{"id":13113,"date":"2026-03-03T19:34:57","date_gmt":"2026-03-03T19:34:57","guid":{"rendered":"https:\/\/todo-derecho.com\/?p=13113"},"modified":"2026-03-04T16:40:20","modified_gmt":"2026-03-04T16:40:20","slug":"museo-nacional-y-centro-de-investigacion-de-altamira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/todo-derecho.com\/?p=13113","title":{"rendered":"Museo Nacional y Centro de Investigaci\u00f3n de Altamira"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/home.html\">https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/home.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SimpleSearch?Museo=MNCIA\">https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SimpleSearch?Museo=MNCIA<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/investigacion\/colecciones.html\">https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/investigacion\/colecciones.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia del museo tiene su origen en la <strong>creaci\u00f3n de una Junta de Administraci\u00f3n en 1924<\/strong>. Este fue el <strong>primer \u00f3rgano<\/strong> colegiado de gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer edificio al servicio de la cueva de Altamira fue una <strong>casa monta\u00f1esa<\/strong> construida para exponer y conservar los objetos hallados en las excavaciones y para servir de <strong>vivienda a su primer guarda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El creciente n\u00famero de visitas desde mediados del siglo XX hizo necesaria la construcci\u00f3n de una nueva sede y en los a\u00f1os setenta se construyeron <strong>tres pabellones<\/strong> para la recepci\u00f3n de visitantes y servicio como cafeter\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en<strong> 1979 <\/strong>cuando se cre\u00f3 el <strong>Museo Nacional y Centro de Investigaci\u00f3n de Altamira<\/strong> por parte del <strong>Ministerio de Cultura<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fin fue constituir un <strong>instrumento cient\u00edfico y administrativo<\/strong> para la mejor gesti\u00f3n y conservaci\u00f3n de la cueva de Altamira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sede actual del museo se inaugur\u00f3 en 2001, en un edificio proyectado por el arquitecto <strong>Juan Navarro Baldeweg<\/strong>. La protecci\u00f3n de la cueva de Altamira fue el principal condicionante para su ubicaci\u00f3n, concepci\u00f3n y construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Museo cuenta con dos edificios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Denominaci\u00f3nTipolog\u00edaFecha de construcci\u00f3nAutor\u00eda original<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Museo Nacional y Centro de Investigaci\u00f3n de AltamiraArquitectura civil &#8211; Museo1997-2000Juan Navarro Baldeweg<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Contexto hist\u00f3rico y valores patrimoniales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La protecci\u00f3n de la<strong> Cueva de Altamira, declarada Monumento Hist\u00f3rico desde 1924<\/strong>, fue el principal condicionante en la ubicaci\u00f3n, concepci\u00f3n y construcci\u00f3n del edificio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <strong>inclusi\u00f3n de la Cueva de Altamira en la lista de Patrimonio Mundial UNESCO en 1985<\/strong> y los <strong>problemas de conservaci\u00f3n <\/strong>detectados en a\u00f1os anteriores plantearon la necesidad de <strong>restringir el acceso a la cueva<\/strong> y la creaci\u00f3n de un nuevo espacio, pr\u00f3ximo al recinto, en el que se realizara una<strong> r\u00e9plica de la original,<\/strong> as\u00ed como un centro de investigaci\u00f3n para su estudio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/whc.unesco.org\/en\/list\/310\">https:\/\/whc.unesco.org\/en\/list\/310<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pretensi\u00f3n de la \u201c<strong>Neocueva<\/strong>\u201d era ser una sala m\u00e1s del museo que ofreciera una visi\u00f3n cient\u00edfica, restituyendo el espacio cavernario tal y como fue durante el <strong>Paleol\u00edtico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Proceso constructivo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Construcci\u00f3n de la Casa del Guarda (1924). Construcci\u00f3n de tres Pabellones de exposici\u00f3n (Hern\u00e1ndez Morales, A., 1971). Construcci\u00f3n del nuevo edificio del museo (Navarro Baldeweg, J., 1997). Restituci\u00f3n paisaj\u00edstica del entorno e intervenci\u00f3n en pabellones preexistentes (Navarro Baldeweg, J., 2006).