{"id":12780,"date":"2026-03-01T20:19:28","date_gmt":"2026-03-01T20:19:28","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?p=12780"},"modified":"2026-03-02T15:39:50","modified_gmt":"2026-03-02T15:39:50","slug":"museo-casa-cervantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?p=12780","title":{"rendered":"Museo Casa Cervantes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El museo se asienta sobre el conjunto de casas en que vivi\u00f3 Cervantes durante su segunda estancia en Valladolid, entre 1604 y los primeros meses de 1606. Aqu\u00ed tuvo, muy probablemente, el privilegio de disfrutar de una de sus grandes satisfacciones en vida: hojear los primeros ejemplares del&nbsp;<em>Quijote<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde que el autor del Quijote abandon\u00f3 esta casa en 1606, este edificio ha tenido distintos usos: de vivienda de alquiler a ateneo cervantino y biblioteca popular. En <strong>1948<\/strong> se convirit\u00f3 en museo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A comienzos del siglo XVII, Cervantes vivi\u00f3 en Valladolid como <strong>recaudador de impuestos<\/strong> mientras la Corte resid\u00eda all\u00ed. A finales del XVIII, su testimonio en el expediente del <strong>asesinato de Gaspar de Ezpeleta<\/strong> permiti\u00f3 identificar la vivienda donde entonces se encontraba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A comienzos del siglo XVII, el monarca <strong>Felipe III<\/strong> traslad\u00f3 la corte de Madrid a Valladolid. De esta manera, la capital castellana se convirti\u00f3 en la capital de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola tras las intrigas del valido del <strong>rey, el duque de Lerma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El valido ten\u00eda en mente buscar un marco urbano apropiado para el desarrollo pol\u00edtico de la corte y un lugar provisto de posibilidades para distraer a los monarcas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo la estela del rey, Miguel de Cervantes, como recaudador de impuestos que era, lleg\u00f3 a la ciudad en 1604, instal\u00e1ndose con su familia en una vivienda en el Rastro Nuevo de los Carneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros meses que el escritor pas\u00f3 aqu\u00ed los ocup\u00f3 en redactar el pr\u00f3logo del Quijote, las poes\u00edas preliminares y la relaci\u00f3n para solicitar el privilegio real para imprimir la novela, despachado el 26 de septiembre de 1604. Habitar\u00eda la casa hasta los primeros meses del a\u00f1o 1606, momento en que se traslad\u00f3 de nuevo la corte a Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del siglo XVIII se hall\u00f3 expediente sobre la muerte de don Gaspar de Ezpeleta, un caballero santiaguista que sufri\u00f3 una emboscada junto a esta casa. Entre las declaraciones de los testigos que lo socorrieron, se encontr\u00f3 la de Miguel de Cervantes y, gracias a ello, se pudo localizar e identificar la vivienda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La publicaci\u00f3n de un extracto del&nbsp;<em>Proceso Ezpeleta<\/em>&nbsp;por Juan Antonio Pellicer en su edici\u00f3n de&nbsp;<em>El Quijote<\/em>&nbsp;(1797) y su reproducci\u00f3n en 1819 por el historiador cervantista Mart\u00edn Fern\u00e1ndez Navarrete suscitaron el inter\u00e9s en saber si todav\u00eda exist\u00eda aquella casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la documentaci\u00f3n no fue entonces suficiente para fijar con seguridad la casa donde habit\u00f3 el escritor, en 1862 el profesor don <strong>Jos\u00e9 Santa Mar\u00eda de Hita <\/strong>fue capaz de localizar la ubicaci\u00f3n exacta de las estancias habitadas por Cervantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hip\u00f3tesis fue aceptada oficialmente por todas las instituciones culturales y pol\u00edticas el 23 de junio de 1866, coloc\u00e1ndose una placa recordatoria. Fue en 1872 cuando se hizo el primer intento de dedicar la casa a una finalidad cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La casa pertenece al conjunto de cinco edificios construidos por Juan de las Navas en 1601 sobre unos solares heredados de su padre y otros adquiridos en la calle del Rastro Nuevo de los Carneros. A pesar de diferentes obras a lo largo de los siglos, se ha mantenido \u00edntegra su estructura y disposici\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada al Museo viene precedida por un jard\u00edn espa\u00f1ol que rompe con el bullicio de la ciudad. La biblioteca convive con el patio, donde relieves del Quijote y un busto de <strong>Huntington <\/strong>evocan la historia del Museo. Por el zagu\u00e1n, donde se exhibe un lienzo de Lepanto, se accede a las habitaciones del escritor.