>entre un fen\u00f3meno y otro, existe una conjunci\u00f3n constante en la que basamos las predicciones para el presente y el futuro, porque la naturaleza humana tiene la costumbre de sentirse influida por la repetici\u00f3n de hechos y tiende a creer que lo que ha sucedido hasta el presente continuar\u00e1 sucediendo en el futuro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hume, no obstante, mantiene que <strong>los razonamientos inductivo<\/strong>s, si provienen de <strong>observaciones regulares y uniformes<\/strong> al curso de la naturaleza, <strong>constituyen aut\u00e9nticas&nbsp;<em>prueba<\/em><\/strong><em>s<\/em>&nbsp;que <strong>no permiten una duda razonable<\/strong> y distingue entre&nbsp;<strong><em>demostraciones<\/em>,&nbsp;<em>pruebas<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>probabilidades<\/em><\/strong>; aqu\u00e9llas son los razonamientos por relaciones de ideas, mientras que la diferencia entre las dos \u00faltimas consiste en si la conjunci\u00f3n que se manifiesta entre dos acontecimientos puede considerarse constante o simplemente variable.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sostiene Hume definitivamente, frente a las pretensiones del racionalismo, es que <strong>el conocimiento de la naturaleza debe fundarse exclusivamente en las impresiones que de ella tenemos.<\/strong> De esta conclusi\u00f3n, en sentido estricto, se deriva el <strong>fenomenismo y el&nbsp;escepticismo: el hombre no puede conocer o saber nada del universo; s\u00f3lo conoce sus propias impresiones e ideas y las relaciones que establece entre ellas por h\u00e1bito, costumbre, principio de asociaci\u00f3n o sentimiento de la mente.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>No hay impresi\u00f3n alguna que corresponda a \u00abcuerpo\u00bb o a \u00abobjeto material\u00bb, y mucho menos a \u00abyo\u00bb, \u00abmundo\u00bb, \u00abcausalidad\u00bb, \u00absustancia\u00bb; todo lo que el hombre sabe, por discurso racional, acerca del universo se debe \u00fanica y exclusivamente a la creencia, que es una especie de sentimiento no racional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hume5.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/5\/5f\/Hume5.gif\/180px-Hume5.gif\" alt=\"Hume5.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los <strong>poderes de la raz\u00f3n son, pues, sumamente limitados.<\/strong> Sobre cuestiones de hecho, no tenemos aut\u00e9ntico conocimiento; s\u00f3lo la regularidad de los fen\u00f3menos nos hace creer en conexiones necesarias. No obstante, las<strong> creencias religiosas<\/strong> no se explican por la regularidad de los fen\u00f3menos, puesto que var\u00edan de religi\u00f3n a religi\u00f3n; se fundamentan en muy diversas causas, como son la <strong>ignorancia, el temor, la esperanza<\/strong> y hasta la <strong>manipulaci\u00f3n de todas estas cosas<\/strong> con vistas a mantener el poder. En modo alguno la creencia religiosa se fundamenta en el razonamiento, m\u00e1s bien quien tiene fe experimenta en s\u00ed mismo la determinaci\u00f3n de creer lo m\u00e1s opuesto a la costumbre y a la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Contra quienes creen que la religi\u00f3n es el sost\u00e9n de la&nbsp;moral, Hume <strong>emprende la tarea de someter a revisi\u00f3n<\/strong> <strong>las creencias morales <\/strong>en su&nbsp;<strong><em>Ensayo sobre los principios de la moral<\/em>,<\/strong> para precisar que tambi\u00e9n ellas, igual que las leyes de la naturaleza, se sustentan en la experiencia universal. Desarrollando ideas de&nbsp;Francis Hutcheson&nbsp;(1694-1747) y Joseph Butler (1692-1762),<strong> Hume funda la moral en el sentimiento universal de los hombres de hacerse la vida agradable<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los hombres desean actuar moralmente porque la vida buena produce satisfacci\u00f3n y placer<\/strong>, mientras que <strong>la vida deshonrosa produce insatisfacci\u00f3n y malestar<\/strong>. \u00c9stas son <strong>cualidades de la naturaleza humana<\/strong> y en todas partes los hombres se conducen con id\u00e9nticos criterios. Seg\u00fan Hume, son cuestiones de hecho no descubiertas por la raz\u00f3n humana, sino por el sentimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero, adem\u00e1s, <strong>el hombre no tiende s\u00f3lo individualmente a su felicidad, <\/strong>de una manera hedonista y <strong>ego\u00edsta<\/strong>, sino que, <strong>por<\/strong> ser capaz de <strong>compasi\u00f3n (o simpat\u00eda)<\/strong> <strong>sintoniza con la felicidad y el malestar de los dem\u00e1s<\/strong>, que es capaz de percibir como propios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la <strong>moral de Hume<\/strong> tiene una<strong> perspectiva social muy parecida<\/strong> a la del&nbsp;<strong>utilitarismo<\/strong>&nbsp;ingl\u00e9s. De esta regularidad de <strong>sentimientos morales<\/strong> nacen las <strong>diversas creencias morales<\/strong>; <strong>aprobamos lo que es agradable<\/strong> y <strong>desaprobamos lo que es desagradable<\/strong>: y en esto consiste el <strong>sentimiento moral<\/strong> y a lo <strong>primero llamamos bien<\/strong> y a lo <strong>segundo mal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La<strong> raz\u00f3n<\/strong> no tiene aqu\u00ed otra funci\u00f3n que la de <strong>discernir las consecuencias sociales de los actos llamados morales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HUME. EMPIRISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>HUME sobre el SENTIMIENTO Y REALIDAD. El <strong>empirismo<\/strong> es una <strong>corriente filos\u00f3fica que enfatiza el papel de la experiencia<\/strong> y la <strong>evidencia<\/strong>, especialmente la <strong>percepci\u00f3n sensorial,<\/strong> en la <strong>formaci\u00f3n de ideas y adquisici\u00f3n de conocimiento<\/strong>, sobre la noci\u00f3n de ideas innatas o tradici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de la filosof\u00eda moderna Hume es quiz\u00e1 el pensador en quien el sentimiento es m\u00e1s importante, tanto en la \u00e9tica como en la concepci\u00f3n de la realidad humana y en su concepci\u00f3n&nbsp; del conocimiento, en cuanto al sujeto de \u00e9ste est\u00e1 determinado por el sentimiento en su misma actividad cognitiva, pues <strong>a Hume lo que interesa&nbsp; es la realidad moral, social, como puede ser conocida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Advierte Hume que en los sistemas morales se pasa de proposiciones de \u201ces\u201d a proposiciones de \u201cdebe\u201d, pero es un cambio imperceptible de concepto.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00e1s a m\u00e1s, especifica que <em>\u201c<strong>las pasiones son impresiones<\/strong>\u00a0 y <strong>por eso no representativas<\/strong>. Pueden asociarse\u00a0 unas con otras por semejanza, ser violentas o apacibles, directas, o indirectas si suponen la idea de uno mismo, orgullo y humildad, o de otro como amor y odio\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, cuando se crea arte se representa &nbsp;un sentimiento o realidad con toda pasi\u00f3n y sentimiento, \u00bfC\u00f3mo se puede interpretar la pasi\u00f3n como una mera impresi\u00f3n, sino es representativa, cuando en definitiva el arte (pintura, escultura y arquitectura) ya son una representaci\u00f3n en si misma?<\/p>\n\n\n\n<p>Me han parecido muy trascendentes&nbsp; sus reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>ILUSTRACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9rmino que se aplica a un <strong>conjunto sistem\u00e1tico<\/strong> de <strong>ideas filos\u00f3ficas y pol\u00edticas<\/strong> que se extiende por pa\u00edses de<strong> Europa -Inglaterra<\/strong>, <strong>Francia y Alemania,<\/strong> principalmente- desde mediados del s. <strong>XVII al XVIII, <\/strong>y que se considera como uno de los per\u00edodos m\u00e1s intelectualmente revolucionarios de la historia. <\/p>\n\n\n\n<p>Se caracteriza fundamentalmente por una <strong>confianza plena en la<\/strong>&nbsp;<strong>raz\u00f3n, la ciencia y la educaci\u00f3n, para mejorar la vida humana<\/strong>, y una<strong> visi\u00f3n optimista de la vida<\/strong>, la <strong>naturaleza y la historia<\/strong>, contempladas dentro de una <strong>perspectiva de progreso de la humanidad<\/strong>, junto con la <strong>difusi\u00f3n de posturas de tolerancia \u00e9tica y religiosa <\/strong>y de <strong>defensa de la libertad del hombre<\/strong> y de sus <strong>derechos como ciudadan<\/strong>o. <\/p>\n\n\n\n<p>La<strong> importancia de la raz\u00f3n cr\u00edtica<\/strong>, que es <strong>pensar con libertad<\/strong>, y que <strong>ha de ser como la luz de la humanidad,<\/strong> se deja ver en la misma ra\u00edz de las palabras con que, en los distintos idiomas, se significa este per\u00edodo: \u00ab<strong>Siglo de las luces<\/strong>\u00bb, o \u00ab<strong>siglo de la raz\u00f3n<\/strong>\u00bb, \u00abilluminismo\u00bb (en Italia), \u00abEnlightenment\u00bb (en Inglaterra), o \u00abAufkl\u00e4rung\u00bb (en Alemania). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo cuanto se oponga<\/strong>, como <strong>rinc\u00f3n oscuro y escondido<\/strong>, a la<strong> iluminaci\u00f3n de la luz de la raz\u00f3n<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p> -las supersticiones, <\/p>\n\n\n\n<p>las religiones reveladas<\/p>\n\n\n\n<p> y la intolerancia- <strong>es rechazado como irracional<\/strong> e <strong>indigno del hombre ilustrado<\/strong>, como \u00ab<strong>oscurantismo<\/strong>\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Kant,_Immanuel\">Kant<\/a>, con la frase \u00ab<strong>Sapere aude!<\/strong>\u00bb -\u00a1atr\u00e9vete a saber!- ( <em><strong>La ilustraci\u00f3n es la liberaci\u00f3n del hombre de su culpable incapacidad.<\/strong> <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La incapacidad\u00a0<\/em>significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la gu\u00eda del otro<\/strong> (es decir, cuando dependes de otra persona). Esta <strong>incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia<\/strong>, sino de <strong>decisi\u00f3n y valor para servirse por s\u00ed mismo de ella<\/strong> sin la tutela de otro.\u00a0<em>\u00a1Sapere aude!\u00a0<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ten el valor de servirte de tu\u00a0<em>propia\u00a0<\/em>raz\u00f3n<\/strong>\u00a1 He aqu\u00ed <strong>el lema de la ilustraci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>pereza y la cobard\u00eda<\/strong> son causa de que una tan <strong>gran parte de los hombres<\/strong> <strong><em>contin\u00fae a gusto en su estado de pupilo<\/em><\/strong>, a pesar de que <strong><em>hace tiempo la Naturaleza los liber\u00f3 de ajena tutela<\/em><\/strong> (<em>naturaliter maiorennes<\/em>). [&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p>Para esta<strong> ilustraci\u00f3n<\/strong> no se <strong>requiere m\u00e1s<\/strong> que una cosa,\u00a0<strong><em>libertad<\/em>; <\/strong>y la <strong>m\u00e1s inocente <\/strong>entre todas las que llevan ese nombre, a saber: <strong>libertad de hacer\u00a0<em>uso p\u00fablico\u00a0<\/em>de su raz\u00f3n \u00edntegramente<\/strong>)., expresa acertadamente <strong>la labor que cada ser humano ha de ser capaz de emprender y llevar a cabo por propia iniciativa<\/strong>, <strong>una vez alcanzada ya<\/strong>, por historia y por cultura, <strong><em>se obtiene la mayor\u00eda de edad del hombre.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las <strong>ideas ilustradas constituyen<\/strong> el <strong>dep\u00f3sito conceptual<\/strong> sobre el que se funda la <strong>manera moderna de pensar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>conjunto de ideas ilustradas comunes se diversifica en cada pa\u00eds seg\u00fan la circunstancia filos\u00f3fica y pol\u00edtica<\/strong> en que se encuentra. <\/p>\n\n\n\n<p>La<strong> Ilustraci\u00f3<\/strong>n comienza en<strong> Inglaterra<\/strong> con el\u00a0<strong>empirismo\u00a0de\u00a0Locke\u00a0y de\u00a0Hume<\/strong>\u00a0y el\u00a0de\u00edsmo\u00a0de muchos moralistas ingleses, ideas que, junto con el esp\u00edritu cient\u00edfico de\u00a0Newton\u00a0y de la\u00a0revoluci\u00f3n cient\u00edfica, se divulgan por la misma \u00e9poca en <strong>Francia<\/strong> gracias a la labor de ilustraci\u00f3n que llevan a cabo los que se llaman a s\u00ed mismos\u00a0<strong><em>philosophes<\/em>\u00a0y\u00a0enciclopedistas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En Alemania<\/strong> la&nbsp;<em>Aufk\u00e4rung&nbsp;<\/em><strong>llega con cierto retra<\/strong>so y se convierte en un proceso de difusi\u00f3n de las ideas inglesas y francesas, cuyo efecto inmediato es la<strong> cr\u00edtica a los valores defendidos por el feudalismo<\/strong>, <strong>convirti\u00e9ndose en despotismo ilustrado<\/strong>, en el aspecto pol\u00edtico y, en el filos\u00f3fico, en&nbsp;cr\u00edtica&nbsp;de la raz\u00f3n, esto es aquella que no se fundamenta ni en la&nbsp;revelaci\u00f3n&nbsp;ni en las&nbsp;ideas innatas, sino en la<strong>&nbsp;experiencia<\/strong>&nbsp;y los <strong>resultados de las&nbsp;ciencias<\/strong>, y no busca sacralizar lo que es natural y profano. <\/p>\n\n\n\n<p>En otros pa\u00edses, al sur y al este de Europa, <strong>Espa\u00f1a, Portugal e Italia<\/strong>, por ejemplo, la difusi\u00f3n y el eco de las ideas ilustradas <strong>fue menor.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los representantes de la\u00a0<strong>Ilustraci\u00f3n francesa<\/strong>\u00a0son sobre todo, pero no \u00fanicamente, los redactores de la\u00a0<em><strong>Enciclopedia\u00a0o diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios<\/strong>\u00a0<\/em>(diecisiete vol\u00famenes de 1751 a 1765):\u00a0Diderot\u00a0y\u00a0d\u00b4Alembert\u00a0(ambos tambi\u00e9n directores),\u00a0Voltaire,\u00a0d\u00b4Holbach,\u00a0Rousseau, entre los principales, y otros como Chevalier de Jacourt, Quesnay, Turgot, Grimm,\u00a0Helv\u00e9tius, Toussaint, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>El antecedente inmediato de esta obra lo constituye el<em>&nbsp;Diccionario hist\u00f3rico-cr\u00edtico<\/em>&nbsp;(1695-1697) de&nbsp;Pierre Bayle, obra eminentemente&nbsp;esc\u00e9ptica&nbsp;y cr\u00edtica con toda clase de errores. Con \u00e9l empieza una nueva orientaci\u00f3n en la filosof\u00eda francesa que consiste en <strong>interesarse m\u00e1s por problemas de importancia pr\u00e1ctica<\/strong> que por cuestiones abstractas del origen de las&nbsp;ideas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Les&nbsp;philosophes&nbsp;<\/strong><\/em>es el nombre con que se distingue a estos <strong>esp\u00edritus ilustrados<\/strong>, en especial al grupo de pensadores vinculados con la direcci\u00f3n o la redacci\u00f3n de la&nbsp;<em>Enciclopedia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>Ilustraci\u00f3n inglesa,&nbsp;<\/strong>menos espectacular en resultados y representantes, es no obstante fuente de inspiraci\u00f3n de la francesa, y sus fil\u00f3sofos y pensadores son aquellos que los enciclopedistas y&nbsp;<em>les philosophes&nbsp;<\/em>tienen en mente: los resultados cient\u00edficos de&nbsp;Newton&nbsp;y Robert Boyle y los principios filos\u00f3ficos y pol\u00edticos de&nbsp;Locke. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero, junto con el\u00a0<strong>empirismo\u00a0y la renovaci\u00f3n de la\u00a0ciencia<\/strong>, los ilustrados ingleses se interesan por cuestiones como el\u00a0<strong>de\u00edsmo<\/strong> (supone una <strong>forma de entender la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo tal que Dios se concibe s\u00f3lo como creador y legislador del universo, el que da el impulso inicial de movimiento<\/strong>, como el relojero que pone en marcha el reloj para dejar luego que siga sus propios impulsos, pero <strong>en ning\u00fan caso como un Dios personal que entabla una relaci\u00f3n con el mundo a trav\u00e9s de la revelaci\u00f3n<\/strong>)\u00a0y la\u00a0moral.<\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n sobre el de\u00edsmo o la religi\u00f3n natural surge fundamentalmente con&nbsp;<em><strong>Cristianismo sin misterios<\/strong><\/em>&nbsp;(1696), obra de John Toland. En estas discusi\u00f3n participan Peter Browne, John Norris, Samuel Clarke, Anthony Collins, y sobre todo Matthew Tindal (a favor), con&nbsp;<em>El cristianismo, tan viejo como la creaci\u00f3n&nbsp;<\/em>(1730) y Joseph Butler (en contra), con&nbsp;<em>Quince sermones sobre la naturaleza humana&nbsp;<\/em>(1726). <\/p>\n\n\n\n<p>La<strong> discusi\u00f3n en torno a la moral,<\/strong> o propiamente en torno a la autonom\u00eda de la moral, en la que participan autores como Anthony Ashley Cooper, conde de&nbsp;Shaftesbury,&nbsp;Francis Hutcheson, David Hartley, Bernard Mandeville, <strong>da lugar a las diversas teor\u00edas sobre el&nbsp;sentimiento moral&nbsp;como fuente de&nbsp;moralidad.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>David Hume, a quien cabe considerar como el representante m\u00e1s cualificado de la ilustraci\u00f3n inglesa, participa en ambas discusiones sosteniendo tanto el de\u00edsmo, en\u00a0<em>Di\u00e1logos sobre la religi\u00f3n natural\u00a0<\/em>(1779), como la moral basada en el\u00a0sentimiento, en\u00a0<em>Ensayo sobre los principios de la moral\u00a0<\/em>(1751).<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;utilitarismo, como doctrina \u00e9tica basada en \u00ab<strong>el mayor bien para el mayor n\u00famero<\/strong>\u00bb, y la doctrina pol\u00edtica del liberalismo basada en el \u00ab<strong>inter\u00e9s general<\/strong>\u00bb -ambas tributarias de la doctrina del \u00absentimiento moral\u00bb- son frutos sazonados de la ilustraci\u00f3n inglesa.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>Ilustraci\u00f3n alemana&nbsp;<\/strong>presenta asimismo sus propias caracter\u00edsticas. La<strong> cr\u00edtica a la superstici\u00f3n<\/strong>, al <strong>dogmatismo<\/strong> y al <strong>oscurantismo<\/strong> toman en Alemania la forma de estudio anal\u00edtico de las posibilidades y l\u00edmites de la misma&nbsp;raz\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta orientaci\u00f3n, que comienza con\u00a0Ch. Wolff, culmina brillantemente en la filosof\u00eda de\u00a0<strong>Kant<\/strong>, que dedica al<strong> estudio sistem\u00e1tico de la raz\u00f3n tres\u00a0<em>Cr\u00edticas<\/em><\/strong><em>.\u00a0<\/em>Antecedentes de la filosof\u00eda alemana en esta \u00e9poca son las teor\u00edas racionalistas de Leibniz, el esp\u00edritu cient\u00edfico de Newton, la cr\u00edtica esc\u00e9ptica de Hume y las ideas ilustradas de los franceses.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grandes representantes de la Ilustraci\u00f3n alemana son Christian Wolff, en quien confluyen todas estas tendencias como en una enciclopedia del saber, y Kant, quien con s<strong>u\u00a0apriorismo <\/strong>(del lat\u00edn\u00a0<em>prior,-ris<\/em>, anterior, antecedente, <strong>y la preposici\u00f3n\u00a0<em>a,\u00a0<\/em>que significa procedencia u origen<\/strong>) t\u00e9rmino que se aplica a aquella\u00a0teor\u00eda del conocimiento\u00a0que <strong>sostiene que la\u00a0verdad\u00a0de un enunciado no se establece recurriendo a la\u00a0experiencia\u00a0(<em>a posteriori<\/em>), sino\u00a0<em>a priori<\/em><\/strong>, es decir, como u<strong>na verdad universal y necesaria independiente de ella.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>sistema aprior\u00edstico <\/strong>m\u00e1s importante de la historia de la filosof\u00eda es el de\u00a0Kant,\u00a0sostiene una forma de s\u00edntesis entre\u00a0empirismo\u00a0y\u00a0racionalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de la raz\u00f3n lleva, en cambio, al wolffiano&nbsp;Baumgarten&nbsp;a considerar un tipo especial de conocimiento: el obtenido por las&nbsp;cualidades&nbsp;sensibles de las cosas, el conocimiento est\u00e9tico, o la percepci\u00f3n de lo&nbsp;bello. <\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;de\u00edsmo&nbsp;tiene tambi\u00e9n sus seguidores en Alemania: Hermann Samuel Reimarus (1694-1768) escribe una justificaci\u00f3n de la religi\u00f3n racional en&nbsp;<em>Tratado sobre las principales verdades de la religi\u00f3n cristiana<\/em>&nbsp;(1754), y un<strong> ataque contra la religi\u00f3n revelada<\/strong> y el poder en&nbsp;<em>Fragmentos de un an\u00f3nimo&nbsp;<\/em>(parte de&nbsp;<em>Apolog\u00eda de los adoradores racionales de Dios<\/em>, y obra publicada entre 1774 y 1777).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Moses Mendelssohn, en cambio, argumenta contra la mera religi\u00f3n natural, pero es un verdadero ilustrado que defiende el valor de la difusi\u00f3n de la filosof\u00eda (pertenece al grupo de la&nbsp;<em>Popul\u00e4rphilosophie<\/em>, filosof\u00eda popular, de la que Christoph Friedrich Nicolai [1733-1811] es el miembro m\u00e1s notable) y la&nbsp;tolerancia. <\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;Gotthold Ephraim Lessing, poeta, polemista y fil\u00f3sofo, autor de&nbsp;<em>Laocoonte o las fronteras de la pintura y de la poes\u00eda&nbsp;<\/em>(1766), obra en que distingue la pintura (espacial) de la poes\u00eda (temporal), de un poema sobre la tolerancia,&nbsp;<em>Nathan el sabio&nbsp;<\/em>(1779), y de&nbsp;<em>Educaci\u00f3n del g\u00e9nero humano&nbsp;<\/em>(1780), donde trata de la relaci\u00f3n, <strong>m\u00e1s que de la oposici\u00f3n, entre religi\u00f3n natural y religi\u00f3n revelada<\/strong>, <strong>la religi\u00f3n ha de entenderse como un fen\u00f3meno hist\u00f3rico visto desde la perspectiva del<\/strong>&nbsp;<strong>progreso&nbsp;humano<\/strong>; cada religi\u00f3n positiva (revelada) es una nueva y m\u00e1s madura etapa que completa a la anterior, la verdadera, no obstante, es la natural, la de la&nbsp;conciencia, que consiste en la actuaci\u00f3n moral racionalmente fundada. <\/p>\n\n\n\n<p>Aut\u00e9ntico ilustrado, defensor de la tolerancia y autor de obras sobre cr\u00edtica de la religi\u00f3n, ya que -seg\u00fan afirma- no puede criticar el poder pol\u00edtico, se constituye en centro de la discusi\u00f3n sobre religi\u00f3n en Alemania por dos razones: por el llamado \u00abproblema de Lessing\u00bb, publicado en<em>&nbsp;Sobre la prueba del esp\u00edritu y de la fuerza&nbsp;<\/em>(1777), con el que plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo un hecho hist\u00f3rico (la vida de Jes\u00fas que cuentan los Evangelios) puede ser el fundamento de una religi\u00f3n que se considera&nbsp;trascendente, y por su supuesto&nbsp;pante\u00edsmo, origen de la pol\u00e9mica religiosa conocida con el nombre de&nbsp;<em>Pantheismusstreit<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas de Locke, Hume, Newton y las de los&nbsp;<em>philosophes<\/em>&nbsp;llegan a&nbsp;<strong>Italia<\/strong>&nbsp;con algo m\u00e1s de retraso, pero hacia 1750 Mil\u00e1n y N\u00e1poles se constituyen en centros difusores de ideas ilustradas. En 1761 Pietro Verri (1728-1797), economista y fil\u00f3sofo, organiza en Mil\u00e1n la \u00abSociet\u00e0 dei Pugni\u00bb <strong>(sociedad de los pu\u00f1os),<\/strong> a la que se adhieren tambi\u00e9n, entre otros, su hermano Alessandro Verri (1741-1816), cr\u00edtico literario, y&nbsp;Cesare Beccaria, cuya obra&nbsp;<em>De los delitos y de las penas&nbsp;<\/em>(1764) -la obra cumbre de la ilustraci\u00f3n italiana- pronto le proporciona fama mundial. <\/p>\n\n\n\n<p>En torno a la universidad de N\u00e1poles, que, tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas en 1767, se orienta hacia el derecho y la econom\u00eda, destacan Antonio Genovesi (1713-1769), alumno de&nbsp;G. Vico, Ferdinando Galiani (1728-1787) y Gaetano Filangeri (1752-1788), te\u00f3ricos de la econom\u00eda pol\u00edtica y de la jurisprudencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<strong>Espa\u00f1a<\/strong>&nbsp;el <strong>movimiento ilustrado llega a su m\u00e1ximo esplendor durante el reinado de Carlos III<\/strong> (1759-1788), per\u00edodo que se califica de \u00ab<strong>despotismo ilustrado<\/strong>\u00bb. Los ministros de ese monarca, <strong>Ensenada, Aranda, Campomanes, Jovellanos Floridablanca<\/strong>, etc., son personajes imbuidos de ideas ilustradas y promotores de reformas sociales y educativas. <\/p>\n\n\n\n<p>Los pensadores -que no se muestran ni radicales ni extremistas, como en otros pa\u00edses- orientan sus cr\u00edticas contra la tradici\u00f3n en general y, en particular, <strong>contra la religi\u00f3n tradicional y las instituciones cat\u00f3licas en cuanto portadoras del esp\u00edritu de la Contrarreforma<\/strong>, y se muestran a favor de una secularizaci\u00f3n de la cultura y la sociedad. <\/p>\n\n\n\n<p>Las obras del benedictino Benito Jer\u00f3nimo Feijoo (1676-1764) &#8211;<em>Teatro cr\u00edtico universal<\/em>, subtitulado&nbsp;<em>Discursos varios en todo g\u00e9nero de materias para desenga\u00f1o de errores comunes<\/em>&nbsp;(1726-1739), y&nbsp;<em>Cartas eruditas y curiosas en que por la mayor parte se contin\u00faa el designio del \u00abTeatro cr\u00edtico universal\u00bb impugnando o reduciendo a dudosas varias opiniones comunes&nbsp;<\/em>(1742-1760)- difunden los ideales de la ilustraci\u00f3n: <strong>lucha contra las supersticiones<\/strong> y el <strong>oscurantismo<\/strong> y <strong>difusi\u00f3n de temas cient\u00edficos, filos\u00f3ficos y culturales<\/strong>. Francisco Cabarr\u00fas (1752-1810), comerciante de origen franc\u00e9s que lleg\u00f3 a altos cargos en la Administraci\u00f3n, propone en sus escritos -sobre todo en&nbsp;<em>Cartas sobre los obst\u00e1culos que la naturaleza, la opini\u00f3n y las Leyes oponen a la felicidad p\u00fablica<\/em>&nbsp;(escritas en 1792 pero publicadas en 1808)- una <strong>educaci\u00f3n elemental laica<\/strong> y com\u00fan para todos,<strong> ataca duramente la ense\u00f1anza religiosa<\/strong>, critica la organizaci\u00f3n de las universidades, sostiene los principios liberales y defiende la armon\u00eda entre raz\u00f3n y naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) es el ilustrado por excelencia de la corte de Carlos III<\/strong>, cuya pol\u00edtica ilustrada ensalza a su muerte en&nbsp;<em>Elogio de Carlos III&nbsp;<\/em>(1788). Entiende la ilustraci\u00f3n como una reforma general de todos los aspectos de la sociedad, desde la agricultura y la cr\u00eda de ganados hasta el comercio, la industria, y la ense\u00f1anza;<strong> todo ha de organizarse seg\u00fan principios racionales, que tengan en cuenta los adelantos de las ciencias, nunca impuestos arbitrariamente, sino debidamente adquiridos por todos mediante la educaci\u00f3n<\/strong>. A \u00e9sta dedica algunos de sus escritos principales:&nbsp;<em>Memoria sobre la educaci\u00f3n publica o tratado te\u00f3rico-pr\u00e1ctico de ense\u00f1anza, Bases para la formaci\u00f3n de un plan general de instrucci\u00f3n p\u00fablica<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Curso de humanidades castellanas. Reglamento literario e institucional del Colegio imperial de Calatrava<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su defensa entusiasta del igualitarismo le lleva a atacar el concepto de propiedad privada y a propugnar un futuro social en que \u00abtodo ser\u00e1 com\u00fan\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>JEAN JACQUES ROUSSEAU.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pensador suizo del s. XVIII muy influyente en la filosof\u00eda de la Ilustraci\u00f3n. Sus posiciones superan el tradicional racionalismo de \u00e9sta al considerar positivamente los sentimientos como elementos tanto o m\u00e1s relevantes que la raz\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Sus teor\u00edas se retroalimentan del contexto de <strong>liberalismo dem\u00f3crata de la \u00e9poc<\/strong>a, de ah\u00ed que influyeran en sucesos como la <strong>Revoluci\u00f3n Francesa.<\/strong> Su visi\u00f3n antropol\u00f3gica es optimista, pero <strong>defiende que la sociedad corrompe la bondad natural del hombre<\/strong>, generando innumerables problemas. <\/p>\n\n\n\n<p>El &#8216;contrato social&#8217; (t\u00edtulo de uno de sus libros m\u00e1s conocidos) y la voluntad popular que de este pacto emana es lo \u00fanico que legitima al Estado y las leyes a tener valor entre los conciudadanos. En cuestiones religiosas fue un de\u00edsta con tendencias esc\u00e9pticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo suizo, ilustrado y rom\u00e1ntico, nacido en Ginebra. Su madre, Suzanne Bernard, <strong>muere a los pocos d\u00edas de haber dado a luz<\/strong>, y su padre, Isaac Rousseau, le educa en casa leyendo con \u00e9l novelas sentimentales y las&nbsp;<em>Vidas&nbsp;<\/em>de Plutarco, pero cuando por causa de un duelo se ve obligado a exiliarse de Ginebra para evitar la c\u00e1rcel, <strong>abandona al peque\u00f1o Jean-Jacques<\/strong> de diez a\u00f1os de edad, que es <strong>acogido por su t\u00edo<\/strong> y enviado a vivir a pensi\u00f3n, junto con su propio hijo, en casa de un cl\u00e9rigo, donde recibe por primera vez una cierta educaci\u00f3n escolar. <\/p>\n\n\n\n<p>Vuelto a Ginebra, entra a trabajar como aprendiz de escribano y de grabador. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1728, abandona su casa y Ginebra, tras llegar tarde a la ciudad y ver de lejos c\u00f3mo se le cierran las puertas, y a sus diecis\u00e9is a\u00f1os se lanza al mundo aventuradamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En Annecy, Saboya, es acogido por un cl\u00e9rigo, que lo recomienda a una<strong> conversa al catolicismo<\/strong>, Mme. de Warens, quien a su vez lo env\u00eda a un catecumenado en Tur\u00edn, donde <strong>abandona el calvinismo<\/strong> y es <strong>bautizado como cat\u00f3lico<\/strong>; sirve como criado durante un tiempo en esta ciudad, y finalmente vuelve con <strong>Mme. de Warens<\/strong>, con quien establece una <strong>amistad materno-filial<\/strong>, que con el tiempo se transforma en amorosa y apasionada. <\/p>\n\n\n\n<p>Transcurren diez a\u00f1os de lecturas, estudios, obras literarias de poca monta, aventuras, viajes, rupturas y regresos a Annecy, hasta que se produce la ruptura definitiva con la mujer que hasta entonces le hab\u00eda dado estabilidad emocional. Marcha a Par\u00eds, donde presenta a la Academia de Ciencias un&nbsp;<em>Proyecto concerniente a nuevos signos para la m\u00fasica<\/em>, que es rechazado; compone la \u00f3pera&nbsp;<em>Les Muses galantes<\/em>, Mme. d\u00b4\u00c9pinay lo introduce en el ambiente distinguido y es nombrado secretario de embajada en Venecia<em>.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelve a Par\u00eds en 1744 y comienza su trato con los&nbsp;<em>philosophes<\/em>,&nbsp;Diderot&nbsp;y&nbsp;d\u00b4Alembert&nbsp;sobre todo, <strong>y su colaboraci\u00f3n en art\u00edculos para la&nbsp;<em>Enciclopedia<\/em><\/strong>; conoce por esta \u00e9poca a <strong>Th\u00e9r\u00e8se Levasseur, una mujer analfabeta<\/strong> a quien toma por compa\u00f1era para toda la vida y con quien t<strong>endr\u00e1 cinco hijos<\/strong> que ser\u00e1n depositados todos en la Maternidad p\u00fablica (<strong>en un hospicio<\/strong>). <\/p>\n\n\n\n<p>En 1749 va a visitar a Diderot, que se encuentra en la c\u00e1rcel de Vincennes, y por el camino lee en el \u00abMercure de France\u00bb la convocatoria de un premio de moral por la Academia de Dijon, sobre el tema \u00abSi el establecimiento de las ciencias y las artes han contribuido a depurar las costumbres\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su respuesta en forma de un \u00abno\u00bb decidido, como cr\u00edtica a los valores culturales de la sociedad de su tiempo y a los ideales ilustrados, constituye su primera obra importante,&nbsp;<em>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/em>, premiada por la Academia y publicada en 1750. Aqu\u00ed comienza el itinerario filos\u00f3fico de Rousseau. <\/p>\n\n\n\n<p>La tem\u00e1tica de esta primera obra es causa de una <strong>intensa pol\u00e9mica, <\/strong>que le da celebridad y que le obliga, hasta cierto punto, a proseguir por la misma l\u00ednea. Tras decidir ganarse la vida como copista de m\u00fasica,<strong> se reconcilia con el protestantism<\/strong>o y con la ciudad de Ginebra y publica alguna \u00f3pera (<em>Le Devin du village<\/em>); en 1754 escribe&nbsp;<em><strong>Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres,&nbsp;<\/strong><\/em>tambi\u00e9n como respuesta a una nueva convocatoria de la Academia de Dijon, que se pregunta \u00abCu\u00e1l es el origen de la desigualdad entre los hombres y si la ley natural la justifica\u00bb; esta segunda obra, de mayor profundidad filos\u00f3fica que la primera, no resulta premiada, pero Rousseau la publica en Amsterdam, en 1755, y la dedica a la rep\u00fablica de Ginebra.<\/p>\n\n\n\n<p>En ella apunta la idea central del pensamiento de Rousseau: <strong>hallar en uno mismo aquella parte de naturaleza que la sociedad todav\u00eda no ha empeorado.&nbsp;<\/strong>Voltaire&nbsp;le comunica que ha recibido este \u00abnuevo libro contra el g\u00e9nero humano\u00bb, y se lo agradece. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su actitud de negaci\u00f3n y de reformador le hace sentirse inc\u00f3modo en Par\u00eds, <\/strong>y acepta que su amiga Mme. d\u00b4\u00c9pinay le ceda su casa de campo, el&nbsp;<em>Ermitage<\/em>, para retirarse; all\u00ed trabaja intensamente, y lo hace luego en Mont-Louis \u00e0 Montmorency y m\u00e1s tarde en el Petit-Ch\u00e2teau de Montmorency, donde permanece seis a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante este per\u00edodo, alterado por los vaivenes amorosos y las amistades rotas (con Diderot, con Voltaire), Rousseau escribe<em>&nbsp;Carta a Voltaire sobre la providencia<\/em>&nbsp;(1756) -en respuesta a su&nbsp;<em>Poema sobre el desastre de Lisboa<\/em>-,&nbsp;<em>Cartas morales a Sof\u00eda&nbsp;<\/em>(1757-1758),&nbsp;<em>Carta a d\u00b4Alembert sobre los espect\u00e1culos&nbsp;<\/em>(1758) -en respuesta a un art\u00edculo de \u00e9ste, \u00abGinebra\u00bb, en la&nbsp;<em>Enciclopedia<\/em>&nbsp;-,<em>&nbsp;Julia o la nueva&nbsp;Elo\u00edsa&nbsp;<\/em>(1756-1760) -tras enamorarse de su sobrina Sophie d&nbsp;\u00b4Houdetot-,&nbsp;<em>Emilio&nbsp;<\/em>(1759-1761),&nbsp;<em>El contrato social<\/em>&nbsp;(1760-1761) y&nbsp;<em>Cartas autobiogr\u00e1ficas a Malesherbes&nbsp;<\/em>(1762). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es la \u00e9poca de su mejor producci\u00f3n literaria<\/strong>, pero sus obras, sobre todo<strong>&nbsp;<em>Emilio<\/em>&nbsp;y<em>&nbsp;El contrato social<\/em><\/strong>,son rechazadas en Francia y, por la primera de ellas, se le ordena prisi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Rousseau, privado ya de influencias y amigos, ha de huir a Suiza. Pero Ginebra proh\u00edbe tambi\u00e9n&nbsp;<em>Emilio<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El contrato social<\/em>&nbsp;y los env\u00eda a la hoguera; otros pa\u00edses, ciudades o universidades proh\u00edben asimismo sus obras, y Rousseau se refugia en M\u00f4tiers-Travers, en Neuch\u00e2tel, bajo la protecci\u00f3n de Federico II de Prusia; adopta desde entonces el traje armenio, y all\u00ed escribe&nbsp;<em>Carta a Christophe de Beaumont&nbsp;<\/em>(1763), en la que defiende las ideas de<em>&nbsp;La profesi\u00f3n de fe de un vicario saboyano<\/em>, incluida en el libro IV de&nbsp;<em>Emilio<\/em>, condenado por el arzobispo de Par\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Cartas escritas desde la monta\u00f1a&nbsp;<\/em>(1764) rechaza el trato que la ciudad de Ginebra otorga a sus obras. La hostilidad contra \u00e9l va creciendo por doquier: su casa es apedreada por incitaci\u00f3n del cura de M\u00f4itiers; se marcha a la isla de Saint-Pierre y, finalmente, acepta la invitaci\u00f3n de&nbsp;David Hume, amigo suyo, para trasladarse a Inglaterra. Instalado primero en Chiswick, en 1766, pasa luego a Wooton, pero las tensiones y el temor que lleva dentro hacen que se sienta perseguido y desconf\u00ede incluso de Hume, y huye angustiado de Inglaterra volviendo a Francia con el nombre de Renou. <\/p>\n\n\n\n<p>Vaga por Francia, se casa civilmente con Th\u00e9r\u00e8se Levasseur, en 1768, y se establece en Par\u00eds en 1770 donde permanece hasta 1778; vuelve a copiar m\u00fasica, clasifica hierbas y escribe sobre bot\u00e1nica Mientras tanto ha publicado&nbsp;<em>Confesiones&nbsp;<\/em>(1767-1771), escritas en buena parte durante su estancia en Inglaterra, y escribe y no acaba&nbsp;<em>Las enso\u00f1aciones del paseante solitario.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se traslada en 1778 a Ermenonville, al castillo del marqu\u00e9s de Girardin, donde muere de apoplej\u00eda. El 9 de octubre de 1779, por decisi\u00f3n de la Asamblea Constituyente, sus restos son trasladados al Pante\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Roussea3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/0\/0f\/Roussea3.gif\/180px-Roussea3.gif\" alt=\"Roussea3.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Rousseau es un fil\u00f3sofo ilustrado que mantiene una<strong> postura cr\u00edtica respecto de muchas de las ideas aceptadas en su tiempo<\/strong>; es, adem\u00e1s, por temperamento, <strong>el fil\u00f3sofo por excelencia del&nbsp;romanticismo<\/strong>. Su biograf\u00eda parece explicar -y justificar- su obra. Discutido a lo largo de toda su vida, lleg\u00f3 a<strong> influir<\/strong>, no s\u00f3lo en ideas, sino tambi\u00e9n en <strong>costumbres y en gustos <\/strong>sobre sus contempor\u00e1neos: <strong>los franceses de su tiempo aprendieron a valorar<\/strong> con \u00e9l <strong>la naturaleza<\/strong>, <strong>la vida en el campo,<\/strong> <strong>la contemplaci\u00f3n del paisaje<\/strong>; la <strong>divisa de la Revoluci\u00f3n francesa<\/strong> -\u00ab<strong>libertad, igualdad y fraternidad<\/strong>\u00bb- no estaba lejos de los ideales pol\u00edticos plasmados en sus obras, y&nbsp;<strong>Kant<\/strong>, que sinti\u00f3 una viva admiraci\u00f3n por alguna de sus ideas, <strong>lo llam\u00f3 \u00abel Newton del mundo moral<\/strong>\u00bb. La pedagog\u00eda moderna le debe algunas de sus ideas centrales.<\/p>\n\n\n\n<p>Rousseau, fil\u00f3sofo ilustrado de hecho, por la \u00e9poca a que pertenece y por las ideas comunes que comparte con muchos de los&nbsp;<em>philosophes<\/em>, <strong>se opone<\/strong>, ya desde el primero de sus&nbsp;<em>Discursos<\/em>, a una de las ideas fundamentales de la Ilustraci\u00f3n: <strong>los beneficios del saber.<\/strong> En el&nbsp;<em>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/em>, sostiene sin paliativos la<strong> cr\u00edtica a la civilizaci\u00f3n: las costumbres han degenerado en todos los pueblos en la misma proporci\u00f3n con que \u00e9stos se han dedicado a las ciencias<\/strong>. Y, en el<em>&nbsp;Discurso sobre el<\/em>&nbsp;<em>origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres,<\/em>&nbsp;extiende esta idea a la misma sociedad: <strong>es la sociedad el origen de los males del hombre y la que lo corrompe<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre uno y otro&nbsp;<em>Discurso<\/em>&nbsp;media el viaje a Venecia, como secretario de embajada, que lo ha introducido a la vida pol\u00edtica. Rousseau apuesta por el <strong>pesimismo<\/strong> para oponerse a las teor\u00edas optimistas de progreso de los enciclopedistas. De la teor\u00eda pol\u00edtica que construye en el segundo de los&nbsp;<em>Discursos<\/em>&nbsp;y sobre todo en&nbsp;<em>El contrato social<\/em>, la posteridad har\u00e1 juicios diversos: para unos est\u00e1 en los or\u00edgenes de la teor\u00eda pol\u00edtica de la democracia; para otros se alinea entre los reformadores visionarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si el hombre ha sido corrompido por la sociedad<\/strong>, es preciso reflexionar sobre el \u00ab<strong>estado de naturaleza\u00bb del ser humano<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Hasta entonces, <strong>la hip\u00f3tesis del estado de naturaleza<\/strong>, o estado natural del hombre, hab\u00eda sido defendida, desde perspectivas distintas y opuestas por los patrocinadores del&nbsp;derecho natural,&nbsp;Grocio&nbsp;y&nbsp;Pufendorf, sobre todo, y por los te\u00f3ricos ingleses de la pol\u00edtica de su tiempo,&nbsp;Hobbes&nbsp;y&nbsp;Locke. <\/p>\n\n\n\n<p>Hobbes vio en el estado de naturaleza el estado de guerra de todos contra todos, mientras que Locke ve\u00eda en \u00e9l una situaci\u00f3n en la que la racionalidad hac\u00eda deseable la sociedad para preservar mejor la libertad y la propiedad naturales. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los juristas del derecho natural consideraban que los hombres eran libres e iguales en este estado de naturaleza<\/strong>. Unos y otros vieron en el pacto o contrato el medio convencional de establecer la sociedad, que en todo caso es una situaci\u00f3n mejor. Rousseau disiente de algunos de estos planteamientos. <\/p>\n\n\n\n<p>Recurre a la <strong>hip\u00f3tesis del estado de naturaleza<\/strong>, no como hip\u00f3tesis hist\u00f3rica, sino como forma de plantear, con la contraposici\u00f3n naturaleza\/sociedad, -una forma de entender el presente, contempl\u00e1ndolo a un contraluz necesario- cu\u00e1ntos males le han sobrevenido al hombre por la v\u00eda de la sociedad: <strong>la naturaleza es buena, la sociedad corrompe<\/strong>. <strong>En \u00e9sta el hombre es esclavo<\/strong>, <strong>dominado por una forma de ejercicio del poder del m\u00e1s fuerte<\/strong>, <strong>como es la sociedad pol\u00edtica; en aqu\u00e9lla, el hombre era libre, deseoso s\u00f3lo de conservar la vida satisfaciendo sus necesidades naturales: sin necesitar el trabajo para vivir, sin necesitar el hogar, sin lenguaje, pero sin guerras y sin necesidad alguna de los dem\u00e1s, aunque tambi\u00e9n sin deseo alguno de hacer da\u00f1o.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Rousseau describe al hombre natural en los t\u00e9rminos del \u00ab<strong>buen salvaje<\/strong>\u00bb, mito difundido en la literatura del s. XVIII, basada en los libros de descubrimientos geogr\u00e1ficos que proliferaron a partir del s. XVI, y mezcla de barbarie y estado id\u00edlico. <\/p>\n\n\n\n<p>La gran ventaja de este estado irracional era la<strong> presencia de la igualdad moral o pol\u00edtica<\/strong>, no de la natural. El tiempo y el desarrollo mismo de la naturaleza humana &#8211; y, ante todo, la misma&nbsp;<em>perfectibilidad&nbsp;<\/em>del hombre, verdadero pecado original del g\u00e9nero humano e inevitable \u00abfuente de todas sus desdichas\u00bb- han llevado gradualmente al hombre a la necesidad de establecer v\u00ednculos sociales, saliendo del estado natural \u00abpor alg\u00fan funesto azar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El establecimiento de la<strong> propiedad privada <\/strong>es el <strong>momento en que se rompe el encanto del estado natural<\/strong>: introducida la propiedad, <strong>se introduce la desigualdad moral<\/strong>, y con ellas la sociedad, mediante el contrato social, que con sus leyes sanciona y perpet\u00faa la propiedad privada y la<strong> divisi\u00f3n entre ricos y pobres<\/strong>. Rousseau concluye que e<strong>ste tipo de desigualdad es contraria al&nbsp;derecho natural.