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Descripci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emplazado <strong>a escasos 300 metros de la cueva original<\/strong>, el museo planteaba una intervenci\u00f3n integral de recuperaci\u00f3n paisaj\u00edstica del entorno, en el que su <strong>estructura minimalista<\/strong> se integra completamente. El edificio se adapta a trav\u00e9s de un <strong>dise\u00f1o tect\u00f3nico que parece recrear los estratos del terreno tras una excavaci\u00f3n<\/strong>. De esta forma, los vol\u00famenes longitudinales se incrustan en el terreno inclinado de la propia colina, imitando la pendiente natural a trav\u00e9s de su cubierta, Se estructura en dos vol\u00famenes anexos: por un lado, la <strong>r\u00e9plica de la cueva<\/strong> y, por otro, el espacio destinado al resto de salas de exposici\u00f3n y funciones del museo, cuya distribuci\u00f3n interna se organiza a lo largo de tres l\u00edneas longitudinales que parten del amplio vest\u00edbulo y mediante grandes lucernarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Museograf\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el dise\u00f1o museogr\u00e1fico la Neocueva <strong>(Ingenia-Empty, 1999<\/strong>) queda integrada como parte del museo, en una fiel reproducci\u00f3n a escala del yacimiento arqueol\u00f3gico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exposici\u00f3n permanente (Ingeniaqued, S.A., 2001) se dedicada a los tiempos de Altamira a trav\u00e9s de constantes analog\u00edas con el presente, empleando multitud de elementos, desde la tradicional exposici\u00f3n de fondos arqueol\u00f3gicos en vitrinas, paneles interactivos o espectaculares dibujos explicativos hasta reproducciones a escala 1\/1 de arte rupestre cant\u00e1brico, en armon\u00eda con el espacio arquitect\u00f3nico, adapt\u00e1ndose a \u00e9l y potenciando sus valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>enominaci\u00f3nTipolog\u00edaFecha de construcci\u00f3nAutor\u00eda original<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casa del Guarda Arquitectura civil \u2013 Residencia y museo 1924 Alberto Corral<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Contexto hist\u00f3rico y valores patrimoniales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llamada casa o casona de 1924 fue la <strong>primera instalaci\u00f3n del museo<\/strong>, fundado gracias al renombre que hab\u00eda alcanzado la cueva de Altamira, y a partir de la creaci\u00f3n de la Junta designada para su gesti\u00f3n y de su declaraci\u00f3n como monumento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su c<strong>onstrucci\u00f3n, a los pies de la propia cueva, debi\u00f3 realizarse a partir de 1924<\/strong>, cuando se ejecuta la mayor parte del proyecto \u201cde reparaci\u00f3n y arreglo en la caverna de Altamira\u201d que la Junta encarga en 1921. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El edificio alberg\u00f3 un peque\u00f1o museo donde exponer y conservar los objetos hallados en las excavaciones realizadas y la vivienda del guarda. Al edificarse los nuevos pabellones de exposici\u00f3n en los a\u00f1os 70, la casa se reutiliza como biblioteca y zona de administraci\u00f3n, quedando finalmente en desuso tras la construcci\u00f3n de la nueva sede, hasta su rehabilitaci\u00f3n en 2016 como zona de control de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Proceso constructivo<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Construcci\u00f3n de la Casa del Guarda (Corral, A., 1924). Rehabilitaci\u00f3n de la Casona de 1924 (de Sousa Seibane, A. L., 2009).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Descripci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El edificio se corresponde con la <strong>construcci\u00f3n tradicional monta\u00f1esa<\/strong>, <strong>realizada en piedra<\/strong> y a trav\u00e9s del empleo de sistemas tradicionales. Consiste en una peque\u00f1a casona con <strong>cubierta inclinada de teja a dos aguas.