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-72ozu6gs0\"><strong>Jard\u00edn<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El jard\u00edn, de estilo espa\u00f1ol, ha cambiado con el tiempo en estructura y decoraci\u00f3n, destacando en su centro una fuente cl\u00e1sica. En 1917 se a\u00f1adi\u00f3 un remate procedente del<strong> Hospital de la Resurrecci\u00f3n<\/strong>. La fachada de la casa refleja el modelo t\u00edpico de Valladolid del siglo XVI, con balcones en la planta principal y ventanas ordenadas en la segunda.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-0068gwf6u\"><strong>Biblioteca hist\u00f3rica<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 23 de abril de 1916 se abri\u00f3 al p\u00fablico esta biblioteca, con m\u00e1s de 4 000 libros de la Biblioteca Nacional y de la colecci\u00f3n del marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n. Con el tiempo, creci\u00f3 hasta unos 10 000 vol\u00famenes, convirti\u00e9ndose en la segunda m\u00e1s importante de Espa\u00f1a. En el centro, un retrato de Cervantes preside el espacio, evocando la presencia del pr\u00edncipe de los ingenios.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-q0l8utqv8\"><strong>Patio interior<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El patio conserva su distribuci\u00f3n original y muestra los cuatro relieves de hierro con episodios del Quijote de Pablo Santos de Berasategui. En 1925, se incorpor\u00f3 la portada del <strong>monasterio de la Armedilla,<\/strong> bajo la cual un busto de bronce de Archer M. Huntington, obra de su esposa <strong>Anne Hyatt<\/strong>, recuerda al promotor de la conservaci\u00f3n de la casa.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-zlnokysnz\"><strong>Zagu\u00e1n<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El zagu\u00e1n, que daba acceso a la taberna y a la casa de Cervantes, muestra un gran lienzo an\u00f3nimo de la escuela madrile\u00f1a sobre la Batalla de Lepanto. A un lado se conserva un pozo que serv\u00eda a los habitantes, mientras la escalera con azulejos talaveranos conduce a las habitaciones donde vivi\u00f3 el escritor, en el coraz\u00f3n del piso superior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer intento de dotar a la casa de una finalidad cultural tuvo lugar en<strong> 1872 <\/strong>con la creaci\u00f3n del <strong>Ateneo Cervantino<\/strong>. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde se fundar\u00eda la <strong>Sociedad Casa de Cervantes<\/strong>, que la llen\u00f3 de cuadros, armas y ediciones raras del Quijote.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1872 un grupo de j\u00f3venes escritores fund\u00f3 el Ateneo Cervantino, arrendando la casa para discutir temas literarios, pero apenas dur\u00f3 seis meses. Para el 270 aniversario de la publicaci\u00f3n del Quijote, el 23 de abril de 1875, <strong>Mariano P\u00e9rez M\u00ednguez <\/strong>y los propietarios de la casa la decoraron con muebles y objetos antiguos y se abri\u00f3 al p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cre\u00f3 la Sociedad Casa de Cervantes en 1875 y la casa se enriqueci\u00f3 con cuadros, armas y libros antiguos y raras ediciones del Quijote. Se instal\u00f3 un gabinete de lectura, cuyas sesiones literarias se celebraron entre 1876 y 1881. La casa continu\u00f3 como museo hasta 1887, cuando desapareci\u00f3 la Sociedad y la vivienda pas\u00f3 a ser ocupada de nuevo por <strong>inquilinos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De forma parelela, Mariano P\u00e9rez M\u00ednguez lider\u00f3 una <strong>suscripci\u00f3n p\u00fablica<\/strong> para erigir una <strong>estatua a Cervantes<\/strong>, que realiz\u00f3 Nicol\u00e1s <strong>Fern\u00e1ndez de la Oliva en 1877<\/strong> en el <strong>Campillo del Rastro<\/strong>, cercano a la casa. Su pedestal