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si la sociedad se ha establecido mediante un pacto, origen de la desigualdad entre los hombres, le parece evidente, en contra de la opini\u00f3n com\u00fan de los juristas que <strong>con la teor\u00eda del contrato legitiman el estado de cosas existentes<\/strong>, que lo que debe reformarse es la misma teor\u00eda del pacto, no el orden social. La naturaleza de este pacto la expone en el&nbsp;<em>Contrato social.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El problema, para Rousseau, est\u00e1 en que, <strong>siendo el pacto necesario, ha de ser tal que no anule la libertad del estado de naturaleza<\/strong> (con lo que ya puede verse la orientaci\u00f3n moral que da a su respuesta: si el hombre ha de aceptar leyes, las \u00fanicas leyes que no s\u00f3lo no suprimen la libertad, sino que la hacen posible, son las leyes morales, lo cual manifiesta, adem\u00e1s, las ra\u00edces morales de la sociedad), y puede formularse de la siguiente parad\u00f3jica manera: <strong>\u00bfC\u00f3mo puede el hombre permanecer libre renunciando a su libertad?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hay contrato social posible sin la existencia de una \u00abvoluntad general\u00bb<\/strong>. Esta noci\u00f3n la desarrolla Rousseau por vez primera en su art\u00edculo sobre \u00abEconom\u00eda pol\u00edtica\u00bb de la&nbsp;<em>Enciclopedia.&nbsp;<\/em>Con esta expresi\u00f3n -suya o de&nbsp;Diderot- alude a la imagen de que el cuerpo social, <strong>como persona moral que es, igual como todo individuo, ha de poseer un alma que lo anime, una \u00abvoluntad<\/strong>\u00bb, que no puede ser sino \u00abgeneral\u00bb: el&nbsp;<em>inter\u00e9s com\u00fan<\/em>, la armon\u00eda de intereses, la \u00abnorma de lo justo\u00bb<em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Someti\u00e9ndonos a ella, es posible ceder toda la libertad y derechos personales a los dem\u00e1s y recibir, a cambio, los derechos y la libertad de todos los dem\u00e1s<\/strong>. El resultado de este pacto, la <strong>entrega total de todos a todos<\/strong> -la \u00abenajenaci\u00f3n sin reservas\u00bb-, es el pueblo soberano, el conjunto de ciudadanos, que constituyen el poder, la sociedad pol\u00edtica o el&nbsp;Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la <strong>concepci\u00f3n del Estado justo<\/strong> de Rousseau hay una llamada <strong>hacia el interior del hombre<\/strong>: la moralidad es lo que queda del estado primitivo de naturaleza. De aqu\u00ed que <strong>la aceptaci\u00f3n del inter\u00e9s com\u00fan<\/strong> s\u00f3lo sea posible en una <strong>perspectiva de moralidad;<\/strong> esto es, <strong>a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n para entender lo que es justo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En&nbsp;<em>Emilio<\/em><\/strong>&nbsp;expone Rousseau <strong>su ideal pedag\u00f3gico<\/strong>. Esta obra desarrolla el <strong>tipo de educaci\u00f3n natural y negativa<\/strong> -\u00ab<strong>Todo sale bien de las manos del creador, todo degenera en las de los hombres<\/strong>\u00bb- que recibe un ni\u00f1o<strong>, Emilio, alumno imaginari<\/strong>o. <strong>Natura<\/strong>l, porque, <strong>alejado de la convivencia con los dem\u00e1s (lejos del influjo corruptor de la ciudad),<\/strong> es asistido por un educador, a veces el mismo Rousseau, que conoce profundamente la psicolog\u00eda humana y la de su alumno, y <strong>que intentar\u00e1 que surjan libremente del fondo de su alma los buenos&nbsp;criterios&nbsp;morales no corrompidos a\u00fan por la&nbsp;sociedad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Negativa, porque ha de hacerse lejos del influjo corruptor de la sociedad<\/strong>, en plena naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta <strong>atenci\u00f3n individualizada al ni\u00f1o<\/strong> trae como consecuencia un<strong> principio pedag\u00f3gico<\/strong> nuevo para todas las pedagog\u00edas tradicionales: <strong>el ni\u00f1o no es un adulto en miniatura<\/strong>, sino un<strong> ser humano que pasa por sus propias y peculiares fases de desarrollo<\/strong>. <strong>La educaci\u00f3n natural que se da al ni\u00f1o ha de consistir<\/strong>, en suma, <strong>en evitar todo lo que, en la sociedad, tienda a influir sobre la&nbsp;personalidad&nbsp;propia del ni\u00f1o.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gusto<\/strong> (el juicio) moral<strong> surgir\u00e1 de la&nbsp;sensibilidad&nbsp;debidamente educada<\/strong>, <strong>igual como de la conciencia surgir\u00e1 la raz\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>objetivo de la educaci\u00f3n<\/strong> es <strong>formar primero al hombre<\/strong>, <strong>luego al cabeza de familia y luego al ciudadano<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>Emilio&nbsp;<\/em>ha sido paradigma de corrientes pedag\u00f3gicas posteriores, denominadas \u00abno directivas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este m\u00e9todo natural de educaci\u00f3n ni impone ni impide la religi\u00f3n<\/strong>. Por eso, el libro IV de&nbsp;<em>Emilio<\/em>&nbsp;presenta la&nbsp;<em>Profesi\u00f3n de fe de un vicario saboyano<\/em>, donde Rousseau expone sus ideas sobre la religi\u00f3n natural, su&nbsp;de\u00edsmo, que cae lejos del&nbsp;materialismo&nbsp;y&nbsp;ate\u00edsmo&nbsp;de algunos ilustrados: <strong>la verdadera religi\u00f3n surge del interior de cada uno<\/strong>, <strong>no de las imposiciones de las iglesias,<\/strong> y <strong>es m\u00e1s cosa del coraz\u00f3n que de la inteligencia:<\/strong> \u00abHijo m\u00edo, mant\u00e9n siempre en tu alma el deseo de que exista Dios y nunca dudar\u00e1s de ello\u00bb. Esta religi\u00f3n interior es la del hombre; est\u00e1, adem\u00e1s, la religi\u00f3n del ciudadano, que es la que establece el poder civil y determina el soberano: fundamentalmente es la misma que la interior, con el a\u00f1adido de la <strong>obligaci\u00f3n de observar el contrato social y las leyes<\/strong>, y la<strong> imposici\u00f3n de la tolerancia.<\/strong> Las religiones establecidas, como el&nbsp;cristianismo, son perniciosas para la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>***********************<\/p>\n\n\n\n<p>Propuesta acerca de la bondad primigenia de los hombres frente a los supuestos avances de la sociedad, algo contrario a la propuesta de la Ilustraci\u00f3n del momento en que vive, as\u00ed como su interpretaci\u00f3n de la propiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo estudiado acerca de Rousseau me ha sorprendido que a pesar de que sea el ide\u00f3logo del \u00ab<em>Contrato Social<\/em>\u00ab, \u00ab<em>El origen de la desigualdad\u00bb<\/em> o por ejemplo \u00ab<em>Emilio, o De la educaci\u00f3n\u00bb<\/em>, (desde un punto de vista de la defensa de los derechos y libertades es un pensador genial); pero cierto es que no consideraba a la mujer como positiva o eficaz para la educaci\u00f3n de un menor de edad,&nbsp; a m\u00e1s a m\u00e1s la mujer para Rousseau era m\u00e1s o menos como un objeto sexual y (cumplir su cometido, procrear y satisfacer) y lo llamativo es que abandon\u00f3 a sus cinco hijos en un hospicio (como ha comentado otro compa\u00f1ero), es muy triste, y por eso tambi\u00e9n fue acusado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto me ha dejado un poco descolocada, mi pregunta es&#8230; \u00bftuvo alg\u00fan tipo de problemas a lo largo de su vida o en su tierna infancia, para tener dichos pensamientos tan contradictorios?<\/p>\n\n\n\n<p>TEXTOS EXTRA\u00cdDOS DEL <em>DISCURSO SOBRE LAS CIENCIAS Y LAS ARTES<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>JEAN JACQUES ROUSSEAU<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>PREFACIO<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed una de las <strong>grandes y bellas cuestiones<\/strong> que hayan sido jam\u00e1s suscitadas. No se trata en absoluto, en este discurso, de esas sutilezas metaf\u00edsicas que han invadido todos los campos de la literatura, y de las cuales no est\u00e1n siempre exentos los programas de Academia; sino de una de e<strong>sas verdades que tienden a hacer la felicidad del g\u00e9nero humano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO<\/p>\n\n\n\n<p><em>Decipimur specie recti<\/em> <strong>(Somos enga\u00f1ados por las apariencias del bien)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bf<strong>El restablecimiento de las ciencias y de las artes ha contribuido a modificar o a corromper las costumbres?<\/strong> He all\u00ed lo que se trata de examinar. \u00bfQu\u00e9 partido debo yo tomar en esta cuesti\u00f3n? El que conviene, se\u00f1ores, a un hombre honrado que nada sabe, pero que no por ello se estima menos.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>PRIMERA PARTE<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 grande y hermoso espect\u00e1culo es ver al hombre salir de la nada por sus propios esfuerzos<\/strong>; <strong>disipar, por medio de las luces de su raz\u00f3n, las tinieblas en las cuales la naturaleza lo ten\u00eda envuelto<\/strong>; elevarse por encima de s\u00ed mismo; lanzarse con las alas del esp\u00edritu hasta las regiones celestes; recorrer a pasos de gigante, cual el sol, la vasta extensi\u00f3n del universo; y, lo que es a\u00fan m\u00e1s grande y dif\u00edcil, reconcentrarse en s\u00ed para estudiar y conocer su naturaleza, sus deberes y su fin. Todas estas maravillas se han renovado en pocas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El esp\u00edritu, como el cuerpo, tiene sus necesidades<\/strong>. \u00c9stas son los fundamentos de la sociedad, aqu\u00e9llas establecen el placer y la satisfacci\u00f3n.<strong> Mientras que el gobierno y las leyes proveen a la seguridad y al bienestar de los hombres<\/strong>, l<strong>as ciencias, las letras y las artes menos desp\u00f3ticas y quiz\u00e1s m\u00e1s poderosas, extienden guirnaldas de flores sobre las cadenas de hierro con que est\u00e1n cargados, ahogan en ellos el sentimiento de esa libertad original para la cual parec\u00edan haber nacido, les hacen amar su esclavitud y forman de ellos lo que se llama pueblo civilizado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antes que el arte hubiese pulido nuestras maneras<\/strong> y nuestras pasiones adquirido un lenguaje afectado, <strong>nuestras costumbres eran r\u00fasticas pero naturales;<\/strong> y la diferencia de procedimientos revelaba a primera vista la de los caracteres. La naturaleza humana, en el fondo no era mejor, pero los hombres encontraban su seguridad en la facilidad de conocerse rec\u00edprocamente; y esta ventaja cuyo valor no conocemos ya, los alejaba de muchos vicios. <strong>Hoy que indagaciones m\u00e1s sutiles y un gusto m\u00e1s exquisito han reducido el arte de agradar a principios, reina en nuestras costumbres una vil y enga\u00f1osa uniformidad, de tal suerte que parece que todos los esp\u00edritus han sido vaciados en el mismo molde<\/strong>: sin cesar <strong>la urbanidad exige, el decoro ordena<\/strong>; sin cesar se sigue el uso, jam\u00e1s el propio ingenio. No se osa aparecer lo que se es, y en esta sujeci\u00f3n o embarazo perpetuo, los hombres que forman ese reba\u00f1o que se llama sociedad, colocados en las mismas circunstancias, har\u00edan todos id\u00e9nticas cosas si motivos m\u00e1s poderosos no se lo impidieran. No se sabr\u00e1 nunca de manera cierta con qui\u00e9n tiene uno que hab\u00e9rselas: ser\u00e1 preciso, pues, para conocer al amigo, esperar las grandes ocasiones; es decir, esperar hasta cuando ya no sea tiempo, pues que para tales ocasiones es para cuando deb\u00eda ser esencial su conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Agregar\u00e9 solamente una observaci\u00f3n: la de que, <strong>si un habitante de cualquier remota comarca, procurase formarse una idea de las costumbres europeas sobre el estado de las conciencias entre nosotros, sobre la perfecci\u00f3n de nuestras artes, sobre la decencia de nuestros espect\u00e1culos, sobre la cortes\u00eda de nuestros modales, sobre la afabilidad de nuestros discursos<\/strong>, sobre nuestras perpetuas demostraciones de benevolencia y sobre ese concurso tumultuoso de hombres de toda edad y estado, que parecen afanados, desde el romper del alba hasta que el sol declina, a obligarse rec\u00edprocamente, <strong>ese extranjero, digo, descubrir\u00eda exactamente en nuestras costumbres lo contrario de lo que ellas son.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestras almas se han corrompido, a medida que nuestras ciencias y nuestras artes han avanzado hacia la perfecci\u00f3n<\/strong>. \u00bfSe dir\u00e1 que es una desgracia inherente a nuestra \u00e9poca? No, se\u00f1ores; los males causados por nuestra vana curiosidad son tan antiguos como el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ved Egipto<\/strong>, esa primera escuela del universo, ese clima tan f\u00e9rtil bajo un cielo color de bronce, esa comarca de donde Sesostris parti\u00f3 un d\u00eda para conquistar el mundo; vedla, digo, <strong>siendo la madre de la filosof\u00eda y de las bellas artes<\/strong>, y muy pronto ser conquistada por Cambises, luego por los griegos, por los romanos, por los \u00e1rabes, y en fin por los turcos. <\/p>\n\n\n\n<p>Ved Grecia, en otro tiempo, pueblo de h\u00e9roes vencedores dos veces de Asia, la una en Troya y la otra en sus propios lares. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las letras, todav\u00eda en su infancia, no hab\u00edan llevado la corrupci\u00f3n al coraz\u00f3n de sus habitantes<\/strong>; pero el progreso de las artes, la disoluci\u00f3n de las costumbres y el yugo de los macedonios, se siguieron muy de cerca, y Grecia, siempre sabia, siempre voluptuosa y siempre esclava, no experiment\u00f3 en sus revoluciones m\u00e1s que cambios de due\u00f1os o se\u00f1ores. Toda la elocuencia de Dem\u00f3stenes no logr\u00f3 jam\u00e1s reanimar un cuerpo que el lujo y las artes hab\u00edan enervado.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>(Habla S\u00f3crates): \u00abNo conocemos, ni los sofistas, ni los poetas, ni los oradores, ni yo, lo que es verdad, lo que es el bien, lo que es la belleza, mas, hay entre nosotros esta diferencia: que, aunque estas gentes no saben nada, todos creen saber algo; mientras que <strong>yo, si no s\u00e9 nada, al menos no lo dudo.<\/strong> De suerte que toda esta superioridad de sabidur\u00eda que me ha sido acordada por el or\u00e1culo, se reduce solamente a que <strong>estoy bien convencido de que ignoro lo que no s\u00e9.\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1He all\u00ed, pues, el m\u00e1s sabio de los hombres a juicio de los dioses y el m\u00e1s erudito de los atenienses en el sentir de la Grecia entera, S\u00f3crates, haciendo el elogio de la ignorancia! \u00bfCre\u00e9rase, acaso, que, si resucitase entre nosotros, nuestros sabios Jean-Jacques Rousseau y nuestros artistas lo har\u00edan cambiar de opini\u00f3n?<strong> No, se\u00f1ores; este hombre justo, continuar\u00eda despreciando nuestras f\u00fatiles ciencia<\/strong>s; no ser\u00eda \u00e9l el que ayudar\u00eda a aumentar esa multitud de libros con que nos inundan de todas partes, dejando, como lo ha hecho, por todo precepto a sus disc\u00edpulos y a nuestros nietos el ejemplo y la memoria de su virtud. Es as\u00ed como es bello instruir a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>SEGUNDA PARTE<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>L<strong>a astronom\u00eda naci\u00f3 de la superstici\u00f3n; la elocuencia, de la ambici\u00f3n, del odio, de la lisonja, de la mentira<\/strong>; <strong>la geometr\u00eda de la avaricia; la f\u00edsica de una vana curiosidad;<\/strong> todas, aun <strong>la moral <\/strong>misma, fue<strong> hija del orgullo humano<\/strong>.<strong> Las ciencias y las artes han sido, pues engendradas por nuestros vicios.<\/strong> De sus ventajas o conveniencias dudar\u00edamos menos si hubiesen, por el contrario, sido el fruto de nuestras virtudes. El prop\u00f3sito o fin que les ha dado vida, demuestra muy a las claras la imperfecci\u00f3n de su origen. \u00bf<strong>De qu\u00e9 nos servir\u00edan las artes sin el lujo que las sustenta? <\/strong>Sin la injusticia de los hombres, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el objeto de la jurisprudencia? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda la historia si no hubiese ni tiranos, ni guerras, ni conspiradores? \u00bfQu\u00e9 valdr\u00eda, en una palabra, pasar la vida en est\u00e9riles contemplaciones, si cada cual consultando los deberes del hombre y las necesidades de la naturaleza dedicase su tiempo s\u00f3lo a servir a la patria, a los desgraciados, a los amigos? \u00bfHemos sido acaso creados para morir atados a los bordes del abismo donde la verdad se ha ocultado? Esta sola reflexi\u00f3n deber\u00eda desanimar, desde los primeros pasos, a todo hombre que seriamente desease instruirse por medio del estudio de la filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Respondedme, pues, <strong>fil\u00f3sofos ilustres, vosotros por quienes conocemos las leyes por las cuales los cuerpos se atraen en el espacio:<\/strong> \u00bfcu\u00e1les son, en las revoluciones de los planetas, las relaciones de las \u00e1reas recorridas en tiempos iguales; qu\u00e9 curvas tienen puntos conjugados, puntos de inflexi\u00f3n y de direcci\u00f3n contraria; c\u00f3mo el hombre ve todo en Dios; c\u00f3mo el alma y el cuerpo se corresponden sin comunicaci\u00f3n cual se corresponden los relojes; cu\u00e1les astros pueden ser habitados; qu\u00e9 insectos se reproducen de manera extraordinaria? Respondedme, digo, vosotros de quienes hemos recibido tantos conocimientos sublimes; si nunca nos hubieseis ense\u00f1ado nada de estas cosas, \u00bfser\u00edamos menos numerosos, peor gobernados, menos temibles, menos florecientes o m\u00e1s perversos?<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos orgullosos y fr\u00edvolos declamadores van por todas partes armados de sus funestas paradojas, socavando los cimientos de la fe, debilitando la virtud y sonriendo desde\u00f1osamente al escuchar las antiguas palabras de patria y religi\u00f3n; consagran su talento y su filosof\u00eda a destruir y a envilecer todo lo que hay de m\u00e1s sagrado en los hombres. Y no es que en el fondo odien ni la virtud ni nuestros dogmas, no; son s\u00f3lo enemigos de la opini\u00f3n p\u00fablica, tanto que, para traerlos al pie de los altares, bastar\u00eda relegarlos entre los ateos.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los antiguos pol\u00edticos hablaban sin cesar de las costumbres y de la virtud; los nuestros no hablan m\u00e1s que de comercio y de dinero. El uno os dir\u00e1 que un hombre vale en tal lugar la cantidad que dar\u00edan por \u00e9l en Arge<\/strong>l; siguiendo este c\u00e1lculo, encontrar\u00e1 pa\u00edses en donde <strong>un hombre no valga nada, <\/strong>y otros, <strong>en donde valga menos que nada<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eval\u00faan los hombres como se eval\u00faa el ganado<\/strong>. Seg\u00fan ellos <strong>un hombre no representa al Estado m\u00e1s que lo que gasta en \u00e9l<\/strong>; de suerte, que un sibarita valdr\u00eda bien por treinta lacedemonios. Pero que se diga cu\u00e1l de esas dos rep\u00fablicas, la de Esparta o la de S\u00edbaris fue subyugada por un pu\u00f1ado de campesinos y cu\u00e1l hizo temblar el Asia.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo artista desea ser aplaudido. <\/strong>Los <strong>elogios<\/strong> de <strong>sus contempor\u00e1neos constituyen la parte m\u00e1s preciosa de su recompensa<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Mas \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 para obtenerlos, si tiene la desgracia de haber nacido en un pueblo en una \u00e9poca en la cual los sabios a la moda han puesto a una juventud fr\u00edvola en estado de dar el ejemplo; en donde <strong>los hombres han sacrificado su gusto a los tiranos <\/strong>de su libertad ; en<strong> donde uno de los sexos, no atrevi\u00e9ndose a aprobar lo que es adecuado a la pusilanimidad del otro<\/strong>, deja sucumbir obras maestras de poes\u00eda dram\u00e1tica y rechaza prodigios de armon\u00eda? \u00bfQu\u00e9 har\u00e1, se\u00f1ores?<strong> Har\u00e1 descender su genio al nivel de su siglo y dar\u00e1 a luz con mayor gusto obras comunes que admiren durante su vida, maravilla que no admirar\u00e1n sino mucho tiempo despu\u00e9s de su muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed <strong>como la disoluci\u00f3n de las costumbres, consecuencia necesaria del lujo, arrastra a su vez a la corrupci\u00f3n del gusto<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Que si por casualidad, entre los hombres extraordinarios por su talento, <strong>se encuentra uno que tenga firmeza de alma<\/strong> y que reh\u00fase postrarse ante el genio de su siglo y de envilecerse por medio de producciones pueriles, \u00a1desgraciado de \u00e9l!, <strong>morir\u00e1 en la indigencia y en el olvido.<\/strong> \u00a1Cu\u00e1nto desear\u00eda que fuese un pron\u00f3stico el que hago y no la voz de la experiencia! Carlos, Pedro, ha llegado el momento en que ese pincel destinado a aumentar la majestad de nuestros templos con im\u00e1genes sublimes y santas, caiga de vuestras manos o que se prostituya embelleciendo con pinturas lascivas los cuadros de un <em>vis-\u00e0-vis<\/em>. Y t\u00fa, rival de Prax\u00edteles y de Fidias, t\u00fa, cuyo cincel hubieran empleado los antiguos para hacerse dioses capaces de excusar a nuestros ojos su idolatr\u00eda, inimitable Pigalle, tu mano tendr\u00e1 que resolverse a enlucir el vientre de un mago o tendr\u00e1 que permanecer inactiva.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestros jardines est\u00e1n adornados con estatuas y nuestras galer\u00edas con cuadro<\/strong>s. \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1is vosotros que representan esas obras maestras del arte, expuestas a la admiraci\u00f3n p\u00fablica? \u00bfAcaso los defensores de la patria o esos hombres superiores aun que la han engrandecido con sus virtudes? <strong>No, son im\u00e1genes de todos los extrav\u00edos del coraz\u00f3n y de la raz\u00f3n, sacados cuidadosamente de la antigua mitolog\u00eda y presentados cuidadosamente a la curiosidad de nuestros hijos, sin duda con el fin de que tengan ante sus ojos modelos de malas acciones antes de que sepan siquiera leer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bf<strong>De d\u00f3nde nacen todos esos abuso<\/strong>s, sino es <strong>de la desigualdad funesta <\/strong>introducida entre los hombres por la distinci\u00f3n del talento y el envilecimiento de las virtudes? He all\u00ed el efecto m\u00e1s evidente de todos nuestros estudios y la m\u00e1s peligrosa de todas sus consecuencias. <strong>No se busca hoy la probidad en el hombre, sino el talento; ni un libro por \u00fatil, sino por bien escrito. Prod\u00edganse recompensas al talento, en tanto que la virtud permanece sin honores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos f\u00edsicos, ge\u00f3metras, qu\u00edmicos, astr\u00f3nomos, poetas, m\u00fasicos, pintores, pero no tenemos ciudadanos, o si acaso nos quedan a\u00fan, dispersados por nuestros abandonados campos, perecen all\u00ed indigentes y despreciados.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bf<strong>Qu\u00e9 es la filosof\u00eda? \u00bfQu\u00e9 contienen los escritos de los fil\u00f3sofos m\u00e1s conocidos? <\/strong>\u00bfCu\u00e1les son las lecciones de esos amigos de la sabidur\u00eda? <strong>Al o\u00edrlos, \u00bfno se les tomar\u00eda por una turba de charlatanes<\/strong> gritando cada uno por su lado en una plaza p\u00fablica: venid a m\u00ed, yo soy el \u00fanico veraz? <strong>El uno pretende que no existe el cuerpo<\/strong> y que todo es una imaginaci\u00f3n; <strong>el otro, que no hay otra substancia que la materia<\/strong>, ni otro dios que el mundo. Este afirma que no hay ni virtudes ni vicios y que el bien y el mal no son sino quimeras; aqu\u00e9l, que los hombres son lobos y que pueden devorarse sin ning\u00fan escr\u00fapulo de conciencia. \u00a1Oh, grandes fil\u00f3sofos! \u00bfPor qu\u00e9 no reserv\u00e1is para vuestros amigos y vuestros hijos esas lecciones provechosas? Recibir\u00edais muy pronto el premio y no temer\u00edamos nosotros encontrar en los nuestros alguno de vuestros sectarios.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensaremos de esos compiladores de obras que han indiscretamente roto la puerta de las ciencias e introducido en su santuario un<strong> populacho indigno de acercarse a \u00e9<\/strong>l, <strong>cuando habr\u00eda sido preferible que todos los que no pudieran ir lejos en la carrera de las letras fueran rechazados desde sus umbrales y obligados a dedicarse a artes \u00fatiles a la sociedad?<\/strong> El que ser\u00e1 toda su vida un mal versificador, un ge\u00f3metra subalterno, habr\u00eda podido ser tal vez un gran fabricador de telas. <strong>Aquellos a quienes la naturaleza hab\u00eda destinado a ser profesores, no han necesitado de maestros. Los Verulam, los Descartes y los Newton, esos preceptores del g\u00e9nero humano, no los han tenido, y \u00bfqu\u00e9 gu\u00edas los hubieran conducido hasta donde su vasto genio los ha llevado?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>MADAME DU CHATELET. ILUSTRACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madame du Ch\u00e2telet- Ilustraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una mujer muy especial sorprendente por su car\u00e1cter y por la vida que vivi\u00f3 y tambi\u00e9n por lo que conten\u00eda su cerebro que era much\u00edsimo, vivi\u00f3 en el siglo XVIII el siglo de las luces en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que el siglo de las luces, el siglo de la Ilustraci\u00f3n, el siglo XVIII tanto en Francia como en Espa\u00f1a como en otros pa\u00edses de Europa supuso un cambio yo no s\u00e9 si tanto para la mujer como para el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en una familia muy especial que pudo tener acceso a una educaci\u00f3n diferente a las mujeres de la \u00e9poca aunque fueran mujeres de buenas situaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente cuando hablamos de las mujeres en el siglo XVII es muy importante diferenciar lo que ser\u00edan las mujeres del pueblo, las mujeres del campo, de las mujeres nobles o de la alta burgues\u00eda porque efectivamente cuando se dice que fue un gran siglo para las mujeres y es cierto era un gran siglo para este tipo de mujeres pero para las otras (es decir las pobres) lamentablemente hasta much\u00edsimo m\u00e1s tarde no cambi\u00f3 la situaci\u00f3n, porque los derechos del hombre eran los que se ten\u00edan en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos encontramos con una cuesti\u00f3n feminista que est\u00e1 digamos en el aire hasta muy avanzado el XIX y sobre todo hasta el siglo XX pero efectivamente hablando de este tipo de mujeres nobles y de la alta burgues\u00eda Madame de chatelet es como especie de &nbsp;icono de lo que fue el siglo de la luces porque fue una mujer de ciencia y fue una mujer tambi\u00e9n muy amante de la cultura y de las letras.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo ella misma escribi\u00f3 un ensayo que es el discurso sobre la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hija de un var\u00f3n, su nacimiento en 1706 marca tambi\u00e9n una \u00e9poca estamos hablandodel siglo XVII y su familia porque sus hermanos eran todos varones;&nbsp; marca un poco su educaci\u00f3n porque su educaci\u00f3n fue muy parecida a la de los chicos lo que ocurre es que su padre se da cuenta de que esta ni\u00f1a es <strong>particularmente inteligente<\/strong> y entonces la educa como un var\u00f3n, es decir, adem\u00e1s de los idiomas que s\u00ed formaban parte de la educaci\u00f3n de las hijas, como ingl\u00e9s, franc\u00e9s, lat\u00edn, italiano, etc.. muchas veces; adem\u00e1s la inicia en &nbsp;los estudios b\u00edblicos, las matem\u00e1ticas y luego dentro de los aspectos culturales c<strong>omo el teatro<\/strong>; es una&nbsp; mujer muy aficionada como en todo el siglo al teatro y conoce bien el teatro y a los 19 a\u00f1os la casan con el Marqu\u00e9s chatelet.<\/p>\n\n\n\n<p>En principio fue un matrimonio feliz, tienen tres hijos de los cuales sobreviven dos pero ella enseguida busca otras fronteras pues es una mujer que tiene <strong>muchos amantes<\/strong> el marido era un hombre tolerante que le deja hacer su vida y de hecho entre sus grandes&nbsp; amantes pues podemos citar al <strong>Duque de Richelieu<\/strong> el m\u00e1s conocido de todos sus amantes y a su gran amigo hasta el final fue <strong>Voltaire el fil\u00f3sofo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En sus <strong>salones pasaba lo m\u00e1s granado de la \u00e9poca<\/strong>, ella defend\u00eda la <strong>postura de Newton frente a la postura de Descartes<\/strong> que en ese momento <strong>era la que estaba de moda<\/strong>, la traduce del lat\u00edn y de hecho los franceses han conocido a Newton a partir de la traducci\u00f3n de Madame de chatelet que no es solo una traducci\u00f3n ella, acompa\u00f1a esta traducci\u00f3n con toda una serie de comentarios para hacer m\u00e1s comprensible la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella era matem\u00e1tica, era f\u00edsica, conoc\u00eda much\u00edsimo de astronom\u00eda y tuvo grandes profesores que le introdujeron en estas disciplinas tambi\u00e9n por ejemplo en la geometr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madame de Chatelet pensaba que el saber, que la sabidur\u00eda era una de las esencias de la felicidad efectivamente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se la representa sobre todo con un comp\u00e1s y con unos libros, pues es una mujer extremadamente culta.<\/p>\n\n\n\n<p>La academia de ciencia es la primera vez que esta academia publica un texto de una mujer, de hecho, las mujeres no pod\u00edan acceder a las academias.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una obra breve pero es una obra extraordinariamente sugestiva y en cierta forma muy actual es decir hay cantidad de cuestiones incluso de cuestiones muy anecd\u00f3ticas que se pueden relacionar con las preocupaciones actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>discurso sobre la felicidad<\/strong> o reflexiones sobre la felicidad se redacta cuando ella tiene 41 a\u00f1os y se publica.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice Madame de Chatelet que<strong> como medio para alcanzar felicidad<\/strong>, qu\u00e9 es lo que debemos tener para ser felices, por una parte <strong>contenci\u00f3n<\/strong> digamos <strong>la prudencia<\/strong> y por otra parte<strong> las ilusiones el inter\u00e9s <\/strong>de este texto es que plantea cuestiones muy generales pero est\u00e1 salpicado de referencias a su experiencia personal. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su obra dice que <strong>para ser feliz es necesario desprenderse de prejuicios<\/strong>, <strong>de ser ocioso<\/strong>, <strong>estar en forma<\/strong>, para ella es muy importante<strong> la salud, tener gustos y pasiones estar abierto a las ilusiones pues la mayor\u00eda de nuestros placeres proceden de las ilusiones <\/strong>es decir hay&nbsp; un <strong>control equilibrado entre la conformidad con lo que uno tiene<\/strong>, es algo digamos muy horaciano y por otra parte un <strong>abrirse a las ilusiones que ser\u00edan las aficiones e incluso las pasiones<\/strong> hay todo un debate en el siglo sobre las pasiones ella dice<strong> contra la moral represiva<\/strong>, dice que habr\u00eda que<strong> pedirle a Dios que nos d\u00e9 pasiones<\/strong> y dec\u00eda que le Notre ten\u00eda raz\u00f3n en <strong>pedir al papa tentaciones en vez de indulgencias<\/strong>, pues dec\u00eda que <strong>las pasiones son muy buenas pero que hay que intentar digamos controlarlas<\/strong>; y por supuesto tambi\u00e9n<strong> sabidur\u00eda,<\/strong> <strong>el saber, tener ilusi\u00f3n tambi\u00e9n por aprender, aprender siempre, <\/strong>s\u00ed efectivamente respecto a&nbsp; la salud, por ejemplo, es muy divertido dir\u00eda yo el pasaje en que se refiere a la salud porque dice que por una parte aconseja <strong>la sobriedad<\/strong>, pero por otro lado afirma que es muy golosa y que debe privarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien dice que <strong>la religi\u00f3n es uno de los obst\u00e1culos a la felicidad a causa de los prejuicios<\/strong>, dice que es muy importante pues ceder a las conveniencias, es decir, <strong>ella alaba el estudio, el estudio como forma segura de felicidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dice que hay que cultivar la afici\u00f3n al estudio que hace que muestra la felicidad<\/strong>; pues depende de nosotros mismos y entonces lo que es curioso es que a pesar de escribir esto a los 41 a\u00f1os y decir todo esos consejos de prudencia y estudio ella se enamora locamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tiene su tercer hijo decide no tener m\u00e1s hijos nunca m\u00e1s, sin embargo, se enamora de un mal poeta, es un militar, un hombre que parec\u00eda que era muy guapo y la deja embarazada y todos los bi\u00f3grafos digamos recriminan a este hombre su imprudencia porque la deja embarazada y en esta \u00e9poca pues quedarse embarazada a los 42 a\u00f1os, es algo muy peligroso; ella sab\u00eda de alguna manera o por lo menos ten\u00eda una intuici\u00f3n de que ese embarazo le iba a llevar a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Voltaire habla de que ella mientras est\u00e1 embarazada en los \u00faltimos meses del embarazo ella se dedica a terminar los comentarios de Newton porque no solo es una traducci\u00f3n sino&nbsp; comentarios importantes, porque sabe que su gran obra, sospecha que quiz\u00e1 no lapodr\u00e1 terminar y muere a consecuencia del parto, ella de hecho da luz pero a los 8 d\u00edas muere y hasta esos 8 d\u00edas sigue escribiendo y acaba pr\u00e1cticamente el d\u00eda que muere, efectivamente ella entrega su manuscrito no s\u00e9 si el mismo d\u00eda o el d\u00eda antes de morir entrega el manuscrito de los principios de Newton, &nbsp;su gran obra; y una cosa extraordinaria la lloran el marido, la llora el amante, el amigo Voltaire, la lloran todos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido <strong>es como como un icono,<\/strong> es decir de lo que fue una mujer en el siglo XVII que <strong>lo ten\u00eda todo pero sucumbe a digamos lo que podr\u00edamos llamar su naturaleza de mujer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta \u00e9poca todav\u00eda no se hab\u00eda conseguido lo que se ha conseguido en nuestros d\u00edas que es poder prevenir un embarazo o poder prevenir un mal parto, nos muestra hasta qu\u00e9 punto en toda esa consecuci\u00f3n digamos de lucha femenina queda un trecho muy largo y no es hasta la segunda mitad del siglo XX que no se consigue algo que hubiera salvado la vida a Madame de chatelet.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vida no obstante verdaderamente asombrosa con pasi\u00f3n como ella ped\u00eda con sabidur\u00eda que tambi\u00e9n la ten\u00eda y con amor por supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi pregunta es: \u00bfsi Madame du Chatelet hubiera nacido en una familia humilde o en el campesinado luchando &nbsp;con el mismo empecinamiento, habr\u00eda escrito su \u201cDiscurso sobre la felicidad\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>MARY WOLLSTONECRAFT. ILUSTRACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La fil\u00f3sofa y escritora inglesa Mary Wollstonecraft es considerada una de las <strong>precursoras del feminismo<\/strong>. Rompi\u00f3 moldes y vivi\u00f3 seg\u00fan sus propias ideas aunque eso le supusiera muchas dificultades y aunque muri\u00f3 joven, dej\u00f3 un conjunto de obras muy interesantes en las que defend\u00eda la igualdad entre hombres y mujeres y criticaba la educaci\u00f3n que se les daba a \u00e9stas, pues las condenaba a seguir siendo siempre seres dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Mary Wollstonecraft&nbsp;(1759-1797). Una mujer revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Como <strong>autora de&nbsp;<em>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la<\/em><\/strong><em> <strong>mujer<\/strong><\/em>, est\u00e1 ampliamente considerada como la<strong> fundadora del feminismo. <\/strong>Wollstonecraft<strong> pidi\u00f3 la igualdad de oportunidades en la educaci\u00f3n para hombres y mujeres, y recalc\u00f3 los beneficios que supondr\u00eda para la sociedad en conjunto mejorar la situaci\u00f3n de la mujer en esta y otras \u00e1reas de la vida cotidiana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una mujer muy especial sobre todo para la \u00e9poca que le toc\u00f3 vivir, la segunda mitad del siglo XVIII, para muchos es una de las precursoras del feminismo, rompi\u00f3 moldes y vivi\u00f3 seg\u00fan sus propias ideas aunque eso le supusiera muchas dificultades y aunque muri\u00f3 joven dej\u00f3 un conjunto de obras muy interesantes en las que defend\u00eda la igualdad entre hombres y mujeres y criticaba la educaci\u00f3n que se les daba a estas pues las condenaba a seguir siendo siempre seres dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribi\u00f3 un libro titulado la vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer en 1792 es decir a finales del siglo XVIII, yo creo que ser\u00eda interesante situar al personaje en la \u00e9poca y entonces hablar de cu\u00e1l era la situaci\u00f3n social y pol\u00edtica en la Inglaterra de finales del siglo XVIII (bastante penosa para muchos).<\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que es muy importante hablar del contexto que hace que hizo posible que surgiera una personalidad como la de Mary Wollstonecraft y para eso yo creo que lo fundamental es<strong> referirse a la historia social del siglo XVIII en el reino unido<\/strong> y dentro de ello pues a lo que son las clases sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las clases sociales son un fen\u00f3meno din\u00e1mico por lo tanto es hist\u00f3rico, est\u00e1n en constante cambio y el siglo XVIII pues experiment\u00f3 una profunda transformaci\u00f3n, el<strong> sistema de clases que fue el germen de una llamada revoluci\u00f3n cultural<\/strong>, en los \u00faltimos tres d\u00e9cadas del siglo el sistema de clases ingl\u00e9s en esta \u00e9poca est\u00e1 compuesto por el <strong>tope de la pir\u00e1mide<\/strong> que ser\u00e1n las <strong>clases propietarias, las grandes clases que est\u00e1n conformadas por la aristocracia y por la gente relacionadas con la posesi\u00f3n de la tierra<\/strong>, en el otro extremo de la pir\u00e1mide encontr\u00e1bamos a las <strong>primeras clases a los trabajadores que eran campesinos, obreros, servidumbre gen\u00e9ricamente<\/strong>, entre estas dos clases ya desde finales del<strong> siglo XVII se empieza a crear una cada vez m\u00e1s nutrida clase media que estaba conformada por comerciantes por industriales y cada vez m\u00e1s por una casa de profesionales; de esta clase de profesionales es en la que me quiero detener estos profesionales eran administradores, abogados, cl\u00e9rigos, militares, m\u00e9dicos, profesores son profesiones que gracias al desarrollo y al progreso econ\u00f3mico que experiment\u00f3 el reino unido durante el siglo XVIII daban una serie de servicios especializados que cada vez eran m\u00e1s m\u00e1s requeridos,<\/strong> esta clase de profesionales ten\u00eda una serie de notas caracter\u00edsticas que la hacen &nbsp;importante, una que hab\u00eda un mayor <strong>porcentaje de no conformistas<\/strong> esto es de <strong>protestantes no anglicanos<\/strong>, esto tuvo su importancia y adem\u00e1s que era un grupo social definido por su<strong> capital intelectual <\/strong>no por <strong>el capital f\u00edsico o material de otras clases medias u otras clases sino que la base de su negocio de su forma de ganarse la vida era precisamente el conocimiento especializado que ten\u00edan para desarrollar su profesi\u00f3n<\/strong> esto llev\u00f3 a lo que los historiadores sociales del siglo XVIII han hablado de la <strong>domesticaci\u00f3n de la mujer <\/strong>esto suena mal, como si fueran animales, pero lo explico, en l<strong>as clases altas las mujeres ten\u00edan una funci\u00f3n de representaci\u00f3n muchas veces participaban en intrigas amorosas dentro de juegos de poder en la cort<\/strong>e con lo que dentro de lo que cabe pues <strong>ten\u00edan una funci\u00f3n social y una actividad<\/strong>, <strong>por otra parte de las clases trabajadoras, est\u00e1n las mujeres trabajaban con total naturalidad<\/strong> <strong>igual que los hombres<\/strong>, eso no tiene mayor desarrollo y dentro de <strong>la clase media tanto los comerciantes como los industriales, las esposas, las mujeres de estas familias podr\u00edan ayudar a colaborar eventualmente, sustituir en los trabajos de sus maridos, <\/strong>sin embargo, claro, si t\u00fa eres la mujer de un abogado no puedes llevar sus pleitos y si eres la mujer de un sacerdote no puedes dar misa, si eres la mujer de un m\u00e9dico no puedes tratar a sus pacientes entonces <strong>es por esto por lo que se produce este fen\u00f3meno de domesticaci\u00f3n que significa el confinamiento en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, dedicadas al cuidado del hogar, al cuidado de los hijos, <\/strong>pensar adem\u00e1s que eran unas clases sociales donde los maridos ten\u00edan una s\u00f3lida formaci\u00f3n una s\u00f3lida cultura, <strong>son mujeres tambi\u00e9n letradas, cultas que leen pero que no pueden trabajar,<\/strong> entonces esta situaci\u00f3n hizo que sintieran muchas de ellas una <strong>necesidad de un cambio todo esto se produjo en general &nbsp;dentro de esta clase profesiona<\/strong>l, una creciente conciencia de clase definida por un r<strong>esquemor hacia las clases altas hacia sus h\u00e1bitos de consumo excesivo a los que proponen un consumo moderado o es la ideolog\u00eda del confort del siglo XVIII, <\/strong>por otra parte tambi\u00e9n se da un <strong>cierto desd\u00e9n hacia las clases trabajadoras y cada vez conforme avanza el siglo sobre todo llegando al final pues van a crear una especie de ideolog\u00eda de lo peque\u00f1o burgu\u00e9s que hace que se identifiquen con las revoluciones burguesas <\/strong>primero con la r<strong>evoluci\u00f3n americana y sobre todo con la revoluci\u00f3n francesa que a trav\u00e9s de unos movimientos culturales y pol\u00edticos en los que participo Mary<\/strong> pues se di\u00f3 una <strong>revoluci\u00f3n cultural profesional <\/strong>que estaba denotada por unas caracter\u00edsticas de <strong>radicalismo de apetencia por la revoluci\u00f3n<\/strong> que intentaban transformar la sociedad y en este deseo de transformar la sociedad pues las mujeres tuvieron un papel que desempe\u00f1ar&nbsp; y es en este contexto de clases medias profesionales en el que se desenvuelve precisamente la vida de nuestra protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella vivi\u00f3 entre 1759 y 1797 y tiene una vida corta 38 a\u00f1os, que <strong>se puede definir con una&nbsp; inquietud, con la valent\u00eda, intensidad, independencia, desde luego una mujer ind\u00f3mita habiendo nacido en una familia de clase media<\/strong>, sus circunstancias personales concretamente las de su padre, que lapid\u00f3 su fortuna, que pegaba a la madre y que abusaba de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se hizo mayor tuvo que dar la alternativa que se le ofrec\u00eda en la vida,<strong> una era casarse a lo que no parec\u00eda que estuviera dispuesta o bien desempe\u00f1ar en alguna de las actividades profesionales que estaban permitidas para su rango y clase, para una mujer de clase media pues hab\u00eda solamente cuatro trabajos b\u00e1sicamente que podr\u00eda hacer que ser\u00eda ser o dama de compa\u00f1\u00eda de una dama o bien institutriz o bien profesora o bien dedicarse a la literatura, escribir,<\/strong> &nbsp;Mary wollstonecraft hizo las cuatro cosas; fund\u00f3 una escuela para ni\u00f1as donde conoce a un personaje importante que es el reverendo Richard Price un representante de la ilustraci\u00f3n inglesa no conformista,<strong> hace hincapi\u00e9 en la importancia de la formaci\u00f3n intelectual y moral y la libertad personal para actuar de una forma virtuosa que tambi\u00e9n va a ser un elemento central del pensamiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conoci\u00f3 a Joseph Jackson el famoso editor de Londres, que la contrata para la anal\u00edtica donde hace rese\u00f1as y traducciones de libros y donde empieza a moverse en los c\u00edrculos radicales o jacobinos ingleses.