<\/strong> Se estructura a partir de dos \u00e1mbitos enfrentados en \u00e1ngulo, con uno y dos niveles respectivamente, aunque integrados en un \u00fanico volumen gracias a su cubierta continua. La \u00faltima rehabilitaci\u00f3n arquitect\u00f3nica ha conservado sus valores manteniendo los sistemas constructivos originales y adaptando los espacios a los nuevos requerimientos de uso, principalmente de recepci\u00f3n, t\u00e9cnicos y administrativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Museograf\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Casona no expone piezas actualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misi\u00f3n del Museo de Altamira es<strong> gestionar el patrimonio cultural<\/strong> que tiene encomendado, la cueva de Altamira y su<strong> arte rupestre<\/strong> espec\u00edficamente, conserv\u00e1ndolo y haci\u00e9ndolo accesible de modo adecuado a la ciudadan\u00eda. Para esto debe generar su conocimiento cient\u00edfico y el de su contexto, la Prehistoria y el Arte, y divulgarlo facilitando el acceso intelectual a sus valores y a su disfrute.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento debe ser generado por investigaciones pluridisciplinares propias o ajenas, y la informaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del mismo realizada por personas expertas del museo o en colaboraci\u00f3n con las de otras entidades. Es parte de la misi\u00f3n fomentar la actividad intelectual, la reflexi\u00f3n y el deseo de conocer como fuente de satisfacci\u00f3n y de enriquecimiento personal, y desarrollar experiencias singulares como clave de mediaci\u00f3n entre la ciudadan\u00eda y este patrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta misi\u00f3n reconoce que Altamira es un referente para la Prehistoria y el Arte universal, y para el primer Arte y el arte rupestre en particular. Por tanto, El Museo de Altamira velar\u00e1 por la conservaci\u00f3n, estudio y difusi\u00f3n del conjunto del <strong>Arte paleol\u00edtico<\/strong> de Espa\u00f1a, y establecer\u00e1 redes de colaboraci\u00f3n a nivel regional, nacional e internacional. El museo debe actuar positivamente en toda la cadena de valor del patrimonio encomendado, de la cueva de Altamira en particular.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-s4io1p51k\"><strong>Itinerario cultural europeo Caminos del Arte Rupestre Paleol\u00edtico (CARP)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ministerio de Cultura a trav\u00e9s de la Subdirecci\u00f3n General de Gesti\u00f3n y Coordinaci\u00f3n de los Bienes Culturales, y con la participaci\u00f3n del Museo de Altamira, forma parte del Itinerario Cultural Europeo Caminos de Arte Rupestre Prehist\u00f3rico (CARP). El itinerario CARP es una gran red europea de enclaves rupestres, con valores culturales y tur\u00edsticos de primer nivel, en la que se desarrollan actividades conjuntas de car\u00e1cter cient\u00edfico, formaci\u00f3n de expertos, difusi\u00f3n socio-cultural y turismo sostenible, todo ello bajo el reconocimiento oficial de las instituciones de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un poco de historia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la cueva de Altamira le corresponde el privilegio de ser el primer lugar en el mundo en el que se identific\u00f3 la existencia del Arte <strong>Rupestre del Paleol\u00edtico superior<\/strong>. Altamira fue tambi\u00e9n un descubrimiento singular por la calidad, la magn\u00edfica conservaci\u00f3n y la frescura de sus pigmentos. Su reconocimiento se posterg\u00f3 un cuarto de siglo, en una \u00e9poca en la que resultaba de dif\u00edcil comprensi\u00f3n para una sociedad, la del siglo XIX, inmersa en r\u00edgidos postulados cient\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cavidad fue descubierta por un lugare\u00f1o, <strong>Modesto Cubillas<\/strong>, hacia el a\u00f1o 1868. Acompa\u00f1ado por Cubillas, <strong>Marcelino Sanz de Sautuola<\/strong> visit\u00f3 por primera vez la cueva en <strong>1875<\/strong> y reconoci\u00f3 algunas l\u00edneas que entonces no consider\u00f3 obra humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds conoci\u00f3 de primera mano algunos objetos prehist\u00f3ricos encontrados en cuevas del sur de Francia. Sautuola, que ya ten\u00eda una amplia formaci\u00f3n en <strong>Ciencias Naturales y en Historia<\/strong>, regres\u00f3 a Espa\u00f1a con una perspectiva renovada y decidido a emprender sus propios trabajos en las cuevas de Cantabria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acompa\u00f1ado por su hija Mar\u00eda volvi\u00f3 a Altamira en 1879. Ser\u00e1 la ni\u00f1a la primera en ver las figuras en el techo de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1880 