ten\u00eda cuatro relieves con episodios quijotescos realizados por <strong>Pablo Santos de Berasategui<\/strong>. En 1889, debido a las obras de urbanizaci\u00f3n del <strong>r\u00edo Esgueva<\/strong> y la calle de <strong>Miguel \u00cdscar<\/strong>, se traslad\u00f3 a la plaza de la Universidad y los relieves, al patio interior del Museo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Benigno de Ia Vega-Incl\u00e1n fue uno de los grandes protagonistas de la vida cultural espa\u00f1ola de su tiempo. Militar, diputado, senador, miembro de la Real Academia de Historia y de patronatos y numerosas instituciones culturales, destac\u00f3 por ser el impulsor del turismo cultural en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siendo Comisario Regio de Turismo, fund\u00f3 el Museo del Greco en Toledo y el Museo Rom\u00e1ntico en Madrid. En 1912 promovi\u00f3 la recuperaci\u00f3n de la casa de Cervantes en Valladolid, que entonces amenazaba ruina, logrando implicar en el proyecto al rey Alfonso XIII y al hispanista Archer M. Huntington.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1912, Alfonso XIII adquiri\u00f3 la casa n.\u00ba 14, identificada como la que habit\u00f3 Miguel de Cervantes, reserv\u00e1ndose Archer M. Huntington la adquisici\u00f3n de las dos colindantes, es decir, las se\u00f1aladas con los n\u00fameros 12 y 16 con el fin de dar \u00abamplitud y desenvolvimiento\u00bb en el caso de que alg\u00fan d\u00eda lo requiriese la nueva instituci\u00f3n cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluidos todos los trabajos, en 1915 el rey <strong>Alfonso XIII<\/strong> don\u00f3 al Estado la casa se\u00f1alada con el n.\u00ba 14, que fue aceptada por el entonces Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El marqu\u00e9s propuso que se asociara a esta empresa la <strong>Sociedad Hisp\u00e1nica de Nueva York,<\/strong> cuyo presidente Archer Milton Huntington, se adhiri\u00f3 inmediatamente al proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias al \u00abentusiasmo y resoluci\u00f3n\u00bb del monarca y del magnate americano se sigui\u00f3 adelante con esta empresa. Siguiendo el ejemplo del rey, en 1918 Archer M. Huntington entregaba al Gobierno espa\u00f1ol la propiedad de las dos casas colindantes a la llamada de Cervantes, n\u00fameros 12 y 16.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>23 de abril de 1916 se inaugur\u00f3 la Biblioteca Popular y Cervantina, <\/strong>con la donaci\u00f3n de la colecci\u00f3n del marqu\u00e9s y duplicados de la Biblioteca Nacional. Hoy, la casa conserva el aspecto que el marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n le dio durante su intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1912 el Ayuntamiento cedi\u00f3 el uso del espacio delantero a la casa, impidiendo la construcci\u00f3n de cualquier edificio en esa parcela para que esta pudiera ser contemplada libremente desde la calle de Miguel \u00cdscar. Entre finales del mismo a\u00f1o y principios del siguiente, se hicieron arreglos en la casa sufragados por los nuevos propietarios y el propio marqu\u00e9s continu\u00f3 las obras hasta 1916, fecha en que se hizo cargo el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 23 de abril de 1916 se abri\u00f3 al p\u00fablico la Biblioteca Popular y Cervantina con un dep\u00f3sito de libros de la Biblioteca Nacional y de la colecci\u00f3n personal del propio marqu\u00e9s. Se convirti\u00f3 en la segunda biblioteca m\u00e1s importante del pa\u00eds tras la Biblioteca Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, la casa conserva el aspecto que el marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n le dio durante su intervenci\u00f3n: una fachada de siller\u00eda y mamposter\u00eda en la planta baja y de ladrillo visto que oculta el original entramado de madera en los pisos superiores. Sus balcones, que en origen eran de madera, ahora son volados y de forja antigua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1948, tras las donaciones del marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n, se inaugur\u00f3 el museo, recreando la vivienda gracias a cartas y testamentos. En 2005, con motivo del IV centenario del Quijote, la museograf\u00eda se renov\u00f3, inspir\u00e1ndose en documentos, literatura, pintura