<\/p>\n\n\n\n<p>Adquiere una s\u00f3lida cultura, unas s\u00f3lidas lecturas y ya empieza a escribir una serie de textos muy importantes que en 1790 en sus <strong>reflexiones sobre la revoluci\u00f3n francesa escribe un primer texto importante que es una vindicaci\u00f3n de los derechos del hombre y sobre este dos a\u00f1os despu\u00e9s escribir\u00e1 su libro m\u00e1s importante que es \u201cthe rights of woman<\/strong>\u201d <strong>la vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer,<\/strong> despu\u00e9s se va a Par\u00eds, se va a vivir la revoluci\u00f3n, est\u00e1 all\u00ed tres a\u00f1os, tiene un amante, tiene una primera hija y bueno esta relaci\u00f3n fracasa vuelve a Inglaterra donde retoma su amistad con uno de los padres del anarquismo que la deja embarazada, se casa con ella y en el nacimiento de su <strong>hija Mary Shelley la autora de frankenstein<\/strong> muere con 38 a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1797 y solo cinco a\u00f1os antes es cuando publica esa obra tan importante &nbsp;\u201c<strong>la vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer<\/strong> que es una obra sorprendente para el momento que agrupa todos los elementos de sus pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un err\u00f3neo sistema de educaci\u00f3n de los libros escritos por hombres quienes considerando a las f\u00e9minas m\u00e1s como mujeres que como criaturas humanas han estado m\u00e1s dispuestos en hacer de ellas autoras amantes que esposas afectuosas y madres racionales, pues est\u00e1n todos los elementos que propone, falta libertad personal y hace falta una educaci\u00f3n para poder ser seres virtuosos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que defiende sobre todo es ocuparse de los derechos de la mujer como una categor\u00eda, busca sobre todo la igualaci\u00f3n o la consideraci\u00f3n que es lo que pon\u00eda en la frase de la mujer como un ser humano capaz de llegar a una plenitud virtuosa y entonces es por eso por lo que se escribe este libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice que las mujeres son iguales ante las leyes de dios, est\u00e1n sujetas a las mismas leyes morales y deben de ser educadas de la misma forma, es m\u00e1s propone que adem\u00e1s se las eduque en colegios mixtos, dice as\u00ed, la preparar\u00e1n para ser amigas y compa\u00f1eras de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo muy buena cr\u00edtica, pero por culpa de su marido que coment\u00f3 en unas memorias los amantes que hab\u00eda tenido y su vida anterior, result\u00f3 un <strong>peque\u00f1o esc\u00e1ndalo<\/strong> y se convirti\u00f3 en un <strong>personaje maldito,<\/strong> sin embargo, una vez pasada la Inglaterra victoriana con su moral tan caracter\u00edstica se va recuperando su obra que es la que conocemos actualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de haber estudiado todo lo anterior, la verdad es que me parece una mujer muy revolucionaria que para nada se diferencia de la forma de vivir de una mujer del siglo XXI. Quiz\u00e1s las mujeres del siglo XXI no estamos luchando tanto o no estamos utilizando todos los recursos de los que disponemos para cambiar el mundo para mejor, aunque considero que tambi\u00e9n exist\u00eda desconsideraci\u00f3n entre las propias mujeres por el hecho de despreciar a las clases m\u00e1s pobres, evidentemente incluyendo a las propias mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>IDEALISMO ALEM\u00c1N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En oposici\u00f3n al realismo<\/strong> gnoseol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Fenomeno,del griego&nbsp;<em>fainomai<\/em>&nbsp;mostrarse o aparecer) es el objeto en tanto que es conocido (como aparece frente a los sentidos y la inteligencia).<\/p>\n\n\n\n<p>Noumeno (del griego&nbsp;<em>noeo<\/em>&nbsp;comprender o inteligir) es el objeto tal como ser\u00eda en s\u00ed mismo (la cosa en s\u00ed).<\/p>\n\n\n\n<p>Sostienen que la realidad extramental no es cognoscible tal como es en s\u00ed misma, y que el objeto del conocimiento est\u00e1 preformado o construido por la actividad cognoscitiva. <strong>Las distintas variantes de idealismo postulan distintos principios que modelan y conforman nuestra imagen del mundo de una manera determinada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las teor\u00edas del idealismo subjetivo o trascendental: la entidad en s\u00ed de lo real permanece en principio incognoscible (QUE NO SE PUEDE CONOCER) &#8211; aunque la reflexi\u00f3n permita aproximarse asint\u00f3ticamente a un conocimiento m\u00e1s refinado.<\/p>\n\n\n\n<p>En las teor\u00edas del idealismo objetivo: esta doctrina epistemol\u00f3gica <strong>se complementa con la teor\u00eda metaf\u00edsica de que el objeto conocido no tiene m\u00e1s realidad que su ser pensado por el sujeto<\/strong>; mediante la autoconciencia de este, <strong>la verdadera esencia del objeto se desvela como la actividad subjetiva de pensamiento como algo real<\/strong> y lo no abstracto.<\/p>\n\n\n\n<p>Un <strong>aporte del idealismo<\/strong> alem\u00e1n aplicable a nuestros d\u00edas es: \u00ab<strong>La clase de filosof\u00eda que se elige depende de la clase de hombre que es\u00bb. Tomando en cuenta esta frase se puede pensar que solo es aplicable a los seres humanos en edad adulta y es quiz\u00e1, porque hasta entonces se adquiere una filosof\u00eda de vida, lo que se ha pasado por alto desde hace muchos a\u00f1os, es el hecho de que los mayores son un ejemplo para las nuevas generaciones por lo cual es importante que la manera de dirigirse en la sociedad<\/strong> sea un ejemplo de la filosof\u00eda que estos puedan replicar en la b\u00fasqueda de una <strong>sociedad productiva y humanista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El idealismo alem\u00e1n surgi\u00f3 a partir de la obra de&nbsp;Immanuel Kant<\/strong>&nbsp;en los a\u00f1os 1780 y 1790, vinculado estrechamente con el&nbsp;Romanticismo, la&nbsp;Ilustraci\u00f3n&nbsp;y el contexto hist\u00f3rico de la&nbsp;Revoluci\u00f3n francesa&nbsp;y las posteriores&nbsp;guerras napole\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principales pensadores del movimiento fueron, adem\u00e1s del propio&nbsp;Kant:&nbsp;Fichte,&nbsp;Schelling&nbsp;y&nbsp;Hegel. <\/p>\n\n\n\n<p>Los tres \u00faltimos reaccionaron fuertemente al libro&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>&nbsp;de Kant. Tambi\u00e9n pertenecen a la escuela fil\u00f3sofos de talla menor, como&nbsp;Jacobi,&nbsp;Schulze,&nbsp;Reinhold&nbsp;y&nbsp;Schleiermacher.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, caracter\u00edstica de los sistemas metaf\u00edsicos que sostienen que la realidad es mental o se explica mejor como&nbsp;idea, o <strong>que el&nbsp;ser&nbsp;es idea<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Se opone al&nbsp;realismo&nbsp;y al&nbsp;materialismo&nbsp;y, en principio, a las diversas formas de&nbsp;empirismo.&nbsp;Leibniz&nbsp;aplica el t\u00e9rmino al&nbsp;platonismo&nbsp;en cuanto afirma que la verdadera realidad est\u00e1 en las ideas.&nbsp;Kant&nbsp;distingue el idealismo&nbsp;<em>emp\u00edrico<\/em>, que pone en duda (Descartes) o niega (Berkeley) la existencia de cosas exteriores, del&nbsp;idealismo trascendental&nbsp;o formal: el suyo. <\/p>\n\n\n\n<p>El primero de los idealistas modernos, en el sentido de la definici\u00f3n gen\u00e9rica dada, es&nbsp;Berkeley, con su afirmaci\u00f3n sobre la <strong>inexistencia de la&nbsp;materia, o inmaterialismo<\/strong>, y su fenomenismo. <strong>El&nbsp;solipsismo&nbsp;es una forma de idealismo derivada del fenomenismo de Berkeley, al afirmar que no existe nada m\u00e1s que el&nbsp;yo, o uno mismo y sus ideas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gran desarrollo moderno del idealismo es el que corresponde al llamado \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb, que tiene sus inicios a finales del s. XVIII. Se habla de un manifiesto program\u00e1tico del idealismo, que se escribi\u00f3 hacia 1795, publicado en 1917, por Franz Rosenzweig, con el t\u00edtulo de&nbsp;<em>El m\u00e1s antiguo sistema program\u00e1tico del idealismo alem\u00e1n<\/em>, y que en principio se atribuy\u00f3 a H\u00f6lderlin,&nbsp;Schelling&nbsp;y&nbsp;Hegel, luego a disc\u00edpulos de&nbsp;Fichte&nbsp;y finalmente al mismo Hegel. Este manifiesto expresa el deseo -de claro <strong>influjo&nbsp;rom\u00e1ntico- de hallar un sistema de pensar que elimine la distinci\u00f3n entre sujeto y objeto<\/strong>, y entre&nbsp;yo&nbsp;y&nbsp;mundo, distinci\u00f3n que se vive como una&nbsp;contradicci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Johan Gottlieb Fichte<\/strong>&nbsp;es el primero en desarrollar un sistema, que recibe el nombre de <strong>\u00abidealismo subjetivo<\/strong>\u00bb, y que se inspira en <strong>una reinterpretaci\u00f3n de Kant con claros influjos rom\u00e1nticos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;yo trascendental&nbsp;de&nbsp;Kant&nbsp;<strong>se convierte en un \u00abyo pr\u00e1ctico\u00bb, o productor, un sujeto activo, autodeterminado y absolutamente libre;<\/strong> de \u00e9l surge, por desarrollo&nbsp;dial\u00e9ctico, el no-yo, o el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda de&nbsp;Schelling, que recibe el nombre de<strong> \u00abidealismo objetivo<\/strong>\u00bb, en referencia al sistema de&nbsp;Fichte, que le influye de forma notable, y el de&nbsp;filosof\u00eda de la identidad, por la profunda resonancia spinoziana, <strong>sostiene una identidad dada de antemano entre naturaleza y esp\u00edritu, entre lo&nbsp;subjetivo&nbsp;y lo&nbsp;objetivo; la realidad es raz\u00f3n<\/strong>, y a eso todo llama&nbsp;<strong>absoluto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hegel&nbsp;adopta esta \u00faltima perspectiva y da a lo absoluto el nombre de Idea sometida al&nbsp;devenir&nbsp;dial\u00e9ctico de realizarse o exteriorizarse como&nbsp;naturaleza, y de nuevo como idea o raz\u00f3n, consciente de s\u00ed misma, o&nbsp;esp\u00edritu. <\/p>\n\n\n\n<p>E<strong>l esp\u00edritu es lo que debe ser, esto es, reflexi\u00f3n y conocimiento de s\u00ed mismo y por ello, despu\u00e9s de expresarse<\/strong> como&nbsp;esp\u00edritu subjetivo&nbsp;y&nbsp;esp\u00edritu objetivo&nbsp;llega a ser&nbsp;esp\u00edritu absoluto&nbsp;o total comprensi\u00f3n de todo en s\u00ed mismo, en forma de intuici\u00f3n, como&nbsp;arte, en forma de representaci\u00f3n, como&nbsp;religi\u00f3n, en forma de&nbsp;concepto, como filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El idealismo del s. XIX se enfrenta al&nbsp;positivismo&nbsp;naciente, al que intenta superar. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde Alemania, donde el giro que da&nbsp;Marx&nbsp;al idealismo de Hegel y a su&nbsp;dial\u00e9ctica<strong>&nbsp;-aprovechando la identidad total entre idea y naturaleza-<\/strong> no permite su supervivencia, el idealismo se traslada a otros pa\u00edses. En Francia son idealistas O. Hamelin (1856-1907) y&nbsp;L. Brunschvicg; en Italia,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Croce,_Benedetto\">B. Croce<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Gentile,_Giovanni\">G. Gentile<\/a>; en Inglaterra,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Bradley,_Francis_Herbert\">F.H. Bradley<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Bosanquet,_Bernard\">B. Bosanquet<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:McTaggart,_John_Ellis\">E.J. McTaggart<\/a>&nbsp;(1866-1925).<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, el idealismo alem\u00e1n llega de la mano de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Krause,_Karl\">K. Ch. Friedrich Krause<\/a>, convirti\u00e9ndose en el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Krausismo\">krausismo<\/a>, mezcla de idealismo, pante\u00edsmo y misticismo, pero que tendr\u00e1 el m\u00e9rito de influir en la aparici\u00f3n, en 1876, de la \u00abInstituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza\u00bb, de Francisco Giner de los R\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>KANT.<\/strong> <strong>ILUSTRACI\u00d3N.<\/strong> CRITICISMO. IDEALISMO ALEM\u00c1N.<\/p>\n\n\n\n<p>Immanuel Kant fue un fil\u00f3sofo prusiano de la Ilustraci\u00f3n.\u200b\u200b\u200b\u200b Fue el primero y m\u00e1s importante representante del criticismo y <strong>precursor del idealismo alem\u00e1n.<\/strong> Es uno de los pensadores m\u00e1s influyentes de la Europa moderna y de la filosof\u00eda universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant, fil\u00f3sofo entre empirismo y racionalismo, <strong>autor de tres \u00abCr\u00edticas<\/strong>\u00bb, de la <strong>\u00abRaz\u00f3n Pura\u00bb<\/strong>, de la \u00ab<strong>Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica<\/strong>\u00bb y del <strong>\u00abJuicio<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>E<strong>n la primera distingue l<em>a experiencia \u00aba posteriori\u00bb y el conocimiento \u00aba priori\u00bb<\/em> <\/strong>m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia, y las condiciones de cualquier conocimiento: <strong>espacio y tiempo, y las categor\u00edas cantidad, cualidad, relaci\u00f3n y modalidad <\/strong>con sus doce subcategor\u00edas. <strong>La experiencia no nos da m\u00e1s que apariencias (fen\u00f3menos)<\/strong>, <strong>pero jam\u00e1s las \u00abcosas en s\u00ed<\/strong>\u00bb (noumena). Solo sabemos lo que crea nuestra conciencia cognoscente, que marca el fin de la metaf\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la segunda<\/strong> estudia el contenido de los<strong> juicios de valor<\/strong>. <strong>No hay nada bueno<\/strong>, <strong>solo la voluntad si act\u00faa de acuerdo con el \u00abimperativo categ\u00f3rico<\/strong>\u00bb, (actuar siempre en congruencia con una te\u00f3rica legislaci\u00f3n universal).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La tercera es una doctrina de lo bello.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant12.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/9\/92\/Kant12.gif\/150px-Kant12.gif\" alt=\"Kant12.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Nacimiento:<\/strong>22 abril 1724en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Lugar:K%C3%B6nigsberg\">K\u00f6nigsberg<\/a><strong>Muerte:<\/strong>12 febrero 1804en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Lugar:K%C3%B6nigsberg\">K\u00f6nigsberg<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El mayor fil\u00f3sofo alem\u00e1n de todos los tiempos y uno de los que mayor influencia ha tenido en la historia del pensamiento<\/strong>, a la que dio un giro de 180 grados, metaf\u00f3ricamente llamado \u00ab<strong>revoluci\u00f3n copernicana<\/strong>\u00bb. Naci\u00f3 en K\u00f6nigsberg (Prusia oriental entonces y, en la actualidad, provincia rusa), cuarto hijo de una <strong>familia humilde de once hermanos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los bi\u00f3grafos describen a los padres de Kant, Johann Georg Kant y Regina Reuter, como <strong>personas sumamente honestas, rectas<\/strong> y amantes de la concordia, y a la madre en particular, que Kant perdi\u00f3 a los trece a\u00f1os, como a una mujer que imprimi\u00f3 en su familia <strong>el esp\u00edritu y las normas del\u00a0pietismo.<\/strong> A los seis a\u00f1os, Kant asiste a la escuela local del Hospital suburbano y, luego, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, ingresa en el Colegio Fridericiano. K\u00f6nigsberg, que debe su origen a la fusi\u00f3n, ocurrida el mismo a\u00f1o del nacimiento de Kant, de tres n\u00facleos urbanos, uno de los cuales hab\u00eda sido antigua fortaleza de la Orden Teut\u00f3nica y posteriormente residencia, durante casi un siglo, de los duques de Prusia, era, en el s. XVIII, uno de los focos principales del pietismo en Prusia. Franz Albert Schultz, director del colegio y pietista destacado, aunque de orientaci\u00f3n moderada, se encarga de la formaci\u00f3n del peque\u00f1o Kant, continuando la educaci\u00f3n iniciada por la madre.<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant4b.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A los 16 a\u00f1os, Kant ingresa en la universidad Albertina de K\u00f6nigsberg, donde Martin Knutzen, wolffiano heterodoxo de ideas renovadoras y conocedor, adem\u00e1s, de la f\u00edsica newtoniana, le inicia no s\u00f3lo en la filosof\u00eda de\u00a0Wolff, entonces ya en plena crisis, sino tambi\u00e9n en las <strong>teor\u00edas f\u00edsicas de\u00a0Newton<\/strong>. La situaci\u00f3n de crisis de la metaf\u00edsica\u00a0racionalista\u00a0de Wolff seg\u00fan la tradici\u00f3n de\u00a0Leibniz\u00a0y los problemas que surgen de los nuevos planteamientos de la\u00a0f\u00edsica\u00a0de Newton, junto con el pietismo (reacci\u00f3n evang\u00e9lica contra el formalismo dominante en la iglesia luterana y calvinista) ambiental vivido desde la infancia, configuran el ambiente intelectual de la juventud de Kant; no es extra\u00f1o, pues, que las primeras obras de Kant cultivaran cuestiones cient\u00edficas m\u00e1s que filos\u00f3ficas, que luego intentara una nueva manera de hacer filosof\u00eda y que la \u00e9tica kantiana contenga algo de aquellos primeros rigores y entusiasmos morales. <strong>Al morir su padre<\/strong>, en 1746, Kant <strong>se ve obligado a abandonar la universidad y ha de ganarse la vida como preceptor, o tutor, en familias de los alrededores de K\u00f6nigsberg.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por entonces hab\u00eda comenzado a cambiar el panorama filos\u00f3fico de Alemania: Federico Guillermo I priva a Wolff de su c\u00e1tedra en Halle y le manda salir del pa\u00eds; Maupertuis, cient\u00edfico y fil\u00f3sofo franc\u00e9s ilustrado, es llamado por Federico II de Prusia para organizar la Academia de Ciencias de Berl\u00edn (1744-1759); hacia 1740, las obras de&nbsp;Christian August Crusius&nbsp;(1715-1775) comienzan a extender el&nbsp;empirismo&nbsp;ingl\u00e9s por Alemania.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant9.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/5\/55\/Kant9.gif\/180px-Kant9.gif\" alt=\"Kant9.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Kant publica, en 1749, en alem\u00e1n, no en lat\u00edn, su primera obra:\u00a0<strong><em>Ideas sobre la verdadera valoraci\u00f3n de las fuerzas vitales<\/em>,<\/strong> inspirada en la f\u00edsica de Leibniz, iniciando as\u00ed el denominado \u00abper\u00edodo precr\u00edtico\u00bb, que durar\u00e1 hasta 1770, durante el cual predominan las obras sobre <strong>temas cient\u00edficos. <\/strong>A esta primera obra sigue, en 1755, vuelto ya a K\u00f6nigsberg, otra publicada an\u00f3nimamente,\u00a0<em>Historia general de la naturaleza y teor\u00eda del cielo<\/em>, en la que propone una <strong>cosmogon\u00eda\u00a0mecanicista<\/strong>, de inspiraci\u00f3n newtoniana, que anticipa la hip\u00f3tesis que luego se llam\u00f3 \u00abde Kant-Laplace\u00bb sobre el origen del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo a\u00f1o, obtiene el doctorado en filosof\u00eda, con una tesis\u00a0<em>Sobre el fuego<\/em>, y luego, con\u00a0<em>Nueva elucidaci\u00f3n de los primeros principios del conocimiento metaf\u00edsico,<\/em>\u00a0obra de cr\u00edtica a la metaf\u00edsica de Wolff, escrita para obtener el permiso para la docencia como profesor no titular, inicia la serie de sus escritos propiamente metaf\u00edsicos. Entre 1762 y 1764 publica obras que le dan a conocer como fil\u00f3sofo en Alemania:\u00a0<em>Investigaci\u00f3n sobre la claridad de los principios de la teolog\u00eda natural y de la moral; La \u00fanica prueba posible para demostrar la existencia de Dios; Intento de introducir en la sabidur\u00eda del universo el concepto de las magnitudes negativas<\/em>. Es una<strong> \u00e9poca de gran actividad intelectual que combina con una intensa actividad social<\/strong> -a la que <strong>dedicaba media jornada, por las tardes-, que le hace merecer el t\u00edtulo de \u00abMaestro elegante\u00bb<\/strong>, que llama la atenci\u00f3n por la agudeza de esp\u00edritu y la profundidad y amplitud del saber; \u00e9poca a la que se refiere el encendido elogio de\u00a0Johann Gottfried Herder, alumno suyo durante varios a\u00f1os, hasta 1764. En\u00a0<em>Sue\u00f1os de un visionario esclarecidos por los sue\u00f1os de la metaf\u00edsica<\/em>\u00a0(1766), que escribe contra el visionario sueco,\u00a0Emanuel Swedenborg\u00a0(1689-1772), rechaza definitivamente el tipo de metaf\u00edsica, tan alejado de la experiencia, que se practicaba por aquel entonces, y se inclina ya por una concepci\u00f3n de la filosof\u00eda, de la\u00a0metaf\u00edsica\u00a0-dice- \u00abde la que el destino me ha hecho enamorarme\u00bb, <strong>como la ciencia de los l\u00edmites de la raz\u00f3n humana,<\/strong> y no como un sistema de saber; la filosof\u00eda, m\u00e1s que conocimiento, es para \u00e9l cr\u00edtica del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por estos a\u00f1os se va extendiendo por Alemania el\u00a0escepticismo\u00a0ilustrado ingl\u00e9s y franc\u00e9s, uno de cuyos principales promotores es el ya mencionado Christian August Crusius y, a trav\u00e9s de \u00e9l, <strong>conoce Kant las ideas esc\u00e9pticas del empirismo de\u00a0Hume<\/strong>. A esto hace probablemente referencia cuando, m\u00e1s tarde, <strong>dice Kant que debe a Hume haberlo despertado \u00abdel sue\u00f1o dogm\u00e1tico<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant se adhiere, pues, a una <strong>cr\u00edtica de la metaf\u00edsica <\/strong>que se inspira en Hume, pero no va a admitir sus planteamientos esc\u00e9pticos. As\u00ed, en 1770, con ocasi\u00f3n de pasar a ser, a los 46 a\u00f1os, profesor ordinario de l\u00f3gica y metaf\u00edsica en la universidad de K\u00f6nigsberg, redacta la llamada\u00a0<em>Disertaci\u00f3n de 1770<\/em>, cuyo t\u00edtulo es\u00a0<em>Sobre la forma y los principios del mundo sensible e inteligible<\/em>, en la que distingue claramente entre <strong>conocimiento sensible y conocimiento inteligible<\/strong>, de modo que el conocimiento no queda limitado meramente a la experiencia, debiendo reconocer, por lo mismo, un conocimiento metaf\u00edsico que debe justificarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed empieza la construcci\u00f3n de la que ser\u00e1 llamada&nbsp;filosof\u00eda trascendental, edificada sobre la idea de un sujeto que impone sus condiciones subjetivas a la posibilidad de que las cosas sean conocidas y pensadas; la \u00abgran luz\u00bb que dice haber percibido hacia el a\u00f1o 1769. Con esta fecha comienza el llamado \u00abper\u00edodo cr\u00edtico\u00bb que Kant inicia con un silencio de 10 a\u00f1os, que dedica al an\u00e1lisis de las objeciones que se le formularon a su propuesta inicial de se\u00f1alar las caracter\u00edsticas del conocimiento sensible y del intelectual. La \u00abgran luz\u00bb no es otra que la noci\u00f3n de&nbsp;sujeto trascendental, o de subjetividad trascendental, a saber, aquella que impone a la materia del conocimiento la manera o forma de conocer o de representarnos las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant5.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant5.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>1\u00aa edici\u00f3n de la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>, que aparece en mayo de 1781 (segunda edici\u00f3n en 1787), tras un per\u00edodo de maduraci\u00f3n de 12 a\u00f1os, pero escrita casi a vuela pluma, en cinco o seis meses, representa la investigaci\u00f3n -la&nbsp;cr\u00edtica- a la que Kant somete a la&nbsp;raz\u00f3n&nbsp;humana. La obra m\u00e1s fundamental de Kant despierta escaso inter\u00e9s y los cr\u00edticos ponen de relieve su <strong>oscuridad y dificultad;<\/strong> poco despu\u00e9s, sin embargo, suscita un enorme inter\u00e9s que la convertir\u00e1 en el libro que habr\u00e1 de cambiar radicalmente la orientaci\u00f3n de la filosof\u00eda. A modo de introducci\u00f3n a su obra, publica Kant, en 1783,&nbsp;<em>Proleg\u00f3menos a toda metaf\u00edsica futura que pueda presentarse como ciencia<\/em>. Siguen<em>&nbsp;Idea para una historia general concebida en un sentido cosmopolita&nbsp;<\/em>(1784);<em>&nbsp;Respuesta a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?&nbsp;<\/em>(1784)<em>; Fundamentaci\u00f3n para una metaf\u00edsica de las costumbres&nbsp;<\/em>(1785);&nbsp;<em>Principios metaf\u00edsicos de la ciencia natural<\/em>, con un t\u00edtulo que recuerda la obra fundamental de Newton, en el centenario de su publicaci\u00f3n; la segunda edici\u00f3n, en 1787, de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>; la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>&nbsp;(1788), cuyo tema es la vida&nbsp;moral&nbsp;del hombre libre, y la&nbsp;<em>Cr\u00edtica del juicio<\/em>&nbsp;(1790), que intenta mediar entre&nbsp;naturaleza&nbsp;y&nbsp;libertad, o armonizar las dos<em>&nbsp;Cr\u00edticas<\/em>&nbsp;anteriores. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1793, la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n&nbsp;<\/em>(1793) y, luego, de<em>&nbsp;El fin de todas las cosas<\/em>&nbsp;(1794), obras ambas sobre filosof\u00eda de la&nbsp;religi\u00f3n, es acogida con disgusto por las autoridades prusianas, en una \u00e9poca en que Federico Guillermo II (1786-1797) hab\u00eda restringido la libertad de ense\u00f1anza e imprenta, a diferencia de lo hecho por sus antecesores, Federico Guillermo I, el Rey Sargento (1713-1740) y Federico II el Grande (1740-1786), quienes hab\u00edan sido sumamente tolerantes. <\/p>\n\n\n\n<p>El emperador ordena a Kant que se abstenga de tratar de temas religiosos, cosa que promete Kant y que cumple hasta la llegada del nuevo emperador, Federico Guillermo III, cuando publica&nbsp;<em>El conflicto de las facultades&nbsp;<\/em>(1797). <\/p>\n\n\n\n<p>Antes hab\u00eda publicado, en 1795,&nbsp;<em>Por la paz perpetua<\/em>. En 1797, aparece&nbsp;<em>Metaf\u00edsica de las costumbres<\/em>, obra sobre filosof\u00eda del derecho y de la moral, que hay que distinguir de una anterior&nbsp;<em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres&nbsp;<\/em>(1785), obra introductoria a las teor\u00edas \u00e9ticas de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant5d.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant5d.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>2\u00aa edici\u00f3n de la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1796 Kant, a los 73 a\u00f1os de edad y fatigado ya, abandona la docencia a la que se hab\u00eda dedicado durante cuarenta a\u00f1os, a lo largo de los cuales hab\u00eda tratado en sus lecciones de la mayor\u00eda de temas que pod\u00edan entonces ense\u00f1arse:&nbsp;l\u00f3gica,&nbsp;metaf\u00edsica,&nbsp;matem\u00e1tica, geograf\u00eda f\u00edsica,&nbsp;antropolog\u00eda, pedagog\u00eda,&nbsp;filosof\u00eda de la historia,&nbsp;filosof\u00eda de la religi\u00f3n,&nbsp;moral&nbsp;y&nbsp;filosof\u00eda del derecho. Kant hab\u00eda seguido la costumbre de utilizar en sus clases manuales que, seg\u00fan cuentan sus bi\u00f3grafos, segu\u00eda muy a distancia y la mayor\u00eda de las veces para destacar la <strong>magnitud de los errores que conten\u00edan.<\/strong> Escrib\u00eda anotaciones al margen en estos manuales y s\u00f3lo con las contenidas en la&nbsp;<em>Metaf\u00edsica<\/em>&nbsp;de&nbsp;Baumgarten, utilizada de 1758 a 1796, se publicaron posteriormente dos vol\u00famenes de comentarios cr\u00edticos hechos por Kant. <\/p>\n\n\n\n<p>De c\u00f3mo eran estas clases, destaca&nbsp;J.G. Herder&nbsp;el recuerdo de que Kant \u00abcoaccionaba gratamente a pensar por cuenta propia\u00bb, idea que concuerda de lleno con la exhortaci\u00f3n de Kant, en su&nbsp;<em>L\u00f3gica<\/em>, seg\u00fan la cual \u00abnadie aprende a filosofar sino por el ejercicio que cada cual hace de su propia raz\u00f3n\u00bb y en la respuesta que da a&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?<\/em>, defini\u00e9ndola como la mayor\u00eda de edad que una \u00e9poca alcanza cuando se atreve a pensar por propia cuenta. A la par que la actividad escolar, mantuvo tambi\u00e9n la acad\u00e9mica: fue varias veces decano de la facultad y, por dos veces, rector de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1799 aparecen ya s\u00edntomas de decadencia en Kant y \u00e9ste abandona la tarea emprendida de revisar toda su obra; le ayuda y ordena sus papeles su disc\u00edpulo, amigo y bi\u00f3grafo Wasianski: la revisi\u00f3n iniciada pas\u00f3 a denominarse&nbsp;<em>Opus postumum<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>El tema fundamental del conjunto de esta obra es la cuesti\u00f3n del \u00abpaso\u00bb de los principios metaf\u00edsicos de la ciencia de la naturaleza a los principios emp\u00edricos de la f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant muri\u00f3 el 12 de febrero de 1804, pronunciando las palabras:&nbsp;<em>Es is gut&nbsp;<\/em>[est\u00e1 bien]. En la l\u00e1pida de su tumba se grabaron posteriormente las palabras con que inicia la conclusi\u00f3n de su&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>: \u00abDos cosas llenan el \u00e1nimo de admiraci\u00f3n y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto m\u00e1s reiterada y persistentemente se ocupa de ellas mi reflexi\u00f3n: el cielo estrellado que est\u00e1 sobre m\u00ed y la ley moral que hay en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>El pensamiento de Kant: el \u00abgiro copernicano\u00bb en filosof\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant6.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/5\/54\/Kant6.gif\" alt=\"Kant6.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kant6.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El sistema filos\u00f3fico de Kant recibe el nombre general de \u00abcriticismo\u00bb o \u00abfilosof\u00eda cr\u00edtica\u00bb y se halla expuesto, sobre todo, en las tres obras fundamentales de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>,&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Critica del juicio<\/em>. Los elementos introductorios de este sistema los denomina propiamente&nbsp;filosof\u00eda trascendental&nbsp;y los expone Kant, principalmente, en los&nbsp;<em>Proleg\u00f3menos<\/em>&nbsp;y en la primera de las tres&nbsp;<em>Cr\u00edticas<\/em>&nbsp;mencionadas. <\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00abfilosof\u00eda trascendental\u00bb entiende el examen a que hay que someter a la raz\u00f3n humana para indagar las condiciones que hacen posible el conocimiento&nbsp;<em>a priori<\/em>, o bien el mero intentar responder a la pregunta de \u00ab\u00bfc\u00f3mo son posibles los juicios sint\u00e9ticos<em>&nbsp;a priori<\/em>?\u00bb, o a la de \u00ab\u00bfc\u00f3mo es posible la experiencia?\u00bb, o bien a la de \u00ab\u00bfc\u00f3mo es posible la naturaleza?\u00bb. Kant dice tambi\u00e9n que la filosof\u00eda trascendental pretende saber \u00abs\u00f3lo si es en principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metaf\u00edsica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A fin de entender cualquiera de estas preguntas, plante\u00e9monos las cosas como hace Kant en la introducci\u00f3n a sus&nbsp;<em>Proleg\u00f3menos<\/em>&nbsp;y en las primeras p\u00e1ginas de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hume&nbsp;sostuvo que, en lo tocante al conocimiento de las cosas, no era posible ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que nos dan a conocer los sentidos y la memoria. Kant supuso que esta manera de argumentar desprove\u00eda de todo fundamento, no s\u00f3lo a las teor\u00edas f\u00edsicas de Newton, sino a cualquier conocimiento de la experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Hume centr\u00f3 su cr\u00edtica en torno a la cuesti\u00f3n -metaf\u00edsica por excelencia- de si podemos pensar alguna relaci\u00f3n necesaria y universal entre los sucesos de la naturaleza, esto es, en torno a la noci\u00f3n de \u00abcausa\u00bb. No podemos fundamentar su noci\u00f3n -argumenta- ni en la sola raz\u00f3n ni tampoco en la experiencia; se debe s\u00f3lo a una especie de&nbsp;fe&nbsp;irracional basada en la costumbre. No es posible, en consecuencia, la metaf\u00edsica. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero es que tampoco habr\u00e1 verdadera f\u00edsica -comenta Kant-, es decir, no podr\u00e1 haber ninguna ciencia de la naturaleza o de la experiencia en general, si no es posible fundarla en un conocimiento causal. <\/p>\n\n\n\n<p>A la afirmaci\u00f3n de Hume de que no es posible un conocimiento universal y necesario de las cosas, porque tal necesidad y universalidad no se hallan en la experiencia, <strong>Kant opone<\/strong> la suposici\u00f3n de que, no pudiendo venir de la experiencia esta necesidad y universalidad y siendo por lo dem\u00e1s condiciones necesarias de un verdadero conocimiento, han de ser un elemento&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;del mismo. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero <strong>ampl\u00eda el alcance de la afirmaci\u00f3n de Hume<\/strong>: no s\u00f3lo la idea de causalidad no proviene de la experiencia, sino que de ella no proviene ninguna de las nociones fundamentales de la metaf\u00edsica, de igual forma que ninguna de las nociones fundamentales para entender la experiencia puede provenir de la misma experiencia; <strong>provienen del entendimiento sin m\u00e1s<\/strong>, de la misma estructura del conocer. <\/p>\n\n\n\n<p>Por esto dice Kant que debe a Hume \u00abel haber salido ya hace muchos a\u00f1os del sue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kantx.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/2\/2a\/Kantx.gif\/180px-Kantx.gif\" alt=\"Kantx.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Kantx.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Kant determina que, para entender la&nbsp;experiencia&nbsp;(conocimiento&nbsp;<em>a posteriori<\/em>), es necesario tener conocimientos que no provengan de la experiencia (conocimiento&nbsp;<em>a priori<\/em>): \u00abaunque todo nuestro conocimiento empiece&nbsp;<em>con<\/em>&nbsp;la experiencia, no por eso procede todo \u00e9l&nbsp;<em>de<\/em>&nbsp;la experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo as\u00ed puede tener el&nbsp;conocimiento&nbsp;emp\u00edrico aquellas condiciones que exige el verdadero conocimiento (universalidad y necesidad) y que la sola experiencia no puede otorgar. Esto equivale a un cambio de m\u00e9todo y a afirmar que no es el&nbsp;entendimiento&nbsp;el que se deja gobernar por los objetos, sino que son \u00e9stos los que se someten a las leyes del conocimiento impuestas por el entendimiento humano: un&nbsp;\u00abgiro copernicano\u00bb, seg\u00fan suele decirse, un cambio de 180 grados, una perspectiva radicalmente nueva. <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Kant, este planteamiento s\u00f3lo es parcialmente nuevo en la historia, porque un planteamiento similar se hizo en la matem\u00e1tica, en tiempos de&nbsp;Euclides, y en las ciencias de la naturaleza, en tiempos de&nbsp;Galileo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las matem\u00e1ticas griegas fundaban su certeza en la construcci\u00f3n de la figura que el ge\u00f3metra conceb\u00eda en su mente; la ciencia moderna funda su innovaci\u00f3n en el hecho de que es ella la que interpela a la naturaleza mediante sus&nbsp;hip\u00f3tesis. <\/p>\n\n\n\n<p>En uno y otro caso, \u00abla raz\u00f3n s\u00f3lo reconoce lo que ella misma produce seg\u00fan su proyecto\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Igual ha de hacer la filosof\u00eda si ha de progresar como ciencia, y ha de hacerlo en un doble plano: en el de la&nbsp;<em>sensibilidad<\/em>&nbsp;y en el del&nbsp;<em>entendimiento<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Por la primera son&nbsp;<em>dados<\/em>&nbsp;los objetos a la experiencia humana, por la segunda son&nbsp;<em>pensados<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>En uno y otro nivel ha de haber conocimiento&nbsp;<em>a priori<\/em>, de modo que \u00abs\u00f3lo conocemos<em>&nbsp;a priori<\/em>&nbsp;de las cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>En esto consiste el&nbsp;<strong><em>giro copernicano del pensamiento<\/em>,<\/strong> que debe hacerse en filosof\u00eda a ejemplo de la intuici\u00f3n de&nbsp;Cop\u00e9rnico: si \u00e9ste, para explicar los movimientos celestes, entendi\u00f3 que era mejor suponer que era el hombre espectador quien giraba, de manera parecida Kant cree que, en el supuesto de que sean los objetos los que se regulan por la manera como los conocemos y no al contrario, se explica mejor que lleguemos a conocerlos de un modo necesario y universal. A la filosof\u00eda le incumbe, pues, como primer objetivo averiguar si, antes de toda experiencia, es capaz de conocer algo aplicable a todo objeto de la experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p>El tipo de conocimientos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;a que se refiere Kant es el que ponen de manifiesto los&nbsp;<em>juicios sint\u00e9ticos a priori<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La hip\u00f3tesis que plantea Kant es, pues,&nbsp;<em>si<\/em>&nbsp;existen juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero puesto que las&nbsp;<em>matem\u00e1ticas<\/em>&nbsp;y la&nbsp;<em>f\u00edsica<\/em>&nbsp;se consideran verdadero conocimiento, la pregunta se transforma en&nbsp;<em>c\u00f3mo<\/em>&nbsp;son posibles los juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori&nbsp;<\/em>en estas dos ciencias. Por otro lado, el verdadero conocimiento en general se logra a trav\u00e9s de la&nbsp;<em>sensibilidad<\/em>&nbsp;y del&nbsp;<em>entendimiento<\/em>, por lo que, coordinando estos diversos pero coincidentes objetivos, el plan de trabajo de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>&nbsp;se dispone en los siguiente niveles:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>a: \u00bfQu\u00e9 condiciones&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;supone el conocimiento sensible?<\/li>\n\n\n\n<li>b: \u00bfC\u00f3mo son posibles los juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;en la matem\u00e1tica?<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>2\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>a: \u00bfQu\u00e9 condiciones&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;supone el conocimiento intelectual?<\/li>\n\n\n\n<li>b: \u00bfC\u00f3mo son posibles los juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;en la f\u00edsica?<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Demostrando, tanto para el primer punto como para el segundo, que hay elementos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;(<strong>A<\/strong>:&nbsp;<em>exposici\u00f3n metaf\u00edsica<\/em>) y que tales elementos son condiciones de posibilidad de todo juicio sint\u00e9tico&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;(<strong>B<\/strong>:&nbsp;<em>exposici\u00f3n trascendental<\/em>), Kant se plantea si tambi\u00e9n para la&nbsp;<em>metaf\u00edsica<\/em>, y para la&nbsp;<em>raz\u00f3n pura<\/em>, existen elementos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;con los que puedan formarse juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>. Debe a\u00f1adir, por tanto, una tercera pregunta:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>3\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>a: \u00bfHay elementos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;de la raz\u00f3n pura?<\/li>\n\n\n\n<li>b: \u00bfson posibles los juicios sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;en metaf\u00edsica?<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Las respuestas son afirmativas para la primera y la segunda parte, y negativa para la tercera<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda trascendental no tiene m\u00e1s remedio que reconocer los l\u00edmites de la raz\u00f3n humana; ignorarlos es caer en las redes enga\u00f1osas de la&nbsp;metaf\u00edsica&nbsp;\u00abnatural\u00bb. Por ello, estas tres preguntas pueden enunciarse de otra (cu\u00e1druple) manera:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo es posible la&nbsp;<em>matem\u00e1tica<\/em>&nbsp;pura?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo es posible la&nbsp;<em>ciencia natural<\/em>&nbsp;pura?