Sautuola public\u00f3 el hallazgo en el folleto\u00a0<strong><em>Breves apuntes sobre algunos objetos prehist\u00f3ricos de la Provincia de Santander<\/em>,<\/strong> atribuyendo las pinturas a la prehistoria, al periodo paleol\u00edtico. A pesar de su l\u00facido an\u00e1lisis, sus contempor\u00e1neos, desde diferentes perspectivas intelectuales, evolucionistas, creacionistas o los incr\u00e9dulos prehistoriadores del momento, acogieron con escepticismo su planteamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su valor no fue reconocido hasta el descubrimiento de arte rupestre paleol\u00edtico en otras cuevas de Europa, principalmente en Francia <strong>(Le Mouthe, Combarelles y Font de Gaume).<\/strong> En 1902, el prehistoriador franc\u00e9s <strong>\u00c9mile de Cartailhac<\/strong> public\u00f3\u00a0<strong><em>Les cavernes orn\u00e9es de dessins. La grotte d&#8217;Altamira, Espagne. Mea Culpa d&#8217;un sceptique<\/em>. <\/strong>A partir de este momento, la cueva de Altamira adquiri\u00f3 reconocimiento universal, convirti\u00e9ndose en un icono del arte rupestre paleol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cueva de Altamira se encuentra en el norte de Espa\u00f1a, en la regi\u00f3n central de Cantabria, entre los l\u00edmites de los t\u00e9rminos municipales de Santillana del Mar y Reoc\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El paisaje es suave hacia el norte, formado por peque\u00f1as sierras litorales, el tramo bajo del r\u00edo Saja y la llanura litoral. Al sur hay fuertes relieves monta\u00f1osos y al fondo los Picos de Europa. A pocos kil\u00f3metros se encuentran otras cuevas con ocupaciones humanas y arte rupestre del Paleol\u00edtico superior como La Clotilde, Las Brujas, Las Aguas, El Linar y Cualventi, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cueva de Altamira se sit\u00faa a <strong>158,5 metros sobre el nivel del mar, <\/strong>en la parte superior de un karst de origen Plioceno. Su estructura geol\u00f3gica est\u00e1 formada por estratos casi horizontales de <strong>calcarenitas<\/strong> de hasta un metro de espesor, separados por finas capas de arcillas. No obstante, apenas quedan se\u00f1ales de la circulaci\u00f3n subterr\u00e1nea del agua, ya que su formaci\u00f3n se debe a desplomes del techo y hundimientos gravitacionales del subsuelo. Los desprendimientos se producen en grandes bloques, que dejan estigmas planos, secciones trapezoidales y un suelo formado por caos de bloques desplomados. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de estos desprendimientos tapon\u00f3 su acceso hace unos <strong>13 000 a\u00f1os <\/strong>sepultando una parte de la entrada, lugar donde se ubicaron los asentamientos habitacionales durante el Paleol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente, <strong>Altamira tiene un recorrido casi lineal de 290 metros de longitud<\/strong>. En la zona de la entrada se localiza el yacimiento arqueol\u00f3gico y la sala de pol\u00edcromos, ambos formando parte de una gran sala vestibular. A continuaci\u00f3n, el desarrollo longitudinal de la cueva deja poco lugar para espacios amplios a excepci\u00f3n de la Gran Sala, la \u00fanica que presenta magnitudes de cierta relevancia. Finaliza en una estrecha galer\u00eda que, aunque de dif\u00edcil acceso, contiene tambi\u00e9n pinturas y grabados como el resto de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"i4t-id-nbfp61h9u\"><br>Cronolog\u00eda<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El yacimiento arqueol\u00f3gico que se conserva en el vest\u00edbulo de la cueva se estructura en <strong>8 niveles arqueol\u00f3gicos <\/strong>(fechas Carbono 14 cal BP):<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los niveles m\u00e1s recientes (1-5) de la secuencia se corresponden con el periodo <strong>Magdaleniense;<\/strong> el an\u00e1lisis por Carbono 14 muestra aqu\u00ed una antig\u00fcedad de entre <strong>19.000 y 16.800 a\u00f1os.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li>Los dos niveles <strong>solutrenses<\/strong> (6-7) se encuentran comprendidos entre <strong>24.000 y 20.500<\/strong> antes del presente.