y estudios hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El museo se inaugur\u00f3 en 1948 tras el legado al Estado de las fundaciones y donaciones del marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n. El Patronato de las Fundaciones Vega-Incl\u00e1n continu\u00f3 la labor iniciada por el propio marqu\u00e9s y encomend\u00f3 a <strong>Javier S\u00e1nchez Cant\u00f3n, subdirector del Museo del Prado,<\/strong> y a <strong>Constantino Candeira, arquitecto y subdirector del Museo Nacional de Escultura,<\/strong> la elaboraci\u00f3n del proyecto de un museo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la recreaci\u00f3n de la vivienda, se consultaron las cartas de dote y testamentos, en los que se pod\u00edan rastrear muebles, objetos y utensilios que posey\u00f3 la familia. No obstante, la interpretaci\u00f3n que se obtuvo excede a la holgura y relativo bienestar que disfrut\u00f3 el escritor durante su estancia en Valladolid. La nueva instalaci\u00f3n se inaugur\u00f3 el 23 de abril de 1948.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1955, se estableci\u00f3 la celebraci\u00f3n de <strong>\u00abLas ma\u00f1anas de la biblioteca\u00bb <\/strong>con el fin de difundir y fomentar el cultivo y la lectura de poes\u00eda, que continuaron organiz\u00e1ndose los domingos. En 1962, se nombr\u00f3 a Miguel de Cervantes \u00ab<strong>vecino de honor<\/strong>\u00bb de Valladolid. Al a\u00f1o siguiente, el Ayuntamiento estableci\u00f3 la costumbre de acudir anualmente en pleno a la Casa de Cervantes cada 23 de abril a un acto cultural en memoria del escritor. En 2005, con motivo del IV centenario de la publicaci\u00f3n de la primera parte del&nbsp;<em>Quijote<\/em>, el museo renov\u00f3 la museograf\u00eda en base a documentos familiares de Cervantes, a la literatura, la pintura y los estudios hist\u00f3ricos de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En vida del escritor, esta sala tendr\u00eda vistas sobre el ramal sur del r\u00edo Esgueva, hoy cubierto y canalizado. Como los restantes cuartos, est\u00e1 solado con baldosa de barro y techado por viguer\u00eda de madera vista alternando con bovedilla. Las superficies de sus paredes est\u00e1n encaladas, como era lo habitual en la \u00e9poca. En la disposici\u00f3n original de la casa no habr\u00eda un \u00abrecibimiento\u00bb, una pieza de paso como en las casas acomodadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta estancia se ha querido conservar el recuerdo del primer montaje de la Casa de Cervantes en 1875, cuando don Mariano P\u00e9rez M\u00ednguez la decor\u00f3 como homenaje al escritor. Con esa intenci\u00f3n se ha colocado aqu\u00ed el&nbsp;<em>Retrato de Felipe III<\/em>&nbsp;y un&nbsp;<em>San Miguel<\/em>&nbsp;que evoca el nombre del escritor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se llamaba<strong> estrado <\/strong>a una habitaci\u00f3n de recibir o de estar ocupada por una tarima alfombrada donde normalmente se sentaban las mujeres a la morisca sobre almohadones o cojines, seg\u00fan costumbre espa\u00f1ola de origen isl\u00e1mico. Este h\u00e1bito causaba sorpresa a los visitantes extranjeros, pero en nuestro pa\u00eds pervivi\u00f3 pr\u00e1cticamente hasta la llegada de los Borbones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen abundantes testimonios de su uso en la literatura y pintura espa\u00f1olas, as\u00ed como en inventarios que documentan el mobiliario de las casas. Sol\u00eda ser la habitaci\u00f3n m\u00e1s rica y la dedicada a las visitas. La tarima preservaba del fr\u00edo de los suelos y a su alrededor se colgaba un arrimadero de tela, estera o tapiz para preservar la pared y evitar la humedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era normal mezclar usos distintos en una misma habitaci\u00f3n como comer, lavarse y dormir. Cervantes menciona en sus obras el estrado como lugar particularmente confortable, en relaci\u00f3n con la siesta o como lugar de citas amorosas. A veces, los dormitorios de las se\u00f1oras ten\u00edan tambi\u00e9n su estrado donde recib\u00edan a sus amigas m\u00e1s \u00edntimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cofre o ba\u00fal del siglo XVII, cubierto con terciopelo rojo claveteado y con su herraje intacto, es un ejemplar rar\u00edsimo por no ser \u00abde camino\u00bb, como prueban los cajones que posee.