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo es posible la&nbsp;<em>metaf\u00edsica<\/em>&nbsp;<em>como disposici\u00f3n natural<\/em>?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo es posible la&nbsp;<em>metaf\u00edsica<\/em>&nbsp;<em>como<\/em>&nbsp;<em>ciencia<\/em>?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Kant responde a la pregunta (1) en la&nbsp;<em>est\u00e9tica trascendental<\/em>; a la pregunta (2) en la&nbsp;<em>anal\u00edtica trascendental<\/em>&nbsp;y, a las preguntas (3) y (4) en la&nbsp;<em>dial\u00e9ctica trascendental<\/em>; las tres partes fundamentales en que se divide conceptualmente la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:2183.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/c\/c8\/2183.png\/400px-2183.png\" alt=\"Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, Doctrina trascendental del m\u00e9todo, A 805 \/ B 833 (Alfaguara, Madrid 1988, 6\u00aa ed., p. 630)\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>&nbsp;responde a la primera de las grandes preguntas que se formula Kant (\u00bfqu\u00e9 puedo saber?), las otras las intenta contestar en la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica,<\/em>&nbsp;en la&nbsp;<em>Cr\u00edtica del juicio,<\/em>&nbsp;y en el resto de sus obras, en las que aborda los grandes temas de la filosof\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>+++++++++++++++<\/p>\n\n\n\n<p><strong>KANT. LA POL\u00cdTICA DEBE INCLINARSE ANTE EL DERECHO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que Kant como precursor del idealismo alem\u00e1n y del criticismo realiz\u00f3 importantes estudios sobre ciencia, pol\u00edtica, religi\u00f3n, derecho, epistemolog\u00eda, historia, etc\u2026 trat\u00f3 tambi\u00e9n sobre temas de arte o relacionados indirectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant afirmaba que lo verdaderamente sublime no es la naturaleza, sino lo suprasensible en nosotros. Es decir, nuestra capacidad para comportarnos como seres racionales y por tanto, morales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto me sorprende, cuando especifica que la pol\u00edtica, en s\u00ed misma, <strong>es un arte dif\u00edcil<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa verdadera pol\u00edtica no puede dar un paso sin haber previamente hecho pleito homenaje a la moral. <strong>La pol\u00edtica, en s\u00ed misma, es un arte dif\u00edcil, pero la uni\u00f3n de la pol\u00edtica con la moral no es un arte, pues tan pronto como entre ambas surge una discrepancia, que la pol\u00edtica no puede resolver, viene la moral y zanja la cuesti\u00f3n, cortando el nudo<\/strong>. El derecho de los hombres ha de ser mantenido como cosa sagrada, por muchos sacrificios que le cueste al poder denominador. No caben aqu\u00ed componendas, no cabe inventar un t\u00e9rmino&nbsp; medio entre derecho y provecho, un derecho condicionado en la pr\u00e1ctica. Toda la pol\u00edtica &nbsp;debe inclinarse ante el derecho, pero, en cambio, puede abrigar la esperanza de que, sin bien lentamente, llegar\u00e1 un d\u00eda <strong>en que brille con inalterable esplendo<\/strong>r\u201d.<\/em> La Paz perpetua.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, si hay que hacer homenaje a la moral y comportarnos como seres racionales, <strong>no deber\u00eda compararse la pol\u00edtica con el arte<\/strong>, pues el arte es irracional, o bien \u00bfquiz\u00e1s la pol\u00edtica no es tan racional como parece, pues muchas veces se defienden pol\u00edticas que no son moralmente aceptables y es por ello por lo que Kant dice que es un arte dif\u00edcil?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que m\u00e1s me ha gustado de Kant es cuando habla de que el arte de la pol\u00edtica debe inclinarse ante el derecho, pues tarde o temprano&nbsp; puede que brille con inalterable esplendor, pues el derecho bien aplicado es puro y sublime.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca pens\u00e9 que desde un punto de vista del Derecho podr\u00eda derivar a un punto de vista del arte.<\/p>\n\n\n\n<p>4. <strong>IDEALISMO ALEM\u00c1N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>FICHTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Fichte3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/5\/5d\/Fichte3.gif\/150px-Fichte3.gif\" alt=\"Fichte3.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Nacimiento:<\/strong> 1 enero 1762 en&nbsp;Rammenau<strong> Muerte:<\/strong> 1 enero 1814<\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo idealista alem\u00e1n, nacido en Rammenau (Oberlausitz), en una <strong>familia muy humilde<\/strong> y s\u00f3lo gracias a la protecci\u00f3n del bar\u00f3n von Militz a quien mostr\u00f3 su inteligencia repiti\u00e9ndole de memoria el serm\u00f3n que no hab\u00eda podido o\u00edr por llegar tarde a los oficios religiosos puede iniciar sus estudios en Pforta, y proseguirlos luego en Jena y Leipzig, cursando la carrera eclesi\u00e1stica. <\/p>\n\n\n\n<p>Muerto su protector en 1784, abandona la universidad y se gana la vida dando clases privadas en Zurich y Leipzig. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1790, puesto en la necesidad de explicar la filosof\u00eda de Kant a un alumno, ahonda en la lectura de las&nbsp;<strong><em>Cr\u00edticas&nbsp;<\/em>kantianas<\/strong>, y surge as\u00ed su orientaci\u00f3n filos\u00f3fica decisiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando en Varsovia, siempre en su trabajo como preceptor, escribe&nbsp;<em>Ensayo de una cr\u00edtica de toda revelaci\u00f3n<\/em>, obra que entusiasma a Kant a quien la da a leer en K\u00f6nigsberg. La publicaci\u00f3n de esta obra, atribuida en un principio a Kant, por haber sido publicada sin nombre, lo hace ya famoso. En 1794 inicia sus clases en la universidad de Jena, sustituyendo al kantiano Reinhold. Publica entonces&nbsp;<em>Fundamentos de toda la doctrina de la ciencia<\/em>&nbsp;(1794-1795), su obra principal, base de su filosof\u00eda, de la que hay hasta ocho versiones distintas. Las obras morales de este per\u00edodo,&nbsp;<em>Fundamentos del derecho natural<\/em>&nbsp;(1796) y&nbsp;<em>Sistema de la moralidad&nbsp;<\/em>(1798) y, en especial, el art\u00edculo&nbsp;<em>Sobre el fundamento de nuestra fe en la providencia divina<\/em>&nbsp;(1798), en las que <strong>identifica a Dios con el orden moral, hacen recaer sobre \u00e9l la acusaci\u00f3n de ateismo y dan lugar a lo que se conoce con el nombre de la \u00abdisputa del ate\u00edsmo\u00bb<\/strong> causa de su destituci\u00f3n de la c\u00e1tedra que ocupaba. <\/p>\n\n\n\n<p>Se traslada a Berl\u00edn donde entra en contacto con el romanticismo alem\u00e1n y conoce a Scheleiermacher Publica entonces (1800), como obras de divulgaci\u00f3n de su pensamiento filos\u00f3fico,&nbsp;<em>El estado comercial cerrado&nbsp;<\/em>e<em>&nbsp;Informe m\u00e1s claro que el sol sobre la esencia de la m\u00e1s reciente filosof\u00eda<\/em>, y&nbsp;<em>Destino del hombre<\/em>, obra en la que ya se vislumbra su nueva orientaci\u00f3n filos\u00f3fica. <\/p>\n\n\n\n<p>Corrige de nuevo su&nbsp;<em>Doctrina de la ciencia&nbsp;<\/em>(1801, 1804) y publica&nbsp;<em>Los rasgos fundamentales de la \u00e9poca presente&nbsp;<\/em>(1804-1805), ensayo de&nbsp;filosof\u00eda de la historia. En 1805 es nombrado profesor de la universidad de Erlangen, donde escribe sobre&nbsp;filosof\u00eda de la religi\u00f3n&nbsp;(<em>Instrucciones para la vida feliz,<\/em>&nbsp;1806), defiende los ideales de la revoluci\u00f3n francesa y levanta los \u00e1nimos de sus derrotados compatriotas, exaltando el nacionalismo germ\u00e1nico&nbsp;<em>(Discursos a la naci\u00f3n alemana,&nbsp;<\/em>1807-1808). <\/p>\n\n\n\n<p>Se traslada a Berl\u00edn, donde, reci\u00e9n fundada su universidad, es nombrado profesor de filosof\u00eda y luego primer Rector. <\/p>\n\n\n\n<p>Muere a consecuencia de una epidemia de tifus, secuela de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:FichteWC.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/2\/22\/FichteWC.jpg\/180px-FichteWC.jpg\" alt=\"FichteWC.jpg\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Racionalista primero<\/strong>, como era propio de su \u00e9poca en Alemania, influida doctrinalmente por&nbsp;Spinoza&nbsp;y&nbsp;Leibniz, la lectura de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica&nbsp;<\/em>de&nbsp;Kant&nbsp;le da la clave de su futuro sistema. <\/p>\n\n\n\n<p>Le subyuga la idea de una&nbsp;<em>voluntad absolutamente libre<\/em>. Opina de Kant que expone la aut\u00e9ntica filosof\u00eda, pero que no logra desarrollarla. <\/p>\n\n\n\n<p>La que \u00e9l considera aut\u00e9ntica la expone en su&nbsp;<em>Doctrina de la ciencia<\/em>. A trav\u00e9s del concepto de&nbsp;libertad, o racionalidad pr\u00e1ctica, halla la manera de eludir la escisi\u00f3n que, a su juicio, Kant no sabe superar, entre libertad y naturaleza,&nbsp;raz\u00f3n te\u00f3rica y raz\u00f3n pr\u00e1ctica,&nbsp;fen\u00f3meno&nbsp;y&nbsp;cosa en s\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>Toda <strong>filosof\u00eda <\/strong>es la b\u00fasqueda de un primer <strong>fundamento absoluto del saber humano<\/strong>, y este fundamento se da, sin m\u00e1s, y no puede ser ni demostrado ni determinado; s\u00f3lo puede reflexionarse sobre el mismo. <\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de buscar este fundamento revela que el principio absoluto est\u00e1 en el mismo&nbsp;pensamiento. <\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;an\u00e1lisis&nbsp;del pensar da a entender que&nbsp;<em>libertad absoluta&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>saber incondicionado&nbsp;<\/em>son lo mismo; ambas cosas son aspectos de la misma&nbsp;raz\u00f3n&nbsp;aut\u00f3noma. Nada es absolutamente libre sino el pensar, nada llega a ser sino por el pensamiento. <\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de los&nbsp;primeros principios&nbsp;l\u00f3gicos permite llegar a la misma conclusi\u00f3n. A = A s\u00f3lo es verdad en cuanto existe su supuesto: el&nbsp;sujeto&nbsp;que lo piensa, lugar donde&nbsp;<em>es<\/em>&nbsp;verdadero el&nbsp;juicio, puesto que realmente en \u00e9l sucede que yo = yo. <\/p>\n\n\n\n<p>El pensar es sujeto y el sujeto es, ante todo,&nbsp;<em>acto.&nbsp;<\/em>Es el \u00abyo pienso\u00bb de Kant, que \u00abdebe acompa\u00f1ar toda representaci\u00f3n; Fichte lo l<strong>lama \u00abyo puro\u00bb<\/strong>, o el \u00abyo en s\u00ed\u00bb y, puesto que no puede identificarse con un&nbsp;yo&nbsp;emp\u00edrico y est\u00e1 presente en todos los yoes, es&nbsp;trascendental, es la primera realidad, es el yo absoluto. <\/p>\n\n\n\n<p>Al pensarse a s\u00ed mismo, al afirmar \u00abyo soy\u00bb en total&nbsp;identidad&nbsp;consigo mismo, pone en practica una&nbsp;intuici\u00f3n&nbsp;pura, que constituye el punto de partida para pensar la&nbsp;realidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Su desarrollo es el&nbsp;m\u00e9todo dial\u00e9ctico. El despliegue del m\u00e9todo es la raz\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este m\u00e9todo se caracteriza por los tres principios b\u00e1sicos de&nbsp;<strong><em>tesis<\/em>,&nbsp;<em>ant\u00edtesis<\/em>,&nbsp;<em>s\u00edntesis<\/em><\/strong>, que corresponden a los tres&nbsp;momentos dial\u00e9cticos&nbsp;sucesivos de: posici\u00f3n del yo, negaci\u00f3n del yo y s\u00edntesis entre la posici\u00f3n y la negaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis enuncia el primer principio de la teor\u00eda de la ciencia: \u00abEl yo se pone a s\u00ed mismo\u00bb; la primera realidad aparece como yo (es el&nbsp;principio de identidad). Pero no puede existir un yo sin el l\u00edmite que le impone un no-yo, como no existe un sujeto sin objeto. <\/p>\n\n\n\n<p>De aqu\u00ed que deba existir un segundo principio.<\/p>\n\n\n\n<p>La ant\u00edtesis enuncia el segundo principio:\u00abAl yo se le opone absolutamente un no-yo\u00bb. Tambi\u00e9n puede verse esto en el an\u00e1lisis del&nbsp;principio de no contradicci\u00f3n: \u00abno-A no es igual a A\u00bb, que puede deducirse l\u00f3gicamente de \u00abA=A\u00bb. De la misma forma, el segundo principio (condicionado) se deduce del primero (incondicionado). A la&nbsp;conciencia, al yo, se le opone necesariamente, como objeto, el no-yo. La contraposici\u00f3n de estos dos principios reclama una s\u00edntesis; de lo contrario, el pensar ser\u00eda imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>La s\u00edntesis presenta el<strong> tercer principio: <\/strong>\u00abYo opongo en el Yo al Yo divisible un no-Yo divisible\u00bb, esto es: Yo (trascendental) opongo en el Yo (conciencia) al Yo divisible (al yo emp\u00edrico) un no-Yo divisible (la&nbsp;naturaleza). Yo emp\u00edrico y naturaleza se limitan, o determinan, el uno al otro; lo que uno es, no lo es el otro, pero dentro de una identidad, porque uno&nbsp;<em>es&nbsp;<\/em>lo que el otro no es.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, dial\u00e9cticamente, surgen el yo puro, el yo emp\u00edrico y la naturaleza: el yo puro <strong>no es ning\u00fan ser&nbsp;absoluto&nbsp;superior distinto del yo emp\u00edrico, excepto en cuanto es su propia&nbsp;condici\u00f3n de posibilidad; el yo emp\u00edrico y la naturaleza (el no-yo), en su ant\u00edtesis <\/strong>u&nbsp;oposici\u00f3n&nbsp;por la que se determinan mutuamente, dan lugar a dos \u00f3rdenes de realidad: a) en cuanto el yo est\u00e1 determinado por el no-yo, a la raz\u00f3n te\u00f3rica; b) en cuanto el yo est\u00e1 determinado al no-yo, a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>Conocer es, en efecto, sentirse afectado por un objeto en cuanto distinto de uno mismo; como si el no-yo limitara al yo; conocemos \u00ablo otro\u00bb y conocerlo es su determinaci\u00f3n (sobre nosotros); propiamente, el yo construye&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;el no-yo para poder pensarlo como objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otra forma de poner el no-yo por parte del yo: la actividad&nbsp;moral. En ella el objeto, la naturaleza, el no-yo, es puesto para poder sentir su resistencia, para mostrarse finito y poder ser, en definitiva, un yo; de otro modo, un yo sin oposici\u00f3n, sin obst\u00e1culo que vencer, dejar\u00eda de ser lo que es y ser\u00eda algo absolutamente indefinido (o hasta un concepto&nbsp;contradictorio, como juzga Fichte que es el concepto de&nbsp;Dios). Vencer el obst\u00e1culo para sentir su resistencia, para poder ser un verdadero yo, no significa m\u00e1s que lo que se experimenta en la obligaci\u00f3n moral: la tarea de hacer que lo&nbsp;sensible&nbsp;se gobierne por lo&nbsp;inteligible, o el impulso por la raz\u00f3n, o la naturaleza por la moralidad, que es la misi\u00f3n y el sentido de la libertad. En \u00faltima instancia, seg\u00fan Fichte, existe naturaleza -el yo pone el no-yo- para que exista el orden moral. La idea de Kant acerca de que \u00abs\u00f3lo el ser finito es moral\u00bb (en oposici\u00f3n a la santidad infinita) se convierte en Fichte en&nbsp;<em><strong>s\u00f3lo con la moral expresa el hombre su esencia finita.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><br>Con la&nbsp;moral&nbsp;desaparece la idea de un Dios personal infinito para convertirse en el mismo orden moral a que se siente obligado el&nbsp;hombre. Dios es la&nbsp;idea reguladora&nbsp;del orden moral, el esfuerzo infinito por llegar a ser moral: \u00ab<strong>cada uno debe llegar a ser Dios hasta donde le sea posible\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima parte de&nbsp;<em>El sistema de la doctrina moral&nbsp;<\/em>(1798), a\u00f1ade a esta <strong>moralidad fichteana<\/strong>, que parece obra exclusiva de una sola conciencia, la presencia de los dem\u00e1s hombres -los otros yoes emp\u00edricos. La libertad, a la que tiende la actuaci\u00f3n moral, s\u00f3lo es posible junto con la libertad de todos. La moral se relaciona, as\u00ed, con la teor\u00eda del&nbsp;derecho&nbsp;y del&nbsp;Estado. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la comunidad estatal y de la eclesi\u00e1stica, Fichte habla de una&nbsp;<em><strong>comunidad de doctos<\/strong><\/em>, a saber, la que pone en pr\u00e1ctica de un modo consciente esta exigencia de libertad y la reivindica frente a la Iglesia y al Estado, y carga con la tarea de ser educadora del resto de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>\u00faltima fase de la filosof\u00eda de Fichte, <\/strong>que se inicia tras la acusaci\u00f3n de&nbsp;ate\u00edsmo, est\u00e1 marcada sobre todo y casi exclusivamente por la <strong>idea de Dios.<\/strong>&nbsp;<em>El destino del hombre&nbsp;<\/em>(1800) e&nbsp;<em>Instrucci\u00f3n en orden a la vida dichosa&nbsp;<\/em>(1806) son las obras m\u00e1s representativas de este per\u00edodo. Estas obras parecen negar lo construido hasta este momento por la&nbsp;<em>Doctrina de la ciencia &#8211;<\/em>no es posible conocer nada, no existe nada, no hay ninguna verdad absoluta- y Fichte emprende una orientaci\u00f3n&nbsp;m\u00edstica. <\/p>\n\n\n\n<p>Identifica a <strong>Dios con lo&nbsp;absoluto, el&nbsp;<em>ser absoluto<\/em><\/strong>, y al hombre lo declara una <strong>mera&nbsp;existencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>FICHTE. IDEALISMO ALEM\u00c1N: <\/strong>en ALGUNAS LECCIONES SOBRE EL DESTINO DEL SABIO en la<br>Segunda lecci\u00f3n:<br>Impulso social <strong>especifica<\/strong>: \u201cEl hombre est\u00e1 destinado a vivir en sociedad. Si vive aislado no es un hombre completo\u201d.<\/h6>\n\n\n\n<p>\u00bfLo dec\u00eda en forma general?? Pues cada vez hay m\u00e1s personas que prefieren un hueco de soledad en su vida para reflexionar o bien no quieren mucho contacto con otras personas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA lo mejor se refer\u00eda a que el hombre necesita vivir en sociedad (en la urbe) para sobrevivir, es decir, trabajo, dinero, etc&#8230;?<\/p>\n\n\n\n<p>*********************<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SCHELLING.<\/strong> <strong>IDEALISMO ALEM\u00c1N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s rom\u00e1nticos de los idealistas fil\u00f3sofos alemanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es uno de los <strong>principales referentes del idealismo alem\u00e1n rom\u00e1ntico<\/strong>. Su filosof\u00eda busca el principio primero (el Absoluto) a partir de su doble manifestaci\u00f3n: la naturaleza y el esp\u00edritu. Su sistema profundiza tanto en la estructura espiritual (\u201csistema del idealismo trascendental\u201d) como en la natural (\u201cfilosof\u00eda de la naturaleza\u201d; \u201cfilosof\u00eda del arte\u201d) de dicho Absoluto. Posteriormente su filosof\u00eda toma tintes m\u00e1s teos\u00f3ficos y comprende que Dios, que encierra en s\u00ed todo, se manifiesta en la religi\u00f3n a trav\u00e9s de un proceso que pasa de la mitolog\u00eda a la revelaci\u00f3n (\u201cfilosof\u00eda de la revelaci\u00f3n\u201d). Es tambi\u00e9n uno de los primeros pensadores en profundizar en el papel de la \u201cvoluntad\u201d como categor\u00eda de comprensi\u00f3n antropol\u00f3gica y metaf\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo&nbsp;idealista&nbsp;alem\u00e1n, nacido en Leonberg, (W\u00fcrttemberg). A los quince a\u00f1os, ingresa en el seminario teol\u00f3gico de Tubinga, donde tiene como compa\u00f1eros a <strong>Hegel y H\u00f6lderlin<\/strong>, y donde da muestras de su talento haciendo acopio de formaci\u00f3n intelectual. En 1795, deja Tubinga y trabaja como ense\u00f1ante privado, en Leipzig, donde estudia <strong>matem\u00e1ticas <\/strong>y ciencias naturales, y en Dresde. A esta \u00e9poca pertenecen sus primeras obras juveniles, como&nbsp;<em>Sobre la posibilidad de una filosof\u00eda en general<\/em>,&nbsp;<em>El \u00abyo\u00bb como principio de la filosof\u00eda&nbsp;<\/em>(ambas de 1795), donde <strong>sigue el pensamiento de&nbsp;Fichte<\/strong>, e&nbsp;<em>Ideas para una filosof\u00eda de la naturaleza<\/em>&nbsp;(1797), en la que comienza a aparecer su propio pensamiento y con la que inicia una etapa de <strong>inter\u00e9s sobre la naturaleza.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Asiste luego a los cursos de&nbsp;Fichte, en Jena y, en 1798, es nombrado profesor ayudante suyo y, al a\u00f1o siguiente, a los 24 a\u00f1os de edad, cuando Fichte abandona la universidad por la&nbsp;<strong>controversia sobre el ate\u00edsmo<\/strong>&nbsp;(<em>Atheismusstreit<\/em>), le sucede en la c\u00e1tedra de filosof\u00eda (1799). <\/p>\n\n\n\n<p>Pronto aparece la obra fundamental que le da fama, sobre todo entre los&nbsp;rom\u00e1nticos,&nbsp;<em>Sistema del&nbsp;<\/em>idealismo<em>&nbsp;trascendental<\/em>&nbsp;(1800), obra en la que, abandonando el inter\u00e9s por la filosof\u00eda de la naturaleza, se ocupa de la filosof\u00eda trascendental. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta etapa dura poco, puesto que en las obras que van de 1801 a 1804 expone su&nbsp;filosof\u00eda de la identidad:&nbsp;<em>Exposici\u00f3n de mi sistema de filosof\u00eda&nbsp;<\/em>(1801), la obra fundamental de este per\u00edodo, el di\u00e1logo&nbsp;<em>Bruno o el principio divino y natural de las cosas<\/em>&nbsp;(1802) y&nbsp;<em>Lecciones sobre el m\u00e9todo del estudio acad\u00e9mico<\/em>&nbsp;(1803). <\/p>\n\n\n\n<p>En Jena entra en el <strong>c\u00edrculo de los rom\u00e1nticos<\/strong> y se casa con la esposa de&nbsp;A.G. Schlegel, uno de sus principales promotores; en 1803 deja Jena y acepta la c\u00e1tedra de W\u00fcrzburgo, donde publica&nbsp;<em>Filosof\u00eda y religi\u00f3n&nbsp;<\/em>(1804), para trasladarse m\u00e1s tarde a Munich (1806), en calidad de miembro de la Academia de ciencias; en esta ciudad publica&nbsp;<em>Indagaciones sobre la esencia de la libertad humana&nbsp;<\/em>(1809), obra con claras influencias del m\u00edstico alem\u00e1n,&nbsp;J. B\u00f6hme, la m\u00e1s significativa de este per\u00edodo, que se caracteriza por el <strong>abandono del&nbsp;idealismo&nbsp;abstracto<\/strong> y el comienzo de una <strong>fase teos\u00f3fica y rom\u00e1ntica<\/strong>, marcada por el inter\u00e9s por los <strong>problemas humanos del mal, la culpa y la libertad,<\/strong> probablemente <strong>fruto de su mala situaci\u00f3n personal<\/strong>: en 1807, Hegel critica su filosof\u00eda de la identidad en su&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edrit<\/em>u, y en 1809 muere su mujer. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta obra sobre la libertad humana es la \u00faltima de sus obras mayores; proyecta una&nbsp;filosof\u00eda de la historia,&nbsp;<em>Filosof\u00eda de las edades del mundo<\/em>,que en el \u00faltimo momento retira de la publicaci\u00f3n. A partir de&nbsp;<em>Sobre la esencia de la libertad humana<\/em>, se abre un largo per\u00edodo de la vida de Schelling (45 a\u00f1os) en que su \u00fanico \u00e9xito p\u00fablico es la <strong>invitaci\u00f3n hecha por el rey Federico IV de Prusia<\/strong> en 1841, para que ocupe en Berl\u00edn la c\u00e1tedra que diez a\u00f1os antes hab\u00eda dejado&nbsp;Hegel, a fin de combatir la \u00abmala semilla\u00bb plantada por el fil\u00f3sofo del idealismo absoluto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Schelli3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/9\/93\/Schelli3.gif\/180px-Schelli3.gif\" alt=\"Schelli3.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El \u00e9xito inicial de sus clases sobre&nbsp;filosof\u00eda de la religi\u00f3n, a las que asistieron personajes que llegaron a ser famosos, como&nbsp;Trendelenburg, Burkhardt,&nbsp;Bakunin,&nbsp;Engels&nbsp;y&nbsp;Kierkegaard, y que se publicaron p\u00f3stumamente como&nbsp;<em>Filosof\u00eda de la mitolog\u00eda y de la revelaci\u00f3n<\/em>, declina r\u00e1pidamente y, en 1844, abandona la ense\u00f1anza. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya s\u00f3lo se dedica a su vida familiar, que transcurre entre Berl\u00edn y Munich. Muere en el balneario de Bad Ragaz, en Suiza, a los 79 a\u00f1os de edad. En su momento, fue considerado el mayor pensador de Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanta diversidad de per\u00edodos filos\u00f3ficos le han valido a Schelling los apelativos de \u00ab<strong>fil\u00f3sofo de las mil caras<\/strong>\u00bb; otros, pese a ello, ven una subyacente continuidad de pensamiento, que reducen a dos per\u00edodos fundamentales, la&nbsp;filosof\u00eda de la identidad&nbsp;y la filosof\u00eda positiva, que polarizan todos los restantes. <\/p>\n\n\n\n<p>A un per\u00edodo inicial fichteano (1795-1796), sigue el desarrollo de la&nbsp;filosof\u00eda de la naturaleza&nbsp;(1797-1799) y del&nbsp;idealismo trascendental&nbsp;(1800) y la culminaci\u00f3n de la fase m\u00e1s representativa: la filosof\u00eda de la identidad (1801-1804). <\/p>\n\n\n\n<p>El segundo per\u00edodo fundamental, que supone una ruptura con el anterior, se inicia con la fase preparatoria de la filosof\u00eda&nbsp;teos\u00f3fica&nbsp;y la filosof\u00eda de la libertad (1804-1811), y se completa con la filosof\u00eda positiva y la filosof\u00eda de la religi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>La primera fase representa el avance progresivo de un idealismo&nbsp;pante\u00edsta, y la segunda el predominio de lo real sobre el pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Schelli4.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/a\/a8\/Schelli4.gif\/180px-Schelli4.gif\" alt=\"Schelli4.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Schelling cree que en <strong>la filosof\u00eda de Fichte no se integra suficientemente la&nbsp;dualidad de&nbsp;sujeto y objeto, o de yo<\/strong> y mundo, que es el tema de que se ocupa todo el idealismo alem\u00e1n: \u00bfexiste un mundo adem\u00e1s del yo? Fichte subraya la&nbsp;subjetividad, el yo absoluto; Schelling que le sigue inicialmente, lo completa desarrollando una filosof\u00eda de la \u00abobjetividad\u00bb, que se trasforma en&nbsp;filosof\u00eda de la naturaleza, donde lo objetivo domina sobre lo subjetivo. <\/p>\n\n\n\n<p>Completa esta visi\u00f3n con la perspectiva complementaria, la filosof\u00eda trascendental, donde los subjetivo domina sobre lo objetivo; la fusi\u00f3n comprensiva de&nbsp;naturaleza&nbsp;y&nbsp;esp\u00edritu, o yo creador, la identidad entre uno y otro, la ve realizada en la creaci\u00f3n est\u00e9tica: el&nbsp;arte&nbsp;es, a la vez, naturaleza y libertad,&nbsp;esp\u00edritu subjetivo&nbsp;y objetivo, y la intuici\u00f3n est\u00e9tica es la m\u00e1s objetiva. <\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;filosof\u00eda de la identidad, de profunda influencia spinoziana, donde lo objetivo y lo subjetivo no son sino caras de la misma realidad, hace de lo&nbsp;absoluto&nbsp;la expresi\u00f3n de la realidad: el absoluto es&nbsp;<em>raz\u00f3n<\/em>; en ella se cumple perfectamente el&nbsp;principio de identidad, A=A.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n es la realidad y el universo todo, una y todo (<em>en kai pan&nbsp;<\/em>) identidad absoluta consigo misma. La diferencia surge porque la raz\u00f3n se escinde en&nbsp;<em>sujeto<\/em>&nbsp;que conoce y&nbsp;<em>objeto<\/em>&nbsp;conocido, o en&nbsp;<em>esp\u00edritu<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>naturaleza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La ruptura con este primer per\u00edodo global de la filosof\u00eda de Schelling se produce con ocasi\u00f3n de experimentar que el absoluto de su filosof\u00eda no encaja con las exigencias de la religi\u00f3n pr\u00e1ctica. Por esta \u00e9poca, adem\u00e1s, sucesos vitales de importancia (los ataques de&nbsp;Hegel, contactos con el&nbsp;romanticismo, la muerte de su esposa, lecturas de m\u00edsticos alemanes) le orientan hacia la filosof\u00eda de la religi\u00f3n (<em>Filosof\u00eda y religi\u00f3n, Investigaciones sobre la esencia de la libertad humana<\/em>). <\/p>\n\n\n\n<p>Son temas ahora de su filosof\u00eda lo finito, la&nbsp;libertad, el&nbsp;mal, la existencia de&nbsp;Dios, la&nbsp;historia, el sentido de los&nbsp;mitos&nbsp;y hasta la importancia de la&nbsp;experiencia. Su \u00faltima filosof\u00eda, que llama \u00abfilosof\u00eda positiva\u00bb, se ocupa de lo real, de&nbsp;<em>lo que&nbsp;<\/em>existe -de la&nbsp;existencia-, en oposici\u00f3n al enfoque de la \u00abfilosof\u00eda negativa\u00bb, que se ocupa de la&nbsp;posibilidad, de&nbsp;<em>qu\u00e9<\/em>&nbsp;es lo existente, esto es, la&nbsp;esencia, pero se desarrolla como una&nbsp;filosof\u00eda de la religi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n \u00faltima de lo existente exige la existencia de un absoluto personal y libre, entendido ahora como&nbsp;Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>La insistencia de la \u00faltima filosof\u00eda de Schelling sobre el sentido de lo existente lo aproxima a las doctrinas contempor\u00e1neas del&nbsp;existencialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Su idealismo estaba centrado en mostrar la identidad del sujeto y el objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Schelling la libertad humana es la uni\u00f3n de la necesidad y de la libertad, de aqu\u00ed llega a la concepci\u00f3n del estado como una condici\u00f3n necesaria para una realizaci\u00f3n en armon\u00eda de una pluralidad de individuos para que el Estado garantice y proteja las leyes y los derechos. Todos los Estados deber\u00edan formar una federaci\u00f3n &nbsp;de Estados o lo que \u00e9l define un Estado de Estados, el camino a esta concepci\u00f3n ideal deber\u00eda realizarse dentro de la Historia como una revelaci\u00f3n que progresa con el propio curso de la historia puesto que lo absoluto es la identidad entre lo ideal y lo real, historia que tiene que ir dirigida a crear un orden moral perfecto en el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Schelling culmin\u00f3 su sistema de idealismo trascendental buscando la intuici\u00f3n que brinda la uni\u00f3n entre lo inconsciente como naturaleza y la consciente subjetividad de esa intuici\u00f3n que la encuentra en la intuici\u00f3n est\u00e9tica concebida como uni\u00f3n de lo consciente y lo inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p><em><u>Desde el punto de vista del Arte, cuando un artista crea una obra de arte trabaja conscientemente pero tambi\u00e9n de una manera inconsciente ya que tiene una fuerza interior que lo domina y es lo que transmite en su producci\u00f3n y en su obra de arte que supera al propio artista.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><u>Tambi\u00e9n cuando se contempla una obra de arte se siente una satisfacci\u00f3n infinita, pues se trata de la uni\u00f3n de lo consciente y lo inconsciente.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><u>Si alguien considera que una obra de arte es perfecta, es la m\u00e1xima objetivaci\u00f3n de la inteligencia para ella misma porque es la identidad entre lo real y lo ideal, lo objetivo y lo subjetivo.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><u>Al final de todo su sistema el idealismo de Schelling dio importancia al arte frente a la moral.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), tal vez, junto con Kant, uno de los m\u00e1s relevantes referentes de la Filosof\u00eda de la Modernidad aunque s\u00f3lo sea por n\u00famero de referencias a sus obras y horas acumuladas en el estudio de ambos autores. Con \u00e9l la Filosof\u00eda alemana se conierte en el faro de la filosof\u00eda europea del siglo XIX, tanto por sus propuestas de comprensi\u00f3n de la realidad, como de filosof\u00eda pol\u00edtica y del arte.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HEGEL. IDEALISMO ALEM\u00c1N.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hegel, fil\u00f3sofo alem\u00e1n, crea un sistema que puede considerarse la culminaci\u00f3n del idealismo postkantiano. Intenta llegar a una comprensi\u00f3n de la realidad total identific\u00e1ndola con el absoluto (\u00abIdea\u00bb), del cual la naturaleza y el esp\u00edritu no son sino dos formas sucesivas. La Idea absoluta se desarrolla a s\u00ed misma por el triple proceso dial\u00e9ctico de tesis, ant\u00edtesis, s\u00edntesis. Pasa por tres grados: en una relaci\u00f3n consigo misma (\u00abesp\u00edritu subjetivo\u00bb), en forma de la realidad del mundo producido por ella (\u00abesp\u00edritu objetivo\u00bb) y en forma de la unidad en s\u00ed y por s\u00ed (\u00abesp\u00edritu absoluto\u00bb). En el sistema hegeliano no cabe ni dios trascendente, ni persona humana independiente. Hegel influy\u00f3 mucho en el pensamiento moderno, sobre todo, en la filosof\u00eda del Estado, de la sociedad y de la historia, y en el materialismo dial\u00e9ctico de Marx.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en Stuttgart y, en 1788, se matricul\u00f3 en el seminario teol\u00f3gico de Tubinga, donde permaneci\u00f3 cinco a\u00f1os y tuvo como compa\u00f1eros a H\u00f6lderlin y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schelling,_Friedrich_Wilhelm_Joseph_von\">Schelling<\/a>, con quienes celebr\u00f3 la llegada de la Revoluci\u00f3n Francesa plantando el \u00e1rbol de la libertad; junto con su amistad desplegaron un gran entusiasmo por las ideas ilustradas, los cl\u00e1sicos griegos y la belleza de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica y las lecturas filos\u00f3ficas, sobre todo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Rousseau,_Jean-Jacques\">Rousseau<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Kant,_Immanuel\">Kant<\/a>. Acabados sus estudios, deja la carrera eclesi\u00e1stica y se dedica, igual que sus predecesores&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fichte,_Johann_Gottlieb\">Fichte<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schelling,_Friedrich_Wilhelm_Joseph_von\">Schelling<\/a>, al oficio de preceptor en Berna y Francfort. Simult\u00e1neamente estudia historia y econom\u00eda, sin abandonar la teolog\u00eda, que ahora mira cr\u00edticamente. De esta \u00e9poca, que algunos llaman per\u00edodo m\u00edstico-pante\u00edsta, datan sus primeros escritos, publicados en 1907 (por H. Nohl), conocidos como<em>&nbsp;Escritos teol\u00f3gicos juveniles<\/em>. En 1801, ingresa en la universidad de Jena, llamado por Schelling; su habilitaci\u00f3n como profesor lleva por t\u00edtulo&nbsp;<em>Dissertatio philosophica de orbitis planetarum&nbsp;<\/em>[Disertaci\u00f3n filos\u00f3fica sobre los orbes planetarios]. En esta defensa de la filosof\u00eda, se permite el desliz&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Aprior%C3%ADstico\">aprior\u00edstico<\/a>&nbsp;de declarar espacio vac\u00edo de planetas la regi\u00f3n que media entre Marte y J\u00fapiter; casi simult\u00e1neamente se descubr\u00eda la existencia de Ceres y m\u00e1s tarde la de otros asteroides. Por las mismas fechas publica&nbsp;<em>Sobre las diferencias entre los sistemas filos\u00f3ficos de Fichte y Schelling<\/em>, obra en la que defiende la originalidad filos\u00f3fica de Schelling. Junto con \u00e9ste publica la revista \u00abKritisches Journal der Philosophie\u00bb[Diario cr\u00edtico de filosof\u00eda], en la que aparecen diversos escritos menores (<em>Sobre la esencia de la cr\u00edtica filos\u00f3fica; De qu\u00e9 manera el sentido com\u00fan comprende la filosof\u00eda; Relaci\u00f3n del escepticismo con la filosof\u00eda; Fe y saber; Sobre las maneras de tratar cient\u00edficamente del derecho natural<\/em>). En 1802, expone su primera filosof\u00eda de la historia en&nbsp;<em>El sistema de la moralidad social<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel13.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/2\/29\/Hegel13.gif\/180px-Hegel13.gif\" alt=\"Hegel13.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel13.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Su primera gran obra,&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em>,aparece en 1807; la acaba, seg\u00fan cuenta \u00e9l mismo, la noche anterior a la batalla de Jena. Devastada la ciudad por las tropas napole\u00f3nicas, Hegel se traslada a Bamberg, donde trabaja como redactor en un peri\u00f3dico; luego es nombrado director y profesor del liceo de Nuremberg, y all\u00ed ense\u00f1a filosof\u00eda, griego, literatura y matem\u00e1ticas y se casa en 1811 con Mar\u00eda von Tucher; de esta uni\u00f3n, que al parecer fue feliz, nacen dos hijos, Karl e Immanuel. En Nuremberg publica&nbsp;<em>Ciencia de la l\u00f3gica&nbsp;<\/em>(1812-1816), y su fama crece hasta ser llamado a la universidad de Heidelberg, donde publica&nbsp;<em>Enciclopedia de las ciencias filos\u00f3ficas en compendio<\/em>&nbsp;(1817, aunque la edici\u00f3n que se cita normalmente es de 1830). Finalmente, el bar\u00f3n von Altestein, ministro de cultura, le nombra en 1817 profesor de la universidad de Berl\u00edn, en cuya c\u00e1tedra alcanza la mayor celebridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus clases gozaban de una numerosa asistencia (hasta 200 alumnos, m\u00e1s altos funcionarios de los ministerios que ve\u00edan en \u00e9l la filosof\u00eda oficial de Prusia). En Berl\u00edn publica su \u00faltima obra importante:<em>&nbsp;Principios fundamentales de la filosof\u00eda del derecho&nbsp;<\/em>(1921). Aparte de las cuatro obras principales mencionadas y art\u00edculos y op\u00fasculos menores, el resto de obras de Hegel, sobre todos los cursos de lecciones, que preparaba minuciosamente, fue publicado, tras su muerte, por amigos y disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue famoso y c\u00e9lebre hasta su muerte, ocurrida el 14 de noviembre de 1831, por causa de una epidemia de c\u00f3lera; se le enterr\u00f3 junto a&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fichte,_Johann_Gottlieb\">Fichte<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La filosof\u00eda de Hegel<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel1.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/7\/7c\/Hegel1.gif\/180px-Hegel1.gif\" alt=\"Hegel1.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel1.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda de Hegel recibe el nombre de \u00abidealismo absoluto\u00bb y se caracteriza por ser una reflexi\u00f3n sobre la realidad globalmente considerada, a la que da el nombre de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Absoluto\">absoluto<\/a>, entendida como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Idea\">idea<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Naturaleza\">naturaleza<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu\">esp\u00edritu<\/a>, que se desarrolla en el tiempo en un proceso que denomina \u00abdial\u00e9ctico\u00bb. De la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dial%C3%A9ctica\">dial\u00e9ctica<\/a>&nbsp;debe decirse que describe tanto el modo de pensar como el de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ser\">ser<\/a>, porque, para Hegel, no existe el ser por un lado y el pensar por otro:&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Concepto\">concepto<\/a>&nbsp;y realidad son lo mismo. Esta afirmaci\u00f3n, ya hecha por&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Parm%C3%A9nides_de_Elea\">Parm\u00e9nides<\/a>, s\u00f3lo cobra sentido en la perspectiva del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Idealismo_absoluto\">idealismo absoluto<\/a>: el que parte del supuesto de que s\u00f3lo el \u00abtodo\u00bb, o la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Totalidad\">totalidad<\/a>, tiene sentido y que esta totalidad no es sino dial\u00e9ctica, a saber, en cuanto se la concibe que es y no es al mismo tiempo, porque le es consustancial estar en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Devenir\">devenir<\/a>&nbsp;y existir como proceso, de modo que s\u00f3lo es verdaderamente al final, o considerada como resultado. Ninguna de las palabras clave de la filosof\u00eda de Hegel (el todo, lo absoluto, lo real, el devenir, el sujeto, el esp\u00edritu, el sistema y otras) puede entenderse sino en proceso dial\u00e9ctico: lo que en principio es, o significa, no es ni significa verdaderamente m\u00e1s que si se transforma en otra cosa que no es, o si no deviene otra idea u otra cosa; es decir, si no es&nbsp;<em>mediado<\/em>. Lo inmediato no es m\u00e1s que&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Universal\">universal<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Abstracto\">abstracto<\/a>, indeterminado y est\u00e1tico (si es captado por el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Entendimiento\">entendimiento<\/a>), o un objeto individual y particular, racionalmente opaco y, en cierto modo, inerte (si es captado por la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sensibilidad\">sensibilidad<\/a>); la realidad s\u00f3lo puede expresarse mediante un pensamiento que comprenda el aut\u00e9ntico devenir de lo real, en su movimiento y vida, y abarque la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Contradicci%C3%B3n\">contradicci\u00f3n<\/a>&nbsp;que posee todo lo vivo; este pensamiento comprensivo es la reflexi\u00f3n mediada, que percibe lo que es, no como un concepto vac\u00edo, sino como determinado por lo que no es, puesto en relaci\u00f3n con el todo. No hay pensamiento verdadero que no sea dial\u00e9ctico, esto es, que no asuma y resuelva (niegue y conserve) las contradicciones que piensa. En esta dial\u00e9ctica de la identidad y diferencia se funda todo el sistema de Hegel.