<\/li>\n\n\n\n<li>El nivel m\u00e1s antiguo encontrado (8) corresponde al final del <strong>Gravetiense<\/strong> y tiene una antig\u00fcedad de entre <strong>26.400 y 26.000 <\/strong>a\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Altamira, el periodo <strong>Magdaleniense <\/strong>es el mejor datado al haberse aplicado el Carbono 14 a algunas pinturas realizadas con carb\u00f3n vegetal. Quedaban sin datar las figuras m\u00e1s antiguas por estar grabadas o bien pintadas con pigmento rojo. Su dataci\u00f3n es m\u00e1s complicada al carecer de materia org\u00e1nica en su composici\u00f3n. Su edad puede deducirse por otros criterios, como los estil\u00edsticos al compararlas con objetos de edad conocida, y tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a las ocupaciones humanas de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente tambi\u00e9n es posible aplicar un m\u00e9todo basado en la serie del Uranio que ya se utilizaba desde hac\u00eda a\u00f1os en la dataci\u00f3n de costras y formaciones calc\u00e1reas, y que permite adem\u00e1s la reducci\u00f3n del tama\u00f1o de la muestra a solo algunos miligramos. Los resultados para la cueva de Altamira han sido particularmente interesantes para un signo pintado en rojo del centro de la <strong>Sala de Pol\u00edcromos <\/strong>cuya fecha es de <strong>35.600 a\u00f1os<\/strong> antes del presente. Esto lo sit\u00faa en el <strong>Auri\u00f1aciense<\/strong>, periodo del que no se han encontrado restos en la excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica realizada en la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cueva de Altamira es la m\u00e1xima representaci\u00f3n del esp\u00edritu creador humano. Presenta un arte en grado de excelencia. Las t\u00e9cnicas art\u00edsticas <strong>(dibujo, pintura, grabado)<\/strong>, el tratamiento de la forma y el aprovechamiento del soporte, los grandes formatos y la <strong>tridimensionalidad<\/strong>, el <strong>naturalismo,<\/strong> la <strong>abstracci\u00f3n<\/strong> y el <strong>simbolismo<\/strong>, todo est\u00e1 ya en Altamira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bisontes<\/strong>, <strong>caballos<\/strong>, <strong>ciervos<\/strong>, <strong>manos <\/strong>y <strong>misteriosos signos<\/strong> fueron pintados o grabados durante los milenios en los que la cueva de Altamira <strong>estuvo habitada,<\/strong> entre hace 36.000 y 13.000 a\u00f1os antes del presente. Estas representaciones se extienden por toda la cueva, a lo largo de m\u00e1s de 290 metros, aunque es en la <strong>Sala de Pol\u00edcromos donde se concentran en mayor n\u00famero.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las representaciones m\u00e1s grandes<\/strong> son<strong> caballos<\/strong> y, <strong>bisontes<\/strong> de entre<strong> 125 y 170 cm<\/strong> de longitud, y una<strong> cierva,<\/strong> de m\u00e1s de <strong>dos metros. <\/strong>Primero se grab\u00f3 el contorno y se dibuj\u00f3 a l\u00ednea negra con carb\u00f3n; luego se rellenaron con pintura roja o amarillenta. En algunos <strong>bisontes se marc\u00f3 con pintura negra <\/strong>el cambio de coloraci\u00f3n de su vientre o se utiliz\u00f3 el l\u00e1piz de carb\u00f3n para detallar el pelo o la joroba. Adem\u00e1s, el grabado se utiliz\u00f3 en ojos, cuernos, pelo del cuello, etc.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Las t\u00e9cnicas del arte de Altamira<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arte estaba planificado en Altamira, desde la elecci\u00f3n del soporte hasta el resultado final. Representaciones naturalistas de los animales surg\u00edan junto a signos diversos, como formas diferenciadas y complementarias al mismo tiempo. Agrupados, combin\u00e1ndose y superponi\u00e9ndose en el soporte, mezclando varias t\u00e9cnicas como la <strong>incisi\u00f3n o el grabado en la roca<\/strong>, con el dibujo y la pintura.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>El soporteceno. Es una cueva con una estructura geol\u00f3gica muy fr\u00e1gil formada por grandes estratos de calcarenitas separados por finas capas de arcilla. Es de peque\u00f1as dimensiones, 270 m. de longitud, con un gran vest\u00edbulo que distribuye su espacio hacia el techo pintado y hacia el interior, finalizando en una galer\u00eda baja y de dif\u00edcil acceso.