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el estrado, las mujeres le\u00edan o cos\u00edan, por eso no faltan ni la rueca ni el uso ni la devanadera. Tambi\u00e9n, pod\u00edan conversar con sus visitantes, que, si eran varones, se sentaban en sillas fuera del espacio de la tarima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n, destaca el escritorio, de \u00e9bano e incrustaciones de hueso en sus cajones adornados con representaciones de san Pedro, la Virgen y san Pablo, a la que se arrima un sill\u00f3n tapizado en cuero. El Ni\u00f1o Jes\u00fas era un tipo de objeto de devoci\u00f3n muy extendido entre el mundo femenino de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta estancia no habr\u00eda formado parte de la casa de Miguel de Cervantes, sino de la de su vecina Luisa de Montoya. As\u00ed, se ha recreado esta singular habitaci\u00f3n en honor a las hermanas del novelista, Andrea y Magdalena.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">La palabra \u00abaposento\u00bb se usaba en la \u00e9poca de modo muy gen\u00e9rico para referirse a las distintas piezas de la casa; Cervantes la utiliza muy a menudo y con ella alude m\u00e1s espec\u00edficamente a la habitaci\u00f3n reservada a una persona, donde tiene su cama y, concretamente don Quijote, sus libros. Esta sala evoca lo que pudo ser la habitaci\u00f3n m\u00e1s personal del escritor.<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los documentos familiares hablan de varios escritorios y mesas. La estancia se completa con dos lienzos que ilustran escenas del&nbsp;<em>Quijote<\/em>:&nbsp;<em>Don Quijote enfermo<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El pastor Gris\u00f3stomo y la pastora Marcela<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cama se sit\u00faa en una peque\u00f1a alcoba, con su dosel, elemento muy necesario para el abrigo, m\u00e1s a\u00fan en una ciudad fr\u00eda como Valladolid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la dote de <strong>Catalina de Salazar, esposa de Cervantes,<\/strong> aportaba \u00abun cielo de cama de anjeo colorado\u00bb. Tambi\u00e9n, mencionan los documentos familiares almohadas de lienzo, mantas, el imprescindible calentador o diversos colchones de lana y estopa. Era m\u00e1s habitual superponer varios colchones delgados que uno grueso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus oraciones ir\u00edan dedicadas a buscar el amparo de san Francisco, del que Cervantes acabar\u00eda siendo hermano terciario y que aparece representado en una modesta pintura espa\u00f1ola del siglo XVII.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-pdqvg1bvl\"><strong>Alcobilla<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta peque\u00f1a estancia puede que fuera utilizada para dormir por la falta de luz directa. Las paredes se han protegido con esterilla, que aislar\u00eda de la humedad, y se ha utilizado lienzo sencillo para las cortinas de separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9poca de Cervantes, no se reservaba una habitaci\u00f3n para comer m\u00e1s que en las grandes casas. La mesa se pod\u00eda preparar donde conviniera. No siempre com\u00edan las familias reunidas y era corriente usar el mismo aposento donde se dorm\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni la literatura ni la pintura de la \u00e9poca representan \u00abcomedores\u00bb tal como hoy los entendemos, pero s\u00ed \u00abcomidas\u00bb y, gracias a la pintura, de bodegones conocemos \u00abmesas\u00bb de todos los estratos sociales. Este es el caso del bodeg\u00f3n expuesto en el comedor, del <strong>pintor barroco<\/strong> sevillano <strong>Pedro de Camprob\u00edn.