Museo Cerralbo

https://www.cultura.gob.es/mcerralbo/visita/horarios.html

Un palacio del siglo XIX, un museo del siglo XX y una institución del siglo XXI

El Museo Cerralbo es un museo de titularidad estatal y gestión directa del Ministerio de Cultura.

Un palacio-museo en el que se muestran los espacios y las colecciones del XVII marqués de Cerralbo y su familia, que lo habitaron desde finales del siglo XIX a principios del siglo XX.

Recorriendo sus estancias podemos conocer cómo se vivía en una residencia aristocrática del cambio de siglo. Sus colecciones cuentan con una gran variedad de lámparas, espejos, armas, textiles, cuadros, objetos de porcelana, mobiliario, piezas arqueológicas, etc.

Está situado en el barrio de Argüelles, antiguo Ensanche, próximo a la Plaza de España, el Templo de Debod, el Palacio Real y el Parque del Oeste.

Familia Cerralbo y Villa-Huerta

El Museo Cerralbo tiene su origen en el legado de una familia: la de los marqueses de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa e Inocencia Serrano Cerver, y los marqueses de Villa-Huerta, Antonio y Amelia del Valle, hijos de Inocencia. Ellos fueron quienes erigieron y habitaron el palacio que hoy es el museo. En él se conservan los espacios y colecciones originales de la familia, además de su archivo y biblioteca, características que lo definen como una casa-museo de coleccionista única en España.

El palacio Cerralbo fue vivienda del XVII marqués de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa, y de su familia: su esposa Inocencia Serrano y Cerver, y sus hijos Antonio y Amelia del Valle.

El marqués de Cerralbo fue un personaje polifacético que destacó como político, coleccionista, historiador y pionero de la arqueología en España. Fiel a la causa carlista, en el año 1890 se convierte en el representante en España de don Carlos de Borbón, pretendiente al trono.

En el ámbito de la arqueología promovió más de un centenar de excavaciones arqueológicas a lo largo de la cuenca del Jalón. Sus investigaciones más extensas se recogen en “Páginas de la Historia Patria por mis excavaciones arqueológicas”, que obtuvo el Premio Internacional Martorell en el año 1911.

Su interés coleccionista dio lugar a que la familia adquiriera numerosos objetos en casas de subastas, anticuarios o exposiciones durante sus numerosos viajes. Por ello, proyectaron este palacio con la intención de residir en él y de albergar las colecciones que conformarán un futuro museo.

La construcción del edificio principal y del templete se inició en 1883 y se llevó a cabo por los arquitectos Alejandro Sureda, Luis Cabelló Asó y Luis Cabello Lapiedra. La familia Cerralbo Villa-huerta lo inauguró en el año 1893 y habitó en él hasta 1927, fecha en la que muere Amelia del Valle, último miembro del núcleo familiar.

Los principales objetivos son:
  • Documentar, investigar, interpretar, conservar y difundir las colecciones legadas por el marqués de Cerralbo y su familia, así como poner en valor el patrimonio inmaterial vinculado a la historia y colecciones del palacio, dentro de su contexto histórico, social y cultural.
  • Garantizar la conservación y preservación del palacio Cerralbo y sus ambientaciones originales, así como conservar y estudiar científicamente los bienes culturales que lo integran.
  • Ser lugar de encuentro de actividades museísticas, científicas y culturales relativas al mundo de las casas-museo, la historia, la historia del arte, la arqueología, las artes decorativas y demás manifestaciones culturales del período comprendido entre 1845 y 1927, y de los cien años de servicio como museo, hasta la actualidad.
  • Establecer vínculos con otras instituciones y casas-museo a nivel nacional e internacional.
  • Establecer vínculos con el entorno urbano y vecindario.
  • Conseguir un museo vivo y dinámico, donde prime la reflexión, el disfrute y la divulgación de calidad adecuada a diferentes sectores de público.
  • Apoyar y acoger manifestaciones artísticas de nuestro tiempo.
  • Contribuir a las políticas de sostenibilidad y reducción del gasto público, con un consumo responsable en general.
  • Promover el desarrollo de una programación cultural (conciertos, talleres de creatividad artística…) que favorezca el desarrollo personal, el bienestar y la calidad de vida de las personas.
  • Favorecer la accesibilidad física y cognitiva, así como la participación de todas las personas en el museo.

El marqués de Cerralbo, a su fallecimiento en 1922, legó al Estado sus colecciones, parte del edificio y rentas para sostener el futuro museo. El legado se aceptó en 1924 y se incrementó en 1927 con el de su hijastra, Amelia del Valle.