<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde hace 35.000 a\u00f1os, diferentes grupos de personas la habitaron, convirtiendo un espacio natural en su espacio cotidiano y ritual. Se alojaron en el vest\u00edbulo y destinaron el interior para desarrollar su arte, transformando sus paredes y techos en soportes reservados para significar su cosmogon\u00eda. El arte en ella representado modific\u00f3 para siempre esta formaci\u00f3n natural. Desde entonces, la Cueva dejo de ser s\u00f3lo naturaleza y se convirti\u00f3 en cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las formaciones geol\u00f3gicas de la cueva inspiraron las representaciones. Las grietas, las protuberancias del techo, una colada estalagm\u00edtica aceleraron la imaginaci\u00f3n de tal forma que una firme incisi\u00f3n con un buril o un preciso trazo de carb\u00f3n sacaban las figuras de la roca. Este aprovechamiento de las irregularidades confiri\u00f3 vida y volumen a los animales creando una simbiosis perfecta y no concibi\u00e9ndose lo uno sin lo otro. La roca ayud\u00f3 a materializar la idea y se confundi\u00f3 con ella. Hasta el punto que su color, un tono ocre amarillento, form\u00f3 parte de la bicrom\u00eda de los animales creando la sensaci\u00f3n de una policrom\u00eda que no existe en Altamira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dibujo del plano m\u00e1s antiguo conocido de la cueva de Altamira. Se desconoce su autor y el momento exacto de su realizaci\u00f3n pero su t\u00edtulo, cueva de Santolaja, indica su antig\u00fcedad pues as\u00ed se la conoc\u00eda antes del descubrimiento (ca)1868-1875.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Herramientas y colores<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La naturaleza proporcionaba las materias primas para crear el arte y las personas las transformaban. <strong>Bloques de s\u00edlex <\/strong>se tallaban para obtener finos <strong>buriles <\/strong>con que incidir en la roca, <strong>huesos de ave huecos<\/strong> en su interior se convirtieron en difusores de pigmentos que dejaban su impronta en las paredes. Con \u00f3xidos de hierro, mezclados con agua como aglutinante y con carbones creaban los colorantes que serv\u00edan para pintar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>ocre <\/strong>fue el mineral m\u00e1s utilizado en Altamira. Es un <strong>\u00f3xido de hierro hidratad<\/strong>o mezclado con <strong>arcilla <\/strong>cuya variedad crom\u00e1tica va del amarillo al marr\u00f3n pasando por el naranja o el rojo, el principal en el techo de pol\u00edcromos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_colorantes\">https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_colorantes<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_buriles\">https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_buriles<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_aerografos\">https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SpecialSearch?Museo=CAR&amp;Where=car_herramientas_aerografos<\/a><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Grabar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la <strong>incisi\u00f3n de un buril<\/strong> grababan la roca. Aprovechaban los abultamientos naturales y consegu\u00edan volumen. Las figuras eran sacadas del interior del soporte, rebaj\u00e1ndolo, compartiendo espacio con las pinturas de forma individual o formando parte de ellas. Las manos humanas, sus dedos, se deslizaban por la arcilla realizando trazos digitales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Dibujar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Delineaban en la superficie con un carb\u00f3n, perfilando las figuras y sombre\u00e1ndolas en dibujos de trazos sencillos y precisos, a veces sobre el grabado previo, a veces directamente. El dibujo daba forma a los contornos, en rojo o en negro, se marcaba la silueta o se punteaba.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pintar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aplicaban el color directamente con las manos o soplando a trav\u00e9s de un <strong>hueso hueco de ave.<\/strong> La extensi\u00f3n del colorante reafirmaba las t\u00e9cnicas anteriores y remarcaba los vol\u00famenes. Su <strong>bicrom\u00eda,<\/strong> el rojo y el negro, unida al color del soporte, produc\u00eda matices diversos que confer\u00edan vida a las figuras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/home.html https:\/\/ceres.mcu.es\/pages\/SimpleSearch?Museo=MNCIA https:\/\/www.cultura.gob.es\/mnaltamira\/investigacion\/colecciones.html La historia del museo tiene su origen en la creaci\u00f3n de una Junta de Administraci\u00f3n en 1924. Este fue el primer \u00f3rgano colegiado de gesti\u00f3n. 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