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s probable es que esta habitaci\u00f3n se usara como dormitorio de las mujeres. No obstante, en la actual instalaci\u00f3n se ha mantenido el comedor que decoraron los primeros creadores del museo, atentos a dignificar la figura del escritor m\u00e1s que a los pormenores vulgares de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se basaron seguramente en los objetos que aparecen en la carta de dote de Catalina de Salazar y Palacios, esposa de Cervantes y en la de su hija<strong> Isabel de Saavedra<\/strong>. Entre los objetos mencionados en estas cartas, encontramos una alacena, mesas y sillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La habitaci\u00f3n, sin luz directa, fue dotada en el pasado de un hueco de comunicaci\u00f3n con la cocina, pensando sin duda en los equ\u00edvocos huecos que en algunos bodegones juveniles de Vel\u00e1zquez, en concreto&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.nationalgallery.org.uk\/paintings\/diego-velazquez-christ-in-the-house-of-martha-and-mary\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">Cristo en casa de Marta y Mar\u00edaEnlace externo, se abre en ventana nueva<\/a><\/em>&nbsp;o&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.nationalgallery.ie\/art-and-artists\/highlights-collection\/kitchen-maid-supper-emmaus-diego-velazquez-1599-1660\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">La cena de Ema\u00fasEnlace externo, se abre en ventana nueva<\/a><\/em>, dejan ver desde la cocina la habitaci\u00f3n contigua donde alguna escena religiosa proporciona una coartada digna a la pintura de los personajes humildes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escalera interior conduce a una puerta que da al descansillo de la escalera general. El piso tiene, por tanto, dos puertas y hace pensar que pudo estar dividido en dos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cocina fue instalada con chimenea y bancos laterales, como en otros museos creados por el marqu\u00e9s de la Vega-Incl\u00e1n. No corresponde verdaderamente a la estructura de la casa, pero es un tipo de chimenea que se representa en la pintura de la \u00e9poca, aunque es propia de cocinas m\u00e1s grandes o de casas de campo. En pisos peque\u00f1os, como este caso, se utilizaron simples braseros o anafres para cocinar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, la normal dificultad de calentar la casa hac\u00eda que las cocinas fueran un lugar concurrido, que se hicieran muchas otras cosas adem\u00e1s de cocinar y que durmieran a menudo los criados. La ventana que ilumina la cocina da al patio, donde en origen estuvieron los corrales de la casa y donde probablemente se har\u00edan las faenas de lavar y tender la ropa.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-8ig3k9cnb\"><strong>Estampas del Quijote de la Real Academia de la Lengua (1780)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas im\u00e1genes dieron vida a la primera gran edici\u00f3n ilustrada de lujo del Quijote en Espa\u00f1a, impulsada por la RAE. Colaboraron destacados artistas de la \u00e9poca y fue impresa por <strong>Joaqu\u00edn Ibarra<\/strong>, cuyo nombre qued\u00f3 unido para siempre a aquella edici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-jv7f12rdl\"><strong>Escenas del Quijote, por Manuel Garc\u00eda Rodr\u00edguez<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Peque\u00f1as tablas<\/strong> que dan vida a pasajes del Quijote, cada una acompa\u00f1ada por una frase manuscrita en el reverso, como un susurro de la novela. Obras tempranas, surgidas en los primeros pasos de un pintor que ya empezaba a trazar su propio camino.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-3uscxhelk\">D<strong>on Quijote limpiando su armadura<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 1870 y los albores del nuevo siglo, J<strong>os\u00e9 Jim\u00e9nez Aranda<\/strong> fue dando forma con sus dibujos a un Quijote destinado a la gran edici\u00f3n del tercer centenario. En 1905, al cumplirse 300 a\u00f1os de la novela, aquellas ilustraciones acompa\u00f1aron la conmemoraci\u00f3n de la obra inmortal.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-7227vutpa\"><strong>Boceto de don Quijote, por Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Aranda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este boceto pertenece a la serie de 689 ilustraciones y representa el pasaje donde la princesa Micomicona le promete a Sancho nombrarle se\u00f1or de su reino. Mediante el enga\u00f1o tanto al escudero como a su amo, Dorotea, el cura y el barbero consiguen hacer que los aventureros vuelvan a su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-oft55q10i\"><strong>Miniatura de Isabel de Valois<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabel de Valois marca el inicio del camino literario de Cervantes, pues a ella dirigi\u00f3 su primer soneto conocido. Con ese gesto, nace la voz de un escritor que a\u00fan no imaginaba su destino. Por ello, el museo conserva esta delicada miniatura que representa a la joven reina.