El propio marqués de Cerralbo designó en su testamento a Juan Cabré Aguiló como primer director del museo (1922-1939). Su labor fue fundamental, pues realizó el inventario general de las colecciones del museo y se ocupó de adecuarlo a su nuevo uso y protegerlo durante la Guerra Civil.

El Museo Cerralbo es una casa museo que conserva gran parte de los ambientes originales en que se desarrolló la vida de la familia que construyó y habitó este palacio entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Por ello, el edificio y sus espacios constituyen un bien cultural en sí mismo.

Las obras de arte y objetos conservados en estas estancias responden a dos tipologías, objetos de colección, reunidos por las familias Cerralbo y Villa-Huerta y que proceden de viajes, regalos, herencias o adquisiciones en el mercado del arte, y objetos personales, tanto de adorno y uso diario del hogar como de carácter personal, pertenecientes a Enrique de Aguilera y Gamboa, Inocencia Serrano, Amelia o Antonio del Valle.

Como consecuencia, se trata de un conjunto de bienes muy heterogéneo que abarca el ámbito de las Bellas Artes -pintura, escultura-, las Artes Decorativas -mobiliario, cerámica, vidrio y joyería entre otras-, las Artes Gráficas -fotografía, dibujo y estampa- colecciones de arqueología, antropología y textiles, además de la Armería, el monetario, la biblioteca y el archivo histórico.

Colecciones que incluyen bienes de toda cronología y procedencia, desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea procedentes de los cinco continentes, pero con predomino de las escuelas, talleres y productores europeos de los siglos XVII al XIX, y que conocemos gracias a los inventarios generales que Juan Cabré elaboró en 1924 y 1927.

Objetos bellos y funcionales dispuestos en la treintena de salas del palacio, de acuerdo a los gustos de la familia, testimonio de modas y cambios que cien años después, siguen ofreciéndose “a los aficionados a la Ciencia y al Arte”.

La colección de Bellas Artes del Museo Cerralbo comprende las obras de pintura y escultura, aproximadamente un total de 1.100 elementos.

En relación a la pintura, se observa una predilección por el arte Barroco del siglo XVII, aunque cronológicamente la colección abarca desde la Edad Media hasta el siglo XX, con una amplia temática que va desde los bodegones a los retratos, pasando por la pintura religiosa o mitológica en soportes como el lienzo o la tabla, fundamentalmente con la técnica del óleo. Prácticamente todas las escuelas están representadas, destacando sobre todo la escuela española con grandes nombres como El Greco, Alonso Cano, Francisco de Zurbarán, Antonio de Pereda, Herrera el Mozo, Juderías Caballero o Soriano Fort, pero también la escuela italiana con autores como Tintoretto, Palma el Joven o Bronzino; la flamenca con Frans Snyders, Paul de Vos o Antoon Van Dyck, además de pintura francesa, inglesa y holandesa.

Con respecto a la escultura, la cronología abarca desde la Antigüedad hasta el siglo XX, con obras realizadas fundamentalmente en Europa. Bustos, esculturas de bulto redondo o relieves adornan el palacio, realizados en materiales que van desde el mármol, la piedra, la madera y el barro al hierro o el bronce. La temática comprende esculturas clásicas, como la Matrona Romana o la Diana Cazadora, y religiosas como representaciones de la Virgen o los santos. También retratos, como el busto del propio marqués de Cerralbo de Pablo Rodó y Samaranch, el retrato del general Valde-Espina o el busto de la hermana del marqués, Matilde de Aguilera, realizado con la técnica de la fotoescultura.

Durante el siglo XIX se incentivó el comercio de obras de arte, consecuencia de las desamortizaciones de los bienes de la Iglesia o las almonedas de bienes de familias nobiliarias en quiebra, como sucedió con la del marqués de Salamanca, en la que Cerralbo adquirió diversas piezas. Esas obras eran puestas a la venta conformando las colecciones de los nuevos propietarios. Este es el contexto de la mayoría de las adquisiciones de las familias Cerralbo y Villa-Huerta en relación a las bellas artes, a lo que hay que sumar las herencias recibidas y las compras en casas de subastas en Venecia o París, como el Hôtel Drouot.

https://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?Museo=MCM&txtSimpleSearch=Retrato%20de%20un%20caballero%20%BFAgostino%20Doria?&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simple&MuseumsSearch=MCM|&MuseumsRolSearch=29&listaMuseos=[Museo%20Cerralbo]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En todo-derecho.com utilizamos cookies propias y de terceros durante la navegación por el sitio web, con la finalidad de permitir el acceso a las funcionalidades de la página web, extraer estadísticas de tráfico y mejorar por supuesto la experiencia del usuario. Puedes aceptar o rechazar todas las cookies. Para más información, puede consultar nuestra Política de cookies View more
Aceptar
Rechazar
Scroll al inicio