<\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda de Hegel se desarrolla con plena coherencia desde el momento en que se admite que \u00ablo verdadero es el todo\u00bb y que el todo, lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Absoluto\">absoluto<\/a>, es resultado, esto es, devenir. A esa primera afirmaci\u00f3n se a\u00f1ade otra igualmente fundamental: el todo o lo absoluto no puede ser sino&nbsp;<em>sujeto<\/em>, esto es,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sustancia\">sustancia<\/a>&nbsp;espiritual, porque lo que existe en devenir es idea orientada hacia un fin y esto es ya&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Conciencia\">conciencia<\/a>&nbsp;o una forma de conciencia, tanto m\u00e1s que el resultado, el fin, no es sino el comienzo que vuelve sobre s\u00ed mismo, y lo que vuelve sobre s\u00ed mismo es&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu\">esp\u00edritu<\/a>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel,_G.W.F.:_el_todo,_lo_absoluto,_lo_real,_el_devenir,_el_sujeto,_el_esp%C3%ADritu,_el_sistema\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma forma no hay saber o filosof\u00eda si no es&nbsp;<em>mediada:&nbsp;<\/em>el esp\u00edritu que existe en desarrollo no se conoce (a s\u00ed mismo) sino en desarrollo, en proceso dial\u00e9ctico. Por eso el c\u00edrculo y no la l\u00ednea expresa el proceder de la dial\u00e9ctica (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel:_m%C3%A9todo_y_c%C3%ADrculo\">ver cita<\/a>); lo absoluto, sea realidad,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ser\">ser<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Vida\">vida<\/a>, idea o pensamiento, no lo representa adecuadamente la recta infinita que se pierde en su vaguedad de lo indefinido, sino el c\u00edrculo que se cierra sobre s\u00ed mismo, no en el mismo punto del comienzo, sino en el punto de mira m\u00e1s elevado, al que lleva la conciencia de saber lo que se ha sido o se ha conocido (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel,_G.W.F.:_visi%C3%B3n_de_conjunto\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Hegel expone su sistema fundamentalmente en la&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu&nbsp;<\/em>y en la&nbsp;<em>Ciencia de la l\u00f3gica<\/em>, as\u00ed como, m\u00e1s esquem\u00e1ticamente, en la&nbsp;<em>Enciclopedia de las ciencias filos\u00f3ficas<\/em>&nbsp;(cuya primera parte coincide con una L\u00f3gica resumida), siguiendo caminos inversos y complementarios. La&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, que describe el devenir de la conciencia desde el conocimiento sensible hasta el conocimiento absoluto (la filosof\u00eda), representa la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Teor%C3%ADa_del_conocimiento\">teor\u00eda del conocimiento<\/a>&nbsp;y el camino ascendente hasta lo absoluto; la&nbsp;<em>L\u00f3gica<\/em>, en cambio, que describe el devenir de lo absoluto como idea, representa la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Metaf%C3%ADsica\">metaf\u00edsica<\/a>, o la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ontolog%C3%ADa\">ontolog\u00eda<\/a>, de Hegel que, completada con los desarrollos de la&nbsp;<em>Enciclopedia<\/em>, supone el sistema completo del saber: a)&nbsp;<em>l\u00f3gica<\/em>, o ciencia de la idea en s\u00ed;&nbsp;<em>filosof\u00eda de la naturaleza<\/em>, o ciencia de la idea fuera de s\u00ed; y&nbsp;<em>filosof\u00eda del esp\u00edritu<\/em>, o ciencia de la idea que vuelve a s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:HEG.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/f\/f3\/HEG.gif\" alt=\"HEG.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La fenomenolog\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>El absoluto es superaci\u00f3n de la distinci\u00f3n entre sujeto y objeto, no s\u00f3lo en la perspectiva cl\u00e1sica, sino en la del mismo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Idealismo\">idealismo<\/a>&nbsp;alem\u00e1n; a medida que existe un sujeto existe tambi\u00e9n el objeto y a la inversa, lo cual significa que todo conocimiento es autoconocimiento. Las etapas de este autoconocimiento las describe la&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, historia del alma que deviene esp\u00edritu; mostr\u00e1ndolas, muestra tambi\u00e9n c\u00f3mo se constituye el absoluto real, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu\">esp\u00edritu<\/a>. El conocimiento y la autoconciencia, que todo es uno, surge con la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Certeza\">certeza<\/a>&nbsp;sensible, como conocimiento o&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Conciencia\">conciencia<\/a>&nbsp;inmediatos: \u00abyo, \u00e9ste, conoce esta cosa, aqu\u00ed y ahora\u00bb. Este conocimiento lo es s\u00f3lo en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Apariencia\">apariencia<\/a>&nbsp;y la certeza que aporta no es m\u00e1s que falsa certeza; su sino es convertirse en su contrario. El [entendimiento|entendimiento]], no obstante, logra unificar lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sensible\">sensible<\/a>, capaz como es de hallar lo que de sustancial y permanente hay en la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Percepci%C3%B3n\">percepci\u00f3n<\/a>. Del reconocimiento de esta capacidad de organizar objetos nace la conciencia como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autoconciencia\">autoconciencia<\/a>&nbsp;y aparece la subjetividad. Este sujeto percibe que la \u00ab<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/No%C3%BAmenon\">cosa en s\u00ed<\/a>\u00bb y el conocimiento no son dos cosas distintas, sino que se vuelve consciente de que no hay objeto alguno no configurado por el pensamiento y no hay pensamiento que no est\u00e9 inmerso en el objeto (en la naturaleza y en la historia), y de que no hay certeza alguna de nada que no est\u00e9 mediado por la reflexi\u00f3n. Con la presencia del sujeto surge tambi\u00e9n el deseo; conocer es&nbsp;<em>desear<\/em>: conocer el objeto para poseerlo y, posey\u00e9ndolo, confirmarse como sujeto y como autoconciencia. S\u00f3lo otra conciencia, y no un mero objeto, puede satisfacer este deseo de conocerse como sujeto: s\u00f3lo se es autoconciencia si se es reconocida como tal por otra conciencia (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel:_autoconcia_y_satisfacci%C3%B3n\">ver cita<\/a>); con lo que deja de ser sujeto para convertirse en objeto, o mejor, s\u00f3lo en esta negaci\u00f3n de s\u00ed misma es (mediada por otra) verdadera autoconciencia. La dial\u00e9ctica de \u00abse\u00f1or\u00edo y servidumbre\u00bb, o \u00abdel se\u00f1or y el siervo\u00bb, pone de relieve la naturaleza social del yo y aun la naturaleza social del conocimiento: s\u00f3lo en el otro est\u00e1 la verdad de uno mismo, como s\u00f3lo en el esclavo est\u00e1 la verdad del se\u00f1or, y de la misma manera que el siervo se libera tomando conciencia de la necesidad que de \u00e9l tiene su se\u00f1or, as\u00ed tambi\u00e9n se libera el yo por el pensamiento o por el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Concepto\">concepto<\/a>, porque s\u00f3lo as\u00ed deja de estar sometido a lo que es otro (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel:_cita_sobre_yo_soy_libre\">ver cita<\/a>). As\u00ed llega la conciencia -no sin antes pasar, como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Conciencia_desventurada\">conciencia desventurada<\/a>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Cita_Hegel_2\">ver cita<\/a>), por el trance de no saber superar la contradicci\u00f3n de las dos conciencias- a convertirse en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Raz%C3%B3n\">raz\u00f3n<\/a>. La raz\u00f3n es la conciencia que se reconcilia consigo misma, alcanzando as\u00ed el convencimiento de que ella es la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Real\">realidad<\/a>&nbsp;y, con esto, la certeza, encontrando su propio lugar en el mundo (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel:_autoconcia_y_raz%C3%B3n\">ver cita<\/a>). A la raz\u00f3n incumbe no s\u00f3lo expresar la realidad a trav\u00e9s del pensamiento sino tambi\u00e9n hacer que la realidad devenga pensamiento, o realidad objetiva. Deja de ser&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu_subjetivo\">esp\u00edritu subjetivo<\/a>&nbsp;para convertirse en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu_objetivo\">esp\u00edritu objetivo<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La l\u00f3gica hegeliana<\/h3>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda de la l\u00f3gica hegeliana lleva por otro camino al mismo punto. La l\u00f3gica es doctrina de la idea y su objeto no es sino el pensamiento puro; pero pensar y ser son, para Hegel, lo mismo. Las sucesivas determinaciones dial\u00e9cticas de la idea llevar\u00e1n hacia la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Naturaleza\">naturaleza<\/a>, idea exteriorizada y, luego, hacia el esp\u00edritu, idea que vuelve hacia s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Las categor\u00edas hegelianas del pensamiento, de las que depende el desarrollo de la idea, no son como las kantianas meras condiciones&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/A_priori\"><em>a priori<\/em><\/a>&nbsp;del conocer, o simplemente constitutivas del objeto conocido; son creadoras del ser de la idea y, por lo mismo, de la realidad. Tambi\u00e9n aqu\u00ed lo primero e inmediato, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ser\">ser<\/a>, no constituye la verdadera realidad; la realidad s\u00f3lo lo es si es mediada, pensada, reflexionada. El ser, sin m\u00e1s, es la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Nada\">nada<\/a>, y lo primero que se aprecia positivamente en el ser es su&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Devenir\">devenir<\/a>; ser es ser algo (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cualidad\">cualidad<\/a><em>,&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cantidad\">cantidady<\/a><em>&nbsp;medida<\/em>), y se es algo estando determinado, no siendo lo dem\u00e1s (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Omnis_determinatio_negatio_est\"><em>omnis determinatio est negatio<\/em><\/a>); es la finitud y el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cambio,_movimiento\">cambio<\/a>, que es una forma de relacionar todo con todo. El \u00absoporte\u00bb de todas estas apariencias finitas y mutuamente cambiantes de las cosas es la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esencia\">esencia<\/a><em>:&nbsp;<\/em>la define como unidad de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Identidad\">identidad<\/a>&nbsp;y diferencia, fundamento (de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Existencia\">existencia<\/a>) o raz\u00f3n de ser. Y como verdadera&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Apariencia\">apariencia<\/a>, o&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fen%C3%B3meno\">fen\u00f3meno<\/a>&nbsp;y, puesto que no hay diferencia alguna entre lo externo y lo interno, porque es todo lo que hay, realidad efectiva. \u00abEfectivo\u00bb es lo que act\u00faa; la esencia se manifiesta en la actuaci\u00f3n, igual como se es lo que se hace. Las cosas act\u00faan a trav\u00e9s de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Causalidad\">causalidad<\/a>&nbsp;y de la acci\u00f3n rec\u00edproca. En algunas de las realidades la causalidad y la acci\u00f3n rec\u00edproca son libres: son los sujetos, la subjetividad. En ellos, las cosas son&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Concepto\">conceptos<\/a>, no s\u00f3lo susceptibles de ser considerados&nbsp;<em>subjetivamente<\/em>, como pura actividad del entendimiento, como conceptos universales, particulares e individuales,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Juicio\">juicios<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Razonamiento\">razonamientos<\/a>, sino tambi\u00e9n&nbsp;<em>objetivamente&nbsp;<\/em>como mecanismo, quimismo y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Teleolog%C3%ADa\">teleolog\u00eda<\/a>: determinaciones que la ciencia hace de los fen\u00f3menos del mundo para identificarlo con nuestros conceptos y sentirlo familiar. La&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Teleolog%C3%ADa\">teleolog\u00eda<\/a>, la finalidad objetiva, hace presente -por fin- a la idea. \u00abIdea\u00bb es, en principio, la puesta en pr\u00e1ctica de la posibilidad de las&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esencia\">esencias<\/a>&nbsp;que deben concebirse como existentes (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel:_idea_proceso\">ver cita<\/a>). Porque es toda la realidad, es tambi\u00e9n el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Absoluto\">absoluto<\/a>, aunque en proceso, y su fin es convertirse en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ser\">ser<\/a>, esto es, en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Naturaleza\">naturaleza<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Filosof\u00eda de la naturaleza<\/h3>\n\n\n\n<p>La \u00abnaturaleza\u00bb son las cosas y, para Hegel, la naturaleza es, igual que para Schelling, algo as\u00ed como la \u00abIdea petrificada\u00bb; en realidad, su ant\u00edtesis y negaci\u00f3n: en la naturaleza se&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Alienaci%C3%B3n\">aliena<\/a>&nbsp;y exterioriza la Idea. Los tres momentos dial\u00e9cticos de esta exteriorizaci\u00f3n son el mundo mec\u00e1nico, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Mundo\">mundo<\/a>&nbsp;f\u00edsico y el mundo org\u00e1nico. Caracter\u00edsticas del primero son el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Espacio\">espacio<\/a>, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Tiempo\">tiempo<\/a>&nbsp;y el movimiento; caracter\u00edsticas del mundo de la f\u00edsica, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materia\">materia<\/a>&nbsp;y de las cosas individualizadas, que, a trav\u00e9s de los procesos qu\u00edmicos interact\u00faan mutuamente, siendo la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Vida\">vida<\/a>&nbsp;resultado de estos procesos. En el mundo org\u00e1nico la vida aparece en forma meramente objetivada en los organismo vegetales, mientras que en los organismos animales aparece en forma de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Subjetividad\">subjetividad<\/a>. El sentido de la naturaleza radica, precisamente, en que hace posible la aparici\u00f3n de la conciencia y el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Pensamiento\">pensamiento<\/a>&nbsp;y, con ellos, la superaci\u00f3n del reino de la necesidad por el de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Libertad\">libertad<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Filosof\u00eda del esp\u00edritu<\/h3>\n\n\n\n<p>A diferencia de la filosof\u00eda de la naturaleza -la parte menos consistente y menos desarrollada de la filosof\u00eda de Hegel-, la filosof\u00eda del esp\u00edritu constituye la parte m\u00e1s acabada del sistema hegeliano y la noci\u00f3n de \u00ab<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu\">esp\u00edritu<\/a>\u00bb, la noci\u00f3n capital del sistema. Su desarrollo constituye la tercera parte de la&nbsp;<em>Enciclopedia<\/em>, que reformula, por lo menos parcialmente, lo expuesto en la&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda<\/em>. El esp\u00edritu en general es la tercera forma de la idea, tras la forma pensamiento (propia de la L\u00f3gica) y la forma de naturaleza f\u00edsica (propia de la filosof\u00eda de la naturaleza); su definici\u00f3n corresponde a la conciencia que se tiene a s\u00ed misma por objeto (la autoconciencia) y es la forma plena del absoluto: lo describe, en el pr\u00f3logo de la&nbsp;<em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, como&nbsp;<em>lo que es verdaderamente real, lo verdadero, el todo&nbsp;<\/em>y que<em>&nbsp;se expresa como sujeto&nbsp;<\/em>(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel,_G.W.F.:_el_todo,_lo_absoluto,_lo_real,_el_devenir,_el_sujeto,_el_esp%C3%ADritu,_el_sistema\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de esp\u00edritu la extrae Hegel del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Yo\">yo<\/a>&nbsp;kantiano, entendido como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Apercepci%C3%B3n\">apercepci\u00f3n<\/a>&nbsp;trascendental (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Kant_el_%C2%AByo_pienso%C2%BB\">ver texto<\/a>) y de la doctrina del yo creador de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fichte,_Johann_Gottlieb\">Fichte<\/a>; no le faltan, por otro lado, ra\u00edces teol\u00f3gicas al concepto, que Hegel cree usado por primera vez con plenitud de sentido dentro del cristianismo en su referencia al Esp\u00edritu -\u00abS\u00f3lo en el cristianismo se revela Dios como Esp\u00edritu\u00bb (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Cita_Hegel_5\">ver cita<\/a>)- y el romanticismo alem\u00e1n y su divinizaci\u00f3n de la naturaleza (con clara influencia de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Spinoza,_Baruch_de\">Spinoza<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel10.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/4\/4f\/Hegel10.gif\/180px-Hegel10.gif\" alt=\"Hegel10.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel10.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n el esp\u00edritu se manifiesta en forma dial\u00e9ctica: el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu_subjetivo\"><em>esp\u00edritu subjetivo<\/em><\/a>&nbsp;es el sujeto individual consciente de s\u00ed mismo, esto es, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Hombre\">hombre<\/a>; el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu_objetivo\"><em>esp\u00edritu objetivo<\/em><\/a>&nbsp;son las obras propias del esp\u00edritu subjetivo, y el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu_absoluto\"><em>esp\u00edritu absoluto<\/em><\/a>, el conocimiento pleno que el esp\u00edritu tiene de s\u00ed mismo, a trav\u00e9s del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Arte,_artes\">arte<\/a>, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Religi%C3%B3n,_filosof%C3%ADa_de_la\">religi\u00f3n<\/a>&nbsp;y la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Filosof%C3%ADa\">filosof\u00eda<\/a>. El esp\u00edritu subjetivo ha de ser, sucesivamente, alma, conciencia y esp\u00edritu, y su conocimiento es, correlativamente,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Antropolog%C3%ADa\">antropolog\u00eda<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fenomenolog%C3%ADa\">fenomenolog\u00eda<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Psicolog%C3%ADa\">psicolog\u00eda<\/a>. Libre como es, da lugar a la exteriorizaci\u00f3n y determinaci\u00f3n de su libertad en el mundo de la cultura, la sociedad y la historia: esp\u00edritu objetivo, esp\u00edritu hecho realidad cultural, que no es m\u00e1s que el despliegue de la libertad humana, en el \u00e1mbito del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Derecho\">derecho<\/a>, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Moralidad_y_eticidad\">moralidad<\/a>&nbsp;(<em>Moralit\u00e4t<\/em>) y la eticidad (<em>Sittlichkeit<\/em>), o \u00e9tica social que se manifiesta de forma concreta en la familia, la sociedad civil y el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Estado\">Estado<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda del Estado lleva a Hegel a una&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Historia,_filosof%C3%ADa_de_la\">filosof\u00eda de la historia<\/a>: la historia, como despliegue del esp\u00edritu, no puede ser sino racional; el sujeto es el esp\u00edritu y su objeto es el m\u00e1ximo desarrollo de la libertad (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Hegel,_G.W.F.:_el_Estado\">ver texto<\/a>). En la&nbsp;<em>Filosof\u00eda del derecho&nbsp;<\/em>desarrolla Hegel en forma espec\u00edfica su filosof\u00eda del esp\u00edritu objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El esp\u00edritu absoluto es el esp\u00edritu de nuevo consciente de s\u00ed mismo, verdad final de todo el proceso dial\u00e9ctico anterior: \u00faltimo desarrollo de todas las fases anteriores de pensamiento, naturaleza, esp\u00edritu subjetivo y esp\u00edritu objetivo. En su estado final, como resultado, el esp\u00edritu ya no act\u00faa; contempla todo el proceso cuyo resultado es \u00e9l mismo, de una forma sensible a trav\u00e9s del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Arte,_artes\">arte<\/a>, de una forma emotiva y representativa a trav\u00e9s de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Religi%C3%B3n,_filosof%C3%ADa_de_la\">religi\u00f3n<\/a>&nbsp;y, mediante conceptos, a trav\u00e9s de la filosof\u00eda. Tres maneras de aprehender el absoluto: como&nbsp;<em>intuido<\/em>, como&nbsp;<em>representado<\/em>&nbsp;y como&nbsp;<em>pensado<\/em>&nbsp;en conceptos. De esto habla Hegel en la parte final de la&nbsp;<em>Enciclopedia<\/em>,pero de un modo m\u00e1s extenso en sus lecciones sobre&nbsp;<em>Est\u00e9tica<\/em>,&nbsp;<em>Filosof\u00eda de la religi\u00f3n&nbsp;<\/em>e&nbsp;<em>Historia de la filosof\u00eda<\/em>, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idea de filosof\u00eda es forzosamente hist\u00f3rica, porque no es sino desarrollo del esp\u00edritu que se piensa a s\u00ed mismo a lo largo del tiempo; filosof\u00eda e historia de la filosof\u00eda son lo mismo. <\/p>\n\n\n\n<p>Del sistema de Hegel se desprende que la mejor interpretaci\u00f3n de la realidad es pensarla como idea (aspecto l\u00f3gico) o esp\u00edritu (aspecto real), que se desarrolla en fases distintas dial\u00e9cticamente relacionadas, y cuyo resultado no es meramente el t\u00e9rmino final, sino la totalidad del desarrollo. Lo real es esp\u00edritu y lo real es racional. El esp\u00edritu, concepto clave del sistema, es autoconciencia, sujeto y objeto a la vez: el \u00abyo\u00bb del hombre, pero es tambi\u00e9n el yo universal, el \u00abnosotros\u00bb de todos los tiempos que ha tomado conciencia de s\u00ed mismo en la \u00edntima interacci\u00f3n de todas las conciencias, porque nada es m\u00e1s real y verdadero que lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Intersubjetividad\">intersubjetivo<\/a>, lo que la conciencia universal ha pensado como ciencia, moral, arte, religi\u00f3n o filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo real es espiritual, porque todo es un momento del desarrollo del esp\u00edritu, y el esp\u00edritu es lo absoluto, porque nada tiene sentido fuera de su relaci\u00f3n con el esp\u00edritu. Todo lo real es racional y a la inversa; por consiguiente, si no es racional no es real.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:HegelEspiritu.PNG\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/f\/f4\/HegelEspiritu.PNG\" alt=\"Idea o Esp\u00edritu\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta que el idealismo supone que los objetos no pueden tener existencia sin que haya una mente que est\u00e9 consciente de ellos. Para poder conocer las cosas, se debe tomar en cuenta la consciencia, las ideas, el sujeto y el pensamiento; por tanto, para Hegel el arte se muestra como un producto de una conciencia humana en b\u00fasqueda de s\u00ed misma y de una afirmaci\u00f3n y desarrollo pleno de s\u00ed misma en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n afirmaba que la belleza es del esp\u00edritu. As\u00ed pues, \u00bfsi el esp\u00edritu deja de existir, tambi\u00e9n deja de existir la belleza?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSi el esp\u00edritu deja de existir, es tambi\u00e9n el fin del arte?<\/p>\n\n\n\n<p>Hegel ya advirti\u00f3 que se hab\u00eda producido un cambio de paradigma en la forma en la que el arte era percibido por la sociedad del siglo XVIII. Ese cambio de funci\u00f3n supone para Hegel el fin del arte como todos lo estaban conociendo&nbsp; hasta ese momento, pues, su ideal de belleza resid\u00eda en el esp\u00edritu del arte cl\u00e1sico de la antigua Grecia y Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs posible que Theodor Adorno estudiara a Hegel para llegar a su pensamiento&nbsp; sobre \u201cEl fin del Arte?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTiene el idealismo alguna caracter\u00edstica parecida al determinismo?, pues al parecer todo parte de una idea o pensamiento interno.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. MARXISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9rmino que, en general, designa el conjunto del pensamiento y la actividad pol\u00edtica de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Marx,_Karl\">Marx<\/a> y de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Engels,_Friedrich\">Engels<\/a>, pero tambi\u00e9n se refiere a cada una de las diversas, y a menudo contrapuestas, interpretaciones y desarrollos de este pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n se puede hablar de marxismo en sentido estricto y en sentido amplio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>a)<\/strong> En sentido estricto, el marxismo es el contenido te\u00f3rico y la actividad pr\u00e1ctica desarrollados por Marx y Engels (que complementa y divulga la obra de aqu\u00e9l), y es el fruto de la s\u00edntesis entre la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de Marx y los diversos aspectos de su teor\u00eda econ\u00f3mica, pol\u00edtica, sociol\u00f3gica, hist\u00f3rica y filos\u00f3fica, que est\u00e1n siempre dirigidos por la voluntad de conducir a la emancipaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b)<\/strong> En sentido amplio, puede hablarse de distintos marxismos, tantos como diversas interpretaciones de la obra de Marx se han dado en los movimientos pol\u00edticos e intelectuales que se han reclamado herederos de la obra de dicho autor, y que han implicado nuevas y diversas elaboraciones te\u00f3ricas. Ver <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Marxismos\">marxismos<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El marxismo, entendido como desarrollo del pensamiento de Marx y Engels se basa, fundamentalmente en los aspectos siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1\u00ba)<\/strong> la filosof\u00eda y la noci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo\">materialismo<\/a> en Marx;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2\u00ba)<\/strong> la concepci\u00f3n de la historia entendida como <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo_hist%C3%B3rico\">materialismo hist\u00f3rico<\/a>, y<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3\u00ba)<\/strong> las cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1\u00ba-<\/strong> La primera ra\u00edz del pensamiento de Marx se halla en su concepci\u00f3n <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dial%C3%A9ctica\">dial\u00e9ctica<\/a> del materialismo, surgida de su cr\u00edtica al hegelianismo en general, y a Feuerbach en particular. En esta cr\u00edtica, Marx se opone a una filosof\u00eda <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ideolog%C3%ADa\">ideol\u00f3gica<\/a> (en el sentido de falsa conciencia) y abstracta, y sustenta una posici\u00f3n materialista que consiste b\u00e1sicamente en pensar lo real como el proceso concreto de la producci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_p%C3%A9rdida_de_sentido_de_la_filosof%C3%ADa\">ver texto<\/a> ). Seg\u00fan Marx, la tarea de la filosof\u00eda ha consistido hasta ahora en interpretar el mundo pero, dado que la filosof\u00eda es una de las formas que adopta la superestructura <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ideolog%C3%ADa\">ideol\u00f3gica<\/a>, en general ha efectuado esta interpretaci\u00f3n desde las perspectivas de la clase dominante. En cambio, para Marx, tal como sustenta en la <em>XI tesis sobre Feuerbach <\/em>(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_tesis_sobre_Feuerbach\">ver texto<\/a> ), la misi\u00f3n revolucionaria de la filosof\u00eda ya no ha de ser la de interpretar el mundo, sino la de transformarlo. Marx consideraba a <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hegel,_Georg_Wilhelm_Friedrich\">Hegel<\/a> como la m\u00e1xima expresi\u00f3n te\u00f3rica de aquella concepci\u00f3n ideol\u00f3gica de la filosof\u00eda entendida como \u00abinterpretaci\u00f3n\u00bb del mundo pero, como dicha interpretaci\u00f3n es ideol\u00f3gica, es tambi\u00e9n la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la conciencia mistificada o invertida propia del mundo cristiano-burgu\u00e9s, seg\u00fan la cual todo lo real es el fruto del despliegue del Esp\u00edritu o la Idea (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_dos_errores_de_Hegel\">ver texto<\/a> ). No obstante, si bien el sistema hegeliano debe ser invertido (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_inversi%C3%B3n_hegeliana_de_la_dial%C3%A9ctica\">ver texto<\/a> ), o \u00abpuesto sobre sus pies\u00bb, considera que la <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dial%C3%A9ctica\">dial\u00e9ctica<\/a>, previamente desbrozada de su <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Idealismo\">idealismo<\/a>, es potencialmente revolucionaria al destacar el car\u00e1cter din\u00e1mico e hist\u00f3rico de lo real.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel12.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Hegel12.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>G.W.F. Hegel<\/p>\n\n\n\n<p>Para Hegel el <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esp%C3%ADritu\">Esp\u00edritu<\/a> es el sujeto de la historia, y \u00e9sta es la realizaci\u00f3n de la libertad que culmina en el <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Estado\">Estado<\/a>. Marx ataca esta concepci\u00f3n idealista y declara que la <em>esencia<\/em> humana no surge del Esp\u00edritu, sino del trabajo, es decir, de las condiciones materiales de vida y de transformaci\u00f3n de la naturaleza. El hombre es un ser natural (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_el_hombre,_ser_natural\">ver texto<\/a> ), pero es hombre porque trabaja, lo que le diferencia de los animales (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_el_trabajo_diferencia_entre_el_hombre_y_el_animal.\">ver texto 1<\/a> y <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_producci%C3%B3n_y_el_ser_del_hombre\">texto2<\/a> ). En la actividad material de transformaci\u00f3n de la naturaleza se transforma tambi\u00e9n el hombre. Por esta raz\u00f3n, \u00ablo que los individuos son depende de las condiciones materiales de su producci\u00f3n\u00bb. La esencia no est\u00e1 en las ideas, sino en las condiciones de vida material, y m\u00e1s concretamente, en la producci\u00f3n de los medios de subsistencia (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx_y_Engels:_el_materialismo_y_la_producci%C3%B3n_de_la_vida\">ver texto<\/a> ).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la historia es la lucha del hombre para satisfacer sus necesidades que se desarrollan en un medio social determinado. Entonces, en lugar de la concepci\u00f3n idealista que afirmaba que el sujeto de la historia es el Esp\u00edritu, la concepci\u00f3n <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo\">materialista<\/a> de Marx afirma que es el trabajo humano concreto, hist\u00f3ricamente determinado. Puesto que en la producci\u00f3n social se engendran <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Clase_social\">clases sociales<\/a>, el aut\u00e9ntico sujeto de la historia es la clase social trabajadora. No se trata, pues, de de hacer la historia de las ideas, sino que es preciso estudiar las condiciones reales de la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Feuerba4.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Feuerba4.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ludwig Feuerbach<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Marx ten\u00eda en alta estima la cr\u00edtica de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Feuerbach,_Ludwig\">Feuerbach<\/a> al idealismo hegeliano (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_Feuerbach_como_cr%C3%ADtico_de_Hegel\">ver texto<\/a> ), en las<em> Tesis sobre Feuerbach<\/em> y en la <em>Ideolog\u00eda alemana<\/em> considera que el materialismo feuerbachiano es a\u00fan <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Mecanicismo\">mecanicista<\/a>, raz\u00f3n por la que no es capaz de absorber los aspectos potencialmente revolucionarios de la concepci\u00f3n invertida de la dial\u00e9ctica hegeliana. Esta cr\u00edtica a Feuerbach es, al mismo tiempo, una cr\u00edtica a la pobreza filos\u00f3fica de todas las concepciones materialistas mecanicistas, como las que hab\u00edan sido sustentadas por <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Condillac,_%C3%89tienne_Bonnot,_abate_de\">Condillac<\/a>, <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Helv%C3%A9tius,_Claude-Adrien\">Helvetius<\/a> y <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Holbach,_Paul-Henri_Dietrich,_bar%C3%B3n_de\">d&#8217;Holbach<\/a>, entre otros, y que estaban presentes en las teor\u00edas sociales de los que Marx llamaba despectivamente los <em>socialistas ut\u00f3picos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una manifestaci\u00f3n de esta cr\u00edtica es la que Marx realiza al concepto de alienaci\u00f3n religiosa de Feuerbach. Este autor cree que la religi\u00f3n es fruto de una <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Alienaci%C3%B3n\">alienaci\u00f3n<\/a>, de forma que es una proyecci\u00f3n de la <em>esencia humana<\/em> en un pretendido mundo sobrenatural, creado a imagen y semejanza del humano, pero idealizado. Marx comparte esta caracterizaci\u00f3n de la religi\u00f3n como proyecci\u00f3n del hombre, pero rechaza la creencia feuerbachiana en una<em> naturaleza humana<\/em>, en una <em>esencia<\/em> inmutable y ahist\u00f3rica de la humanidad. Considera que esta cr\u00edtica a\u00fan no va a la \u00abra\u00edz\u00bb: \u00bfpor qu\u00e9 se produce esta proyecci\u00f3n?, \u00bfcu\u00e1l es la causa de esta alienaci\u00f3n religiosa? No es radical la respuesta feuerbachiana que se limita a declarar que proviene de la misma naturaleza humana, sino que es preciso ver que en su ra\u00edz se da una alienaci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica: la alienaci\u00f3n econ\u00f3mica, originada por las condiciones materiales de existencia de la humanidad (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_alienaci%C3%B3n_econ%C3%B3mica\">ver texto<\/a> ). De la misma manera que Marx invierte el <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Derecha_e_izquierda_hegeliana\">hegelianismo<\/a>, poniendo en la base el estudio de las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n de la vida humana, tambi\u00e9n su cr\u00edtica de la religi\u00f3n -a la que declara el \u00abopio del pueblo\u00bb (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_alienaci%C3%B3n_religiosa\">ver texto<\/a> )-, enra\u00edza en el estudio de la alienaci\u00f3n econ\u00f3mica y se vincula con el estudio de la alienaci\u00f3n ideol\u00f3gica (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_alienaci%C3%B3n_ideol%C3%B3gica\">ver texto<\/a> ).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2\u00ba-<\/strong> La concepci\u00f3n marxista de la historia es conocida como <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo_hist%C3%B3rico\">materialismo hist\u00f3rico<\/a>, y el mejor resumen de dicha concepci\u00f3n nos lo proporciona el propio Marx en el prefacio a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn la producci\u00f3n social de su vida, los hombres traban determinadas relaciones necesarias, independientes de su voluntad, <em>relaciones de producci\u00f3n<\/em>, que corresponden a un determinado estadio de desarrollo de sus <em>fuerzas productivas<\/em> materiales. La totalidad de estas relaciones de producci\u00f3n constituye la <em>estructura econ\u00f3mica<\/em> de la sociedad, la base real sobre la que se levanta una <em>superestructura<\/em> econ\u00f3mica, jur\u00eddica y pol\u00edtica y a la que corresponden determinadas formas sociales de conciencia. El <em>modo de producci\u00f3n<\/em> de la vida material determina el proceso de la vida social, pol\u00edtica y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, a la inversa, su ser social el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n existentes. [&#8230;] De formas de desarrollo que eran de las fuerzas productivas, estas relaciones de producci\u00f3n se convierten en sus trabas. Empieza entonces un proceso de revoluci\u00f3n social. Con la alteraci\u00f3n del fundamento econ\u00f3mico se subvierte m\u00e1s r\u00e1pida o m\u00e1s lentamente toda la gigantesca superestructura. [&#8230;] Del mismo modo que no se puede juzgar a un individuo por lo que \u00e9l se imagina ser, tampoco es posible juzgar una tal \u00e9poca de transformaci\u00f3n por su conciencia, sino que hay que explicar \u00e9sta por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n\u00bb (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_el_materialismo_hist%C3%B3rico_(Prefacio_a_la_Contribuci%C3%B3n_a_la_cr%C3%ADtica_de_la_econom%C3%ADa_pol%C3%ADtica)\">ver texto m\u00e1s amplio<\/a> ).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Marx, pues, toda la historia es la historia de las contradicciones reales (no entre ideas, como en la filosof\u00eda hegeliana) entre las <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fuerzas_productivas\">fuerzas productivas<\/a> y las <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Relaciones_de_producci%C3%B3n\">relaciones de producci\u00f3n<\/a>. El factor determinante de la historia lo constituye esta contradicci\u00f3n <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dial%C3%A9ctica\">dial\u00e9ctica<\/a> entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n, expresada en la <em>lucha de clases<\/em>, que se convierte en el motor de la historia. As\u00ed se engendra la base econ\u00f3mica sobre la cual se edifica la <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Superestructura\">superestructura<\/a>, que est\u00e1 formada por el conjunto de leyes, ideas, filosof\u00edas, arte, religiones, etc., que expresan la conciencia que cada \u00e9poca tiene de su realidad social y configuran la \u00ab<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ideolog%C3%ADa\">ideolog\u00eda<\/a>\u00bb. Pero, en la medida en que est\u00e1 edificada sobre unas determinadas relaciones de producci\u00f3n, en cada \u00e9poca, la ideolog\u00eda dominante es la ideolog\u00eda de la clase dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, las concepciones ideol\u00f3gicas son formas <em>invertidas<\/em> o falsa conciencia que tienden a esconder el verdadero fundamento sobre el que reposan, y deforman la conciencia de la realidad, considerando como <em>naturales<\/em> hechos, ideas y sistemas sociales que son solamente producto de los distintos modos de producci\u00f3n. En la sociedad capitalista, los elementos ideol\u00f3gicos fundamentales los suministra la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa que, como en la teor\u00eda pol\u00edtica de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Locke,_John\">Locke<\/a>, parte de considerar la propiedad privada como un dato \u00abnatural\u00bb, como si existiese una naturaleza humana inmutable (que Marx ya criticaba en Feuerbach), y como si fuese un hecho \u00abnatural\u00bb la apropiaci\u00f3n de la fuerza de trabajo de unos hombres por otros y no un acto de fuerza e injusticia. Este es el car\u00e1cter deformador e ideol\u00f3gico de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa, a la que Marx se apresta a combatir. Pero esta cr\u00edtica no puede realizarse sin tomar simult\u00e1neamente en consideraci\u00f3n las categor\u00edas de an\u00e1lisis econ\u00f3mico y las categor\u00edas de an\u00e1lisis pol\u00edtico. En el combate contra la deformaci\u00f3n ideol\u00f3gica, Marx no es axiol\u00f3gicamente neutral, como le reprochan sus antagonistas, ya que la cr\u00edtica que efect\u00faa a las categor\u00edas econ\u00f3micas burguesas de autores como <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Adam_Smith\">A. Smith<\/a>, <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Malthus,_Th._R.\">T. Malthus<\/a> o D. Ricardo, por ejemplo, es simult\u00e1neamente una cr\u00edtica a sus bases ideol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas, se entra en contradicci\u00f3n con las relaciones sociales y pol\u00edticas, se tambalea el equilibrio social y aparecen nuevas clases sociales que entran en conflicto con las que detentan el poder, pero frenan el desarrollo de las fuerzas productivas, origin\u00e1ndose un per\u00edodo de revoluci\u00f3n social. En el caso de la moderna sociedad capitalista, la nueva clase social que va emergiendo lentamente es el proletariado, que aparece como clase antag\u00f3nica de la burgues\u00eda. En este proceso tambi\u00e9n se originan cambios en la superestructura ideol\u00f3gica determinados por la base econ\u00f3mica. No obstante, aunque la concepci\u00f3n materialista de Marx enfatiza el hecho de que la superestructura ideol\u00f3gica est\u00e1 determinada por la base econ\u00f3mica, no niega que se produzca un fen\u00f3meno de interacci\u00f3n rec\u00edproca.