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-6oq8nwbqo\"><strong>Bodeg\u00f3n, de Pedro de Camprob\u00edn<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bodeg\u00f3n, emblema del Barroco, abre una ventana a la mesa de su tiempo: frutas, verduras, l\u00e1cteos y vino. Este \u00faltimo aparece en el Quijote, donde Cervantes recuerda que basta con romero, aceite, sal y vino para sanar a un caballero andante.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-itdx70ty6\"><strong>Dibujo de don Quijote, por Dal\u00ed<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las guardas de un poemario, Dal\u00ed dej\u00f3 un curioso dibujo: aparece el Quijote, esa figura que tanto lo desvelaba, avanzando hacia una Dulcinea nacida de la imaginaci\u00f3n del caballero. Ella, con los brazos abiertos, parece aguardarlo, como si el sue\u00f1o del hidalgo cobrara forma sobre el papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>L\u2019ing\u00e9nieux hidalgo Don Quichotte de la Manche, de Daniel Vierge<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ilustraciones, fruto del trazo \u00e1gil y las aguadas de Daniel Vierge, fueron reproducidas en esta edici\u00f3n mediante fotograbado. En Francia llegaron a llamarlo, con admiraci\u00f3n, \u201cVel\u00e1zquez metido a periodista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Don Quichotte de la Manche, de Louis Jou<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con encuadernaci\u00f3n en negro y ocre que recuerda al pergamino, esta edici\u00f3n re\u00fane m\u00e1s de 500 xilograf\u00edas. Su autor, Louis Jou, cuid\u00f3 cada detalle: desde el dise\u00f1o de los caracteres hasta la tinta, el prensado y la decoraci\u00f3n. No en vano fue llamado el \u201carquitecto del libro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>on Quichotte de la Manche, de Salvador Dal\u00ed<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta obra marca la primera incursi\u00f3n de Dal\u00ed en la litograf\u00eda. El Quijote, figura que lo acompa\u00f1\u00f3 a lo largo de toda su carrera, cobra vida en 13 planchas enigm\u00e1ticas, fruto de la obsesi\u00f3n creadora del pintor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2019ing\u00e9nieux hidalgo Don Quichotte de la Manche, de Henry Lemari\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta edici\u00f3n se enriquece con 92 grabados a color de Henry Lemari\u00e9, cuyas im\u00e1genes, vivas y luminosas, acompa\u00f1an tanto a los vol\u00famenes como a las suites, donde tambi\u00e9n pueden contemplarse de manera independiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Don Quijote de la Mancha, de Eberhard Schlotter<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta edici\u00f3n de coleccionista re\u00fane 160 aguafuertes a dos colores del grabador Eberhard Schlotter. Son testimonio de la maestr\u00eda de un creador que se vio influido por Alberto Durero, el expresionismo alem\u00e1n y el cubismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El museo se asienta sobre el conjunto de casas en que vivi\u00f3 Cervantes durante su segunda estancia en Valladolid, entre 1604 y los primeros meses de 1606. Aqu\u00ed tuvo, muy probablemente, el privilegio de disfrutar de una de sus grandes satisfacciones en vida: hojear los primeros ejemplares del&nbsp;Quijote. Desde que el autor del Quijote abandon\u00f3 &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/todo-derecho.com\/?p=12780\"> <span class=\"screen-reader-text\">Museo Casa Cervantes<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-12780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12780"}],"version-history":[{"count":55,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12780\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12836,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12780\/revisions\/12836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/todo-derecho.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}