<\/p>\n\n\n\n<p>La conciencia de clase, es decir, la toma de conciencia por parte de los explotados de su situaci\u00f3n real en contra de las ideas de la ideolog\u00eda dominante, es un factor imprescindible para cambiar de manera revolucionaria la estructura econ\u00f3mica. Porque, seg\u00fan dice Marx, una idea se convierte en fuerza material cuando es asumida conscientemente. De ah\u00ed se infiere que, para que se d\u00e9 un proceso revolucionario, no es suficiente que existan las condiciones econ\u00f3micas y estructurales de confrontaci\u00f3n entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n sino que, adem\u00e1s, es preciso que dicha confrontaci\u00f3n salte al plano de la actividad pol\u00edtica mediante la previa toma de conciencia de los agentes revolucionarios que son, en cada \u00e9poca hist\u00f3rica, la clase explotada que surge con el desarrollo de las fuerzas productivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta dial\u00e9ctica entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n se expresa hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de diferentes formas. En la sociedad capitalista la contradicci\u00f3n principal es la que enfrenta a la clase social capitalista con la proletaria. Ahora bien, puesto que el modo de producci\u00f3n capitalista ha desarrollado en su seno las fuerzas productivas suficientes como para satisfacer las necesidades de la humanidad, esta contradicci\u00f3n es m\u00e1s flagrante que nunca en la historia: nunca, como hasta la \u00e9poca contempor\u00e1nea, las fuerzas productivas han podido, mediante la ciencia y la t\u00e9cnica, tener una funci\u00f3n social tan importante pero, precisamente por ello, nunca, tampoco, ha sido tan flagrante la contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este estadio de la evoluci\u00f3n social, Marx piensa que el proletariado encarna el sujeto revolucionario que tiene como misi\u00f3n la superaci\u00f3n de la sociedad capitalista y, dado el alto grado de desarrollo econ\u00f3mico de dicha sociedad, la superaci\u00f3n de las bases de toda la historia hasta ahora conocida, que aparecer\u00e1 como <em>prehistoria<\/em> de una nueva humanidad, puesto que con la revoluci\u00f3n comunista no se sustituye una clase explotada por otra, sino que se crean las condiciones de eliminaci\u00f3n de toda la sociedad de clases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3\u00ba-<\/strong> La cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa, forma m\u00e1s refinada de la ideolog\u00eda de la clase dominante, se convierte en el centro del pensamiento de Marx y es el eje de su obra fundamental: <em>El Capital<\/em> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_presentaci%C3%B3n_de_El_capital\">ver texto<\/a> ). Los economistas \u00abcl\u00e1sicos\u00bb, tales como <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Adam_Smith\">Adam Smith<\/a> o David Ricardo, consideraban tres fuentes de riqueza: la naturaleza, el capital y el trabajo. Marx rechaza esto como una mistificaci\u00f3n y s\u00f3lo considera el trabajo como fuente de riqueza, combatiendo a los economistas burgueses que declaran \u00abnaturales\u00bb las leyes econ\u00f3micas. Si por naturaleza se entiende la tierra, en s\u00ed misma no es ninguna fuente de riqueza si no se la trabaja. En cuanto al capital, no es m\u00e1s que trabajo acumulado, trabajo apropiado y no consumido. S\u00f3lo el trabajo es origen de riqueza, pero no la genera para todos, sino s\u00f3lo para una minor\u00eda que se apropia de sus productos y de los beneficios. A su vez, las leyes econ\u00f3micas no s\u00f3lo no son naturales (\u00bfacaso la naturaleza se rige por el mercado, el dinero o la bolsa?) sino que est\u00e1n hist\u00f3ricamente determinadas en cada formaci\u00f3n social. El trabajo debe entenderse en su doble dimensi\u00f3n: como relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza (s\u00f3lo en este sentido es \u00abnatural\u00bb) y como relaci\u00f3n social. En la relaci\u00f3n social se modifican las formas o modos concretos de la producci\u00f3n. En el estudio del modo de producci\u00f3n capitalista, Marx analiza las <em>mercanc\u00edas<\/em> como producto caracter\u00edstico suyo. Toda mercanc\u00eda tiene un <em>valor de uso<\/em> (capacidad de satisfacer alguna necesidad humana) y un <em>valor de cambio<\/em>, seg\u00fan el cual unas pueden intercambiarse por otras (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx._La_mercanc%C3%ADa:_el_valor_de_uso_y_el_valor_de_cambio\">ver texto<\/a> ). Seg\u00fan su valor de uso las mercanc\u00edas son incomparables entre s\u00ed, ya que son cualitativamente distintas. Aquello que permite su intercambio es el hecho de que en cada una de ellas hay un <em>tiempo de trabajo socialmente necesario<\/em> para producirlas, y el dinero es el t\u00e9rmino de comparaci\u00f3n entre ellas. En la sociedad capitalista, en la que el trabajo es entendido como una relaci\u00f3n entre cosas (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_en_el_capitalismo_el_trabajo_es_un_proceso_entre_cosas\">ver texto<\/a> ), la <em>fuerza de trabajo<\/em> (energ\u00eda f\u00edsica y ps\u00edquica gastada en la producci\u00f3n) se convierte en una mercanc\u00eda m\u00e1s, que se compra y vende en el mercado de trabajo. Pero esta mercanc\u00eda tiene una caracter\u00edstica especial. Como toda mercanc\u00eda tiene un valor de uso, por lo que es comprada por el capitalista que paga -a trav\u00e9s del salario- el valor de su reproducci\u00f3n. El proletario, en su jornada de trabajo, gasta una determinada cantidad de energ\u00eda que es comprada por el salario. Pero en su trabajo incorpora su energ\u00eda en las mercanc\u00edas que produce, de forma que el intercambio es desigual. El obrero recibe s\u00f3lo el hipot\u00e9tico valor de la energ\u00eda que ha consumido en el proceso del trabajo, pero en \u00e9ste ha incorporado su fuerza de trabajo a una mercanc\u00eda que es apropiada por el capitalista. De forma que del n\u00famero total de horas trabajadas, el obrero recibe en realidad s\u00f3lo una parte en forma de salario, trabajando el resto directamente para el capitalista. Esta diferencia es lo que Marx llama la <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Plusval%C3%ADa\">plusval\u00eda<\/a>, que es el secreto fundamental del sistema capitalista. Es decir, el empresario paga al asalariado, no el valor producido por \u00e9ste, sino s\u00f3lo el costo de su fuerza de trabajo. El capital es plusval\u00eda acumulada, trabajo no consumido. Por ello se explica que, de manera subrepticia, los economistas burgueses consideren el capital como fuente de riqueza y consideren \u00abnatural\u00bb que por el hecho de invertir un capital se deban obtener beneficios. Pero el capital no es sino trabajo humano apropiado. Es el trabajo el que produce valor y el excedente de valor, que sostiene todo el sistema, es el producto del plustrabajo realizado por los obreros.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que en el marxismo son inseparables sus an\u00e1lisis econ\u00f3micos, sociol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos y filos\u00f3ficos de su voluntad de emancipaci\u00f3n social, algunos autores, por ejemplo <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Popper,_Karl_Raimund\">Popper<\/a>, lo critican como una forma de pseudociencia, que no s\u00f3lo no es verificable, sino que no es <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Axiolog%C3%ADa\">axiol\u00f3gicamente<\/a> neutral. Pero, desde las filas del marxismo se rechaza esta objeci\u00f3n criticando el car\u00e1cter ideol\u00f3gico de la concepci\u00f3n burguesa del saber, y se\u00f1alando que ninguna ciencia es realmente neutral. Es el caso de la interpretaci\u00f3n dada por <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Reich,_Wilhelm\">Reich<\/a>, por los miembros de la <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Escuela_de_Francfort\">Escuela de Francfort<\/a> y, con matices diferentes, por <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Luk%C3%A1cs,_Georg\">Luk\u00e1cs<\/a>. Autores que, en muchos casos se opusieron tambi\u00e9n a la esclerotizaci\u00f3n del marxismo convertido en una escol\u00e1stica dogm\u00e1tica en los llamados pa\u00edses del \u00absocialismo real\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de estos reg\u00edmenes manifestada desde finales de 1989, y que supuso la desmembraci\u00f3n de la URSS y el paso a la econom\u00eda de mercado de los anteriormente llamados pa\u00edses socialistas, ha sido interpretada como una definitiva crisis del marxismo. No obstante, es preciso distinguir entre el pensamiento de Marx y las realizaciones pol\u00edticas que posteriormente se llevaron a cabo bajo el nombre de \u00abmarxismo\u00bb. A este respecto vale la pena se\u00f1alar que Marx mismo dijo en una ocasi\u00f3n: \u00abyo no soy marxista\u00bb, indicando con ello que su pensamiento no deb\u00eda entenderse como un sistema absoluto ni como un dogma, sino, bien al contrario, una <em>contribuci\u00f3n<\/em> cr\u00edtica a la filosof\u00eda, la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la teor\u00eda de la historia, desde la perspectiva de las clases oprimidas. Por ello, son tambi\u00e9n muchos los autores que consideran que es preciso considerar el pensamiento y la obra de Marx independientemente del uso que, posteriormente, se le ha dado bajo numerosos \u00abismos\u00bb (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Marxismos\">marxismos<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Karl Marx (1818-1883) fue un fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo alem\u00e1n de origen jud\u00edo que influy\u00f3 determinantemente en los movimientos obreros del s. XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>Emigr\u00f3 a Par\u00eds y a Bruselas, haciendo amistad con Engels. Con \u00e9l redact\u00f3 en 1848 el Manifiesto comunista\u00bb, traducido a m\u00e1s de cien idiomas.Expulsado de B\u00e9lgica, se dirigi\u00f3 a Londres, donde escribe \u00abEl Capital\u00bb y funda la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (AIT). En sus obras expone y desarrolla el materialismo dial\u00e9ctico y el materialismo hist\u00f3rico, a trav\u00e9s de los cuales explica la realidad social como una dial\u00e9ctica de opuestos (\u00ablucha de clases\u00bb). La historia deviene as\u00ed un progresivo proceso de liberaci\u00f3n social frente a los poderes opresivos del capitalismo, la religi\u00f3n y la moral burguesa. Muchas posiciones pol\u00edticas lo asumen todav\u00eda hoy como uno de sus referentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Revolucionario, fil\u00f3sofo, economista, historiador y periodista alem\u00e1n. Naci\u00f3 en Tr\u00e9veris, en el seno de una familia jud\u00eda conversa de tradici\u00f3n liberal y de posici\u00f3n econ\u00f3mica desahogada.<\/p>\n\n\n\n<p>Estudi\u00f3 derecho e historia en las universidades de Bonn y Berl\u00edn. Pero, bajo la influencia del pensamiento de Hegel se dedic\u00f3 de lleno al estudio de la filosof\u00eda. Se relacion\u00f3 con el c\u00edrculo de los fil\u00f3sofos pertenecientes a la llamada&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Derecha_e_izquierda_hegeliana\">izquierda hegeliana<\/a>, manteniendo especialmente contacto con Bruno Bauer y con&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Volpi:Moses_Hess\">Moses Hess<\/a>. En 1841 se doctor\u00f3 en Jena, con una tesis sobre&nbsp;<em>Las diferencias en la filosof\u00eda de la naturaleza de Dem\u00f3crito y Epicuro<\/em>, obra en la que ya se manifiesta su orientaci\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo\">materialista<\/a>. Durante esta \u00e9poca Marx y, en general, todo el c\u00edrculo de los hegelianos de izquierda, estuvieron muy influenciados por&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Feuerbach,_Ludwig\">Feuerbach<\/a>, aunque posteriormente Marx, que apreciaba la cr\u00edtica feuerbachiana de Hegel (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_Feuerbach_como_cr%C3%ADtico_de_Hegel\">ver texto<\/a>), critic\u00f3 lo que \u00e9l consider\u00f3 las insuficiencias de este autor (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_tesis_sobre_Feuerbach\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Las dificultades que las autoridades pol\u00edticas pusieron al desarrollo de la actividad docente de los hegelianos de izquierda, provocaron el abandono de la ense\u00f1anza universitaria de varios de ellos, lo que hizo desistir a Marx de dedicarse a la carrera acad\u00e9mica, y empez\u00f3 a dedicarse al periodismo. Form\u00f3 parte como redactor, y m\u00e1s tarde (1842-1843) como director, de la \u00abGaceta Renana\u00bb, peri\u00f3dico radical de Colonia, en el que public\u00f3 numerosos art\u00edculos defendiendo el sufragio universal, la libertad de expresi\u00f3n frente al Estado, e interes\u00e1ndose por los conflictos sociales. Este peri\u00f3dico fue clausurado en marzo de 1843. Su labor period\u00edstica, seg\u00fan \u00e9l mismo confiesa, le condujo a una comprensi\u00f3n concreta de la realidad social, y prepar\u00f3 el camino hacia la radicalizaci\u00f3n de sus posiciones pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Marx3.gif\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Marx con su esposa<\/p>\n\n\n\n<p>En 1843, ante esta situaci\u00f3n pol\u00edtica que le imped\u00eda desarrollar cualquier labor acad\u00e9mica y period\u00edstica, march\u00f3 de Alemania y se traslad\u00f3 a Par\u00eds, donde residi\u00f3 hasta 1845. Entre tanto se hab\u00eda casado, aunque con la oposici\u00f3n de la familia de ella, con su amiga de la infancia, Jenny von Westphalen, joven arist\u00f3crata de su Tr\u00e9veris natal. En Par\u00eds, fund\u00f3 los&nbsp;<em>Anales Franco-Alemanes<\/em>&nbsp;junto con&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Volpi:Arnold_Ruge\">Arnold Ruge<\/a>, revista de la que solamente se edit\u00f3 un n\u00famero. Trab\u00f3 amistad con el poeta Heine, conoci\u00f3 al que posteriormente ser\u00eda su gran amigo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Engels,_Friedrich\">F. Engels<\/a>, y profundiz\u00f3 su cr\u00edtica a la filosof\u00eda de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hegel,_Georg_Wilhelm_Friedrich\">Hegel<\/a>&nbsp;escribiendo la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel<\/em>&nbsp;(1844). En los&nbsp;<em>Anales<\/em>&nbsp;tambi\u00e9n public\u00f3 un estudio sobre la situaci\u00f3n de los jud\u00edos:&nbsp;<em>la cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/em>. Durante este per\u00edodo parisiense, Marx trab\u00f3 un conocimiento m\u00e1s profundo de los ideales democr\u00e1ticos de los&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Saint-simonismo\">saint-simonianos<\/a>&nbsp;y con el socialismo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:P.J._Proudhon\">Proudhon<\/a>, y fue radicalizando sus posturas pol\u00edticas, lo que le llev\u00f3 a romper con su antiguo amigo Bruno Bauer y, en general, con el resto de los j\u00f3venes hegelianos. Si bien comparte con&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hegel,_Georg_Wilhelm_Friedrich\">Hegel<\/a>&nbsp;y sus disc\u00edpulos la denuncia de la escisi\u00f3n entre sociedad civil y sociedad pol\u00edtica, critica a Hegel su concepci\u00f3n idealista y reaccionaria del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Estado\">Estado<\/a>, y critica las posiciones de los hegelianos de izquierda, a los que considera como meramente liberales. Considera que no basta con una profundizaci\u00f3n de la democracia, sino que es preciso un cambio radical emancipatorio: la humanidad, que ha sido dominada por el Estado alienante, debe reapropiarse a s\u00ed misma. Ah\u00ed es donde incide su an\u00e1lisis de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Alienaci%C3%B3n\">alienaci\u00f3n<\/a>&nbsp;y la inversi\u00f3n de los planteamientos hegelianos. Marx mantendr\u00e1 durante toda su vida un profundo respeto por la altura intelectual de Hegel y por su concepci\u00f3n de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dial%C3%A9ctica\">dial\u00e9ctica<\/a>, aunque le acusa de cometer errores fundamentales (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_dos_errores_de_Hegel\">ver texto<\/a>), y de invertir la dial\u00e9ctica (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_inversi%C3%B3n_hegeliana_de_la_dial%C3%A9ctica\">ver texto<\/a>). Por otra parte, aunque valora el an\u00e1lisis efectuado por Feuerbach de la alienaci\u00f3n religiosa, le critica por creer en una<em>&nbsp;naturaleza humana<\/em>, o&nbsp;<em>esencia<\/em>&nbsp;inmutable y ahist\u00f3rica de la humanidad. Por ello, considera que esta cr\u00edtica aun no es \u00abradical\u00bb, es decir, no va a la \u00abra\u00edz\u00bb. Seg\u00fan Marx la ra\u00edz de toda alienaci\u00f3n es la alienaci\u00f3n econ\u00f3mica, originada por las condiciones materiales de existencia de la humanidad (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_alienaci%C3%B3n_econ%C3%B3mica\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>En la etapa parisina Marx tambi\u00e9n descubre la econom\u00eda pol\u00edtica inglesa (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Adam_Smith\">Smith<\/a>, Ricardo, Mill) y critica a los economistas \u00abvulgares\u00bb de la escuela liberal francesa, lo que le lleva a romper con Proudhon y con los socialistas franceses, a los que tacha de ut\u00f3picos y peque\u00f1oburgueses. De esta \u00e9poca datan sus estudios recogidos en los&nbsp;<em>Manuscritos de pol\u00edtica y econom\u00eda<\/em>, conocidos tambi\u00e9n como&nbsp;<em>Manuscritos de Par\u00eds<\/em>&nbsp;(1844), en los que profundiza el estudio de la alienaci\u00f3n y afirma que la propiedad privada es la expresi\u00f3n del trabajo alienado. Formula la necesidad de avanzar hacia una sociedad comunista que, a diferencia de los ideales de los que \u00e9l califica como comunistas ut\u00f3picos y groseros, conserva en s\u00ed misma los logros civilizatorios y culturales de toda la historia de la humanidad. Con ello retoma la tesis hegeliana de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Aufhebung\"><em>Aufhebung<\/em><\/a>&nbsp;o superaci\u00f3n entendida como proceso dial\u00e9ctica de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n. Tambi\u00e9n escribe las&nbsp;<em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>&nbsp;y, junto con Engels, escribe&nbsp;<em>La sagrada familia<\/em>, que es un ataque cr\u00edtico filos\u00f3fico a los j\u00f3venes hegelianos y un ajuste de cuentas con su propio pasado filos\u00f3fico. Ambos autores critican los aspectos&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ideolog%C3%ADa\">ideol\u00f3gicos<\/a>&nbsp;del hegelianismo (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_la_ideolog%C3%ADa_neohegeliana\">ver texto<\/a>) y de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Antropolog%C3%ADa_filos%C3%B3fica\">antropolog\u00eda<\/a>&nbsp;feuerbachiana y, en lugar de conceptualizar las relaciones humanas a partir de la noci\u00f3n metaf\u00edsica de&nbsp;<em>esencia<\/em>&nbsp;humana, adoptan el punto de vista te\u00f3rico-econ\u00f3mico de las relaciones sociales, a la vez que ofrecen un primer esbozo del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Materialismo_hist%C3%B3rico\">materialismo hist\u00f3rico<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1845, despu\u00e9s de ser expulsado de Par\u00eds, se instala en Bruselas, de donde tambi\u00e9n ser\u00e1 expulsado en 1848. En esta ciudad Marx desarrolla actividades organizativas de n\u00facleos obreros y emprende una febril actividad revolucionaria. La formulaci\u00f3n del esbozo de las tesis b\u00e1sicas del materialismo hist\u00f3rico tal como se halla en&nbsp;<em>La ideolog\u00eda alemana,&nbsp;<\/em>as\u00ed como aquella ruptura con su anterior trayectoria filos\u00f3fica, permiten distinguir entre un \u00abjoven Marx\u00bb, a\u00fan excesivamente influido por la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana y de car\u00e1cter&nbsp;<em>humanista<\/em>, y el Marx maduro, es decir, el Marx que ya ha desarrollado plenamente sus tesis rompiendo con su pasado filos\u00f3fico idealista y desemboca en un estudio cient\u00edfico de la sociedad. Este paso ha sido calificado por algunos pensadores marxistas&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Estructuralismo\">estructuralistas<\/a>, como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Althusser,_Louis\">Althusser<\/a>, por ejemplo, como una&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ruptura_epistemol%C3%B3gica\">ruptura epistemol\u00f3gica<\/a>&nbsp;en el pensamiento marxista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Manifest.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/8\/8f\/Manifest.gif\/180px-Manifest.gif\" alt=\"Manifest.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Manifest.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si con&nbsp;<em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>&nbsp;rompi\u00f3 con su pasado hegeliano, en 1847 tambi\u00e9n concreta su cr\u00edtica a Proudhon en su libro&nbsp;<em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em>&nbsp;(1847), respuesta a la&nbsp;<em>Filosof\u00eda de la miseria<\/em>&nbsp;de este autor, obra en la que ya aparece la teor\u00eda econ\u00f3mica marxista del valor-trabajo, y que Marx hab\u00eda ido desarrollando en otros textos menores. En 1848, junto con Engels, escribe el famoso&nbsp;<em>Manifiesto del partido comunista<\/em>, encargado por la Liga de los comunistas. En este texto famos\u00edsimo, Marx y Engels crean las bases de su concepci\u00f3n comunista basada en la lucha de clases, que, seg\u00fan ellos, es un fen\u00f3meno social realmente existente y que act\u00faa como motor de la historia. Pero lejos de proponer un modelo ut\u00f3pico o descripci\u00f3n de una hipot\u00e9tica sociedad comunista, Marx y Engels solamente exponen las causas de la explotaci\u00f3n de la clase obrera, a la que, en la sociedad capitalista, consideran como el aut\u00e9ntico sujeto de la historia. Para terminar no s\u00f3lo con la explotaci\u00f3n, sino con toda la historia basada en la propiedad privada y fuente de la enajenaci\u00f3n, propugnan la necesidad de la toma del poder pol\u00edtico por parte del proletariado, a fin de ir extinguiendo progresivamente el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ocasi\u00f3n del amplio movimiento revolucionario que se dio en buena parte de Europa, Marx vuelve a Alemania y funda, con Engels, \u00abLa Nueva Gaceta Renana\u00bb (<em>Neue Rheinische Zeitung<\/em>), pero el fracaso de la revoluci\u00f3n comportar\u00e1 su expulsi\u00f3n de este pa\u00eds. Se refugia en Francia, de donde tambi\u00e9n ser\u00e1 expulsado, y en 1849 se instalar\u00e1 en Londres, donde vivir\u00e1 el resto de sus d\u00edas. Su per\u00edodo londinense estar\u00e1 siempre marcado por una situaci\u00f3n econ\u00f3mica muy precaria, que no ser\u00e1 ajena a la muerte de cinco de sus hijos (s\u00f3lo llegaron a la edad adulta tres hijas de Marx, una de ellas ileg\u00edtima). Vetado todo trabajo para \u00e9l, s\u00f3lo podr\u00e1 subsistir gracias a la generosa ayuda de Engels y a los art\u00edculos que manda a diversos peri\u00f3dicos de izquierda, especialmente al&nbsp;<em>New York Tribune<\/em>, y a otros, como el&nbsp;<em>Free Press, Das Volk<\/em>, o&nbsp;<em>People&#8217;s Paper<\/em>. En su estancia en Londres, adem\u00e1s de su actividad pol\u00edtica revolucionaria, se dedicar\u00e1 a una incansable labor de estudio e investigaci\u00f3n. En la biblioteca del British Museum profundiz\u00f3 sus conocimientos de econom\u00eda, demograf\u00eda, matem\u00e1ticas, historia de las civilizaciones, estad\u00edstica&#8230;, y aprendi\u00f3 diversos idiomas para poder trabajar con los textos originales. A trav\u00e9s de sus art\u00edculos, muchos de los cuales public\u00f3 en la&nbsp;<em>Politische-Oeconomie Revue<\/em>&nbsp;(refundaci\u00f3n de la&nbsp;<em>Neue Reinische Zeitug<\/em>) desarrolla una actividad de an\u00e1lisis social y pol\u00edtico de la sociedad de su \u00e9poca, iniciando con ello un camino de investigaci\u00f3n del presente que representa una importante novedad en la forma de estudiar la historia y la sociedad. De estos an\u00e1lisis surgir\u00e1n obras como&nbsp;<em>La lucha de clases en Francia<\/em>&nbsp;(1850),&nbsp;<em>El 18 brumario de Luis Bonaparte<\/em>&nbsp;(1852) y, m\u00e1s adelante,&nbsp;<em>La guerra civil en Francia<\/em>&nbsp;(1871), donde analiza la experiencia de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Capital.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/9\/91\/Capital.gif\/180px-Capital.gif\" alt=\"Capital.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Capital.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1859 publica la&nbsp;<em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, texto en el que ya est\u00e1n las bases principales de la que ser\u00e1 su magna obra,&nbsp;<em>El Capital<\/em>. La&nbsp;<em>Contribuci\u00f3n<\/em>&nbsp;est\u00e1 precedida de un famoso prefacio en el cual Marx mismo hace un breve repaso de su trayectoria intelectual y una especie de resumen de algunas de sus ideas capitales (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_el_materialismo_hist%C3%B3rico_(Prefacio_a_la_Contribuci%C3%B3n_a_la_cr%C3%ADtica_de_la_econom%C3%ADa_pol%C3%ADtica)\">ver texto<\/a>). Mientras tanto, va acumulando materiales te\u00f3ricos y redactando borradores para la redacci\u00f3n definitiva de su magna obra (los famosos textos preparatorios de&nbsp;<em>El Capital<\/em>, conocidos como los&nbsp;<em>Grundrisse)<\/em>. En 1864 funda y preside la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, conocida como Primera Internacional, que posteriormente se escindir\u00e1 en dos grandes corrientes: la de inspiraci\u00f3n marxista y la de inspiraci\u00f3n anarquista, capitaneada por&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Bakunin,_Mijail_A.\">Bakunin<\/a>. En 1867, publicar\u00e1 el primer volumen de&nbsp;<em>El Capital<\/em>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Marx:_presentaci%C3%B3n_de_El_capital\">ver texto<\/a>). Los vol\u00famenes segundo y tercero los publicar\u00e1 p\u00f3stumamente Engels, y los materiales para la redacci\u00f3n del volumen cuarto los publicar\u00e1 Kautsky posteriormente. En la&nbsp;<em>Cr\u00edtica al programa de Gotha<\/em>, escrito en 1875, atac\u00f3 a&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Lassalle,_Ferdinand\">Ferdinand Lassalle<\/a>, y defendi\u00f3 la tesis de la dictadura del proletariado como forma transitoria que debe adoptar el Estado antes de superar plenamente la sociedad capitalista y acceder al comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma biograf\u00eda de Marx nos indica que su actividad pol\u00edtica revolucionaria es indisoluble de su pensamiento y viceversa. En este sentido es un autor inclasificable con criterios acad\u00e9micos. No es ni un fil\u00f3sofo, ni un economista, ni un historiador, ni un soci\u00f3logo, sino que es todas esas cosas a la vez, que en \u00e9l se integran para dar lugar a una actividad fundamentalmente dirigida por su ideal de emancipaci\u00f3n de la humanidad, por lo cual ninguna de sus teor\u00edas puede ser entendida aisladamente y de manera independiente de esta voluntad revolucionaria. Por otra parte, y puesto que su obra ha tenido una inmensa trascendencia, es dif\u00edcil entender su pensamiento al margen de los resultados a los que posteriormente condujeron determinadas interpretaciones y elaboraciones de sus concepciones. El mismo Marx se defend\u00eda de una interpretaci\u00f3n \u00abescol\u00e1stica\u00bb de su pensamiento, raz\u00f3n por la cual \u00e9l mismo dec\u00eda de s\u00ed mismo que no era \u00abmarxista\u00bb, indicando con ello que no pod\u00eda clasificarse, esquematizarse ni, mucho menos, dogmatizarse su pensamiento, que \u00e9l siempre entendi\u00f3 como fundamentalmente cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx ha sido el pensador pol\u00edtico que probablemente m\u00e1s ha influido en los \u00faltimos cien a\u00f1os en la teor\u00eda social, pero tambi\u00e9n en concepciones filos\u00f3ficas como el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Existencialismo\">existencialismo<\/a>, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Estructuralismo\">estructuralismo<\/a>, en la historiograf\u00eda contempor\u00e1nea, en la econom\u00eda y en la sociolog\u00eda. En cualquier caso, el pensamiento de Marx, junto con el de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Nietzsche,_Friedrich\">Nietzsche<\/a>&nbsp;y el de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Freud,_Sigmund\">Freud<\/a>&nbsp;(los tres&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Filosof%C3%ADa_de_la_sospecha\">maestros de la sospecha<\/a>, seg\u00fan&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Ricoeur,_Paul\">Ricoeur<\/a>), es uno de los polos de referencia fundamentales del pensamiento y de los movimientos sociales del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>5. <strong>POSITIVISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Positivismo es igual a progresismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La corriente del positivismo, presente a\u00fan hoy en d\u00eda en muchas formas de pensamiento filos\u00f3fico, de estudio social y de concepci\u00f3n de la ciencia, <strong>se sistematiza principalmente a partir de la obra de Comte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En general, aquella actitud te\u00f3rica que sostiene que el \u00fanico aut\u00e9ntico&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Conocimiento\">conocimiento<\/a>&nbsp;o&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Saber\">saber<\/a>&nbsp;es el saber cient\u00edfico. Le caracteriza una actitud cr\u00edtica ante la filosof\u00eda tradicional, en especial la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Metaf%C3%ADsica\">metaf\u00edsica<\/a>, y afirma que tambi\u00e9n la filosof\u00eda ha de ser cient\u00edfica. Para ello, el \u00abesp\u00edritu positivo\u00bb es fiel a unos principios orientativos o reglas (L. Kolakowski), que se mantienen en todas las filosof\u00edas positivas de las diversas \u00e9pocas: la regla ontol\u00f3gica del&nbsp;<em>fenomenismo<\/em>, seg\u00fan el cual la realidad se manifiesta en los&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fen%C3%B3meno\">fen\u00f3menos<\/a>, obliga a rechazar cualquier concepci\u00f3n de una&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Esencia\">esencia<\/a>&nbsp;oculta m\u00e1s all\u00e1 de los fen\u00f3menos; la regla del&nbsp;<em>nominalismo<\/em>, seg\u00fan la cual el saber abstracto no es saber de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/No%C3%BAmenon\">cosas en s\u00ed<\/a>&nbsp;o&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Universales\">universales<\/a>, sino de meras cosas individuales generalizadas; la regla que obliga a&nbsp;<em>renunciar a juicios de valor<\/em>&nbsp;y a enunciados normativos, en cuanto carentes de sentido cognoscitivo y, finalmente, la regla de la&nbsp;<em>unidad del m\u00e9todo<\/em>&nbsp;de la ciencia, seg\u00fan la cual cabe pensar en un solo \u00e1mbito del saber, reducible a la observaci\u00f3n y a la experiencia, en definitiva a una \u00fanica ciencia, preferentemente la f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Comte5.gif\"><\/a><strong>A. Comte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La principal aportaci\u00f3n de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Comte,_Auguste\">Comte<\/a>&nbsp;al positivismo es la idea de que la realidad humana es social y tambi\u00e9n ella debe poder ser conocida cient\u00edficamente. A la ciencia que estudia esta realidad como s\u00edntesis de todos los conocimientos humanos llam\u00f3 Comte \u00ab<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sociolog%C3%ADa\">sociolog\u00eda<\/a>\u00bb. Este positivismo sociol\u00f3gico, junto con el positivismo biol\u00f3gico de Claude Bernard, la \u00e9tica positivista de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Mill,_John_Stuart\">John Stuart Mill<\/a>&nbsp;y el positivismo evolucionista de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Spencer,_Herbert\">Herbert Spencer<\/a>&nbsp;son los principales representantes del esp\u00edritu positivo europeo del s. XIX. En el \u00faltimo cuarto del siglo pasado, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Empiriocriticismo\">empiriocriticismo<\/a>&nbsp;de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Mach,_Ernst\">Mach<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Avenarius,_Richard\">Avenarius<\/a>&nbsp;defiende la necesidad de una filosof\u00eda cient\u00edfica y, en el per\u00edodo que transcurre entre los a\u00f1os veinte y los treinta de este siglo, tras la primera guerra mundial, se desarrolla el denominado&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Positivismo_l%C3%B3gico\">positivismo l\u00f3gico<\/a>, empirismo l\u00f3gico o neopositivismo. Este neopositivismo, que representa la tradici\u00f3n positivista germ\u00e1nico-austr\u00edaca, y que cristaliza en torno al llamado&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/C%C3%ADrculo_de_Viena\">C\u00edrculo de Viena<\/a>, cuyos representantes m\u00e1s destacados son&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schlick,_Moritz\">M. Schlick<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Carnap,_Rudolf\">R. Carnap<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hempel,_Carl_Gustav\">C. Hempel<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Neurath,_Otto\">O. Neurath<\/a>, adem\u00e1s de inspirarse en&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hume,_David\">Hume<\/a>, Comte y Mach, se distingue del positivismo del s. XIX por centrar su estudio, no en los&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Hecho\">hechos<\/a>, objeto de las ciencias naturales, sino en el an\u00e1lisis l\u00f3gico del lenguaje. Su caracter\u00edstica m\u00e1s positivista es, sin embargo, el&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Significado,_criterio_empirista_del\">criterio empirista del significado<\/a>, o principio de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Verificaci%C3%B3n\">verificaci\u00f3n<\/a>, seg\u00fan el cual s\u00f3lo tienen significado, y producen conocimiento, por tanto, aquellos enunciados que son susceptibles de verificaci\u00f3n, esto es, aquellos para los cuales existe un m\u00e9todo de comprobar si son verdaderos o falsos. El C\u00edrculo de Viena propugna, adem\u00e1s, la tesis de la unidad de la ciencia, o de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ciencia_unificada\">ciencia unificada<\/a>&nbsp;y, por lo menos algunos de sus miembros sostienen tambi\u00e9n la afirmaci\u00f3n, propia de Comte, de que la sociolog\u00eda ha de seguir los mismos m\u00e9todos que las&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ciencias_de_la_naturaleza\">ciencias de la naturaleza<\/a>; esta afirmaci\u00f3n constituye el n\u00facleo del llamado \u00abpositivismo sociol\u00f3gico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>COMTE. POSITIVISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo franc\u00e9s, iniciador del&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Positivismo\">positivismo<\/a>&nbsp;franc\u00e9s e introductor del t\u00e9rmino \u00absociolog\u00eda\u00bb. Nace en Montpellier, de familia cat\u00f3lica de funcionarios de clase media, y a los catorce a\u00f1os renuncia a su fe. Estudia medicina en la facultad de Montpellier y, de 1814 a 1816, en la moderna y elitista Escuela Polit\u00e9cnica de Par\u00eds, donde recibe una ense\u00f1anza de elevado nivel cient\u00edfico y de donde es expulsado por sus ideas republicanas. Conoce por esta \u00e9poca a los&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ide%C3%B3logos\">ide\u00f3logos<\/a>&nbsp;franceses y a los ilustrados, a trav\u00e9s de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Condorcet,_marqu%C3%A9s_de\">Condorcet<\/a>, y lee a los empiristas ingleses; de 1817 a 1823, es secretario de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Saint-Simon,_conde_de\">Saint-Simon<\/a>&nbsp;y durante esta \u00e9poca escribe obras de pol\u00edtica y&nbsp;<em>Planes de trabajos cient\u00edficos necesarios para la reorganizaci\u00f3n de la sociedad<\/em>; este ideal de reforma le hab\u00eda llevado ya a colaborar con Saint-Simon y se har\u00e1 m\u00e1s evidente en obras posteriores. Despu\u00e9s de romper esta relaci\u00f3n personal y dedicarse por un tiempo a ense\u00f1ar matem\u00e1ticas, a partir de 1826 dicta cursos de su propia filosof\u00eda en un c\u00edrculo privado de personas selectas, entre las que se cuentan&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Humboldt,_Karl_Wilhelm_von\">Humboldt<\/a>, Carnot,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fourier,_Charles\">Fourier<\/a>, cursos que se ver\u00e1n interrumpidos por su mala salud mental y que reemprende en 1829. En 1833 es nombrado \u00abrepetidor\u00bb y luego examinador de matem\u00e1ticas en la Escuela Polit\u00e9cnica, cargo que conserva hasta el a\u00f1o 1852 en que lo pierde, tambi\u00e9n por sus ideas antimon\u00e1rquicas, y pasa a vivir de las ayudas de sus amigos. De 1830-1842 aparecen los seis vol\u00famenes de&nbsp;<em>Curso de filosof\u00eda positiva<\/em>, obra nacida del curso privado y donde aparece ya su idea fundamental de una organizaci\u00f3n cient\u00edfica de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sociedad\">sociedad<\/a>. En 1844 se enamora perdidamente de Clotilde de Vaux, que muere, no obstante, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con lo que inicia, a partir de 1846 una segunda fase, te\u00f1ida de emotividad, que se a\u00f1ade a la anterior filos\u00f3fico-cient\u00edfica -y que, seg\u00fan algunos autores, la niega-, en la que se interesa por la idea de una religi\u00f3n positiva de la humanidad y una reforma moral de la sociedad, ideas que desarrolla en sus obras&nbsp;<em>Discurso sobre el conjunto del positivismo&nbsp;<\/em>(1848),&nbsp;<em>Sistema de pol\u00edtica positiva que instituye la religi\u00f3n de la humanidad<\/em>&nbsp;(1851-54),&nbsp;<em>Catecismo positivista<\/em>&nbsp;(1852) y&nbsp;<em>S\u00edntesis subjetiva&nbsp;<\/em>(1856).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Comte3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/3\/3d\/Comte3.gif\/180px-Comte3.gif\" alt=\"Comte3.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Comte3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Las obras fundamentales de Comte son el&nbsp;<em>Curso de filosof\u00eda positiva<\/em>, que se desarrolla en 60 lecciones y los cuatro vol\u00famenes de&nbsp;<em>Sistema de pol\u00edtica positiva<\/em>. Estas dos obras contienen la sustancia de lo que se ha denominado&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Positivismo\">positivismo<\/a>&nbsp;y que Comte llama tambi\u00e9n \u00abfilosof\u00eda positiva\u00bb o \u00abesp\u00edritu positivo\u00bb y hasta \u00absociolog\u00eda\u00bb. Las dos primeras lecciones del&nbsp;<em>Curso<\/em>&nbsp;desarrollan dos de sus ideas b\u00e1sicas: la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ley_de_los_tres_estados\">ley de los tres estados<\/a>&nbsp;y la clasificaci\u00f3n racional de las ciencias. Escrita esta obra con finalidad de reforma social (<em>orden<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>progreso<\/em>), parte del supuesto de que la sociedad y la humanidad misma han de pasar por la misma evoluci\u00f3n que cada una de las ciencias y, en definitiva, el mismo entendimiento humano. Toda ciencia (habla de astronom\u00eda, f\u00edsica, qu\u00edmica y biolog\u00eda), igual que todo individuo y aun la especie humana, pasa por tres estados (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Comte:_ley_de_los_tres_estados\">ver texto<\/a>): el estado teol\u00f3gico o ficticio, cuando el hombre explica las cosas recurriendo a principios y fuerzas sobrenaturales y de car\u00e1cter personal; el metaf\u00edsico o abstracto, cuando el hombre sustituye lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sobrenatural\">sobrenatural<\/a>&nbsp;por lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Abstracto\">abstracto<\/a>, y recurre a fuerzas y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Causa\">causas<\/a>&nbsp;a modo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Entidad\">entidades<\/a>&nbsp;ocultas que explican la naturaleza; y el cient\u00edfico o positivo, cuando el hombre, renunciando a un&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Saber\">saber<\/a>&nbsp;absoluto, se conforma con conocer las meras relaciones entre fen\u00f3menos, esto es, las&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ley\">leyes<\/a>. Que existen estos tres estados lo prueba tanto la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Historia\">historia<\/a>&nbsp;de la humanidad y de las ciencias, como la exigencia de s\u00edntesis y comprensi\u00f3n del esp\u00edritu humano. Y as\u00ed como el estado positivo es la meta del desarrollo de la historia y de las ciencias, de igual modo la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Comprensi%C3%B3n\">comprensi\u00f3n<\/a>&nbsp;de las cosas mediante leyes (sustitutivas de las causas de las divinidades) es la meta final de la mente humana. Para llegar a este estado positivo de la mente es necesaria una reorganizaci\u00f3n del conjunto de las ciencias, o una clasificaci\u00f3n del saber humano, con miras a una s\u00edntesis final positiva: la s\u00edntesis la otorga la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sociolog%C3%ADa\">sociolog\u00eda<\/a>&nbsp;, o \u00abf\u00edsica social\u00bb, que no s\u00f3lo es la \u00faltima de las ciencias y, por lo mismo su culminaci\u00f3n (seg\u00fan el orden de matem\u00e1ticas, astronom\u00eda, f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda y f\u00edsica social), sino tambi\u00e9n la aut\u00e9ntica interpretaci\u00f3n y la madurez de las ciencias, su&nbsp;<em>filosof\u00eda positiva<\/em>,la ciencia de las ciencias. M\u00e1s adelante, en&nbsp;<em>Discurso sobre el conjunto del positivismo<\/em>&nbsp;y en&nbsp;<em>Sistema de pol\u00edtica positiva<\/em>, subordinar\u00e1 la ciencia a la moral, la inteligencia a la simpat\u00eda o amor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Comte2.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/9\/96\/Comte2.gif\/180px-Comte2.gif\" alt=\"Comte2.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Comte2.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/skins\/common\/images\/magnify-clip.png\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La clasificaci\u00f3n jerarquizada de las ciencias y la instauraci\u00f3n de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sociolog%C3%ADa\">sociolog\u00eda<\/a>&nbsp;como ciencia definitiva supone la llegada del estado positivo; con ella puede haber en la sociedad orden, al que ya tend\u00eda el primer estado, y progreso, al que tend\u00eda el segundo (\u00abEl orden como principio, el progreso como fin\u00bb). La s\u00edntesis de orden y progreso, o la conciliaci\u00f3n entre las dos \u00e9pocas anteriores, se dibuja, en las \u00faltimas obras de Comte, como una subordinaci\u00f3n de la pol\u00edtica a la&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Moral\">moral<\/a>&nbsp;y a una regeneraci\u00f3n total, que considera como la religi\u00f3n de la humanidad: \u00e9sta es m\u00e1s real que el mismo individuo, es el \u00abGran Ser\u00bb, esto es, Dios, que ha de ser venerado con una religi\u00f3n y una moral positivas. El principio universal de esta moral positiva es el amor que une a toda la humanidad: \u00abvivir para el pr\u00f3jimo es la felicidad suprema\u00bb; en esta sociedad no hay m\u00e1s que deberes para con todos, ning\u00fan derecho; sus&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Dogma\">dogmas<\/a>&nbsp;son la filosof\u00eda positiva y las leyes cient\u00edficas; en su calendario incluye santos como&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Maistre,_Joseph_de\">Joseph de Maistre<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Adam_Smith\">Adam Smith<\/a>, Dante, Shakespeare, Federico II el Grande, etc., mientras que los fil\u00f3sofos -los soci\u00f3logos- son los nuevos sacerdotes de la religi\u00f3n positiva; la trinidad la constituyen el Gran Ser, la Tierra, que es el gran fetiche, y el espacio, el gran medio. En esta \u00e9poca en que \u00e9l mismo se considera el papa o el gran sacerdote de la humanidad, Comte ha de vivir de las ayudas econ\u00f3micas de sus amigos. La primera difusi\u00f3n de su obra y de sus ideas se debe a \u00c9mile Littr\u00e9 (1801-1881).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>COMTE<\/strong>. Padre del positivismo y de la sociolog\u00eda moderna. El positivismo es &nbsp;lo totalmente contrario a lo negativo, refiri\u00e9ndose a lo negativo como a la mera cr\u00edtica social&nbsp; realizada por los contempor\u00e1neos de su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Comte el positivismo deb\u00eda proponer soluciones en base a elementos que sean reales, medibles, cuantificables, que se puedan observar como un hecho factico. Gracias a estos elementos las ciencias formaban una jerarqu\u00eda, de manera que cada una depend\u00eda de la anterior seg\u00fan su complejidad, matem\u00e1ticas, mec\u00e1nica, f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda y por \u00faltimo la sociolog\u00eda (seg\u00fan Comte la m\u00e1s importante).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Comte solo la ciencia positiva o el positivismo puede llevar a la sociedad al progreso, teniendo como base a la familia como unidad social y al estudio de las ciencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy importante es su \u201cLey de los tres estados\u201d siendo el \u00faltimo estado el m\u00e1s perfeccionado y el m\u00e1s cercano a una reorganizaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica para el momento de la Revoluci\u00f3n Industrial y la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo lo anterior entra en conflicto con una de sus \u00faltimas obras como es el \u201cCatecismo Positivista\u201d calificado casi como una idea de dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Si aplicamos la filosof\u00eda positivista al estudio del arte, podemos relacionar el positivismo con el realismo, el impresionismo, pero no har\u00eda buenas migas con el arte abstracto y mucho menos con el arte conceptual o con el surrealismo, pues no encontrar\u00edamos en la obra de arte un elemento real, medible o cuantificable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. IRRACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Defensa de lo\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Irracional\">irracional<\/a>\u00a0como una <strong>caracter\u00edstica del ser humano o de cosas relativas al hombre<\/strong>; defensa que consiste en la <strong>valoraci\u00f3n de otras fuentes de conocimiento distintas de la<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Raz%C3%B3n\">raz\u00f3n<\/a>\u00a0y la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Experiencia\">experiencia<\/a>, y en su grado m\u00e1ximo en la valoraci\u00f3n del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Absurdo\">absurdo<\/a>. Referido a sistemas filos\u00f3ficos, el t\u00e9rmino lo aplica por vez primera Kuno Fischer a la filosof\u00eda de\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fichte,_Johann_Gottlieb\">Fichte<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>Se distingue la rama del\u00a0<strong><em>irracionalismo gnoseol\u00f3gico<\/em>\u00a0o metodol\u00f3gico<\/strong> y la del<strong>\u00a0<em>irracionalismo metaf\u00edsico<\/em><\/strong><em>\u00a0<\/em><strong>(no siempre f\u00e1cilmente diferenciables)<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El irracionalismo gnoseol\u00f3gico, en su versi\u00f3n radical, <strong>supone desconfianza ante la<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Raz%C3%B3n\">raz\u00f3n<\/a>\u00a0y acusa a la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Gnoseolog%C3%ADa\">gnoseolog\u00eda<\/a>\u00a0o\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Teor%C3%ADa_del_conocimiento\">teor\u00eda del conocimiento<\/a>\u00a0tradicional de intelectualista, abstracta y ajena a la vida. <\/p>\n\n\n\n<p>En sustituci\u00f3n de la raz\u00f3n como medio adecuado de <strong>conocimiento, recurre a la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fe\">fe<\/a>, a la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Intuici%C3%B3n\">intuici\u00f3n<\/a>\u00a0o al\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sentimiento\">sentimiento<\/a><\/strong>; as\u00ed, los diversos <strong>misticismos, fide\u00edsmos,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Vitalismo\">vitalismos<\/a>\u00a0o\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Romanticismo\">romanticismos<\/a><\/strong>, y los sistemas filos\u00f3ficos o el pensamiento de autores como\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Eckhart,_Johannes\">Meister Eckhart<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Pascal,_Blaise\">Pascal<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hamann,_Johann_Georg\">Hamann<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Jacobi,_Friedrich_Heinrich\">Jacobi<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Lamennais,_Hugo_Felicit%C3%A9\">Lammenais<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schleiermacher,_Friedrich\">Schleiermacher<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schelling,_Friedrich_Wilhelm_Joseph_von\">Schelling<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Bergson,_Henri\">Bergson<\/a>\u00a0y otros. Pertenece tambi\u00e9n al irracionalismo gnoseol\u00f3gico la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Valores,_teor%C3%ADa_de_los\">teor\u00eda de los valores<\/a>\u00a0y, en alguna medida, el\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Pragmatismo\">pragmatismo<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>El\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Psicoan%C3%A1lisis\">psicoan\u00e1lisis<\/a>\u00a0de\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Freud,_Sigmund\">Freud<\/a>, en cuanto irracionalismo psicol\u00f3gico, comparte tanto el irracionalismo gnoseol\u00f3gico como el metaf\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p>El<strong> irracionalismo metafisico<\/strong> abandona el campo del conocimiento para referirse a <strong>la falta de sentido<\/strong> de la misma <strong>condici\u00f3n humana, que se considera absurda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Versi\u00f3n atenuada del irracionalismo gnoseol\u00f3gico <\/strong>son todas aquellas teor\u00edas del conocimiento que <strong>a\u00f1aden al conocimiento propiamente racional alg\u00fan elemento irracional de diversa \u00edndole<\/strong>, m\u00e1s o menos determinado e influyente: <strong>el sentir, el vivir, el ambiente o la conciencia de clase, la cultura a que se pertenece<\/strong>, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Sistemas filos\u00f3ficos defensores de un irracionalismo metaf\u00edsico son todos <strong>aquellos que hacen del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Absurdo\">absurdo<\/a>, <\/strong>en alguna de sus formas, su\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Categor%C3%ADa\">categor\u00eda<\/a>\u00a0fundamental: son ejemplos\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schopenhauer,_Arthur\">Schopenhauer<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Kierkegaard,_S%C3%B8ren_Aabye\">Kierkegaard<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Nietzsche,_Friedrich\">Nietzsche<\/a>\u00a0y, en general, el conjunto de autores encuadrados en el\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Existencialismo\">existencialismo<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Sartre,_Jean-Paul\">Sartre<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Camus,_Albert\">Camus<\/a>, en especial<\/p>\n\n\n\n<p>Modernamente, el irracionalismo ha sido objeto especial de estudio por parte de autores de tendencias divergentes:\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Luk%C3%A1cs,_Georg\">G. Luk\u00e1cs<\/a>, en<em>\u00a0El asalto a la raz\u00f3n\u00a0<\/em>(1954) (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Bibliograf%C3%ADa:Referencia_bibliogr%C3%A1fica_de_G._Lukacs\">ver referencia<\/a>), hace <strong>responsables a la larga serie de filosof\u00edas \u00abburguesas<\/strong>\u00bb, que van desde\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schelling,_Friedrich_Wilhelm_Joseph_von\">Schelling<\/a>\u00a0hasta\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Oswald_Spengler\">Spengler<\/a>\u00a0y Ernst J\u00fcnger, pasando sobre todo por Schopenhauer, Kierkegaard,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Dilthey,_Wilhelm\">Dilthey<\/a>\u00a0y Nietzsche, de la <strong>existencia hist\u00f3rica de la barbarie totalitaria del nazismo y el fascismo<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas filosof\u00edas <\/strong>que no han sido sino justificaci\u00f3n\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ideolog%C3%ADa\">ideol\u00f3gica<\/a>\u00a0de los propios valores de la sociedad, <strong>han llevado -tras destruir la raz\u00f3n- a la desvalorizaci\u00f3n del\u00a0entendimiento, al\u00a0relativismo\u00a0moral, al\u00a0escepticismo\u00a0y a la exaltaci\u00f3n de valores irracionales<\/strong> que el <strong>totalitarismo nazi<\/strong> hizo suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>La\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Escuela_de_Francfort\">Escuela de Francfort<\/a>\u00a0y los autores de la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Teor%C3%ADa_cr%C3%ADtica\">teor\u00eda cr\u00edtica<\/a>\u00a0recurren al an\u00e1lisis y <strong>cr\u00edtica <\/strong>de lo que <strong>denominan raz\u00f3n instrumental<\/strong>, para sacar a la luz <strong>la ra\u00edz irracional de los excesos totalitarios<\/strong>, tanto del <strong>nazismo <\/strong>y del <strong>fascismo <\/strong>como del <strong>comunismo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Popper,_Karl_Raimund\">Karl R. Popper<\/a>\u00a0dedica su obra\u00a0<em>La sociedad abierta y sus enemigos<\/em>\u00a0(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Bibliograf%C3%ADa:Referencia_bibliogr%C3%A1fica_de_K._R._Popper\">ver referencia<\/a>) a un estudio sistem\u00e1tico e hist\u00f3rico -a trav\u00e9s del examen del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Historicismo\">historicismo<\/a>, basado en\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hegel,_Georg_Wilhelm_Friedrich\">Hegel<\/a>\u00a0y en\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Plat%C3%B3n\">Plat\u00f3n<\/a>, fundamentalmente- de lo que denomina \u00ab<strong>el problema intelectual m\u00e1s importante de nuestro tiempo<\/strong>\u00bb, a saber, el <strong>conflicto entre racionalismo e irracionalismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>KIERKEGAARD. IRRACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo y te\u00f3logo dan\u00e9s, nacido en Copenhague; se llam\u00f3 a s\u00ed mismo \u00ab<strong>nada m\u00e1s que poeta y pensador cristiano<\/strong>\u00bb. Estudi\u00f3 en Copenhague y sigui\u00f3 un curso de filosof\u00eda en Berl\u00edn, con\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schelling,_Friedrich_Wilhelm_Joseph_von\">Schelling<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>Es considerado uno de los pensadores <strong>precursores <\/strong>del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Existencialismo\">existencialismo<\/a> (aquello que consituye la esencia). Su vida comprende <strong>pocos acontecimientos destacables;<\/strong> pero \u00e9stos -la r<strong>elaci\u00f3n con su padre, por cuya causa cre\u00eda que amenazaba un castigo divino sobre su familia<\/strong>; sus relaciones con Regina Olson y su <strong>vocaci\u00f3n de pastor de la Iglesia reformada<\/strong>, <strong>procesos ambos interrumpidos<\/strong> por la congoja que le causaba un <strong>defecto f\u00edsico o ps\u00edquico, que \u00e9l llamaba \u00abel aguij\u00f3n de la carne\u00bb<\/strong> y del que se ignora totalmente su naturaleza- los vivi\u00f3 con tal intensidad y apasionamiento, como narra en su\u00a0<em>Diario<\/em>, de cinco mil p\u00e1ginas y veinte vol\u00famenes, escrito de 1834 a 1855, hasta dos meses antes de su muerte, que no pueden menos que ser el<strong> tel\u00f3n de fondo de melancol\u00eda<\/strong> y <strong>desesperaci\u00f3n<\/strong>, que \u00e9l denomina <strong>\u00abenfermedad mortal<\/strong>\u00bb, sobre el que construye su pensamiento filos\u00f3fico. <\/p>\n\n\n\n<p>Su filosof\u00eda es, adem\u00e1s de\u00a0<strong>cr\u00edtica\u00a0de la filosof\u00eda entendida como<\/strong>\u00a0<strong>sistema<\/strong>, tal como la desarroll\u00f3\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Hegel,_Georg_Wilhelm_Friedrich\">Hegel<\/a>, (est\u00e1 en contra de Hegel) sobre todo <strong><em>reflexi\u00f3n personal sobre la propia\u00a0existencia<\/em><\/strong>, <strong>convencido de que el hombre no puede ser sino cristiano<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>De la filosof\u00eda de Hegel opina que es tan in\u00fatil como el castillo que, reci\u00e9n construido, alguien abandonara para vivir en una choza, y no ve en ella traza alguna de la propia individualidad, que es lo que realmente importa al hombre; es creadora, adem\u00e1s, de falsas perspectivas de\u00a0infinitud.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa<strong> verdad es la subjetividad<\/strong>\u00bb, afirma, en\u00a0<em>Apostilla conclusiva no cient\u00edfica\u00a0<\/em>(1846); y el \u00absingular\u00bb, el\u00a0individuo, <strong>es esencialmente finito y no puede alcanzar un saber total a trav\u00e9s de un sistema de ideas<\/strong>; s\u00f3lo puede <strong>acercarse progresivamente a la verdad<\/strong> de la <strong>propia existencia<\/strong>, a cuyo t\u00e9rmino no existe ninguna verdad racional u\u00a0objetiva, como mero hecho que es de una <strong>existencia absurda que s\u00f3lo cobra sentido si es religiosa.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A la constataci\u00f3n de que <em>nadie alcanza aquello que se est\u00e1 obligado a ser<\/em><\/strong>, <strong>se llega a trav\u00e9s de sucesivas aproximaciones, determinadas, seg\u00fan explica en\u00a0<em>El concepto de iron\u00eda<\/em><\/strong><em>\u00a0<\/em>(1841), porque <strong>el hombre, que es \u00ababsoluta negatividad\u00bb o imposibilidad de darse<\/strong>\u00a0<strong>sentido\u00a0a s\u00ed mismo, no puede sino ir optando entre posibilidades distintas<\/strong>. No estoy de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales aproximaciones son los estadios que describe sobre todo en\u00a0<em>O lo uno o lo otro<\/em>\u00a0(1843),\u00a0<em>Temor y temblor\u00a0<\/em>(1843) y<em>\u00a0Etapas de un camino de la vida\u00a0<\/em>(1845). <strong>Son tres: la vida\u00a0<em>est\u00e9tica<\/em>, la vida\u00a0<em>\u00e9tica\u00a0<\/em>y la vida\u00a0<em>religiosa<\/em>.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El estadio est\u00e9tico est\u00e1 representado por la figura de\u00a0<em>Don Juan<\/em>, de Mozart,<\/strong> el seductor que persigue un ideal de vida\u00a0hedonista\u00a0y sensual y que, al <strong>no reconocer a los dem\u00e1s sino como objetos<\/strong>, tampoco se realiza como verdadero\u00a0sujeto. <\/p>\n\n\n\n<p>La nueva posibilidad se abre con <strong>otra opci\u00f3n: <em>la de la vida \u00e9tica<\/em>.<\/strong> <strong>La nueva relaci\u00f3n con los dem\u00e1s que con ella se inicia la simboliza el matrimonio y el estado de compromisos \u00e9ticos y de cumplimiento de<\/strong>\u00a0<strong>deberes<\/strong>\u00a0que impone, que <strong>suponen una cierta universalidad.<\/strong> <strong>El hombre tiene todav\u00eda la posibilidad de un mayor conocimiento de s\u00ed mismo en un plano superior: la\u00a0<em>vida religiosa<\/em>. <\/strong>Aquella que ejemplifica el <strong>sacrificio de su hijo por Abraham<\/strong>: <em>no entiende, pero cree. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, <strong><em>el individuo que no entiende la\u00a0fe\u00a0y cree se halla ante el\u00a0absurdo<\/em><\/strong>, pero tambi\u00e9n se descubre a s\u00ed mismo como\u00a0subjetividad, al experimentarse como\u00a0<em><strong>negaci\u00f3n de s\u00ed mismo<\/strong><\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>El paso del segundo al <strong>tercer estadio<\/strong> <strong>requiere una suspensi\u00f3n total del modo de pensar propio del estadio \u00e9tico y un\u00a0<em>salto<\/em>, que llama \u00abdial\u00e9ctico\u00bb, hacia la fe.<\/strong> <strong>Todav\u00eda le queda al hombre, incluso religioso, la posibilidad de apartarse de la verdad; lo que le espera en el futuro se hace siempre actual en el instante -con \u00abtemor y temblor\u00bb<\/strong>-, y por eso el hombre permanece siempre en la<strong>\u00a0angustia, <\/strong>que puede traducirse como <strong><em>esperanza del futuro<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Kierkegaard utiliz\u00f3 en sus obras muchos y curiosos seud\u00f3nimos:\u00a0<em>Victor Eremita, Johanne de Silentio, Hilarius religator\u00a0<\/em>[encuadernador],\u00a0<em>Frater Taciturnus<\/em>, etc.; con ellos <strong>expon\u00eda puntos de vista distintos a los que en realidad \u00e9l sosten\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Irracionalismo. <strong>Actitud que, sobre la raz\u00f3n, prima la importancia de la intuici\u00f3n, los instintos y los sentimientos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>KIERKEGAARD. IRRACIONALISMO.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">KIERKEGAARD. Partimos de la base de que Kierkegaard pone en duda&nbsp; y cuestiona todo lo que est\u00e1 sucediendo. <\/pre>\n\n\n\n<p>Kierkegaard traz\u00f3 el camino del negativismo, es decir, de una filosof\u00eda que parte de lo negativo en cuanto al valor, para tomar de \u00e9l una referencia a lo positivo en cuanto al valor. As\u00ed, <strong>la angustia y la desesperaci\u00f3n constituyen la base de partida para un acuerdo sobre una vida sin angustia ni desesperaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Kierkegaard all\u00ed donde reconocemos el l\u00edmite de la raz\u00f3n, all\u00ed es donde aparece la angustia.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Kierkegaard va a introducir el concepto de la angustia en la filosof\u00eda y tiene una obra que lo refleja fielmente \u201cSobre el concepto de la angustia\u201d que se trata en las tutor\u00edas.<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Kierkegaard est\u00e1 en contra del positivismo, de esta imposici\u00f3n de la racionalidad cient\u00edfica y del progreso cient\u00edfico que olvida la existencia del sujeto individual.<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Kierkegaard introdujo ese otro concepto, el de la angustia, como presentimiento de la nada.\nKierkegaard menciona que la angustia es el camino tambi\u00e9n para la que la humanidad sea salvada reiterando lo anteriormente dicho.<\/pre>\n\n\n\n<p>Un individuo es plenamente consciente de su potencial tras la experiencia de la angustia. Por lo tanto, la angustia puede ser una posibilidad para pecar, pero tambi\u00e9n <strong>puede ser el reconocimiento o la realizaci\u00f3n de nuestra propia identidad y libertad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si nos llevamos a Kierkegaard y su concepto de la angustia al terreno de la historia del arte, nos podemos fijar que est\u00e1 muy bien representado en obras como:<\/p>\n\n\n\n<p>Gran Silla El\u00e9ctrica de <strong>Andy Warhol.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El rostro de la guerra de Salvador Dal\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>La plaga de <strong>Arnold Bo<\/strong><strong>\u0308<\/strong><strong>cklin.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pesadilla de&nbsp;<strong>Johann Heinrich F\u00fcssli<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Angustia de Alfred Kubin<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estudio del retrato del Papa Inocencio X de Francis Bacon.<\/p>\n\n\n\n<p>Saturno devorando a su hijo de Goya.<\/p>\n\n\n\n<p>Pir\u00e1mide de Calaveras de Cezanne.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cabeza de Medusa de Caravaggio.<\/p>\n\n\n\n<p>La plaga de <strong>Arnold Bo<\/strong><strong>\u0308<\/strong><strong>cklin.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El grito de Edvard Munch.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fantasma Kohada Koheiji de Hokusai<\/p>\n\n\n\n<p>El ojo de Odilon Redon.<\/p>\n\n\n\n<p>El fantasma de una pulga de William Blake.<\/p>\n\n\n\n<p>Calavera con cigarrillo de <strong>Vincent Van Gogh.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Balsa de la Medusa de Gericault.<\/p>\n\n\n\n<p>El infierno de <strong>William Adolphe Bouguereau<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Judith matando a Holofernes de <strong>Artemisia Gentileschi.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En estas obras de arte los artistas han demostrado su verdadero potencial representando la angustia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>SCHOPENHAUER. IRRACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Partiendo del idealismo kantiano<\/strong>, Schopenhauer <strong>explica el mundo como una pura representaci\u00f3n y define la realidad como una ciega voluntad de vivir.<\/strong> Puesto que <strong>el querer supone insatisfacci\u00f3n y esta dolor, la vida es dolor.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ciencia, el arte y la moral (que culmina en la compasi\u00f3n) proporcionan remedios temporales, <\/strong>pero el \u00fanico efectivo consiste en <em><strong>superar aquella voluntad y aniquilarse en la nada<\/strong><\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo alem\u00e1n, nacido en Danzig. <strong>De familia rica, <\/strong>durante los a\u00f1os 1800 y 1803-1804 y<strong> en plena adolescencia, emprende viajes, <\/strong>junto con su familia, por toda Europa. A la vuelta de sus viajes,<strong> y tras heredar, a la muerte de su padre en 1805, una fortuna que le permite vivir de rentas toda su vida,<\/strong> ingresa en la universidad de Gotinga para cursar medicina, carrera que cambia al segundo a\u00f1o por la de filosof\u00eda. Estudia tambi\u00e9n en Berl\u00edn donde asiste a las clases de\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Fichte,_Johann_Gottlieb\">Fichte<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Schleiermacher,_Friedrich\">Schleiermacher<\/a>; <strong>rechaza ya entonces la relaci\u00f3n entre filosof\u00eda y religi\u00f3n y anota en el cuaderno de clase, frente a la afirmaci\u00f3n de Schleiermacher de que nadie puede ser fil\u00f3sofo sin ser religioso,<\/strong> \u00abnadie que sea religioso puede ser fil\u00f3sofo\u00bb. Se aleja moment\u00e1neamente de Berl\u00edn para redactar su tesis doctoral, que defiende en 1813 con el t\u00edtulo de\u00a0<em>La cu\u00e1druple ra\u00edz del principio de raz\u00f3n suficiente<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sostiene un pesimismo metaf\u00edsico<\/strong> seg\u00fan el cual <strong><em>la realidad carece de valor y de sentido<\/em><\/strong>, que como consecuencia pr\u00e1ctica lleva a una <strong><em>anulaci\u00f3n de la voluntad de vivir<\/em><\/strong>. Schopenhauer conoci\u00f3 y estudi\u00f3 tanto el <strong>budismo como el hinduismo<\/strong>, y en su pensamiento se encuentran paralelos con las filosof\u00edas de ambas religiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1819 aparece su obra m\u00e1s importante,\u00a0<em>El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/em>; ninguna de estas dos obras le da fama como fil\u00f3sofo y en 1820 decide trasladarse a Berl\u00edn para dar clases. <strong>Las da, a prop\u00f3sito, a la misma hora que\u00a0Hegel<\/strong>, a quien profesaba la <strong>m\u00e1s profunda aversi\u00f3n,<\/strong> y no constituyen sino un <strong>fracaso de oyentes<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Por causa de la peste, abandona Berl\u00edn y, en 1833, se instala definitivamente en Francfort. Retirado de la docencia, sigue escribiendo y publica en 1836\u00a0<em>Sobre la voluntad en la naturaleza\u00a0<\/em>y, en 1841,<em>\u00a0Los dos problemas fundamentales de la \u00e9tica<\/em>. Reedita su obra fundamental,\u00a0<em>El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/em>, <strong>a\u00f1adi\u00e9ndole nuevos cap\u00edtulos y nuevos improperios contra la filosof\u00eda de \u00ablos profesores de filosof\u00eda\u00bb<\/strong>, a la que contrapone <strong>la suya propia, que considera filosof\u00eda de la verdad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1851, el cuidado estilo literario de\u00a0<em>Parerga y Paralip\u00f3mena<\/em>\u00a0-extensa colecci\u00f3n de aforismos sobre muy variados temas, de la que los<strong>\u00a0<em>Aforismos sobre la sabidur\u00eda de la vida<\/em>\u00a0son su libro m\u00e1s le\u00eddo<\/strong>-, le procura la fama que, hasta el momento, se le hab\u00eda mostrado huidiza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:SCHOPEN3.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/d\/d7\/SCHOPEN3.gif\/180px-SCHOPEN3.gif\" alt=\"SCHOPEN3.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En su primer pr\u00f3logo a\u00a0<em>El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/em>, Schopenhauer remite los or\u00edgenes de su filosof\u00eda a\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Plat%C3%B3n\">Plat\u00f3n<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Kant,_Immanuel\">Kant<\/a>\u00a0y hasta las Upanishads. El punto de partida es la afirmaci\u00f3n kantiana de que <strong>\u00abel mundo es una representaci\u00f3n m\u00eda\u00bb, que significa que todo cuanto conocemos sucede y existe s\u00f3lo en el fondo de la<\/strong>\u00a0conciencia\u00a0humana, donde el objeto se identifica con el\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Sujeto\">sujeto<\/a>\u00a0(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Schopenhauer:_el_mundo_como_voluntad_y_representaci%C3%B3n\">ver texto<\/a>). Tras esta afirmaci\u00f3n de\u00a0idealismo\u00a0fundamental, la afirmaci\u00f3n de c\u00f3mo conoce el hombre el mundo en su conciencia: a trav\u00e9s de las<strong> formas\u00a0<em>a priori<\/em>\u00a0del\u00a0espacio<\/strong>, <strong>el\u00a0tiempo<\/strong>\u00a0y la\u00a0causalidad; propiamente a trav\u00e9s de la causalidad, que <strong>act\u00faa sobre los conocimientos espacializados y temporalizados<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Sobre ellos <strong>act\u00faa la causalidad en sus cuatro formas distintas (devenir, conocer, ser y actuar)<\/strong>, lo que da origen a las diversas clases de objetos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo as\u00ed conocido no es m\u00e1s que\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Fen%C3%B3meno\">fen\u00f3meno<\/a>, <strong>apariencia,<\/strong> lo que la <strong>filosof\u00eda india llama \u00abvelo de Maya\u00bb<\/strong>, no es una\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/No%C3%BAmenon\">cosa en s\u00ed<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A la cosa en s\u00ed<\/strong> puede llegar el hombre por medio de la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Voluntad\">voluntad<\/a>, \u00e9sta es lo que el hombre en s\u00ed, la esencia del hombre, que se manifiesta en el\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cuerpo\">cuerpo<\/a>, por el cual el hombre es tambi\u00e9n mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>En ella, adem\u00e1s, ve la esencia de todas las cosas: por la voluntad, o por la vida, que hay en todo, se llega a la esencia misma de las cosas en s\u00ed. <strong>Su filosof\u00eda es, por lo mismo, una filosof\u00eda de la voluntad. <\/strong>A la voluntad podr\u00eda tambi\u00e9n darle el nombre de impulso, <strong>energ\u00eda o fuerza original<\/strong>, pero estos nombre remiten m\u00e1s bien al mundo del conocimiento y no al de la misma\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Vida\">vida<\/a>, cuya esencia ve bien simbolizada con el nombre de voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>A la pregunta fundamental de la filosof\u00eda acerca de \u00ab<strong>\u00bfqu\u00e9 es el mundo?<\/strong>\u00bb responde Schopenhauer diciendo que es representaci\u00f3n, <strong>fuerza y voluntad.<\/strong> <strong>Fuerza ciega y voluntad insatisfecha, aspiraci\u00f3n,<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Deseo\">deseo<\/a>, dolor, tragedia; tampoco la historia es\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Racionalidad\">racionalidad<\/a>\u00a0y progreso, sino ciego y enga\u00f1oso\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Azar\">azar<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>La liberaci\u00f3n de la\u00a0irracionalidad\u00a0y la ceguera s\u00f3lo es posible a trav\u00e9s del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Arte,_artes\">arte<\/a>\u00a0(estado est\u00e9tico;\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Schopenhauer:_lo_sublime\">ver texto<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p>La\u00a0<strong>experiencia est\u00e9tica<\/strong>\u00a0es, no obstante,<strong> s\u00f3lo una liberaci\u00f3n moment\u00e1nea del dolor, el tedio y la insatisfacci\u00f3n de vivir<\/strong>. Hay otra fase, el <strong>estado \u00e9tico,<\/strong> que<strong> se alcanza por la negaci\u00f3n de la voluntad de vivir, origen de todo mal: exige primero la anulaci\u00f3n de la propia individualidad ego\u00edsta y que impide la piedad y la compasi\u00f3n, y luego la ascesis que es negaci\u00f3n y extinci\u00f3n de todas las manifestaciones de la voluntad,<\/strong> como en el nirvana budista o la asc\u00e9tica cristiana m\u00e1s rigurosa. Tras la negaci\u00f3n de la voluntad, <strong>no queda sino la\u00a0nada<\/strong>, que es lo que es el mundo (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Schopenhauer:_el_tiempo_y_la_muerte.\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Irracionalismo\">irracionalismo<\/a>&nbsp;filos\u00f3fico de Schopenhauer ha influido en filosof\u00eda y literatura; Kafka, Thomas Mann o Musil, en literatura, y Eduard von Hartmann,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Bergson,_Henri\">Bergson<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Nietzsche,_Friedrich\">Nietzsche<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Freud,_Sigmund\">Freud<\/a>, en filosof\u00eda, son deudores suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>**************<\/p>\n\n\n\n<p>Schopenhauer aseveraba que <strong>el principio fundamental de la vida es la voluntad<\/strong>, tal como el t\u00edtulo de su obra m\u00e1s representativa: \u201cEl mundo como voluntad y representaci\u00f3n\u201d; el universo entero es meramente voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de leer un poco a Schopenhauer, entiendo que la experiencia de la vida es maravillosa, a base de aprendizaje, pasando de lo negativo a lo positivo a base de una f\u00e9rrea voluntad (buscando fuerzas motrices gracias a la intuici\u00f3n y a los instintos). Y as\u00ed se demuestra en: \u201cCar\u00e1cter absoluto de la voluntad de vivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEvidentemente, esto es inexplicable <\/em><\/strong><em>si buscamos las fuerzas motrices fuera de los personajes y pensamos que los hombres corren reflexivamente en pos de bienes cuya posesi\u00f3n no compensa los tormentos y trabajos que cuestan. Si la raz\u00f3n pudiera o\u00edrse en este asunto, ha mucho tiempo que los hombres habr\u00edan reconocido que el bollo no vale el coscorr\u00f3n y habr\u00edan abandonado la partida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mas por el contrario, cada uno de nosotros defiende su vida como si fuera un precioso dep\u00f3sito de que tuviera que responder y se consume entre los cuidados y tormentos que cuesta el conservarla.\u201d<\/em> \u2026\u2026..<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u201c<em>La voluntad es, en las cosas, el l\u00edmite metaf\u00edsico de toda observaci\u00f3n en las cosas, m\u00e1s all\u00e1 del cual no es posible ir. El car\u00e1cter absoluto y originario de <strong>la voluntad explica que el hombre ame sobre todas las cosas una existencia llena de miserias, de tormentos, de dolores, de angustias <\/strong>y por a\u00f1adidura de \u00e9l un objeto de horror, siendo as\u00ed que, por el contrario <strong>nada teme tanto como ver&nbsp; llegar su t\u00e9rmino,<\/strong> que es lo \u00fanico de que puede &nbsp;estar seguro\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso hay que disfrutar de una forma irracional. (Esto es m\u00edo).<\/p>\n\n\n\n<p>*****************<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NIETSCHE. IRRACIONALISMO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Friedrich Nietzsche (1844-1900). Es <strong>uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s influyentes de la contemporaneidad.<\/strong> Pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os de vida en un <strong>sanatorio psiqui\u00e1trico de Tur\u00edn<\/strong>. En su<strong> filosof\u00eda<\/strong> defiende <strong>la libre existencia del ser humano frente a todo tipo de atadura<\/strong> <strong>externa<\/strong>, ya <strong>sea social o religiosa.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al concebir a Dios <\/strong>como un <strong>poder que oprime y reduce al ser humano<\/strong>, <strong>el hombre deb\u00eda \u00abmatarlo\u00bb para poder desarrollarse totalmente<\/strong>, se supone que metaforicamente. Junto a esto deb\u00eda sostenerse la<strong> subversi\u00f3n de todos los valores <\/strong>y la asunci\u00f3n de la <strong>existencia como \u00abvoluntad de poder<\/strong>\u00ab. Solamente as\u00ed se har\u00eda posible el <strong>advenimiento del \u00absuperhombre<\/strong>\u00ab, una <strong>fase avanzada<\/strong> del <strong>ser humano<\/strong> en la que este<strong> (el hombre)<\/strong> es completamente <strong>due\u00f1o de s\u00ed mismo<\/strong>. Escribi\u00f3, entre otras obras, \u00abAs\u00ed habl\u00f3 Zaratustra\u00bb y \u00abEl Anticristo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fil\u00f3sofo y fil\u00f3logo alem\u00e1n<\/strong>, considerado uno de los <strong>pensadores m\u00e1s influyentes del siglo XIX<\/strong> y que ha marcado profundamente la filosof\u00eda de los \u00faltimos cien a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 el 15 de octubre de 1844 en R\u00f6cken, en la Turingia, en el seno de una <strong>familia profundamente protestante<\/strong> (tanto sus abuelos como su padre fueron pastores protestantes). \u00c9l era el primog\u00e9nito, pero tuvo una hermana, <strong>Elisabeth<\/strong>, que jug\u00f3 un destacado papel en su vida. En 1849 muri\u00f3 su padre, y la familia se traslad\u00f3 a <strong>Naumburgo<\/strong>, donde realiz\u00f3 <strong>sus primeros estudios.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 1859 estudi\u00f3 en la prestigiosa escuela de Pforta (la misma en la que hab\u00edan estudiado\u00a0Fichte, Klopstock,\u00a0Schlegel\u00a0y\u00a0Novalis), donde recibi\u00f3 una <strong>esmerada educaci\u00f3n<\/strong> y comenz\u00f3 a experimentar la <strong>influencia de<\/strong>\u00a0Schopenhauer. Posteriormente estudi\u00f3 <strong>filolog\u00eda cl\u00e1sica y teolog\u00eda en Bonn <\/strong>durante el curso acad\u00e9mico de 1864-1865, aunque abandon\u00f3 la teolog\u00eda para dedicarse solamente a la<strong> filolog\u00eda cl\u00e1sica<\/strong>, cuyos estudios prosigui\u00f3 en Leipzig, donde fue el <strong>protegido del<\/strong> eminente y prestigioso <strong>fil\u00f3logo Ritschl,<\/strong> y donde trab\u00f3 amistad con Erwin Rhode, que llegar\u00eda a ser otro eminente fil\u00f3logo. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante esta \u00e9poca se acentu\u00f3 la influencia de Schopenhauer, y en 1868 <strong>conoci\u00f3 a Richard Wagner<\/strong>, con quien durante unos a\u00f1os estuvo unido por una estrecha amistad. Tambi\u00e9n parece que fue durante este per\u00edodo que c<strong>ontrajo la s\u00edfilis, <\/strong>posible causa de su <strong>posterior enfermedad cerebral<\/strong>, aunque <strong>al parecer ya antes hab\u00eda experimentado problemas de salud.<\/strong> En 1869 fue nombrado profesor extraordinario en la Universidad de Basilea. <\/p>\n\n\n\n<p>Debido a sus m\u00e9ritos y a las alabanzas que Ritschl hab\u00eda hecho de su disc\u00edpulo, la<strong> Universidad de Leipzig<\/strong> le concedi\u00f3 el <strong>grado de doctor sin necesidad de examinarse<\/strong>, bas\u00e1ndose en sus publicaciones filol\u00f3gicas. En 1870 fue nombrado catedr\u00e1tico en la Universidad de Basilea de la que ya era profesor. Particip\u00f3 brevemente en la guerra franco-prusiana, aunque llevado por su antigermanismo, <strong>renunci\u00f3 a la ciudadan\u00eda alemana para nacionalizarse suizo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante estos a\u00f1os trab\u00f3 <strong>amistad<\/strong> con el famoso <strong>historiador Burkhardt y con Overbeck.<\/strong> En 1872 public\u00f3\u00a0<strong><em>El nacimiento de la tragedia en el esp\u00edritu de la m\u00fasica<\/em>,<\/strong> libro que fue recibido con entusiasmo por <strong>Wagner y Rhode<\/strong>, pero que fue duramente <strong>criticado por los fil\u00f3logos m\u00e1s acad\u00e9micos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este momento, por<strong> presiones acad\u00e9micas<\/strong>, las <strong>clases de Nietzsche se fueron quedando sin alumnos.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1873 y 1876 public\u00f3 sus\u00a0<strong><em>Consideraciones intempestivas<\/em>,<\/strong> que constan de cuatro <strong>textos cr\u00edticos con la cultura europea <\/strong>contempor\u00e1nea. Tambi\u00e9n en 1873 escribi\u00f3\u00a0<strong><em>Sobre la verdad y la mentira en sentido extramoral,<\/em>\u00a0<\/strong>escrito que solamente fue <strong>publicado p\u00f3stumamente, y en el que ataca el cientifismo y el positivismo<\/strong>. Entre tanto, en 1875, trab\u00f3 <strong>amistad con el compositor K\u00f6selitz<\/strong>, a quien Nietzsche llamaba\u00a0<em><strong>Peter Gast<\/strong><\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Nietzsche hab\u00eda demostrado una <strong>gran admiraci\u00f3n por Wagner<\/strong> -de quien esperaba el<strong> renacimiento del esp\u00edritu\u00a0<em>tr\u00e1gico<\/em>\u00a0griego-,<\/strong> y durante los a\u00f1os de Basilea pasaba muchas temporadas con este compositor y su familia en Tribschen (en la ribera del lago de Lucerna), a partir de 1876 <strong>empez\u00f3 su distanciamiento.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>El enfriamiento de su relaci\u00f3n se empez\u00f3 a hacer patente en 1878 con la publicaci\u00f3n de\u00a0<strong><em>Humano, demasiado humano<\/em>\u00a0(que en 1880 se complet\u00f3 con\u00a0<em>El viajero y su sombra<\/em>)<\/strong>, texto en el que <strong>Nietzsche marca tambi\u00e9n sus diferencias con Schopenhauer<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1876 obtiene una<strong> licencia por enfermedad<\/strong>, pues su <strong>salud se fue haciendo cada vez m\u00e1s precaria,<\/strong> y pas\u00f3 el a\u00f1o en Sorrento. Aunque reanud\u00f3 sus clases en 1877<strong> tuvo que abandonar la docencia debido a sus problemas de salud y acogerse a una jubilaci\u00f3n voluntaria.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Por esta \u00e9poca, en la que ya estaba casi ciego, la ayuda de\u00a0<strong><em>Peter Gast<\/em>\u00a0fue decisiva, puesto que le ayudaba a escribir, e incluso escrib\u00eda directamente al dictado del fil\u00f3sofo<\/strong>. Probablemente el estilo afor\u00edstico de Nietzsche no es ajeno a esta enfermedad, ya que le era materialmente imposible escribir durante largos lapsos de tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este momento su vida fue un constante viajar por diversas ciudades: G\u00e9nova, Sicilia, Rapallo, Riva, Sils Mar\u00eda, Roma, Marienbad, Niza, Naumburgo, Tur\u00edn, etc. (En general, pasaba los inviernos en Italia y el sur de Francia, y los veranos en las zonas alpinas). En 1881 public\u00f3\u00a0<em><strong>Aurora,<\/strong> <\/em><strong><em>pensamientos sobre los prejuicios morales,<\/em>\u00a0y en 1882 public\u00f3\u00a0<em>La gaya ciencia,<\/em>\u00a0<\/strong>obras en las que efect\u00faa una<strong> cr\u00edtica de la religi\u00f3n, la metaf\u00edsica y la moral.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Por esta \u00e9poca conoci\u00f3 en Roma a\u00a0<strong>Lou Andreas von Salom\u00e9<\/strong> (Fil\u00f3sofa y escritora rusa, nacida en San Petersburgo. Complet\u00f3 su educaci\u00f3n secundaria, recibida en el colegio luterano de San Pedro, en San Petersburgo, con estudios de literatura cl\u00e1sica y filosof\u00eda, llevados a cabo en forma privada bajo la orientaci\u00f3n de Hendrik Gillot, un culto pastor protestante holand\u00e9s. La relaci\u00f3n intelectual y sentimental a un tiempo y el posterior rompimiento de la misma, ante la propuesta de matrimonio del pastor, dej\u00f3 una profunda huella en el \u00e1nimo de Lou (que contaba, entonces, con diecisiete a\u00f1os de edad); perdi\u00f3 la fe religiosa y tuvo sentimientos confusos en sus relaciones con los dem\u00e1s. March\u00f3 a Zurich a estudiar teolog\u00eda e historia del arte, pero su d\u00e9bil salud la llev\u00f3 en viaje de reposo a Italia, donde alojada, en Roma, en la casa de Malwida von Meysenburg, una intelectual liberal, entr\u00f3 en relaci\u00f3n con muchas personalidades c\u00e9lebres), de la que se enamor\u00f3 y, aunque no fue correspondido, sigui\u00f3 manteniendo con ella una larga relaci\u00f3n de amistad.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Nietzsche_paul-ree_lou-von-salome188.jpg\"><\/a>Entre 1883 y 1885 public\u00f3 su monumental obra:\u00a0<strong><em>As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra<\/em>; en 1886,\u00a0<em>M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal<\/em>\u00a0<\/strong>y al a\u00f1o siguiente,\u00a0<em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>. Entre tanto su hermana Elisabeth se cas\u00f3 con un notorio antisemita y racista llamado F\u00f6rster. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1888 Nietzsche public\u00f3\u00a0<strong><em>El caso Wagner<\/em>,\u00a0<em>Nietzsche contra Wagner\u00a0<\/em>y\u00a0<em>Ditirambos de Dioniso<\/em><\/strong><em>s,\u00a0<\/em>y en 1889,\u00a0<em>El crep\u00fasculo de los \u00eddolos<\/em>. En este a\u00f1o sufri\u00f3 un ataque en Tur\u00edn, del que ya no se repondr\u00eda. Trasladado a un hospital se le diagnostic\u00f3 <strong>\u00abreblandecimiento cerebral\u00bb<\/strong>. Permaneci\u00f3 un tiempo ingresado en Basilea, despu\u00e9s le trasladaron, primero a Jena junto con su madre y despu\u00e9s de la muerte de \u00e9sta en 1897, a Naumburgo y Weimar donde estuvo cuidado por su hermana y por\u00a0<em>Peter Gast<\/em>. Hasta su muerte, acaecida el veinticinco de agosto de 1900, permaneci\u00f3 completamente mudo y pr\u00e1cticamente inactivo, <strong>limit\u00e1ndose a la redacci\u00f3n de unas pocas cartas, escritas en los primeros d\u00edas despu\u00e9s de su ataque<\/strong>, que mostraban signos de <strong>una grave enfermedad mental<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche hab\u00eda dejado algunas obras listas para publicar:\u00a0<strong><em>El Anticristo: maldici\u00f3n al cristianismo<\/em>;\u00a0<em>Ecce Homo<\/em><\/strong>\u00a0-texto autobiogr\u00e1fico- y un conjunto de apuntes manuscritos, todav\u00eda sin preparar ni revisar para ser publicados, cuyo t\u00edtulo gen\u00e9rico era\u00a0<em><strong>La Voluntad de poder<\/strong><\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>La publicaci\u00f3n de estos <strong>escritos estuvo mediatizada por su hermana,<\/strong> quien los <strong>falsific\u00f3 suprimiendo partes enteras<\/strong> que desvirtuaban su significado, destacando aquellos aspectos que luego<strong> ser\u00edan reivindicados por la barbarie nazi<\/strong>. De hecho, en 1934 se celebr\u00f3 un solemne acto de conmemoraci\u00f3n del noventa aniversario del<strong> nacimiento de Nietzsche <\/strong>en el que estuvo presente el mismo Hitler, lo que muestra hasta qu\u00e9 punto varias de las<strong> tesis nietzscheanas -falsificadas por su hermana<\/strong>&#8211; estuvieron <strong>apoyadas por el nazismo<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y de la divisi\u00f3n de Alemania en dos, el archivo Nietzsche (ubicado en Weimar) pas\u00f3 a <strong>depender de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana<\/strong>, y solamente pudo empezar a ser consultado a partir de 1954. En base a estos archivos, <strong>Karl Schlecta<\/strong>, que examin\u00f3 la obra completa de Nietzsche, <strong>demostr\u00f3 en<\/strong> <strong>1956 las falsificaciones<\/strong> y<strong> manipulaciones<\/strong> del pensamiento nietzscheano. A partir de 1964 empez\u00f3 la edici\u00f3n cr\u00edtica de sus obras a cargo de los fil\u00f3sofos G. Colli y M. Montinari, que solamente han empezado a ser conocidas \u00edntegramente a partir de 1967.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La filosof\u00eda de Nietzsche<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Nietzs4.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/0\/09\/Nietzs4.gif\/180px-Nietzs4.gif\" alt=\"Nietzs4.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El conjunto de la filosof\u00eda de Nietzsche es, por una parte, una <strong>cr\u00edtica radical a los fundamentos de la cultura occidental<\/strong> basada en <strong>una metaf\u00edsica, una religi\u00f3n y una moral que han suplantado e invertido los valores vitales<\/strong>; por otra parte, es un<strong> intento<\/strong> de <strong>superaci\u00f3n de esta cultura a la que califica como producto del resentimiento contra la vida.<\/strong> Por ello debe verse en Nietzsche, no s\u00f3lo un perspicaz cr\u00edtico y \u00abpsic\u00f3logo\u00bb (a menudo se refer\u00eda Nietzsche a s\u00ed mismo con este calificativo), sino que su pensamiento tambi\u00e9n intenta una <strong>superaci\u00f3n de la decadencia y del resentimiento de la cultura<\/strong> que critica. En este empe\u00f1o suelen distinguirse tres per\u00edodos que caracterizan el desarrollo de su pensamiento:<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Primer per\u00edodo<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>a)<\/strong>\u00a0El primer per\u00edodo va hasta 1883, pero dentro de \u00e9l pueden todav\u00eda <strong>se\u00f1alarse dos etapas,<\/strong> la <strong>primera de las cuales<\/strong> (hasta 1876) se caracteriza por una <strong>labor de interpretaci\u00f3n cr\u00edtica de la cultura muy influida por Schopenhauer y por Wagner<\/strong>. De Schopenhauer tom\u00f3 l<strong>a noci\u00f3n de fen\u00f3meno <\/strong>como\u00a0<em>representaci\u00f3n<\/em>\u00a0cuya ra\u00edz estar\u00eda en la voluntad; de Wagner, al que durante esta primera etapa consider\u00f3<strong> como un regenerador del\u00a0<em>pathos<\/em>\u00a0tr\u00e1gico cl\u00e1sico, tom\u00f3 el entusiasmo creador y el proyecto del\u00a0<em>arte total.<\/em><\/strong>\u00a0La obra m\u00e1s representativa de esta primera etapa es\u00a0<em>El nacimiento de la tragedia en el esp\u00edritu de la m\u00fasica<\/em>\u00a0(1872)<em>.\u00a0<\/em>En dicha obra examina no s\u00f3lo el origen de la tragedia (lo que ser\u00eda tema para un fil\u00f3logo), sino los aspectos generales que han dado lugar al nacimiento de la cultura occidental, que analiza a partir de dos categor\u00edas complementarias de an\u00e1lisis est\u00e9tico: <strong>lo\u00a0<em>apol\u00edneo y lo dionis\u00edaco<\/em><\/strong> (lo apol\u00edneo (que toma como modelo el dios Apolo) r<strong>epresentar\u00eda el ideal de belleza<\/strong> y de las formas acabadas, la luz y la medida; mientras que su opuesto, <strong>lo dionis\u00edaco <\/strong>(<strong>que toma como modelo el dios Dioniso) representar\u00eda la desmesura, el arte inacabado que se expresa fundamentalmente en la m\u00fasica.).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> Lo apol\u00edneo es lo que da lugar a la figura, al orden, a la medida y la raz\u00f3n (y se expresa fundamentalmente en la epopeya y en la escultura); lo<strong> dionis\u00edaco expresa la embriaguez, la desmesura, la renovaci\u00f3n, la fuerza, la vitalidad, el \u00edmpetu<\/strong> (y se expresa fundamentalmente en la m\u00fasica y en la poes\u00eda l\u00edrica). Pero la fuerza, la profundidad y la grandeza del arte griego antiguo procede de la \u00edntima uni\u00f3n de estos dos aspectos (ver texto: Los griegos, que en sus dioses dicen y a la vez callan la doctrina secreta de su visi\u00f3n del mundo, erigieron dos divinidades, Apolo y Dioniso, como doble fuente de su arte. En la esfera del arte estos nombres representan ant\u00edtesis estil\u00edsticas que caminan una junto a otra, casi siempre luchando entre s\u00ed, y que s\u00f3lo una vez aparecen fundidas, en el instante del florecimiento de la \u00abvoluntad\u00bb hel\u00e9nica, formando la obra de arte de la tragedia \u00e1tica. En dos estados, en efecto, alcanza el ser humano la delicia de la existencia, en el\u00a0<em>sue\u00f1o y\u00a0<\/em>en la\u00a0<em>embriaguez.\u00a0<\/em>La bella apariencia del mundo on\u00edrico, en el que cada hombre es artista completo, es la madre de todo arte figurativo y tambi\u00e9n, como veremos, de una mitad importante de la poes\u00eda). Tal es el caso de la tragedia, que posee un elemento apol\u00edneo (lo esc\u00e9nico, lo figurativo) y un elemento dionis\u00edaco (el coro, la m\u00fasica). <\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, esta unidad se romper\u00e1 a partir de\u00a0<strong>S\u00f3crates\u00a0<\/strong>(ver texto: \u00a0La aparici\u00f3n de los fil\u00f3sofos griegos desde S\u00f3crates es un s\u00edntoma de decadencia; los instintos antihel\u00e9nicos toman la supremac\u00eda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00absofistica\u00bb es a\u00fan completamente hel\u00e9nica -incluidos Anax\u00e1goras, Dem\u00f3crito, los grandes j\u00f3nicos-; pero como formas de transici\u00f3n. La polis pierde su fe en la peculiaridad de su cultura, en el derecho de dominio sobre cualquier otra polis&#8230; Se cambia la cultura, es decir, \u00ablos dioses\u00bb, por lo que se pierde la fe en el derecho primordial del&nbsp;<em>deus autochthonus.&nbsp;<\/em>Se mezclan los bienes y los males de diversas procedencias; se hacen borrosos los l\u00edmites entre el bien y el mal&#8230; \u00c9ste es el sofista.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo, por el contrario, es la reacci\u00f3n; \u00e9l quiere la antigua virtud. Ve la raz\u00f3n de la decadencia en la ruina de las instituciones; ve la decadencia en la ruina de la autoridad; quiere nuevas autoridades (viaje al extranjero, conocimiento de las literaturas extranjeras, de las religiones ex\u00f3ticas&#8230;); quiere la\u00a0<em>polis\u00a0<\/em>ideal, mientras que al concepto de\u00a0<em>polis\u00a0<\/em>le ha pasado ya su tiempo (aproximadamente como los jud\u00edos se mantienen como pueblo despu\u00e9s de haber ca\u00eddo en la esclavitud). Se interesan por todos los tiranos: quieren establecer la virtud con\u00a0<em>force majeur.<\/em>), cuya filosof\u00eda es la art\u00edfice del<strong> sometimiento de la vida a la raz\u00f3n<\/strong>; de lo dionis\u00edaco a lo apol\u00edneo y, por tanto, de la disoluci\u00f3n de los dos aspectos, ya que en la cultura antigua ambos eran correlativos. De ah\u00ed surge la base degradada de la cultura occidental y de la\u00a0<strong>metaf\u00edsica<\/strong> (Disciplina de la filosof\u00eda que estudia, seg\u00fan su etimolog\u00eda, <strong>aquello que est\u00e1 \u201ctras la f\u00edsica\u201d<\/strong>. Su tradici\u00f3n remite al estudio de la estructura fundamental de la realidad, emparentado el estudio del \u201cente\u201d (las cosas) con el del \u201cser\u201d (aquello que hace que sean). As\u00ed, en la Antig\u00fcedad y el Medioevo, sobre todo, la metaf\u00edsica se ocupaba en \u00faltima instancia de pensar el horizonte \u00faltimo de la experiencia del mundo (\u201cBien\u201d, \u201cPrimer Motor\u201d, \u201cUno\u201d, \u201cDios\u201d). Con la consolidaci\u00f3n de la Modernidad, el estudio del \u201cser\u201d de las cosas se restringi\u00f3 al campo de la ontolog\u00eda, dejando para la Metaf\u00edsica la cuesti\u00f3n de \u201cDios\u201d (Teolog\u00eda Racional). En la filosof\u00eda Contempor\u00e1nea la metaf\u00edsica contin\u00faa siendo objeto de estudio, dando testimonio de la riqueza de los puntos de vista humanos sobre las cuestiones fundamentales que le preocupan: te\u00edsta, nihilista, finito, laico., )que pone el mundo real del devenir en funci\u00f3n de un <strong>falso mundo est\u00e1tico y <\/strong>suprasensible; que pone la\u00a0<em>vida<\/em>\u00a0en funci\u00f3n de la raz\u00f3n, en lugar de<strong> poner la raz\u00f3n al servicio de la vida y convierte lo real en aquella copia de una pretendida realidad \u00abm\u00e1s verdadera<\/strong>\u00bb que, seg\u00fan Nietzsche, ya hab\u00eda denunciado\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Her%C3%A1clito_de_%C3%89feso\">Her\u00e1clito<\/a>\u00a0(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Cita_de_Nietzsche_sobre_Her%C3%A1clito\">ver cita<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La segunda etapa<\/strong> dentro de este per\u00edodo est\u00e1 m\u00e1s marcada por los <strong>intereses cient\u00edficos de Nietzsche<\/strong>, que se interesa por las <strong>ciencias positivas (f\u00edsica, biolog\u00eda, antropolog\u00eda, astronom\u00eda y paleontolog\u00eda), <\/strong>y en la que desarrolla <strong>finos an\u00e1lisis psicol\u00f3gicos<\/strong> y defiende a los que <strong>\u00e9l llama los esp\u00edritus libres<\/strong>, <strong>en la tradici\u00f3n de los pensadores ilustrados<\/strong> (como\u00a0<strong>Voltaire, <\/strong>por ejemplo), <strong>que se rebelan contra un mundo atenazado por los prejuicios<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de su inter\u00e9s por las ciencias, Nietzsche combate especialmente el cientifismo,<\/strong> aliado de la metaf\u00edsica y de la inversi\u00f3n de los valores, al sustentar como verdad objetiva un hipot\u00e9tico\u00a0<em>orden<\/em>\u00a0eterno que la ciencia puede descubrir. Este\u00a0<em>orden<\/em>\u00a0eterno es el que se fija en el lenguaje conceptual que se pretende inequ\u00edvoco y que aprisiona el pensamiento en conceptos acabados, fijos o est\u00e1ticos, creadores de trasmundos eternos. <\/p>\n\n\n\n<p>(Esta ser\u00e1 una tesis generalmente compartida por los autores vinculados a la corriente llamada\u00a0<strong>vitalismo<\/strong> <strong>(situan la vida como centro de sus reflexiones)<\/strong>, en la que generalmente se encuadra a Nietzsche. Tambi\u00e9n\u00a0Bergson\u00a0proclamaba esta misma cr\u00edtica al cientifismo y al positivismo). <strong>En esta etapa Nietzsche se distancia de su primera actitud excesivamente esteticista<\/strong> y comienza a <strong>desmarcarse de Schopenhauer y de Wagner, cuyo\u00a0<em>Parsifal<\/em>\u00a0l<\/strong>e desagrad\u00f3 profundamente y lo consider\u00f3 como una reca\u00edda en el cristianismo. Las obras de Nietzsche m\u00e1s caracter\u00edsticas de esta \u00e9poca son:\u00a0<em><strong>Humano, demasiado humano\u00a0<\/strong><\/em>(1878) -en que comienzan a aparecer los temas que desarrollar\u00e1 posteriormente-,\u00a0<strong><em>Aurora\u00a0<\/em>(1881) y\u00a0<em>La gaya ciencia<\/em><\/strong>\u00a0(1882). En conjunto, este per\u00edodo <strong>est\u00e1 marcado por la cr\u00edtica a la racionalidad socr\u00e1tica<\/strong>, desarrollada por el\u00a0platonismo\u00a0y por la tradici\u00f3n judeo-cristiana. La tarea que <strong>se propone Nietzsche es la de destruir el edificio de la metaf\u00edsica, la religi\u00f3n y la moral basadas en la inversi\u00f3n de los<\/strong>\u00a0valores. Por ello, d<strong>ice de s\u00ed mismo que es dinamita, o que hace filosof\u00eda con el martillo<\/strong>, pues <strong>ataca los cimientos mismos que surgen del socratismo y el platonismo, corrientes a partir de las cuales la virtud se coloca del lado de la representaci\u00f3n, <\/strong>y se declara que la idea es lo aut\u00e9nticamente real, contra el instinto, contra el sentimiento y contra la\u00a0vida. Es decir, aparece el\u00a0<strong>nihilismo\u00a0(en un sentido negativo, como negaci\u00f3n de lo verdadero que caracteriza a la metaf\u00edsica y la cultura occidental)<\/strong>, que se desarrolla y se amplifica con el\u00a0cristianismo:\u00a0la negaci\u00f3n de la vida, el desprecio hacia el\u00a0cuerpo\u00a0y el concepto de pecado.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Segundo per\u00edodo<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>b)<\/strong>\u00a0<strong>El segundo per\u00edodo est\u00e1 marcado por la aparici\u00f3n de\u00a0<em>As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra<\/em>, la obra m\u00e1s importante<\/strong>, en la que reemprende la cr\u00edtica de la metaf\u00edsica, la moral y la cultura de occidente, y formula sus grandes tesis: el\u00a0<em>nihilismo<\/em>, la\u00a0<em>transmutaci\u00f3n<\/em>\u00a0<em>de los valores<\/em>, la doctrina de la\u00a0<em>voluntad de poder,<\/em>\u00a0del\u00a0<em>eterno retorno<\/em>\u00a0y la del\u00a0<em>superhombre<\/em>, y en el que e<strong>labora una visi\u00f3n que pueda conducir a la superaci\u00f3n del esp\u00edritu de venganza o del resentimiento contra la vida que ha engendrado la metaf\u00edsica occidental y su gran aliada: la religi\u00f3n (especialmente el cristianismo, al que califica de platonismo popular, moral de esclavos y metaf\u00edsica de verdugos)<\/strong>. El\u00a0<em>Zaratustra<\/em>\u00a0toma este nombre del m\u00edtico moralista persa, que en esta obra aparece como el\u00a0<em>alter ego<\/em>\u00a0del mismo Nietzsche que predica el inmoralismo, entendido como la patentizaci\u00f3n de la inversi\u00f3n de los valores y manifestaci\u00f3n de la <strong>necesidad de su transmutaci\u00f3n.<\/strong> A su vez, todo el libro est\u00e1 escrito como <strong>una parodia de los escritos religiosos<\/strong>, especialmente de los evangelios, apareciendo\u00a0<strong>Zaratustra\u00a0como la figura opuesta a Cristo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Nietzsc.gif\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/1\/1e\/Nietzsc.gif\/180px-Nietzsc.gif\" alt=\"Nietzsc.gif\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya en\u00a0<em>La gaya ciencia<\/em>\u00a0aparece el tema de la muerte de\u00a0Dios, que representa el fin de toda concepci\u00f3n idealista y el fin de la metaf\u00edsica occidental, y que Nietzsche retoma en el\u00a0<em>Zaratustra<\/em>.<strong> La frase \u00abDios ha muerto<\/strong>\u00bb (que fue\u00a0Hegel\u00a0el primero en utilizar), <strong>representa para Nietzsche la negaci\u00f3n de todos los trasmundos inventados por la religi\u00f3n, gran mentira que convierte la vida en una mera sombra.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La idea de Dios, entendida como el fundamento del mundo verdadero, es la gran enemiga.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El esp\u00edritu libre es aqu\u00e9l que es capaz de perderle el respeto, capaz de asumir que \u00abDios ha muerto\u00bb,<\/strong> es decir, capaz de asumir que se debe acabar con el \u00abmundo verdadero\u00bb <strong>(lo que tambi\u00e9n significa acabar con la dicotom\u00eda entre mundo verdadero y mundo de las apariencias), acabar con la metaf\u00edsica y aceptar que nada debe ponerse en su lugar (de nada servir\u00eda sustituir la idea de Dios por las de humanidad, ciencia, racionalidad, t\u00e9cnica u otros sustitutos.<\/strong> Como m\u00e1s tarde dir\u00eda\u00a0Ortega: de nada vale matar al pr\u00edncipe para entronizar en su lugar al\u00a0<em>principio<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero la muerte de Dios, que es un hecho hist\u00f3rico consumado fruto de un largo proceso de laicizaci\u00f3n<\/strong>, puede engendrar un movimiento ambiguo: por una parte, <strong>es la condici\u00f3n del nacimiento del superhombre<\/strong> pero, por otra parte, es tambi\u00e9n la condici\u00f3n de<strong> la aparici\u00f3n del\u00a0<em>\u00faltimo hombre<\/em><\/strong>. Este \u00faltimo, es ese \u00ab<strong>pulg\u00f3n inextinguible<\/strong>\u00bb que <strong>es el m\u00e1s duradero y el m\u00e1s despreciable<\/strong>, aqu\u00e9l que se contenta con un mero pragmatismo, cientifismo o tecnocracia; <strong>el que ha sustituido a Dios por su comodidad<\/strong>, el que ya no es capaz de despreciarse a s\u00ed mismo y cree que ha inventado la dicha; <strong>un hombre cuya vida, sin Dios, carece de sentido<\/strong>, y que <strong>representa la ruina de la civilizaci\u00f3n y es la culminaci\u00f3n de la decadencia<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asumir la muerte de Dios implica saber que se est\u00e1 sin br\u00fajula, sin valores. <\/strong>Esto es el\u00a0<strong><em>nihilismo<\/em>\u00a0que, en su aspecto\u00a0<em>negativo<\/em><\/strong><em>,\u00a0<\/em>es el movimiento hist\u00f3rico propio de la cultura occidental en cuanto cumplimiento de la esencia de la metaf\u00edsica, que hab\u00eda puesto lo verdaderamente ente como un m\u00e1s all\u00e1 y, por tanto, <strong>conduce a una aniquilaci\u00f3n de los valores vitales<\/strong>. Pero, por otra parte, en la <strong>medida en que se muestra que no hay realmente valores fundados fuera de la vida, el\u00a0<em>nihilismo<\/em>\u00a0es positivo, pues s\u00f3lo en ausencia de todo valor se hace patente la necesidad de distanciarse de los antiguos valores y acometer su transvaloraci\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El reconocimiento pleno de<strong> la ausencia de sentido es la condici\u00f3n para que pueda surgir un sentido<\/strong>, para que pueda surgir la presencia del devenir que no ha de justificarse fuera de s\u00ed. <strong>Esta es la base que permite la aparici\u00f3n del superhombre<\/strong>: un dios terrenal capaz de recuperar los predicados divinos para el hombre. <strong>El superhombre es el que asume con todas sus consecuencias la muerte de Dios y no lo sustituye por otros valores<\/strong> (<strong>la ciencia, el Estado, la comunidad, la t\u00e9cnica, etc.)<\/strong>, sino que asume plenamente la vida. <strong>En este sentido, es propiamente el m\u00e1s fuerte, el m\u00e1s noble, el se\u00f1or, el legislador, el aut\u00e9ntico fil\u00f3sofo, en cuanto que no precisa de unos falsos valores<\/strong>; es el que supera la prueba del eterno retorno. Es el creador de \u00abotro sentido\u00bb, no meramente el inversor del sentido de lo decadente, sino creador de nuevos valores, <strong>raz\u00f3n por la que aparece como un\u00a0<em>demente<\/em>\u00a0para los\u00a0<em>\u00faltimos hombres<\/em>.<\/strong> El superhombre es el capaz de superar y transvalorar los valores reactivos y contrarios a la vida que han caracterizado la historia de la cultura de occidente. No se trata, pues, de un hombre biol\u00f3gica o racialmente superior, sino que el superhombre, que es \u00abel sentido de la tierra\u00bb,<strong> es el m\u00e1s real de los hombres<\/strong>, el que se opone al \u00ab\u00faltimo hombre\u00bb, es decir, el que se opone al hombre caracterizado por el resentimiento contra la vida. <\/p>\n\n\n\n<p>En la medida en que \u00abel hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre\u00bb, este \u00faltimo es solamente anunciado, ya que actualmente vivimos la etapa del \u00faltimo hombre (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_el_superhombre\">ver texto<\/a>). El proceso de generaci\u00f3n del superhombre es el que expone Nietzsche en la<strong> met\u00e1fora de las tres transformaciones:<\/strong> <strong>el camello<\/strong>, que toma sobre s\u00ed la pesada carga de la moral invertida, se <strong>transforma en le\u00f3n<\/strong>, que critica la moral del deber-ser, <strong>para transformarse a su vez en un ni\u00f1o<\/strong>,<strong> creador espont\u00e1neo de su propio juego<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_el_futuro_del_hombre_y_las_tres_transformaciones\">ver texto<\/a>). Los nuevos valores no son conmensurables con los establecidos ni con ning\u00fan criterio externo a ellos mismos, pues ellos son precisamente la nueva norma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La muerte de Dios como reconocimiento de ausencia de sentido es la condici\u00f3n para que pueda surgir la presencia del devenir que no ha de justificarse fuera de s\u00ed por ning\u00fan sentido trascendente.<\/strong> Esta nueva perspectiva, que es la del superhombre, es la que se expresa como\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Voluntad_de_poder\">voluntad de poder<\/a>\u00a0o esencia de la vida, y como pluralidad de perspectivas. De ah\u00ed que, metaf\u00f3ricamente, <strong>Nietzsche defienda al polite\u00edsmo<\/strong>, ya que <strong>es expresi\u00f3n de pluralidad contrapuesta al ideal de unidad del monote\u00edsmo<\/strong>. Pero la\u00a0<em>voluntad de poder\u00a0<\/em>de Nietzsche se opone a la<strong> mera voluntad de vivir<\/strong> de\u00a0Schopenhauer. Para este \u00faltimo autor <strong>la\u00a0voluntad\u00a0(de vivir) es un ciego impulso c\u00f3smico irracional que domina toda la naturaleza y se manifiesta en todos sus dominios, persiguiendo solamente su perpetuaci\u00f3n.<\/strong> Por ello, <strong>Schopenhauer considera la necesidad de apartarse de este impulso y renunciar a \u00e9l a la manera del ascetismo budista.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para Nietzsche la posici\u00f3n pesimista de Schopenhauer es todav\u00eda expresi\u00f3n de una actitud reactiva y resentida contra la vida.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El impulso vital es expresi\u00f3n de la voluntad de poder, que siempre aspira a m\u00e1s.<\/strong> La\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Vida\">vida<\/a>, entonces, es un caso particular de este vasto impulso que es la voluntad de poder, concebido por Nietzsche, a la vez, como biol\u00f3gico, org\u00e1nico y -en la medida en que la cultura no sea ya reacci\u00f3n contra la vida- expresi\u00f3n de la consumaci\u00f3n y superaci\u00f3n del\u00a0nihilismo. <strong>Toda fuerza impulsora es voluntad de poder que, en este sentido, es la esencia misma del<\/strong>\u00a0ser, y que, como principio afirmador, est\u00e1 situado\u00a0<em>m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal<\/em>\u00a0(ver texto). Esta noci\u00f3n, pues, <strong>carece de cualquier clase de connotaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/strong> No se trata de un deseo de poder pol\u00edtico, o de un af\u00e1n de dominio social, sino que expresa solamente el dinamismo del cual la vida es su manifestaci\u00f3n, no sometido a ning\u00fan poder\u00edo exterior, a ning\u00fan dios, ni a ning\u00fan valor superior al de la propia vida.<strong> La voluntad de poder no consiste en ning\u00fan anhelo ni en ning\u00fan af\u00e1n de apoderarse de nada ni de dominar a nadie, sino que es creaci\u00f3n<\/strong>; es el impulso que conduce a hallar la forma superior de todo lo que existe <strong>y afirmar el\u00a0eterno retorno<\/strong>, que separa las formas superiores, afirmativas, de las formas inferiores o reactivas (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_la_Voluntad_de_Poder_y_la_causalidad\">ver texto<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La verdad y el devenir<\/h5>\n\n\n\n<p>La realidad aparece como devenir y\u00a0perspectiva. Contra la ontolog\u00eda est\u00e1tica que ve\u00eda el devenir como apariencia, y contra la concepci\u00f3n de la verdad de la metaf\u00edsica, a<strong>parece la\u00a0<em>voluntad de poder<\/em><\/strong>: el mundo como cambio, como proceso; la verdad como lo que favorece la vida. <strong>La\u00a0verdad, tal como es entendida por las ideolog\u00edas y la\u00a0metaf\u00edsica, no existe<\/strong>. <strong>Toda verdad es interpretaci\u00f3n, y la propensi\u00f3n a considerar alguna proposici\u00f3n como verdadera es m\u00e1s bien fruto de una mejor\u00a0<em>correspondencia<\/em><\/strong>, no con el\u00a0<em>ser<\/em>\u00a0de las cosas, sino con las condiciones sociales y psicol\u00f3gicas que nos dominan,<strong> pues la misma\u00a0<em>conciencia<\/em>\u00a0a la que se impone esta verdad, ya es fruto de influencias sociales y\u00a0culturales<\/strong>. Por ello, <strong>en contra de la visi\u00f3n religiosa y metaf\u00edsica del mundo, la verdad es solamente lo que favorece la vida<\/strong> (tesis que, en cierta forma, se asemeja a la sustentada por algunas formas de pragmatismo, corriente no alejada de las tesis vitalistas). El devenir no se puede apresar con los conceptos del entendimiento, s\u00f3lo se deja entender mediante alusiones, con aforismos y met\u00e1foras, ya que los conceptos pretenden explicar una multiplicidad que nunca es igual: son la manifestaci\u00f3n de la par\u00e1lisis del entendimiento que no puede captar el devenir. La capacidad de asumir plenamente el nihilismo es lo que caracteriza al superhombre, y la prueba que \u00e9ste debe pasar es la del\u00a0<em>eterno retorno de lo mismo<\/em>\u00a0(<em>die ewige Wiederkehr<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Archivo:Nietzsche187c.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/w\/images\/thumb\/f\/f4\/Nietzsche187c.jpg\/180px-Nietzsche187c.jpg\" alt=\"Nietzsche187c.jpg\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El tema del eterno retorno lo desarrolla Nietzsche en el cap\u00edtulo del\u00a0<strong><em>Zaratustra<\/em>\u00a0titulado\u00a0<em>De la visi\u00f3n y el enigma<\/em><\/strong><em>.<\/em>\u00a0Seg\u00fan \u00e9l mismo, se trata de su pensamiento \u00abm\u00e1s profundo\u00bb, y tambi\u00e9n del m\u00e1s dif\u00edcil de captar, ya que el tratamiento que da Nietzsche de este tema <strong>es bastante ambiguo<\/strong>. El \u00ab<strong>eterno retorno de lo mismo\u00bb<\/strong> no significa, al modo de las antiguas\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cosmolog%C3%ADa\">cosmolog\u00edas<\/a>\u00a0que predicaban la doctrina del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Gran_a%C3%B1o\">gran a\u00f1o<\/a>, la repetici\u00f3n de las cosas individuales, aunque en los textos conocidos como\u00a0<em>La voluntad de poder<\/em>\u00a0formula su tesis como si se tratase de una doctrina cosmol\u00f3gica (al suponer que el n\u00famero de \u00e1tomos y la cantidad de energ\u00eda que forman el mundo son finitos y, al ser el tiempo infinito, s\u00f3lo son posibles un n\u00famero determinado de combinaciones, por lo que el estado actual debe repetirse infinitas veces (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_bases_cient%C3%ADficas_del_eterno_retorno\">ver texto<\/a>). <strong>Pero m\u00e1s bien debe entenderse<\/strong> (especialmente, en\u00a0<em>El gay saber<\/em>\u00a0y en el\u00a0<em>Zaratustra<\/em>) como doctrina moral: <strong>es el s\u00ed tr\u00e1gico y dionis\u00edaco a la vida pronunciado por el propio mundo,<\/strong> unido a la noci\u00f3n del\u00a0<strong><em>amor fati<\/em>\u00a0<\/strong>(<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_textos_sobre_el_eterno_retorno\">ver textos<\/a>). Esta doctrina moral o, mejor,\u00a0<em>prueba<\/em>\u00a0<em>selectiva\u00a0<\/em>moral (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_el_eterno_retorno_como_selecci%C3%B3n\">ver texto<\/a>), supone una importante reflexi\u00f3n sobre el\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Tiempo\">tiempo<\/a>\u00a0que Nietzsche expone de forma metaf\u00f3rica. <strong>Contra el sentimiento de un tiempo destructor y aniquilador<\/strong> (representado en el\u00a0<em>Zaratustra<\/em>\u00a0p<strong>or un enano o \u00abesp\u00edritu de la pesadez\u00bb<\/strong>) de las potencialidades de la voluntad de poder, Nietzsche <strong>reivindica la destrucci\u00f3n del sentido trascendente del tiempo lineal judeo-cristiano <\/strong>(<strong>un tiempo orientado hacia un fin que trasciende cada uno de sus momentos<\/strong>). Esto supone una<strong> cr\u00edtica profunda de la oposici\u00f3n habitual entre pasado y futuro<\/strong>: <strong>el instante no es un simple tr\u00e1nsito desde un pasado hacia el futuro, sino que en \u00e9l mismo se muestra el tiempo<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Eternidad\">eterno<\/a>. Pero esto tampoco supone afirmar la circularidad del tiempo, como acaba confesando el enano del\u00a0<em>Zaratustra:<\/em>\u00a0\u00ab<strong>todas las cosas derechas mienten<\/strong>, murmur\u00f3 con desprecio el enano. <strong>Toda verdad es curva<\/strong>, <strong>el tiempo mismo es un c\u00edrculo\u00bb<\/strong>, ya que dicha circularidad, sin m\u00e1s, implica el hast\u00edo y la par\u00e1lisis, en la medida en que tiende a la plena determinaci\u00f3n (<strong>ya que todo cuanto sucede\u00a0<em>debe<\/em>\u00a0volver a suceder<\/strong>). Por ello, Zaratustra tampoco acepta la mera concepci\u00f3n c\u00edclica del tiempo, que todav\u00eda se basa en categor\u00edas de an\u00e1lisis tomadas del transcurso temporal fragmentador. E<strong>l eterno retorno es el fin de toda finalidad trascendente:<\/strong> tanto de un fin en sentido\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Escatolog%C3%ADa\">escatol\u00f3gico<\/a>\u00a0-como el predicado por las religiones que hablan de un juicio final-, como del fin de una conflagraci\u00f3n universal a<strong>l final del ciclo del gran a\u00f1o<\/strong>. Este pensamiento Nietzsche lo expone, nuevamente, de manera metaf\u00f3rica, en el cap\u00edtulo titulado\u00a0<em>De la visi\u00f3n y el enigma<\/em>, en el que Zaratustra tiene una visi\u00f3n en la que aparece la figura de <strong>un pastor atenazado por una serpiente, y ante cuya situaci\u00f3n el mismo Zaratustra le conmina a morder la cabeza de la serpiente<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El pastor est\u00e1 aterrorizado y paralizado por el asco, pero <strong>cuando finalmente corta la cabeza de la serpiente con sus propios dientes se libra de la opresi\u00f3n.<\/strong> Esta imagen <strong>representa la liberaci\u00f3n tanto de lo opresivo de un tiempo que est\u00e1 en funci\u00f3n de un\u00a0<em>eschaton<\/em>, como la de la opresi\u00f3n del tiempo circular que produce hast\u00edo<\/strong>; y <strong>la decisi\u00f3n de morder la serpiente es la representaci\u00f3n de afrontar valientemente lo vital.<\/strong> La repetici\u00f3n de lo mismo, si es realmente de\u00a0<em>lo mismo<\/em>\u00a0es lo equivalente a afirmar que<em>\u00a0no<\/em>\u00a0se repite, pues en la repetici\u00f3n lo\u00a0<em>mismo<\/em>\u00a0no ser\u00eda lo\u00a0<em>mismo<\/em>. <strong>Por ello significa que cada instante es \u00fanico, pero eterno<\/strong>, ya que en \u00e9l se encuentra todo el sentido de la existencia. Es por esto que la doctrina del eterno retorno no es descriptiva, sino prescriptiva: <strong>el eterno retorno debe instituirse por medio de una decisi\u00f3n humana para que realmente cada momento posea todo su sentido<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El resentimiento contra la vida nace de la incapacidad de asumirla plenamente,<\/strong> y <strong>asumirla plenamente es aceptar que todo lo que fue, fue porque as\u00ed lo hemos querido<\/strong>, es decir, querer el\u00a0<em>eterno retorno<\/em>. Desde esta perspectiva, la concepci\u00f3n nietzscheana del eterno retorno ha sido considerada por\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Deleuze,_Gilles\">Gilles Deleuze<\/a>\u00a0como la <strong>base para la plena inversi\u00f3n del platonismo<\/strong> (ver\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Deleuze:_el_eterno_retorno_y_la_inversi%C3%B3n_del_platonismo_(I).\">texto 1<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Deleuze:_el_eterno_retorno_y_la_inversi%C3%B3n_del_platonismo_(II).\">texto 2<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Tercer per\u00edodo<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>c)<\/strong>\u00a0<strong>El tercer per\u00edodo de la filosof\u00eda nietzscheana<\/strong> es el que corresponde a la etapa posterior al\u00a0<em>Zaratustra,<\/em>\u00a0<strong>en el que prosigue las mismas l\u00edneas, pero con car\u00e1cter m\u00e1s amargo, m\u00e1s centrado en la cr\u00edtica de la moral y la necesidad de la transvaloraci\u00f3n de todos los valores<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_la_filosof%C3%ADa_como_calumnia\">ver texto<\/a>). Las obras m\u00e1s representativas de este per\u00edodo son:\u00a0<em>M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal\u00a0<\/em>(1886),\u00a0<em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>\u00a0(1887) y\u00a0<em>El crep\u00fasculo de los \u00eddolos\u00a0<\/em>(1889). En estas obras Nietzsche <strong>prosigue la cr\u00edtica a la tradici\u00f3n emprendida por S\u00f3crates que considera que debe explicar lo verdaderamente ente a partir de \u00ablo verdadero\u00bb, \u00ablo bello\u00bb, \u00ablo bueno\u00bb, <\/strong>es decir, a <strong>partir de un hipot\u00e9tico verdadero ser contrapuesto al falso mundo de las apariencias;<\/strong> que pone lo suprasensible como condici\u00f3n de lo sensible, que p<strong>one el ser m\u00e1s all\u00e1 del ser<\/strong>; que pone a lo Uno como condici\u00f3n de lo M\u00faltiple, es decir, que <strong>sit\u00faa a Dios como fundamento.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Esta\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Metaf%C3%ADsica\">metaf\u00edsica<\/a>\u00a0se caracteriza, seg\u00fan Nietzsche, por l<strong>a\u00a0<em>venganza<\/em>\u00a0o el\u00a0<em>resentimiento<\/em>\u00a0contra la vida<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_el_resentimiento_y_la_moral_de_esclavos\">ver texto<\/a>), que se manifiesta <strong>tanto en el pesimismo<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_contra_el_pesimismo_del_resentimiento\">ver texto<\/a>), c<strong>omo en la moral<\/strong>, en la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ontolog%C3%ADa\">ontolog\u00eda<\/a>\u00a0o en la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Epistemolog%C3%ADa\">epistemolog\u00eda<\/a>. En la moral, porque ha engendrado unos <strong>falsos valores que proceden de la negaci\u00f3n radical del valor de lo sensible<\/strong>, y los ha puesto <strong>en funci\u00f3n de lo suprasensible m\u00e1s all\u00e1 de la vida, es decir, en funci\u00f3n de la muerte<\/strong>; en la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Ontolog%C3%ADa\">ontolog\u00eda<\/a>, porque sit\u00faa la\u00a0<em>verdadera realidad<\/em>\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de la realidad verdadera del devenir; en la\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Epistemolog%C3%ADa\">epistemolog\u00eda<\/a>, porque pretende conocer mediante conceptos del entendimiento que s\u00f3lo pueden conocer lo inerte, lo inm\u00f3vil, lo fragmentario, porque son presas de unas estructuras gramaticales que tienden a convertir en est\u00e1tico todo lo que es din\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente importante es su<strong> cr\u00edtica de la<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Moral\">moral<\/a>, a la que <strong>considera profundamente antinatural al alzarse contra los instintos primarios de la vida y promulgar falsos valores (la modestia, la pobreza de esp\u00edritu, etc.)<\/strong> que tienen en el cristiano serm\u00f3n de la monta\u00f1a su mejor ejemplificaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>La base filos\u00f3fica de este resentimiento contra la vida, aunque fue instaurada por S\u00f3crates (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_el_socratismo,_decadencia_de_Grecia.\">ver texto<\/a>), encuentra en el platonismo su mejor formulaci\u00f3n, y en el<strong> cristianismo (religi\u00f3n de d\u00e9biles y esclavos que ponen su vida en funci\u00f3n de otra vida futura que es negaci\u00f3n de la vida aut\u00e9ntica, una religi\u00f3n que es una metaf\u00edsica de verdugos)<\/strong> a su mejor difusora. En\u00a0<em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>, adem\u00e1s de inaugurar el m\u00e9todo\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Genealog%C3%ADa\">geneal\u00f3gico<\/a>\u00a0en filosof\u00eda (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_la_genealog%C3%ADa_de_la_moral\">ver texto<\/a>), Nietzsche rastrea los <strong>or\u00edgenes de los prejuicios morales fundamentales de nuestra cultura,<\/strong> examinando nociones como<strong> las de \u00abbueno\u00bb, \u00abmalo\u00bb, \u00abmala conciencia\u00bb, \u00abculpa<\/strong>\u00bb, etc. As\u00ed, por <strong>ejemplo, lo \u00abbueno\u00bb, en su origen significaba lo noble, lo fuerte y espont\u00e1neo,<\/strong> s<strong>e fue transformando, por mediaci\u00f3n de la casta sacerdotal -los peores enemigos<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche._los_sacerdotes_los_enemigos_m%C3%A1s_malvados\">ver texto<\/a>)- <strong>llena de resentimiento, en todo lo contrario. De noble y fuerte, \u00abbueno\u00bb pasa a significar resignaci\u00f3n, debilidad, pobreza de esp\u00edritu. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es la <strong>base de una moral de esclavos<\/strong> (<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_la_moral_de_esclavos\">ver texto<\/a>), <strong>d\u00e9biles, enfermos y resentidos contra la vida, culpabilizadores y culpabilizados que ensalzan la autonegaci\u00f3n<\/strong> (ver\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Moral_de_se%C3%B1ores_y_moral_de_esclavos\">moral de esclavos<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nietzsche: uno de los \u00abmaestros de la sospecha\u00bb<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de las grandes diferencias que los separan, se ha se\u00f1alado una afinidad entre los pensamientos<\/strong> de\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Marx,_Karl\">Marx<\/a>, Nietzsche y\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Freud,_Sigmund\">Freud<\/a>, ya que los tres, desde tres perspectivas distintas, <strong>muestran la insuficiencia de la noci\u00f3n fundante de sujeto, <\/strong>que hab\u00eda sido <strong>el punto de partida sobre el cual<\/strong> (en base al modelo del\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Cogito\"><em>cogito<\/em><\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Descartes,_Ren%C3%A9(Cartesius)\">cartesiano<\/a>), se hab\u00eda elaborado la filosof\u00eda moderna. Tanto <strong>Marx <\/strong>(<strong>que opone a la noci\u00f3n cl\u00e1sica de\u00a0<em>conciencia<\/em>\u00a0como ser del hombre, la noci\u00f3n de hombre concreto que trabaja y produce su propia realidad en un determinado modo de producci\u00f3n)<\/strong>, como Freud (que recusa la idea de\u00a0<em>conciencia<\/em>\u00a0como determinante de la conducta humana, que est\u00e1 m\u00e1s bien regida por el inconsciente), como <strong>Nietzsche, que denuncia la falsedad de los valores que fundan la noci\u00f3n misma de sujeto, coinciden en se\u00f1alar que, m\u00e1s all\u00e1 de dicha noci\u00f3n cl\u00e1sica de sujeto se esconden unos elementos condicionantes<\/strong>, lo que<strong> permite\u00a0<em>sospechar<\/em>\u00a0la falacia <\/strong>que representa modelar una filosof\u00eda o una interpretaci\u00f3n sobre esta noci\u00f3n, y sobre la tambi\u00e9n\u00a0<em>sospechosa<\/em>\u00a0noci\u00f3n de conciencia. Por ello, estos tres pensadores han sido denominados por\u00a0<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Ricoeur,_Paul\">Paul Ricoeur<\/a>, los \u00ab<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Filosof%C3%ADa_de_la_sospecha\">maestros de la sospecha<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en el caso de los autores del&nbsp;Idealismo, la lectura de Nietzsche nos acerca a la experiencia est\u00e9tica como reflexi\u00f3n fundamental para introducirnos en la filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NIETZSCHE<\/strong>. El t\u00e9rmino <em>irracionalismo<\/em>, designa gen\u00e9ricamente a las corrientes filos\u00f3ficas que<strong> privilegian el ejercicio de la voluntad y la individualidad por encima de la comprensi\u00f3n racional del mundo objetivo.<\/strong> \u00a0<strong>Niega que el ser humano sea un ser racional<\/strong> y de ah\u00ed su famoso dicho de que deber\u00edamos vivir peligrosamente, es decir, con la b\u00fasqueda del conocimiento, incluido el conocimiento de uno mismo (sin pensar en lo racional, en el confort de lo rutinario).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo anterior de vivir peligrosamente lo comparo&nbsp; con el texto de Nietsche: La humanidad futura. \u201cLa humanidad futura. Considerando a la \u00e9poca actual con los ojos de otra venidera, no se descubre en el hombre de hoy nada m\u00e1s extra\u00f1o que su peculiar virtud y enfermedad denominara \u201cel sentido hist\u00f3rico\u201d. <strong>Se trata del brote&nbsp; de algo totalmente nuevo y desconocido en la historia<\/strong>; <strong>si se concediesen a este germen algunos siglos, o m\u00e1s tiempo<\/strong>, <strong>qui\u00e9n sabe si no se desarrollar\u00eda de \u00e9l una planta maravillosa, con una fragancia no menos maravillosa, por la cual la vida en esta tierra ser\u00eda m\u00e1s agradable que hasta ahora<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres presentes nos aprestamos a forjar la cadena de un futuro sentimiento muy poderoso, eslab\u00f3n por eslab\u00f3n, sin darnos apenas cuenta de lo que estamos haciendo\u201d. Por tanto, \u00bfDebemos vivir peligrosamente, pues tenemos poco tiempo para convertirnos en una planta maravillosa?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>******************************* 1. RACIONALISMO. (del lat\u00edn, ratio, raz\u00f3n) En general, actitud filos\u00f3fica de confianza en la raz\u00f3n, las ideas o el pensamiento, que exalta su importancia y los independiza de su v\u00ednculo con la experiencia. En este sentido de exaltaci\u00f3n de la autonom\u00eda de la raz\u00f3n, el racionalismo se aplica tanto a fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/todo-derecho.com\/?page_id=5737\"> <span class=\"screen-reader-text\">Historia de la Filosof\u00eda en la Edad Moderna<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"class_list":["post-5737","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/5737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5737"}],"version-history":[{"count":544,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/5737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7468,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/5737\/revisions\/7468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}